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EDITORIAL JHONNY R.

27 agosto 2019
EDUCAR PARA LA FORMACION CIUDADANA
La educación para la formación ciudadana debe ayudar a formar estudiantes
con habilidades sociales, formación ética y moral comprometida con los
valores democráticos y culturales de su sociedad e interesados en las
problemáticas emergentes de su comunidad. De tal manera, de que aprendan
a ser ciudadanos responsables y participativos.
Sus objetivos deben estar inscritos en distintos niveles dentro del proceso de
formación de los alumnos y alumnas y refieren a propósitos vinculados con el
desarrollo personal dentro de un grupo social con el cual deben integrarse y
socializar.
Se Deben entender los conceptos de ciudadano y de ciudadanía como en
permanente desarrollo y cambio. La formación ciudadana adquiere su
significado más profundo cuando se vincula estrechamente con los problemas
que aquejan a la sociedad global.
Su tarea educativa es, precisamente, esclarecedora y busca que los
estudiantes de manera colectiva levanten propuestas de solución. De esta
forma, se hacen ciudadanos activos y participativos.
No se debe olvidar que el sentido último de la formación ciudadana es aportar
la transformación de la sociedad y producir aquellos cambios que aseguren
incrementar la ciudadanización de ésta.
La formación ciudadana contribuye a que los estudiantes aprendan a levantar
proyectos colectivos, a participar en grupos comunitarios, grupos voluntarios,
a apropiarse del espacio público, en donde se pueden reconocer y reencontrar
como miembros de una comunidad con historia y tradiciones comunes.
Por sobre todo, se trata de proporcionarle a los estudiantes las herramientas
para participar activamente en la vida social, económica, y cultural de la
sociedad, construyendo confianzas y, a su vez, aprendiendo a ejercer poder e
influencia sobre las múltiples decisiones que comprometen a su persona en
sus quehaceres cotidianos.