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El comienzo del fin

Hace 34 años, 6 meses y 7 días (1984) en Estados Unidos se estrenó una película
llamada “The Terminator” protagonizada por un joven y fuerte Arnold
Schawarzenegger, fue un éxito completo entre la gente del común y la crítica, está
ayudó a la consolidación de la carrera de Arnold, la trama de la franquicia es sobre,
un asesino cibernético del futuro que es enviado a Los Ángeles, para matar a la mujer
que procreó a un líder. Aunque la película está catalogada entre el mundo de la
acción/ciencia ficción, actualmente no se puede ver como tal, aunque se diría que es
exagerado catalogarlo como un futuro posible, pero puede que sea como el Oráculo
de Delfos, informandonos nuestro mañana como humanidad.

Actualmente vivimos en un mundo conectado entre todos, formando una sola red
uniforme, cada día hay tecnologías nuevas e innovadoras con poderes inmensos y
nuevos “Los humanos ya no pueden hacer frente a los inmensos flujos de datos
actuales, ni por consiguiente, desfilar los datos en información ni mucho menos en
conocimiento o sabiduría” (Harari, 2015) El desborde de información hace obsoleto al
mismo hombre, no es gratis que todas las aplicaciones que tenemos en nuestro
teléfono puedan satisfacer nuestras necesidades básicas, esta condición puede que
transforme completamente la misma naturaleza de la vida.

Los cambios más importante que han habido en nuestro planeta en los últimos 50
años han sido cambios en el ámbito tecnológico los cuales han sido acelerados, entre
la misma tecnología compiten entre sí para conseguir y analizar más información, no
solo en lo básico las maquinas nos superan y por mucho, igualmente en la política,
como lo dice Harari en su libro, actualmente la política es una gran tortuga vieja y
lenta a diferencia de la tecnología un joven y rápida liebre, el gobierno solo administra
pero ya no dirige, la tecnología soluciona problemas simples como complejos.

Qué ocurriría si se creara un sistema de procesamiento de datos, que absorbiera más,


procesara más y diera respuesta y soluciones a más interrogantes, sería mucho mejor
que hasta el mismo hombre, “No sería dicho sistema superior a un humano
exactamente de la misma manera en la que un humano es superior a una gallina”
(Harari, 2015) Así que si se llegara a crear un sistema capaz de ser mejor que el ser
humano, posiblemente solo hay un destino un poco apocalíptica pero factible para el
Homo sapiens, la extinción.

Puede que nos importe más la economía, pero es posible que sea peligroso confiar
en la misma, ya que su naturaleza no piensa en el humano o el mundo, en los cuales
hemos dejado aparte el tema de calentamiento global o el peligro potencial de la
inteligencia artificial, un mundo donde todo sea controlado por una máquina, para
muchos sería lo mejor para el hombre, pero a acostó de qué, de la libertad, la
privacidad, autonomía, individualidad .