Está en la página 1de 1

Prevención de Diabetes

La Diabetes tipo I es una enfermedad crónica con un elevado componente genético, factor de
riesgo no modificable que, en asociación con determinados factores ambientales
predisponentes, da lugar al desarrollo de la enfermedad. Esto quiere decir que no se conoce
ningún mecanismo para evitar su aparición, con lo que la prevención en el caso del tipo I estará
dirigida a evitar las complicaciones agudas y crónicas que ya hemos explicado previamente.

En el caso de la Diabetes tipo II, si bien también presenta un importante componente genético,
en su etiología están implicados una serie de factores de riesgo potencialmente modificables y
directamente relacionados con su aparición, sobre los que dirigiremos las acciones preventivas.
Tal es el caso de la obesidad, el sedentarismo, las hiperlipemias y las dietas hipercalóricas. Por
lo tanto, las principales recomendaciones preventivas serán las relacionadas con:

 Adquisición de unos hábitos dietéticos saludables, ajustados a nuestras necesidades.


Deberá confeccionarse un plan alimenticio normocalórico para el mantenimiento del
peso, hipocalórico si el objetivo es la reducción hacia el peso ideal, e hipercalórico en
caso de que el peso sea inferior al deseable.
 Se recomienda introducir en el menú diario Hidratos de Carbono derivados de frutas,
verduras, cereales integrales y legumbres.
 A la hora de elegir pan o galletas, optar por los integrales, pues es importante reducir el
aporte de harina blanca en la dieta.
 La fuerte proteica de elección será aquella que provenga del pescado o algunas carnes
como la de pollo, en sustitución del huevo y las carnes rojas.
 Evitar mantequillas, margarinas y productos lácteos de alto contenido graso, deberán
elegirse lácteos descremados.
 Los vegetales, que deben estar presentes en el menú diario, deberán elaborarse con
poca cantidad de aceite, preferiblemente al vapor, asados o directamente crudos.
Además, deberán evitarse aquellos con alto contenido en almidón como es el caso de la
patata o papa.
 En cuanto a los refrescos azucarados, lo ideal sería evitarlos debido a la gran cantidad
de azúcar que contienen, así como el sodio, que dificulta la eliminación de toxinas. En
caso de consumirlos, elegir las modalidades light o sin azúcar.
 La actividad física es fundamental en estos pacientes, ya no sólo por lo importante de la
reducción de peso, sino porque, además, el ejercicio físico periódico y regular disminuye
las necesidades de insulina y el Riesgo Cardiovascular.
 Por último, el autocontrol domiciliario de la glucemia diaria es fundamental para el
correcto seguimiento de la enfermedad