Está en la página 1de 8

TAREA DE PREPARACIÓN DEL EXAMEN TEÓRICO

1º. Define el concepto de “Socorrista acuático”. (1 punto)

“Persona que es capaz de realizar salvamentos o rescates en el medio acuático y practicar los primeros
auxilios a cualquier tipo de accidentado o enfermo en el medio acuático o terrestre, basándose en sus
conocimientos, experiencias y cualidades físicas e intelectuales”.

2º. La preparación básica del socorrista acuático. (2 puntos)

La misión de un socorrista acuático es de una importancia vital y como es lógico, en algunos casos, de su
actuación dependen vidas humanas, circunstancia que le obliga éticamente a mantener su nivel de
preparación, tanto física como intelectual. El socorrista no es socorrista solo en el momento de realizar los
exámenes para la obtención del título, se es socorrista siempre y como consecuencia se debe asumir la
responsabilidad de estar preparado.

¿De qué depende la preparación del socorrista? Habilidad fundamental que debe controlar, cualidades
físicas que precisa, cualidades humanas (nombrarlas y realizar un breve comentario de ellas).

A) HABILIDAD FUNDAMENTAL QUE DEBE CONTROLAR


Controlar perfectamente las técnicas de natación es para el socorrista la base primera de todos sus
conocimientos y cualidades, puesto que sin ella difícilmente podrá cumplir su misión. El socorrista no
sólo debe saber nada, sino que debe dominar la natación, ya que en la mayor parte de las ocasiones sus
intervenciones sucederán en situaciones anormales (sobrecarga ante un remolque, mareas, corrientes,
inmersiones más o menos prolongadas...).

B) CUALIDADES FÍSICAS QUE PRECISA:

RESISTENCIA
Para el socorrista se hacen precisos dos tipos de resistencia:
1. La resistencia prolongada (resistencia aeróbica), es una capacidad importantísima, ya que en muchos
salvamentos se necesita cubrir distancias largas. Además, en ocasiones, se debe llevar a cabo la
reanimación de la persona accidentada inmediatamente después de su rescate, lo que obliga a poseer una
resistencia adecuada.
2. La resistencia media (resistencia anaeróbica láctica), es la capacidad que el socorrista utiliza más
frecuentemente para desempeñar su función, puesto que su actuación es, normalmente, de gran intensidad
en distancias no muy largas. El buceo se encuentra entre las prácticas en las que mayor incidencia tiene
este tipo de resistencia.

VELOCIDAD
Esta capacidad es siempre fundamental, ya que cuanto más rápido es el rescate menos daños y lesiones
sufrirá la persona accidentada.

FUERZA
Esta cualidad permitirá al socorrista acuático desarrollar normalmente muchas de las acciones que se ve
obligado a realizar ante un salvamento, desde lanzamientos diversos (balón, salvavidas), hasta arrastrar y
empujar (embarcaciones, objetos), pasando por cargar pesos (personas a la que se socorre).

COORDINACIÓN
En el socorrista es necesario un elevado nivel de coordinación, ya que constantemente la precisará para el
desempeño de todas las técnicas que utiliza en su actividad. Las técnicas de natación y de salvamento
acuático requieren altos índices de coordinación dinámica general, puesto que las acciones de brazos y
piernas suelen ser de bastante complejidad y deben ser coordinadas con la respiración. Por otra parte, una
de las técnicas que debe dominar el socorrista en mayor medida, la patada de braza, es la que implica una
mayor y más completa sincronización de los movimientos.
C) CUALIDADES HUMANAS QUE DEBE POSEER:

VOLUNTAD Y SERVICIO DE ENTREGA A LOS DEMÁS, que el socorrista deberá demostrar en


cada uno de los salvamentos que realice.
SEGURIDAD EN SÍ MISMO, como cualidad psicológica imprescindible para el socorrista, puesto que
siempre serán sus decisiones las que influyan, de manera positiva o negativa, en la realización de
cualquier salvamento. El éxito, en muchos casos, de un salvamento depende de la seguridad manifestada
por el socorrista, de la rápida toma de decisión, en la que las vacilaciones y los temores no deben tener
presencia.
CONOCIMIENTO Y ACEPTACION DE LAS PROPIAS CAPACIDADES Y, POR LO TANTO,
DE SUS LIMITACIONES, ya que serán ellas las que influyan directamente en sus acciones. Este auto-
conocimiento y aceptación de capacidades y limitaciones es, quizás, uno de los aspectos más importantes
para cualquier persona; en el socorrista con mayor motivo si tenemos en cuenta que en ocasiones de este
factor dependerá el rescate de la vida de una persona, y en algunos casos, la conservación de su propia
vida.
RESPONSABILIDAD, en lo que se refiere a la seriedad y profesionalidad en el desempeño del trabajo
que debe realizar. Bajo nuestro punto de vista, la responsabilidad es una cualidad que debería distinguir
permanentemente al socorrista, en todas sus acciones como tal, ya sean en el entorno laboral o fuera de él
a nivel privado.
Si a todas estas cualidades que hemos mencionado, la persona en cuestión añade a su trabajo algo de
IMAGINACION Y CREATIVIDAD tendremos al socorrista ideal. Aunque puedan parecer algo sin
excesiva importancia o sin una relación directa con el salvamento acuático, tanto imaginación como
creatividad son fundamentales cuando llega la ocasión de intervenir en un rescate o atender a un
accidentado y decidir de forma inmediata que hacer y cómo hacerlo.

3º. Realiza una sesión de una hora para la preparación física de 10 futuros socorristas y que tenga como
objetivo, el trabajo de resistencia aeróbica de base y la flotación dinámica. (2 puntos)

Calentamiento en seco:

 Movilidad articular
 Skipping y contra-skipping (de forma estática)
 Tocar el suelo y saltar cada vez que el monitor de una palmada
 Estiramientos

Parte principal:

RESISTENCIA AERÓBICA

 Calentamiento 300m estilos (crol-braza-espalda)


 4x100m crol punto muerto, d/ 30’’
 10 flexiones fuera del agua
 6x50m pull a 45’’, d/ 10’’
 10 sentadillas fuera del agua
 2x200m aletas crol, 50m resp izq 50m resp dcha, d/ 45’’
 10 abdominales fuera del agua
 3x100m resp 2 4 6, d/ 30’’

FLOTACIÓN

 Mantener los codos fuera del agua (brazos verticalmente) realizando patada de braza (en el
mismo sitio); a la orden del monitor, nos sumergiremos y nos impulsaremos desde el suelo para
continuar con dicho ejercicio. Se ejecutará 5 veces en 30’’, d/ 20’’.
 Al igual que antes tendrán que mantener los codos fuera del agua (brazos verticalmente) y
realizar patada de braza, pero esta vez parejas. Uno de ellos dará una vuelta sobre sí mismo con
tabla y se la pasará al compañero, realizando éste el mismo ejercicio, y así sucesivamente.
Ganará la pareja que mayor tiempo permanezca ejecutando la actividad.
 De forma individual, tendrán que mantener los codos fuera del agua (brazos verticalmente) y
realizar patada de mariposa con aletas. Se realizarán 3 series de 10’.

Vuelta a la calma:

 100m nado suave

4º. Dentro de la responsabilidad del socorrista se encuentra la figura de la “imprudencia” explícala con
detalle. (1 punto)
Imprudencia punible o impericia profesional, imprudencia punible se produciría si no se tomaran las
medidas necesarias a la hora de socorrer a una persona, por ejemplo, si esta tuviera una lesión. Impericia
profesional se daría cuando al no realizar adecuadamente las técnicas necesarias se deriva una lesión.

5º. Una urbanización que tiene una piscina con una lámina de agua de 15x12m y otra de juego poco
profunda de 6x4m. ¿Cuántos socorristas necesita? Justifica tu respuesta (1 punto)
En este caso, la urbanización necesitará a un único socorrista dado que, según el Reglamento Sanitario de
las Piscina de Uso Colectivo en Andalucía se establece la obligatoriedad de disponer de socorrista en
todas las piscinas de uso público o compartido con una lámina o superficie superior a 200 metros
cuadrados. El número obligatorio de socorristas dependerá igualmente de la suma en metros cuadrados de
todas las piscinas de la urbanización según la siguiente tabla:
 200 a 500 m2: mínimo 1 socorrista;
 500 a 1000 m2: mínimo 2 socorristas.
A partir de ahí será obligatorio 1 socorrista cada 500 m2 de superficie.
Entonces, si calculamos la superficie de total de las dos piscinas de la urbanización tenemos como
resultado 204 m2.
6º. Esquema con explicación muy breve de las formas de entrar en el agua. (2 puntos)
FORMAS DE ENTRAR AL AGUA
ENTRADA AL AGUA SIN MATERIAL AUXILIAR
Existen diferentes formas, que se puede resumir en las siguientes:
 En pie. Puede realizarse de dos formas:
o Con el cuerpo completamente extendido y los brazos extendidos pegados al mismo o
por encima de la cabeza, o bien con los brazos flexionados y pegados al cuerpo (una
mano hombro, otra nariz); entrada lo más vertical posible.
o Con brazos y piernas, apropiada para realizar saltos en los que el borde esté próximo al
agua y en lugares de poca profundidad.

 De cabeza. Puede realizarse de las siguientes formas:


o En carpa. Entrada que se realiza con un salto inicial, tras el que se adopta una postura
de ‘carpa’, para tomar contacto con el agua simultáneamente con las manos y pies.
o En agujero (entrada habitual en competiciones de natación). Tras el salto inicial, la
entrada al agua se realiza en primer lugar con las manos y, en el lugar que estas entran,
lo hace después el resto del cuerpo.
o Tipos de salto de plataforma o trampolín (forma habitual utilizada por saltadores para
entrar al agua limpiamente). En ella el cuerpo entra completamente extendido, tomando
contacto en primer lugar las palmas de las manos que se encuentra unidas y los brazos
se halla extendidos totalmente.

ENTRADA AL AGUA CON MATERIAL AUXILIAR


Las formas habituales son las siguientes:
 En pie, con piernas y brazos abiertos (como dando un paso al frente).
 De cabeza. Coincide con las formas que han sido descritas en el apartado de ‘sin material
auxiliar’.
 Con volteo hacia delante, realizando el mismo con cuidado, lentamente, metiendo la cabeza
hacia al pecho como si de una voltereta se tratara.
 Dorsal, dejándose caer hacia el agua y entrando en contacto con ella con la espalda en primer
lugar.
ENTRADA AL AGUA CON MATERIAL DE SALVAMENTO
Podemos encontrarnos con dos formas diferentes de entrar al agua con material de salvamento:
 Con material de gran tamaño y flotante: el socorrista lo lanzará antes de entrar al agua, si es
posible, cerca del lugar en el que se encuentre el accidentado o en su defecto en un lugar por
donde vaya a pasar, recogiéndolo antes de llegar a este, entregándoselo finalmente para
remolcarlo.
 Con material ligero: el socorrista lo llevará agarrado, ya que no le impedirá una correcta entrada
al agua y evitará que el viento o el estado del agua (olas del mar) lo arrastren lejos de él y del
accidentado.

7º. Secuencia de la actuación en el salvamento acuático, explicando con el mayor detalle cada uno de los
pasos a seguir. (3 puntos)
SECUENCIA DE ACTUACIÓN EN EL SALVAMENTO ACUÁTICO
A) PERCEPCIÓN DEL PROBLEMA

Esta fase es siempre la primera en darse y, quizás, por eso es la más importante. Depende de los sentidos,
vista y oído principalmente, y permite al socorrista acuático conocer la situación y sus circunstancias. Por
lo tanto, requiere una atención especial por parte del socorrista, es decir, este debe estar constantemente
pendiente de todo lo que sucede a su alrededor, principalmente de lo que se refiere al agua.
En la percepción del problema intervienen como elementos esenciales:
1. La amplitud y calidad visual y auditiva: en ella en la que influyen las condiciones ambientales,
físicas y psicológicas del trabajo.
2. Valoración y cálculos de espacio, tiempo, velocidad y trayectorias, muy relacionado con la
experiencia.
3. La agudeza visual: capacidad de dirigir la atención al punto exacto que interesa, que es,
lógicamente, en el que se encuentra la persona con problemas y está muy relacionado con la
experiencia del socorrista
4. La calidad perceptiva: mediante la que se interpretan movimientos, señales o circunstancias, que
permiten conocer de antemano lo que va a suceder, y como consecuencia, actuar antes o evitar el
problema. Es una capacidad que logra que la percepción se convierta en anticipación y es,
quizás, la que más se relaciona con la experiencia del socorrista acuático.

B) ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Es la fase en la que se examina y contrasta todo lo que está sucediendo. En ella intervienen la memoria,
los conocimientos y la experiencia. Se realiza sin necesidad de implicar una voluntad determinada, es más
bien algo que surge de forma espontánea tras la percepción de cualquier problema o situación, y de ahí
que sea tan importante la amplitud de nuestros conocimientos y experiencias, para que con ayuda de
nuestra memoria sean utilizados convenientemente. El análisis de la situación ayuda a una toma de
decisión apropiada a cada circunstancia y momento.

C) TOMA DE DECISIÓN

Es la consecuencia lógica de las dos fases anteriores y con ella se decide la acción que se necesita para
resolver el problema. Para realizar cualquier acción física o mental, hay que decidir primero hacerla y
cómo hacerla. Tomar decisiones es una capacidad que posee relevancia en cualquier aspecto de la vida y
en todas las profesiones, pero en Socorrismo Acuático adquiere una trascendencia especial, ya que es vital
que las decisiones se tomen siempre con acierto y rapidez, factores de los que dependen, casi siempre, el
éxito de la intervención, y, muchas veces, la vida de las personas a las que se socorre.

D) EJECUCIÓN DE LAS ACCIONES ELEGIDAS PARA LA RESOLUCIÓN DEL PROBLEMA


Es la secuencia práctica y real de las acciones que se han decidido realizar para resolver el problema.
Estas acciones se producen de forma continuada, sin paradas, pero sí con el necesario control durante toda
la secuencia:
1. Aproximación al agua, que debe ser progresiva y nunca explosiva, para evitar lesiones.
2. Entrada al agua. que debe ser segura y controlada, para evitar que el propio socorrista sufra un
accidente.
3. Aproximación a la víctima. que debe efectuarse de la forma más rápida y segura posible,
utilizando los mejores recursos materiales de los que se disponga en función de las
circunstancias del entorno y del accidente (embarcación, moto acuática, tabla, aletas). Si se
realiza a nado, excepto en distancias muy cortas (12 m.), siempre es preferible llevar aletas y
realizar la técnica que mejor domine el socorrista acuático, que le permita mayor velocidad y
también economía en su esfuerzo. Esta fase de aproximación no debe ser efectuada a la máxima
velocidad, debe ser controlada y progresiva, puesto que hay que pensar en el regreso con la
víctima y hay que evitar una posible lesión por esfuerzos intensos sin el calentamiento adecuado
(es evidente que ante un rescate no se puede calentar y de ahí que el socorrista esté entrenado
convenientemente y adapte sus esfuerzos iniciales). En la fase de aproximación conviene no
perder de vista a la víctima, por si sucede algo que sea significativo (pérdida de conocimiento,
hundimiento en el agua, movimientos por corrientes). Aunque en playas con olas esto es
prácticamente imposible y lo que no debe perderse de vista es el entorno y las referencias
necesarias para que el rescate no se retrase innecesariamente.
4. Control de la víctima: que debe ser rápida y eficaz, tanto si se encuentra consciente, como si
está inconsciente, para lo que se deben dominar las técnicas precisas. Si la víctima está
consciente, siempre que sea posible, se habla con ella, puesto que el rescate se verá facilitado.
La comunicación con la víctima la va a tranquilizar, pero también puede conseguirse que
colabore en el traslado.
5. Traslado de la víctima en el medio acuático, que, como en la aproximación, debe efectuarse de
la forma más rápida y segura posible, utilizando los mejores recursos materiales de los que se
disponga en función de las circunstancias del entorno y del accidente. Si se realiza a nado,
excepto en distancias muy cortas (12 m.), siempre es preferible llevar aletas y realizar una
técnica de traslado que permita la seguridad de la víctima (vías respiratorias fuera del agua) y la
mayor velocidad posible.
6. Extracción del medio acuático, que también debe ser segura y rápida, por lo que se deben
dominar técnicas sencillas que se aplican adaptándose a las circunstancias de la víctima, de los
recursos utilizados y del entorno.

En todos los casos, y siempre que sea posible, se intentará hablar continuamente con el accidentado,
antes, durante y después del rescate, ya que, en muchos casos, el salvamento se ve facilitado si se logra
una comunicación con él y se le tranquiliza convenientemente.

E) EVALUACIÓN FINAL DEL SALVAMENTO

Es una fase que se realiza cuando ha finalizado la intervención, pero es aconsejable realizarla cuando el
socorrista acuático o el equipo de intervención ya se encuentran descansados y tranquilos. El socorrista
acuático responsable y con ánimo de mejorar día a día, no debe olvidarse de esta fase, puesto que todo lo
que sea repasar su actuación y analizarla de una manera crítica le va a permitir corregir en el futuro las
posibles deficiencias o reforzar los aciertos que ha tenido. Aprender de los propios errores es uno de los
sistemas que siempre ha utilizado el ser humano y avanzar teniendo en cuenta los éxitos obtenidos es la
base del progreso.

8º. Causas más frecuentes de accidentes en el medio acuático. (1 punto)

Las causas más frecuentes de accidentes pueden estar originadas por diferentes motivos. Los más usuales
son los siguientes:

 Hidrocución: la hidrocución se produce cuando la diferencia de temperatura entre el agua y el


cuerpo es muy grande. Esto origina una inhibición de la respiración y circulación que conduce
finalmente a la asfixia por inmersión. La forma en la que se evita, o por lo menos minimiza las
consecuencias, es duchándose antes de introducirse en el agua.
 Corte de digestión: se produce cuando se interrumpe la digestión, bien por una gran diferencia de
temperatura con el entorno, o por la realización de un ejercicio intenso. El corte de digestión se
manifiesta a través de sensación de mareo, náuseas, vómitos, etc. Puede llegar a producir
prevención de accidentes en instalaciones acuáticas pérdida del conocimiento. Se puede evitar o
minimizar sus consecuencias no practicando ejercicio intenso después de comidas copiosas,
duchándose previamente y saliendo del medio acuático a la primera sensación de malestar.

 Intoxicación alcohólica o drogas: el abuso de bebidas alcohólicas y de las drogas puede provocar
numerosos accidentes. En el medio acuático el peligro por el consumo de estas sustancias
aumenta considerablemente. A su vez, tampoco debe ingerirse por parte de los cuidadores de
otras personas, ya que produce una relajación en la vigilancia.

 Enfermedades preexistentes: enfermedades coronarias, epilepsias, etc. Estas se pueden producir


dentro del agua desencadenando accidentes o el propio ahogamiento de la persona.

 Juegos y zambullidas: el tirarse de cabeza en sitios de poca profundidad, desde balcones o


puentes es muy peligroso. Se pueden originar traumatismos craneales graves o lesiones
medulares que produzcan paraplejias y tetraplejias (parálisis de brazos y piernas).

 Imprudencias o incompetencia: la sobrevaloración de la capacidad de nado o el desconocimiento


del medio puede ser causa de accidente, incluso para un experto nadador.

9º. Protocolo de actuación y planes de emergencia.


Cada vez que ocurra un accidente y se tengan que aplicar los primeros auxilios es necesario actuar a
través de un protocolo o esquema de actuación, que sea fácil y sencillo de recordar para el socorrista.

Estas pautas generales de actuación se resumen en las siglas PAS:


P = Proteger, A = Avisar y S = Socorrer
Son las fases que se deben de seguir ante cualquier situación en la que haya personas heridas o enfermas.

 De vigilancia
Como ya se sabe, la primera actuación de un socorrista debe ser la de prevenir mediante una vigilancia
efectiva las situaciones de riesgo. Se debe estar en los lugares adecuados y cumplir en todo momento las
normas de seguridad, pero si aun así, se produjeran accidentes, se intentará que las demás personas eviten
los riesgos potenciales.

 De comunicación
En el caso de que sea necesario se debe de avisar a los servicios públicos de emergencia adecuados
(emergencias 112, 061, policía, bomberos, etc.) por teléfono o por medio de terceras personas para
conseguir la ayuda necesaria.
Actuar con rapidez y eficacia hace que el accidente se resuelva.
A la hora de comunicarse con los equipos de socorro es necesario:
o Identificarse.
o Señalar el lugar y dirección exacta.
o Descripción detallada de lo ocurrido.
o Determinar el número de afectados.
o Especificar el estado de las víctimas.
o Indicar qué tipo de asistencia están recibiendo.

 De traslado
Una vez que el/los equipos sanitarios lleguen al lugar del accidente, estos realizarán una valoración y
control de la situación.
En la siguiente imagen, a modo de ejemplo, se muestra un accidentado que puede tener un problema
cervical debido a que se ha tirado de cabeza y se ha golpeado contra el suelo. En el momento del traslado
este debe estar inmovilizado completamente para no agravar su lesión y sobre todo se debe extremar la
precaución en la cabeza y la zona cervical.

 De evacuación
La evacuación consistirá en trasladar a los heridos activando los medios necesarios para hacerlo. Serán
evacuados al centro médico más cercano. Se realizará de la forma más rápida posible y en las mejores
condiciones.
Todas estas actuaciones deben estar encuadradas dentro de un plan de emergencia redactado en un
documento básico que posee dos finalidades:
o Prever y prevenir cualquier suceso no deseable que atente contra la seguridad de las personas y
bienes materiales.
o Actuar ante el siniestro en el caso de que se produzca, neutralizándolo en el mínimo tiempo
posible y reduciendo sus consecuencias.

10º. En este país, en base al análisis sobre los accidentes acuáticos que se padecían, se decidió crear la
“Cadena de Salvamento”, en la que intervendrían cuatro eslabones, enlazados entre sí y en los que cada
uno debe asegurar el éxito del siguiente. Estos eslabones son:

1. Puesto de Salvamento. Es el encargado de la evacuación del accidentado a la estación de


reanimación. Su actuación no debe sobrepasar un minuto. Es responsabilidad directa de los
técnicos en salvamento acuático.

2. Estación de reanimación. Es la encargada de la realización del RCP (reanimación cardio-


pulmonar). Su actuación no debe sobrepasar cinco minutos. En ella ya puede intervenir un
médico o especialista.

3. Transporte. Es el encargado del traslado del accidentado al centro sanitario. Su actuación no


debe sobrepasar los 20-30 minutos. Por supuesto, contando con la debida asistencia y atención
de un experto durante el traslado.

4. Centro sanitario. Es el encargado de atender al accidentado según sus necesidades y con equipos
humanos y materiales más completos.

11º. Formas de realizar un rescate acuático.

 Rescate en seco: evitar el cuerpo a cuerpo con la víctima, es un rescate fácil que casi todo el
mundo lo puede realizar con un poco de sentido común. Rescate en el que nos colocamos en el
borde con nuestro cuerpo dentro del borde. Podemos utilizar ayudas e imaginación, por ejemplo,
cosas que prolonguen nuestro cuerpo, roscos salvavidas, cuerdas, cosas que floten.

 Rescate vadeando: tiene mayor dificultad que en seco (se puede andar a través del agua).
Conviene irnos echando un poco hacia atrás una vez que hemos cogido a la víctima (la víctima
no se coloca entre la orilla y el socorrista). Conviene no levantar mucho los pies del suelo, es
mejor irlos deslizando (por el tema de las corrientes).

 Rescate a nado: (sólo personas que sean socorristas) siempre implica un peligro para la vida del
socorrista. Sólo en casos imprescindibles. Debemos siempre tener en cuenta: la entrada en el
agua, la aproximación, el control, el transporte, la extracción del agua y la aplicación de los
primeros auxilios.

 Rescate con embarcación o equipo.


REALIZADO POR FACUNDO ESTÉVEZ
2º TAFAD