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tema

26 FÍSICA
Y QUÍMICA
Óptica geométrica.
Principio de Fermat.
Formación de imágenes
en espejos y lentes.
Análisis y construcción
de los instrumentos ópticos.
El ojo y los defectos de la visión.
25-15342-13

Temario 1993
tema 26

física y química

1. ÓPTICA GEOMÉTRICA Y PRINCIPIO DE FERMAT


1.1. GENERALIDADES Y DEFINICIONES

1.2. PRINCIPIO DE FERMAT


1.2.1. Principio de Fermat y las leyes de la refracción
1.2.2. Principio de Fermat y las leyes de la reflexión

2. FORMACIÓN DE IMÁGENES EN LENTES Y ESPEJOS


2.1. APROXIMACIÓN PARAXIAL

2.2. LENTES
2.2.1. Generalidades
2.2.2. Formación de imágenes finitas

2.3. ESPEJOS
2.3.1. Generalidades
2.3.2. Espejos esféricos
2.3.3. Formación de imágenes finitas

3. ANÁLISIS Y CONSTRUCCIÓN DE INSTRUMENTOS ÓPTICOS


3.1. EL OJO HUMANO
3.1.1. Defectos visuales

3.2. INSTRUMENTOS ÓPTICOS


3.2.1. La cámara fotográfica
3.2.2. Microscopios
3.2.3. Anteojos y telescopios

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INTRODUCCIÓN

Óptica, rama de la física que se ocupa de la propagación y el comportamiento de la luz.


En un sentido amplio, la luz es la zona del espectro de radiación electromagnética que se
extiende desde los rayos X hasta las microondas, e incluye la energía radiante que produce
la sensación de visión. El estudio de la óptica se divide en dos ramas, la óptica geométrica,
que estudia la luz independientemente de su naturaleza, y la óptica física, que lo hará desde
el punto de vista de su naturaleza ondulatoria. En este tema nos ocuparemos sólo de la pri-
mera y describiremos el análisis y construcción de los instrumentos ópticos.
Naturaleza de la luz
La energía radiante tiene una naturaleza dual, y obedece a leyes que pueden explicarse a
partir de una corriente de partículas o paquetes de energía, los llamados fotones, o a partir
de un tren de ondas transversales.
Hacia la mitad del siglo XVII, aunque la mayor parte de los investigadores en el campo de
la Óptica aceptaban la teoría corpuscular, había comenzado a progresar la idea de que la
luz podía ser un movimiento ondulatorio de cierta naturaleza. Christian Huygens demostró
en 1670 que las leyes de la reflexión y de la refracción podían explicarse basándose en la
teoría ondulatoria.
El gran avance siguiente en lo que al estudio de la naturaleza de la luz respecta lo aportó
Maxwell con la construcción de su teoría electromagnética, que junto con su comprobación
experimental por Hertz constituyeron uno de los triunfos de la Física. Pero aun así, a prin-
cipios del presente siglo resultó insuficiente para explicar fenómenos tales como la emisión
fotoeléctrica, por lo que Einstein amplió la idea propuesta cinco años antes por Planck y
postuló que la energía de un haz luminoso, en lugar de estar distribuida de forma continua por
el espacio asociada a los campos eléctrico y magnético de una onda, se distribuye de forma
discreta en paquetes o cuantos de luz: son los fotones. En la actualidad admitimos la doble
naturaleza de la luz o, de forma más precisa, la validez de los dos modelos mencionados
para describir el comportamiento de la luz. Ambos modelos, el corpuscular y el ondulatorio,
sirven para expresar aspectos complementarios de una misma realidad física; tales formas de
descripción están ligadas entre sí por las denominadas relaciones de correspondencia.
La óptica geométrica se fundamenta en tres leyes empíricas básicas: la ley de propagación
rectilínea, la ley de la reflexión y la ley de la refracción. Las tres pueden justificarse apelan-
do, exclusivamente, al modelo corpuscular. Sin embargo, también es posible fundamentar
la óptica geométrica sobre la base de una concepción ondulatoria.
A lo largo del desarrollo del presente tema, nos ocuparemos de estos aspectos fundamen-
tales de la óptica geométrica y veremos cómo es posible establecer sus leyes partiendo de
cualquiera de estos dos modelos.

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1 ÓPTICA GEOMÉTRICA Y PRINCIPIO DE FERMAT

1.1. GENERALIDADES Y DEFINICIONES

La óptica geométrica se basa en la teoría de los rayos de luz, que considera que
cualquier objeto visible emite rayos rectos de luz en cada punto de él y en todas
direcciones a su alrededor. Cuando estos rayos inciden sobre otros cuerpos pueden
ser absorbidos, reflejados o desviados, pero si penetran en el ojo estimularán el
sentido de la vista.
Antes de comenzar nuestro estudio es conveniente dar algunas definiciones y ge-
neralidades que comprobaremos o demostraremos posteriormente:
Rayo luminoso: es una trayectoria (línea geométrica) que sigue la luz al ir de
un foco luminoso a un receptor; su dirección coincide con la propagación de la
energía radiante.
Haz luminoso: son las radiaciones luminosas transmitidas en el interior de una
figura que tiene por vértice un punto luminoso y está limitada por una abertura
de dimensión considerable en relación con la longitud de onda de las radia-
ciones que componen la luz. Si con la imaginación disminuimos la abertura,
tenemos un rayo luminoso.
Reflexión: es el retorno de la luz por el mismo medio en que se propagaba al
llegar a una superficie de separación de dos sustancias diferentes. En este fe-
nómeno consideramos el ángulo de incidencia, θ1, que forma el rayo incidente
con la normal a la superficie, y el ángulo de reflexión, θ2, que forma el rayo
reflejado con la normal (Figura 1).
Refracción: se produce cuando la luz pasa θ1 θ2
de un medio de propagación a otro con una
densidad óptica diferente, sufriendo un cam-
bio de velocidad y un cambio de dirección
siempre que no incida perpendicularmente
en la superficie. Lo mismo que antes, con-
sideramos el ángulo de incidencia, θ1, que
forma el rayo incidente con la normal a la
superficie, y el ángulo de refracción, θ3,
que forma el rayo refractado con la normal
(Figura 1).
θ3
Índice de refracción absoluto: es el cociente
de dividir la velocidad de la luz en el vacío y
Figura 1.
en el medio que se considera, n = (c/v).

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Índice de refracción relativo o índice de refracción de una sustancia con rela-


ción a otra: es el cociente obtenido al dividir el índice de refracción de la pri-
mera por el de la segunda: n21 = (n´/n) = v/v´ > 1
En óptica geométrica se analizará la propagación de la luz a través de unos medios
homogéneos e isótropos, es decir, aquellos que tienen un índice de refracción (n)
constante, por lo que la velocidad de la luz en todos sus puntos y direcciones será
la misma. Por ahora trataremos únicamente medios isótropos y homogéneos (és-
tos se llaman transparentes), en cuyo caso la luz viajará en línea recta.
Dioptrio: es la superficie de separación de dos medios de distinta refrigencia.
Sistema óptico: es un conjunto de superficies que separan medios de distinto
índice de refracción. Si están formados por superficies esféricas con los centros
alineados, se llamará sistema óptico centrado; y la línea que une los centros, eje
del sistema.
En el sistema óptico habrá que considerar:
Objeto: es el punto de donde procede el haz de rayos.
Imagen: es el punto donde concurre el haz de rayos procedentes del objeto,
después de haber atravesado el sistema óptico. Será una imagen real si está
formada directamente por los rayos e imagen virtual si está formada por las
prolongaciones de los rayos. Objeto e imagen son puntos conjugados.
Consideraremos:
Sistema estigmático: en el que se verifica que todo rayo que parte del punto
objeto y es captado por el sistema pasa por el mismo punto imagen.
Foco objeto: en un sistema estigmático es un punto situado en el eje del sistema
y cuyo conjugado está en el infinito.
Foco imagen: en un sistema estigmático es un punto sobre el eje del sistema que
es conjugado de otro que está también sobre el eje y en el infinito.
Convergencia o potencia: inversa de la distancia focal imagen (distancia del
foco imagen al centro de la figura) expresada en metros. La unidad es la dioptría
(convergencia de un sistema de distancia focal imagen igual a un metro).
Camino óptico, S, para un camino geométrico, s, de la luz, dentro de un medio
homogéneo de índice de refracción n, se define como: S = n · s. Si la trayecto-
ria que sigue la luz atraviesa diversos medios de distinto índice de refracción,
S = ∑ni · si.

1.2. PRINCIPIO DE FERMAT

Este principio nos va a dar una forma muy útil y comprensiva de apreciar y anti-
cipar el comportamiento de la luz. En 1657, Fermat propuso su célebre principio
de mínimo tiempo, que incluía tanto la reflexión como la refracción: la trayectoria
real entre dos puntos tomada por una haz de luz es aquella que es recorrida en
tiempo mínimo.

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Como veremos posteriormente, la forma de expresarlo era incompleta y algo equi-


B
vocada.
Supongamos que la trayectoria real que sigue la luz entre dos puntos A y B es la
P
señalada. Si la variamos infinitesimalmente podemos definir una magnitud llama-
da camino óptico, cuyo valor es extremal después de tal modificación es general-
A mente mínimo.
Figura 2. La generalización a un tramo finito no altera el significado conceptual del camino
óptico. Así, recibe el nombre de camino óptico S entre los puntos A y B la suma
de los caminos ópticos diferenciales:
B
S = ∫ n(s) ⋅ ds (1a)
A

Nótese que en la integral (1a) se ha explicitado la dependencia del índice de re-


fracción del punto P considerado, pues para medios no homogéneos varía de un
punto a otro. Si se tratara de una secuencia de medios homogéneos, la integral se
convertiría en sumatorio:
S = ∑ ni ⋅ s i (1b)
i
y en el caso de que el medio fuera homogéneo y único:
S = n · s = (c/v) · s (1c)
Como t = s/c podemos establecer el principio de Fermat así: la luz, al ir de los
puntos A al B, sigue la ruta que tiene la longitud de camino óptico más pequeña.
Como consecuencia inmediata de este principio resulta el carácter rectilíneo de la
propagación luminosa en medios homogéneos e isótropos, esto es, de n = cte, ya
que entonces,
B
S = n · ∫ ds = n ⋅ AB
A

Pero el camino más corto entre A y B es la línea recta AB, por lo que los rayos
luminosos en medios homogéneos e isótropos son rectilíneos, siendo S = n · AB.

1.2.1. Principio de Fermat y las leyes de la refracción

El fenómeno de la refracción consiste, como ya se ha dicho, en la desviación


que experimenta cualquier haz luminoso que atraviese la superficie de separación
de dos medios transparentes pero de diferente
naturaleza. Sus leyes son conocidas desde la Y
1 2
antigüedad, aunque se denominan, con fre- P2
n1
cuencia, leyes de Descartes.
Las leyes de Descartes de la refracción pueden s2 ϕ2
un
I X
deducirse como consecuencia del principio de ϕ1
Fermat. En efecto, sean P1 y P2 dos puntos si- δI
s1
tuados a ambos lados de la superficie de sepa-
ración s de dos medios diferentes, pero trans- P1 σ
parentes y homogéneos (Figura 3).
Figura 3.

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El trayecto puede descomponerse en la secuencia P1I → IP2, por lo que, de acuer-


do con (1b), resulta para el camino óptico: S = n1 IP1II + n2IIP2I, y empleando los
vectores unitarios s1 y s2
S = n1 · s1 · P1 + n2 · s2 · P2 (2)
Consideremos una variación infinitesimal de camino óptico desplazando el pun-
to I sobre la superficie σ en δ; diferenciando en (2) resulta:
δS = n1 · s1 · δI + n1 · δs1 · P1 · I – n2 · s2 · δI + n2 · δs2 · I · P2 (3)
donde el signo – del tercer término es debido a la constancia de la suma.
|P1I| + |IP2| = cte → δ(P1I) = – δ(IP2) = δI
pero, dado que s1, unitario y, por tanto, de módulo constante, es perpendicular a
su diferencial δs1 y, por consiguiente, δs1 ⊥ P1I , con lo que su producto escalar es
nulo, y que lo mismo sucede con δs2 y IP2, la ecuación (3) se reduce a:
δS = (n1 · s1 – n2 · s2) δI (4)
De acuerdo con el principio de Fermat, para que un trayecto dado pueda ser rayo
luminoso, δS = 0, cualquiera que sea la variación infinitesimal δI, por lo que:
(n1 · s1 – n2 · s2) δI = 0 (5)
pero δI es tangente en I a la superficie σ, por lo cual, de acuerdo con (5)
(n1 · s1 – n2 · s2) será perpendicular a σ, así que podrá escribirse como:
(n1 · s1 – n2 · s2) = k · un (6)
donde aquí k representa una constante de proporcionalidad, y un, un vector unita-
rio normal a la superficie del dioptrio σ en el punto de incidencia I.
Analicemos el significado de la ecuación (6).
1. En primer lugar, se deduce que s1, s2 y un han de ser coplanarios. Es decir, el
rayo incidente P1I, el rayo refractado IP2 y la normal a δ en el punto de inciden-
cia I están en un mismo plano (plano de incidencia).
Por otra parte, proyectando la anterior ecuación sobre el eje Y, resulta:
n1 · sen ϕ1 – n2 · sen ϕ2 = 0
es decir: n1 · sen ϕ1 = n2 · sen ϕ2 (7)
2. El índice de refracción del primer medio por el seno del ángulo de incidencia
es igual al índice de refracción del segundo medio por el seno del ángulo de
refracción (ley de Snell).
Los enunciados 1 y 2 constituyen las leyes fundamentales de la refracción. La
ley de Snell nos permite relacionar los ángulos de incidencia y refractado y así
conocer la dirección de la luz a través de un conjunto de medios isótropos y yux-
tapuestos. Además, si la luz en lugar de ir de A a B fuera en sentido contrario,
sólo tendríamos que cambiar el signo, pues el camino no cambia, son caminos
reversibles.

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1.2.2. Principio de Fermat y las leyes de la reflexión

El fenómeno óptico en el que un rayo de luz incide sobre la superficie de separa-


ción de dos medios diferentes, y regresa al medio de partida invirtiendo parcial-
mente su dirección de propagación, se conoce con el nombre de reflexión, y puede
darse no solamente sobre la superficie de separación de dos

medios transparentes, sino también entre un medio transparente

St →
S' y algunos opacos (metales pulimentados, por ejemplo).

S'
n

Sn S →
Es posible deducir las leyes de la reflexión apelando al teore-
S'
ma de conservación de la mecánica, considerando el fenómeno
ϕ ϕ'
como si se tratara de una colisión elástica de los corpúsculos
luminosos con la pared reflectante. Éste fue el procedimiento
seguido por Newton. Sin embargo, nosotros emplearemos, de
Figura 4.
nuevo, el principio de Fermat para obtenerlas.
En el caso que nos ocupa, los medios inicial y final son uno solo, por lo que:
n1 = n2 = n; s1 = s; s2 = s’. Introduciendo tales cambios en la ecuación (6), resulta:
n · (s – s’) = k · un (8)
De la ecuación (8) se deduce que s, s’ y kun han de estar en el mismo plano, ya que
un es normal a σ, lo que constituye la primera ley de la reflexión.
Por otra parte, la proporcionalidad vectorial:
s – s’ ~ un
puede escribirse descompuesta en sus componentes tangencial y normal, en la
forma:
st – s’t = 0 (9)
sn – s’n ~ un (10)
De (9) se deduce que la componente tangencial del vector no cambia por efecto de
la reflexión; luego sólo cambiará la componente normal. Pero (10) indica que el
cambio, o diferencia, tiene la dirección de la normal; luego, necesariamente, sn y
s’n han de ser opuestos, lo cual equivale, de acuerdo con la Figura 4, a la igualdad
entre los ángulos de incidencia y reflexión ϕ y ϕ’, respectivamente, que establece
la segunda ley de reflexión.
Se ve claramente, conforme apuntábamos en la introducción, que la reflexión su-
pone una inversión parcial en la dirección de propagación; en efecto, sólo se in-
vierte su componente normal.
En resumen, las leyes básicas de la reflexión y la refracción son:
1. Los rayos incidente, refractado y reflejado están todos en el plano de incidencia.
2. ϕi = ϕr
3. ni · sen ϕi = nt · sen ϕt; donde los subíndices i, r y t están referidos a los rayos
incidentes, reflejado y transmitido, respectivamente.

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2 FORMACIÓN DE IMÁGENES EN LENTES Y ESPEJOS

2.1. APROXIMACIÓN PARAXIAL

Para conseguir un sistema estigmático, recurriremos a la aproximación paraxial,


es decir, limitaremos la luz a los rayos que están próximos al eje, eliminando, en
tal caso, las aberraciones (errores en las imágenes). Una vez obtenido, vamos a
manipular los frentes de onda, o rayos, por medio de cuerpos reflectores y refrac-
tores, lentes y espejos, despreciando cualquier efecto de difracción.
El sistema que es estigmático para todos sus puntos y en el que, además, la imagen
es semejante al objeto es un sistema óptico perfecto. Conviene saber que éstos no
existen en la realidad, pero son una buena aproximación para el estudio.

2.2. LENTES

2.2.1. Generalidades

En sentido tradicional, la lente


es un sistema óptico formado
por dos o más interfases refrac-
θr
toras, donde al menos una está A
θi
curvada. Éstas pueden clasifi-
carse en simples, dos superfi- lo h R θt li
cies, o compuestas, más de dos; ϕ
V
delgadas o gruesas, según sea su C P
S
espesor efectivo despreciable o
no, y cóncavas, más delgadas
So Si
por el centro, que hacen que la n1 n2
onda sea más divergente, o con-
vexas, que es el caso opuesto.
Estudiemos la refracción en una Figura 5.
interfase con el fin de obtener la
ecuación para lentes delgadas.
Hagamos uso de la aproximación paraxial, donde: l0 ≈ s0 y li ≈ si.
Utilizando el principio de Fermat: s = L.C.O = n1 · l0 + n2 · li
donde, l0 = [R2 + (s0 + R)2 – 2 · R(s0 + R) · cos ϕ]1/2
li = [R2 + (si + R)2 – 2 · R · (si + R) · cos ϕ]1/2
Ahora, haciendo uso de la teoría paraxial, que nos dice que ϕ <<, y, por tanto,
cos ϕ ≈ 1, y derivando s e igualándola a cero, ya que el camino óptico ha de ser
mínimo, encontramos la fórmula de las lentes:

n1 n2 ⎛ n2 − n1 ⎞
+ =⎜ ⎟
s0 s1 ⎝ R ⎠

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Cuando el punto objeto tiene su imagen en el infinito (si = ∞), tenemos la distancia
focal, fo = so, de forma que:
n1
f0 = ⋅R
n2 − n1

y el punto F0 es llamado foco objeto.


Análogamente, se tiene un foco imagen, Fi, que es el punto axial donde la imagen
se forma cuando so = ∞, y en este caso tenemos la imagen focal:

n2
fi = ⋅R
n2 − n1

Diremos que una imagen es virtual si los rayos divergen de ella, y tendremos un
objeto virtual si los rayos convergen hacia él.
Por otra parte, se tiene la fórmula para lentes delgadas, donde nl es el índice de
refracción de la lente y R1 y R2 son los radios de las dos superficies esféricas que
la han formado:
1 1 1 1
+ = (n l − 1) ⋅ ( − )
s0 si R1 R 2

Cuando s0 se mueve hacia el infinito, la distancia imagen se convierte en distancia


focal fi:
lims0→∞si = fi
Análogamente,
limsi→∞so = f0
Por tanto, para una lente delgada encontraremos f0 = fi; con esto podemos eliminar
los subíndices y escribir:

1 1 1
= (n l − 1) ⋅ ( − )
y así: f R1 R 2

1 1 1
+ =
s0 si f

que es la conocida fórmula de Gauss para lentes. La lente será convergente cuan-
do f > 0, y divergente cuando f < 0.

Fo C Fi

fo
fi

Figura 6.

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2.2.2. Formación de imágenes finitas

Hasta ahora hemos supuesto que teníamos una fuente puntual única; sin embargo,
esto no va a ser así. Generalmente, se tendrá un objeto plano perpendicular al eje
óptico y su imagen, debida a la lente, estará en una región plana también normal
al eje.
Su tamaño, orientación y colocación se podrá determinar por el diagrama de ra-
yos. Si se conocen las posiciones de los puntos focales, hay tres rayos que se verán
claramente:
Tenemos dos triángulos semejantes (Figura 7):

1º) (AOFi) y (P2P1Fi) y0 f


=
yi (si − f)

2º) (S2S1O) y (P2P1Fi) y0 s


= 0
yi si
que nos permite hacer:
s0 f
=
si (si − f)

que es precisamente la fórmula de Gauss:


1 1 1
+ =
s0 si f

De la proporcionalidad de triángulos se obtiene también la ecuación de newton:


x0 · xi = f2
La razón de las dimensiones transversales de la imagen final es el llamado aumen-
to lateral (o transversal):
yi s
MT = =− i
y0 s0

S2 A
yo Fi P1
S1 Fo O yi
B P2
xo f f xi
so si

Figura 7.

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2.3. ESPEJOS
2.3.1. Generalidades
Un espejo puede ser una pieza de vidrio negro o una superficie metálica bien pulida
con un recubrimiento de aluminio evaporado al vacío. Existen espejos planos y
esféricos. Para los primeros, es fácil demostrar que la imagen P y el objeto S están
equidistantes a la superficie. Para ambos, la imagen que se obtiene es ciertamente
virtual y, como según nuestro criterio de signos las distancias al objeto imagen son
negativas, definiremos s0 y si como negativas cuando estén a la derecha del vértice.
Los espejos curvos nos van a dar imágenes muy parecidas a las que dan las lentes
curvas.
2.3.2. Espejos esféricos

Vamos a analizar profundamente bajo qué circunstancias podría funcionar una


construcción esférica y vamos a obtener la fórmula de los espejos con ayuda de
la Figura 8.
Podemos observar que en el punto A, θi = θr, y así encontrar una proporcionalidad
entre segmentos:
SC CP
=
SA PA

Y además:
SC = s 0 − R
CP = R − si

donde s0 y si son positivas y IRI = –R, según el convenio antes mencionado. Por
tanto,
SC = s 0 + R
CP = − (si + R)

Por otro lado, en la región paraxial sabemos que se pueden aproximar SA ≈ s0 , y


PA ≈ si; así, nuestra relación queda:
s0 + R −(si + R)
=
s0 si

S P
C F
S P

f
si
R
so

Figura 8.

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O también,
1 1 −2
+ =
s0 si R
S2
que es llamada fórmula de los espejos.
yo V
Igual que para lentes, se pueden tener los F
S1 C P1 yi
focos:
P2
Foco objeto: limsi→∞so = f0
Foco imagen: lims0→∞si = fi a)

De esta forma:
1 1 1 1 2
+ = + = −
f 0 ∞ ∞ fi R
y por la figura sabemos que f0 = fi = –R/2;
por tanto:
1 1 1
+ = F C
s0 si f V

donde f > 0 para espejos cóncavos (R < 0)


y f < 0 para convexos (R > 0).
b)
2.3.3. Formación de imágenes finitas
Figura 9.
La formación de imágenes en espejos es
ciertamente parecida a la de las lentes. Cada objeto puntual tendrá su punto imagen
en el plano, y en espejos esféricos a cada punto imagen llegará un rayo que habrá
pasado por el objeto puntual y por el centro de curvatura C. Por ejemplo, la parte
superior de la imagen se encontrará en la intersección de dos rayos: uno que, para-
lelo al eje, pasa por F después de reflejarse y otro que pasa directamente por C.
El aumento transversal M es idéntico al de las lentes:
yi −s
M= = − i
y0 s0
En el convenio de signos sólo varía el signo de s0, que será positiva al hallarse a la
izquierda del vértice V.
Lentes Espejos
Cantidad + – + –
s0 Objeto real Objeto virtual Izquierda de V, Derecha de V,
objeto real objeto virtual
si Imagen real Imagen virtual Izquierda de V, Derecha de V,
imagen real imagen virtual
f Lente convergente Lente divergente Espejo cóncavo Espejo convexo
y0 Objeto derecho Objeto invertido Arriba del eje, Debajo del eje,
objeto derecho objeto invertido
yi Imagen derecha Imagen invertida Arriba del eje, Debajo del eje,
imagen derecha imagen invertida
MT (lentes) Imagen derecha Imagen invertida C a la dcha de V, C a la izda. de V,
R (espejos) convexo cóncavo

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3 ANÁLISIS Y CONSTRUCCIÓN DE INSTRUMENTOS ÓPTICOS


Como el propósito de la mayor parte de los instrumentos ópticos es mejorar la
visión, parece lógico iniciar el estudio de aquéllos con una breve descripción del
ojo considerado como un sistema óptico formado por un dioptrio esférico y una
lente (córnea y cristalino).

3.1. EL OJO HUMANO

Las diversas partes de que consta el ojo humano vienen indicadas en la Figura 10;
su forma es aproximadamente esférica y está rodeado por una membrana o escle-
rótica, S, que se hace transparente por delante para formar la córnea, C; el iris, I,
posee una abertura llamada pupila, cuyo diámetro viene controlado automática-
mente por unas fibras musculares según la intensidad de la luz.

Figura 10.

El cristalino, L, o «lente del ojo», junto con los ligamentos que lo unen al músculo
ciliar, M, divide al ojo en dos partes: la anterior contiene un fluido acuoso (humor
acuoso) y la posterior contiene un líquido gelatinoso (humor vítreo); ambos líqui-
dos tienen un índice de refracción que es prácticamente igual al del agua, pero el
cristalino posee un índice algo distinto que en promedio es 1,437.
El cristalino enfoca las imágenes sobre la retina, R, envoltura interna del ojo que
contiene las fibras nerviosas, prolongación del nervio óptico, O, terminadas en
diminutas estructuras llamadas conos y bastoncitos, que son los elementos retinia-
nos sensibles a la luz. La distribución de estas células no es uniforme, y así, por
ejemplo, existe un punto, F, alrededor del cual hay una zona de 0,25 mm de diáme-
tro, llamada fóvea, que tiene exclusivamente conos y es la parte más sensible de
la retina en la visión diurna; cuando se mira a un objeto, el ojo lo enfoca siempre
de modo que su imagen se forme sobre dicha zona. Las dimensiones de la fóvea
son tan reducidas que sólo subtiende un ángulo de un grado en el espacio objeto;

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por esta razón incluso para ver claramente cada uno de dos puntos muy próximos,
como los del signo de puntuación (:), resulta necesario un movimiento del ojo.
La sensibilidad de la retina decrece al alejarse de la fóvea, y en el punto en que el
nervio óptico entra en el ojo no es sensible a la luz, por no existir conos ni baston-
citos; esta región constituye el punto ciego, G.
Cuando observamos un objeto con buena iluminación son los conos los que con-
tribuyen fundamentalmente a la visión, mientras que si la iluminación es deficien-
te la sensación es acusada por la zona extrafoveal, donde están los bastoncitos,
que a baja luminosidad son unas 10.000 veces más sensibles que los conos; por
otra parte, los conos son sensibles a los colores, mientras que los bastoncitos no lo
son, razón por la cual en la semioscuridad no distinguimos bien los colores. Como
alrededor de la fóvea sólo hay conos, en esta región todos somos «ciegos» en vi-
sión nocturna; por este motivo, inconscientemente, el ojo enfoca en condiciones
distintas que a plena luz.
La función de la pupila es regular la cantidad de luz que entra en el ojo, dilatándo-
se o contrayéndose de un modo automático, proceso que se denomina adaptación;
no obstante, la superficie de la pupila sólo puede variar en una proporción de 1 a
16, mientras que el ojo puede adaptarse a variaciones de brillo comprendidas entre
1 y 105; por consiguiente, el mismo mecanismo de la retina es capaz por sí solo de
adaptarse a grandes diferencias de intensidad.
Normalmente el ojo está enfocado al infinito, y cuando tratamos de ver objetos más
próximos, para que su imagen se forme en la retina, los músculos ciliares deben
cambiar la forma del cristalino, haciéndolo más esférico; este proceso se denomina
acomodación. Un ojo normal puede acomodar sin fatiga objetos situados desde una
distancia mínima de unos 25 cm, posición que constituye lo que llamamos punto
próximo; por el contrario, el punto remoto se encuentra en el infinito para un ojo
normal. Este poder de acomodación, que en el ojo normal es de cuatro dioptrías, dis-
minuye con la edad, debido a que el cristalino pierde elasticidad; así, por ejemplo, es
muy frecuente a los sesenta años tener el punto próximo a unos 200 cm del ojo.
Se llama agudeza visual o poder resolvente de un ojo al mínimo ángulo bajo el
cual pueden verse dos puntos de modo que sus imágenes queden separadas en la
retina; este ángulo para un ojo normal es de 1’ aproximadamente.

3.1.1. Defectos visuales

El funcionamiento correcto del ojo como sistema óptico exige una adecuada re-
lación, la mayor parte de las veces, geométrica, entre sus distintos componentes.
Nosotros consideraremos como defectos de la visión aquellos que se corresponden
con defectos en el sistema óptico, y no los que son debidos a fallos fisiológicos.
Por ejemplo, no consideraremos dentro de los defectos visuales la presbicia.
Los defectos más frecuentes son:
La miopía.
La hipermetropía.
El astigmatismo.

17
tema 26

física y química

Si el ojo es normal, cuando está en posición de descanso formará sobre la retina la


imagen de los objetos situados en el infinito. Se trata entonces de un ojo emetrope.
Si en tal situación la imagen no aparece enfocada sobre la retina, el ojo será ame-
trope. Las dos ametropías de signo opuesto se denominan miopía e hipermetropía
(Figura 11).

Ojo normal Ojo miope Ojo hipermétrope

Figura 11.

En un ojo miope el globo ocular es demasiado largo en relación con las carac-
terísticas de curvatura del sistema córnea-cristalino, por lo que la imagen de
un objeto en el infinito se sitúa por delante de la retina. Dicho de otro modo,
el punto remoto no está en el infinito, sino situado a una distancia finita, so-
brepasada la cual la imagen no es perfecta, sino que aparece desenfocada. Por
otra parte, y debido a un exceso de curvatura respecto de la longitud del globo
ocular, el punto próximo de un ojo miope se halla situado más cerca que el
que correspondería a un ojo emétrope. La miopía (exceso de convergencia) se
corrige con lentes divergentes, en tanto que la hipermetropía (defecto de con-
vergencia) precisa de lentes correctores convergentes.
En el ojo hipermétrope, el defecto es de signo contrario, es decir, el globo ocu-
lar tiene una longitud pequeña, por lo que la imagen de un objeto en el infinito
se formará detrás de la retina. Esa falta de convergencia del cristalino, aunque
ocasionalmente puede compensarse forzando la acomodación, da lugar a que, en
una acomodación normal, tanto el punto próximo como el remoto se encuentren
más alejados que en el ojo emétrope. La corrección de las ametropías se efectúa
con el auxilio de unas lentes que modifican la convergencia del cristalino.
El astigmatismo como defecto óptico tiene que ver con una falta de esfericidad
de los dioptrios que aparecen en el ojo, en particular de la córnea, que da como
resultado una curvatura diferente para las distintas secciones del mismo. En pri-
mera aproximación puede decirse que un ojo astigmático transforma los objetos
en imágenes de un modo similar a como lo haría un sistema de lentes compuesto
por una lente esférica y otra circular de eje vertical. La variación de la conver-
gencia por la conjunción de ambas curvaturas (una igual en todas direcciones y
la otra no) dará lugar a que el enfoque, perfecto en una dirección determinada (la
vertical), venga necesariamente acompañado por una imagen desenfocada en el
resto de las direcciones del plano imagen correspondiente; tal efecto es máximo
en la dirección perpendicular a aquélla (la horizontal).

18
tema 26

física y química

Asimismo, resultarán borrosas las imágenes de


líneas paralelas a la línea de visión correcta. Ta-
les efectos pueden comprenderse, sin dificultad,
con el auxilio de la Figura 12.
La corrección del astigmatismo se efectuará,
pues, con el auxilio de lentes cilíndricas que
compensen la componente de curvatura de ca-
racterísticas opuestas y devuelva al sistema ópti-
co completo una convergencia uniforme.
Para todas las lentes correctoras, el efecto con-
vergente o divergente se expresa mediante la Figura 12.
magnitud potencia, o inverso de su distancia fo-
cal; se mide en dioptrías cuando la distancia focal se mide en metros.

3.2. INSTRUMENTOS ÓPTICOS

Los instrumentos ópticos son sistemas ópticos como los estudiados en el apartado
anterior, aunque algo más complejos. Esencialmente, los van a formar lentes (sis-
temas dióptricos) y espejos (sistemas catadióptricos) y siempre se verificarán las
fórmulas obtenidas anteriormente.
El uso de estos instrumentos permite al hombre salvar las limitaciones del ojo,
tanto para lo minúsculo como para lo lejano, y amplía enormemente las posibili-
dades de visión.

3.2.1. La cámara fotográfica

La cámara fotográfica es el instrumento óptico que más se parece, por su cons-


titución y funcionamiento, al ojo humano. Consta, en esencia, de una lente con-
vergente u objetivo, que es capaz de formar una imagen real de objetos externos
sobre una película o placa fotográfica fotosensible.
El objetivo, como elemento fundamental del sistema, ha de abarcar el máximo
campo visual, por lo que el ángulo de abertura de campo ha de ser lo suficiente-
mente grande; pero, además, se le exige que dé lugar a imágenes cuyas aberracio-
nes sean insignificantes.
Un parámetro característico del objetivo es su abertura relativa, esto es, referida a
su distancia focal:
N = D/f (11)
donde f representa la distancia focal de la lente y D su diámetro o abertura lineal.
Su inverso f/D suele emplearse, asimismo, para caracterizar un objetivo dado. Así,
un objetivo N = 1/2 posee una distancia focal igual a dos veces su diámetro.
Junto con el objetivo cabe señalar la presencia de dos diafragmas en la cámara
fotográfica. Uno es el llamado freno de campo, de forma rectangular, que, situado
delante de la película o placa, limita el campo de visión y restringe las dimen-

19
tema 26

física y química

siones de la imagen al tamaño de la película. El otro es el freno de abertura. Su


objetivo es limitar el ángulo sólido subtendido por el haz luminoso que atraviesa
el sistema óptico e impresiona la película; determina, por lo tanto, la cantidad de
luz que incide sobre el sistema. Es sabido que esta cantidad de luz es proporcional
al brillo de la fuente (objeto) y al ángulo sólido subtendido respecto de la fuente
luminosa por el freno de abertura; por tanto, cuando se reduce la abertura, dismi-
nuye la cantidad de luz que penetra en la cámara, y para conseguirse una correcta
impresión es necesario aumentar el tiempo de exposición.
Puede demostrarse que el brillo de la imagen para un brillo dado de la fuente es
proporcional al cociente D2/f2; por tanto, el tiempo de exposición variará con el
inverso de dicho cociente, o, lo que es lo mismo, con (1/N)2. De ahí que dicho
parámetro dé idea, asimismo, de la velocidad del objetivo.

3.2.2. Microscopios

X Microscopio simple, lente de aumento o lupa

El tamaño aparente de un objeto viene determinado por el tamaño de su imagen


retiniana, que es proporcional al ángulo visual o ángulo subtendido por el objeto a
nivel del ojo. Así, para examinar con cierto detalle un objeto pequeño, se le acerca
al ojo con el fin de aumentar su ángulo visual. Sin embargo, este procedimiento
está condicionado por la existencia del punto próximo, de modo que por debajo de
la distancia a este punto la visión será borrosa.
Los microscopios son instrumentos ópticos que permiten aumentar el ángulo vi-
sual y acercar el objeto al ojo a una distancia inferior a la del punto próximo. El
tipo más sencillo de microscopio es el formado por una lente convergente, que se
denomina también lente de aumento o lupa.
Se podrá utilizar una lente positiva para aumentar el poder refractor del ojo; de
esta forma, el objeto estará más próximo y en foco. Su función es dar una imagen
mayor de la que ve el ojo desnudo, siempre y cuando los objetos estén cercanos.
El aumento angular de un instrumento óptico se llama potencia de aumento (PA) y
se define como el cociente entre el tamaño de la imagen en la retina cuando se ve a
través del instrumento y el tamaño cuando se ve a través del ojo desnudo.
P. A. = (tg u´/tg u) = u´/u
u << 1; u’ << 1; tg u ≈ u; tg u’ ≈ u
Si y es el tamaño del objeto, 0,25 m la distancia del punto próximo y f la distancia
focal de la lupa, ambos medidos en metros, se tendrá, para objetos situados en el
foco de la lupa (imagen en el infinito), tg u = (y/0,25) ; tg u’ = (y/f)
luego: γ = 0,25/f
Así, por ejemplo, el aumento angular de una lupa que posea una distancia focal f
de 0,10 m será igual a 2,5 y el tamaño de la imagen retiniana se verá aumentado
en 2,5 veces.

20
tema 26

física y química

Para una sola lente el aumento angular está condi-


cionado por las aberraciones, ya que éstas son tan-
to mayores cuanto menor es la distancia focal de u' y
la lente en cuestión. Por tal motivo, no resulta útil
S=f
sobrepasar los 5 aumentos con una lente simple,
S' = ∞
mientras que para aumentos mayores se hacen ne-
cesarios sistemas correctores de aberraciones que Figura 13.
logran alcanzar hasta los 20 aumentos. Ocular

F2
Objetivo F'
X Microscopio compuesto F F1 y' u'

Para aumentos superiores a los anteriormente cita-


dos se emplea una combinación de dos lentes com- f 2
f2

puestas y corregidas, que recibe el nombre de mi-


Figura 14.
croscopio compuesto o, simplemente, microscopio.
Dicho instrumento óptico consta, en esencia, de un objetivo y un ocular, que son
acompañados de un espejo y una lente condensadora.
El objetivo es una lente convergente de muy corta distancia focal, la cual forma
una imagen real aumentada del objeto en el plano focal objeto del ocular. El ocular
es, en general, un sistema que amplifica la imagen procedente de una o varias len-
tes anteriores en el sistema óptico en el que está incorporado. En el microscopio
compuesto, la imagen del objetivo es transformada por el ocular en otra virtual
situada en el infinito.
Aunque se representan como lentes sencillas, tanto el objetivo como el ocular
de un microscopio compuesto son realmente lentes compuestas corregidas de
aberraciones.
El aumento total M de un microscopio compuesto se define, del mismo modo que
el aumento angular de un microscopio simple, como el cociente:
M = (tg u´/tg u) (12)
donde u’ es el ángulo subtendido desde el ojo por la imagen final, y u, el ángulo
subtendido a simple vista si el objeto se situase en el punto próximo. Así pues, se
tendrá:
tg u = (y/0,25)
tg u’ = (y´/f2)
siendo f2 la distancia focal del ocular, y el tamaño del objeto, e y’ el de la imagen
final. Sustituyendo en (12), resulta:
M = (tg u´/tgu) = (y´/f2) / (y/0,25) = (y´/y) · (0,25/f2)
donde (0,25/f2) = γ es el aumento angular producido por el ocular, e (y´/y) = m es
el aumento lateral producido por el objetivo. Por consiguiente, el aumento total
M será su producto:
M=γ·m (13)

21
tema 26

física y química

En un microscopio compuesto, el objetivo desempeña, sin duda, el más importante


papel; baste decir, para justificar esta afirmación, que, mientras que todo él inter-
viene en la formación de la imagen, sólo una pequeña zona del ocular es afectada
por los rayos que proceden del objetivo; además, el aumento del objetivo puede
llegar a ser superior a los 100, en tanto que el del ocular no suele sobrepasar los
8. Por tales razones, es preciso prestar mucha atención a la corrección de aberra-
ciones en el objetivo. Con tal objeto se diseñan cuidadosamente sistemas ópticos
formados por lentes fabricadas con materiales diferentes, que permiten obtener
imágenes con un alto grado de corrección de las aberraciones más importantes.
La iluminación del objeto que desea observarse se efectúa con el auxilio de un
espejo y un condensador. Los rayos que provienen de la fuente luminosa inciden
sobre uno de los dos espejos, plano o cóncavo, que se hallan montados sobre un
mismo soporte giratorio, de tal modo que pueden orientarse convenientemente y
dirigir aquéllos sobre el sistema condensador, que, a su vez, los concentra sobre
el objetivo. El condensador es un sistema formado por dos lentes convergentes,
cuya función en el microscopio es análoga a la descrita anteriormente a propósito
de la cámara fotográfica.

3.2.3. Anteojos y telescopios

X Anteojos

El sistema óptico de un anteojo es análogo al de un microscopio compuesto. En


ambos instrumentos, la imagen formada por un objetivo es observada a través de
un ocular. Sin embargo, el anteojo está destinado a observar objetos situados a
grandes distancias, por lo que, a diferencia del microscopio, habrá de poseer un
objetivo con una gran distancia focal. Pueden distinguirse dos tipos de anteojos, el
anteojo astronómico y el anteojo terrestre.
En el anteojo astronómico, puesto que el objeto puede considerarse situado en el
infinito, la imagen producida por el objetivo se sitúa en su foco imagen. Si, como
es habitual, dicho punto coincide con el foco objeto del ocular, entonces el ojo
percibe una imagen virtual invertida y en el infinito.

Objetivo Ocular

F1 F'2
u u F'1 F2 u'
y'
I

f1 f1 f2 f2

Figura 15.

22
tema 26

física y química

En tal caso, la distancia ocular-objetivo, o longitud del anteojo, coincide con la


suma de las distancias focales de ambos elementos. Puesto que el ángulo subten-
dido desde el ojo por la imagen final es aproximadamente igual al ángulo u’, el
aumento angular del aparato vendrá dado por:
− y´
tgu´ f2 −f (14)
γ= = = 1
tgu y´ f2
f1

ya que tg α ≅ α para ángulos pequeños, siendo f1 la distancia focal del objetivo y


f2 la del ocular.
De acuerdo con (14), el aumento γ será tanto mayor cuanto menor sea la distancia
focal del ocular y cuanto mayor sea la del objetivo. El signo negativo del aumento
indica que la imagen es invertida.
El hecho de que la imagen que proporciona un anteojo astronómico aparezca in-
vertida no constituye problema alguno. Sin embargo, cuando se trata de un ante-
ojo terrestre, es conveniente que la imagen final sea derecha. Para conseguirlo se
intercala en el sistema objetivo-ocular un conjunto de dos lentes cuya función es
invertir la imagen formada por el objetivo (Figura 16).
Cada una de ellas está situada en el foco de la otra, de modo que no modifican
el tamaño de la imagen que suministra el objetivo. El instrumento que así resulta
(catalejo) tiene el inconveniente de precisar un tubo muy largo.
Dos instrumentos ópticos de análoga función evitan la excesiva longitud del cata-
lejo; son los prismáticos y el anteojo de Galileo.
Los prismáticos constituyen una modalidad de anteojo terrestre, y en ellos un par
de prismas de reflexión total dispuestos convenientemente sustituyen al sistema
inversor.
El efecto de inversión de la imagen se Objetivo
Ocular
obtiene mediante cuatro reflexiones, Sistema inversor

pero la distancia necesaria objetivo-


ocular se acorta sensiblemente con
relación a la del catalejo (Figura 16).

Figura 16.

Prismas de Objetivo
reflexión total

Ocular

Figura 17.

23
tema 26

física y química

El anteojo de Galileo (Figu-


ra 18) utiliza como lente ocular
una lente divergente en vez de
la convergente habitual. Los
rayos provenientes del objeto
atraviesan el objetivo y, an-
tes de que sus prolongaciones I' 0 E

converjan para dar una imagen


virtual e invertida I, son des- Figura 18.
viados por el ocular divergen-
te, que vuelve a invertir la imagen para dar una virtual derecha y aumentada.

X Telescopios

Los telescopios como instrumentos ópticos son, por lo general, sistemas cata-
dioptrios (combinación de lentes y espejos), que permiten observar objetos muy
distantes. En ellos un espejo cóncavo sustituye al sistema de lentes como objetivo.
Las irregularidades en el tallado de las lentes de gran tamaño se traduce en una
pérdida de poder de resolución y en una deformación de la imagen; tales inconve-
nientes son salvados, en gran medida, mediante los objetivos reflectores, puesto
que las superficies de los espejos pueden ser conseguidas con mayor perfección.
Los tipos de objetivos reflectores empleados junto a los correspondientes oculares
en los telescopios pueden clasificarse en función del número de superficies reflec-
toras que presentan.
Existen objetivos reflectores con una sola superficie reflectora; en ellos, el obser-
vador ha de situarse dentro del propio tubo. Tiene como ventajas que, al no existir
más que una superficie reflectante, se evitan absorciones. El mayor inconveniente
radica en que la luz es obstruida parcialmente por la jaula de observación. No se
puede utilizar más que para sistemas de gran abertura, ya que dentro del tubo es
preciso situar los diferentes aparatos de medida y de observación visual.
El sistema de Herschel (Figura 19 b) intenta evitar el inconveniente anteriormente
referido mediante un espejo parabólico, cuyo eje no coincide con la dirección de
incidencia de la luz. Pero esta desviación lateral da lugar a aberraciones, por lo
que no resulta aconsejable.

a) b)

Figura 19.

24
tema 26

física y química

Los sistemas de dos espejos son los más em-


pleados. Entre ellos cabe destacar el sistema de
Newton y el de Cassegrain.
El sistema de Newton (Figura 20) consiste en
un espejo parabólico principal y un espejo plano
inclinado 45º respecto del eje del telescopio. De
esta forma se consigue desviar los rayos hacia el
sistema ocular que está situado fuera del tubo.
El sistema de Cassegrain (Figura 21) incorpora
como espejo secundario un espejo hiperbólico
convexo, cuyo eje coincide con el del espejo
Figura 20.
principal. Los rayos reflejados en el espejo
principal son recogidos por el secundario, que los refleja hacia un orificio cen-
tral que posee el espejo principal, tras el cual se halla situado el ocular y demás
instrumentos de medida.
Una variante del Cassegrain es el objetivo de Gregory, en el que el espejo secun-
dario es un espejo cóncavo elíptico. Desde el punto de vista práctico tiene como
ventaja principal que resulta mucho más fácil de tallar. Sin embargo, enfoca la
imagen a mucha distancia, por lo que el tubo del sistema ha de ser mucho más
largo.
Existen sistemas reflectores de tres y más espejos, como el sistema Coudé o el
Springfield, pero omitiremos su descripción.

Figura 21.

25
tema 26

física y química

BIBLIOGRAFÍA

BIBLIOGRAFÍA REFERIDA

ANNEQUIN, R. y BOUTIGNY, J. (1978): Curso de Ciencias Físicas: Óptica. Barcelona: Reverte.


BERKELEY PHYSICS COURSE. (2005): Curso de física de Berkeley. Barcelona: Reverté.
BURBANO, S. y GARCíA, E. (2003): Física general. Madrid: Tebar.
CASAS, J. (1985): Óptica. Zaragoza: Librería Pons.
HECHT, E. (1988): Teoría y problemas de óptica. México: McGraw-Hill.
TIPLER, P. A. (1992): Física. Barcelona: Reverté.

BIBLIOGRAFÍA COMENTADA

ALONSO, M. y FINN, E. J. (1995): Física. Madrid: Addison-Wesley Iberoamericana.


Manual de consulta clásico que aborda toda la física. Permite profundizar de una manera muy
amena en determinados asuntos, se presentan unas «notas» que permiten al lector entender
fenómenos físicos de una manera muy didáctica.
Cussó, F.; López, C.; Villar, R. (2004): Física de los procesos biológicos. Barcelona: Ariel.
Este libro es de muy reciente edición y constituye una obra muy completa y rigurosa, a la vez que
perfectamente adaptada a las licenciaturas a las que va dedicada. Los efectos que los fenómenos
físicos tienen sobre los seres vivos están muy bien descritos y tratados.
GRIBBIN, I. (2003): Historia de la ciencia. Barcelona: Crítica.
Recorrido histórico por diversas ciencias desde el Renacimiento. Es un libro de historia para ser
leído por un público no especialista.
En el libro se repasa toda la física y hay un capítulo aplicable a este tema.
SEARS,F,W,; ZEMANSKY, M.W.; YOUNG, H.D. y FREEDMAN, R.A. (2004): Física Universitaria.
México: Addison–Wesley.
Libro de referencia en los primeros cursos de Física universitarios. Muy riguroso y, ya en las últi-
mas ediciones, muy atractivo desde un punto de vista visual.
TIPLER, P. A. y MOSCA, G. (2006): Física. Barcelona: Reverté.
Este libro es ya un clásico en los primeros cursos de Física universitarios. Se adapta bastante bien
a los programas de Física general de casi todas las titulaciones. Muy descriptivo, los fenómenos
físicos están tratados con rigurosidad aunque sin descuidar el aspecto pedagógico.

26
tema 26

física y química

RESUMEN

Óptica geométrica.
Principio de Fermat.
Formación de imágenes en espejos y lentes.
Análisis y construcción de los instrumentos ópticos.
El ojo y los defectos de la visión.

1. ÓPTICA GEOMÉTRICA Y PRINCIPIO pagación. Este fenómeno óptico, que se conoce con el
nombre de reflexión, puede darse no solamente sobre
DE FERMAT
la superficie de separación de dos medios transparen-
tes, sino también entre un medio transparente y algunos
1.1. GENERALIDADES Y DEFINICIONES
opacos.
En óptica geométrica se analizará la propagación de la Las leyes básicas de la reflexión y la refracción son:
luz a través de unos medios isótropos, es decir, aquellos
1. Los rayos incidente, refractado y reflejado están todos
que tienen un índice de refracción (n) constante. Pode- en el plano de incidencia.
mos expresarlo como n = c/v, donde c es la velocidad de
2. ϕi = ϕr
la luz en el vacío y v es la velocidad de la luz en el medio
3. ni · sen ϕi = nt · sen ϕt
con el que tratamos.
También se darán definiciones útiles para el estudio de
la Óptica Geométrica.
2. FORMACIÓN DE IMÁGENES
1.2. PRINCIPIO DE FERMAT
EN LENTES Y ESPEJOS
La trayectoria real entre dos puntos tomada por un haz
2.1. APROXIMACIÓN PARAXIAL
de luz es aquélla que es recorrida en tiempo mínimo.
Como consecuencia inmediata de este principio resul- Limitaremos la luz a los rayos que están próximos al
ta el carácter rectilíneo de la propagación luminosa en eje, eliminando, en tal caso, las aberraciones (errores
medios homogéneos e isótropos, ya que el camino más en las imágenes). Una vez obtenido, vamos a manipu-
corto es la línea recta. lar los frentes de onda, o rayos, por medio de cuerpos
reflectores y refractores, lentes y espejos, despreciando
1.2.1. Principio de Fermat y las leyes de la refracción cualquier efecto de difracción.
El fenómeno de la refracción consiste, en esencia, en
la desviación que experimenta cualquier haz luminoso 2.2. LENTES
que atraviese la superficie de separación de dos medios
transparentes pero de diferente naturaleza. Sus leyes son 2.2.1. Generalidades
conocidas como leyes de Descartes: La lente es un sistema óptico formado por dos o más
1. El rayo incidente, el rayo refractado y la normal están interfases refractoras, donde al menos una está curvada.
en un mismo plano (plano de incidencia). Pueden clasificarse:
2. El índice de refracción del primer medio por el seno Simples.
del ángulo de incidencia es igual al índice de refracción
Compuestas.
del segundo medio por el seno del ángulo de refracción
(ley de Snell). Delgadas o gruesas.
Cóncavas o convexas.
1.2.2. Principio de Fermat y las leyes de la reflexión Ecuación para lentes delgadas:
Cuando un rayo de luz incide sobre la superficie de se- Foco objeto.
paración de dos medios diferentes, regresa al medio de Foco imagen.
partida invirtiendo parcialmente su dirección de pro-

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tema 26

física y química

2.2.2. Formación de imágenes finitas Placa fotográfica.


Dos diafragmas: freno de campo y freno de abertura.
Fórmula de Gauss.
Ecuación de Newton. 3.2.2. Microscopios
Aumento lateral.
X Microscopio simple, lente de aumento o lupa
2.3. ESPEJOS Los microscopios son instrumentos ópticos que permi-
ten aumentar el ángulo visual y acercar el objeto al ojo
2.3.1. Generalidades a una distancia inferior a la del punto próximo. El tipo
Un espejo puede ser una pieza de vidrio negro o una más sencillo de microscopio es el formado por una lente
superficie metálica bien pulida con un recubrimiento de convergente, que se denomina también lente de aumento
aluminio evaporado al vacío. Existen espejos planos y o lupa.
esféricos. X Microscopio compuesto

2.3.2. Espejos esféricos Para aumentos superiores se emplea una combinación


de dos lentes compuestas y corregidas, que recibe el
Fórmula de los espejos. nombre de microscopio compuesto o simplemente mi-
Foco objeto. croscopio. Dicho instrumento óptico consta, en esencia,
Foco imagen. de un objetivo y un ocular, que son acompañados de un
espejo y una lente condensadora.
2.3.3. Formación de imágenes finitas
La formación de imágenes en espejos es ciertamente pa- 3.2.3. Anteojos y telescopios
recida a la de las lentes. Cada objeto puntual tendrá su
X Anteojos
punto imagen en el plano, y en espejos esféricos a cada
punto imagen llegará un rayo que habrá pasado por el El sistema óptico de un anteojo es análogo al de un mi-
objeto puntual y por el centro de curvatura C. croscopio compuesto. La imagen formada por un obje-
tivo es observada a través de un ocular. Sin embargo,
El aumento transversal M es idéntico al de las lentes.
el anteojo está destinado a observar objetos situados a
grandes distancias, por lo que, a diferencia del micros-
3. ANÁLISIS Y CONSTRUCCIÓN copio, habrá de poseer un objetivo con una gran distan-
cia focal.
DE INSTRUMENTOS ÓPTICOS
En el anteojo astronómico, puesto que el objeto puede
Los instrumentos ópticos son sistemas ópticos formados considerarse situado en el infinito, la imagen producida
por lentes (sistemas dióptricos) o espejos (sistemas ca- por el objetivo se sitúa en su foco imagen. Si dicho pun-
tadióptricos). to coincide con el foco objeto del ocular, entonces el ojo
percibe una imagen virtual invertida.
3.1. EL OJO HUMANO Cuando se trata de un anteojo terrestre es conveniente
El ojo humano constituye, sin duda, el instrumento óp- que la imagen final sea derecha. Para conseguirlo se in-
tico primordial, puesto que es a su través donde tiene tercala en el sistema objetivo-ocular un conjunto de dos
lugar el último proceso de transformación de las imáge- lentes cuya función es invertir la imagen formada por el
nes, la visión. objetivo. El instrumento que así resulta (catalejo) tiene
el inconveniente de precisar un tubo muy largo.
3.1.1. Defectos visuales Dos instrumentos ópticos de análoga función evitan la
Los defectos más frecuentes son: excesiva longitud del catalejo; son los prismáticos y el
anteojo de Galileo.
La miopía.
La hipermetropía. X Telescopios
El astigmatismo. Suelen ser sistemas catadioptrios (combinación de lentes
y espejos) que permiten observar objetos muy distantes.
3.2. INSTRUMENTOS ÓPTICOS Sistema de espejo es el sistema de Herschel.
Los sistemas de dos espejos son los más empleados. En-
3.2.1. La cámara fotográfica tre ellos cabe destacar el Newton y el de Cassegrain.
Consta de:
Objetivo.

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tema 26

física y química

AUTOEVALUACIÓN

1. Si un espejo gira un ángulo alfa, la desviación del rayo que sale es:
a. Alfa.
b. 2 Alfa.
c. 4 Alfa.
d. No varía.

2. Cuando un rayo de luz, viniendo del aire, entra en el agua formando un determinado án-
gulo con la normal, el rayo:
a. Sigue recto.
b. Se acerca a la normal.
c. Se aleja de la normal.
d. Vuelve sobre sí mismo.

3. Si un objeto se encuentra a 15 cm de un espejo cóncavo cuyo radio de curvatura es de


10 cm, su imagen será:
a. De menor tamaño.
b. De igual tamaño.
c. Derecha.
d. Virtual.

4. Si un objeto se encuentra a 10 cm de un espejo cóncavo que tiene una distancia focal de


8 cm, la imagen será:
a. Real.
b. Virtual.
c. De menor tamaño.
d. Derecha.

5. Para que un espejo cóncavo dé una imagen de menor tamaño que el objeto, éste se debe
encontrar:
a. Entre el foco y el centro de curvatura.
b. En el centro de curvatura.
c. Entre el centro de curvatura y el infinito.
d. En el foco.

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tema 26

física y química

6. Las imágenes que da un espejo convexo son:


a. Reales.
b. Derechas.
c. De mayor tamaño.
d. De menor tamaño.

7. ¿Qué es un sistema estigmático?


a. No transparente.
b. De rayos cercanos al eje.
c. Muy refractante.
d. Ninguna respuesta es correcta.

8. Un objeto de 3 cm de longitud se encuentra a 8 cm de una lente convergente de 10 cm de


distancia focal. Su imagen será:
a. Invertida.
b. Mayor de 3 cm.
c. Menor de 3 cm.
d. Real.

9. Para que una lente convergente dé una imagen derecha, el objeto debe estar:
a. A mayor distancia de 2F.
b. Justamente en 2F.
c. Entre el foco y la lente.
d. Entre F y 2F.

10. El ojo hipermétrope corrige su defecto:


a. Con una lente cilíndrica.
b. Con una lente convergente.
c. Con una lente divergente.
d. Con una bifocal.

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