Está en la página 1de 16

Contenidos del programa (2019)

Contenidos: Teoría y discurso en el siglo XX. El “giro


lingüístico” de la filosofía ha transformado el planteo del
saber, particularmente con relación al canon de la Teoría del
Conocimiento en la Modernidad. Esta transformación no
supone un substrato lingüístico de la filosofía, sino por el
contrario, la interrogación de la propia concepción organicista
del saber en la que se sostiene, a partir del siglo XIX en
particular, incluso la fundación científica de la lingüística. El
proyecto de un programa unificado del conocimiento, más
allá de las distintas direcciones que tomó en el siglo XX -el
círculo de Viena, la fenomenología husserliana, el
estructuralismo post-saussuriano- desembocó mutatis
mutandi en un replanteo de la tradición metafísica y en una
lectura alternativa de la cuestión de la Teoría.
Teoría y discurso en el siglo XX.

● Dos acepciones de Teoría:


-“Ver considerando”/ “Contemplar” (antigua)
-Elaboración autónoma de los objetos capaces de explicar
el comportamiento de los objetos (post-kantiana/moderna)
● Tres acepciones de Discurso:
-Formalización del raciocinio (Descartes, Leibniz)
-“Habla” en Saussure (acto psicofísico de un individuo que
hace efectiva la lengua.
-Discurso: Performativo (Austin) o Enunciación
(Benveniste), se genera un vínculo entre hablantes que los
involucra a partir del uso de la lengua.
Saber, discurso y conocimiento
-“(...El “giro lingüístico” de la filosofía ha transformado el
planteo del saber, particularmente con relación al canon de la
Teoría del Conocimiento en la Modernidad...)”.
-“Saber”: Debilita la acepción de conocimiento en tanto que
“Teoría del conocimiento” “(...Elaboración autónoma de los
conceptos...)”
-Ese “debilitamiento” de la noción de “conocimiento” es efecto
fundamentalmente de la intervención de la noción de
discurso (sobre todo) a partir de los años 60' del siglo pasado
(interviene tanto en la tradición analítica (Wittgenstein/Austin,
como en la Escuela de Frankfort (Habermas, Appel) como en
la post-estructuralista (Derrida, Foucault).
Lingüística, organicismo, filosofía
“(...Esta transformación no supone un substrato lingüístico de la
filosofía, sino por el contrario, la interrogación de la propia
concepción organicista del saber en la que se sostiene, a partir
del siglo XIX en particular, incluso la fundación científica de la
lingüística...)”.
-La expresión “giro lingüístico” supone que la filosofía se
reformula a partir de la lingüística o de su objeto. En efecto, la
fundación científica de la lingüística está pautada por esta
pregunta de Saussure acerca del “objeto coherente e integral
de la lingüística”. Este objeto solo es integral si la lengua es una
entidad natural en el sentido empírico de “naturaleza”. Pero si
aceptamos esa refencia, aceptamos el organicismo del saber
empírico del siglo XIX, como lo señaló Benveniste en su crítica
a Saussure en “Naturaleza del signo lingüístico”.
Replanteo de la metafísica y lectura alternativa de
la teoría
“(...El proyecto de un programa unificado del conocimiento,
más allá de las distintas direcciones que tomó en el siglo XX
-el círculo de Viena, la fenomenología husserliana, el
estructuralismo post-saussuriano- desembocó mutatis
mutandi en un replanteo de la tradición metafísica y en una
lectura alternativa de la cuestión de la Teoría...)”.
La “revolución del 900'” (Saussure, Frege, Husserl) supuso
una ruptura con el organicismo del siglo XIX y una puesta de
relieve del papel de la decisión teórica en el conocimiento. El
“2o. Giro lingüístico” (Wittgenstein, Lévi-Strauss) radicalizó
ese movimiento y rompió con el vínculo necesario entre
saber y determinación empírica de la experiencia. La
determinación empírica supone una existencia del objeto
previa a su conocimiento, el saber discursivo supone un
acontecer de la enunciación como efecto de sentido.
Replanteo de la tradición metafísica

● ¿En qué consiste tal replanteo de la tradición


metafísica?
● Consiste en entenderlo como “tradición”.
● O sea, que la tradición es un vector conceptual del
propio replanteo, en cuanto interviene como agente
de la formulación conceptual.
● Esto supone que la historia de la filosofía es
discontinua respecto a sí misma y se somete a la
lectura del presente (es decir, a lo que moviliza al
enunciador a construir su aproximación al pasado).
La metafísica como tradición

● Siempre la filosofía ha elaborado el relato de los


antecedentes que habilitan su propia condición
teórica. Por ejemplo, Platón refiriendo a Parménides
o a Heráclito y proyectando su propio planteo a
través de la enseñanza de Sócrates.
● La senda por la que Heidegger lee la clausura del
ser en la representación moderna, hace de la
tradición de la filosofía un desarrollo intrínseco a su
propia teoría y no sólo un contexto que se reivindica
o cuestiona.
El lenguaje como fundamento universal para el
género humano (“tradición” como memoria)
“Y aquí se da fin a este Libro de las lenguas con la idea de un
diccionario de las voces, por decirlo así, mentales, común a todas las
naciones, que explicando sus ideas uniformes acerca de las sustancias y
teniendo en cuenta las diversas modificaciones con que pensó cada
nación relativamente a las mismas necesidades o utilidades humanas
comunes a todas, mirándolas por diversas propiedades, según diversidad
de parajes y cielos y por tanto naturaleza y costumbres, narre los
orígenes de las diversas lenguas vocales, acordadas todas a una lengua
ideal común” (Vico, 1993, Principios de la Ciencia Nueva, p. 233).
Lo contemporáneo: efecto de la proyección de
cierto presente sobre el pasado (“tradición” como
enunciación)
“Es como si este invisible haz de oscuridad del presente
proyectara su sombra sobre el pasado, mientras que éste,
cubierto por ese haz de sombres, adquiriese la capacidad de
responder a las tinieblas del presente. Algo de esta índole
debía tener presente el espíritu de Michel Foucault cuando
escribía que sus investigaciones sobre el pasado no eran sino
la sombra arrojada por su interrogación teórica del presente”.

Giorgio Agamben, 2008, Qu'est-ce que le contemporain?, p.40.


¿Puede la tradición ser discontinua?

● “Esto supone que la historia de la filosofía es discontinua


respecto a sí misma y se somete a la lectura del presente
(es decir a lo que moviliza al enunciador a construir su
aproximación al pasado)”.

● La tradición supone la transmisión. Pero no hay


transmisión sin enunciación (incluso de una memoria ante
sí misma). Por lo tanto cada intervención que retoma el
pasado lo hace desde su propia recepción/emisión, cada
vez singular, según el presente de cada quién.
¿A qué se opone la discontinuidad en historia y
más allá?
Perspectiva desde el salón de los espejos
Continuidad en el organicismo (S. XIX)

“La palabra historia reúne en nuestra lengua el aspecto objetivo y el


aspecto subjetivo, significa tanto el relato de los acontecimientos
como los acontecimientos mismos, no se aplica menos a lo que
ocurre que al relato de lo que ha ocurrido.” (Hegel)
Hegel se refiere a la significación de “Historia” en la lengua
alemana. ¿Qué sucede si substituimos “lengua” por “sociedad”,
“cultura” o “conciencia”?
“La palabra historia reúne en nuestra (sociedad, cultura, conciencia)
el aspecto objetivo y el aspecto subjetivo, significa tanto el relato de
los acontecimientos como los acontecimientos mismos, no se aplica
menos a lo que ocurre que al relato de lo que ha ocurrido.”
“Discontinuidad” en Foucault

Dispositivo o red (“cuerpo social” en Foucault):

-elementos heterogéneos: a) vigilante/vigilados


-relaciones de fuerza: b) castigo/prisión
-juego estratégico: c) control/conducta

Gabilondo, A. 1991, El discurso en acción, pp. 170-171.


Esquema de visibilidad/vigilancia