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ONU MUJERES ANTE LA SENTENCIA SOBRE EL CASO MARIA ISABEL VÉLIZ FRANCO

Guatemala, agosto de 2014. La Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos


(CIDH), emitida el 28 de julio pasado, sobre el caso de la niña María Isabel Véliz Franco, asesinada
el 18 de diciembre de 2001 en Guatemala a la edad de 15 años, representa un hecho histórico en
el acceso a la justicia de las mujeres y niñas que sufren violencia. Esta sentencia a su
vez sienta precedentes importantes sobre la responsabilidad de los Estados para garantizar la
seguridad de las mujeres y niñas y la utilidad de los mecanismos internacionales de protección de
derechos humanos.

Los diversos tratados internacionales de protección de derechos humanos de las mujeres como
la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
(CEDAW), en su Recomendación General # 19, y la Convención Interamericana para Prevenir,
Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), enfatizan que
los Estados podrán ser responsables si omiten actuar con la debida diligencia para prevenir
violaciones a los derechos de las mujeres, investigar y sancionar actos de violencia, o no
proporcionar medidas preparatorias o compensatorias.

La Sentencia de la CIDH se fundamenta en el crecimiento de la proporción de muertes violentas de


mujeres en comparación con la de hombres en Guatemala. Es un hecho que la violencia contra las
mujeres, las adolescentes y las niñas en diversos países de la región es recurrente y creciente. El
caso de María Isabel es uno de muchos que continúan segando la vida de mujeres y niñas que no
alcanzan la justicia debida.

Es preciso reconocer que el Estado de Guatemala y sus diversas instituciones durante los últimos
años han adoptado medidas alentadoras que representan avances importantes en materia de
políticas públicas, leyes y buenas prácticas en el ámbito de la prevención, atención, sanción y
erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas.

En el país existen ahora sistemas de alerta temprana de desaparición de niños y niñas gracias a la
Ley del Sistema de Alerta Alba-Keneth. Además, la Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia Intrafamiliar (1996), la Ley contra el Femicidio y otras formas de Violencia contra la
Mujer (2008), junto a la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (2009) se
constituyen en un sólido marco legal.

Otros avances son la creación de juzgados especializados en femicidio y otras formas de violencia
contra las mujeres; la Política para la Igualdad entre Hombres y Mujeres del Ministerio Público; la
creación del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), el apoyo legal a las sobrevivientes
por medio del Instituto de la Defensa Pública Penal (IDPP), los Centros de Apoyo Integral a
Mujeres Sobrevivientes de Violencia (CAIMUS), y otros servicios financiados con recursos públicos.
Así mismo, la Coordinadora Nacional para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y contra las
Mujeres (CONAPREVI), son parte importante de la institucionalidad pública necesaria. ONU
Mujeres reconoce que estos esfuerzos son producto de la permanente incidencia de las
organizaciones de mujeres y feministas de Guatemala y la receptividad de los y las tomadoras de
decisión.

No obstante, el Estado debe redoblar esfuerzos para garantizar a las mujeres el acceso a la justicia,
por lo tanto, los servidores públicos están llamados a conocer sus responsabilidades en el marco
del cumplimiento de sus deberes. Es imperante que se impulsen acciones a nivel nacional y
territorial para que la sociedad guatemalteca no conciba la violencia contra las mujeres como un
fenómeno natural, ya que es intolerable, inexplicable e inexcusable. Los femicidios no deben ser
catalogados como violencia general, ya que la violencia de género se produce en el ejercicio de
poder, control y subordinación de las mujeres.

Como parte de las recomendaciones y medidas de reparación determinadas en la Sentencia, la


CIDH establece que el Estado de Guatemala deberá asumir un plan de fortalecimiento del INACIF;
implementar el funcionamiento de órganos jurisdiccionales especializados, como lo establece la
Ley contra el Femicidio y otras formas de Violencia contra la Mujer; implementar programas y
cursos a funcionarios públicos pertenecientes al Poder Judicial, Ministerio Público y Policía
Nacional Civil vinculados a la investigación de actos de homicidio de mujeres sobre estándares en
materia de prevención, eventual sanción y erradicación de homicidios de mujeres, y capacitarlos
sobre la debida aplicación de la normativa pertinente en la materia; pagar las indemnizaciones por
daños materiales e inmateriales a la madre de Rosa Elvira Franco Sandoval, entre otras.

ONU Mujeres, la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento
de las Mujeres, reafirma su compromiso de apoyar al Estado de Guatemala en los procesos que
permitan la construcción de una sociedad incluyente, donde el derecho de las mujeres y niñas a
vivir una vida libre de violencia sea una realidad.