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ARQUITECTURA ROCOCÓ

1. INTRODUCCIÓN
Durante la última fase del barroco, el reinado de Luis XV de Francia fue
testigo de una revuelta contra el estilo barroco anterior de la corte de Luis
XIV, y el surgimiento de un estilo más decorativo, conocido como rococó.
El término surge de una amalgama entre ‘rocalla’ que significa roca, y
‘coquillage’ (motivo ornamentla de una concha) reflejando la abundancia
de formas fluidas curvas. Lo importante es la decoración que es
completamente libre y asimétrica, basadas en líneas curvas y sinuosas.

2. ELEMENTOS PREDOMINANTES:

 Conchas
 Piedras marinas
 Formas vegetales: hojarasca y flores
 El material con el que suele estar hecho suele ser estuco dorado
o madera

3. CARATERÍSTICAS:

 Opulencia
 Elegancia
 Empleo de colores vivos

A diferencia de otros grandes movimientos arquitectónicos, como el


románico, el gótico o el barroco, el rococó estaba realmente
preocupado por el diseño de interiores. Esto fue debido a que surgió y
se mantuvo centrado en Francia, donde los clientes ricos estaban
dispuestos a reconstruir casas y palacios a la usanza del Palacio de
Versalles, prefiriendo en lugar de remodelar sus chateaux, remodelar su
interior.
El rococó se define por el gusto por los colores luminosos, suaves y
claros. Predominan las formas inspiradas en la naturaleza, en la
mitología, sin influencias religiosas, es un estilo básicamente mundano,
especialmente en los temas galantes y amorosos, en el arte oriental, en
la belleza de los cuerpos desnudos, que trata temas de la vida diaria y
de las relaciones humanas.

4. ARQUITECTURA ROCOCÓ:
Trazado simple en la fachada exterior Interior la decoración se desborda.
Impone la acumulación de elementos decorativos basados en las líneas
ondulantes y en la asimetría. Alcanza mucha difusión con el gusto chino
el cual había entrado a Europa con las piezas de porcelana y telas que
decorarían los salones occidentales con sus temas más representativos.
El estilo rococó era demasiado caprichoso y alegre para los exteriores de
los edificios religiosos y civiles. Como resultado de ello, los arquitectos
del rococó ,en efecto, diseñadores de interiores, se limitaron a la
creación de salas con elaboradas decoraciones, cuyas yeserías, murales,
tapices, muebles, espejos, porcelanas, sedas, chinesca y otros adornos
presentan al visitante una experiencia estética completa – una obra de
arte total.
5. INFLUENCIA CHINESCA:

 En este estilo también encajan temas exóticos de inspiración


chinesca, que bien en relieve de porcelana o seda tapizan el
interior de algunas salas temáticas de los palacios.
 Las salas se iluminan con tapizados atrevidos y coloristas.
 El diseño del mobiliario y de los pequeños objetos decorativos
toma mucha relevancia. El mueble reduce sus dimensiones y se
convierte en un objeto de formas onduladas donde las patas se
curvan y los cuerpos se abomban. Aparecen nuevos muebles
como la rinconera, las cómodas, el canapé o el escritorio.
6. ROCOCÓ EN EUROPA
Para sus detractores, el rococó refleja la indolencia decadente y la
degeneración de la corte real francesa y la alta sociedad. Tal vez por ello,
a pesar de que se extendió desde Francia hasta Alemania, donde
demostró ser más popular entre los católicos que los protestantes, el
rococó no fue tan bien recibido en otros países europeos como
Inglaterra, los Países Bajos, España e incluso Italia. El rococó fue
arrastrado por la revolución francesa (al igual que todas las costumbres
reales) y más adelante por el neoclasicismo que anunció un retorno a los
valores y estilos clásicos, más acorde con la época de la Ilustración y la
razón.
Para los seguidores del ancient regime, el rococó es sinónimo de
delicadeza, alta cuna, elevada cultura, refinamiento y nociones de diseño
que no muchos poseen; un estilo propio de una clase privilegiada.
Su momento álgido llegará durante la década de los 30, que es cuando
triunfará en Centroeuropa, especialmente en el reino de Baviera y en el
Imperio Austriaco. Será en estas regiones donde se erijan el mayor
número de obras y donde, además, el Rococó se extienda no sólo a las
residencias señoriales sino también a la arquitectura civil y religiosa. El
Rococó en Alemania es reconocible hasta en las fachadas.
En España se introducirá con la nueva dinastía borbón, que
inaugura Felipe V, y se confundirá con la tendencia nacional conocida
como churrigueresco al unirse los motivos decorativos franceses con los
de creación propia española. De forma más pura aparece en el Levante
español (Valencia y Murcia) y en la corte, donde son buena muestra los
interiores de los palacios reales de la Granja, Aranjuez y de Oriente y
las iglesias de San Miguel y de las Salesas Reales de Madrid.
Palacio Marqués de Dos Aguas (Valencia, España)

Palacio de Versalles (Versalles, Francia)


Iglesia de Wies (Alemania)

7. Linkografía: