Está en la página 1de 14

UNA PINTURA INABARCABLE.

Ejercicios para reconstruir un río.


De Candela Pietropaolo.

Proyecto
UNA PINTURA INABARCABLE.
Ejercicios para reconstruir un río.
De Candela Pietropaolo.
2018

Proyecto:
UNA PINTURA INABARCABLE.
Ejercicios para reconstruir un río.
De Candela Pietropaolo.

Una pintura inabarcable es un trabajo que trata sobre la búsqueda del color del río Paraná, y mi obsesión por
encontrarlo. Surge de un error, de las ganas de pintar un río y de la imposibilidad de lograrlo; del afecto por el
paisaje litoral y por el padre de los ríos.

En el año 2012 me propuse pintar el río Paraná a partir de una fotografía. Quería un lograr una representación
lo más realista posible de esa foto que tenía en mis manos. Empecé a trabajar buscando el color exacto de ese
río, tomando nota de cada mezcla que hacía, de las cantidades óleo que ponía, tomándome todo el tiempo
para encontrar ese color. Mi proceso de búsqueda se hizo cada vez más obsesivo y lento. Mi interés por esa
pintura original se agotó y mis búsquedas de color quedaron guardadas en algún cajón.
Hace un tiempo decidí retomar ese trabajo dándole un carácter completamente diferente, aceptando mis
procesos de trabajo como parte de mi obra y otorgándole un perfil más cercano a la investigación. Me
propuse buscar el color del río y esta vez hacerlo in situ, a orillas del Paraná. Lo llamo Una pintura inabarcable.
Ejercicios para reconstruir un río.
Consta de una acción que se repite como mínimo, una vez por mes desde hace un año, en la que me traslado
hasta el río para encontrar ese color. Cada muestra está pintada con óleo sobre láminas de acetato
transparente. Están numeradas y nomencladas al dorso y a su vez registradas en papel. Trabajo con óleo para
formar cada color en el momento. Considero la hora del día, los cambios de clima, el viento, el movimiento de
las nubes y del sol, además del oleaje del río en sí. No es la intención que las muestras de color sean prolijas
sino que evidencien los posibles accidentes como llenarse de arena o tierra traída por el viento, o marcarse de
alguna manera en el traslado de regreso. Lo más importante es ser ágil, formar el color, ponerlo en contraste
con su entorno inmediato y corregirlo antes de que el sol se esconda atrás de alguna nube.

Actualmente llevo registradas 260 muestras de color, con intenciones de aumentarlas hasta que mi
percepción se agote o esté satisfecha. Esta acción de tomar muestras tiene una duración de 4 horas por
jornada en las que obtengo aproximadamente 28 colores. Para hacerlo viajo desde Reconquista a Puerto
Reconquista, donde tengo acceso al riacho San Jerónimo, un brazo del Paraná. Instalo mi taller en la orilla o en
una lancha que flota sobre el río.

Este trabajo, al igual que toda mi producción, está atravesado por el estudio. Me interesa como el color del río
Paraná, en ese movimiento constante y eterno se va modificando, como en cada fracción de segundo la paleta
cambia haciendo imposible el reconocimiento de un único color. Entreno mis ojos, poniendo en contraste
simultáneo la prueba de color con su entorno inmediato y ajustando los tintes, valores y saturación. Mi motor
principal es la imposibilidad de captar algo en su totalidad, por eso insisto en esta pintura inabarcable.

El objetivo es obtener la mayor cantidad de colores posibles hasta quedar satisfecha o sentir que he aprendido
y paralelamente ir reconstruyendo ese río con las muestras de color. La infinidad de opciones es inabarcable,
pero mi intención puede llegar muy lejos. Para eso me aprovecho de mis procesos de producción, que suelen
ser largos, lentos y obsesivos.

Las jornadas de toma de muestras se organizan de la siguiente manera:


Salida desde Reconquista a Puerto Reconquista (distancia 16,3 km.- 26min. de viaje).
Traslado hacia algún punto del Riacho San Jerónimo (un brazo del Paraná) en lancha o caminando hasta la
orilla.
Una vez en el lugar, hago una toma de muestra del agua del río para tener en cuenta si su estado incide en el
color. Luego, en un cuaderno tomo nota del lugar, el clima, fecha y hora, estado del río y observaciones de ser
necesario.

Comienzo a formar un color según lo que ven mis ojos. En general ese primer color no es certero pero me
sirve para “calibrar” la mirada. A partir de aquí comienzo con la búsqueda. Algunos colores pueden ser
descartados por ser muy distintos a los que estoy viendo, pero en su mayoría son mínimas variaciones de un
mismo tinte hasta dar con el correcto. Cada uno de esos colores tiene un número de orden escrito sobre el
acetato, que tiene que ver con la aparición. Ese número de orden es anotado en un cuaderno donde también
escribo que colores lo componen. La jornada termina cuando llego a 28 colores aproximadamente, que es
cuando cubro la superficie del soporte que tengo para trasladarlos de vuelta a la ciudad.

Regreso desde Puerto Reconquista a Reconquista.

Secado de muestras. Destino un tiempo aproximado de un mes, donde estarán extendidas sobre una
superficie plana, en un espacio ventilado. Posteriormente comienzo con la numeración y detalle de colores al
dorso, especificando qué número de muestra es, y qué colores la componen.
Posible montaje de muestras de colores de río.
A su vez estas acciones de toma de muestras serán paralelamente registradas en video, en diferentes
instancias, de manera que cada registro evidencie la acción de pintar en simultáneo con los cambios
climáticos, el movimiento del río, el paisaje, la hora del día y fundamentalmente la insistencia por abordar lo
inabarcable.

Registro de acción de toma de muestras en El camino al Correntoso.Septiembre 2017.


https://www.youtube.com/watch?v=VvdYswpAdg0&feature=youtu.be

Pariente del mar.


Actualmente en desarrollo.
Esta pieza surge a partir de la imposibilidad del registro completo de un recurso natural como las aguas del
Paraná. Del deseo por recobrar esa sensación de lo inmenso e inabarcable que produce el río al estar frente a
él. Está conformada por grandes paños de lienzo pintados con acrílico y óleo que alcanzarían unos 6 metros de
longitud aproximadamente.
Pruebas de montaje
Los colores de un día.
Actualmente en desarrollo.
A partir de la obra Una pintura inabarcable. Ejercicios para reconstruir un río, donde tomo muestras del color
del Paraná, surgen estos retratos de colores en contraste simultáneo con el paisaje de río de donde fueron
tomados. La serie evidencia los cambios de clima, color, atmósfera, a medida que transcurre el tiempo de un
día.
Paisajes del color.

Actualmente en desarrollo. Es una serie de pinturas que surge a partir de la búsqueda del color del río. En
estos trabajos lo principal es la representación de alguna imagen determinada del paisaje litoral solamente
mediante variaciones de color. La forma real de cada componente del paisaje no es importante. Obtengo
como resultado un mecanismo parecido al del pixel o al de la baja resolución de imágenes donde la forma se
desdibuja y el color se destaca. Están pintadas con óleo sobre papel.

Sin título. Sin título.


Óleo sobre papel. Óleo sobre papel.
21x30cm. 30x40cm.
2018 2018
Encuentro entre el cielo y las hojas. Río Paraná en sombra con reflejo de cielo.
Óleo sobre papel. Óleo sobre papel.
35x50cm. 30x40cm.
2018 2018

Sin título. Sin título (detalle).


Óleo sobre papel.
35x50cm.
2018
El río Paraná al sol. El río Paraná al sol (Detalle).
Óleo sobre papel.
35x50cm.
2018

Datos de contacto I

Candela Pietropaolo
DNI: 33129211
29-07-1987
341- 6614054
Sarmiento 856
Reconquista, Santa Fe.
candepietropaolo@hotmail.com