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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

DIRECTORIO:

DR. JUAN RAMÓN DE LA FUENTE


RECTOR

LIC. ENRIQUE DEL VAL BLANCO


SECRETARIO GENERAL

DR. LUIS ALBERTO ZARCO QUINTERO


DIRECTOR DE LA FACULTAD DE
VETERINARIA

DR. JORGE CÁRDENAS LARA


SECRETARIO GENERAL DE LA FACULTAD DE
VETERINARIA

DR. CARLOS ESQUIVEL LACROIX


SECRETARIO DE COMUNICACIÓN

DR. GERMAN VALERO ELIZONDO


JEFE DE LA DIVISIÓN DE EDUCACIÓN CONTINUA

DR. JOSÉ ANTONIO QUINTANA LÓPEZ


JEFE DEL DEPARTAMENTO DE PRODUCCIÓN ANIMAL: AVES

DR. FERNANDO CONSTANTINO CASAS


JEFE DEL DEPARTAMENTO DE PATOLOGÍA
AGRADECIMIENTOS:

A mi padre, maestro y amigo:


General Víctor Manuel Charles de la Fuente.

Al Dr. José Antonio Quintana López


Jefe del Departamento de Producción Animal: Aves
F.M.V.Z., U.N.A.M
por su entusiasmo, por el que fue posible implementar la
Hematología Aviar como parte del diagnóstico integral.

Al Dr. Carlos López Coello por su apoyo y confianza


incondicional, por quien ha sido posible desarrollar las
técnicas hematológicas en el D.P.A.: Aves y realizar los
primeros cursos de Hematología Aviar.
CONTENIDO
Introducción............................................................................................................................ 5
Colección y envío de las muestras de sangre ......................................................................... 5
Conservación de las muestras hematológicas......................................................................... 6
Hematopoyesis........................................................................................................................ 6
Origen de los eritrocitos (eritropoyesis) ................................................................................. 7
Control de la eritropoyesis...................................................................................................... 9
Origen de los leucocitos (granulopoyesis).............................................................................. 9
Origen de los monocitos ....................................................................................................... 11
Citología de la médula ósea de las aves ............................................................................... 14
Reticuloendoteliosis.............................................................................................................. 21
Diferenciación de las líneas celulares................................................................................... 22
El hemograma....................................................................................................................... 24
Hematocrito .......................................................................................................................... 25
Policitemia ............................................................................................................................ 27
Proteínas plasmáticas............................................................................................................ 27
Relación albúmina: globulina (A:G) .................................................................................... 28
Disproteinemias .................................................................................................................... 28
Disproteinemias con relación normal A:G ........................................................................... 29
Relación alta A:G ................................................................................................................. 29
El fibrinógeno ....................................................................................................................... 30
Hemoglobina ........................................................................................................................ 30
Pigmentos anormales de la hemoglobina ............................................................................. 31
Clasificación del proceso anémico ....................................................................................... 33
El índice de policromasia ..................................................................................................... 35
Tinción de Wright................................................................................................................. 35
Procedimiento para la obtención del índice de policromasia .............................................. 36
Examen del frotis sanguíneo................................................................................................. 36
Linfocitos anormales ............................................................................................................ 39
Valores leucocitarios de referencia en las aves. (Cuadro 2)................................................. 40
Interpretación del leucograma .............................................................................................. 40
El proceso de coagulación en las aves................................................................................. 51
Grupos sanguíneos de las aves ............................................................................................. 60
Hemoparásitos comunes en las aves..................................................................................... 63
BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................. 68
Charles (2003): Hematología Aviar 5

Introducción
El empleo de la Hematología y la Química Sanguínea es de gran utilidad para establecer un
diagnóstico definitivo más fino, que permita profundizar en la naturaleza de las diversas
situaciones fisiopatológicas que afectan a las aves.

Las técnicas hematológicas utilizadas en los mamíferos pueden ser aplicadas a las
aves con ciertas modificaciones, pues los eritrocitos son nucleados, existen trombocitos en
lugar de plaquetas, la sangre tiende a coagularse más rápidamente y la morfología de los
granulocitos varía de acuerdo a las diferentes especies aviares.

Es importante hacer énfasis en que las pruebas hematológicas aisladas rara vez
proveen la información suficiente para determinar la naturaleza o severidad de un caso
clínico; por lo cual, es necesario realizar estudios sucesivos o seriados con el fin de conocer
el progreso del paciente, en conjunto con aquellos que forman parte del diagnóstico
definitivo: Patología, Bacterología, Virología y Parasitología.

Colección y envío de las muestras de sangre


Cuando, en la clínica de las aves, se trata de estudiar algún problema que afecte a
una granja de pollo de engorda, gallina de postura, reproductoras o de otro fin zootécnico,
se requiere de un muestreo que provea un panorama representativo; a diferencia del caso de
los mamíferos o las aves de ornato, en donde sólo se toma muestra de un individuo. Para
ello, se recomienda que, de cada caseta, al menos se obtengan 10 muestras de sangre de
aves elegidas al azar; con lo cual se logrará obtener un panorama más definido del
problema presente en la parvada a partir del análisis hematológico de cada caso.

El volumen de sangre que puede obtenerse de un ave sin provocar algún trastorno
fisiológico, es de alrededor del 1% de su peso. Sin embargo, para la elaboración de la
biometría hemática (hemograma), será suficiente con 2 ml. de sangre y, cuando se trata de
aves pequeñas, hasta 1 ml. Para evitar la coagulación, muy rápida en el caso de las aves, se
utiliza el anticoagulante EDTA (Ácido Etilén Diamino Tetra Acético), de preferencia
líquido, en una proporción de 0.1 ml. por 1.0 ml. de sangre, colocado directamente en el
microtainer o la jeringa.

Las venas que se sangran con más facilidad, son la radial y la yugular. Para el caso
de aves muy pequeñas, se puede obtener una muestra suficiente para las pruebas de
hematocrito, frotis sanguíneo y medición de proteínas plasmáticas con tan sólo un tubo
capilar heparinizado y una aguja; con la cual se hace una punción sobre la vena radial o
yugular, obteniendo, con el tubo capilar, la gota de sangre que emerge.

Otras vías de sangrado son: la vena metatarsal, que se encuentra en la parte superior
de la articulación del tarso, el corte de uña, el uso de un tubo capilar para recolectar sangre
y nitrato de plata o sulfato ferroso para aplicar hemostasis.
Charles (2003): Hematología Aviar 6

La punción cardiaca, es recomendada cuando el ave será sacrificada enseguida para


la necropsia; ya que es un método peligroso y, por lo general, causante de traumatismo y
tensión. Para este procedimiento, se coloca al ave en decúbito dorsal y se inserta la aguja
en la parte ventral de la entrada al tórax, cuidando de no puncionar el buche. Otro método,
es introducir la aguja por el cuarto espacio intercostal, cerca del esternón. Una vez
alcanzado el corazón, se sentirán sus vibraciones en la jeringa. También puede obtenerse
sangre a partir del seno occipital; el cual se localiza por palpación en el espacio entre la
base del cráneo y el atlas. Una vez encontrado, la aguja se inserta en un ángulo de 30 a 40
grados sobre la vértebra cervical y se introduce unos cuantos milímetros. Cabe señalar que
éste es un método peligroso y se recomienda, al igual que los dos anteriores, en caso de
realizar una necropsia posterior o cuando es necesaria una mayor cantidad de sangre.
(Campbell, 1992)

Conservación de las muestras hematológicas


Una vez obtenida la sangre, se coloca en frascos de vidrio pequeños o bien en
popotes flexibles, como en el caso del suero, para evitar derrames. Se deben conservar en
refrigeración, con anticongelantes o hielo por no más de 6 horas, para evitar que las células
comiencen a cambiar su morfología, dificultando la interpretación del frotis sanguíneo o se
alteren sus componentes químicos, como la concentración de proteínas plasmáticas.

Las muestras de sangre pueden hemolizarse cuando se utilizan jeringas húmedas,


por vaciamiento brusco de la sangre en el frasco o tubo, por presencia de contaminantes o
por calor excesivo durante su transporte. Otras causas de alteraciones en los especimenes,
son: la desecación cuando la muestra obtenida es muy escasa, la autólisis enzimática
cuando no se utiliza el conservador adecuado y la descomposición bacteriana.

Hematopoyesis
En el embrión de pollo, las primeras células sanguíneas se forman cerca de la
porción posterior del disco germinal y se encuentran como islotes de sangre en la pared del
saco vitelino dentro de las 21 a 24 horas después de comenzada la incubación. Su origen es
mesoblástico, no tienen hemoglobina y pueden confundirse con un endotelio de
revestimiento que posteriormente formará una red de tubos. (Armand, 1986)

A medida que el desarrollo embrionario avanza, se forman el corazón y las venas


vitelinas que se conectan con los tubos en el área vasculosa para establecer la circulación de
las células sanguíneas primitivas.

Cerca del segundo día de incubación, se establece la circulación y las células


primitivas comienzan a adquirir hemoglobina. Éstas aún se conservan redondas y se
multiplican activamente por mitosis.

Cerca del cuarto o quinto día de incubación, las células que contienen hemoglobina
comienzan a tomar forma elíptica, para posteriormente alcanzar la forma típica del
eritrocito.
Charles (2003): Hematología Aviar 7

La formación de la sangre en la pared del saco vitelino, alcanza su máxima


actividad durante el 11° y 12° días de incubación y disminuye alrededor del 18° día.
Alrededor del 12° día, la médula ósea es más aparente y funcional; incrementando
gradualmente su actividad, hasta convertirse en la principal fuente de células sanguíneas en
el momento del nacimiento. Las células sanguíneas en el embrión son primitivas y se
reemplazan de manera gradual por las células definitivas. La hematopoyesis esplénica es
especialmente activa los días 14 a 18 de la incubación y el hígado no es muy importante
para la hematopoyesis durante el estado embrionario.

Todo el mesénquima puede formar no solamente células linfoides; también


eritrocitos y leucocitos. Otras células mesenquimatosas importantes son: los monocitos,
linfocitos, fibroblastos, condroblastos y osteoblastos.

Hacia el fin de la incubación, el mesénquima disminuye su actividad proliferativa y


esta actividad se restringe a ciertos órganos, como: la bolsa de Fabricio, el timo, el bazo, la
médula ósea, el intestino, el tejido conectivo de las vísceras, el páncreas y el hígado.

Origen de los eritrocitos (eritropoyesis)


Lucas y Jamroz (1961), proponen la teoría polifilética, que describe un origen
distinto para los eritrocitos y los leucocitos; afirmando que los primeros surgen del
endotelio vascular de la médula ósea, mientras que los segundos provienen de las células
reticulares del tejido conectivo.

La célula más inmadura de la serie eritroide, se llama hemocitoblasto o rubriblasto


y, de forma secuencial, le siguen: el eritroblasto basófilo y el eritroblasto
policromatófilo – éste ya contiene hemoglobina – . Posteriormente, se forma el
reticulocito, que finalmente se transforma en eritrocito maduro.

a) Rubriblastos: son células grandes con núcleo redondo y central que contiene
cromatina granular y condensada y nucleolos prominentes. (fig. 1)La relación
núcleo/citoplasma es alta. Este último es basofílico y presenta espacios
mitocondriales de color claro.

(fig. 1)
Rubriblasto

b) Prorubricitos: son semejantes a los rubricitos, pero carecen de nucleolos


prominentes; son células redondas y más pequeñas que los rubriblastos.
Charles (2003): Hematología Aviar 8

c) Rubricito policromatofílico temprano: (eritrocito policromatofílico medio),


es más pequeño que el prorubricito, con citoplasma grisáceo que indica el inicio en
la síntesis de hemoglobina.

El núcleo de estas células es pequeño en relación con el citoplasma y tiene la


cromatina condensada.

d) Rubricito basofílico: tiene un citoplasma basofílico homogéneo y un núcleo


redondo con la cromatina condensada. (fig. 2)

Rubricito basofílico
(fig. 2)

e) Rubricito policromático tardío: es redondo o ligeramente oval y tiene el


citoplasma gris o levemente eosinofílico (fig. 3). De igual manera, el núcleo es
redondo o ligeramente oval, con cromatina irregularmente granular.

Rubricito policromático
(fig. 3)

f) Eritrocitos policromáticos: (reticulocitos), son células ovales que semejan un


eritrocito normal, pero son ligeramente más grandes y con el citoplasma basofílico.
La cromatina nuclear es menos densa, a diferencia del núcleo casi picnótico que
presentan los eritrocitos maduros.

g) Reticulocitos: se caracterizan por contener restos de ARN en su citoplasma. Éstos


son visibles con la tinción de azul de metileno nuevo. Es normal observarlos en la
sangre periférica, con un porcentaje promedio desde 30% en el pollito recién
nacido, hasta 5% en el pollo adulto. (fig. 4)

Restos de ARN

Reticulocito
(fig. 4)
Charles (2003): Hematología Aviar 9

Control de la eritropoyesis
El estímulo inicial para la producción de eritrocitos, es la hipoxia. Ésta estimula al
riñón, en donde se produce la eritropoyetina; glicoproteína que actúa directamente sobre la
médula ósea. Los andrógenos y las hormonas corticoides incrementan la eritropoyesis
mientras que los estrógenos la deprimen.

Un eritrocito de ave cuenta con alrededor de 7 µm. de ancho y 12.5 a 13 µm. de


largo. Difiere de los eritrocitos de los mamíferos en que es una célula nucleada siendo, por
ello, de mayor tamaño. La apariencia del núcleo varía según la edad de la célula;
mostrando un aspecto más condensado y oscuro. Conforme ésta madura, el tamaño del
eritrocito puede variar entre las distintas especies de aves, razas o aun entre los mismos
individuos dentro de una misma raza y especie. En conjunto con estos cambios, decrece la
concentración de sus enzimas y se incrementa su fragilidad. Los eritrocitos sufren
hemólisis completa en una solución de cloruro de sodio al 0.27 – 0.28%. Finalmente, son
probablemente fagocitados por los macrófagos. (Sturkie, 1989)

La vida media de los eritrocitos en los mamíferos en general, es de 120 días, en


particular, en los seres humanos de 50 a 60 días y en las aves, de 28 a 35 días
aproximadamente. La corta vida de los eritrocitos aviares, se relaciona con la alta
temperatura corporal (41°C) y su metabolismo elevado.

La edad, el sexo, las hormonas y la hipoxia, entre otros factores, influyen en el


tamaño y cantidad de eritrocitos.

Origen de los leucocitos (granulopoyesis)


En condiciones normales, la granulopoyesis es un proceso de renovación celular, en
el cual, la producción de células es igual a su destrucción. Normalmente, progresa en
forma ordenada desde el blasto (célula más inmadura), hasta el granulocito maduro. Esta
circunstancia facilita la identificación morfológica de las diferentes etapas celulares.

Se ha notado que, a partir de los monocitos, se produce una sustancia llamada


factor estimulante de los granulocitos y, durante el proceso inflamatorio, las células
lesionadas crean el factor temolábil productor de la leucocitosis. Estas sustancias, en
conjunto con la producción de eritrocitos, provocan la producción de leucocitos en la célula
ósea.

Durante el proceso inflamatorio, el medio se vuelve alcalino, lo cual provoca la


producción de sustancias como la pirexina, la necrosina y la exudina. Esta última estimula,
a su vez, la formación de pus, cambiando el medio alcalino a ácido. Cuando esto sucede, se
libera leucotaxina; estimulante de la permeabilidad capilar y la atracción de los neutrófilos
que causan leucocitosis o mayor producción de leucocitos.
Charles (2003): Hematología Aviar 10

El proceso de maduración de los granulocitos, es semejante al de los mamíferos


siguiendo, en forma secuencial, varias etapas: mieloblasto o granuloblasto,
progranulocito, mielocito (mesomielocito), metamielocito, célula en banda y
granulocito.

Los granulocitos comprenden: los heterófilos, eosinófilos y basófilos.

a) Mieloblasto (granuloblasto): es una célula grande y redonda con un citoplasma


abundante y menos basófila que los rubriblastos. El núcleo contiene cromatina
reticular delicada y nucleolos prominentes. Estas células aún no presentan gránulos
específicos. (fig. 5)

Mieloblasto
(fig. 5)

b) Progranulocito: tiene un citoplasma claro y abundante, con núcleo excéntrico y


membrana nuclear indistinta. La cromatina tiene un aspecto reticular y el citoplasma
contiene esferas y/o anillos color magenta. El progranulocito se desarrolla hasta
convertirse en mielocito. (fig. 6)

Progranulocito
(fig. 6)

c) Mielocitos: son más pequeños y con núcleo más condensado que los promielocitos.
En general, se caracterizan por ser células redondas con núcleo redondo u oval y
citoplasma azul claro, con menos de la mitad del número definitivo de gránulos y
anillos que presentan las células maduras. (fig. 7)

Mielocito
(fig. 7)
Charles (2003): Hematología Aviar 11

d) Metamielocito: es más pequeño aun que sus células precursoras y contiene un


núcleo redondeado o con una leve forma de herradura. Los metamielocitos poseen
más de la mitad de la cantidad total de gránulos citoplasmáticos definitivos. (fig. 8)

Metamielocito
(fig. 8)

Origen de los monocitos


La línea celular que origina los monocitos y macrófagos, se encuentra en la médula
ósea. Esta serie incluye células como el monoblasto –célula poco diferenciada- y el
promonocito –célula grande, con abundante citoplasma color azul claro y núcleo redondo
y excéntrico con cromatina nuclear reticular-. Estos últimos poseen, además, granulación
citoplasmática basofílica y cuerpos azurofílicos.

Finalmente, el promonocito se desarrolla para formar el monocito maduro. Los


monocitos se liberan de la médula ósea hacia el torrente circulatorio y de ahí viajan hacia
otros tejidos del cuerpo para convertirse en macrófagos.

Los monocitos encontrados dentro de la médula ósea, juegan un papel importante


relacionado con el metabolismo del hierro durante la síntesis y el catabolismo de la
hemoglobina. El exceso de hierro se almacena como hemosiderina (la cual se observa
como un material de color dorado cuando se encuentra menos concentrada dentro del
macrófago) y ferritina (se descubre como una granulación grisácea o negruzca dentro del
citoplasma).

Linfopoyesis

Los linfocitos se originan en el mesénquima del embrión al igual que los


macrófagos, los fibroplastos, los condroblastos y los osteoclastos. Posteriormente, migran
hacia el timo y la bolsa de Fabricio – órganos linfoides primarios - , en donde se forman
los linfocitos T y linfocitos B respectivamente. El siguiente paso, consiste en su
distribución hacia las estructuras linfoides secundarias: la glándula de Harder – situada
en la porción posterior del ojo -; las tonsilas cecales; el bazo; los nódulos linfoides y las
placas linfoides (de Peyer) en el intestino.

La célula más inmadura de esta serie, es el linfoblasto, que se convierte en


prolinfocito y por último en linfocito. Éstos pueden existir en forma de células
plasmáticas, linfocitos grandes y linfocitos pequeños y se conocen como mononucleares;
al igual que los monocitos. Por otro lado, los heterófilos, eosinófilos y basófilos son los
granulocitos o polimorfonucleares.
Charles (2003): Hematología Aviar 12

En general, conforme las células maduran, disminuye su tamaño, la cromatina se


condensa y poco a poco desaparecen los nucleolos (los cuales contienen ARN) y el
citoplasma se torna menos basófilo, pues disminuye la concentración del ADN. Este hecho
influye en la pérdida de la capacidad de las células para dividirse.

Funciones de los leucocitos

Linfocitos

Son los responsables de la inmunidad específica e inician las reacciones de


adaptación. Morfológicamente, los linfocitos de las aves son semejantes a los de los
mamíferos y también existen tres tipos principales: linfocitos T, linfocitos B y células
plasmáticas.

a) Linfocitos B: como se ha indicado, se desarrollan en la bolsa de Fabricio. Se


dividen y diferencian en células plasmáticas, secretando glicoproteínas – que son
los anticuerpos -. Además, ayudan a los fagocitos (heterófilos y monócitos) a
reconocer a los antígenos.

b) Linfocitos T: como se mencionó anteriormente, se desarrollan en el timo. Dentro


de ellos, existen los linfocitos Th (helper cells, linfocitos T CD3 y CD4
cooperadores), que ayudan a diferenciar los linfocitos B para la producción de
anticuerpos. Asimismo, interactúan con los monocitos para destruir a los agentes
patógenos por medio de la producción de citocinas, que activan los fagocitos, con el
fin de destruir el material que han atrapado. Por otro lado, los monocitos a su vez
presentan los antígenos a las células T para activarlas.

c) Células plasmáticas: producen anticuerpos, que son: inmunoglobulinas IgM, IgA e


IgY. Cabe aclarar que las aves carecen de IgE e IgG. La IgY es la
inmunoglobulina más abundante. Confiere protección materna y actúa en la
osponización y fijación del complemento. Actúa también en la anafilaxia en forma
semejante a la IgE de los mamíferos.

Los linfocitos son, por tanto, los responsables de la inmunidad específica e


inician las reacciones de adaptación de las aves.

Junto con los linfocitos se produce un grupo de células llamadas histiocitos libres o
fijos; dentro de los que se encuentran: las células de Küpffer, los fagocitos pulmonares, la
microglía del cerebro, las células sésiles del tejido conectivo y las adventicias que se
localizan en los vasos sanguíneos. Existen, asimismo, las células dendríticas, que se
originan en la vida embrionaria. Todas éstas, son células fagocíticas y, en conjunto, forman
el sistema retículo endotelial fagocitario.
Charles (2003): Hematología Aviar 13

Monocitos

Inician la inmunidad al producir ciertas sustancias semejantes a las hormonas


llamadas monocinas, que coordinan la respuesta inflamatoria y facilitan la acción de los
linfocitos equilibrando la inmunidad que éstos inician y regulando la fase aguda de la
inflamación. La acción de las monocinas, es semejante a la de las interleucinas 1 y 2, al
factor de la necrosis tumoral y al factor estimulante de los granulocitos.

Heterófilos

Forman parte, junto con los basófilos y los eosinófilos, de los leucocitos
polimorfonucleares. No poseen especificidad hacia los antígenos, pero juegan un papel
importante en la fase aguda de la inflamación. Su función principal es la fagocitosis,
misma que se realiza como respuesta hacia un estímulo quimiotáctico. Cuentan con
fagosomas y gránulos azurofílicos que actúan como lisosomas, y contienen fosfatasa
ácida, beta A, glucuronidasa, estearasa no específica e hidrolasas. Además, tienen
gránulos específicos compuestos por lactoferrina, sustancias citotóxicas y, en su
membrana, receptores Fc para recibir (la fracción cristalizable de) los anticuerpos. Los
heterófilos de las aves carecen de mieloperoxidasa y fosfatasa alcalina, presentes en los
neutrófilos de los mamíferos. A pesar de ello, estos heterófilos tienen poder lítico contra:
Cándida albicans, Pasteurella multocida, Staphylococcus aureus, E. coli y Salmonella
enteritidis. (Petrone, 1998)

Eosinófilos

Estas células no son propiamente fagocitos. Actúan uniéndose a la membrana


plasmática de la célula infectada y, por degranulación, liberan las enzimas histaminasa y
aril sulfatasa. Éstas, inhiben a la histamina que se encuentra en los basófilos y los
mastocitos o células cebadas; moderando, de esta manera, las reacciones de anafilaxia.
Todo esto, en presencia de las inmunoglobulinas IgG e IgE.

En los mamíferos, la eosinofilia se asocia con la presencia de reacciones


anafilácticas o de hipersensibilidad. A diferencia de los mamíferos, no todos los procesos
parasitarios de las aves presentan eosinfilia; se ha observado niveles elevados de histamina
y basofilia en pollos que presentaron anafilaxia, pero no eosinofilia. Sin embargo, se le
puede encontrar durante la infestación con Railletina cesticillus asociada con infecciones
secundarias. (Petrone, et. al., 1998)

Basófilos

Se encuentran en la sangre periférica y abundan durante los procesos necróticos, las


etapas iniciales de la inflamación, las reacciones de hipersensibilidad y situaciones con
estrés severo en las aves. (Maxwell, 1993). Poseen en su membrana, receptores Fc y sus
Charles (2003): Hematología Aviar 14

gránulos color violeta contienen heparina, peroxidasa y otras proteínas, como la SRS-A
Sustancia de Reacción Lenta de la Anafilaxia ( B3) y la ECF-A. En presencia de los
alergenos y la IgE, el basófilo se degranula, al igual que los eosinófilos, para ejercer su
acción.

Trombopoyesis

A diferencia de las plaquetas de los mamíferos, - fragmentos citoplasmáticos de los


megacariocitos -, los trombocitos aviares se derivan de las células precursoras
mononucleares. Así, la serie trombocítica incluye las siguientes células: tromboblasto,
trombocito inmaduro y, finalmente, el trombocito maduro.

a) Tromboblasto: célula grande, de forma redonda u oval, con citoplasma muy


basofílico y granular, denso, que enmascara al nucleolo.

b) Trombocitos inmaduros: se dividen en: inmaduros tempranos, medios y


tardíos. En el trombocito inmaduro medio, ya pueden distinguirse los gránulos
eosinofílicos específicos. La forma de estas células es levemente alargada o
irregular. Su citoplasma es azul claro y contiene pequeñas vacuolas. El núcleo tiene
la cromatina muy densa. El trombocito inmaduro tardío, es más pequeño que el
eritrocito, con citoplasma azul claro. Los gránulos eosinofílicos puede observarse
hacia los polos de la célula. Su núcleo es de redondo a oval con la cromatina densa;
misma que provoca que se le confunda con el núcleo del linfocito.

c) Trombocitos maduros: son el estadio definitivo de esta serie celular y se


caracterizan por su forma redonda a oval, su citoplasma azul claro y la presencia de
gránulos eosinofílicos hacia los polos del núcleo. (figs. 20 y 21)

Citología de la médula ósea de las aves


La hematopoyesis ocurre en la médula ósea. Sin embargo, se puede observar
hematopoyesis ectópica en algunos órganos abdominales, como el bazo y el hígado. Las
señales que indican la necesidad de biopsia en la médula ósea, son las mismas que para los
mamíferos: anemias no regenerativas, trombocitopenias, heteropenias, pancitopenias,
leucemia y otros cambios celulares inexplicables en la sangre periférica.

Junto con la evaluación de la médula ósea, debe llevarse a cabo una cuidadosa
observación del frotis sanguíneo, obtenido el mismo día que la muestra de médula.

Obtención de la muestra

a) Zonas: los puntos más indicados para obtener la muestra medular, son el esternón
y, en algunas aves, como las psitácidas y las rapaces, cuando la cavidad medular del
esternón es muy pequeña, la porción proximal del tibiotarso.
Charles (2003): Hematología Aviar 15

b) Material: se debe utilizar aguja de presentación pediátrica de Jamshidi, con el


calibre de acuerdo al peso de las aves. Se requiere, asimismo, de una jeringa de 12
a 20 ml., gasas, guantes, navaja estéril y portaobjetos de vidrio.

c) Técnica: para extraer la médula desde el esternón, se coloca al ave en recumbencia


dorsal. Posteriormente, se prepara para cirugía el área más ancha del esternón,
haciendo una pequeña incisión con la navaja en la piel. La aguja de Jamshidi se
coloca perpendicular al hueso y se penetra poco a poco con movimientos rotatorios.
Una vez alcanzado el espacio medular, se retira el estilete de la aguja y se conecta la
jeringa, con el fin de ejercer presión negativa y extraer la muestra. En aves
pequeñas, es probable que la muestra permanezca dentro de la aguja y no se observe
en la jeringa; por lo cual no se debe forzar demasiado la presión negativa.
Posteriormente, se coloca el espécimen sobre un portaobjetos y se realiza un frotis
delgado, para teñirlo con colorante de Wright o Giemsa. Se recomienda hacer dos o
más frotis, para contar con una reserva.

Si se extrae muestra del tibiotarso (el cual se encuentra justo debajo de la


articulación fémoro – tibiotarsal), se llevan a cabo los mismos pasos que en el caso
del esternón. Para obtener médula ósea de aves pequeñas, es posible utilizar agujas
para sangre. Se puede evitar que se tapen con el periostio cuando no tienen estilete,
realizando primero, la punción con un alfiler de Steinmann y, posteriormente,
introducir la aguja en el sitio de la perforación para succionar la médula con la
jeringa. Una vez obtenida la muestra, se lleva a cabo un frotis sobre un portaobjetos
y se tiñe con colorante de Wright o Diff Quick. (Campbell, 1992)

Relación mieloide:eritroide

Este parámetro expresa la proporción entre la cantidad de células mieloides con


respecto a la de células eritroides en la muestra obtenida. La relación M:E es de 1:1, (una
célula mieloide por una eritroide) aproximadamente, con algunas variaciones según la
especie.

Cuando predominan los elementos (células precursoras) mieloides, se dice que la


relación es alta. Cuando, por el contrario, predominan los eritroides, la relación es baja.

Relación mieloide:eritroide baja

Ocurre durante la hiperplasia eritroide cuando, por alguna razón, la médula ósea
produce mayor cantidad de células precursoras eritroides para llenar las necesidades de
oxígeno del organismo. Este comportamiento es similar al de los procesos hemorrágicos o
hemolíticos, en donde salen a circulación periférica células eritroides jóvenes como los
reticulocitos y los metarubricitos.
Charles (2003): Hematología Aviar 16

Hipoplasia eritroide
Disminuye la producción de eritrocitos, tal como ocurre en el hipotiroidismo; deficiencia
hepática; enfermedad renal crónica; desnutrición; deficiencia en hierro, cobre, cobalto,
piridoxina, vitamina B12 y ácido fólico; inflamación crónica y leucemia.

Hiperplasia mieloide
Se observa esta relación M:E alta en casos como: infecciones agudas o crónicas, estados
tóxicos y leucemia.

Hipoplasia mieloide
La relación M:E es baja. Existe una producción deficiente de células precursoras de los
leucocitos. Cuando se presenta, el pronóstico es pobre y puede ser una secuela de la
hipoplasia eritroide.

Hiperplasia monocítica
Ocurre como respuesta a la necrosis tisular abundante.

Aplasia medular
Se presenta al utilizar algunas drogas antibacterianas, como las sulfas y el cloranfenicol;
antinflamatorias; antihistamínicas; insecticidas; solventes; metales; y en infecciones por
virus y bacterias que depriman la hematopoyesis. Asimismo, la presencia de sustancias
radioactivas y rayos X; citostáticos y drogas antineoplásicas, como las ciclofosfamidas, son
causantes de esta alteración. La aplasia medular provoca anemia, heteropenia y
trombocitopenia en la sangre periférica. La médula ósea se observa hipocelular, en
ausencia de algún proceso maligno, infeccioso o tóxico. El desarrollo de las células
hemáticas primitivas se altera gravemente y sus consecuencias son: gran susceptibilidad
hacia las infecciones, trombocitopenia con hemorragias, somnolencia y debilidad.

Mielofibrosis
Esta condición es idiopática, pero se ha asociado a la intoxicación con benzol y a la
exposición a radiaciones ionizantes. Consiste en la proliferación exagerada de fibroblastos
y osteoblastos con metaplasia mieloide esplénica extramedular; todo ello, como expresión
de un trastorno neoplásico mieloproliferativo. Con esta condición, se observan
poiquilocitos (formas anormales de los eritrocitos), eritrocitos fragmentados, normoblastos
(células precursoras) y trombocitosis en la sangre periférica. Por otro lado, en los huesos se
encuentra una mayor producción de colágeno y reticulina con deficiencia de osteocitos, lo
cual, provoca osteosclerosis. (Perman, 1998)

Desórdenes mieloproliferativos
Consisten en la producción exagerada de las líneas celulares de la médula ósea; tal como
ocurre por razones de susceptibilidad genética, mutaciones somáticas, virus, disfunciones
inmunológicas o radiaciones.
Charles (2003): Hematología Aviar 17

En la sangre periférica se observa anemia marcada, trombocitopenia, coagulopatías,


falta de resistencia ante las infecciones, fiebre, palidez, emaciación, hepato y
esplenomegalia.

Evolución de la enfermedad:

a) Periodo preleucémico
Se caracteriza por la presencia de poiquilocitosis en la sangre periférica con infecciones
recurrentes.

b) Neoplasia mieloproliferativa oculta


Se detectan células neoplásicas en la médula ósea.

c) Crisis o transformación blástica


Existe anaplasia celular en la sangre periférica (presencia de blastos o células
primitivas).

Clasificación de los desórdenes mieloproliferativos

a) Leucemia aguda: predominan los blastos y formas celulares anormales. Este tipo
es el más frecuente en los animales.

b) Leucemia crónica: predominan las células diferenciadas, de aspecto maduro.

c) Reticuloendoteliosis: afecta a la célula pluripotente y hay abundancia de células


primitivas en la médula ósea.

d) Mielosis eritrémica: prolifera la serie eritroide, con abundancia de células


inmaduras.

e) Eritroleucemia: afecta a las series mieloide y eritroide indistintamente.

f) Leucemia mielomonocítica: se diferencia de las células granulocíticas por


tinciones citoquímicas como la de la peroxidasa, que tiñe los gránulos de las células
mieloides.

g) Mieloptisis linfoproliferativa: es la más conocida en aves, aunque rara vez se


presenta. Esto puede suceder a causa de enfermedades virales, como la enfermedad
de Marek o la leucosis linfoide. Produce hipoplasia medular y, en la sangre
periférica, se observa anemia, poiquilocitosis, linfocitosis o linfopenia con nucleolos
prominentes y formas celulares anormales; provocando una gran susceptibilidad
hacia las infecciones. (Perman, 1988; Calnek, 1995; Martínez, 1986)
Charles (2003): Hematología Aviar 18

Aspectos relevantes de las enfermedades mieloproliferativas en las


aves

En la actualidad, se presenta un nuevo reto en la Avicultura: las enfermedades


linfoproliferativas, que producen mortalidad, baja fertilidad e incubabilidad, mayor
mortalidad embrionaria y la presencia de tumores en aves comerciales (desde reproductoras
pesadas hasta gallinas de postura comercial).

Se ha dado poca importancia a este grupo de enfermedades pues, en general, causan


un porcentaje de mortalidad bajo. Sin embargo, se ha notado que las gallinas libres tienen
mejor producción y los pollitos provenientes de ellas presentan un buen desarrollo a lo
largo de su ciclo productivo.

Leucosis aviar

La leucosis linfoide (linfomatosis aviar), es una enfermedad infecciosa producida


por un oncornavirus retrovirus que afecta a los linfocitos B de las aves. Éstos, se
multiplican sin control, produciendo linfomas en diversos órganos.

Los virus de la familia retroviridae están estrechamente relacionados con el virus


del sarcoma de Rous, el cual puede producir tumores en las aves. Por ello, éstos sirven de
modelo, desde el punto de vista experimental, para estudiar las leucosis de otras especies,
incluso el hombre. (Calnek, 1995)

Este grupo de enfermedades tiene un impacto económico importante; debido a que


afecta parámetros productivos, como: uniformidad, conversión alimenticia, crecimiento,
emplume, funcionamiento del sistema inmune, mortalidad y decomisos.

Características del retrovirus de la leucosis aviar

Es un retrovirus (oncovirus) tipo C, que posee una transcriptasa reversa en su


genoma y dos cadenas idénticas de ARN. La retrotranscriptasa, puede codificar el ARN
para producir ADN, a partir del cual puede volver a formarse ARN. De esta manera, se
produce la replicación viral.

En su membrana, tiene los determinantes antigénicos que permiten clasificar al virus


en varios subgrupos: A, B, C, D y E.

Los virus A y B se transmiten de forma vertical congénita y horizontal. Tienen en


su genoma el gene v-onc, por lo que son capaces de producir tumores. Son los más
oncogénicos, y no requieren de otros virus para replicarse; razón por la cual se denominan
virus de replicación competente y se consideran los más importantes.
Charles (2003): Hematología Aviar 19

Los virus E son endógenos, no patógenos y se transmiten en forma vertical


genética. Su ARN, combinado con su ADN, se mezcla en forma de provirus, que se
insertan en el genoma de la célula infectada.

El virus J, es el más conocido en la avicultura. Su replicación es defectuosa; lo


cual significa que, al adquirir el gene v-onc, pierden parte de su genoma y necesitan de
otros virus para replicarse – generalmente, los A, B, C y D -. Su característica principal es
que tienen afinidad por las células mieloides. (Téllez, 1996)

Leucosis linfoide

Los virus de la leucosis linfoide no pueden replicarse, a menos que esté presente la
bolsa de Fabricio: pues requieren de los linfocitos B para su desarrollo. Sin la presencia de
este órgano, son incapaces de producir tumores.
Los retrovirus ofrecen poca resistencia al medio ambiente y, a medida que aumenta
la edad del ave, aumenta también la resistencia hacia la leucosis linfoide. Por lo tanto, los
pollitos que se infectan después de las dos semanas de edad, tienen menor incidencia de
tumores.

Transmisión de la enfermedad

La forma de transmisión más importante, es la vertical, a través del huevo. Se


realiza a las 18 semanas de edad, cuando la gallina está a punto de comenzar su ciclo
productivo. La transmisión vertical puede ser:

a) Congénita: es la menos común. En ella, el virus se elimina por el mágnum a través


de la albúmina. Debido a que el virus es muy sensible, es inactivado por los
anticuerpos maternos y la temperatura del ave. Sin embargo, las aves que nacen
infectadas muestran siempre una viremia crónica con ausencia de anticuerpos,
debido a la tolerancia inmunológica.

b) Genética: se realiza en forma endógena; es decir, el material viral se integra al


ADN de los gametos femeninos y masculinos de las aves y los genes del virus se
incorporan en la información genética en forma de provirus. Con ello, ocurre una
codificación del ARN viral para la formación de nuevos provirus o viriones, que
pueden provocar estallamiento celular. Sólo aquellos provirus que poseen el gen v-
onc, pueden llegar a producir neoplasias. Sin embargo, la mayoría no poseen este
gen; de manera que las aves producen una tolerancia inmunológica hacia ellos sin
presentar tumores.

Los virus endógenos producen interferencia viral hacia los virus exógenos ocupando
los receptores de las células afectadas; de manera que un ave puede tener
anticuerpos contra los virus exógenos, pero no presentar clínicamente la
enfermedad. (Calnek, 1995)
Charles (2003): Hematología Aviar 20

Inmunología

Los pollitos que nacen infectados, desarrollan tolerancia inmunológica y tienen


viremia, pero no anticuerpos o, por el contrario, pueden tener anticuerpos, pero no controlar
la viremia. Estas aves son portadoras, y transmitirán el virus horizontal y verticalmente a
su progenie.

Los pollitos infectados después del nacimiento, desarrollan anticuerpos y no


transmiten el virus. Por otro lado, las gallinas virémicas y sin anticuerpos, transmiten
continuamente el virus; mientras que las virémicas con anticuerpos, lo hacen de forma
intermitente.

Signos clínicos

La difusión de la enfermedad es lenta y los signos aparecen después de las 16


semanas de edad, con una morbilidad del 1% y mortalidad variable, del 4 al 30%;
dependiendo del estado inmunológico de la parvada, que llega al máximo durante el pico de
producción. Las aves presentan debilidad, decaimiento, palidez, cianosis, emaciación y
abdomen agrandado. (Téllez, 1996)

Lesiones características

Éstas consisten en la presencia de tumores en distintos órganos, como el hígado, el


bazo, el corazón, los riñones, el pulmón, la bolsa de Fabricio, las gónadas y el timo.
Microscópicamente, se nota la presencia de células linfoides neoplásicas de aspecto
uniforme, que ocupan la porción intrafolicular de la bolsa de Fabricio y provoca la ausencia
de infiltración en los nervios periféricos.

Diagnóstico diferencial

Se debe establecer la diferencia con respecto a la enfermedad de Marek; la cual se


caracteriza principalmente por la presencia de tumores en músculos o piel (presentación
cutánea); tumefacción de los nervios de los plexos solar y lombosacro (por infiltración de
células neoplásicas); iridiociclitis; parálisis (paso de bailarina) y ausencia de tumores en la
bolsa de Fabricio.

Microscópicamente, esta enfermedad se caracteriza por que las células linfoides


afectadas presentan un aspecto pleomórfico (mezcla de linfocitos maduros e inmaduros);
mientras que, en la leucosis, se aprecian células de aspecto y tamaño más uniforme.

Durante la enfermedad de Marek, se afectan los linfocitos T y puede hacerse la


diferenciación con los linfocitos B por tinción de verde metil pironina. Para el ARN
ribosomal (Dren, 1998)
Charles (2003): Hematología Aviar 21

Leucosis mieloide
En 1998, el autor Payne informó en Inglaterra que el virus HPRS-103, productor de
la leucosis mieloide, causante de mielocitosos y mieloblastosis (virus J), tiene tropismo
sobre las células mieloides.

Actualmente, el virus J no se ha encontrado en las gallinas ponedoras. Sin embargo,


la mayoría de las razas productoras de carne se han infectado por este virus, aunque su
incidencia puede varias entre ellas. Las gallinas afectadas presentan elevada mortalidad (1-
2%) durante el periodo de producción; lo cual ocasiona menor producción de huevo y el
incremento en el precio del pollito. (Lovell, 1998)

El gen env de este virus, tiene gran similitud con el virus E endógeno; el cual
produce tumores – mielocitomas – en la superficie de huesos como vértebras y costillas. Se
observa, además, infiltración de células mieloides tumorales en el hígado, bazo y riñones,
con presencia de hemangiomas; mismos que pueden notarse desde las cuatro semanas de
edad.

Cuando las aves son infectadas durante su etapa embrionaria, pueden desarrollar
tolerancia inmunológica y producir anticuerpos. Serán, además, transmisoras eficaces del
virus hacia su progenie. Por otro lado, también existe la transmisión horizontal; ligada a la
contaminación de las vacunas de Marek (serotipo 2).

Según el estado inmunológico de las parvadas, la mortalidad causada por este virus,
puede llegar hasta el 20% en aves de entre cuatro y nueve semanas de edad. (Payne, 1998)

Reticuloendoteliosis
Esta enfermedad consiste en la proliferación del reticuloendotelio en cualquiera de
los órganos o tejidos y se presenta en varias formas:

a) Síndrome de aves retrasadas.


b) Linfomas de células B y/o T.
c) Neoplasias que pueden afectar otros tejidos.

Es provocada por el virus VRE cepa T, que induce a un aumento en la mortalidad de las
aves criadas de manera intensiva; puede manifestarse con enanismo, mal emplume, anemia
e inmunodepresión. Las lesiones observadas incluyen atrofia y tumores en el timo, la bolsa
de Fabricio, enteritis, proventriculitis y necrosis en el hígado. Microscópicamente, las
lesiones tumorales involucran linfoblastos indiferenciados y plasmoblastos de linfocitos B.
En general, se pueden observar células linfoblastoides moderadamente pleomórficas.

Se han encontrado brotes con serias consecuencias económicas en Japón, Medio


Oriente y EUA, después de la aplicación de vacunas de enfermedad de Marek o de viruela
aviar contaminadas con el VRE.
Charles (2003): Hematología Aviar 22

La reticuloendoteliosis no neoplásica - síndrome de las aves retrasadas -, es causada


por el virus VRE que no posee el oncógeno viral (v-rel), propio del virus VRE oncogénico.
Produce inmunosupresión severa en las aves tolerantes; siendo más grave en las que fueron
infectadas vía vertical que las que adquieren el virus por vía horizontal.

El virus VRE también puede inducir linfomas y se confunde fácilmente con los
producidos por el virus de leucosis aviar o por el de la enfermedad de Marek. Las pruebas
más indicadas para realizar el diagnóstico diferencial, son: la prueba de ELISA y la
Inmunofluorescencia. (Rebollo, 1998)

Diagnóstico definitivo:

1. Se realiza por medio de la histopatología, observando la localización y


características de las células neoplásicas en el hígado, nervios y la bolsa de
Fabricio.
2. La citología con frotes e improntas de tumores o tejidos afectados, por medio de las
tinciones de Wright, Papanicolau y verde metil pironina.
3. Pese a la poca investigación de estas enfermedades, la hematología permite
profundizar en su estudio; pues ofrece una herramienta más para lograr un
acercamiento al diagnóstico; ya que los frotis sanguíneos directos pueden mostrar
cambios en los leucocitos y anormalidades en los glóbulos rojos.

Pruebas serológicas

a) ELISA (Inmunoensayo ligado a enzimas): utiliza extractos celulares para obtener


el antígeno del grupo específico.

b) VSN (Virus suero neutralización): detecta anticuerpos contra determinado tipo de


virus en el suero de las aves afectadas.

c) PCR.- (Reacción en cadena de la polimerasa): detecta ADN proviral y ARN viral


en el material tumoral y los tejidos infectados.

d) Los virus se encuentran en constante evolución y no es extraño encontrar formas


nuevas de la enfermedad, dificultando el diagnóstico clásico entre ellas.

Diferenciación de las líneas celulares

Tinciones citoquímicas

Existen diversas tinciones especiales para la observación de la médula ósea y


reconocer las líneas celulares presentes. Los procedimientos de coloración citoquímica se
han establecidos como auxiliares en la identificación de los diversos tipos celulares de
leucemia aguda, así como para la demostración de deficiencia enzimática en leucemia
granulocítica crónica. Algunas de las técnicas empleadas para este fin están basadas en la
Charles (2003): Hematología Aviar 23

demostración de ciertas enzimas y constituyentes químicos de las células, que caracterizan


sus tipos y grado de diferenciación.

Tinción de PAS-(Ácido Peryódico de Schiff).

Reconoce las células linfoides al producir grupos oscuros en su citoplasma (células PAS
positivas). También proporciona una coloración roja intensa a las células eritroides para
cuando existe sospecha de eritroleucemia. Esta reacción pone de manifiesto glucógeno,
glucoproteínas y algunos mucopolisacáridos.

El glucógeno fijado en la célula se observa como un sedimento granuloso en el


citoplasma, cuya concentración aumenta a medida que la célula madura. Cuando éste es
tratado con ácido peryódico, ambos miembros de cada grupo glicol proporcionan un
aldehído; de tal manera que las cadenas polisacáridas del glucógeno, se transforman en
cadenas polialdehídicas; que reaccionan con el reactivo de Schiff y forman un complejo
color púrpura, identificado fácilmente con el microscopio.

En la leucemia linfoblástica aguda, los blastos presentan gran cantidad de gránulos de


color púrpura (glucógeno) cuando son positivos. Algunos monocitos y monoblastos
pueden ser también positivos, pero de manera más débil. También identifica células
neoplásicas en el caso de la eritroleucemia.

Sudán negro.

Produce coloración negruzca en el citoplasma de los mielocitos. El Sudán negro es un


colorante de la serie diazoica: tiñe diversos lípidos, incluyendo grasas neutras y en
particular, fosfolípidos.

En forma típica, los elementos granulocitarios, desde mieloblastos hasta


polisegmentados (incluyendo basófilos y eosinófilos), presentan granulación gruesa, color
azul - negro en su citoplasma. Esta granulación es muy importante, pues constituye la
positividad de la reacción.

Pruebas enzimáticas

a) Estearasa: es característica de la leucemia monocítica. Produce granulaciones


citoplasmáticas.

b) Reacción de Fosfatasa Ácida: produce granulación centrosómica de los linfocitos


T.

c) Reacción de Fosfatasa Alcalina Granulocitaria: indica la presencia de leucemia


granulocítica crónica. Cuando esto sucede, produce una mancha café en el
Charles (2003): Hematología Aviar 24

citoplasma de los granulocitos; en proporción con la actividad de la fosfatasa


alcalina presente. En los procesos proliferativos, esta enzima está disminuida o
ausente.

d) Reacción de estearasas inespecíficas con inhibición de fluoruro de sodio: esta


prueba reconoce a la leucemia monoblástica. Todas las células tienen diversas
clases de enzimas esterasas que, con la presencia de Naftil Butirato (NAF), se
precipitan en el citoplasma, y proporcionan una granulación escasa y fina color
verde-café. Debido a las características particulares del tejido monocitario, esta
reacción se inhibe por completo al agregar a la mezcla de tinción una pequeña
cantidad de NAF; lo cual no ocurre en todas las células linfoides ni mieloides. Esta
es la única técnica para identificar monoblastos.

e) Reacción de cloroacetato esterasa.: tiene por objeto hacer evidente la existencia


de esterasa inespecífica del tejido granulocitario. Esta prueba tiene una sensibilidad
semejante a la tinción de sudán negro B. En contacto con las esterasas cloradas del
tejido granulocitario, el naftol cloracetato produce una coloración roja en forma de
gránulos gruesos, fácilmente distinguibles.

f) Reacción de mieloperoxidasa: la peroxidasa granulocitaria, (mieloperoxidasa) no


se encuentra en los linfocitos. Las peroxidasas son hemoproteínas de naturaleza
enzimática que catalizan la oxidación por el H2O2 en una gran variedad de
sustancias. El sustrato utilizado es la bencidina que, en oxidación con el H2O2
produce un color café verdoso derivado de la safranina en el sitio de acción de la
peroxidasa. Todos los elementos eritroides y mieloides, maduros e inmaduros, son
positivos, las células monocíticas ofrecen escasa actividad y los linfocitos son
negativos.

Pruebas inmunológicas

a) Inmunoglobulinas de superficie: detectan la leucemia aguda linfoide tipo B.

b) Formación de rosetas espontáneas con glóbulos rojos de carnero: detecta


leucemia linfoide aguda tipo T. (Taller de hemopatías malignas, 1985).

El hemograma
Consta de una serie de pruebas, mediante las cuales es posible detectar
anormalidades importantes que se presentan en ciertos fenómenos fisiopatológicos de los
animales y el hombre y que se reflejan en la sangre:

1. Hematocrito
2. Determinación de las proteínas plasmáticas
3. Determinación de la hemoglobina.
Charles (2003): Hematología Aviar 25

4. Cuenta total de eritrocitos y leucocitos.


5. Interpretación del leucograma.
6. Observación de la morfología de las células sanguíneas (eritrocitos, leucocitos y
trombocitos).
(Campbell, 1992, Altman, et. al. 1982)

Hematocrito
(Paquete globular)

Esta prueba permite evaluar el paquete globular de una muestra de sangre. Cuando
la producción de eritrocitos se deprime, es posible detectar la presencia de anemia y
cuando el animal presenta deshidratación, es común encontrar hemoconcentración, que se
observa con un paquete globular aumentado.

Existen dos formas para evaluar el hematocrito: el método de Wintrobe y el


microhematocrito.

El primero requiere del tubo de Wintrobe, con una escala del 0 al 10 y otra del 10 al
0. La ventaja de éste es que, una vez centrifugada la muestra, la escala permite medir en
forma directa el valor del paquete globular sin la necesidad de una regla o de un lector
especial. Para ello, se necesita contar con un ml. de sangre aproximadamente para llenar
bien el tubo hasta el 0 de la escala superior.

Sin embargo, para el caso de las aves, es más práctico utilizar el método del
microhematocrito, pues se necesita muy poca cantidad de sangre de cada muestra para
llenar las tres cuartas partes de un tubo capilar de 75 x 1.5 mm. Una vez colocada la
muestra de sangre en los tubos, se centrifuga a (3000 rpm/5min). Ésta se divide en tres
capas, que son: el plasma, la capa flogística leucocitaria (que contiene a los leucocitos y
trombocitos) y el paquete globular. (fig. 9 )

La observación del plasma en la muestra de sangre permite detectar la presencia de


hemólisis (por anemia hemolítica o mal manejo de la muestra) o lipemia (común en gallinas
ponedoras, por la actividad estrogénica); así como medir la concentración de proteínas
plasmáticas.

La capa flogística leucocitaria, de color blanquecino, permite estimar, de manera


sencilla y rápida, la presencia anormal de leucocitosis o leucopenia; tomando en cuenta
que, en el tubo de Wintrobe, normalmente el grosor de esta capa es aproximadamente de 2
mm. ( cada mm contiene aproximadamente 10 000 leucocitos/µl ).

El paquete globular ocupa aproximadamente el 30% de la muestra de sangre normal


de manera que, una vez centrifugada la muestra, es sencillo notar la presencia de
Charles (2003): Hematología Aviar 26

hemoconcentración o de anemia. Para leer el paquete globular en el lector de


microhematocrito, en caso de no contar con un lector, se hace una regla de tres con una
escala graduada en cm. El 100% será, desde el límite de la porción del plasma, el límite
inferior del paquete globular. El valor del hematocrito es indicado por los cm. que mide el
paquete globular.

(fig. 9)

En el tubo capilar,
centrifugado con la muestra
Plasma de sangre a 3000 rpm por 5
minutos se distinguen las
tres capas para realizar la
medición del paquete
Capa leucocitaria globular ( hematocrito).
Paquete globular

Interpretación

El valor del hematocrito puede variar de forma normal, aun dentro de la misma
especie, dependiendo de la edad, el sexo, las condiciones climáticas o de la especie del ave.
(Cuadro 1)

(Cuadro 1)
Valores normales del hematocrito en las aves: (%)

Pollo sexualmente inmaduro. 29-45


Pollo sexualmente maduro 45-55

Leghorn blanco maduro 48-55

Todos estos valores, se encuentran dentro de un rango que oscila entre 29 a 55%
(Campbell, 1992). En general, se puede considerar que cuando las aves presentan
hematocrito menor de 29% significa que hay un proceso anémico y, cuando el valor
excede de 55%, indica policitemia o hemoconcentración.

Bajo ciertas condiciones fisiológicas, el hematocrito puede verse aumentado


durante la hipoxia, en alturas de 3300 metros SNM. y cuando la temperatura ambiente es
menor a 10oC. (Sturkie, 1989)

La anemia se puede deber a hemorragia o hemólisis, a la presencia de enfermedades


infecciosas debilitantes o crónicas, virus o drogas.
Charles (2003): Hematología Aviar 27

Policitemia

a) Policitemia relativa se presenta cuando hay deshidratación y se concentra el


paquete globular por pérdida de líquidos.

b) Policitemia absoluta ocurre cuando el organismo necesita mayor aporte de


oxígeno; como ocurre cuando las aves se encuentran a más de 1500 metros SNM.
También puede llegar a presentarse durante casos de eritroleucemia, sumamente
raros.

c) Capa flogística: permite estimar la presencia de leucopenia, leucocitosis o


reacciones de tipo leucemoide, que se presentan cuando la cuenta de leucocitos es
tan elevada que excede de los 40 000 leucocitos por µl., como ocurre en procesos
inflamatorios muy graves.

Cuando se centrifuga la muestra en un tubo de Wintrobe, se aprecia mejor la capa


flogística y es posible hacer una estimación gruesa de la cuenta total de leucocitos; tomando
en cuenta, que cada mm. de la escala marcada en el tubo equivale a 10 000 leucocitos por
µl. (Duncan y Prasse, 1977; Schalm, 1975)

Proteínas plasmáticas

La albúmina, globulinas alfa, beta y gamma y el fibrinógeno conforman las


proteínas plasmáticas. La mayoría de ellas, se sintetiza en el hígado; principalmente la
albúmina y el fibrinógeno. Las globulinas, se sintetizan en el sistema retículo endotelial, en
las células plasmáticas y, en forma secundaria, en todas las demás células del organismo.
Alrededor del 20% de la sangre, está formada por proteínas y, además de ser nutrientes
importantes para la vida, entre sus funciones están la de mantener la presión oncótica, ser
amortiguadores del mecanismo ácido base de la sangre, ser transportadores de hormonas y
formar parte importante de las enzimas e inmunoglobulinas.

La medición de las proteínas plasmáticas de la sangre es importante para detectar la


presencia de procesos inflamatorios graves, necrosis tisular, tumores malignos,
deshidratación, disfunciones hepáticas, mal absorción, gastroenteritis, etc. Sin embargo, en
ningún caso proporciona un diagnóstico preciso de alguna enfermedad en especial.

La concentración total de las proteínas plasmáticas totales, se puede medir a partir


del plasma obtenido de la muestra de sangre centrifugada en el tubo de Wintrobe o en el
tubo capilar de 75 mm. (Schalm,1997). Su concentración en aves normales, es de 3.0 a 6.0
g/dl. El método más práctico y utilizado de forma rutinaria para determinar esta
concentración, consiste en el refractómetro de Goldberg, a partir del plasma obtenido
después de centrifugar la muestra. También existen el método de Biuret y la electroforesis,
que separa a las fracciones proteicas en albúmina y globulinas alfa, beta y gamma.
Charles (2003): Hematología Aviar 28

Si los valores exceden de 6.0 g/dl, puede existir deshidratación o un proceso


inflamatorio, en el cual aumenta la cantidad de globulinas; como ocurre durante la
aspergilosis, la clamidiosis y las infecciones bacterianas crónicas. Valores inferiores a 2.5
g/dl indican hipoalbuminemia; pues la albúmina es la fracción proteica más abundante en el
plasma de las aves. (Campbell, 1992)

a) Hipoproteinemia: indica un pronóstico reservado o grave y puede deberse a


varias causas: inanición, deficiencia hepática, nefrosis, hemorragias graves o
malabsorción, como ocurre en casos de parasitismo o gastroenteritis.

b) Hipoalbuminemia: afecta a la concentración sanguínea de los compuestos que


son transportados por la albúmina, como son: aniones, cationes, ácidos grasos y
hormonas tiroideas T3 y T4.

c) Globulinas alfa: junto con las globulinas beta, se les conoce también como
"Proteínas de la fase aguda". Incluyen a las glucoproteínas; la haptoglobina; la
ceruloplasmina; la macroglobulina alfa 2; que transportan a la fosvitina y a las
fosfolipoproteínas, importantes para la ovulación; y la transcortina, que transporta a
la corticosterona. Las globulinas alfa aumentan durante la infección y la
destrucción tisular y se elevan durante procesos inflamatorios agudos, la nefritis-
nefrosis y la hepatitis severa.

d) Globulinas beta: las globulinas beta de las aves, aumentan durante las
enfermedades infecciosas crónicas, la hepatitis aguda, el síndrome nefrótico y las
dermopatías supurativas. Son las encargadas de transportar al colecalciferol , el 25
hidroxicolecalciferol, la transferrina y el fibrinógeno. Durante la hepatitis crónica
activa, se presenta el llamado ¨Puente beta-gamma¨ que se observa en la
electroforesis e indica la afección tanto de globulinas beta como de globulinas
gamma (Kaneko, 1997)

e) Globulinas gamma: incluyen a los anticuerpos circulantes. Se encargan también


de transportar a la fosvitina y otras fosfolipoproteínas que contienen hierro durante
la ovulación. Las gamma globulinas incluyen a los anticuerpos circulantes y
también se encargan de transportar a la fosvitina y otras fosfolipoproteínas que
contienen hierro durante la ovulación. Durante las enfermedades crónicas, su
concentración se concentra en el plasma.

Relación albúmina: globulina (A:G)


Es un parámetro importante para interpretar las variaciones en la concentración de
las proteínas plasmáticas. Esta relación se obtiene a partir de los valores calculados por
medio de la electroforesis. La relación albúmina:globulina (A:G), es de 0.7:1.

Disproteinemias
La relación normal A:G puede alterarse por :
Charles (2003): Hematología Aviar 29

a) Fallas en la síntesis. (como ocurre durante las disfunciones hepáticas)


b) Pérdida de proteínas ( malabsorción, nefritis, nefrosis )
c) Inanición
d) Síntesis excesiva (tumores, enfermedades autoinmunes)

Disproteinemias con relación normal A:G


Se presentan cuando hay alteración del conjunto de todas las fracciones proteicas al
mismo tiempo, tal como ocurre durante la deshidratación, hipoproteinemia general,
sobredosis de agua, pérdida aguda de sangre, pérdida aguda de plasma (durante las
quemaduras graves) y diarrea severa.

Relación baja A:G (hipoalbuminemia)

Cuando hay deficiencias en la síntesis o pérdida considerable de albúmina, como


ocurre durante las enfermedades hepáticas, aflatoxicosis, nefritis o la gastroenteritis, la
A:G es baja. Durante el síndrome nefrótico, hay una pérdida severa de albúmina, con
elevación del colesterol, que normalmente es transportado por las globulinas alfa 2; de
manera que, si se pierden estas globulinas, se concentrará demasiado colesterol en la sangre
sin poder ser eliminado en forma normal. Durante la hipoalbuminemia, se afecta la
concentración de aniones, cationes y hormonas tiroideas; todos ellos, transportados por la
albúmina.

El exceso en la concentración de globulinas, puede ser también causa de una


relación baja A:G. La hepatitis aguda y las enfermedades supurativas de la piel, causan
elevación de las beta globulinas. Durante las enfermedades supurativas y procesos crónicos,
puede llegar a presentarse la Gammopatía policlonal, en que se afectan diferentes clonas de
células plasmáticas, de manera que cada una produce un tipo especial de gamma globulina.
Dentro de este tipo de alteraciones, se puede presentar también la gammopatía
monoclonal, cuando es afectada una sola clona de células plasmáticas, como en el caso del
linfosarcoma en los mamíferos, o quizás la leucosis linfoide y la enfermedad de Marek en
las aves.

Relación alta A:G


Esta condición se observa cuando hay deshidratación, por lo que es una
concentración relativa de albúmina. Por ello, no significa en ningún caso que el hígado
produzca mayor cantidad de albúmina. En el caso de los potros y rumiantes recién nacidos,
se ha observado hipoglobulinemia cuando no se les administra calostro.

La concentración de la albúmina y las globulinas durante enfermedades como


bronquitis infecciosa, micoplasmosis aviar, salmonelosis y lipomatosis abdominal, causa
elevación en la concentración de globulinas.
Charles (2003): Hematología Aviar 30

En las aves afectadas con aflatoxicosis - considerando que estos cambios se deben a
la falta de síntesis de ATP en las mitocondrias debido al daño hepático -, hay una marcada
reducción en todas las fracciones proteicas; en particular la albúmina (relación baja A:G).
(Kaneko, 1998)

El fibrinógeno
El fibrinógeno se sintetiza en el hígado. Su importancia radica en que actúa en la
formación del coágulo y localiza los procesos inflamatorios, evitando que se diseminen en
el organismo.

La elevación en la concentración del fibrinógeno plasmático, indica la presencia de


un proceso inflamatorio, necrótico, degenerativo o neoplásico.

Para su medición, se utiliza el método de Biuret. También se puede estimar por


medio de la técnica del microhematocrito, utilizando el refractómetro de Golberg.

Hemoglobina
La síntesis de la hemoglobina ocurre en de las células hematopoyéticas, desde la
aparición del rubriblasto o pronormoblasto en la médula ósea, donde empieza a formar la
protoporfirina y la globina. Asimismo, se inicia la captación del hierro. Un pequeño
porcentaje de la hemoglobina, se sintetiza en el hígado.

Es un pigmento formado por cuatro cadenas de polipéptidos de globina, unidas cada


una a un grupo prostético funcional, que es el heme. El heme resulta de la unión de un
átomo de hierro (Fe++) a una protoporfirina IX y es el responsable del transporte del
oxígeno. A la configuración oxigenada de la hemoglobina, se le conoce como
oxihemoglobina y metahemoglobina y a la forma reducida, desoxihemoglobina.

En las aves, la hemoglobina tiene cuatro sub unidades estructurales Heme que
contienen hierro, al igual que los mamíferos. Sin embargo, las características de sus
proteínas son diferentes.

El heme se combina con las globinas para formar una molécula de hemoglobina
(Hb), que contiene dos cadenas alfa y dos cadenas beta de polipéptidos. Las cadenas alfa
son designadas como HbA y HbD. El tipo A forma alrededor del 70% y el tipo D alrededor
del 30% de la Hb. Cada cadena tiene alrededor de 146 aminoácidos dispuestos en
secuencias diferentes, según la especie.

La hemoglobina interviene en el transporte de CO2 desde los tejidos hacia los


alveolos pulmonares; protegiendo, de esta manera, al pH de la sangre y la entrada de
oxígeno a las células (acción buffer o amortiguadora de la hemoglobina).
Charles (2003): Hematología Aviar 31

Después de que pasa la etapa del reticulocito, el eritrocito maduro, en el caso de los
mamíferos, pierde sus organelos: núcleo, ribosomas, mitocondrias, y receptores de
membrana. Además, ya no es capaz de sintetizar más hemoglobina y su supervivencia será
posible gracias al mecanismo de glucólisis anaerobia ( en que una molécula de glucosa se
convierte en ácido pirúvico y finalmente en dos de ácido láctico); a la presencia de NAD,
NADH + H; enzimas como la aldolasa, glicerofosfato deshidrogenasa y la glicerocinasa; a
la derivación de las pentosas y a la gluconeogénisis.

En las aves, los eritrocitos no pierden el núcleo y realizan su metabolismo mediante


la glucolisis aerobia, (ciclo de Krebs, que se realiza en las mitocondrias, en donde el
piruvato, en presencia de la acetil coenzima A, entra al ciclo para convertirse en citrato,
succinato, fumarato, malato y oxaloacetato, con la producción de CO2 y H2O). De esta
manera, el eritrocito puede vivir alrededor de 28 a 35 días, a diferencia de lo que ocurre en
el caso de los mamíferos; donde la supervivencia del eritrocito es de 120 días en general y
de 50 días aproximadamente en el hombre. La corta vida de los eritrocitos en las aves, se
atribuye a su elevado metabolismo y a la temperatura corporal, de 41 grados centígrados.

Al final de su vida, suceden en la membrana citoplasmática del glóbulo rojo una


serie de cambios y los eritrocitos viejos son fagocitados por las células del sistema retículo
endotelial, que se encuentran en el bazo, el hígado y la médula ósea; con lo que la
hemoglobina sufre una serie de transformaciones químicas, donde por la acción de las
enzimas lisosomales, se libera la fracción de globina, de manera que sus aminoácidos son
reciclados por el organismo.

En los mamíferos, por acción de la enzima reductasa de hemoglobina, se forma la


hemoglobina libre que, al pasar por el hígado, se conjuga con el ácido glucurónico para
formar la bilirrubina conjugada. En las aves, no existe la reductasa de hemoglobina, de
manera que la hemoglobina se transforma en biliverdina, la cual es excretada en bilis.

El nivel de hemoglobina en los machos es mayor por la presencia de andrógenos,


que inducen a la eritropoyesis, incrementado así la producción de eritrocitos. La hipoxia
incrementa el nivel de hemoglobina en el pollo y cuando estos animales regresan al nivel
del mar, tanto el hematocrito como la hemoglobina, regresan a sus niveles normales.

En general, los factores que afectan la eritropoyesis también influyen en la


concentración de hemoglobina. La exposición a elevadas altitudes incrementa el valor de
su concentración en los pollos y éste se estabiliza cuando las aves son criadas a nivel del
mar. (López, 1997).

En los embriones, se han encontrado las hemoglobinas HbP , HbP1, HbE y HbM.
Éstas toman las características de HbA y HbD antes del nacimiento y se modifica entonces
su afinidad hacia el oxígeno. (Sturkie, 1989)

Pigmentos anormales de la hemoglobina


Se pueden formar debido a la presencia en el medio ambiente de gases
contaminantes, como en el caso del monóxido de carbono, agentes oxidantes, nitritos y
Charles (2003): Hematología Aviar 32

cuando existen defectos en el funcionamiento del NADH que interviene en la glucólisis


anaerobia:

a) Carboxihemoglobina: la hemoglobina es 210 veces más afín al CO2 que al O2,


no puede transportar el oxígeno y la sangre toma un color rojo cereza.

b) Sulfametahemoglobina: se une al CO2 para formar


carboxisulfametahemoglobina, dando a la sangre un color lavanda.

Conocer la concentración de hemoglobina es de gran utilidad para clasificar el


proceso anémico. Esto se logra mediante la técnica de la cianometahemoglobina o bien,
mediante el manejo de un hemoglobinómetro. En las aves, esta concentración oscila entre
los 8 y 13 g/dl (Sturkie, 1989)

Índices de Wintrobe
Estos índices se pueden determinar con el valor obtenido de la concentración de
hemoglobulina en las aves.

a) Conteo celular: dentro del hemograma (biometría hemática), es necesario realizar


el conteo total y diferencial de los eritrocitos y de los leucocitos.

b) Conteo total de eritrocitos: permite realizar un análisis más detallado de la


presencia o ausencia de anemia o hemoconcentración. Además, establece el valor
preciso para determinar el VCM ( volumen corpuscular medio) y la HCM
(hemoglobina corpuscular media) y lograr un acercamiento más preciso hacia el
diagnóstico de las posibles causas de un proceso anémico.

c) Conteo total de leucocitos: es necesario para poder interpretar con mayor certeza
la naturaleza de un padecimiento de tipo viral o bacteriano, cuando se asocia con la
interpretación del conteo diferencial de leucocitos; o bien evaluar el estado general
del animal. Para realizar el conteo total de eritrocitos y leucocitos en las aves, se
utiliza como diluente el colorante de Natt y Henrick ´s:

Reactivos
3.88g NaCl
2.50g Na2So4
2.91g Na2HPO4
0.25g KH2PO4
7.50g Formalina
0.10g Metil violeta 2B

Procedimiento
1. Disolver bien y diluir en un volumen total de 1000 ml. en un matraz
volumétrico.
2. Después de reposar toda la noche, se filtra la solución, que tiene un pH de 7.3.
Charles (2003): Hematología Aviar 33

3. La pipeta para conteo de eritrocitos se llena hasta la marca 0.5 con la muestra de
sangre y, con el colorante, hasta la marca 1.0 (esto proporciona una dilución
1:200).
4. Se coloca una gotita de la muestra utilizando la cámara de Newbauer, se deja
reposar por unos minutos y con el objetivo de 40X se observa la escala central,
contando los eritrocitos de las 4 esquinas y los del cuadro central con la ayuda
de un contador manual. El resultado obtenido se multiplica por 10 000 y eso da
como resultado la cantidad total de eritrocitos /µl (millones de eritrocitos/µl);
donde, por ejemplo: 3.2 000 000 de eritrocitos/µl es igual a
3.2x10’12/L.(Campbell, 1992).

Clasificación del proceso anémico


La anemia se clasifica según la morfología de los eritrocitos y el tipo de respuesta
medular que produce.

Clasificación morfológica

Para realizar la clasificación morfológica, se calculan los índices de Wintrobe:

1. Hemoglobina corpuscular media (HCM)


HCM= Hb x 10/ millones de eritrocitos
El resultado obtenido se expresa en picogramos (pg) donde un pg = 10 -12 g
Los valores limítrofes en aves son: 37.39 ±3.31 pg

2. Concentración media de hemoglobina corpuscular (CMHG).


CMHG = Hemoglobina x 100 / Ht
El resultado se expresa en g/dl
Valores limítrofes = 36.5 ± 3.5 g/dl.

La diferencia que existe entre la HCM y la CMHG, es que la HCM expresa el


contenido de hemoglobina que hay dentro de un eritrocito, mientras que la CMHG
se refiere al contenido de hemoglobina que hay en un mL de sangre.

3. Volumen corpuscular medio(VCM)


Expresa el tamaño del eritrocito.
Valores normales: VCM= 102.10 ±3.28 femtolitros (fl).
Un femtolitro (fl) es igual a 10- 15 litros.

Estos parámetros detectan la presencia de anemia y evalúan la capacidad que tiene


la médula ósea para producir eritrocitos de tamaño y contenido de hemoglobina normales,
(Sturkie, 1989; Hodges, 1977).

Con la aplicación de la medición en la concentración de hemoglobina y la


determinación de los índices de Wintrobe, se clasifica morfológicamente a la anemia de la
siguiente manera:
Charles (2003): Hematología Aviar 34

1. Microcítica hipocrómica
2. Macrocítica hipocrómica
3. Normocítica normocrómica
4. Macrocítica normocrómica

a) Microcítica hipocrómica: la microcitosis y la hipocromia se presentan usualmente


juntas durante enfermedades crónicas, donde hay deficiencia de nutrientes; sobre
todo de minerales como hierro, cobre, cobalto y piridoxina, necesarios para la
síntesis de la hemoglobina. (fig.18)

b) Macrocítica hipocrómica: la macrocitosis es indicativa de alteraciones en la


maduración celular a nivel de la médula ósea, como ocurre durante la deficiencia de
vitamina B12 y ácido fólico.

c) Normocítica normocrómica y macrocítica normocrómica: la anemia


normocítica normocrómica se presenta durante enfermedades graves, que
ocasionan hipoplasia medular. (fig. 16)

Clasificación de la anemia según el tipo de respuesta medular

Por medio de la observación del frotis sanguíneo, es posible evaluar la respuesta


medular, clasificando al proceso anémico como responsivo y no-responsivo.

a) Anemia responsiva: se puede observar durante procesos hemolíticos, como los que
ocurren en los casos de hemoparásitos o durante las hemorragias crónicas, como
cuando existen parásitos externos o gastroentéricos. Se caracteriza por la presencia
de anisocitosis; lo cual significa que hay células inmaduras y maduras en la sangre
periférica, reticulocitos y metarubricitos con policromasia. (fig.19)

Los reticulocitos se caracterizan por contener en su citoplasma restos de ARN, que


son visibles mediante la tinción de azul de metileno. El indice de reticulocitos se
obtiene calculando el % de reticulocitos que hay en cinco campos observados con el
objetivo 100X. Cuando el porcentaje obtenido está entre el 10 y el 15%, se
considera que existe una anemia regenerativa. ( Duncan, 1977).
Los reticulocitos de la sangre pueden observarse empleando la tinción de nuevo
azul de metileno, descrita a continuación:

Reactivos
0.5 g. de azul de metileno en polvo
99 ml de solución salina al 0.85%
1 litro de formalina al 40%

Procedimiento
1. Disolver bien.
Charles (2003): Hematología Aviar 35

2. Mezclar partes iguales de sangre completa con el colorante y dejar reposar


de 15 a 20 min.
3. Preparar un frotis de sangre sobre un portaobjetos y dejar secar al aire.

a) Anemia no regenerativa: se detecta cuando hay anemia y no se observan


reticulocitos. Se presenta durante enfermedades crónicas, deficiencia de Fe, ácido
fólico, substancias tóxicas, cloranfenicol, leucosis aviar y enfermedad renal crónica.
En estos casos, los eritrocitos en el frotis sanguíneo pueden presentar leptocitosis,
(fig. 18); microcitosis, (fig 17), hipocromia y/o poiquilocitosis (formas eritroides
anormales)(fig. 22). Estas características son reflejo de una deficiente eritropoyesis
a partir de la médula ósea.

El índice de policromasia

La policromasia es la presencia de un color azul pálido en el citoplasma de los


eritrocitos. El procedimiento para determinarla es algo semejante al descrito anteriormente,
pero no se necesita utilizar la tinción de azul de metileno; sino que, a partir del frotis
sanguíneo directamente utilizando la tinción de Wright, se observan cinco campos con
objetivo 100X, y se calcula el porcentaje de eritrocitos con policromasia, (citoplasma
azul) que son abundantes durante los primeros días de vida. (figs. 4 y 29).

El porcentaje de 10%, es moderado. Entre el 10 y el 20% se considera significativo.


Cuando el porcentaje es mayor al 50%, se estima que existe una circunstancia severa.

En condiciones normales, el % de reticulocitos en el pollito recién nacido es tan alto


como el 35% y decrece a medida que el ave aumenta en edad. El ave adulta presenta de un
7 a un 10%. Sin embargo, autores como Lucas y Jamroz (1961) informan que sólo hay un
2% en el ave adulta. Por tanto, es necesario adecuar el criterio de evaluación a cada caso en
particular.

Para obtener este índice, se requiere:

Tinción de Wright
Procedimiento
1. Disolver 0.1 g de colorante de Wright en polvo en 60 ml de metanol absoluto y
guardar en una botella por una o dos semanas. Se recomienda utilizar el colorante
de Wright ya preparado.

Solución Amortiguadora
Procedimiento
1. Disolver 3.80 g de Na2. HPO4 (fosfato de sodio dibásico) y 5.47 g de KH2PO4
(fosfato de potasio monobásico) en 500 ml de agua destilada.
2. Aforar a un volumen total de 1000 ml con agua destilada.
Charles (2003): Hematología Aviar 36

Procedimiento para la obtención del índice de policromasia


1. Colocar el colorante de Wright sobre el frotis sanguíneo por 3 minutos.
2. Colocar el amortiguador sobre éste, sin derramar, por 10 minutos.
3. Lavar con agua corriente, dejar secar y montar con un cubreobjetos y resina
sintética.

Conteo total de leucocitos

Se realiza en forma semejante, con la misma muestra de sangre, pero tomando en


cuenta los leucocitos que se encuentran en los 9 cuadros de la cámara de Newbauer. Al
resultado se le suma el 10% y se multiplica por 200; obteniendo así la cantidad total de
leucocitos /µl (miles de leucocitos/µl).

Factores que afectan la cuenta leucocitaria

En la mayoría de las especies de aves, el porcentaje de linfocitos es mayor que


cualquier otro elemento celular; comprendiendo del 40 al 70% de la cuenta total. Los
heterófilos corresponden al segundo grupo. (Tabla 1) En el avestruz y el faisán, se
observa lo contrario: los heterófilos son más abundantes.
No se han encontrado diferencias consistentes relativas a la cuenta de leucocitos en
cuanto al sexo de las aves; pero sí en cuanto a la hora del día. Glick observó en 1960 que,
en pollitos de tres semanas, el número de leucocitos fue más elevado entre las 2 y las 4
p.m., con elevación en la cuenta relativa de linfocitos y disminución en la de heterófilos.

Woerlpel observó en 1984, que tanto la deficiencia de rivoflavina como la de


vitamina B1 incrementaron la cantidad de heterófilos y disminuyeron la de los linfocitos.
Por otro lado, la deficiencia de vitamina B1 produce anemia y leucopenia en general.
(Calnek, 1995).

Maxwell menciona en 1993, la respuesta difásica propia de estrés en las aves; con
una primera etapa en la que se observa heterofilia con linfopenia (fase moderada) y la fase
extrema o prolongada, en la cual, se observa heteropenia con linfocitosis, trombocitosis,
basofilia y monocitosis.

Gross y otros autores (1983), describen la relación heterófilo/linfocito como un


parámetro eficiente para evaluar el estrés en las aves. La relación heterófilo/linfocito será
mayor a medida que se eleve la intensidad del estrés, pero ello no indica mayor o menor
grado de susceptibilidad hacia las enfermedades. (Cuadro 2)

Examen del frotis sanguíneo


El examen del frotis sanguíneo va ligado con la cuenta total de eritrocitos y
leucocitos, con el fin de lograr una correcta interpretación de las observaciones que se
realizan. Para su estudio, se utiliza el colorante de Wright; con el que es posible realizar la
cuenta diferencial de los leucocitos y también observar la morfología tanto de éstos, como
de los eritrocitos.
Charles (2003): Hematología Aviar 37

El conteo diferencial es de suma importancia, pues determina, en porcentaje, la


cantidad de cada tipo de leucocito que se encuentra en una determinada circunstancia o
enfermedad que padece el ave y, en conjunto con el conteo total, es posible acercarse al
diagnóstico de una manera más profunda.

Los leucocitos se dividen en:


a) Granulocitos o polimorfonucleares [eosinófilos, basófilos y heterófilos]
b) Agranulocitos o células mononucleares [linfocitos y monocitos].

a) Granulocitos o leucocitos polimorfonucleares:

Heterófilos
Son análogos a los neutrófilos de los mamíferos, pero poseen ciertas diferencias.
Son redondeados, miden de 5.1 a 11.4 micras de diámetro, su citoplasma es claro y
contiene gránulos rojizos ovales o alargados en forma de bastón. El núcleo es de color
rosado, lobulado o sin lóbulos ( en el caso de las células en banda). Son células amiboides,
tienen motilidad y forman la primera línea de defensa contra la invasión de
microorganismos; fagocitan organismos como Staphylococcus aureus y E.coli en la sangre
y en los tejidos. Poseen hidrolasas ácidas y beta glucuronidasas dentro de sus gránulos, que
son estructuras lisosomales. (fig 10).

(fig 10)

Heterófilo

Eosinófilos

Son redondeados, miden de 4.8 a 10.9 micras de diámetro, el citoplasma es azul


pálido, con gránulos brillantes, redondos de color anaranjado. Tienen un mecanismo
desintoxicante y son importantes en la regulación del proceso inflamatorio, pues en sus
gránulos poseen substancias antagónicas a la histamina que tienen los basófilos. (fig 11).

(fig 11)
Eosinófilo

Basófilos
Charles (2003): Hematología Aviar 38

Son redondos, miden de 4.9 a 10.9 micras de diámetro, el citoplasma es claro, con
gránulos color púrpura y su núcleo es azul y sin lobulaciones. Provienen de la misma línea
celular que los mastocitos. Su función en las aves aún no está muy clara, pero se les asocia
a situaciones de tensión severa o prolongada, a las etapas iniciales de la inflamación y a
procesos tóxicos o septicémicos. En los mamíferos, participan en las reacciones de
anafilaxia, descargando histamina de sus gránulos, como respuesta a reacciones antígeno-
anticuerpo. (fig 12)

(fig.12)
Basófilo

b) Agranulocitos o células mononucleares

Linfocitos

Son las células más abundantes en la sangre periférica de la mayoría de las aves y
pueden ser grandes, medianos y pequeños. El núcleo tiene cromatina densa, está
ligeramente hacia un lado o al centro, el citoplasma es escaso, según el tamaño de la
célula y ligeramente basofílico. La relación núcleo/citoplasma es grande. En ocasiones
presentan pequeños pseudópodos formados por la membrana citoplasmática. (fig. 13)

(fig. 13)
Linfocito

1. Monocitos

Son leucocitos grandes, de forma irregular. Su núcleo puede ser redondo o


bilobulado, el citoplasma se tiñe gris claro y presenta vacuolas pequeñas. Algunas veces se
puede observar una granulaciòn eosinofílica muy fina y una zona que se tiñe más
intensamente que la otra. (fig. 14)

(fig. 14)
Monocito
Charles (2003): Hematología Aviar 39

Linfocitos anormales
En ocasiones, pueden observarse linfocitos con apariencia anormal en la sangre
periférica. Los más comunes, son los linfocitos con aspecto ¨reactivo¨ (fig. 32) que se
reconocen por su citoplasma muy basofílico, que contiene un área perinuclear clara
(aparato de Golgi). Usualmente, se asocian con enfermedades inflamatorias como
salmonelosis, clamidiosis y aspergilosis; en las que hay síntesis de inmunoglobulinas,
linfocinas y otros agentes involucrados en el sistema inmune. A veces pueden también
encontrarse células plasmáticas. (fig 30) que son grandes, con el núcleo excéntrico y el
citoplasma abundante, presentando el área perinuclear del aparato de Golgi.

La presencia de linfocitos inmaduros (grandes, basofílicos, con nucleolos


prominentes) en la sangre periférica, es rara; sin embargo cuando se observa, indica
leucemia linfoide, que debe estar asociada con anemia normocrómica no regenerativa.

Los linfocitos que presentan vacuolización anormal o indentaciones del núcleo o de


la membrana citoplasmática, son indicativos también de una proliferación linfoide anormal.

Heterófilos y monocitos tóxicos

Durante procesos septicémicos o tóxicos importantes, estas células pueden presentar


basofilia, vacuolización y granulación anormal en el citoplasma. Además, es común la
cariolisis o cariorrexis del núcleo. Estas condiciones pueden observarse cuando hay una
inflamación séptica donde hay producción de endotoxinas bacterianas o durante toxemias
graves. (figs. 15, 31 y 33).
Según su severidad, se clasifica de +1 a +4. (fig. 33). (Zinkl, 1986).
(fig 15) Vacuolización

Degranulación

Basofilia del citoplasma

Granulación anormal
Charles (2003): Hematología Aviar 40

Valores leucocitarios de referencia en las aves. (Cuadro 2)


A continuación se muestran algunos valores leucocitarios en pollos de engorda y
algunos otros tipos de aves:
POLLO Leucitos Linfocitos Heterófilos Eosinófilos Basófilos Monocitos

x10’9/L x10’9/L x10’9/L x10’9/L x10’9/L X10´9/L

Edad en
Semanas:
1 2.0-3.0 3.5-7.5 2.0-4.5 0-0.2 0 0
2 2.0-3.8 3.5-6.8 2.0-3.7 0-0.2 0-0.4 3-11
3 2.0-3.8 3.5-6.8 2.2-3.7 0-0.2 0.2-0.6 3-8
4 2.0-4.0 3.5-6.8 2.3-3.5 0-0.2 0.2-1.0 2-10
5 2.2-4.4 3.5-6.9 2.3-3.5 0-0.2 0.2-1.0 1-10
6 1.4-3.6 3.5-6.4 2.0-3.5 0-0.2 0.1-0.5 2-10
7 2.0-3.8 4.5-7.6 1.0-2.3 0-0.2 0.1-0.5 2-9

(López C.1977)

Especie Leucocitos Linfocito Heterófi Basófilos Eosinó- Monoci- EDAD


1os. filos tos
Ganso 1.6. 3.8 4.4 0.5 0.3 10.0 8 meses
Pavo 0.2 5.0 4.3 0.9 0.3 1.9 20 semanas
Pato 0.2 6.1 2.4 0.2 0.1 10.8
Faisán 3.4 4.8 0.1 1.0 8.0
Pichón 1.3 6.5 2.3 0.2 0.2 6.6 ---
Avestruz 2.1 2.6 5.9 0.6 0.4 3.0
Cóndor- 2.4 4.6 5.0 0.1 0.1 2.0 macho
Cuervo 5.5 3.0 0.3 0.2 8.0
(Sturkie, 1989).

Para expresar el valor absoluto de leucocitos/µl : 2.0-3.0 x 10´9/L = 20,000-30,000/µl.

Para expresar el porcentaje de leucocitos/µl: por ejemplo, si linfocitos = 3.5-7.5 x 10´9/µl


= 35-75%.

Interpretación del leucograma


a) Leucopenia: septicemias graves, viremias y sustancias tóxicas. (fig. 26)

b) Leucocitosis: inflamación, clamidiosis, Micobacterium, spp, infecciones piogénicas


y necrosis masiva. (figs. 22 y 23)
Charles (2003): Hematología Aviar 41

c) Heterofilia: inflamaciones, septicemia, condiciones de tensión. (figs. 22 y 25)

d) Heteropenia: septicemias, toxinas, virus y drogas.

e) Linfopenia: enfermedades virales crónicas o agudas. (figs. 30 y 32). En estos


casos, se puede observar células plasmáticas y linfocitos reactivos.

f) Linfocitosis: infecciones virales, granulocitopenia. (figs. 29 y 30)

g) Monocitosis: enfermedades crónicas, granulomas, Mycobacterium spp


clamidiosis y destrucción tisular masiva. (fig. 23)

h) Eosinofilia: es sugestiva de procesos tóxicos y muy rara en aves. (fig. 27)

i) Basofilia: tensión, procesos necróticos e inflamatorios agudos. (fig. 24)

j) Heterofilia absoluta: con desviación a la izquierda (exceso de células inmaduras


de la serie de los heterófilos), se encuentra en procesos inflamatorios graves, agudos
o crónicos, presencia de substancias tóxicas, infecciones piogénicas o bacterianas
que producen necrosis masiva. (figs. 23 y 25)
Charles (2003): Hematología Aviar 42

ILUSTRACIONES DE CAMBIOS HEMATOLÓGICOS EN DIVERSAS


CONDICIONES FISIOPATOLÓGICAS.

(Fig. 16) ERITROCITOS


Poseen forma oval, con el núcleo central de color púrpura y abundante citoplasma.

(Fig. 17) MICROCITOSIS.


La disminución del volumen corpuscular medio, indica deficiencia de nutrientes
necesarios para la síntesis de hemoglobina, como son: hierro, cobre , cobalto y vitamina B6.

MICROCITOS
Charles (2003): Hematología Aviar 43

(Fig. 18) LEPTOCITOSIS


Los leptocitos, son eritrocitos de forma aplanada e indican la presencia de anemia no
regenerativa, que ocurre generalmente durante condiciones tóxicas, virales y estadios
terminales de enfermedades crónicas.

LEPTOCITOS

(Fig. 19) METARUBRICITOS


Éstos son eritrocitos jóvenes. Abundantes dentro de los primeros días de vida de las
aves.

METARUBRICITOS
Charles (2003): Hematología Aviar 44

(Fig. 20 ) TROMBOCITOS
Son pequeñas células ovales, de citoplasma claro que presenta pequeños puntos
azurófilos y pequeñas vacuolas. Intervienen en la coagulación y el proceso de
fagocitosis.

TROMBOCITOS

(Fig. 21) TROMBOCITOSIS


Este fenómeno se puede apreciar durante enfermedades septicémicas y/o tóxicas.
Puede indicar también coagulación intravascular diseminada.

TROMBOCITOSIS
Charles (2003): Hematología Aviar 45

(Fig. 22) LEUCOCITOSIS, HIPOCROMIA Y POIQUILOCITOSIS


En procesos inflamatorios es común encontrar leucocitosis. Estos casos cursan con la
presencia de eritrocitos hipocrómicos por el consumo de Fe++ que ocurre durante la
inflamación.

LEUCOCITOS
TROMBOCITOS

ERITROCITOS
HIPOCRÓMICOS

(Fig. 23) LEUCOCITOSIS


Durante procesos septicémicos, la cuenta total de leucocitos asciende a más de
40 000 /µl.

LEUCOCITOS
Charles (2003): Hematología Aviar 46

(Fig. 24) BASOFILIA


Los basófilos son células que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad.
Aparece en situaciones de tensión severa, como lo es la restricción alimentaria y en los
procesos tóxicos. Sus gránulos citoplasmáticos contienen histamina.

BASÓFILOS

(Fig. 25) INFLAMACIÓN


La leucocitosis se puede observar junto con anemia microcítica hipocrómica.

ERITROCITOS CON MICRO-


CITOSIS E HIPOCROMIA
Charles (2003): Hematología Aviar 47

(Fig. 26) LEUCOPENIA ABSOLUTA


No se observan leucocitos en la sangre periférica. Esta condición indica enfermedades
crónicas, comúnmente de origen viral o tóxico.

(Fig. 27) EOSINÓFILO


Los eosinófilos son las células reguladoras de el proceso inflamatorio, debido a las
substancias antagónicas a la histamina que contienen sus gránulos citoplasmáticos.

EOSINÓFILO
Charles (2003): Hematología Aviar 48

(FIG. 28) BASÓFILO Y DOS LINFOCITOS


Los basófilos contienen gránulos citoplasmáticos de color magenta que poseen
histamina. Intervienen en las reacciones de hipersensibilidad y en los procesos
necróticos.

BASÓFILO

LINFOCITO

(Fig. 29) METARUBRICITOS


Estas células son la etapa inmediata anterior a los reticulocitos. Se pueden observar
de manera abundante durante los primeros días de vida del ave.

METARUBRICITOS

LINFOCITO
Charles (2003): Hematología Aviar 49

(Fig. 30) CÉLULA PLASMÁTICA


Las células plasmáticas provienen de linfocitos B y producen anticuerpos. Éstas
poseen citoplasma alargado y núcleo excéntrico.

CELULA PLASMÁTICA

LINFOCITO

(Fig. 31) LEUCOCITOS TÓXICOS


La basofilia intensa del citoplasma es intensa en estos casos. La toxicidad en los
leucocitos puede presentarse por toxinas exógenas o endógenas.

BASOFILIA
TÓXICA
Charles (2003): Hematología Aviar 50

(Fig. 32) LINFOCITOS REACTIVOS


Células intensamente basofílicas, con cromatina densa y en ocasiones muestran nucleolos
prominentes. Su presencia significa una reacción antígeno anticuerpo.

METARUBRICITOS

LINFOCITO
REACTIVO

(Fig. 33) LEUCOCITOSIS TÓXICA


Se observa claramente una granulación tóxica y vacuolización anormal en el
citoplasma de los leucocitos.

GRANULACIÓN
TÓXICA
Charles (2003): Hematología Aviar 51

El proceso de coagulación en las aves


La presencia de petequias y hemorragias, afecta el valor comercial de las aves
destinadas al consumo. (Juárez y cols. 1998)

Las pruebas de coagulación constituyen una herramienta más para profundizar en el


estudio de la patogenia de diversos padecimientos que se presentan en las aves, como las
enfermedades involucradas dentro del síndrome anémico hemorrágico: infección de la
bolsa de Fabricio; hepatitis con cuerpos de inclusión; micotoxicosis; intoxicación por sal y
procesos leucémicos. Estas enfermedades producen angiopatías, trombopatías,
coagulopatías o hiperfibrinolisis.

El hematólogo que trabaje con sangre de aves, debe tomar en cuenta que en estas
especies existe una serie de diferencias anatomofisiológicas, como son la temperatura
corporal de 41 oC y el sistema tegumentario (plumas).

Componentes de la hemostasis

1. Factor vascular: vasoconstricción


2. Factor plaquetario o trombocitario: hemostasis primaria o celular
3. Hemostasis secundaria o bioquímica
4. Fibrinolisis del coágulo

Cuando el endotelio vascular está íntegro, la sangre se mantiene circulando en estado


líquido dentro del torrente circulatorio gracias a la presencia de la proteína llamada
antitrombina III y a la prostaciclina, que tiene propiedades antiagregantes y
antiadherentes hacia los trombocitos. Esta última, es producida por el endotelio vascular
íntegro. Asimismo, la corriente sanguínea se encarga de arrastrar a los factores de la
coagulación que fueron activados, para ser eliminados por el hígado.

Etapa primaria o celular de la coagulación

Cuando ocurre la ruptura parietal del endotelio vascular, se produce la


vasoconstricción; debido a que la médula espinal recibe un estímulo mediante el Sistema
Nervioso Simpático, que actúa sobre las fibras musculares lisas. La proteína de Von
Willebrand, que se encuentra en el plasma tiene la propiedad de agregar a los trombocitos
y a los factores bioquímicos que intervienen en la hemostasis.

Al ocurrir la vasoconstricción, se inicia la hemostasis primaria o etapa celular, en la


que intervienen los trombocitos; células que equivalen a las plaquetas de los mamíferos.

Cuando inicia la fase primaria o celular de la hemostasis, estas células emiten


pseudópodos y se agrupan en la zona lesionada del endotelio vascular formando el tapón
blanco; llamado así porque no posee ni hematíes ni fibrina. Los trombocitos actúan
Charles (2003): Hematología Aviar 52

también transportando a los factores de la coagulación y tienen efecto vasoconstrictor


gracias a la producción de serotonina. Además, producen factor III trombocitario, que
actúa activando la cascada de la coagulación secundaria o bioquímica.
Los trombocitos son células fagocíticas, por lo que su cantidad aumenta en el
torrente circulatorio durante procesos inflamatorios y septicemias.

Etapa secundaria o bioquímica de la coagulación

Ésta se inicia después de la formación del tapón o trombo blanco y consta de dos
fases: la coagulación intrínseca y la extrínseca. Durante este proceso intervienen los trece
factores bioquímicos presentes en la sangre.

Con excepción de los factores IV (calcio ) y III (tromboplastina tisular), los factores
bioquímicos de la hemostasis se producen en el hígado; de manera que, durante
enfermedades que producen hepatopatías, es común observar alteraciones en el proceso de
la coagulación.

Fase intrínseca de la coagulación

Llamada de esta manera, porque sólo intervienen sustancias contenidas dentro del
plasma y no intervienen elementos tisulares. La activación de esta vía ocurre tras la
activación del factor XII (Hageman), mediante la acción de las prostaglandinas
bradiquinógeno y calcicreinógeno, liberadas a partir del endotelio lesionado.

En general, los factores de la coagulación actúan como enzimas hidrolasas que se


activan sucesivamente en forma de cascada; de manera que, una vez activado el factor XII,
éste hidroliza al factor XI (antecedente tromboplástico del plasma), el cual hidroliza a su
vez al factor IX (Christmas) que, una vez activado, hidroliza y activa al factor VIII
(antihemofílico), actuando sobre el factor V (proacelerina) factor que, sucesivamente actúa
hidrolizando al factor X (Stuart). Esta serie de reacciones se realiza en la presencia tanto
del Calcio (Factor IV) como de la vitamina K.

Una característica de las aves es que la activación del factor XII depende también de
manera muy importante del contacto entre éste y el factor III (tromboplastina tisular);
gracias a lo cual , el proceso de coagulación se realiza de manera muy rápida.

El plasma de las aves contiene muy pocas cantidades de factores XII, IX y V; lo que
provoca que la coagulación intrínseca se realice en corto tiempo, comparando con otras
especies animales. ( Doerr y Hamilton, 1974 )

Coagulación extrínseca
Charles (2003): Hematología Aviar 53

Tiene como finalidad la formación de la trombina. En esta fase, los factores


bioquímicos que intervienen son dependientes de la vitamina K, la cual proporciona grupos
carboxiglutámicos a dichos factores, que adquieren carga negativa para unirse a los
trombocitos en la presencia de Calcio, mismo que proporciona cargas positivas. Los
factores bioquímicos dependientes de la vitamina K, son el II, VII, IX y X.

El factor X activado hidroliza al VII (proconvertina) que, una vez activado,


hidroliza al factor II (fibrinógeno). Los factores II y IX activado, en presencia de Calcio,
hidrolizan al factor I (protrombina), que al activarse, se convierte en trombina.

La trombina activa al fibrinógeno (Factor II), que a partir de monómeros de fibrina,


se estabiliza hacia la forma de fibrina polimerizada gracias a la acción del Factor XIII
(estabilizador de la fibrina) para formar de esta manera, el tapón hemostático definitivo.

Degradación de la fibrina

Este fenómeno ocurre una vez que la hemorragia ha sido controlada, mediante el
fenómeno de la fibrinolisis. Éste se realiza gracias a la acción de la estreptocinasa
plasmática y el plasminógeno, proenzima que aparece desde el interior del coágulo hacia
el exterior, en donde se pone en contacto con la estreptocinasa plasmática y el factor XII
activado; de tal manera, que el plasminógeno se activa para convertirse en plasmina,
enzima activa que produce la degradación de la fibrina con la formación de los productos
de la degradación del fibrinógeno, que a su vez tienen acción anticoagulante y
antiadherente.

Tomando en cuenta las diferentes fases que intervienen en el fenómeno de la


coagulación, existen pruebas de laboratorio para conocer la eficacia con que se lleva a cabo
cada una de ellas.

Anticoagulantes

Existen cinco factores en la sangre que se precipitan en la reacción de coagulación:


calcio, protrombina, tromboplastina, fibrinógeno y trombina; por lo cual, existen cinco
clases de anticoagulantes, que se clasifican de la siguiente manera:

1. Agentes descalcificantes

• Citratos: se utilizan para análisis de rutina y transfusiones en otras


especies.
• Oxalatos: son utilizados para realizar pruebas de coagulación.
• Fluoruro de sodio y timol: se utilizan para medir la concentración de
glucosa sanguínea.
• EDTA: para la biometría hemática y observación de la morfología de las
células sanguíneas (0.1 ml/ml de sangre).
Charles (2003): Hematología Aviar 54

2. Antiprotrombinas

a) Heparina: evita la conversión de protrombina a trombina, mediante la ayuda de un


cofactor plasmático. Además, previene la liberación de tromboplastina a partir de
las plaquetas o trombocitos. También se une con la albúmina sérica y forma una
potente antitrombina. La heparina se utiliza para medir los gases sanguíneos (O2 y
CO2) y para realizar las pruebas de química sanguínea.
En el hombre, y los mamíferos se utiliza en el tratamiento de las enfermedades
tromboembólicas.

b) Adsorbentes: remueven la protrombina presente en el plasma (trifosfato de calcio,


hidróxido de magnesio, hidróxido de aluminio y sulfato de bario).

c) Suero específico antiprotrombina (tocantinas): constituyen una variedad de


anticuerpos que neutralizan a la protrombina.

d) Dicumarina (melilotoxina): es el principio activo del trébol dulce y neutraliza a la


protrombina.

3. Antagonistas del fibrinógeno

• Estabilizadoras (sales neutras y germanina): inhiben la acción de la trombina


sobre el fibrinógeno.

• Fibrinolisinas.

4. Antitrombinas
Interfieren con la acción de los grupos sulfhidrilo en la molécula de trombina.

• Cisteína y compuestos relacionados


• Hirudina
• Heparina

Pruebas que evalúan la etapa primaria o celular de la coagulación

Conteo de trombocitos
Se deben observar cinco campos de el frotis de sangre teñido con colorante de
Wright, con el objetivo 100X y contar el número de trombocitos presentes aplicando la
siguiente fórmula:

Trombocitos totales en cinco campos con objetivo 100X / 5 / 1000 x 3,500,000 =


miles/µl.
Charles (2003): Hematología Aviar 55

La cantidad normal de trombocitos /µl, es de entre 20 000 y 30 000 /µl.

La trombocitosis se asocia a procesos septicémicos, mientras que en procesos


virales o tóxicos, es común observar trombocitopenia. (figs. 21 y 22), (Campbell, 1988)

Prueba para valorar la fragilidad capilar


a) Se aplica presión negativa en un área determinada de la piel con una copa de
succión.
b) Se establecen variaciones en la intensidad de la presión o del tiempo en que esto se
realiza. La aparición de manchas hemorrágicas obscurece las petequias producidas.

Mayor fragilidad capilar es debida a defectos en el endotelio vascular y también se


asocia con deficiencia de vitamina K y/o hipoprotrombinemia.
(Quick, 1938)

Tiempo de sangrado

1. Se realiza un corte en el segundo pico de la Cresta o en la barbilla (5 X 2 mm).


2. Se enciende el cronómetro desde que comienza a salir la sangre.
3. Cada 30 segundos, se seca la sangre hasta que ésta deje de salir.
4. Se detiene el cronómetro. El resultado será el tiempo de sangrado.

Esta prueba sirve para detectar enfermedad de Von Willebrand, así como la calidad de
los trombocitos, deficiencia hepática o la presencia de anticoagulantes.

Tiempos normales:
3.64-5.30 seg (corte de cresta)
1.51-2.53 seg (corte de barbilla)
(Juárez, et.al.,1997)

Evaluación de la etapa secundaria o bioquímica de la coagulación

Vía intrínseca

1. Tiempo parcial de tromboplastina

Se preparará la solución de tromboplastina:

a) 0.3 g de cerebro deshidratado + 5 cc de solución salina fisiológica.


b) Incubar a 50 ºC. por 10-15 minutos, (al sobrenadante lechoso, se le quitan todas las
partículas gruesas, centrifugando suavemente o dejando sedimentar).
c) A 0.1 cc de plasma con oxalato, se añaden 0.1 cc de la solución de tromboplastina.
d) Incubar la mezcla por un minuto.
Charles (2003): Hematología Aviar 56

e) Añadir con fuerza 0.1 cc de CaCl2 0.02m con una pipeta serológica (prender
cronómetro).
f) Colocar el tubo en baño maría Incubación con camisa de agua, a 41 oC y mover
gentilmente hasta que se forma el coágulo (apagar el cronómetro).

Control: 0.1 cc del plasma oxalatado + 0.1 cc de solución salina al 0.85% + 0.1 ml de
CaCl2 0.O2 molar, proporciona un tiempo de coagulación normal de 90-130 seg.

Vía extrínseca

1. Tiempo de protrombina

Para llevar a cabo esta prueba en las aves, a diferencia de otros animales, es
necesaria la obtención de tromboplastina homóloga para lograr resultados confiables. Se
ha demostrado que si se utiliza tromboplastina de otras especies animales en la realización
del tiempo de protrombina en las aves, se obtienen resultados irregulares; observando que
el tiempo necesario para la formación del coágulo es mayor o menor, que cuando se utiliza
tromboplastina homóloga, obtenida a partir de cerebro de ave de la especie que se desea
estudiar. ( Doerr y Hamilton, 1974)

Obtención de la tromboplastina homóloga


Es necesario contar con 6 pollitos de 3 a 4 semanas de edad.

a) Preparar el cerebro de ave removiendo todas las membranas y los vasos sanguíneos.
b) Remover los hemisferios cerebrales (inmediatamente después de decapitar).
c) Colocar los hemisferios en un mortero estéril frío con acetona helada.
d) Macerar en la acetona.
e) Extraer con presión negativa (repitiendo 3 veces).
f) Desecar el tejido cerebral toda la noche en el mortero (con presión reducida).
g) Almacenar en tubos de vidrio a –22ºC.

Así preparado el polvo de cerebro, se conserva activo por 17 semanas.


(Grimminger, 1986).

Manejo de la muestra de sangre para realizar tiempo de protrombina

a) Colocar 2.5 ml de sangre en tubos de ensaye con 0.3 ml de citrato de sodio al 3.8%
o al 0.1 M) 1.34 g de oxalato de sodio anhidro en 100 cc de agua destilada.
b) Cubrir los tubos con parafilm.
c) Mezclar la sangre y colocarla en hielo.
d) Centrifugar a 1800 rpm en centrífuga clínica por 8 min a 25°C.
e) Decantar el plasma en tubos limpios y volver a centrifugar por 5 min.
f) Decantar de nuevo el plasma en tubos limpios de 75 x12 mm y ponerlos en hielo.
Charles (2003): Hematología Aviar 57

Es importante realizar la prueba durante las primeras cuatro horas después de obtener la
muestra.

Preconstitución del polvo de tromboplastina


(preparación del extracto de tromboplastina)

a) Colocar 2.5 ml de Cloruro de Calcio al 0.025 M (1.11g de cloruro de calcio anhidro


se disuelve en 500 cc de agua destilada) por 50 mg. de polvo de cerebro a 42°C.
b) Incubar la mezcla por 15 min. agitando periódicamente.
c) Centrifugar a 1800 rpm por 20 min.
d) Colocar el sobrenadante en un tubo de ensaye.
e) Añadir un volumen igual de Ca Cl2 al 0.025 M y mezclar.

Esta preparación se puede conservar sólo durante 6 horas. Preferiblemente, se realiza la


prueba dentro de la primera hora después de obtener el plasma. De otra manera, es posible
que los valores obtenidos sean menos confiables al proporcionar tiempos alargados de
coagulación. (Doerr y Hamilton, 1974)

Tiempo de protrombina de un solo paso


(Método de Quick).

Se debe realizar con plasma normal como control y el plasma problema y por
triplicado para obtener el promedio de los resultados.

a) El plasma se centrifuga para obtener el plasma pobre en plaquetas (PPP) a 3000 rpm
por 10 minutos.
b) Se colocan 250 µl (0.2 ml) de PPP en tubos Pyrex de 12 x 75 mm.

El plasma no debe ser congelado. La prueba debe realizarse dentro de las primeras
4 horas después de obtenerlo (conservado en refrigeración).

c) Incubar el PPP un minuto a 37°C.


d) Prender el cronómetro al tiempo que se añaden 0.1 ml de la tromboplastina.

El tiempo en que se forme el coágulo, es el tiempo de protrombina, (tiempo normal: 9-


11 seg. (Quick, 1938 ). 17.2 y 14.9 en aves de 8 y 24 sem. (Bigland, et. al. 1964 ). Esta
prueba se realiza para detectar deficiencias de vitamina K, protrombina y fibrinógeno,
presencia de antitrombinas o productos de la fibrinogenolisis (plasmina).

Método simple para detectar la deficiencia de protrombina

a) Obtener una gota de sangre por punción en la piel.


Charles (2003): Hematología Aviar 58

b) Colocar en un portaobjetos o vidrio de reloj.


c) Mezclar con una gota de extracto de tromboplastina. (prender cronómetro).
d) Mezclar bien con una varilla fina de vidrio.
e) Medir el tiempo en que se formó el coágulo ( apagar cronómetro).

Normalmente se forma a los 15 o 20 seg. Los valores por arriba de 30 a 40


segundos, indican deficiencia de protrombina. (Bigland, 1965)

Valoración de la vía común de la coagulación

1. Tiempo de coagulación. (método de Lee-White modificado)

Esta prueba estima de manera muy general el proceso de la hemostasis. Tiene poco
valor diagnóstico, excepto para detectar la presencia de problemas graves, como pueden
ser: la deficiencia de los factores VIII, IX, fibrinógeno, vitamina K y la presencia de
anticoagulantes, entre otros.

Procedimiento
a) Obtener 5 ml de sangre en una jeringa de plástico nueva.
b) Colocar 2 ml de sangre en cada uno de dos tubos Pyrex de 13 x 100 mm, (con un
interior de 11 mm).
c) Prender el cronómetro cuando la sangre empieza a salir.
d) Colocar los tubos en Baño María a 42°C.
e) Después de 5 min., inclinar el primer tubo 54 grados y así durante otros 5 min.,
hasta que la sangre no caiga cuando el tubo se invierte por completo.
f) Inclinar el segundo tubo cada 5 min. Cuando la sangre coagule, detener el
cronómetro. Éste es el tiempo de coagulación.
(Juárez y cols. 1998)

2. Tiempo de coagulación (método capilar)

a) Realizar una punción semejante a la del tiempo de sangrado.


b) Limpiar la primera gota de sangre con un papel filtro.
c) Llenar un tubo capilar hasta las 2/3 partes.
d) A intervalos de un min., se rompe el tubo capilar en pedazos de 1 a 2 cms.
e) Cuando ocurre la coagulación, se observan hebras de fibrina entre los dos extremos
del tubo roto.
f) Se anota el tiempo transcurrido.
(Stophorth, 1970)

3. Detección presuntiva de deficiencia de fibrinógeno

a) Calentar el plasma control y el plasma del paciente en tubos diferentes a 56°C por 5
minutos.
b) Comparar la turbidez de los dos plasmas.
Charles (2003): Hematología Aviar 59

Menor turbidez en el plasma del paciente sugiere hipofibrinogenemia. Ausencia de


turbidez indica afibrinogenemia (puesto que el fibrinógeno es insoluble a 56°C).

Cuantificación de la concentración de fibrinógeno

a) Llenar con sangre dos tubos capilares de 75mm.


b) Centrifugar ambos tubos a 3000 rpm por 5 min.
c) Partir uno de los tubos por encima del paquete globular.
d) Determinar la concentración de proteínas por refractometría.
e) Centrifugar el otro capilar.
f) Colocarlo en baño María a 56 o 58°C por 3 min.
g) Centrifugar de nuevo el tubo y partir por encima de la capa de eritrocitos.
h) Medir de nuevo la concentración de proteínas del plasma.
La diferencia en la concentración de proteínas del primer tubo y el segundo,
corresponde a la concentración de fibrinógeno (Springer, 1964). Valores normales= 200-
400 mg/dl.

La hiperfibrinogenemia generalmente indica que existe un proceso inflamatorio,


además de deficiencia hepática, pues se sintetiza en el hígado. También puede cursar junto
con enfermedad renal, digestiva o malnutrición.

La relación normal proteínas plasmáticas/fibrinógeno es de = 10:1. (Armand,


1986).

Diagnostico laboratorio de los defectos hereditarios de coagulación

- Tiempo de sangrado prolongado

Deficiencia del Factor Y, II, enfermedad de Von Willebrand trombopatía trombosténica.

- Tiempo de coagulación
Deficiencia de los factores: VIII, IX y XII.

- Tiempo de protrombina en una etapa


Deficiencia de los Factores: 1, II. VII y X.

- Tiempo de tromboplastina parcial activada


Deficiencia de los Factores: 1, VIII, IX, X, XI y XII.

- Tiempo de trombina elevado


Deficiencia de fibrinógeno, presencia de inhibidores de la reacción trombina-fibrinógeno
(heparina, antitrombina, productos de la fibrinogenolisis).
Charles (2003): Hematología Aviar 60

Defectos adquiridos de la coagulación

- Enfermedad hepática
Disminución de casi todos los factores de la coagulación, en especial, el Factor VIII y el
fibrinógeno; menor absorción de vitamina K (deficiencia de bilis); deficiencia de
protrombina; mayor concentración de productos de degradación del fibrinógeno; mal
funcionamiento de las plaquetas.

- Substancias químicas
Presencia de anticoagulantes derivados de la cumarina y análogos, warfarina, (impiden
metabolizar la vitamina K y síntesis de factores dependientes: fibrinógeno, VII, IX y X.
Tiempo de protrombina elevado, aspirina, fenil butazona, fenotiacina.

- Trombocitopenia
Por septicemias, ideopática, leucemias, autoinmunidad, Coagulación Intravascular
Diseminada, drogas (sulfas, fenilbutazona, fenitoína).

- Coagulación intravascular diseminada (C.I.D.)


Infecciones, neoplasias, calor, quemaduras, traumatismos, hepatosis, vermes pulmonares,
virus, endotoxinas bacterianas. Se produce consumo de trombocitos y factores
trombocitarios, fragmentación de los eritrocitos. (Green, 1997)

Grupos sanguíneos de las aves


En los pollos hay por lo menos once sistemas de grupos sanguíneos y en varios de
ellos, se han encontrado múltiples alelos. Los grupos sanguíneos se emplean con éxito para
identificar el linaje de un ave en casos de disputa sobre la ascendencia. Ciertos grupos
sanguíneos tienen relación con el rendimiento de reproducción, pues las aves de algunos
genotipos son homocigóticos específicos y rara vez tienen descendencia. La enfermedad
hemolítica puede ocurrir en pollos descendientes de gallinas que han sido artificialmente
isoinmunizadas. (Campbell y Coles, 1989). En patos y pavos, se han demostrado diferentes
grupos sanguíneos.

La clasificación de estos grupos se basa en la presencia de las aglutininas y los


aglutinógenos. Las aglutininas se encuentran presentes en el suero de la sangre y tienen la
propiedad de aglutinar los glóbulos rojos. Los aglutinógenos se encuentran en la superficie
del eritrocito. Normalmente, los aglutinógenos y las aglutininas no se encuentran al mismo
tiempo en el mismo individuo, pues se provocaría la hemoaglutinación.

Los investigadores del Departamento de Ciencias Avícolas de la Estación


Experimental Agrícola de Texas, descubrieron un número de grupos o tipos de sangre
presentes en líneas puras de gallinas leghorn blancas. No obstante los altos coeficientes de
entrecruzamiento, estas líneas fueran bastante impuras o heterocigóticas. Para estos tipos
Charles (2003): Hematología Aviar 61

de sangre o antígenos, surgió la posibilidad de que los genes que producen puedan tener
efectos benéficos en otras características deseables.

Se hicieron pruebas para determinar si éste era el caso y se encontró que sí; ya que
las aves con ciertos tipos de sangre poseían mayor grado de incubabilidad y sobrevivían en
un mayor porcentaje con indicios de producción más altos. La base de estos tipos de sangre
consiste en proteínas que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos.

Se han identificado hasta la fecha 5 tipos de sangre en las aves. A ellos, se les dio la
denominación de A, B, C, D y E. Existen muchos antígenos diferentes producidos por los
genes de cada una de estas series; por lo que resulta un número casi ilimitado de
combinaciones, de las cuales, sólo unas cuantas han sido exploradas. En los pollos, no hay
anticuerpos naturales contra los otros tipos sanguíneos, como ocurre en el hombre y cada
glóbulo rojo tiene en su superficie antígenos para los cinco sistemas, los cuales son
determinados por genes en los cromosomas que son heredados como caracteres
mendelianos.
Charles (2003): Hematología Aviar 62

Los genes para cada uno de los sistemas, se localizan en un sitio diferente de
cromosomas homólogos. Cada grupo sanguíneo tiene dos alelos, designados con letras y
números, por ejemplo: A1, A2, A3, A4, etc.
Dos alelos iguales, como: A7A7, dan grupos homocigóticos, mientras que dos
alelos diferentes como por ejemplo, A7A5, dan grupos heterocigóticos.
Cada alelo produce su propio antígeno, de manera que, si el genotipo del ave en el
Locus A es A1A3, tendrá el antígeno A1 y el antígeno A3 en sus eritrocitos.
Los anticuerpos en el antisuero reaccionan con el antígeno causando
hemoaglutinación. Cada antígeno tiene un anticuerpo homólogo; de manera que el
antígeno A2 reacciona con el anticuerpo A2
El antisuero se produce mediante la inyección de eritrocitos suspendidos en una
solución de citrato de sodio de un ave a otra (vía intravenosa). Si el ave donadora tiene
antígenos A1 A3 B2 B3 C1 y la receptora tiene antígenos A1 A3 B2 B4 C1,el receptor
producirá anticuerpos contra B3 , que es el antígeno diferente.
Éste se utilizará para probar a una población de aves, en que se demostrará la
presencia del antígeno B3 por la presencia de hemoaglutinación. El genotipo de una
población puede ser determinado y, de esta manera, donadores y receptores con diferencia
de sólo un alelo, pueden ser seleccionados para obtener un antisuero puro.
Los anticuerpos de un sistema pueden reaccionar en forma cruzada con otros alelos,
por ejemplo: el antígeno B7 puede reaccionar con los anticuerpos B2 y B4; por otro lado, el
anticuerpo B7 puede reaccionar con los antígenos B2 y B4 .
La reacción cruzada es debida a la semejanza estructural de los antígenos. Sin
embargo, los anticuerpos de un sistema nunca pueden reaccionar cruzadamente con los
antígenos de otro sistema, de manera que los anticuerpos del sistema B por ejemplo, no
reaccionarían con antígenos del sistema A, C, D o E, sino solamente contra los que se
encuentran dentro del sistema B.
Briles estudió en 1960 la relación entre los grupos sanguíneos de las aves y su
productividad; encontrando que la selección para la alta producción de huevo favoreció a
las aves que poseían los grupos A y B y los híbridos en ambos grupos tuvieron ventaja
especial altamente selectiva. Por otro lado, las aves heterocigóticas del grupo D no
mostraron ninguna ventaja.

Este autor también observó que los huevos fértiles de las aves híbridas
pertenecientes al grupo B poseían mayor viabilidad. La probabilidad de criar embriones
heterocigotos fue mayor que la de criar embriones homocigotos.

De esta manera, Briles afirma que los efectos heterocigotos sobre características tan
diferentes como la viabilidad de los embriones, la velocidad de crecimiento y la producción
de huevo indican que la condición en el locus B influye fuertemente en uno o más de los
procesos fisiológicos fundamentales.
Charles (2003): Hematología Aviar 63

Hemoparásitos comunes en las aves


Se pueden observar en los frotis sanguíneos de las aves utilizando las tinciones de
Wright, Diff Quick o Giemsa. Los hemoparásitos más comunes son: Hemoproteus
columbae, Plasmodium, Leukocytozoon y microfilaria. Menos frecuentes, se pueden
observar también: Atoxoplasma, Aegyptianella, Borrelia y Trypanosoma.

Hemoproteus columbae

Es muy común observar este parásito en la sangre de palomas y otras aves


silvestres y tiene distribución mundial. Se transmite por picaduras de insectos chupadores
de sangre (mosca hipobósida), que sirve de huésped intermedio. El desarrollo sexual del
parásito se lleva a cabo en el huésped intermedio y el desarrollo asexual en el ave.

La patogenicidad es generalmente baja y las aves parasitadas rara vez muestran


evidencia de enfermedad, excepto algunas especies, como los pichones y las codornices.
Los signos clínicos que muestran las aves afectadas incluyen anemia hemolítica, anorexia y
depresión.

El Hemoproteus se diagnostica por la presencia de gametocitos intraeritrocíticos


pigmentados y la ausencia de esquizontes en la sangre periférica. Los gametocitos maduros
rodean parcialmente al núcleo del eritrocito provocando un leve desplazamiento de éste
hacia la periferia de la célula. El gametocito maduro ocupa más de la mitad del citoplasma
del eritrocito y contiene unos gránulos refráctiles amarillentos o cafés. El número de
gametocitos observados, depende muchas veces de la edad del ave, el grado de estrés y la
estación del año (Fig.35).

La esquizogonia del Hemoproteus se observa en las células del sistema retículo


endotelial de los vasos sanguíneos que se encuentran sobre todo en el hígado, el bazo y el
pulmón. Los esquizontes maduros en las células endoteliales se pueden encontrar en
improntas de pulmón , hígado, bazo y médula ósea. En estas células, el parásito produce
la aparición de cuerpos multinucleados (citómeros) que están rodeados por una delicada
pared quística.

(Fig. 35)

Gametocito

Gametocito
extraeritrocítico
Charles (2003): Hematología Aviar 64

Plasmodium s.p.

Los parásitos del género Plasmodium producen la malaria aviar y son de


distribución mundial. Muchas especies de aves sirven como huésped definitivo. Sin
embargo, el organismo se encuentra más comúnmente en las aves del género Passerina.

Los mosquitos Culex y Aedes sirven como huéspedes intermediarios de este


parásito, que puede ser patógeno para los canarios, pinguinos, pollo doméstico, patos,
pichones y halcones. Muchas aves, son portadoras asintomáticas del parásito. Los brotes
de la enfermedad son endémicas y se presentan sobre todo durante el otoño y en zonas
donde hay muchos mosquitos.

Los signos clínicos incluyen muerte, y anemia hemolítica, leucocitosis, linfocitosis


y hemoglobinuria. La detección del Plasmodium se basa en la presencia de gametocitos
intraeritrocíticos, trofozoítos y esquizontes dentro del citoplasma de los eritrocitos,
trombocitos, leucocitos y células endoteliales. (Fig. 36)

Los gametocitos contienen gránulos refráctiles café-amarillentos y pueden


diferenciarse de Hemoproteus por encontrarse también dentro de los leucocitos y
trombocitos, también por el marcado desplazamiento que produce el parásito sobre el
núcleo del eritrocito hacia la periferia de éste.

(Fig.36)

Gametocito
Núcleo del
eritrocito

Leucocitozoon s.p.
Los parásitos del género Leucocitozoon ocurren en muchas especies de aves
silvestres. Se transmiten por la mosca negra (Simuliidae). La patogenicidad es usualmente
baja, pero puede manifestar los signos en el pato, los pavos y ocasionalmente en las aves de
rapiña jóvenes. Los signos clínicos incluyen anorexia, anemia hemolítica, hemoglobinuria,
depresión y deshidratación.

El Leucocitozoon se identifica por que la presencia de gametocitos alargados en los


eritrocitos jóvenes de la sangre periférica, deforman la célula huésped, que se expande y
alarga, aparentando muchas veces contener dos núcleos: uno que corresponde al parásito y
otro al eritrocito. (Fig. 37)
Charles (2003): Hematología Aviar 65

Los macrogametos tiñen de azul oscuro al eritrocito parasitado, cuyo citoplasma se


observa vacuolado y no contienen los gránulos refráctiles que se ven en el Hemoproteus o
el Plasmodium.
La esquizogonia se observa en las células endoteliales y parenquimatosas del
hígado, el corazón, el riñón y otros tejidos. Los esquizontes no se observan en la sangre
periférica, son grandes y se pueden ver en los hepatocitos. Los megaloesquizontes se
desarrollan en los macrófagos y las células linfoides. (Fig.38)

Gametocito de Leucocitozoon
(Fig.38)

Microfilaria s.p.

Las microfilarias son formas inmaduras de nemátodos Filaroides y; se observan en


la sangre periférica de una gran variedad de aves y muestran una gran variación diurna. Los
nemátodos adultos pueden pasar desapercibidos, localizándose en los sacos aéreos y las
cavidades torácica y abdominal e incluso en las articulaciones. (Fig. 39)
Los vectores de la microfilaria son insectos como mosquitos y moscas Simuliidae.
La mayoría de los casos se consideran no patogénicos.
(Fig. 39)

Microfilaria

Atoxoplasma s.p.

Es un parásito de los leucocitos mononucleares (linfocitos, monocitos y


macrófagos). La mayoría de las infecciones ocurren en las aves Passerinas y puede
provocar mortalidad en canarios jóvenes. El parásito se transmite por piojos, como el
Dermanyssus gallinae.
Charles (2003): Hematología Aviar 66

La atoxoplasmosis se diagnostica por la demostración de los esporozoítos


característicos dentro de los leucocitos mononucleares de la sangre periférica o en
improntas de hígado, bazo y pulmón. Los esporozoítos son inclusiones intracitoplasmáticas
de color rosa, redondas y ovales que deforman a la célula huésped y no poseen gránulos
pigmentados ni refráctiles. (Fig. 40).

(Fig. 40)

Leucocito Inclusiones de
mononuclear

Aegyptialella s.p.

Afecta a las aves que viven en las zonas tropicales o subtropicales. Por su limitada
distribución, es más común en las aves recién importadas. La Aegyptianella pullorum
ocurre en pollos, gansos, pavos y patos. Otras especies de Aegyptianella parasitan a otras
aves.
Dentro de los eritrocitos pueden observarse varios estadios de desarrollo del parásito:

1. Cuerpos iniciales, que son organismos similares al Anaplasma, aparecen como


inclusiones pequeñas, redondas, basofílicas e intracitoplasmáticas. (Fig. 41)

2. Formas en desarrollo que se parecen a la Babesia (La Aegyptianella se diferencia de


la Babesia en que las formas eritrocíticas se dividen varias veces).

3. Formas grandes, ovales y elípticas que miden 2-4 µm de largo.

(fig. 41)

Cuerpos iniciales.

Trypanosoma s.p.

Son comunes en las aves silvestres, especialmente en las paserinas, galliformes,


acuáticas y en los pichones. Se transmiten por insectos, tales como los mosquitos
hipobósidos, la mosca negra , las pulgas y el Dermanysus gallinae. Este parásito se
diagnostica en la sangre periférica o en la médula ósea y se parece al de los mamíferos.
Charles (2003): Hematología Aviar 67

Tiene un pequeño flagelo en la porción anterior y una membrana ondulante en la porción


posterior.

Borrelia s.p.

La Borrelia anserina es patógena en el pollo y el pato. Produce la espiroquetosis


aviar. La enfermedad es transmitida por artrópodos, como pulgas y piojos. Son
organismos Gram negativos de forma espiral que se encuentran en la sangre periférica de
las aves en sus estadios tempranos de desarrollo. Sin embargo, no siempre se distinguen.
(Campbell, 1992)
Charles (2003): Hematología Aviar 68

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