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CURSO DE FORMACIÓN

CONTINUADA A DISTANCIA

TALLER DEL LABORATORIO


CLÍNICO

PAPEL DEL LABORATORIO EN LA


EVALUACIÓN ENDOCRINOLÓGICA DE LA
INFERTILIDAD FEMENINA

CURSO 2008 - 2009


Nº 2
I.S.S.N.- 1988-7469
Título: Taller del Laboratorio Clínico
Editor: Asociación Española de Biopatología Médica
Maquetación: AEBM
Fecha de Distribución: Diciembre 2008
Papel del Laboratorio en la evaluación
endocrinológica de la infertilidad
femenina
María Fatás Ventura; Mª Luisa Giménez Alarcón; María Belinchón
Toral. Residentes Análisis Clínicos. H. Virgen de la Luz. Cuenca. Concha
Tapia-Ruano Diaz-Quetcuti. Facultativo Especialista de Área. Servicio de
Análisis Clínicos Hospital Virgen de la Salud. Toledo.

INTRODUCCIÓN:

El concepto de infertilidad no esta definido de forma fija, se plantea la

posibilidad de su existencia cuando una pareja tras un periodo de más de un año de

relaciones sexuales sin utilizar métodos contraceptivos no logra un embarazo a

término.

La incidencia de infertilidad en las parejas a lo largo de su vida reproductiva es

de un 10 a un 15% aproximadamente. Investigaciones realizadas muestran que en

un 40-50% obedece a una causa femenina, en un 25-40% es responsabilidad del

factor masculino, y en un 15% de parejas infértiles no se logra identificar el origen

(1,2).

Para el estudio de la infertilidad femenina es importante seguir una pauta de

exploración que abarca el estudio del eje hipotálamo-hipófiso-ovárico y conocer si

existen posibles causas anatómicas, inmunológicas, infecciosas, etc, que puedan ser

responsables de la falta de ovulación, de la no fecundación del óvulo o de la no

implantación del mismo una vez fecundado.

El control hormonal del aparato reproductor femenino sigue el mismo

esquema común a toda la endocrinología. El eje hipotálamo-hipófisis-gonadal

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controla la síntesis hormonal ovárica a través de factores liberadores (GnRH;

Hormona liberadora de gonadotropinas) y hormonas gonadotrópicas (LH u Hormona

Luteinizante y FSH u Hormona Folículo Estimulante); los esteroides ováricos ejercen

una retroalimentación negativa sobre el hipotálamo y la hipófisis, es decir, causan

inhibición de la secreción, tanto de GnRH a nivel hipotalámico como de FSH y LH a

nivel hipofisario, completándose así un circuito de retroalimentación hipotálamo-

hipófiso-ovárico (3,4). Las endocrinopatías afectan la fertilidad femenina

principalmente induciendo anovulación.

La determinación de las hormonas implicadas en la función gonadal por parte

del laboratorio es hoy en día esencial para el diagnóstico de disfunción endocrina y

permite distinguir la etiopatogenia de la infertilidad. Por otro lado, permite establecer

un pronóstico y conocer otras consecuencias del trastorno endocrinológico

subyacente, es clave para valorar la capacidad de respuesta terapéutica y para

efectuar el seguimiento de los tratamientos endocrinos destinados a conseguir la

fertilidad.

DISFUNCIONES ENDOCRINAS QUE AFECTAN LA FERTILIDAD FEMENINA:

1. HIPOGONADISMO.

El hipogonadismo es una de las principales causas de infertilidad. El

hipogonadismo femenino se caracteriza por un fallo gonadal debido a la alteración

del propio ovario (hipogonadismo ovárico) o secundario a un fallo hipotálamo-

hipofisario (hipogonadismo central). Este fallo de la gónada puede ocurrir en

distintos momentos de la vida y por causas diversas, lo que va a condicionar una

presentación clínica diferente (5,6). Se manifiesta por un desarrollo puberal

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incompleto o ausente, en el caso de la mujer adolescente, o por la regresión de los

signos de estrogenización en la mujer con un desarrollo sexual previamente normal.

Clínicamente y en última instancia, se traducirá en una alteración de la función

menstrual dando lugar a amenorrea u oligomenorrea. El hipogonadismo lo define el

hipoestrogenismo en la mujer (Estradiol < 20 pg/mL).

1.1 HIPOGONADISMO OVARICO

La producción y acción de los esteroides sexuales están reducidas. De forma

que, la hipófisis, al faltarle la retroalimentación negativa de estos esteroides,

aumenta la producción de gonadotropinas hipofisarias FSH y LH (hipogonadismo

hipergonadotropo). Sin embargo, la elevación de las gonadotropinas no puede

normalizar la función gonadal. Las causas pueden ser congénitas y adquiridas (7):

Alteraciones Causas
Agenesia ovárica.
Disgenesia ovárica: Síndrome de Turner
Congénitas
Disgenesia autosómica
Deficiencias enzimáticas: CYP 20-22, CYP17, 3bHSD, p450 aromatasa.
Cirugía.
Radioterapia y Quimioterapia.
Adquiridas Infecciosas: piógenas, tuberculosis, ooforitis urleana
Infiltrativas: Enfermedades de depósito
Tumorales

La causa más frecuente de hipogonadismo ovárico es la disgenesia gonadal

heterosómica o Síndrome de Turner y el examen de elección es el cariograma, en

donde se observa la ausencia completa o parcial del segundo cromosoma X.

1.2 HIPOGONADISMO CENTRAL

Se produce un fallo en el sistema hipotálamo-hipofisario y desde el punto de

vista fisiopatológico el déficit puede ser hipotalámico o hipofisario. La producción de

gonadotropinas hipofisarias (FSH y LH) que regulan la actividad hormonal de las

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gónadas estará disminuida (hipogonadismo hipogonadotropo) o inapropiadamente

normales considerando el hipoestrogenismo (8,9).

En cuanto a las alteraciones de origen hipotalámico se puede deber a

una alteración en la síntesis o secreción de GnRH, a una dificultad en el acceso desde

el hipotálamo a la hipófisis o incluso a una insensibilidad hipofisaria al estimulo de la

GnRH. Todo ello se reflejará en una incapacidad para estimular la síntesis y

liberación de gonadotropinas.

Si el déficit es hipofisario puede afectar sólo a las hormonas gonadotropicas

o ser múltiple (panhipopituitarismo parcial o total).

Tabla 2. Alteraciones hipotalámicas e hipofisarias que causan Hipogonadismo.


Alteraciones Causas
Tumores: Hamartoma, Craneofaringioma, Tumores gérminales, metástasis.
Infiltración: Hemocromatosis.
Infecciones: Tuberculosis, Histoplasmosis.
Hipotálamo
Iatrogenia: Radioterapia, Cirugía.
Genéticas: Defectos de línea media.
Funcionales: estado nutricional, estado psicológico,…
Tumores: No Funcionantes
Funcionantes (Lactotropo, Gonadotropo, Corticotropo, Tirotropo)
Infiltración: Hemocromatosis.
Hipófisis Iatrogenia: Radioterapia, Cirugía.
Autoinmunes: Hipofisitis.
Infarto: Sheehan, Apoplegia hipofisiaria.
Traumatismos.

Tabla 3. Pruebas de laboratorio para diagnóstico diferencial de Hipogonadismo ovárico y


central.

Andrógenos y
Gonadotropinas Estimulación Estimulación con
estrógenos en
(Gn) en plasma con Gn GnRH
plasma
Hipogonadismo
Disminuidos Aumentados Negativa -
ovárico
Negativa (Hipófisis)
Hipogonadismo
Disminuidos Disminuidos Positiva Positiva
central
(Hipotálamo)

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2. HIPERPROLACTINEMIA

La hiperprolactinemia es la alteración hipotálamo-hipofisaria más frecuente y

tiene una gran variedad de etiologías. También es una de las principales causas

endocrinas de infertilidad en la mujer. Se considera hiperprolactinemia cuando los

valores de prolactina se encuentran por encima de los 15 ng/mL en hombres y 20

ng/mL en mujeres (10). La prolactina está regulada por la dopamina que inhibe su

secreción por la hipófisis. Cuando los niveles de prolactina se incrementan se

produce una alteración de la secreción pulsátil de hormona liberadora de

gonadotrofinas por parte del hipotálamo por lo que la hipófisis no libera

gonadotropinas, dando lugar a anovulación sin hiperandrogenismo. La causa más

frecuente de hiperprolactinemia de tipo hipofisario es el adenoma secretor de

prolactina benigno. Pueden ser microadenomas, inferiores a 1 centímetro de

diámetro, más frecuentes en mujeres, o macroadenomas, con un tamaño superior a

1 centímetro y con mayor frecuencia en varones. También otros adenomas

hipofisarios no secretores pueden producir hiperprolactinemia por compresión del

tallo hipofisario, el síndrome de la silla turca vacía y el hipotiroidismo primario

pueden originar incrementos en la concentración de prolactina. Otras causas pueden

ser la ingesta de fármacos que bloqueen los receptores de dopamina o disminuyan

su trasporte del hipotálamo a la hipófisis, así como otras alteraciones de éste. Los

principales síntomas clínicos son la galactorrea bilateral, oligoamenorrea e infertilidad

(11). Para el diagnóstico en el laboratorio se determinan los niveles de prolactina que

deben confirmarse con dos o tres determinaciones realizadas con intervalos de 60

minutos, y de hormonas LH y FSH que estarán disminuidas.

160
3. DISFUNCION DEL TIROIDES.

La disfunción del tiroides puede afectar también el ciclo menstrual y disminuir

la fertilidad en la mujer. La producción de las hormonas del tiroides viene regulada

por la hormona estimulante del tiroides (TSH) procedente de la pituitaria y la

hormona liberadora de tirotropina (TRH) del hipotálamo. Los trastornos de la

glándula tiroides, relativamente frecuentes durante la edad reproductiva de la mujer,

están implicados en la infertilidad o imposibilidad de concebir, irregularidad

menstrual y aborto espontáneo (12).

3.1 Hipotiroidismo. Se caracteriza por una secreción reducida de hormonas

tiroideas con una concentración elevada de TSH. El hipotiroidismo subclínico se

define por aumento en suero de TSH con T4 libre normal. En las mujeres en edad

reproductiva el hipotiroidismo franco y el hipotiroidismo subclínico se presentan en el

0,5–0,7% y el 2–4% respectivamente (13). En la patogenia de los trastornos

menstruales del hipotiroidismo ocupa un lugar central la anovulación que, aunque

multifactorial, se debe principalmente a la hiperprolactinemia en respuesta al alza de

TRH, que altera la pulsatilidad de la secreción de GnRH hipotalámica. Los efectos del

hipotiroidismo sobre las hormonas de la reproducción incluyen una disminución de la

globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG), una disminución del

estradiol total y un aumento de la fracción no ligada de testosterona y de estradiol.

Está disminuida la depuración metabólica de estrona y de androstendiona y estos

cambios conducen a la alteración de la vía hipófisis – ovario(14). Todos estos

cambios hormonales se exteriorizan por alteraciones del ciclo menstrual,

hipermenorrea, oligomenorrea o amenorrea.

161
El hipotiroidismo es una causa reversible de anovulación e infertilidad y se

debe buscar rutinariamente en el estudio de toda mujer infértil, dado el bajo costo

del estudio y el alto rendimiento terapéutico. Las mujeres con hipotiroidismo

moderado a leve no tratado pueden mantener la ovulación y quedar embarazadas,

pero existe mayor riesgo fetal (aborto de primer trimestre o parto prematuro) y

materno (hipertensión del embarazo).

3.2 Hipertiroidismo. Después de la pubertad, la tirotoxicosis puede alterar la

función gonadal, manifestándose por ciclos menstruales anovulatorios y

oligomenorrea; en ellos se ha demostrado un pico anormalmente bajo de LH en la

mitad del ciclo (15). En este estado hipertiroideo está incrementada la producción de

SHBG; existe un hiperestrogenismo constante durante todo el ciclo menstrual por

una secreción aumentada de estradiol por el ovario, y por una alteración del

metabolismo y conversión periférica de los andrógenos y la testosterona en

estrógenos (estrona). Este aumento, además, va acompañado de un feed-back

inapropiado, con una baja efectividad de los estrógenos para mantener suprimida la

LH en la fase folicular, y para producir el estímulo positivo en la mitad del ciclo que

ocasione un pico de LH causante de la ovulación. A escala central se cree que la

alteración fisiológica se debe a una posible competición entre hormonas tiroideas

circulantes y los estrógenos por unirse a los receptores hipotalámicos responsables

del feed-back. Periféricamente también hay un efecto directo de las hormonas

tiroideas en el ovario y en el miometrio. Se pueden observar ciclos de duración mas

corta en comparación a los previos al estado hipertiroideo. Sin embargo, en la

mayoría de las mujeres hipertiroideas adultas, los ciclos son ovulatorios. Otro

162
elemento distintivo es que el flujo menstrual suele ser más reducido (hipomenorrea).

Sin embargo, el hipertiroidismo leve no está asociado con fertilidad anormal.

4. HIPERINSULINISMO Y DIABETES MELLITUS

En el ovario la insulina estimula la secreción de andrógenos por las células

intersticiales de la teca, que son transformados por la enzima aromatasa P450 del

tejido adiposo en estrógenos. En el hiperinsulinismo el exceso de estrógenos ejerce

una retroalimentación negativa en la hipófisis y ésta no secreta LH ni FSH por lo que

no tiene lugar la ovulación. El hiperinsulinismo disminuye los niveles de receptores de

insulina tipo I provocando una atresia folicular y predominio de andrógenos

produciéndose anovulación con hiperandrogenismo. El 25% de la población femenina

es resistente a la insulina según el índice HOMA:

HOMA = (insulinemia en ayunas (mU/mL) X glucemia en ayunas (mmol/L)) / 22.5

El hiperinsulinismo secundario a la resistencia a la insulina es la causa más

frecuente de anovulación sin hipogonadismo y de infertilidad femenina. La resistencia

a la insulina está vinculada al síndrome metabólico, un conjunto de alteraciones

metabólicas y cardiovasculares que incluye obesidad, HTA, diabetes mellitus (DM),

dislipemia con hipertrigliceridemia y HDL menor de 40-50 mg/dl e hiperglucemia. La

mujer diabética tiene una mayor incidencia de hipogonadismo central,

particularmente si su índice de masa corporal es bajo y la fracción de hemoglobina

glicosilada 1c es elevada. La amenorrea y oligomenorrea son tres veces más

frecuentes en estas pacientes. En pacientes con DM tipo I se aprecian alteraciones

de la pulsatilidad de GnRH con elevación de LH y reducción de FSH, así como una

respuesta alterada de las gonadotropinas a la estimulación con GhRH. La deficiencia

163
insulínica afecta a la folículogénesis, la implantación del embrión y desarrollo del

blastocisto y también aumenta la tasa de malformaciones congénitas neurales.

5. ACROMEGALIA

La hipersecreción de hormona del crecimiento (GH) conduce a la acromegalia

en la edad adulta. La mayoría de los pacientes con acromegalia no tratados

presentan un nivel elevado de GH que oscila entre 10 y 100 ng/mL (16). La

acromegalia puede tener diversas causas, pero la más frecuente es la

sobreproducción de hormona del crecimiento por un adenoma hipofisario de células

somatotropas aunque también se han descrito tumores pancreáticos secretores de

GhRH. Es habitual el diagnóstico tardío y la asociación con macroadenomas. Es una

enfermedad de evolución lenta y las manifestaciones clínicas se relacionan con la

acción directa o indirecta del incremento de hormona del crecimiento. Se produce un

crecimiento de huesos y cartílagos, incremento de los tejidos blandos, hipertensión

arterial, y diabetes secundaria producida por el incremento de la resistencia a la

insulina, la gluconeogénesis hepática y glucogenolisis provocadas por la GH, y

aparición de bocio. Está asociada a mortalidad cardiovascular por hipertensión o

miopatías y por neoplasias malignas como el cáncer colorrectal. Debido a la

asociación con macroadenomas es frecuente el panhipopituitarismo. El 75% de las

mujeres con acromegalia presentan trastornos menstruales. La disfunción ovárica se

debe al efecto de masa del tumor, disminución de la secreción de gonadotropinas

por la hiperprolactinemia e hipertecosis ovárica debido a la resistencia a la insulina.

En el laboratorio se determina los niveles séricos de GH tras sobrecarga oral de

glucosa a los pacientes con sospecha de exceso de producción de GH. En un adulto

sano se suprime la secreción de GH hasta una concentración menor a 1 ng/mL pero

164
se produce un incremento secundario unas horas después (respuesta paradójica), en

cambio la mayoría de pacientes con acromegalia no muestran supresión de GH, cuyo

nivel no desciende de 2 ng/mL. El seguimiento de los pacientes se realiza además

con la determinación del factor de crecimiento tipo insulina 1 (IGF-1) cuyos niveles

son de 5 a 10 veces superiores a los de individuos sanos, y de la proteína fijadora de

IGF-1 (IGF BP-3). El test de estimulación con TRH muestra que estos pacientes

tienen niveles de GH superiores a 5 ng/mL, pero esta respuesta paradójica también

se da en enfermedades renales o hepáticas.

6. HIPOPITUITARISMO

Es la deficiencia de una o varias hormonas hipofisarias (es un déficit parcial o

completo) y su etiología es múltiple, resultante de la afectación de la hipófisis o del

hipotálamo. El hipopituitarismo puede clasificarse en primario, secundario o terciario

según el nivel de afectación (terciario a nivel de hipotálamo; secundario a nivel de

hipófisis y primario a nivel del órgano diana). La causa más frecuente es el tumor

hipofisario (adenoma en el adulto y craneofaringioma en el niño). Le sigue en

frecuencia el Síndrome de Sheehan también conocido como la necrosis hipofisaria

postparto (17).

La clínica del hipopituitarismo es también variable, dependiendo de la

extensión y del grado de severidad del déficit hormonal. El orden de afectación de

las hormonas hipofisarias es el siguiente: 1º GH, 2º PRL, 3º LH y FSH, 4º TSH y 5º

ACTH (18). El déficit de FSH y LH da lugar a hipogonadismo y disfunción sexual. En

mujeres fértiles se produce amenorrea, regresión de los caracteres secundarios e

infertilidad. En ambos sexos se produce disminución de la libido con pérdida de vello

axilar y pubiano. La diferencia entre el hipopituitarismo de origen hipotalámico e

165
hipofisario es que el hipofisario cursa con galactorrea y amenorrea (por descenso en

la secreción de PRF y liberación de la prolactina).

Pruebas de laboratorio para estudio de la función gonadotropa hipofisaria:

1. Analítica fundamental: Hemograma, bioquímica sanguínea, osmolaridad

urinaria.

2. Valores basales hormonales: Cortisol, TSH, T3, T4, FSH, LH y testosterona,

GH basal y tras estímulo (test dinámico múltiple para estudio hipofisario):

a) estímulo con LHRH (test de Luforán): FSH y LH normales indican

gonadotropinas intactas.

b) test del clomifeno: el clomifeno compite con el estradiol en los

receptores hipotalámicos, produciéndose una importante liberación de FSH y LH.

En el diagnóstico diferencial del hipopituitarismo hay que considerar:

la anorexia nerviosa, en la que se conserva el vello pubiano y axilar y los niveles

hormonales de GH, cortisol y hormonas tiroideas son normales; el hipogonadismo

primario, que se puede descartar realizando la determinación de FSH y de LH; y el

síndrome de Schmidt, cuya diferenciación se realiza en base a la clínica, los niveles

hormonales y de autoanticuerpos organoespecíficos, y que incluye una combinación

de insuficiencia suprarrenal, insuficiencia gonadal, hipoparatiroidismo y tiroiditis

linfocitaria, los trastornos autoinmunes presentan niveles hormonales hipofisarios

aumentados debido a la afectación de los órganos diana (19).

7. HIPERPLASIA SUPRARRENAL CONGÉNITA:

Término genérico para denominar a una familia de desordenes causados por el

déficit de una de las enzimas requeridas para la síntesis suprarrenal (SSRR) de

cortisol a partir del colesterol. La disminución de cortisol produce un aumento en la

166
secreción de ACTH e hiperplasia de la corteza SSRR y también hiperproducción de

todos los esteroides cuya síntesis no está bloqueada. La incidencia mundial es cerca

de 1 en 1400 personas, pero las formas leves, muchas sin diagnóstico se estiman en

1 en 100-1000 personas. Se conocen 5 fallos enzimáticos, que se heredan de forma

autosómica recesiva.

7.1 Déficit de 20- 22 desmolasa: muy poco frecuente. Falla la conversión de

colesterol a pregnenolona.

7.2 Déficit de 17 alfa - hidroxilasa: poco frecuente. Existe deficiencia en la

producción de cortisol y esteroides sexuales en SSRR y gónadas. Las niñas no

desarrollan caracteres sexuales secundarios en la edad puberal, ya que el déficit de

17alfa- hidroxilasa OH ovárica impide la síntesis de DHEA y androstendiona que son

precursores de los estrógenos. Laboratorio: aumento de la pregnenolona,

progesterona, DOC y 18-OH – Desoxicorticosterona (DOC).

7.3 Déficit de 3 B- hidroxiesteroide deshidrogenasa: en las formas graves

falla la producción de cortisol y aldosterona, existe aumento de pregnenolona, 17-

OH- pregnenolona y DHEA; los recién nacidos de ambos sexos tendrán genitales

ambiguos. Algunos pacientes presentan formas leves, con mínima alteración en los

órganos genitales. Diagnóstico de las formas severas: valores plasmáticos elevados

de 17- OH- pregnenolona basales. Diagnóstico de las formas atenuadas: prueba de

estimulación con ACTH: aumento de la 17-OH- pregnenolona a los 60 minutos.

7.4 Déficit de 11 B- hidroxilasa: supone un 5% de las hiperplasias congénitas

SSRR. Está disminuida la síntesis de cortisol y de aldosterona, pero a su vez existe

una hiperproducción de desoxicortisol y de DOC. Feto femenino: virilización por

167
aumento de andrógenos SSRR. Diagnóstico: aumento desoxicortisol basal en formas

severas, o después del estimulo con ACTH en las formas leves.

7.5 Déficit de 21- hidroxilasa (21- OH): es la causa más frecuente de

hiperplasia SSRR congénita (90 %) (20). El defecto enzimático impide el paso de

progesterona y 17- OHP a DOC y desoxicortisol, disminuye la síntesis de cortisol y

aldosterona y hay hiperproducción de 17- OHP y de andrógenos SSRR que son los

responsables de la virilización de la mujer. No hay un genotipo específico para cada

forma clínica en que se puede presentar esta enfermedad.

1- Formas no clásicas: de comienzo tardío, se inicia en la edad peripuberal

con signos clínicos y de laboratorio de hiperandrogenismo.

2- Formas clásicas:

Pacientes perdedores de sal: La deficiencia de 21- OH es casi total, la gran

disminución de cortisol causa aumento de la ACTH y una gran hiperproducción de

andrógenos SSRR que virilizan al feto femenino en forma temprana. Laboratorio: a

partir del séptimo día de vida se observa hiperkalemia, luego hiponatremia, acidosis

metabólica e hipoglicemia muy discretas que luego se van acentuando. El

diagnóstico se certifica con la demostración del 17- OHP en valor superior de 150

ng/mL (VN: menor 2 ng/mL en lactantes y niños) (21). El aumento de pregnanetriol

y la disminución de aldosterona son útiles en el niño mayor, no se utilizan en RN. En

la práctica: un RN con genitales externos de aspecto masculino, sin gónadas

palpables en el escroto, sugiere HSSRRC y debe realizarse ELP, 17- OHP y cariotipo

para descartarlo o confirmarlo.

Pacientes no perdedores de sal: la deficiencia de 21-OH es parcial y la

hiperproducción de andrógenos es menor, por lo que la virilización intrauterina del

168
feto femenino es generalmente menos intensa que en los perdedores de sal. En

ambos sexos la virilización continúa si no reciben tratamiento. Cuando no hay

antecedente familiar, en las niñas el diagnóstico se hace entre el año y los 3 años de

edad. El diagnóstico se hace por el aumento de la 17-OHP plasmática (mayor de 2

ng/mL), de los 17 cetosteroides (KS) y el pregnanetriol (mayor de 1 mg en orina de

24 horas). Diagnóstico diferencial: para comprobar la dependencia de ACTH y

confirmar la HSSRRC se realiza la supresión de los andrógenos con 2 mg de

dexametasona fraccionada cada 6 horas durante 2 días. Si se normalizan los 17 KS

urinarios y los esteroides plasmáticos es una hiperplasia (11).

8. SINDROME DE CUSHING:

Trastorno hormonal causado por exposición prolongada a la hormona cortisol. Las

causas pueden ser:

1. Hiperplasia suprarrenal

1.1 Secundaria a sobreproducción hipofisaria de ACTH: por disfunción

hipotalámico-hipofisaria o por micro o macroadenomas hipofisarios

productores de ACTH: Enfermedad de Cushing.

1.2 Secundaria a tumores no endocrinos productores de ACTH o CRH.

2. Displasia suprarrenal o neoplasia suprarrenal (adenoma o carcinoma).

3. Causas exógenas, iatrogénicas: administración prolongada de glucocorticoides

(causa más frecuente de Síndrome de Cushing) o administración prolongada de

ACTH.

Los niveles elevados de cortisol producen un descenso en la secreción

hipofisaria de TSH, FSH, LH y GH, y un exceso de andrógenos suprarrenales. El

169
100% de las mujeres con hipercortisolismo tienen disminución de la libido. El 75-

80% tienen amenorrea y oligo-amenorrea. La infertilidad es habitual y cuando se

produce una gestación, ésta suele complicarse con hipertensión, diabetes

gestacional, insuficiencia cardiaca congestiva, hipokalemia, miopatía, labilidad

emocional, aborto espontáneo, retardo de crecimiento intrauterino y parto

prematuro.

(22,23)

170
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