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HISTORIA DE ARGENTINA

1. INTRODUCCION

El año 1880 es un año clave en el proceso histórico argentino, se consolida la


organización del Estado con la designación de Buenos Aires como capital de la
República y con el general Roca como presidente (1880-1886); sin embargo, el
proceso organizativo ya había comenzado años atrás. En 1853 se sancionó la
constitución cuyo artículo 25 decía: "El Gobierno Federal fomentará la
inmigración europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno
la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar
la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes".

Previo a esta década tres personalidades disímiles se sucedieron en el ejercicio


de la presidencia: Mitre de 1862 a 1868, Sarmiento de 1868 a 1874 y Avellaneda
de 1874 a 1880. Lo más visible de sus obras fue el afianzamiento del orden
institucional de la república unificada y el cambio total de la estructura social y
económica de la nación.

2. OBJETIVOS
 Describir la historia y asentamientos de territorios de Argentina.

3. MARCO TEORICO
3.1. Conquista y colonización

A la llegada de los españoles, habitaban en el noroeste del actual territorio


argentino pueblos agricultores avanzados, influidos por la cultura incaica, como
los diaguitas. En el nordeste, y en Paraguay, se encontraban los guaraníes,
también agricultores. En el resto del territorio, había pueblos cazadores y
pescadores, tales como, los charrúas, los querandíes o los tehuelches. En el
siglo XVIII, se instalaron en el sur tribus mapuches, provenientes de Chile, que
se organizaron en importantes confederaciones y resistieron el dominio de los
blancos hasta fines del siglo XIX.

Los primeros españoles llegaron al Río de la Plata en 1536 y fundaron Buenos


Aires. Despoblada enseguida, fue vuelta fundar de manera definitiva en 1580.
Otros grupos vinieron desde el Alto Perú y se establecieron en el interior que
mantuvo estrechas relaciones con el centro minero de Potosí. Un tercer grupo
vino desde Chile y pobló las provincias cuyanas. A fines del siglo XVI, se había
fundado la mayoría de las ciudades importantes de la actual Argentina.
Inicialmente las diferentes gobernaciones –Buenos Aires, Paraguay, Tucumán,
Cuyo– dependían del virreinato del Perú. En 1776, se creó el Virreinato del Río
de la Plata. Buenos Aires era la capital de una región que incluía buena parte de
los actuales territorios de la Argentina, de Uruguay, de Paraguay y de Bolivia,
cuyas minas de plata alimentaban tanto el comercio como las finanzas
virreinales.

3.2. La Independencia y la formación del estado-nación argentino

En 1790, comenzó la crisis del Imperio español que culminó en 1810. En 1806,
los ingleses se adueñaron de Buenos Aires, pero fueron expulsados por tropas
milicianas porteñas que, al año siguiente, repelieron una segunda invasión. El
25 de mayo de 1810, los vecinos de Buenos Aires constituyeron la Primera Junta
de Gobierno. Entre 1810 y 1820, diversos gobiernos instalados en Buenos Aires
procuraron regir de manera centralizada el territorio del antiguo virreinato. Pronto
surgieron gobiernos autónomos en la Banda Oriental, el Paraguay y el Alto Perú,
centro del poder de los realistas y los españoles. En 1813, la Soberana Asamblea
Constituyente avanzó en la organización de un estado independiente, y, en 1816,
el Congreso de Tucumán declaró la Independencia de las Provincias Unidas de
América del Sud. Mientras tanto, desde las provincias del Litoral, José Gervasio
Artigas constituyó otro estado, los Pueblos Libres, y dirigió la oposición federal.
En 1817, José de San Martín, al mando del Ejército de los Andes, atacó a los
realistas en Chile, donde se constituyó un estado independiente; luego, San
Martín invadió el Perú y proclamó su independencia en 1821. En 1825, Bolívar
terminó de someter a los realistas en América del Sud, y concluyó el proceso de
las guerras de Independencia.

En 1820, se derrumbó el poder central y cada provincia organizó su propio


gobierno autónomo. La provincia de Buenos Aires tuvo un desempeño exitoso,
debido a la nueva prosperidad de su campaña ganadera y a las reformas
institucionales emprendidas por Bernardino Rivadavia. En 1825, las provincias
se unieron para afrontar la guerra con el Brasil, y, en 1826, se sancionó una
Constitución de carácter centralista que fue rechazada por las provincias.
Comenzó una larga guerra civil; los distintos partidos se identificaron como
unitarios y federales. Juan Manuel de Rosas, que encabezó a los federales, fue
gobernador de Buenos Aires entre 1829 y 1832, y desde 1835 hasta 1852.
Dispuso de la suma del poder público, estableció un férreo orden en la provincia
y ejerció una dominación de hecho sobre el resto de la Confederación Argentina.
Las luchas entre unitarios y federales se combinaron con conflictos con Uruguay,
Paraguay y Brasil. Montevideo, centro de las resistencias a Rosas, fue sitiada
por los federales entre 1843 y 1852. En 1852, Rosas fue derrotado por el
gobernador de Entre Ríos Justo José de Urquiza en la batalla de Caseros.

3.3. Las presidencias “históricas”

Comenzó entonces el período de la Organización nacional. En 1853, se dictó la


Constitución que, con modificaciones, rige hoy. Entre 1852 y 1862, la
Confederación, gobernada por Urquiza y el partido federal, y el estado de Buenos
Aires, gobernado por los liberales, estuvieron separados. Entre 1862 y 1880,
durante las presidencias de Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento y
Nicolás Avellaneda, cobró forma el orden institucional nacional y comenzó un
rápido crecimiento económico. Las guerras civiles se prolongaron hasta 1880,
alentadas además por la sangrienta Guerra del Paraguay que se desarrolló entre
1865 y 1870. En 1880, luego de la derrota de la provincia de Buenos Aires, el
estado nacional sometió definitivamente a todos los gobiernos provinciales, se
federalizó la ciudad de Buenos Aires, se sometieron las tribus indígenas del sur
y se definieron las fronteras con Chile.

3.4. La República liberal

Entre 1880 y 1916, el país consolidó el orden institucional y creció de manera


espectacular. El general Roca, dos veces presidente (1880-86 y 1898-1904),
articuló un acuerdo entre los distintos grupos dominantes en las provincias –el
Partido Autonomista Nacional- que aseguró a la República un largo período de
estabilidad. En las décadas siguientes, se terminó la organización de distintas
instituciones del estado, como el sistema monetario, la justicia o la educación
que, en su nivel básico, fue gratuita, obligatoria y laica. Simultáneamente, en la
región pampeana, creció fuertemente la producción para la exportación de
cereales y carnes; se construyeron los ferrocarriles y los puertos y se
desarrollaron las ciudades. La inmigración masiva, que llegó atraída por las
posibilidades de trabajo en el campo y en la ciudad, modificó sustancialmente el
perfil de la sociedad. El progreso no excluyó los conflictos, en especial los
protagonizados por los trabajadores, que fueron liderados por anarquistas y
socialistas. También fue intensa la protesta política: en 1890, 1893 y 1905 hubo
levantamientos cívico-militares, encabezados por la Unión Cívica Radical (UCR),
un nuevo partido que reclamaba por la pureza del sufragio y la vigencia de la
constitución.

3.5. La República de entreguerras

En 1912, la Ley Sáenz Peña estableció nuevas condiciones para el sufragio, que
pasó a ser obligatorio y secreto. En 1916, fue electo presidente el radical Hipólito
Yrigoyen (1916-22), de gran predicamento popular. La Primera Guerra Mundial
desarticuló el comercio y las finanzas estatales, y se desató una oleada de
descontento social y grandes huelgas que se prolongó hasta 1922. La división
profunda entre yrigoyenistas y antiyrigoyenistas tensó la vida política y paralizó
las iniciativas legislativas. La conflictividad se atenuó durante la presidencia de
Marcelo de Alvear (1922-28), también radical. En 1928, Yrigoyen fue reelecto,
por una amplia mayoría. Los conflictos entre sus partidarios y adversarios se
agudizaron, mientras comenzaban a sentirse los primeros efectos de la crisis
económica mundial de 1929. En 1930, Yrigoyen fue depuesto por un
levantamiento militar que tuvo amplio apoyo en los sectores civiles opositores.

El golpe interrumpió un largo período de estabilidad institucional, y fue el primero


de una cadena de intervenciones militares que se extendió hasta 1983. En 1931,
se llamó a elecciones, y se impuso el candidato oficial, general Agustín P. Justo
(1932-38). La UCR se abstuvo, luego de que el gobierno vetara la candidatura
de Alvear, y mantuvo esa posición hasta 1935. A partir de ese momento, el
gobierno practicó sistemáticamente el fraude electoral para impedir el triunfo
radical. La crisis económica de 1930 fue superada de manera rápida; el estado
instrumentó medidas para regular la economía, se redujeron las importaciones
y, en torno de los grandes centros urbanos, comenzaron a crecer la industria y
los obreros. Las circunstancias internacionales movilizaron la opinión y la
dividieron en partidarios de los aliados y simpatizantes de los países fascistas.

3.6. La República peronista

En 1943, se produjo un nuevo golpe militar, sustentado por sectores


nacionalistas, clericales y profascistas. Entre sus dirigentes, estaba el coronel
Juan Domingo Perón, quien fue electo presidente en 1946 con el apoyo de los
trabajadores y otros sectores populares. Fue reelecto en 1952, luego de la
sanción de una nueva Constitución en 1949. Perón se convirtió en el líder del
movimiento peronista. Eva Perón, su esposa, dirigió la Fundación Eva Perón y
fundó el Partido Peronista femenino, luego de la extensión a las mujeres del
derecho al sufragio. Durante la segunda posguerra, la situación económica fue
muy favorable para el país y permitió al gobierno mejorar sustancialmente las
condiciones de los trabajadores. Por otra parte, el gobierno restringió las
libertades públicas, monopolizó los medios de información y limitó la acción de
la oposición. La relación entre esta y el gobierno fue progresivamente conflictiva
y violenta. En 1954, se sumó un fuerte enfrentamiento de Perón con la Iglesia.
En 1955, toda la oposición se unió para apoyar el golpe militar que derribó a
Perón. Poco después, se restableció la Constitución de 1853.
3.7. La República condicionada

Desde 1955, y hasta 1983, las fuerzas armadas intervinieron directa o


indirectamente en el gobierno. Proscribieron a Perón y al peronismo, vigilaron a
los presidentes electos y protagonizaron sucesivos golpes de estado. Desde el
exilio, Perón siguió liderando a vastos sectores populares que reclamaron su
retorno. Dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-
66), fracasaron en sus proyectos de reconstitución del sistema democrático.
Entre 1966 y 1973, hubo una dictadura militar, encabezada sucesivamente por
los generales Onganía (1966-70), Levingston (1970-71) y Lanusse (1971-73).

La economía creció aceleradamente desde 1958, impulsada por las inversiones


extranjeras en las ramas básicas y los automotores. El crecimiento generó
nuevos conflictos. Desde 1969, se produjo una intensa movilización social y
política, con grandes huelgas y levantamientos en ciudades, y se formaron
organizaciones guerrilleras. El gobierno militar decidió llamar a elecciones, y
aceptó la concurrencia peronista. En 1973, Perón fue electo presidente, junto
con su esposa, María Estela Martínez, Isabel, quien a su muerte, en julio de
1974, lo sucedió en el cargo.

En esos años, las disputas por el liderazgo peronista agudizaron la violencia


política y la conflictividad social. En 1976, un nuevo golpe inició la última y más
sangrienta dictadura militar, que se prolongó hasta 1983. Contra opositores y
disidentes, el estado utilizó la represión clandestina que incluyó la masiva
desaparición forzada de personas. La liberalización de los controles estatales en
la economía acarreó la concentración de la riqueza, la ruina del sector industrial
y un fuerte endeudamiento externo. En 1982, el gobierno invadió las Islas
Malvinas, y Gran Bretaña le infligió una catastrófica derrota militar. Su
consecuencia fue el rápido llamado a elecciones y la restauración de la
democracia en 1983.

3.8. La República democrática

Desde entonces, aunque hubo alternativas importantes y dramáticas, no ha


habido interrupciones en el orden constitucional. Al radical Raúl Alfonsín (1983-
89) lo sucedió el peronista Carlos Menem (1989-99). En 1989, hubo una fuerte
crisis económica. En 1994, una reforma constitucional posibilitó la reelección
presidencial. El gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001), candidato de una
Alianza, terminó en medio de una nueva y más profunda crisis económica y
social. A la superación de la crisis, contribuyeron Eduardo Duhalde (2001-2003)
y Néstor Kirchner (2003-2007), a quien sucedió Cristina Fernández de Kirchner
(2007-2011).

4. CONCLUSIONES
 Finalizando este año lectivo se pueden sacar muchas conclusiones de lo
ocurrido a lo largo de los años aquí en nuestro país, así también como en
el resto del mundo. Comenzando desde fines del siglo XIX con el
imperialismo lo gramos ver que fue un fenómeno destructivo pero sus
consecuencias fueron desiguales a unos con ventajas y otros sin ellas.
Así también podemos ver que las revoluciones como la mexicana, por
ejemplo, dejo buenas consecuencias, no así como la revolución rusa. Pero
en realidad es así en todo momento, porque todo lo que implica un conflicto
para lograr algo siempre estarán los beneficiados y los perjudicados.
 También a lo largo de este periodo observamos cómo fueron
desarrollándose las dos guerras más importantes mundialmente: La Gran
Guerra y La Segunda Guerra Mundial. Estas, fueron detonantes de
grandes conflictos, muertes, tortura y sufrimiento humano. Hubo muchas
pérdidas ya sean económicas o humanas. Pero los únicos afectados no
fueron los participantes, sino también, los países de alrededores ya que
ante estos conflictos tuvieron que tomar sus decisiones. Argentina, en este
caso, durante la primera guerra mundial se mantuvo neutral y
"aprovechaba" en vender sus materias primas a los países que estaban en
guerra.
 Se vio también la postura de Argentina en la transición hacia una
democracia ampliada. La vida política bajo el y rigo yenismo, etc. Años
mas tarde surge el Primer Gobierno Peronista, con este también una
nueva ideología, pero tuvo sus reacciones de aceptación y otros de
rechazo. El movimiento obrero apoyó a Perón ya que este, los apoyaba y
trataba de darles lo mejor, siendo "justo". Se vio el golpe militar de 1955 y
la caída del segundo gobierno de Perón.
 El objetivo de este año, creemos que fue el ver las distintas posiciones y
contraposiciones de la sociedad en Argentina y en el mundo. Pudimos ver
los beneficios y las desventajas que acarrearon conflictos. Todo esto nos
sirve para poder sacar nuestras propias conclusiones, nuestras posturas y
no simplemente saber "del lado que estamos", sino para saber y conocer
en el país que estamos, saber cuáles fueron sus cambios y para tener
conocimiento de nuestra patria.

5. BIBLIOGRAFIA

https://www.elhistoriador.com.ar/sintesis-de-la-historia-argentina/
http://www.americas-fr.com/es/geografia/argentina.html
https://www.curiosfera.com/historia-de-argentina/