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Escrito N° : 01

Sumilla : Demanda de Amparo por control de


convencionalidad en relación a la
violación del interés superior del
niño.

SEÑOR JUEZ DE PAZ LETRADO DE TURNO

Robiñez Gutierrez, Cristian, con cédula de identidad


N°1.331.753-6 de nacionalidad uruguaya, y Scapella Fiori, Diego
Alonso con cédula de identidad N°1.432.645-2 de nacionalidad
uruguaya, con domicilio real en Av. Teófilo N°2240 Montevideo
– Republica Oriental del Uruguay, y con domicilio procesal en
Jr. Amazonas N°576 distrito y provincia de Chachapoyas región
Amazonas procesal en la casilla electrónica N°2546 del Dpto. de
Notificaciones del Colegio de Abogados de Amazonas; a Ud.
atentamente digo:

I. PETITORIO.

Que, recurro a su despacho a fin de interponer demanda de amparo, por violación


del derecho constitucional: a la integridad moral, física y psíquica, al libre
desarrollo y bienestar, y a gozar de un ambiente familiar adecuado; seguido en
contra de contra Fabiola Orellana Capriles con cédula de identidad N°5.022.389,
de nacionalidad venezolana, de quien se sabe que su ultimo domicilio real fue en
el Psj. Mijael Arias N°3822, distrito de Villa María del Triunfo – Lima, y que,
debido a su situación de indocumentada, y que pesa en su contra una orden de
expulsión del país por el mismo motivo, y al no contar con ningún tipo de arraigo,
familiar, laboral o de cualquier otra índole, deberá ser notificada vía edicto
judicial. Pido a su despacho ordenar las diligencias que ameriten fin de que se
reponga el estado de cosas hasta el momento en que se produjo la violación del
derecho constitucional invocado, en atención a los siguientes fundamentos de
hecho y de derecho:

I. FUNDAMENTOS DE HECHO

1. Que, con fecha VEITINUEVE DE DICIEMBRE DEL DOS MIL VEINTINUNO (


29/12/21), ante Truffato Sciocco Deriso, registrador civil de la Dirección General Del
Registro De Estado Civil de San Jacinto-Canelones, República Oriental del Uruguay,
se suscribe la partida de nacimiento N° 64861-21, siendo las 19:00, en la cual se
registra a GiIma Robiñez Scapella como hija de Robiñez Gutierrez, Cristiano
(Filiación 1: Padre / Madre) con cédula de identidad N° 1.331.753-6 de nacionalidad
uruguaya, y de Scapella Fiori, Diego Alonso (Filiación 2: Padre / Madre) con cédula
de identidad N° 1.432.645-2 de nacionalidad uruguaya y como madre subrogante a la
señora Catedral Tagliafico, Analuisa Fernanda, con cédula de identidad N° 1.186.449-
2, igualmente.

2. Que, desde entonces, la menor GiIma Robiñez Scapella, fue criada en ambiente
familiar, y para efectos de su buen desarrollo, nosotros como matrimonio y pades
de la misma, procuramos en todo momento brindarle las mejores atenciones, ya que,
debido a nuestras condiciones económicas, le hemos venido procurando condiciones
óptimas de desarrollo, tales como: sano esparcimiento, cuidado de su salud (mental y
física), alimentación, vivienda, educación, así como el cariño y el calor de un hogar.
Además, en el ambiente social, nuestro matrimonio es conocido como una familia
estable y querida por todos.

3. El 29 de enero del 2026, decidimos viajar con nuestra mejor hija a este País (Perú) con
fines de turismo y esparcimiento. Es así que Ingresamos al Perú vía área por
Aeropuerto internacional Jorge Chávez. Una vez estando en la ciudad de Lima, Nos
contactamos con la señora Fabiola Orellana Capriles, con cédula de identidad
N°5.022.389, de nacionalidad venezolana, con la que siempre hemos estado
periódicamente en comunicación, para saber cómo estaba porque en su debido
momento fue quien albergó en su vientre a nuestra hija, es decir, hubo una gestación
subrogada, ante la imposibilidad nuestra de tener hijos.

4. Después, de varios días de estar con comunicación vía telefónica y de su insistencia


de querer visitar a nuestra hija, nos pidió pasar una tarde a solas con Gilma. Es así que
el 05 de febrero, una semana después de llegar al Perú, y luego de hablarlo como pareja
y padres de la menor, y de que nos pusiéramos de acuerdo, accedimos cordialmente a
su petición, diciéndole a nuestra hija que pasaría una tarde con una tía de este país;
previamente acordamos en que pasaríamos por Gilma antes de la noche.

5. Llegada la hora acordada para recoger a nuestra hija, 05 pm, llegamos al lugar pactado,
dándonos con sorpresa de que la señora nunca llegó, eso nos causó gran preocupación
por el temor de que les hubiera ocurrido algo malo. Esperamos durante varias horas, e
insistíamos en ponernos en contacto con Fabiola, para preguntar la razón por la cual
no llegaba, así como de su actitud omisiva de no contestar nuestras llamadas, al no
poder lograrlo. Buscamos otras formas de contactar con ella. Tal era nuestra
desesperación y angustia que esa noche no pudimos conciliar el sueño intentando de
muchas formas comunicarnos con ella; Nuestra desesperación era tal que no vimos
alternativa otra, más que acudir a la policía con la finalidad de que nos ayuden a
ubicarlos; y para infortunio esto no fue posible.
6. Al día siguiente, es decir el seis de febrero del 2026, Fabiola se comunicó con nosotros
indicando la razón por la cual el día anterior no se apareció con nuestra hija al lugar y
hora acordado, sino que por el contrario había decidido quedarse con nuestra hija y
criarla, argumentando que contaba con el acta de nacida viva, donde se le reconoce
como la persona que había dado a luz a Gilma, por tanto, no nos devolvería. Desde
entonces inició nuestro calvario.
7. Durante las horas que buscamos de cualquier forma dar con el paradero de Fabiola,
tomamos conocimiento de que la autoridad de migraciones había emitido una
resolución donde expulsaba del Perú a la demandada, pues ella no había logrado
regularizar su documentación a tiempo y a la fecha se encontraba prófuga de las
autoridades peruanas, en la clandestinidad, desempleada y sin recursos económicos
suficientes para cuidar de Gilma. Lo que acrecentó aún más nuestra preocupación por
la integridad de nuestra hija, tal sentido señor juez, nosotros acudimos a usted a fin de
que ordene las diligencias urgentes y necesarias para poner a buen recaudo a nuestra
hija, y con ello cese la violación de los derechos fundamentales de Gilma, derechos
reconocidos por la constitución del Perú en la cual se vela por la protección especial a
los niños, niñas y adolescentes.

8. De lo descrito en los hechos se desprende que en efectivamente se está violando


derechos constitucionales como: a la identidad, a la integridad moral, física y psíquica
y al libre desarrollo y bienestar; derechos que son protegidos no solo por la
constitución política de nuestro país sino que, se ha establecido en tratados
internacionales a los cuales nuestro estado no solo ha manifestado su adhesión sino
que ha sido ratificado y por tanto sirven de inspiración para la interpretación de
las leyes estatales vigentes (como el interés superior del niño y el derecho a la
vida, la supervivencia y desarrollo) los cuales deben tenerse presente, señor Juez,
al momento de pronunciarse sobre la presente, razón por la que me veo obligado a
interponer la presente demanda de amparo.

II. FUNDAMENTOS DE DERECHO

1. Constitución política del Perú, en inciso 01 del art. 2°, señala de manera
taxativa que “Toda persona tiene derecho a la vida, a su identidad, a su
integridad moral física y psíquica y a su libre desarrollo y bienestar”. En
relación a ello, y conforme a lo señalado en el numeral N°07 de los
fundamentos de hecho, se deduce que la señora Fabiola, desde el momento en
que decide no entregarnos a Gilma, pone en grave peligro su integridad y en
consecuencia su desarrollo integral, debido a su condición jurídica y
económica.

Esto ha sido desarrollado por el Tribunal Constitucional según Expo. N.°2333-


2004-HC/TC – Callao, en el apartado dos: “La integridad física presupone el
derecho a conservar la estructura orgánica del ser humano; y, por ende, a
preservar la forma, disposición y funcionamiento de los órganos del cuerpo
humano y, en general, la salud del cuerpo”. (el resaltado es nuestro); en
concordancia con lo expuesto en el artículo N°7 de La Constitución Política
Del Perú señala que: “Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del
medio familiar y a la de la comunidad, así como el deber de contribuir a su
promoción y defesa”.

2. De acuerdo con el Artículo N°4 de la Ley Fundamental donde manifiesta que:


“La comunidad y el estado protegen especialmente al niño y al adolescente
(…). También protegen la familia”.

Haciendo que la protección superior del niño y del adolescente sea una
obligación de la comunidad y principalmente del estado. Desarrollado tal
contenido, el código del niño y adolescentes, ha precisado en el artículo IX
que: en toda medida concerniente al niño y adolescente que adopte el estado
(…) se considerará el interés superior de niño y adolescente y sus principios
de sus derechos. EXP.N°03744-2007-PHC/TC

3. A su vez, el EXP. N°07326-2013-PHC/TC-LIMA, FUNDAMENTO N°6, en


concordancia con el EXP.N°1817-2009-PHC/TC, señala que: “El niño
necesito para su crecimiento y bienestar el afecto de sus familiares,
especialmente de sus padres, por lo que impedírselo o negárselo sin que exista
razones determinantes entorpece su crecimiento, suprime los lazos afectivos
necesarios para su tranquilidad y desarrollo integral, así como viola su derecho
a tener una familia. El tribunal Constitucional, resalta que: “Los menores tienen
derecho a crecer en un ambiente de afecto y de seguridad moral reconocido en
el principio seis de la declaración de los derechos del niño que pone en relieve
la importancia de las relaciones parentales, toda vez que los padres son los
primeros en dar protección y amor a sus hijos, así como en satisfacer sus
derechos.”

4. Según el Capítulo II de la Constitución que lleva por nombre “De los tratados”
concretamente en su Artículo 55, dispone que: “Los tratados celebrados por
el Estado y en vigor forman parte del derecho nacional”; así mismo la
CUARTA disposición final y transitoria señala que: “Las normas relativas a
los derechos y a las libertades que la constitución reconoce se interpretan de
conformidad con la declaración universal de los Derechos Humanos y con los
acuerdos y tratados internacionales sobre las mismas materias ratificados por
el Perú.”
5. En este orden de ideas la Declaración Universal de los Derechos Humanos en
su Artículo 8° prescribe que: “Toda persona tiene derecho a un recurso
efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra
actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución
o por la ley.”

6. Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 2°: Inc. N° 1. “Los Estados
Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y
asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción
alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión,
la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la
posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra
condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales”; Artículo
N° 3. Inc. N° 1, “En todas las medidas concernientes a los niños que tomen
las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las
autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración
primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”. De igual
manera según el inciso N°2. “Los Estados Partes se comprometen a asegurar
al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar,
teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras
personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las
medidas legislativas y administrativas adecuadas”.
7. Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 8. “Los Estados Partes se
comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad,
incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de
conformidad con la ley sin injerencias ilícitas. Los Estados Partes respetarán
el derecho del niño que esté separado de uno o de ambos padres a mantener
relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular,
salvo si ello es contrario al interés superior del niño”.

8. Casación 4664-2010-Puno. En los procesos de familia como en el de alimentos


divorcio, filiación, violencia familiar entre otros, el juez tiene facultades tuitivas
y en consecuencia debe flexibilizar algunos principios y normas procesales
como los de iniciativa de parte, congruencia, formalidad eventualidad,
preclusión acumulación de pretensiones en atención a la naturaleza de los
conflictos que debe solucionar, derivados de las relaciones familiares y
personales, ofreciendo protección a la parte perjudica conforme a lo dispuesto
en los artículos 3. y 44 de la Constitución política del Perú.

9. El proceso de amparo: Conforme al numeral N°2 del artículo 200° de la


Constitución Política y a los artículos 1 y 2 del Código Procesal Constitucional.,
proceden los procesos constitucionales y en especial el proceso de amparo contra
el hecho u omisión por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona que
vulnera o amenaza cualquier derecho constitucional. Como quiera que en el
presente caso se han v violado nuestros derechos constitucionales descritos y los
derechos de nuestra hija: a su integridad moral, física y psíquica, a su libre
desarrollo y bienestar, y a gozar de un ambiente familiar adecuado; por tal razón
invoco la aplicación de las normas citadas.

III. MEDIOS PROBATORIOS Y ANEXOS


Ofrezco los siguientes:
1-a.
1-b.
1-c.

POR TANTO:

A Ud., Sr. Juez, solicito admitir la presente demanda, tramitarla de acuerdo a su naturaleza
y en su oportunidad declararla fundada, ordenando la reposición del estado de cosas
anterior a la violación de los derechos constitucionales invocados.
Chachapoyas 24 de agosto de 2019.

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