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La violencia intra familiar es un problema social muy común en nuestro país, que

puede manifestarse de diferentes maneras puesto que aunque es común la


agresión física también puede darse la agresión psicológica cuando el agresor
insulta y desvaloriza a su víctima a través de tratos crueles y degradantes que la
minimizan frente a el mismo, también puede darse la violencia sexual cuando el
agresor coacciona de manera efectiva a su compañera sentimental para que lleve
a cabo una conducta sexual determinada y no consentida generando un daño
inminente hacia la víctima, otro tipo de violencia que puede darse refiere a la
violencia económica donde el agresor es quien suple las necesidades de los
integrantes del hogar a cambio de malos tratos, humillaciones continuas y
prolongadas.
La violencia intrafamiliar ha estado presente en nuestra sociedad desde hace mucho
tiempo atrás, pero a raíz de la cantidad de vidas que ha cobrado el estado se ha
visto en la laboriosa necesidad de crear entidades que permiten concientizar a la
sociedad de la gravedad de este problema social con el fin de brindar ayuda e
información en pro de cumplir las garantías constitucionales que promete un estado
social de derecho que rige sus postulados bajo el respeto a la dignidad humana, la
igualdad y la libertad.
Donde se debe garantizar la protección al derecho fundamental a la vida pero
también la protección efectiva a la armonía familiar y a nuestros niños, niñas y
adolescentes para crezcan en un ambiente sano, con valores, y ético para que en
un futuro no atenten contra la moralidad y las buenas costumbres entendiendo a la
familia como el núcleo esencial de nuestra sociedad que amerita mayor amparo
generando sanciones efectivas para quienes lesionen estos derechos que de una u
otra manera dañan la sociedad refiriendo así entonces que las autoridades de la
República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en
Colombia en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades para
asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del estado y de los particulares
Esta protección integral que pregona la Constitución se asegura mediante la
implementación de un sistema de garantías cuyo propósito es reconocer la
importancia de la institución familiar en el contexto actual del Estado social de
derecho y hacer realidad esos fines esenciales que las orienta y entre ellos podemos
encontrar la vida en común la ayuda mutua la procreación y el sostenimiento y
educación de los hijos
Donde el legislador al tipificar esta conducta como delito tiene como propósito
amparar la armonía doméstica y la unidad familiar sancionado penalmente el
maltrato físico o psicológico infligido sobre algún integrante de la familia siendo este
maltrato algo que provenga y se dirija sin distinción hacia un integrante del núcleo
familiar o la unidad doméstica no solamente hacia la pareja sino también para los
demás integrantes cualificándolos como miembros de un mismo núcleo familiar
Llegando así al concepto de que el bien jurídico protegido es la preservación del
ámbito familiar como una comunidad de amor y Libertad presidido por el respeto
mutuo y la igualdad sancionando actos que exterioricen una actitud tendente a
convertir aquel ámbito en un microcosmos regido por el miedo y la dominación que
se define como maltrato familiar.

INASISTENCIA ALIMENTARIA
El delito de inasistencia alimentaria consagrado en el artículo 233 del código penal
que fue modificado por la ley 1181 de 2007, consiste en sustraer, sin justa causa
la prestación de alimentos legalmente debidos a sus ascendientes, descendientes,
adoptante, adoptivo, cónyuge, compañera o compañero permanente; el estudio
sistemático de este delito implica hacer referencia a varias facetas del mismo.
En primer lugar, vamos a hacer referencia al concepto de alimentos que nos
brinda Mario Arboleda Vallejo en su libro Manual de Derecho penal que reza lo
siguiente “se consideran alimentos a las asistencias que en especie o en dinero se
dan a una o más personas para su manutención y subsistencia”, de este concepto
es preciso aclarar que los alimentos se prestan en dinero y en otras utilidades que
pueden ser el vestido, la habitación, la educación y la recreación, estos en el caso
de que se traten de menores de edad, dichos alimentos se pueden dividir en
congruos y necesarios, los congruos son los que capacitan al alimentado para
subsistir de forma modesta correspondiente a su posición social y los necesarios
son los que se otorgan básicamente para costear la vida.
En segundo lugar, vamos a hacer referencia al concepto de derecho de alimento
que se encuentra plasmado en el libro Manual de Derecho penal que dice lo
siguiente “el derecho de alimento es aquel que le asiste a una persona para
reclamar de la persona obligada legalmente a darlos, lo necesario para su
subsistencia cuando no está en capacidad de procurárselo por sus propios
medios” de este derecho es importante tener en cuenta que se deriva
directamente del parentesco y la obligación alimentaria inmersa aquí se deriva del
principio de solidaridad, el cual establece que los miembros de una familia tienen
la obligación de prestar los alimentos correspondientes a los integrantes de la
misma familia que por cualquier motivo no se encuentren en capacidad de
asegurarse su subsistencia por si mismos siendo fundamental resaltar que una de
las obligaciones más importantes que se genera en la familia es la que
corresponde a los alimentos.
Una vez establecida la obligación de prestar alimentos, emerge para el
alimentante el deber de mantenerlos, por este motivo el código penal castiga a
quien sin una justa causa sustraiga los alimentos, estableciendo que el delito de
inasistencia alimentaria tenga un carácter permanente, el proceso consumativo de
este delito se presenta cuando se realiza el primer incumplimiento de los alimentos
debidos, extendiéndose durante todo el tiempo que dure la omisión entendiéndose
así que la conducta punible se consuma mientras no se ponga fin al
incumplimiento injustificado.
La justificación en este delito tiene la capacidad de transformar una conducta
típica en justa convirtiendo esta conducta en licita logrando que la lesión al bien
jurídico tutelado se vuelvan permitidos o autorizados por el ordenamiento jurídico,
haciendo que este se abstenga de imponer una pena con las consecuencias que
esta acarrea.
Es preciso realizar una diferenciación en cuanto al deudor de cuotas alimentarias y
al deudor de un crédito regular, la corte constitucional en sentencia C-984-02 se
pronunció al respecto diciendo los siguiente “Ha quedado establecido que en
materia de inasistencia alimentaria, la razón de la sanción es la afrenta que el
incumplimiento genera en la unidad familiar y en la subsistencia de los miembros
del núcleo social, mientras que el deudor incumplido de otro tipo de créditos
afecta, apenas, el patrimonio ajeno” de esta enunciación es preciso concluir que la
inasistencia alimentaria afecta directamente la subsistencia del acreedor del
derecho de alimentos y el incumplimiento de un crédito regular afecta solamente el
patrimonio del acreedor sin llegar a poner en peligro su subsistencia.