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En este artículo comentaremos 10 actividades para niños con parálisis

cerebral que pueden ser útiles para mejorar capacidades y calidad de vida.

La parálisis cerebral constituye un grupo de trastornos del desarrollo del


movimiento y la postura que causan una notable limitación de la actividad.

Esta enfermedad se origina a raíz de una agresión no progresiva sobre un


cerebro en desarrollo, es decir, debido a algún daño producido durante la
época fetal o los primeros años de vida.

La etiología de la parálisis cerebral puede atribuirse a distintos factores. De


forma general, estos se pueden dividir en tres grupos principales: factores
prenatales, factores perinatales y factores postnatales.

Por lo que respecta los factores prenatales, destacan las alteraciones en la


coagulación, enfermedades autoinmunes o infección intrauterina de la
madre, alteraciones en la placenta como trombosis o cambios vasculares, y
factores fetales como la polihidramnios.
Los factores perinatales más comunes son la prematuridad, el bajo peso al
nacer, la fiebre materna durante en parto, la hipoglucemia mantenida y la
hemorragia intracraneal.

Finalmente, la parálisis cerebral desarrollada cuando el niño ya ha nacido


suele deberse a infecciones, traumatismos craneoencefálicos, estatus
convulsivos, intoxicaciones o paradas cardio-respiratorias.

Hay que tener en cuenta que no todas las parálisis cerebrales son iguales,
ya que existen distintos tipos.

Así pues, podemos encontrar tetraplegias (afectación de los miembros


superiores e inferiores), disparesias (afectación mayor de los miembros
superiores), hemiparesia (afectación de ambos miembros de un lado del
cuerpo) y monoparesia (afectación de un único miembro).

No obstante, sea cual sea el tipo de parálisis cerebral padecida y los


factores etiológicos del trastorno, es indudable que esta enfermedad origina
una gran discapacidad para el niño.

Por este motivo, la realización de actividades desde las primeras etapas de


vida resultan fundamentales para estimular los déficits del niño e incentivar
el desarrollo tanto físico como mental.

Actividades para niños con parálisis cerebral

1- Aprender a controlar la cabeza

La primera actividad que debe realizarse para estimular el desarrollo de un


niño con parálisis cerebral radica en el control de la cabeza.
Para que un niño pueda levantarse, voltearse, sentarse, gatear o realizar
cualquier movimiento, primero de todo debe desarrollar un cierto control
sobre su cabeza.

Esta tarea resulta dificultosa para todos los recién nacidos, ya que el
tamaño y el peso de su cabeza, en comparación del resto del cuerpo y de
su fuerza, es muy elevado.

No obstante, para los niños con parálisis esta actividad resulta aún más
compleja, por lo que los padres deben trabajar y entrenar esta acción con
el bebé.

Así pues, antes de enseñar al niño a moverse, girarse o sentarse, hay que
fortalecer el control sobre su cabeza.

Para hacerlo, hay que animar al niño a levantar la cabeza cuando está
acostado boca abajo. Esta acción puede realizarse llamándole la atención
con objetos o colores brillantes.

Si notas que al niño le cuesta levantar la cabeza a causa de la debilidad de


sus regiones corporales, suele ser útil ponerle una cobija doblada bajo el
pecho y los hombros.

En el caso de que el niño no se pueda levantar, cógelo y acomódalo sobre


tu pecho de modo que esté prácticamente sentado. Con esta postura le
será más fácil levantar la cabeza.

Una vez esté boca arriba, se debe agarrar al niño por los hombros y
levantarlo suavemente hasta que la cabeza le cuelgue ligeramente hacia
atrás. Esta acción debe realizarse con precaución y se debe evitarse si la
cabeza le cuelga mucho.
Finalmente, otra acción que permite desarrollar esta actividad consiste en
poner el pezón (o el biberón) junto a los labios en vez de mantenerlo en la
boca para que el niño deba acercarse a la comida por sí solo.

2- Aprender a girarse y voltearse

Sólo cuando el niño ya tenga un buen control de su cabeza, se puede


empezar a practicar la actividad de girarse y voltearse.

Para realizar esta acción podemos empezar como en la actividad anterior,


llamando la atención del niño cuando se encuentre tumbado.

Una vez llamada su atención con algún juguete, debes balancearlo hacia un
lado para que el niño voltee la cabeza.

Si después de varios intentos el niño no realiza la acción, se le puede


ayudar levantándole una pierna.

Una vez el niño domine este movimiento, se le puede enseñar a voltearse


hacia un lado estando boca arriba.

En este caso, deberás acomodar al niño boca arriba y ofrecerle un juguete


por un lado, animándolo a que se gire para cogerlo.

3- Practicar la coordinación entre ojos y manos

Una de las características de los niños con parálisis cerebral consiste en


que, muy a menudo, no cuentan con el relejo de agarre durante los
primeros meses de vida.

Así pues, si pones el dedo cerca de él, probablemente no lo agarre con su


mano hasta etapas más avanzadas.
Este hecho puede entromete el desarrollo del niño, por lo que es
importante practicar esta actividad.

Para hacerlo, en primer lugar hay que observar si el bebé tiene siempre la
mano cerrada. En caso afirmativo, se le debe frotar suavemente con la
mano desde el dedo meñique hasta la muñeca.

Este hecho hará que abra la mano, y muy probablemente agarre tu dedo.

En el caso de que el niño no cierre la mano, resulta útil coger un objeto


ponérselo en la mano, cerrársela para que lo sujete y soltar poco a poco su
mano para mantener la acción de agarre.

4- Estimular el control corporal

Cuando los bebés controlan su cabeza, empiezan a sentarse y moverse.

No obstante, para sentarse bien, el niño necesita controlar su cuerpo, usar


las manos y balancearse.

La aparición de estas habilidades suelen retardarse en los niños con


parálisis cerebral, por lo que conviene practicarlas y ayudarle a
desarrollarlas.

Para hacerlo, resulta eficaz sentar al niño y, cuando este se caiga,


enseñarle a detenerse extendiendo los brazos.

Una actividad útil para practicar esta acción consiste en acostar al niño
boca abajo sobre un tronco, sostenerlo de la cadera y rodearlo lentamente
hacia los lados.
Mientras lo hagas, debes animar al niño a que se detenga cuando es
balanceado con la ayuda de la mano. Esta misma acción también puedes
realizar acostando al niño sobre tu barriga.

Cuando el niño pueda sostenerse estando acostado, se hace lo mismo


sentándolo y balanceándolo hacia los lados, y hacia arriba y hacia atrás.

Una vez tenga algo de control, puedes hacer lo mismo sentando al niño
sobre tus piernas y moviéndolas levemente para que el niño intente
contrarrestar la desestabilización producida por el movimiento.

5- Iniciar el arrastre y gateo

Es importante que el arrastre y el gateo se empiece a practicar cuando el


niño tenga cierto control sobre su cuerpo.

De este modo, resulta conveniente seguir el orden de actividades que


hemos comentado hasta ahora.

Para hacerlo, resulta útil empezar acostando en niño boca abajo en el suelo
y llamar su atención con un objeto que esté prácticamente a su alcance.

Si cuando el niño intenta acercarse al objeto no consigue doblar la pierna,


se le deberá ayudar levantándole la cadera.

Si al bebé le cuesta empezar a gatear sobre el suelo, puedes practicar la


misma acción sobre tu pierna.

Así pues, siéntate en el suelo y acuesta al niño boca abajo en tu pierna.


Llámale la atención con un objeto situado en tus pies para que el niño
gatee hasta él.
Cuando el niño domine esta actividad, anímale a realizarla tantas veces
como pueda.

Subir una montaña de paja gateando resulta otra actividad especialmente


beneficiosa ya que permite fortalecer las extremidades del niño.

6- Aprender a caminar

Para iniciar el niño en la marcha, el bebé debe haber aprendido


anteriormente a gatear y controlar su cuerpo.

Una vez dominadas estas dos acciones, se debe coger al niño por debajo de
las axilas, estimular que adopte una postura recta y apoyar levemente sus
pies sobre el suelo.

Esta acción permitirá que el niño use el reflejo de marcha y fortalezca sus
piernas.

Cuando el niño se sujete por sí solo sobre el suelo, colócate delante de él,
sujétalo de las caderas y sepárale los pies para que tenga un soporte
amplio.

Posteriormente, debes ir inclinando al niño de lado a lado suavemente para


que aprenda a pasar su peso de una pierna a otra.

Cuando el niño casi pueda caminar solo pero tenga miedo, resulta útil
amarrarle un trapo alrededor del pecho.

Debes colocarte detrás de él sosteniendo el trapo sin hacer fuerza y


vigilando al niño en todo momento por si se cae.

7- Mejorar el equilibrio
De forma añadida, se pueden practicar diversas actividades que permitan al
niño mejorar su equilibrio.

Esta habilidad le será útil tanto para mejorar su capacidad de caminar,


como para evitar posturas peligrosas cuando se siente o cuando se tumbe.

Cuando el niño esté acostado, debes animarlo a cambiar su peso de un


brazo al otro.

Para hacerlo, puedes llamar su atención con un objeto y conseguir que el


niño quiera cogerlo.

Al intentar cogerlo, el niño balanceará su peso hacia un brazo, por lo que se


le debe incitar a que lo vaya cogiendo cada vez con una mano diferente.

Para mejorar su equilibro sentado, resulta útil colocar al niño sobre una
tabla mecedora. La inestabilidad de la superficie obligará al niño a practicar
sus habilidades de equilibrio.

Cuando el niño gatee, debes animarle a pasar su peso de un brazo a otro y


de una pierna a otra. Así mismo, se le puede enseñar a gatear hacia
delante y hacia atrás.

Estas actividades desarrollarán su equilibrio y a la vez servirán para que se


fortalezcan sus músculos.

Al caminar, resultar útil pedir al niño que se pare y se balancee sobre las
rodillas (siempre y cuando no tenga espasticidad), y que aprenda a estar
quieto de pie, agarrándose a algún objeto.

8- Control de la tensión muscular


Los niños con parálisis cerebral son mucho más propensos a padecer
contracturas, por lo que es conveniente realizar actividades que puedan
prevenirlas.

En este caso, es importante que al realizar los ejercicios no se incremente


la espasticidad, sino que los músculos puedan relajarse.

Para relajar los músculos espásticos suele ser conveniente colocar trapos
calientes sobre los músculos espásticos del niño.

Posteriormente, se puede ayudar al niño a torcerse de lado a lado,


estirando sus músculos y reduciendo la espasticidad.

9- Incorporación del juego

La mejor manera de que los niños aprendan es jugando, por lo que es


importante presentar cualquier actividad como un juego.

Así pues, resulta conveniente que las actividades se hagan durante un


tiempo determinado (no muy prolongado) y que estas vaya incorporando
elementos nuevos y atractivos para el niño.

Es importante que el niño aprenda a jugar con otros niños y a jugar solo,
por lo que se le debe brindar la oportunidad de realizar actividades
divertidas.

Por otro lado, el juego es un elemento altamente importante que puede


permitir el trabajo y el desarrollo de sus habilidades.

Incorporar juguetes para fortalecer sus sentidos del tacto, como barro,
cuerdas, poleas, canicas, arena, y juguetes para incrementar sus sentidos
visuales como espejos, colores o títeres, resulta altamente beneficioso.
Así mismo, juguetes para el equilibro como columpios o hamacas, y
juguetes para el oído como sonaja, flautas o tambores, no sólo permitirán
que el niño se divierta, sino que servirán para que incremente su
desarrollo.

10- Inicio en habilidades para la vida diaria.

Finalmente, el niño deberá ir desarrollando poco a poco una serie de


habilidades básicas.

La parálisis cerebral hace que esta serie de habilidades tarden más en


aparecer, por lo que también debe practicarse su desarrollo.

Para ayudar al niño a desarrollar nuevas habilidades, en primer lugar tienes


que observar todo lo que puede hacer y todo lo que no puede hacer.

Con frecuencia, el niño necesitará mucha ayuda para hablar y comunicarse,


por lo que se le debe ayudar a que se comunique de cualquier manera que
él pueda.

Así mismo, se le debe incitar a que aprenda a comer, vestirse, bañarse y


realizar sus necesidades diarias por sí solo.

Para practicar este tipo de actividades se deberá tener muy en cuenta las
habilidades que tiene el niño e incentivarlas para que las utilice.
La Parálisis Cerebral es un trastorno neuromotor permanente y no progresivo que afecta
al sistema nervioso central debido a una lesión o anomalía en el cerebro que puede ocurrir
antes, durante o después del nacimiento, pero siempre en el periodo de maduración
cerebral.
Dicha enfermedad no permite o dificulta los mensajes enviados por el cerebro hacia los
músculos, aunque la afectación es variable; se pueden encontrar desde formas ligeras hasta
formas más graves, con importantes alteraciones físicas pudiendo dejar como
consecuencia retraso mental o convulsiones.
El daño en la motricidad tanto gruesa como fina es resultado de la lesión cerebral,
siempre en menor o mayor grado, por lo que el tratamiento del niño con parálisis cerebral
debe incluir fisioterapia.

A continuacion citare algunos ejercicios para estimular la motricidad fina.

Recuerde realizar previamente elongaciones para retraer posibles acortamientos, luego


podran optar por alguna de las siguientes actividades segun el objetivo que persigan.

Ejercicio 1
Meta: alcanzar y agarrar objetos.
Objetivo: sujetar con el puño cerrado y sostenerla sin ayuda.
Materiales: cubos, juguetes, pelotas pequeñas, entre otros.
Procedimiento:
* Sujetar el objeto delante del campo visual del niño y llamar su atención.
* Cuando lo mire, nombrar al objeto par que lo identifique.
* Tomar su niño y doblar sus dedos alrededor del objeto en cuestión para que lo sujete del
modo correcto con su puño.
* Ayudarlo a sostener por unos segundos mientras se le brinda ánimos.
* Aumentar gradualmente el tiempo que debe sostenerlo antes de dar por concluida la
actividad.
* Cuando su mano va ejerciendo mayor control sobre el objeto, disminuir la presión que se
está ejerciendo sobre la mano del niño.
* Finalmente retirar la mano para ver si sujeta el objeto por sí mismo.
Ejercicio 2
Meta: Mejorar la habilidad de agarrar objetos.
Objetivo: Realizar el alcance y prensión de forma independiente de objetos de tamaño
mediano
Materiales: Juguetes, cubos, pelotas entre otros
Procedimiento:
* Ubicar al niño en una colchoneta.
* Esparcir los objetos delante del niño asegurándose de que queden todos dentro de su
alcance.
* Agarrar el objeto y gesticularlo y volverlo a ubicar en su lugar.
* Indicar al paciente que imite el movimiento anterior.
* Repetir esta actividad varias veces hasta que se note que comienza a llevar a cabo los
movimientos por sí mismo.
* Recordar al niño los movimientos que debe hacer en cada repetición.
Ejercicio 3
Meta: desarrollar la habilidad de dirigir un dedo hacia el objetivo.
Objetivo: pulsar un botón de manera que se produzca una consecuencia deseada.
Materiales: Juguetes u objetos con el cual pulsando un botón se provoque un resultado
interesante para el niño. (Ej. Caja sorpresa, caja de música, timbre, etc.)
Procedimiento:
* Sentarse a la mesa con el niño y colocar el objeto frente al niño.
* Captar su atención demostrando al niño como funciona el juguete.
* Levantar el dedo índice delante de la cara del niño y lentamente desplazarlo hacia el botón
de manera que pueda ver la conexión entre la acción del dedo y el resultado.
* Al presionar el interruptor se debe sonreír, tocar palmas y actuar excitadamente para
demostrar que la actividad es divertida.
* Dejar el juguete en su estado original, agarrar la mano del niño guiando su dedo hasta el
botón. Se le ayuda a pulsarlo.
* Repetir la actividad varias veces, disminuyendo la ayuda alejando la mano primero hasta
su muñeca, después hasta su codo y finalmente desde arriba de su brazo.
* Cuando pueda presionar el botón de ese objeto sin ayuda cambiarlo por otro pero de
similares características y comprobar si presiona el interruptor sin ayuda después de que se
lo indique, señalándoselo con el dedo.

Ejercicio 4:
Meta: Desarrollar el agarre de pinzas e incrementar el control de la motricidad fina
Objetivo: Pellizcar pequeños trozos de plastilina
Materiales: plastilina.
Procedimiento:
* Ubicar trozos de plastilina dentro del campo visual del niño.
* Tomar la mano del mismo guiándole a los movimientos necesarios para que agarre en
forma de pinza la plastilina
* Tomar frente al niño otro trozo manipulando frente a él incitándole a que imite el
movimiento.
* Ubicar nuevamente ambos trozos de plastilina en su lugar.
* Ayudar a que con sus dedos sea él el que pellizque un trozo de plastilina.
* Repetir la actividad varias veces educiendo su nivel de ayuda al sentir que empieza a
utilizar su pulgar e índice correctamente.

Ejercicio 5
Meta: Llegar a sostener algo con as pinzas de sus dedos y mejorar el control de la
motricidad fina.
Objetivo: Agarrar objetos de tamaños pequeños.
Materiales: piedritas, bolígrafos, llaves, botones, entre otros.
Procedimiento:
* Ubicar al niño en una colchoneta.
* Esparcir los objetos delante de él asegurándose de que queden todos dentro de su
alcance.
* Agarrar el objeto en forma de pinza y gesticularlo y volverlo a ubicar en su lugar.
* Tomar su mano y moldear sus dedos para que recoja otro de los objetos realizando la
pinza.
* Ayudar a que lo suelte correctamente.
* Alabarlo y recompensar inmediatamente su trabajo.
* Llevar un control de aquellas cosas con las que tiene mayor dificultad para estar
preparado y ayudarlo con ellas.
* Indicar al paciente que imite el movimiento anterior.
* Repetir esta actividad varias veces hasta que se note que comienza a llevar a cabo los
movimientos por sí mismo.
* Recordar al niño los movimientos que debe hacer en cada repetición.
Ejercicio 6:
Meta: Mejorar el control de la motricidad fina y perfeccionar la habilidad de agarrar y sujetar.
Objetivo: Agarrar diez monedas y colocar en una superficie.
Materiales: monedas.
Procedimiento:
* Colocar dos monedas delante del niño.
* Decir “mira” y lentamente agarrar lentamente una de ellas con movimientos de pinzas de
los dedos índice y pulgar muy deliberados.
* Balancear la moneda delante de su cara para captar su atención y devolver a su lugar.
* Agarrar la mano del paciente y moldear sus dedos para que repita el procedimiento con la
segunda moneda.
* Recompensar inmediatamente.
* Repetir el procedimiento frecuentemente, añadiendo gradualmente más monedas cuando
llegue a tener mayor habilidad.
* Colocar siempre sobre la superficie todas las monedas que se vaya utilizando por sesión
de manera que el paciente pueda saber
perfectamente el número de veces que debe repetir la tarea hasta que esta concluya.

Estos ejercicios pueden ser aprovechados tambien por los familiares como terapia en sus
hogares.
ESPASTICO , FISIOTERAPIA , PARÁLISIS CEREBRAL , REHABILITACIÓN INFANTIL

COMO REDUCIR LA
ESPASTICIDAD EN UN NIÑO CON
PARALISIS CEREBRAL
La espasticidad se refiere a músculos tensos y rígidos con aumento del tono
muscular; los reflejos son más exagerados con afectación de la
motoneurona superior.

Es causada por daño en el cerebro en la zona piramidal desde su inicio


hasta su final.

Los síntomas de la espasticidad son:

 Postura anormal.

 Llevar los hombros, brazos, la muñeca y los dedos de las manos a un


ángulo anormal debido a rigidez muscular.
 Reflejos tendinosos profundos y exagerados.

 Movimientos espasmódicos repetitivos.

 Puede producir contracturas de los musculos lo que reduce el rango de


movimiento.

TECNICA DE LIBERACION MIOFASCIAL

Es una aplicación de tracción sostenida y la presión que se aplica muy


suave a los tejidos. Este proceso de liberación empieza con el aumento de la
temperatura y energía del tejido. El cual resulta en una elongación y
alargamiento dirigido por la fascia de la persona.

METAS PARA LA LIBERACIÓN MIOFASCIAL:


 Mejorar la alineación postural

 Disminuir dolor

 Mejorar movimiento de la persona

CONTRAINDICADO

 Infección local y sistemática

 Heridas que no estén cicatrizadas completamente es necesario esperar de


6 a 8 semanas

 Fractura en proceso de consolidación.

 Artritis reumática o inflamación.

 En procesos neoplásicos.
PASOS A SEGUIR:

PASO 1

 Suavizar el tejido (masaje y calor)

 Proporcionar tracción entre las manos.

 Se debe enfatizar más en la tracción que en la presión

 La tracción debe ser suficiente para sostener el tejido hasta lograr su


máximo estiramiento.

 Esperar de 90 segundos a 2 minutos, antes de que el tejido empiece a


suavizar y extenderse.

PASO 2

 Cuando el tejido se ha suavizado y se ha alargado, se percibe como si


nuestras manos estuviesen sobre arena y agua, es importante tener
confianza en nuestras manos y sentir donde el tejido necesita alargarse.

 Este no sigue líneas rectas.

 A la hora de aplicarla nuestro cuerpo, hombros y manos deben de estar


relajados.

PASO 3
 Cuando nosotros creamos que la liberación del tejido está terminado
debemos levantar las manos muy despacio.

 El tiempo obtenido será cuando el tejido este quieto o se pare por si


mismo

PUNTOS CLAVE DE CONTROL


Son los puntos por los cuales se reduce una espasticidad en un patrón flexor
o en un patrón extensor y simultáneamente se facilitan reacciones
posturales y movimientos más normales.

CABEZA: Extensión de la cabeza (con retracción de la cintura escapular)

a) Elevación de la cabeza en prono, sentado y de pie. En la mayoría de los


casos ayuda a facilitar, la extensión en el resto del cuerpo.

b) Flexión de la cabeza con protración de la cintura escapular. Esto inhibirá


la espasticidad extensora o los espasmos extensores.
BRAZOS Y CINTURA ESCAPULAR:

a) Toda rotación externa con supinación y extensión de antebrazos, inhibe


la flexión y aumenta la extensión del resto del cuerpo.
b) Abducción horizontal: los brazos en rotación externa con supinación y
extensión de antebrazos, inhibe la espasticidad flexora especialmente de los
flexores del cuello y pectorales, facilita la abertura espontanea de manos y
dedos, también facilita la abducción de miembros inferiores con rotación
externa y extensión.
c) Elevación de brazos: en rotación externa inhibe la espasticidad flexora y
una presión hacia debajo de los brazos y de la cintura escapular ayuda a la
extensión de la columna, caderas y de las piernas, en cuadripléjicos o
dipléjicos espásticos.
d) Extensión de los brazos diagonalmente para atrás: inhibe la espasticidad
flexora como en la abducción horizontal pero puede ser más eficaz en los
casos graves, siendo mejor para comenzar que el anterior, por que cuando
los brazos se mueven para el frente en la abducción horizontal, la
espasticidad flexora puede tornarse más fuerte, facilita también como en la
horizontal, la abertura de manos y dedos.

e) Abducción del pulgar: con el antebrazo en supinación, rotación externa y


extensión facilita la abertura de todos los dedos, la mano debe estar
extendida.
PIERNAS Y PELVIS

a) Flexión de piernas: favorecen la abducción y rotación externa, también


como la dorsiflexion, flexión de los pies.

b) Rotación externa en extensión: facilita una abducción y dorsiflexión de


los dedos.
c) Dorsiflexion de los dedos: especialmente el tercer y cuarto, inhiben la
espasticidad extensora, a través de todo el miembro inferior y facilita la
dorsiflexion del pie, también como una rotación externa, abducción de
cadera.

PRONO

a) Cabeza levantada: brazos elevados arriba de la cabeza, columna


extendida, facilita la extensión de caderas y piernas.
b) Cabeza levantada: con los brazos elevados en abducción horizontal,
facilitan la extensión de la columna dorsal la abertura de dedos abducción
de cadera.

c) Cabeza para un lado: cuando se levanta, facilitan la flexion y abducción


de cadera de ese lado y el movimiento del brazo por arriba. La cabeza
flexionada hacia el lado afecto facilitan las actividades de miembros
superiores e inferiores de ese lado hemipléjico.
SUPINO

a) En niños (no muy espásticos) que presentan retracción de cuello y


hombro, la flexión de cadera en abdución contra el abdomen con alguna
presión para abajo, facilita el movimiento de miembros superiores en el
niño hacia el frente y manos juntas en línea media.
SENTADO

a) Flexión de cadera y tronco para el frente: cadera en abducción; facilita la


extensión de la columna y elevación de cabeza, debe ser ejecutado con
piernas extendidas.

b) Aducción de brazos extendidos: los brazos mantenidos al frente


estabilizan la cintura escapular y facilitan el control de la cabeza, cuando es
halado para sentar y volviendo nuevamente a supino.
c) La presión contra el esternón dorsal, flexionando así la columna: inhibe
la retracción de hombro y cuello y trae la cabeza y los brazos para el frente
facilita el control de la cabeza y los brazos para el frente en donde los
miembros superiores pueden fijarse con demasiada addución y extensión y
pronación de las manos cerradas.
ARRODILLADO, DE PIE Y ANDANDO.

a) Extensión de miembros superiores en rotación externa, manteniéndolos


ligeramente en diagonal para atrás, inhibe la espasticidad flexora de tronco,
cadera y piernas en espásticos y facilita la extensión de la columna, de
cadera piernas con rotación externa y abducción.
POSICION DE GATO, MANTENIENDO EL PESO EN LAS PALMAS
DE LAS MANOS ABIERTAS Y MIEMBROS SUPERIORES
EXTENDIDOS: esto se facilita levantando la cintura escapular del niño y
empujando sus hombros hacia atrás, esto evita la protraccion excesiva de
hombros (con espasmo del pectoral) inhibe la espasticidad flexora y
addución de miembros superiores y facilitan la extensión, abducción y
abertura de las manos y dedos.

POSICIÓN DE MEDIO ARRODILLADO: la pelvis del niño es girada


hacia atrás, del lado en que el miembro superior no está soportando peso,
esto estabiliza la pelvis e impide la addución y flexión de miembros
inferiores que está al frente y la flexión de miembros inferiores que esta
sustentando peso.
BOBATH

 Componentes del movimiento:

1º Extensión

2º Flexión

3º Enderezamiento lateral

4º Rotación
 Mecanismo normal del reflejo postural:

Tono postural normal

Inervación recíproca normal

Patrones de postura y movimiento comunes en el hombre

 Bases del mecanismo de control postural:

Reacciones de equilibrio

Reacciones de enderezamiento

1. Tratamiento de neurodesarrollo:

 Se basa en el reconocimiento de dos factores:

La interferencia en la maduración normal del cerebro por una lesión

La presencia de patrones anormales de postura y movimiento.


 Por lo que se desea obtener:

Tratamiento por inhibición combinado con facilitación

Inhibición de la actividad postural refleja anormal

Facilitación de patrones sensoriomotores más normales para la función.

CARACTERISTICAS DEL DESARROLLO NORMAL Y ANORMAL

1)

NORMAL: EQUILIBRIO

ANORMAL: BALANCE PRECARIO

EJERCICIOS: Movimientos hacia adelante sobre un rollo.

Prono sobre un rollo, extensión para coger algo.


Sentado sobre las piernas: inclinación lateral.

2)

NORMAL: ESTABILIDAD PARA UNA POSTURA SEGURA.

ANORMAL: FALTA DE ESTABILIDAD EN LA POSTURA.

EJERCICIOS: Sentado sobre las piernas de un adulto.

Sentado sobre las piernas, inclinación lateral.

Sentado sobre un banco extendiendo los brazos.

3)

NORMAL: MOVIMIENTOS LIBRES


ANORMALES: MOVIMIENTOS INCOORDINADOS

EJERCICIOS: Manos en la línea media

Manos en la boca, al pie

Arrodillado: aproximación, desplazando peso, manteniendo el equilibrio

4)

NORMAL: HABILIDADES MANIPULATIVAS TEMPRANAS

ANORMAL: PRECARIO USO DE LAS MANOS. MANIPULACIÓN


LENTA

EJERCICIOS: De lado jugando acostado

Prono sobre un rollo extensión para coger algo, extensión bilateral de los
brazos.
5)

NORMAL: REACCIONES DE APOYO DE LAS EXTREMIDADES

ANORMAL: REACCIONES DE APOYO LENTAS O AUSENTES

EJERCICIOS: Movimientos hacia adelante sobre un rollo , Inclinación


sobre una pelota hacia los lados y hacia atrás.

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