Está en la página 1de 3

NORMATIVIDAD AMBIENTAL

En la planta diseñada para la producción de anhídrido maleico a partir de n-butano


se están generando emisiones de etano, propano, butano sin reaccionar, pentano,
monóxido de carbono, dióxido de carbono, vapor de agua y un poco del solvente
orgánico utilizado en el sistema de absorción. Los primeros cuatro compuestos
hacen parte del gas licuado de petróleo, el cual se caracteriza por ser uno de los
hidrocarburos que menos emisiones de carbono produce, lo que lo convierte en un
gas amigable con el medio ambiente. No es tóxico; no genera efectos negativos en
el suelo, las masas de agua o los acuíferos; y reduce las emisiones de hollín que
afectan el aire y que producen graves enfermedades respiratorias. Es por esto que
el tratamiento de residuos de la planta debe enfocarse a tratar en monóxido y
dióxido de carbono.
De acuerdo con lo mencionado anteriormente, los gases de desecho producidos se
pueden dividir en tres categorías, compuestos orgánicos volátiles, dióxido de
carbono y monóxido de carbono. El anhídrido maleico por su parte es un compuesto
nocivo, sin embargo, como la concentración que se genera de este compuesto es
muy baja no se requiere un tratamiento especial para este. El equipo de trabajo
decide redirigir esta corriente de desecho a un incinerador donde los compuestos
orgánicos volátiles y el monóxido de carbono son destruidos y transformados en
otros compuestos de menor impacto ambiental.
En la resolución 909 de 5 de junio del 2018 se establecen las normas y estándares
de emisión admisibles de contaminantes a la atmósfera por fuentes fijas y se dictan
otras disposiciones. Acá se encuentra que las emisiones admisibles de CO son de
50 mg/m3.
En el artículo 75 de esta misma ley exige mediciones continuas de emisiones
contaminantes. Las condiciones deben incluir por lo menos la carga de los
contaminantes emitidos, la cercanía con el estándar de emisión admisible de los
contaminantes y la distancia entre la fuente y las poblaciones cercanas. Por lo cual,
es necesario que en la planta siempre se encuentre un operario manejando los
niveles emitidos a través de una red de calidad del aire que mantenga una medición
constante de los niveles de los contaminantes criterio que se ajusten a las
condiciones del proceso, como los son el dióxido y monóxido de carbono. Cabe
mencionar que la normatividad del país aún no cuenta con unos lineamientos para
realizar el diseño de las redes de monitoreo de calidad del aire, sin embargo, según
la resolución 2254 se establece seguir los lineamientos publicados por la agencia
de protección ambiental de Estados Unidos.
En el caso que los gases de salida del incinerador sobrepasen los límites de la
normatividad colombiana se debe implementar un sistema de tratamiento antes de
ventear los gases en mención, como por ejemplo, un depurador húmedo que
funcione con hidróxido de sodio, y preferiblemente en una torre de aspersión debido
a que se ha encontrado que este arreglo presenta mayores ventajas en la eficiencia
del proceso en comparación a las torres empacadas o de platos. Se debe resaltar
que el proceso llevado a cabo en el depurador húmedo para limpiar los gases de
salida del incinerador corresponde a la ocurrencia de las siguientes reacciones
químicas:

Como se observa en las reacciones anteriores, se forma agua en el proceso dentro


del depurador húmedo, por lo cual, el uso de este sistema implicara un tratamiento
del líquido resultante en esta torre antes de realizar cualquier vertimiento. Se deberá
neutralizar las aguas alcalinas resultantes en un tanque mediante la adición de
algún acido como el ácido clorhídrico.
El impuesto nacional al carbono se creó por medio de la Ley 1819 de 2016 (Reforma
Tributaria Estructural) y responde a la necesidad del país de contar con
instrumentos económicos para incentivar el cumplimiento de las metas de mitigación
de gases efecto invernadero (GEI) a nivel nacional. Se consideran GEI al vapor de
agua, dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, clorofluorcarbonos, ozono y el
Hexafloruro de azufre. El impuesto tiene un valor de $16.827 mil pesos por cada
tonelada de CO2 generada por la combustión de los combustibles. Aunque el
objetivo principal de esta ley es reducir la emisión de estos gases contaminantes, la
penalización económica va dirigida solo a las emisiones de dióxido de carbono.
Incinerador
La eficiencia de destrucción de COV depende de los criterios de diseño
(temperatura y tiempo de residencia) (Ref. EPA, 1992: U.S. Environmental
Protection Agency - la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU.). En general las
eficiencias típicas de diseño de un incinerador recuperativo son altas, dentro de un
rango de 98 a 99.9999%.
A continuación, se presentan los rangos de los costos para incineradores
recuperativos bajo las condiciones típicas de operación en planta (870°C de
temperatura y un tiempo de residencia de 0.75 segundos). La información del costo
de capital se encontró por medio de una revisión bibliográfica en la agencia de
protección ambiental de Estados unidos; usando la velocidad del flujo volumétrico
de la corriente de desecho, que corresponde a 13 m3/s aproximadamente.
INDEX CEPCI 2018: 614.6
INDEX CEPCI 2002: 395.6
PRICE (2014) : 325.000 USD
PRICE (2018): 325.000*(614.6/395.6)= 466.222USD

REF INDEX CEPCI 2002


http://folk.ntnu.no/magnehi/cepci_2011_py.pdf