Está en la página 1de 193

1

Excelentísimo Señor Martín Torrijos Espino


Presidente de la República
Honorable Señora Vivian Fernández de Torrijos
Primera Dama de la República

2
Desde la primera vez que pensamos en aspirar a la Presidencia de la Nación, y conversábamos sobre los
probables temas que debía tener una propuesta de Agenda de Gobierno, vimos la necesidad de incluir la
atención a la población con discapacidad y sus familias de manera prioritaria.

Es así, como en nuestro Plan de Gobierno se puntualizó el compromiso que, como Presidente de esta
Nación, asumimos en lo concerniente al tema de la Discapacidad. Desde el 1 de septiembre de 2004 con la
creación de la Secretaría Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad SENADIS y
del Consejo Nacional Consultivo para la Integración Social de las Personas con Discapacidad CONADIS
iniciamos un trabajo arduo; a través de estos dos estamentos, implementamos una Política Pública de
Inclusión Social, con miras a dar respuestas concretas y transversales en el tema de la discapacidad, dentro
de todo el engranaje gubernamental, con la encomiable labor, empuje y acompañamiento de mi esposa
Vivian Fernández de Torrijos, Primera Dama de la Nación.

La Importante deuda moral y social que la nación tiene con este sector de la sociedad panameña es grande;
ellos históricamente han vivido en situación de vulnerabilidad y de exclusión social. Y si pretendemos
construir un país con mejores oportunidades para sus habitantes, con un Plan de Desarrollo Integral, el
combate a la pobreza, la lucha por una mejor calidad de vida, era crucial pensar, hablar y actuar con miras a
un Desarrollo Social Inclusivo, porque no puede haber un mejor Panamá para unos y para otros no.

Todo ello nos hizo pensar que para orientar mejor el esfuerzo del Estado en el tema de la atención efectiva
de la población con discapacidad y sus familias, necesitábamos con urgencia dar respuesta a cuatro
interrogantes fundamentales ¿Cuántos son? ¿Cómo son? ¿Quiénes son? y ¿dónde están?, iniciando
entonces la delicada tarea de realizar la Primera Encuesta Nacional de Discapacidad PENDIS 2006 en
nuestro país.

PENDIS nos ha dicho que la prevalencia de la discapacidad en Panamá alcanza el 11.3% de la población
total, es decir 370,053 panameños y panameñas con discapacidad. Además a través de sus resultados
podemos saber cuales son sus principales características socioeconómicas, demográficas. Educativas,
laborales, epidemiológicas y sociales.

Presentamos al país el Primer Estudio de Discapacidad, con él Podemos responder a la pregunta ¿donde
están las personas con discapacidad? visualizando en sus páginas como las discapacidad se concentra con
mayor impacto, en algunos sectores del territorio nacional. Estas dos herramientas PENDIS y el Atlas de
Discapacidad, se constituyen hoy por hoy en nuestro faro, sus resultados deberán ser la guía el fundamento
de todo el accionar del Estado en la ejecución del Plan Estratégico Nacional para la Inclusión Social de las
Personas con Discapacidad y sus Familias.

Gracias al esfuerzo, dedicación y profesionalismo de un grupo de profesionales panameños presentamos a


la Nación uno de los logros más significativos en el tema de la discapacidad, por primera vez en la historia
de nuestro Panamá, se ha hecho visible este importante grupo de la sociedad.

Martín Torrijos Espino


Presidente de la República

3
Cuando se diseñan planes, programas y proyectos encaminados
a dar respuesta a los grupos vulnerables, son siempre
necesarios los números fríos. Es así como las mujeres, los
grupos afrodescendientes, los grupos indígenas, los pobres y los
extremadamente pobres, pasan de ser seres humanos a
convertirse en estadísticas que sustentan el porqué de esas
acciones encaminadas a sacarlos de su condición de
vulnerabilidad; procurando una mejor calidad de vida para ellos.

Nuestros censos, nuestras encuestas, nuestras formas de


cuantificarlos han tenido en estos grupos un relativo éxito;
aproximándonos bastante a su realidad. Sin embargo, hay un
grupo de seres humanos de quienes las estadísticas dicen con
certeza muy poco o casi nada; este grupo son las personas con
discapacidad, sobre ellos son comunes los “estimados”, los “aproximados”, los “cerca de”.

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud estiman que en el mundo


representan alrededor del 10% de la población total, es decir cerca de 600 millones de personas con
discapacidad.

En los últimos años, Panamá ha sufrido profundos cambios en todos los ámbitos del quehacer humano.
Nuestro país, nuestra economía y nuestra cultura han sido modificados. Los gobiernos democráticos han
enfrentado grandes desafíos, entre los que se destaca el combate a la pobreza. Hoy, los panameños
hemos comenzado a exigir también, cada día con más fuerza, el acceso y el respeto a nuestros derechos
ciudadanos y las personas con discapacidad y sus familias han hecho sentir su voz. A través de un
movimiento asociativo cada vez más fuerte logra donde que hoy hablemos de su inclusión social plena y del
respeto a su condición de personas, simplemente por el hecho de serlo; por encima de cualquier condición
de discapacidad, pues la discapacidad no se da en lo abstracto sino en el contexto social que la condiciona.

Por lo tanto, si pretendemos construir un nuevo Panamá, requerimos del conocimiento de cada una de las
diversas realidades de todos nuestros ciudadanos. Es por ello que La Primera Encuesta Nacional de
Discapacidad viene a darnos una fotografía de la realidad de los panameños y panameñas con
discapacidad, con quienes mantenemos una deuda como sociedad.

PENDIS 2005-2006 nos dice a viva voz que es inminente que la Política de Inclusión Social, pase de ser
una Política de Gobierno a ser una Política de Estado, pues con los resultados del presente estudio se
sustenta la ejecución con prioridad a nivel nacional de planes y programas integrales que satisfagan las
necesidades sentidas de las personas con discapacidad y sus familias.

Quisiera dar las gracias a cada uno de los hombres y mujeres que conformaron el equipo de trabajo de
PENDIS, pues por su entrega y compromiso profesional hoy, por primera vez en la historia de nuestra patria,
podemos dar respuesta a esas interrogantes que siempre retumbaban en nuestras mentes: ¿cuántos son?
¿dónde están? y ¿cómo son?

Gracias por Panamá y por las Personas con Discapacidad y sus Familias

Manuel De J. Campos L.
Director de SENADIS

4
MINISTERIO DE LA PRESIDENCIA

Excelentísimo Señor, Martín Torrijos Espino


Presidente de la República

Honorable Señora, Vivian Fernández de Torrijos


Primera Dama de la República

Su Excelencia, Ubaldino Real


Ministro de la Presidencia

Su Excelencia, Dilio Arcia


Vice Ministro de la Presidencia

Honorable Señor, Manuel De J. Campos L.


Director, Secretaría Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad

COORDINACIÓN DE PENDIS 2006

Honorable Señora, Magali M. Díaz Aguirre


Coordinadora Técnica de PENDIS-2006

Honorable Señor, Osvaldo Sánchez Casis


Coordinador Administrativo de PENDIS-2006

COLABORACION Y ASESORÍA TÉCNICA


Honorable Señora, Guadalupe Verdejo
Directora de la Organización Panamericana de la Salud/ Organización
Mundial de la Salud en Panamá

Honorable Señor, Armando Vásquez


OPS/OMS- Asesor Regional de OPS para Rehabilitación y Discapacidad

Honorable Señor, Manuel De J. Campos L.


Consultor Psicólogo – Especialista de Investigación en Salud

GRUPO PARA LA EDUCACIÓN Y MANEJO AMBIENTAL


SOSTENIBLE (GEMAS)

Honorable Señora, Ima M. Avila Quintero


Coordinadora del Proyecto PENDIS

Honorable Señora, Denis Hernández Barahona


Junta Directiva de GEMAS

5
6
Introducción……………………………………………………………………………… 1
1. Antecedentes…………………………………………………………………………. 4
1.1 Marco Conceptual……………………………………………………….............. 5
1.2 Marco Legal……………………………………………………………................ 9
2. Objetivos……………………………………………………………...……………… 14
2.1 Generales……………………………………………………………….............. 15
2.2 Específicos………………………………………………………………………. 15
3. Metodología………………………………………………………………………….. 17
3.1 Tipo de Muestreo………………………………………………………............... 17
3.2 Universo o Población de Estudio……………………………………………….. 18
3.3 Marco Muestral…………………………………………………………………… 19
3.4 Sector de Estudio.………………………………………………………………... 20
3.5 Estratificación…………………………………………………………………….. 20
3.6 Tamaño de la Muestra. …………………………………………………………. 21
3.7 Selección de la Muestra ………………………………………………………… 22
3.8 Estimación………………………………………………………………………… 22
3.9 Errores de Muestreo……………………………………………………………... 24
3.10 Instrumento de la Investigación ………………………………………………. 27
4. Tasa de Prevalencia ………………………………………………………………… 29
5. Presentación y Análisis de los Resultados ………………………………………. 30
5.1 Aspectos Demográficos…………………………………………………………. 30
5.1.1 Viviendas Particulares Ocupadas ………………………………………… 31
5.1.2 Población Total……………………………………………………............... 32
5.1.3 Población por Sexo…………………………………………………………. 34
5.1.4 Población por Edad…………………………………………………………. 36
5.1.5 Población por Sexo y Edad………………………………………………… 38
5.2 Aspectos Socioeconómicos……………………………………………………. 41
5.2.1 Características de los hogares – vivienda………………………………. 42
5.2.1.1 Vivienda………………………………………………………………… 42
5.2.1.1.1 Tipo de Vivienda………………………………………………….. 42
5.2.1.1.2 Formas de Tenencia……………………………………………… 42
5.2.1.2 Acceso a servicios básicos……………………...……………………. 43
5.2.1.2.1 Acceso a Agua Potable…………………………………………… 43
5.2.1.2.2 Servicio de Alcantarillado………………………………………… 44
5.2.1.2.3 Servicio de Energía Eléctrica…………………………………….. 44
5.2.1.2.4 Servicio de Eliminación de Basura………………………………. 45
5.2.1.3 Equipamiento del hogar……………………………………………….. 45
5.2.1.4 Otras características de los hogares - viviendas…………………… 50
5.2.1.4.1 Conformación……………………………………………............... 50
5.2.1.4.2 Tamaño del hogar…………………………………………………. 51
5.2.1.4.3 Jefatura del hogar…………………………………………………. 52

7
5.2.1.5 Estratificación de los hogares ……………………………………….. 53
5.2.1.5.1Metodología………………………………………………................. 54
5.2.1.5.2 Resultado según Indicador de Capacidad Económica…………… 56
5.2.1.5.2.1 Total país y provincia……………………………………………. 56
5.2.1.5.2.2 Jefes de hogar…………………………………………………… 59
5.2.1.5.2.3 Viviendas con servicios Básicos………………………………. 61
5.2.1.5.2.4 Hacinamiento…………………………………………………….. 62
5.2.1.5.2.5 Características educativas de los miembros del hogar.......... 62
5.3 Aspectos Educativos……………………………………………………………. 66
5.4 Aspectos de Salud Ocupacional……………………………………………….. 77
5.5 Aspectos Sociológicos………………………………………………………….. 98
5.5.1 Grado de satisfacción de los servicios recibidos versus tipo de 99
Discapacidad…………………………………………………………………
5.5.2 Grado de satisfacción de los servicios recibidos versus nivel de 100
instrucción de la población con discapacidad…………………………….
5.5.3 Grado de rechazo o no aceptación según tipo de Discapacidad……... 102
5.5.4 Nivel de rechazo o aceptación versus grado de instrucción 103
educativa……………………………………………………………………..
5.5.5 Lugares o grupos donde se perciben niveles de rechazo, según 104
sexo y tipo de discapacidad………………………………………………..
5.5.6 Grado de instrucción versus lugares o grupos donde se perciben 109
niveles de rechazo………………………………………………………….
5.5.7 Estado anímico de la población con discapacidad según tipo………… 110
5.5.8 Tipo de demandas y ayudas técnicas de acuerdo al tipo de 112
discapacidad…………………………………………………………………
5.5.9 Tipo de institución que ofrecen servicios a la población con 113
discapacidad versus lugares donde se reciben…………………………
5.5.10 Población con discapacidad según tipo de persona que le 114
presta apoyo o cuidado personal…………………………………………
5.6 Aspectos Epidemiológicos……………………………………………………… 116
5.6.1 Discapacidad por grupos etareos…………………………………………. 117
5.6.2 Discapacidad por Sexo…………………………………………………….. 121
5.6.3 Discapacidad por área……………………………………………………… 122
5.6.4 Discapacidad por edad de inicio, provincia – comarca…………………. 124
5.6.5 Discapacidad por tipo y causa…………………………………………….. 125
5.6.6 Análisis de Riesgo epidemiológico de algunas variables………………. 128
6. Conclusiones…………………………………………………………………............ 135
7. Recomendaciones…………………………………………………………………… 142
8. Glosario de términos………………………………………………………………… 148
9. Bibliografía……………………………………………………………………........... 159
10. Equipo de Trabajo………………………………………………………………… 167
11. Anexo de aspectos sociologicos…………………………………………………. 170
12. Anexo Epidemiologicos – Teoría del Riesgo …………………………………… 174
13. Anexo Validación por pares externos …………………………………………… 179

8
La situación de la discapacidad a nivel mundial, sobrepasa el ámbito de la salud, constituyéndose
en un reto evidentemente social ya que de acuerdo a la Naciones Unidas se estima que la décima
parte de la humanidad tiene una discapacidad. De los 600 millones un 20% de los más pobres del
mundo son personas con discapacidad. El 98% de las mismas residen en los países en vías de
desarrollo no tienen acceso a los servicios de rehabilitación; el 98% de las niñas y niños con
discapacidad no asisten regularmente a la escuela y el 80% de las personas en edad productiva
laboral están desempleados.

En la República de Panamá los grupos humanos vulnerables existentes siguen excluidos del
desarrollo y de la productividad. Estos grupos, presentan un conjunto de factores de riesgo
directamente ligados a condiciones de marginación social y económica; integrando la población
más pobre en su gran mayoría, víctimas de la inequidad entre ricos y pobres; con altos niveles de
desempleo; elevada tasa de deserción escolar y una muy limitada accesibilidad a los servicios de
educación, salud y oportunidades de trabajo.

Las personas con discapacidad y sus familias, en nuestro país han luchado y continúan luchando
por dejar de ser un grupo invisible, por un país donde se ejecuten políticas de estado que
garanticen un plan nacional sostenible que promueva la accesibilidad, la integración y la
participación a través del cumplimiento de los derechos y deberes consignados en nuestras leyes.
Considerando lo anterior en el plan de gobierno de Patria Nueva, el tema de la Discapacidad sería
tomado en consideración como una de las políticas que apuntan a hacerle justicia a este grupo
vulnerable. Se planteo la necesidad de contar con un estudio que permitiese la recolección de
elementos objetivos y confiables y que se ajuntasen a las nuevas tendencias de análisis de las
organizaciones especializadas sobre el tema.

Un aporte significativo en la búsqueda del conocimiento sobre la realidad nacional en este grupo
lo constituyen los resultados de La PRIMERA ENCUESTA NACIONAL DE DISCAPACIDAD
(PENDIS 2005-2006), los cuales presentan por primera vez a la faz de nuestro país y del mundo,
la prevalencia real de la discapacidad y la caracterización de este grupo de panameñas y
panameños, a través de las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Cuántos son? ¿Dónde están?
¿Quiénes son? ¿Cómo son?

El estudio da las bases para viabilizar las políticas dirigidas a hacer valer los derechos humanos,
la inserción de las personas con discapacidad con vías a mejorar su calidad de vida. El mismo
tiene cobertura a nivel nacional, que comprende áreas rurales, urbanas e indígenas y el enfoque
de género. La realización de este estudio, es una necesidad sentida por los grupos de la sociedad
civil y estudiosa de la materia tanto a nivel nacional como internacional.

Para la administración de Excelentísimo Señor Martín Torrijos Espino, Presidente, ha sido uno de
los grandes retos, “la construcción de una plataforma sólida de políticas públicas que se traduzca
en un instrumento que revierta la marginación y la invisibilidad que experimentan las personas con
discapacidad” (Plan Estratégico Nacional para la Inclusión Social de las Personas con
Discapacidad. 2005), prueba de ello fue la instalación el 1 de septiembre de 2006 de la Secretaria
Nacional para la Integración Social de las Personas con discapacidad (SENADIS) y el Consejo
Nacional de Discapacidad (CONADIS) además del apoyo brindado para la realización de La
Primera Encuesta Nacional de Discapacidad (PENDIS 2005- 2006).

2
Este informe final sobre el Estudio referente a la Prevalencia y Caracterización de la Discapacidad,
confirma muchos de los supuestos conceptuales e hipótesis que fueron construidas en torno a las
características de la discapacidad en Panamá, esbozados previamente en fase de planificación
del mismo y que constituyeron la línea base para el desarrollo de las diversas actividades que
desarrolla actualmente el Plan Estratégico Nacional (PEN).

Con la solidez y las sustentaciones estadísticas que brinda la metodología utilizada y validada por
pares externos para expandir los datos que posteriormente fueron analizados; se confirma que el
tema de la discapacidad es un problema multicausal de salud pública, que incluye los aspectos:
social, educativo, laboral y socioeconómico los cuales no están distantes de la significativa brecha
ya conocida que separa a ricos y pobres en nuestro país y que apunta hacia un entorno macro
social de inequidad y deficiente distribución de las riquezas.

Una de cada tres viviendas en nuestro país tiene por lo menos una persona con alguna
discapacidad, (sin discriminar el tipo, la severidad o la causa), siendo la tasa de Prevalencia de
11.3% lo que nos ubica, regionalmente, dentro de los valores estimados por la Organización
Panamericana de la Salud.

La investigación realizada en Panamá, coincide en concluir que la población más vulnerable gira
en torno a la dramática situación que presentan los grupos poblacionales en desventaja,
pertenecientes al sexo femenino; residentes en su gran mayoría de las áreas rurales de difícil
acceso, que conforman parte de la lista de corregimientos de pobreza y pobreza extrema; donde
la oferta de los servicios básicos es débil y además tienen un importante porcentaje de
desocupación por lo tanto su nivel de dependencia y baja autonomía no les permite una vida
independiente, con un alto y crónico nivel de insatisfacción y frustración siendo en suma
catalizadores sociales que exarceban o profundizan su discapacidad; llevándolos/as a un punto
crítico donde las intervenciones en rehabilitación resultan muy costosas para el propio individuo, la
familia y el Estado, pero principalmente no permiten el pleno ejercicio de sus derechos humanos y
sus libertades fundamentales.

El presente documento contiene todas las ayudas técnicas que facilitaron el proceso clave de
análisis tales como: cuadros porcentuales, gráficas, indicadores estadísticos de riesgo y resumen
de base de datos en lo concerniente al tema demográfico, socioeconómico, epidemiológico,
sociológico, educativo y laboral.

Este informe explica todos los aspectos metodológicos usados en el muestreo, en el tamaño de la
muestra y en la expansión de los resultados. Incluye también los índices utilizados y el cálculo de
riesgo. Además les presenta el análisis de los resultados encontrados, desde la perspectiva de
cada una de las especialidades involucradas en el estudio.

Con los hallazgos científicos sociales encontrados esperamos, tal como se manifiesta en los
objetivos del estudio, dar mejores y válidos insumos para la toma de decisiones político
administrativas en relación al tema de la discapacidad que involucre la participación no sólo del
Estado sino de las organizaciones civiles y las familias de la población con discapacidad.

3
4
1.1 Marco Conceptual
En la actualidad los organismos internacionales como la Organización de Naciones
Unidas (ONU), identifican la necesidad de reconocimiento de los derechos
humanos de las poblaciones; incluyendo las minorías, a través de la utilización de
estudios de población con alta rigurosidad científica y precisión que dé como
resultado la caracterización multifacética de estas poblaciones en general, y de la
discapacidad en particular que permitan la toma de decisiones políticas para la
construcción de planes de desarrollo humano sostenibles en busca de equiparación
de oportunidades y de inclusión social.

DEFINICION DE DISCAPACIDAD
La discapacidad como fenómeno social ha evolucionado y en la actualidad
responde a una serie de necesidades de orden científico, económico, educativo y
gerencial que dada su complejidad metodológica se hace necesaria la revisión de
diferentes tendencias multi y transdisciplinarias a nivel internacional y nacional.

En América, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha promovido y


recomendado la utilización del concepto de discapacidad bajo los siguientes
parámetros:

ES TODA LIMITACIÓN EN LA ACTIVIDAD Y RESTRICCIÓN EN


LA PARTICIPACIÓN, QUE SE ORIGINA EN UNA DEFICIENCIA
FÍSICA, SENSORIAL, PSÍQUICA Y/O MENTAL QUE AFECTA A
UNA PERSONA DE FORMA PERMANENTE EN SU
DESENVOLVIMIENTO COTIDIANO Y EN SU RELACIÓN CON
EL ENTORNO FÍSICO SOCIAL.

Dentro de esta definición cabe resaltar los dos ejes centrales de la misma
concentrados en:

1. “Limitación en la actividad”: hace referencia a las dificultades que un individuo


puede tener en su desempeño y en la realización de una actividad, originadas
en una deficiencia (por ejemplo: para ver, para oír, para caminar, para hablar,
para aprender, etc.).

2. “Restricción en la participación”: hace referencia a los problemas que un


individuo puede experimentar al involucrarse en situaciones vitales, originadas
en una deficiencia (por ejemplo: en la educación, en la recreación, en el
trabajo, etc.).

5
Cabe aclarar que si bien todas las personas tienen alguna limitación o restricción
para realizar diferentes actividades (como por ejemplo para cantar, para hablar en
público, para bailar, para hacer manualidades, para recordar fechas y direcciones,
etc.) son estas limitaciones y/o restricciones comunes y corrientes que, por lo
general no les afecta mayormente en el desenvolvimiento y en su vida diaria.

Sin embargo, algunas personas, ya sea de nacimiento o porque las adquieren


durante su vida, por accidente o enfermedad, tienen limitaciones más
determinantes, originadas en una deficiencia que sí les afectan en el
desenvolvimiento y en su vida diaria.

En este caso hablamos de “personas con discapacidad” (como por ejemplo no


poder hablar debido a una malformación en los órganos de fonación, no poder
bailar o hacer manualidades debido a una amputación, no poder retener ideas o
conceptos debido a un retardo mental, etc.).

La limitación en la actividad y la restricción en la participación siempre deben estar


originadas en una deficiencia, referida ésta al campo de la salud, es decir
originada en algún problema en las funciones o estructuras corporales, tales como
anomalías, defectos, pérdidas o cualquier otra desviación en las mismas. La
deficiencia no es lo mismo que la patología que la origina sino su manifestación.
Son ejemplos de deficiencia: ausencia de ojo, disminución del campo visual,
pérdida de audición en uno o en ambos oídos, pérdida de la producción de la voz,
disfasia, retraso mental, pérdida o ausencia de la capacidad para distinguir entre
fantasía o realidad, pérdida parcial o completa de la memoria, deformidad de
alguna parte del cuerpo, defecto en algún órgano interno (vesícula, riñón, esófago,
etc.).

Según se ha dicho, se desea dejar bien en claro que: tanto las “limitaciones en la
actividad” como las “restricciones en la participación” deben estar originadas en
una deficiencia, referida ésta al campo de la salud. Es por ello que se excluyen
limitaciones y restricciones originadas en factores socioeconómicos u otros
culturales (por ejemplo: niños que tienen dificultad en su ingreso a una escuela
debido a escasos recursos materiales o desinterés de su familia; personas que no
participan en un ámbito deportivo porque son excluidas por su raza o religión;
etc.).

La limitación en la actividad y la restricción en la participación deben ser


“actuales”, o sea estar afectando al individuo en el momento de la indagación y
“permanentes,” es decir duraderas, afectando o esperándose que afecte al
individuo por un tiempo superior a un año (por ejemplo: no camina porque tiene
atrofiadas o paralizadas ambas piernas, no habla porque es sordo.).

Esto excluye las discapacidades de corto plazo debido a condiciones temporales o


transitorias tales como fracturas o enfermedades (por ejemplo: no camina porque

6
tiene la pierna enyesada por una fractura, no habla por una aguda afonía a causa
de una gripe, etc.).

Es decir, si una persona tiene dificultades o problemas permanentes


(afectando o esperándose que afecte al individuo por un tiempo superior a
un año) para el desempeño o realización de una actividad, originadas en
una deficiencia, será considerada persona con discapacidad.

Por el contrario, si una persona no tiene o no declara ninguna dificultad o


problema permanente (que lo afecte por lo menos durante un año),
originada en una deficiencia, para el desempeño o realización de una
actividad se la considerará persona sin discapacidad.

No obstante estas características generales, y dada la complejidad de la temática


que se está investigando y la necesidad de hacer una detección adecuada, a los
efectos de esta Encuesta se adoptado los siguientes criterios:

Se incluyen:
Las personas de más de 65 años que experimentan una discapacidad
permanente, originada en una deficiencia aunque esta no esté claramente
delimitada u obedezca a procesos degenerativos en los que la edad influye
decididamente (por ejemplo: visión disminuida no superada por el uso de
anteojos o lentes; pérdida de audición; uso de audífonos; dificultades para
subir escaleras o transitar, o agarrar objetos sin ayuda; falta de orientación,
etc.).
Todas las personas con discapacidad permanente, aunque la tengan
superada con el uso de alguna ayuda técnica externa como muletas, sillas
de ruedas, prótesis de algún miembro, audífonos, oxígeno, sondas, etc. (por
ejemplo: camina solo pero con muletas o bastón; oye pero con audífonos;
sale y trabaja pero es “oxígeno-dependiente”, hace todas las tareas del
hogar pero usa siempre una pierna ortopédica; etc.).
Todas las personas con ayudas técnicas internas como marcapasos,
válvulas cardíacas, clavos, etc., o personas con algún órgano transplantado,
que se encuentren limitadas para desarrollar alguna actividad en la vida
cotidiana y que experimenten restricciones en la participación aún con este
tipo de ayudas (por ejemplo: tienen un marcapasos y presenta dificultades
para caminar, tiene un clavo en la pierna y no puede practicar deportes,
tiene un transplante de hígado pero no puede trabajar, etc.).

Se excluyen:
a las personas con dificultades o problemas de la visión, que las hayan
superado con el uso de anteojos o lentes.
Aquellas personas que hayan superado su discapacidad con el uso de
alguna ayuda técnica interna, y NO se encuentran limitadas para
desarrollar alguna actividad en la vida cotidiana y NO experimentan
restricciones en la participación (por ejemplo: tiene un marcapasos y

7
camina sin dificultad, tiene un clavo en la pierna y practica deportes, tiene
un transplante de hígado y trabaja, etc.).
Las personas afectadas por enfermedades, siempre que éstas NO
produzcan limitaciones en las actividades y restricciones en la participación.

Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la


Salud (CIF):
El objetivo principal de esta clasificación es brindar un lenguaje unificado y
estandarizado, y un marco conceptual para la descripción de la salud y los estados
“relacionados con la salud”. La clasificación revisada define los componentes de la
salud y algunos componentes “relacionados con la salud” y el “bienestar” (tales
como educación, trabajo, etc.). Por lo tanto, los dominios incluidos en la CIF
pueden ser considerados como dominios “de salud” y dominios “relacionados con
la salud”. Estos dominios se describen desde la perspectiva corporal, individual y
mediante dos listados básicos: Funciones - Estructuras Corporales y Actividades-
Participación. Como clasificación, la CIF agrupa sistemáticamente los distintos
dominios de una persona en un determinado estado de salud (Ej. lo que una
persona con un trastorno o una enfermedad hace o puede hacer). El concepto de
funcionamiento se puede considerar como un término global, que hace referencia a
todas las Funciones Corporales, Actividades y Participación; de manera similar,
discapacidad engloba las deficiencias, limitaciones en la actividad, o restricciones
en la participación. La CIF también enumera Factores Ambientales que interactúan
con todos estos “constructos”. Por lo tanto, la clasificación permite a sus usuarios
elaborar un perfil de gran utilidad sobre el funcionamiento, la discapacidad y la
salud del individuo en varios dominios.

La CIF pertenece a la “familia” de clasificaciones internacionales desarrolladas por


la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pueden ser aplicadas a varios
aspectos de la salud. Esta familia de clasificaciones de la OMS proporciona el
marco conceptual para codificar un amplio rango de información relacionada con la
salud (ej. el diagnóstico, el funcionamiento y la discapacidad, los motivos para
contactar con los servicios de salud) y emplea un lenguaje estandarizado y
unificado, que posibilita la comunicación sobre la salud y la atención sanitaria entre
diferentes disciplinas y ciencias en todo el mundo.

Dentro de las clasificaciones internacionales de la OMS, los estados de salud


(enfermedades, trastornos, lesiones, etc.) se clasifican principalmente en la CIE- 10
(abreviatura de la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión)
que brinda un marco conceptual basado en la etiología. El funcionamiento y la
discapacidad asociados con las condiciones de salud se clasifican en la CIF. Por lo
tanto, la CIE-10 y la CIF son complementarias, y se recomienda a los usuarios que
utilicen conjuntamente estos dos elementos de la familia de clasificaciones
internacionales de la OMS. La CIE-10 proporciona un “diagnóstico” de
enfermedades, trastornos u otras condiciones de salud y esta información se ve

8
enriquecida por la que brinda la CIF sobre el funcionamiento. La información sobre
el diagnóstico unida a la del funcionamiento, nos proporciona una visión más
amplia y significativa del estado de salud de las personas o poblaciones, y permite
un mejor empleo en los procesos de toma de decisiones.

Por otro lado la OMS aportó el documento WHO-DAS II elaborado por un grupo de
expertos de la conducta humana y salud mental cuyo objetivo principal fue lograr la
operacionalización efectiva y eficiente de la CIF permitiendo el uso de la misma en
investigaciones, estudios de poblaciones, certificación de la discapacidad,
evaluación actuarial de las primas de seguro entre otras.

1.2 MARCO LEGAL

El Plan Estratégico Nacional para la Inclusión Social de las Personas con


Discapacidad 2005- 2009, elaborado en nuestro país busca hacer realidad el
derecho a la inclusión social como estrategia para el desarrollo de esta población y
sus familias.

Tiene como base la legislación panameña que rige el sector, principalmente la Ley
Nº. 42 de 29 agosto de 1999 de Equiparación de Oportunidades para las Personas
con Discapacidad y el Decreto Nº. 103 de 1 de septiembre de 2004 que crea la
Secretaría Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad
(SENADIS) y el Consejo Nacional Consultivo para la Integración Social de las
Personas con Discapacidad (CONADIS). Este decreto establece que es función de
este Consejo: “Proponer estrategias destinadas a lograr la integración social de las
personas con discapacidad” lo que se constituye en el objetivo principal de este
plan.

Se fundamenta además, en los principios y acuerdos internacionales que Panamá


ha suscrito relacionados con los derechos de las personas con discapacidad.

Marco Legal Internacional


A continuación se enlistan las principales fuentes jurídicas relacionadas al tema de
discapacidad que han sido consideradas en otras latitudes y en nuestro país, las
cual fueron revisadas para la elaboración del plan nacional.

Declaraciones y Compromisos Nacionales e Internacionales

• Declaración de Cartagena de Indias: Aprobada el 30 de octubre de


1992 en Colombia. Tiene como finalidad reafirmar las normas
establecidas para la prevención de la discapacidad y la integración
socio-laboral efectiva de personas con limitaciones físicas, sensoriales
y psíquicas.
• Declaración de Managua: Aprobada el 3 de diciembre de 1993,
suscrita por 36 países de América. Formula el desarrollo de políticas

9
sociales a favor de los niños (as) y jóvenes con discapacidad y sus
familias, sobre la base de una visión común del bienestar social.
• Compromiso de Antigua, Guatemala enero de 1995: Plantea la
necesidad de dar seguimiento a la Declaración de Managua y a sus
implicaciones en beneficio de los niños y las niñas desde su
nacimiento hasta los seis años por ser la edad más vulnerable a
factores sociales, ecológicos, políticos, económicos y culturales que
afectan sus estructuras biológicas, psicológicas así como su identidad
cultural.
• El Compromiso de Montevideo: Da seguimiento a la Declaración de
Managua y a sus implicaciones en beneficio de los niños y niñas con
discapacidad de seis a doce años. Su meta prioritaria es el logro de la
integración educativa y el desarrollo al máximo de las personas con
discapacidad.
• Compromiso de México de mayo de 1995: Igualmente da
seguimiento a la Declaración de Managua, y sus implicaciones son en
beneficio de los adolescentes con discapacidad y sus familias para
integrarse a una vida plena en su comunidad.
• Compromiso de Atlapa 1995: Se desarrolla en un marco de los
derechos Humanos como responsabilidad de todos. Su importancia
está en la colocación del tema de discapacidad y los Derechos
Humanos en la agenda nacional promoviendo una incidencia en el
accionar de las instituciones y del sector de la sociedad civil bajo este
nuevo paradigma. Anuncia la necesidad de llevar a la práctica los
diversos planes de acción propuestos a favor de las personas con
discapacidad.
• Compromiso de El Salvador: Tiene como prioridad presentar ante las
instituciones rectoras de cada país, el Proyecto Regional de
Accesibilidad y de Eliminación de Barreras Arquitectónicas, a efecto de
que sea evaluado, respaldado y ejecutado en cada uno de los países
de la región.
• Compromiso de Atlapa 2000: Permitió la reflexión colectiva en
consenso general respeto a cuestiones medulares relativas a la
discapacidad dando como resultado la presentación de una propuesta
de Política Nacional de Atención a la Población con Discapacidad.

Leyes o Normas:

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha desarrollado una serie de


normas, leyes y declaraciones para el logro de la integración plena a la sociedad de
las personas con discapacidad, a saber:
• La Declaración Universal de los Derechos del Hombre, adoptada por la
Asamblea General de la ONU, el 10 de diciembre de 1948.
• La A/Res/2856 , mediante la cual la Asamblea General de la ONU adopta
el 20 de noviembre de 1971 la Declaración de los Derechos de las
Personas Deficientes Mentales.

10
• Resolución para la Prevención de la Discapacidad y Rehabilitación de las
Personas Minusválidas, aprobada el 16 de mayo de 1975, por el Consejo
Económico y Social de la ONU.
• La A/Res/3447 de 9 de diciembre de 1975, mediante la cual la Asamblea
General de la ONU aprueba la Declaración de los Derechos de las Personas
Minusválidas.
• El año 1981, mediante A/RES/71/123 de 16 de diciembre de 1976, es
declarado por la Asamblea General de la ONU, Año Internacional del
Minusválido (AIM).
• Res/179 de 14 de mayo de 1979, mediante la cual el Consejo Económico y
Social "Promueve la Prevención de la Discapacidad".
• La Resolución sobre "Medidas a favor de la Mujer Minusválida, sin
discriminación de edad" aprobada en julio de 1980, en La Conferencia
Mundial sobre el Decenio de las Naciones Unidas.
• Mediante A/RES/37/52 y A/RES/37/53 de 3 de diciembre de 1982, la
Asamblea General aprueba el Programa de Acción Mundial de las
Personas Minusválidas y Proclama el período 1983-1992 "Decenio de las
Naciones Unidas para las personas Minusválidas”.
• La RE/1984/26, aprobada el 24 de mayo de 1986 por el Consejo
Económico y Social de la ONU. "Sobre la Violación de los Derechos
Humanos y las Personas Minusválidas".
• Convención sobre los Derechos del Niño: Asamblea General Res 44/25,
anexo 44 UN. GAOR Sup. (N0.49) p. 1677, ONU Doc. A/44749 (1989),
entrada en vigencia el 2 de septiembre de 1990.

Marco Legal Nacional

Ha sido ratificado dentro de diversas resoluciones, acuerdos y tratados en el


marco internacional el concepto de que la atención a las personas con
discapacidad y sus familias deben basarse en el respeto a los derechos
humanos, que en su condición de ciudadano o ciudadana asisten a todo ser
humano, ésta debe ser considerada como sujeto activo de derecho y no como
receptor pasivo.

Existen normas que se han elaborado para la inclusión de las personas con
discapacidad; sin embargo, su cumplimiento es débil.

Las principales fuentes jurídicas a nivel nacional que fueron consultadas para el
diseño del plan nacional se listan a continuación

• Artículo No.19 de la Constitución Política de la República de Panamá.


• Ley No.15 de 1990- Convención de los Derechos del Niño.
• Ley No.1 de 28 de enero de 1992, en la cual se protege a las
personas con pérdidas auditivas.

11
• Decreto Ejecutivo No. 60 de 19 de abril de 1993 "Por el cual se
reglamenta el beneficio establecido en el artículo 14 de la Ley No.1
para personal con discapacidad”.
• Ley No. 18 de 8 de noviembre de 1993 "Por la cual se aprueba el Convenio
sobre readaptación profesional y el empleo de personas inválidas. Convenio
159 OIT”.
• Ley No.3 de 17 de mayo de 1995. Código de la Familia. Libro II.
Menores en Circunstancias Especialmente Difíciles. El artículo 17 define
Discapacidad y el artículo 518 establece iguales derechos a las
personas con discapacidad que la Constitución y otras Leyes le otorgan
a las demás personas. En su Libro III, De la participación del Estado en
las Políticas Sociales toma en cuenta a las personas con discapacidad.
• Ley Nº 27 de 1995 modificada, reformada y adicionada por la Ley Nº 38
de 2001. Violencia intrafamiliar y Violencia doméstica.
• Ley No. 34 de 6 de julio de 1995, "Por la cual se reforma la Ley Orgánica
de Educación y se establece que la educación de los niños y niñas con
• necesidades educativas especiales (NEE) será coordinada en el Ministerio
de Educación a través de la Dirección Nacional de Educación Especial”.
• Ley Nº 42 de 1997 por medio del cual se crea el Ministerio de la
Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia y la Dirección Nacional de
Discapacidad como organismo responsable en la coordinación,
planificación y ejecución de políticas sociales en materia de
discapacidad.
• Acuerdo Municipal Nº 19 de 10 de febrero de 1998, sobre la
Eliminación de Barreras Arquitectónicas; modificado por el Acuerdo
Municipal Nº. 27 de 9 de marzo de 1999, por el cual se establecen
diseños para la construcción de edificios de acceso al público y espacio
de usos públicos en el Distrito Capital.
• Decreto Ejecutivo No. 46 de 28 de diciembre de 1998, por el cual se
establecen las normas para la atención de personas con discapacidad y
se adoptan otras disposiciones con relación a la equiparación de
oportunidades y facilidades que debe recibir la población con
discapacidad.
• Ley Nº 42 de 29 de agosto de 1999 –Se establece la Equiparación de
Oportunidades para las personas con discapacidad.
• Decreto Ejecutivo Nº. 88 de 12 de noviembre de 2002. Se reglamenta la
Ley de Equiparación de Oportunidades.
• Decreto Ejecutivo Nº. 103 de 1 de septiembre 2004: crea la Secretaria
Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad.
(SENADIS) y el Consejo Nacional Consultivo para la Integración Social de
las Personas con Discapacidad.
• Decreto Ejecutivo N° 7 de 24 de febrero de 2005: apertura de la Oficina
Nacional de Salud Integral para la Población con Discapacidad del Ministerio
de Salud.
• Resuelto Nº -04DG/DAJ de 19 de noviembre de 2004: se crea la Oficina
de Igualdad de Oportunidades del Instituto Nacional de Cultura.

12
• Decreto Ejecutivo Nº 9 del 8 de marzo de 2005: Oficina para el Desarrollo
Socioeconómico de las Personas con Discapacidad del Ministerio de
Trabajo y Desarrollo Laboral
• Decreto Ejecutivo Nº 9 del 23 de marzo de 2005: Oficina para la Igualdad
de Oportunidades del Ministerio de Obras Públicas.

13
14
!

2.1 Objetivo General:

• Determinar la prevalencia y caracterización de las personas con algún tipo de


discapacidad en todo el territorio nacional.

2.2. Objetivos Específicos:

• Estimar la prevalencia de la discapacidad.

• Describir con enfoque de género las características sociológicas, económicas,


epidemiológicas, demográficas y laborales de las personas en situación de
discapacidad
• Identificar las demandas sanitarias, educativas, de empleo y sociales requeridas
por la población en condición de discapacidad.

15
16
"

Se aplicó La Primera Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad denominada


PENDIS cuyo objetivo es cuantificar y caracterizar a las personas con discapacidad, en su
desenvolvimiento cotidiano y en su relación con el entorno físico social.

Los datos de la Encuesta se obtuvieron a través de entrevistas directas efectuadas en las


viviendas que fueron elegidas, mediante el Método del Muestreo. Este método comprende
un conjunto de procedimientos, basados en la teoría de probabilidades, mediante los
cuales se investiga un pequeño porcentaje, científicamente seleccionado, de la población
que reside en Viviendas Particulares 1) y permite hacer estimaciones con un grado de
exactitud aceptable. El grupo de viviendas seleccionadas constituye una muestra
representativa del total.

3.1 TIPO DE MUESTREO

El tipo de muestreo que se aplicó ha sido el muestreo de conglomerado estratificado de


una etapa. En el que las unidades de primera etapa lo representa el segmento censal,
empadronándose a lo interno todas las viviendas particulares ocupadas existentes.

En cada una de las viviendas se investigan a toda la población residente en las mismas,
con objeto de identificar a aquellas personas que tienen alguna discapacidad.

3.2 UNIVERSO O POBLACIÓN DE ESTUDIO

La investigación va dirigida a la población que reside en las viviendas particulares


ocupadas del país.

1)
Viviendas Particulares: Usada o destinadas a ser usada como morada o domicilio independiente, por personas con o sin vinculo
familiar, pero que viven bajo régimen familiar.

17
Cuadro Nº1 Población Residente en las Viviendas Particulares Ocupadas en la República, según
Provincia Censo de Población y Vivienda 2000.

Población Viviendas Promedio Distribución


residente particulares de relativa
Provincias en las viv. ocupadas personas
Población U.P.V.
particulares por viv.
ocupadas
Total 2,787,232 681,799 4.1 100.0 100.0
Bocas del Toro 87,907 16,999 5.2 3.2 2.5
Coclé 200,483 44,496 4.5 7.2 6.5
Colón 199,959 49,715 4.0 7.2 7.3
Chiriquí 354,354 87,509 4.0 12.7 12.8
Darién 39,521 9,088 4.3 1.4 1.3
Herrera 101,743 27,202 3.7 3.6 4.0
Los Santos 82,680 25,052 3.3 2.9 3.7
Panamá 1,363,694 350,345 3.9 48.9 51.4
Veraguas 206,660 49,102 4.2 7.4 7.2
Comarca Kuna Yala 32,065 4,281 7.5 1.1 0.6
Comarca Emberá 8,201 1,498 5.5 0.3 0.2
Comarca Ngöbe Bugle 109,965 16,512 6.7 3.9 2.4
Fuente: Contraloría General de la República, Dirección de Estadística y Censo.

Como se observa la población según el Censo del 2000, ascendió a 2, 787,232 personas,
las que residen en 681,799 viviendas particulares ocupadas; resultando con un promedio
de 4.1 personas por vivienda. La provincia de Panamá destaca con una participación
poblacional de 48.9% y en viviendas de 51.4%.

3.3 MARCO MUESTRAL

El marco muestral que se utiliza para la selección de la muestra lo constituye el listado de


segmentos y la cartografía censal de mayo 2000, como apoyo a las actividades de campo.

Teniendo como referencia el objetivo del estudio, los segmentos censales se clasifican de
acuerdo a si contienen o no población con discapacidad.

18
Cuadro Nº 2 Segmentos Censales en la República por Tipo
de Población, según Provincia.

Segmentos Censales Distribución relativa

Población Con Sin


Total poblac. Poblac. Total C/disc. S/disc.
discapa- discapa-
citada citada
Total 68,995 30,110 38,885 100.0 43.6 56.4
Bocas del Toro 1,731 683 1,048 100.0 39.6 60.4
Coclé 5,220 2,395 2,825 100.0 45.9 54.1
Colón 4,808 2,069 2,739 100.0 43.0 57.0
Chiriquí 8,817 4,421 4,396 100.0 50.1 49.9
Darién 1,133 444 689 100.0 39.2 60.8
Herrera 3,055 1,302 1,753 100.0 42.6 57.4
Los Santos 2,982 1,314 1,668 100.0 44.1 55.9
Panamá 31,288 13,517 17,771 100.0 43.2 56.8
Veraguas 6,033 2,629 3,404 100.0 43.6 56.4
Comarca Kuna Yala 641 299 342 100.0 46.6 53.4
Comarca Emberá 298 99 199 100.0 33.2 66.8
Comarca Ngöbe Bugle 2,989 938 2,051 100.0 66.9 33.1
Fuente: Contraloría General de la República, Dirección de Estadística y Censo.

El total de los segmentos censales que en el marco de muestreo ascienden a 68,995 de


los cuales 30,110 (43.6%) reportaron población con discapacidad y 38,885 (56.4%) no
tienen población con discapacidad. Los segmentos censales que contienen población con
discapacidad, según el censo del 2000, tienen una participación relativa entre provincias
que oscila entre 33.2% y 66.9% respectivamente.

La provincia de Panamá contribuye con el 45.3% de los segmentos totales del país,
conteniendo un 43.2% de unidades de áreas con población afectada y el resto sin
afectación. La separación indicada garantiza la representación en la muestra de ambos
subconjuntos censales.

3.4 SECTOR DE ESTUDIO

Considerando el objetivo de la encuesta, y la necesidad de información que permita la


cuantificación puntual de las personas con discapacidad, se determinó que los sectores
de estudio lo constituyen los 75 distritos del país, es decir que para cada distrito se
obtendrán estimaciones confiables.

En este sentido los niveles de estudio a partir de los distritos son los siguientes:

19
SECTOR DE ESTUDIO CONSIDERADOS

Sector de Estudio Total Urbano Rural


República X X X
Provincia X X X
Distrito X - -

3.5 ESTRATIFICACIÓN
El proceso de estratificación permite mejorar los resultados de la investigación, para el
diseño muestral se aplicó la estratificación implícita; es decir, geográfica en cada distrito
(sector de estudio) subdividiendo cada uno en área urbana y rural, y dentro de éstas por
corregimiento.

ESTRATIFICACIÓN POR DISTRITO

Distrito y área Total Población con Población sin


discapacidad discapacidad

Distrito
Área
Corregimiento

3.6 TAMAÑO DE LA MUESTRA. AFIJACIÓN

Para proporcionar datos a nivel nacional y provincial por área, y a nivel distrital con un
cierto nivel de confiabilidad, se ha obtenido un tamaño muestral de 15,000 viviendas
particulares ocupadas a nivel nacional, realizando los cálculos a nivel de cada uno de los
75 distritos del país.

El tamaño muestral calculado por distrito, fue obtenido mediante el modelo matemático
del muestreo aleatorio simple proporcional, al cual se le aplicó un ajuste por efecto de
conglomeración y por la tasa de no respuesta.

n = K2NPQDEFF
K2PQT + NE2T

20
Donde:
N = Población total del i-esimo distrito
P = Proporción de éxito de la característica deseada del -esimo
distrito. P = 0.5
Q = 1– P. Proporción de fracaso de la característica no deseada
del i-esimo distrito. Q = 0.5
K = Nivel de confianza deseado del i-esimo distrito; para un 95%
de confianza, K = 1.96
E = Error de muestreo del i-esimo distrito, E = 0.05
T = Tasa de no respuesta del i-esimo distrito, T = 10%
DEFF = Efecto de diseño por conglomeración, DEFF = 2

TAMAÑO MUESTRAL EN LA REPÚBLICA, SEGÚN PROVINCIA.

Población Viviendas Segmento


Provincia Total Particulares Censal
Ocupadas

Total 63,424 15,000 1,965


Bocas del Toro 2,554 490 58
Coclé 5,164 1,170 145
Colón 4,190 1,008 143
Chiriquí 11,031 2,698 311
Darién 1,720 394 51
Herrera 5,933 1,569 202
Los Santos 5,846 1,806 225
Panamá 9,197 2,314 284
Veraguas 9,373 2,233 304
Comarca Kuna Yala 869 116 18
Comarca Emberá 1,562 291 58
Comarca Ngöbe Bugle 5,985 911 166

AFIJACIÓN DE LA MUESTRA

El criterio de afijación de la muestra aplicado en cada distrito fue la distribución


proporcional al tamaño del estrato (área urbana y rural) en cada uno de los distritos,
lo que garantiza la representación correspondiente

3.7 SELECCIÓN DE LA MUESTRA

El proceso de selección de la muestra de segmentos censales se obtuvo mediante


probabilidad proporcional al número de viviendas particulares ocupadas en la primera

21
etapa; mientras que las viviendas a lo interno de cada segmento seleccionado serian
investigada en su totalidad.

En el proceso de selección, se aplico el programa Excel para seleccionar la muestra; el


mismo utilizo el módulo de selección sistemática de los segmentos censales.

3.8 ESTIMACIÓN

El proceso de estimación o de inferencia estadística a los resultados de la investigación se


realiza mediante la aplicación del inverso de la probabilidad de selección de cada distrito y
ajustando mediante proyección demográfica.

3.9 ERRORES DE MUESTREO

Por razones económicas, de personal o de tiempo, en la mayoría de los casos, no es


posible realizar investigaciones completas. En estos casos se recurre al muestreo, el cual
consiste en tomar una fracción del universo, de manera tal que esa fracción represente al
colectivo en su totalidad. Sin embargo, siempre existirá una diferencia entre el resultado
obtenido de la muestra y el universo que representa. A esta diferencia entre los resultados
se le denomina Error de Muestreo. Mientras más grande es la muestra, es menor, en
promedio, el error de muestreo y, por lo tanto, es mayor la confianza que se tiene en los
resultados. Para que una muestra sea útil, se debe conocer el error de muestreo.

En ese contexto, a continuación se presentan los errores de muestreo calculados para


estimar poblaciones a nivel de provincia y área.

22
ERRORES DE M UESTREO
R a íz C u a d ra d a
E r ro r In t e rv a lo d e C o n f ia n z a (9 5 % ) C o e f ic ie n te E f e c to d e
P ro v in c ia y Á r e a E s tim a c ió n d e l E fe co d e
E s tá n d a r d e V a ria c ió n D is e ñ o
D is e ñ o
I n f e r io r S u p e r io r

P r o v in c ia T a m a ñ o P o b la c io n a l
B o c a s d e l T o ro 1 0 6 ,9 7 9 .4 9 ,1 8 7 .0 8 8 ,9 6 1 .2 1 2 4 ,9 9 7 .7 0 .1 1 4 .8 3 .8
C o c lé 2 2 5 ,8 9 2 .1 1 0 ,8 3 8 .8 2 0 4 ,6 3 4 .2 2 4 7 ,1 5 0 .1 0 .0 1 0 .1 3 .2
C o ló n 2 3 3 ,6 8 0 .8 1 9 ,8 0 3 .1 1 9 4 ,8 4 1 .4 2 7 2 ,5 2 0 .3 0 .1 3 2 .7 5 .7
C h iriq u í 4 0 7 ,5 7 4 .5 1 8 ,8 4 7 .7 3 7 0 ,6 0 8 .9 4 4 4 ,5 4 0 .1 0 .0 1 8 .0 4 .2
D a rie n 4 4 ,3 4 7 .5 2 ,9 9 9 .4 3 8 ,4 6 4 .8 5 0 ,2 3 0 .2 0 .1 3 .7 1 .9
H e rr e r a 1 1 0 ,3 5 3 .9 3 ,9 2 1 .0 1 0 2 ,6 6 3 .7 1 1 8 ,0 4 4 .1 0 .0 2 .6 1 .6
L o s S a n to s 8 9 ,2 4 9 .8 3 ,1 9 8 .2 8 2 ,9 7 7 .3 9 5 ,5 2 2 .3 0 .0 2 .1 1 .5
Panam á 1 ,6 3 8 ,1 6 3 .3 7 1 ,1 3 8 .7 1 ,4 9 8 ,6 4 0 .4 1 ,7 7 7 , 6 8 6 . 3 0 .0 1 1 2 .4 1 0 .6
V e ra g u a s 2 2 3 ,8 2 6 .1 8 ,7 4 5 .2 2 0 6 ,6 7 4 .3 2 4 0 ,9 7 8 .0 0 .0 6 .6 2 .6
C o m a rc a K u n a Y a la 3 6 ,7 7 1 .7 5 ,5 5 0 .8 2 5 ,8 8 5 .1 4 7 ,6 5 8 .3 0 .2 1 5 .3 3 .9
C o m a rc a E m b e r á 9 ,3 4 1 .9 4 9 0 .8 8 ,3 7 9 .4 1 0 ,3 0 4 .5 0 .1 0 .5 0 .7
C o m a rc a G n ö b e B u g lé 1 3 4 ,4 6 3 .5 4 ,5 5 4 .3 1 2 5 ,5 3 1 .1 1 4 3 ,3 9 5 .8 0 .0 2 .9 1 .7
T o ta l 3 ,2 6 0 ,6 4 4 .7 7 8 ,5 6 7 .6 3 ,1 0 6 ,5 5 1 .6 3 ,4 1 4 , 7 3 7 . 8 0 .0 . .

P o rc e n ta je d e l T o t a l
B o c a s d e l T o ro 3 .3 0 .3 2 .8 3 .9 0 .1 1 5 .0 3 .9
C o c lé 6 .9 0 .4 6 .3 7 .6 0 .1 1 1 .3 3 .4
C o ló n 7 .2 0 .6 6 .1 8 .4 0 .1 3 0 .7 5 .5
C h iriq u í 1 2 .5 0 .6 1 1 .4 1 3 .7 0 .0 1 8 .4 4 .3
D a rie n 1 .4 0 .1 1 .2 1 .6 0 .1 4 .1 2 .0
H e rr e r a 3 .4 0 .1 3 .1 3 .7 0 .0 3 .6 1 .9
L o s S a n to s 2 .7 0 .1 2 .5 3 .0 0 .0 3 .0 1 .7
Panam á 5 0 .2 1 .2 4 7 .9 5 2 .6 0 .0 3 4 .1 5 .8
V e ra g u a s 6 .9 0 .3 6 .3 7 .5 0 .0 8 .3 2 .9
C o m a rc a K u n a Y a la 1 .1 0 .2 0 .8 1 .5 0 .2 1 5 .4 3 .9
C o m a rc a E m b e r á 0 .3 0 .0 0 .3 0 .3 0 .1 0 .6 0 .8
C o m a rc a G n ö b e B u g lé 4 .1 0 .2 3 .8 4 .5 0 .0 4 .1 2 .0
T o ta l 1 0 0 .0 0 .0 1 0 0 .0 1 0 0 .0 0 .0 . .

Á re a T a m a ñ o P o b la c io n a l
U rb a n a 2 ,0 7 5 ,8 8 9 .2 7 5 ,7 9 4 .7 1 ,9 2 7 ,2 3 4 .4 2 ,2 2 4 , 5 4 4 . 0 0 .0 1 3 7 .9 1 1 .7
R u ra l 1 ,0 0 4 ,1 7 8 .4 1 9 ,3 9 6 .5 9 6 6 ,1 3 6 .4 1 ,0 4 2 , 2 2 0 . 4 0 .0 9 .8 3 .1
In d íg e n a 1 8 0 ,5 7 7 .1 7 ,1 9 6 .8 1 6 6 ,4 6 2 .2 1 9 4 ,6 9 2 .0 0 .0 5 .5 2 .3
T o ta l 3 ,2 6 0 ,6 4 4 .7 7 8 ,5 6 7 .6 3 ,1 0 6 ,5 5 1 .6 3 ,4 1 4 , 7 3 7 . 8 0 .0 . .

P o rc e n ta je d e l T o t a l
U rb a n a 6 3 .7 0 .9 6 1 .8 6 5 .5 0 .0 2 2 .4 4 .7
R u ra l 3 0 .8 0 .8 2 9 .2 3 2 .4 0 .0 1 9 .0 4 .4
In d íg e n a 5 .5 0 .2 5 .1 6 .0 0 .0 6 .9 2 .6
T o ta l 1 0 0 .0 0 .0 1 0 0 .0 1 0 0 .0 0 .0 . .

23
3.10 Instrumento de la Investigación:

Se diseñó un cuestionario a utilizarse en cada vivienda, para anotar los datos


que se solicitarían y la guía para desarrollar la entrevista en la vivienda. El
cuestionario consta de un conjunto de preguntas, que abordan diferentes temas,
cada uno de los cuales da origen a un capítulo.

A continuación se describen las partes que componen el cuestionario:

Capitulo A.I. Localización de la Vivienda (contiene 9 preguntas): se hace


referencia a la ubicación geográfica de la vivienda.

Capitulo A.II. Condición de la Vivienda (contiene 12 preguntas): en el


mismo, se solicitan datos sobre su condición: ocupada, desocupada,
temporal, etc.

Capitulo A.III. Algunas Características de la Vivienda (contiene 8


preguntas): con el objetivo principal es generar una clasificación
socioeconómica de la población, se incluyen algunas preguntas que
describen la condición de las viviendas y los enseres que posee la familia.

Capitulo B. Lista de Residentes en la Vivienda (contiene 12 preguntas):


comprende los nombres de todas las personas que residen habitualmente en la
vivienda, así como su relación de parentesco con el jefe, sexo, edad, estado
conyugal, seguro de salud, nivel de instrucción, asistencia escolar y participación
en la actividad económica.

Capitulo C. Detección de Personas con Dificultades (contiene 27 preguntas):


permite identificar a las personas de la vivienda que tienen alguna limitación, por
la cantidad de dificultad encontrada en la ejecución de sus actividades.
Comprende las siguientes subdirecciones:

C.1. Condición de Salud


C.2. Visual y Auditiva
C.3. Física
C.4. Intelectual / Psiquiátrico
C.5. Dificultades en Órganos y Sistemas
C.6. Cuidado Personal

24
Capitulo D. Caracterización de las Personas con Discapacidad (contiene 27
preguntas): se investiga la edad en que comenzó la deficiencia, la causa, el
acceso a los servicios de salud y sociales, capacidad para relacionarse con otras
personas, participación y aceptación social. Comprende las siguientes
subdirecciones:

D.1. Dificultades y Dispositivos de apoyo


D.2. Servicios utilizados y necesitados
D.3. Capacidad para relacionarse con otras personas
D.4. Participación y Aceptación
D.5. Interrelaciones y Derechos
D.6. Otras características

25
CONFIDENCIAL Cue stiona rio N º

FECHA Y DUR ACI ÓN DE LA EN TREVI S TA:


FECHA HORA DE INICI O HORA DE TERMI NACI ÓN DURACI ÓN DE LA EN TREVIS TA

AI. LOCALIZACIO N DE LA VIVIENDA


Pro vincia o Co marca______________________ ___ Calle o Avenida (N° o Nombre)__________ ______ _______ __ _
Distrito_____ _____________ __________________ Ed ificio o casa (N° o Nombre) ___________ ______ _______ ___
Corre gimie nto ________________ ______________ Cuarto o Apartamento N° ___________ _____________ ______
Lugar poblado_______________ ______ _______ __
Barriad a________________ _____________ _____ Unidad Primaria
(Segm ento) Prov. Dist. Correg. Estr. U.P.M.

AII. CONDICIÓN DE LA VIVIENDA


Anote el nombre de la persona que dará la información y Informante ______ _____________________
en la casilla, el número que le corresponde dentro del cues tionario. Persona N°.

VISITE TODAS LAS VIVIENDAS que se encuentran e n el recorrido del seg me nto y marq ue co n una (X) la condición de
la vivienda. Las o cupadas, ocup ada nue va, con ocup antes ausentes, tempo ral o fusio nada, debe n ser emp adronad as..

Vivienda o cup ad a 01 Viviend a d eso cupada 06 Rechazo 11


Vivienda o cup ad a nueva 02 Viviend a e n construcción 07 (No d io información)
Vivienda con ocupantes ausentes 03 Viviend a d estruid a 08
Vivienda temporal 04 Dejó de ser vivie nd a 09 Otro 12
Vivienda fusio nada 05 No aplicable a la entrevista 10 (especifiqu e)

AIII. ALGUNAS C ARACTERISTICAS DE LA VIVIENDA

P.1. Tipo de vivienda (por observación): P.5. Tiene luz e léctrica?


Casa Individua l ............................... 1 Si 1 No 2
Choza o rancho ... ........................ ... 2
Apar ta men to ................................... 3 P.6. Cómo elim ina la basura?
Cuar to en casa de vecindad ..... ........ 4
Servicio d e vehicu lo del municip io o par ticular … … . 1
I mprovisad a ..................................... 5
La que ma o en tierra … .… … … … … … … … … … … … .. 2
Lo cal no de stinado a hab itar,
La bo ta en o tro s lo te s, ríos, quebrada s … … … … … . 3
pero usado co mo vivienda ............... 6
O tros. Cua l? _______ ___________ ___________ 4

P.2. Tenencia de la vivienda: P.7. Cuántos cuartos tiene esta vivienda?


Propia (to ta lmen te p agada o Hip o tecada). 1
A lquilada … … .......... ........................ 2 En to ta l Para dor mir
Cedid a o prestada ........................ ..... 3
Condenada , invadida .. ........................ 4
P.3. Qué tipo de servicio sanitario o excusado tiene la vivienda? P.8. Equipo en funcionamiento y en uso?
Conectado a alcan tarillado o tanqu e sép tico … .. 1 (leer todas las alternativas)
De hueco o le trina … … … … … … … … … … … … . 2 E stu fa ............ ............... Si 1 No 1
No tiene … … … … … … … … … … … … … … … … … 3 Re frigeradora ................ Si 2 No 2
Lavadora ...................... Si 3 No 3
P. 3.1. Den tro de la ca sa 1 Fuera de la ca sa 2 Telé fono ( fijo) .................. Si 4 No 4
Telé fono ( celu lar) … … … Si 5 No 5
Televisor ...................... Si 6 No 6
P.4. Tiene agua potable? Au to móvil ............ ......... S i 7 No 7
Si 1 No 2

Dentro de la casa 1 Fuera de la casa 2

26
27
# !

Es una proporción que pretende señalar el tamaño de la población con


discapacidad con respecto al total de la población panameña. Valora la
importancia relativa de una parte de un fenómeno en relación a la totalidad del
mismo, es un porcentaje. Este indicador no mide el riesgo de enfermar o morir,
sino cómo se distribuyen los casos entre las personas afectadas. El numerador
es siempre parte del denominador, por lo cual se multiplicó por el factor 100.

En los estudios de Poblaciones, como es el caso de PENDIS, las tasas miden el


riesgo de que ocurra un evento dado en una población para así poder hacer
comparaciones válidas, relaciona el evento con la población en la cual aconteció
o puede acontecer. Es un excelente instrumento de comparación, por lo que
resulta de mucho valor su cálculo ya que mediremos bajo el mismo prisma que
han usado la mayoría de los países del mundo, la discapacidad.

Este indicador, Tasa de Prevalencia, (todos los casos de deficiencias,


limitaciones, o deficiencias en la actividad y participación social), permitirá saber
la proporción de panameñas y panameños con discapacidad, (incluye
básicamente las personas que pasaron a la sección D del Instrumento). Es un
indicador simple, sencillo, que no puede discriminar el grado de severidad, pero
que da una aproximación de fácil comprensión del tema que nos ocupa.

Personas Estimadas que


pasaron a la sección D
Tasa de Prevalencia de X 10 n
Personas con Discapacidad =
Población Estimada en el
período de aplicación de
la Encuesta

28
29
$ % &

Se conformó un equipo multidisciplinario, especialistas en las ramas de:


sociología. Epidemiología, salud pública, salud ocupacional, psicología,
educación, demografía, economistas, en discapacidad y otros.

5.1. ASPECTOS DEMOGRÁFICOS


La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 10% de la población a
nivel mundial, presenta algún tipo de discapacidad y que el 80% de éstos, viven
en países donde los servicios de atención son escasos y a veces nulos.

En el pasado, a solicitud del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE),


en Panamá se intentó en varias oportunidades, cuantificar a la población con
algún tipo de discapacidad, a través de la pregunta: “Impedimentos Físico o
Mental”, en los Censos Nacionales de Población y Vivienda; captándose en el
año 2000 a 52,197 personas con impedimentos, lo cual representaba sólo el
1.8% de la población total del país. Al considerar las estimaciones de la OMS,
las informaciones procedentes del Censo, sugieren una importante omisión; lo
cual es de esperar en una investigación que cubre un número plural de temas.

Por tanto, a fin de obtener cifras más realistas de la prevalencia de personas con
alguna discapacidad en nuestro país, la Secretaría Nacional para la Integración
Social de la Persona con Discapacidad (SENADIS), con el apoyo de la
Contraloría General de la República y el Grupo de la Educación y el Manejo
Ambiental Sostenible (GEMAS), realizó una Encuesta Especializada en una
muestra representativa de toda la población. En este estudio se caracterizó a la
población de acuerdo al tipo de discapacidad y posibles causas de la misma, la
condición social y económica de la familia, accesibilidad a los servicios
educativos, de salud, rehabilitación, recreación, etc., así como la oportunidad de
inserción en la fuerza laboral y otras actividades dentro de la comunidad.

Se sumaron a esta iniciativa otras Instituciones, las cuales hicieron valiosos


aportes en cuanto al contenido del Estudio, en calidad de Pares Externos; tales
como: el mismo SENADIS, Universidades, Institutos Especializados y
Asociaciones.

En el ámbito internacional ha sido de gran beneficio el apoyo de la Organización


Panamericana de la Salud (OPS), lo que permitió el acceso a la “Clasificación
Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF),
promulgada por la OMS y la OPS, para su aplicación en este tipo de
investigación a través de la asesoria del equipo técnico de Fondo Nacional de
Discapacidad (FONADIS), tanto en Panamá como en Chile esta última
auspiciada por los fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

De allí surge la definición de “Discapacidad”: que se aplica en el Estudio de


Panamá: “es toda limitación en la actividad y restricción en la participación, que

30
se origina en una deficiencia física, sensorial, psíquica y/o mental que afecta a
una persona de forma permanente en su desenvolvimiento cotidiano y en su
relación con el entorno físico y social”

Es de esperar que los resultados que se obtengan de esta investigación,


contribuyan a dirigir las acciones, enmarcadas en las Políticas Sociales hacia
este sector, mejorando los esfuerzos para proporcionarles igualdad de
oportunidades; al maximizar la participación de las personas con discapacidad
en la vida comunitaria, mejorando su condición de vida y su acceso a los
derechos humanos.

5.1.1 Viviendas Particulares Ocupadas:


De acuerdo con las Cifras
Gráfico 1.
Expandidas, de las casi Panamá. Viviendas Particulares Ocupadas con y
800,000 viviendas particulares sin personas con Discapacidad. Enero 2006.
ocupadas que existen en el
país, en un poco más de
268,000 se encuentra por lo
menos una Persona con
Discapacidad, es decir, en una Con Discapacidad
33,6%
de cada 3 viviendas (34%).
Sin Discapacidad
A lo interno del territorio 66,4%

nacional, esta proporción es


mayor en las Áreas Rurales
(39%) y aún más alta (52%)
en las Comarcas Indígenas;
sin embargo, como en Panamá el número de viviendas es mayor en las
Ciudades que en el Campo, 3 de cada 5 viviendas con alguna Persona con
Discapacidad, se encuentra en el Área Urbana5). Por otro lado, un poco menos
de la mitad (46%) se localizan en la Provincia de Panamá.

Cuadro Nº 3
Panamá. Viviendas Particulares Ocupadas con personas con
Discapacidad, según lugar de residencia: enero 2006.
Viviendas Particulares Ocupadas
Residencia Con personas con Discapacidad
Total
(Área) Número Porcentaje
Total 799,105 268,114 33.6
Urbana 532,627 160,097 30.1
Rural 239,717 94,191 39.3
Indígena 26,762 13,826 51.7
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero de 2006.

5)
Localidad Urbana: es la que tiene 1,500 hab. o más y cuenta con características urbanas, que comprende toda o
parte de la misma.

31
Al desagregar esta información a lo interno del país, las Comarcas Kuna
Yala y Gnöbe Bugle; así como las provincias6) con mayor población rural, tales
como: Veraguas, Coclé, Chiriquí, Herrera y Darién, presentan una mayor
cantidad de viviendas con al menos una Persona con Discapacidad, que el
promedio nacional; quedando por debajo: Los Santos, Colón y Panamá. A
diferencia de las anteriores, en la provincia de Bocas del Toro y la Comarca
Emberá, los resultados sugieren una importante omisión en la captación de esta
información.

Cabe advertir, que cuando se hagan los análisis por distrito7) errores de este tipo
pueden ser más frecuentes, y por tanto, limitar el uso de los datos para ciertos
distritos.
Cuadro Nº 4
Panamá. Viviendas Particulares Ocupadas con personas con
Discapacidad, según lugar de residencia: enero 2006.
Viviendas Particulares ocupadas,
Residencia con personas con Discapacidad
(Provincia - Comarca) Número Porcentaje
Kuna Yala 3,055 62.1
Gnöbe Buglé 10,559 52.4
Veraguas 23,148 43.6
Coclé 20,421 40.6
Chiriquí 40,517 40.1
Herrera 11,776 40.0
Darién 3,585 34.8
REPÚBLICA 268,114 33.6
Colón 19,091 32.8
Los Santos 8,757 32.3
Panamá 123,317 29.2
Bocas del Toro 3,677 17.8
Emberá 213 12.5
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

5.1.2 Población Total

De acuerdo a las cifras expandidas, la población total de la República de


Panamá, en enero del 2006, era alrededor de 3, 260,700 personas, de las
cuales, 370,000 tenían algún tipo de Discapacidad, lo cual constituye el 11.3%
de la población total.

Al igual que con las Viviendas, la Prevalencia de Personas con alguna


Discapacidad es mayor en las Áreas Rurales e Indígenas (14%) que en las
Áreas Urbanas (10%).

6)
Primera División Político – Administrativo.
7)
Segunda División Político Administrativa

32
Cuadro Nº 5. Grafico 2.
Panamá. Prevalencia de la Población con
Panamá - Prevalencia de la Personas con Discapacidad, Discapacidad, según lugar de residencia: enero 2006
según lugar de residencia: enero 2006 Porcentaje
16

Población 14

Con Discapacidad 12

Residencia Total
10
(Área) Número Porcentaje
8

Total 3,260,645 370,053 11.3 6

10.1% 13.6% 13.5%


Urbana 2,075,889 208,805 10.1 4

Rural 1,004,178 136,827 13.6 2

0
Indígena 180,577 24,421 13.5 Urbana Rural Indigena

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Sin embargo, por las mismas razones aludidas en el caso de las Viviendas, en
las ciudades se encuentra una mayor Población con alguna Discapacidad (56%).
Así mismo, en la provincia de Panamá se encuentra el 44% de esta población.

El análisis por Provincia y Comarca, al igual que en el caso de las Viviendas,


muestra una mayor Prevalencia de las Personas con Discapacidad, que el
promedio nacional, en las Comarcas Kuna Yala y Gnöbe Buglé, así como en las
provincias de Veraguas, Herrera, Darién, Coclé, Chiriquí y Los Santos;
quedando por debajo sólo las provincias de Colón y Panamá.

En cuanto a las Provincias de Bocas del Toro, así como la Comarca Emberá, los
resultados son cuestionables; ya que tratándose de áreas de alta ruralidad, difícil
acceso y dispersión demográfica, hace suponer mayores dificultades en la
recolección de los datos de la Encuesta y por consiguiente, mayores omisiones.

33
Cuadro 6.
Panamá. Prevalencia de la Población con Discapacidad, según
lugar de residencia: enero 2006.
Residencia Población con Discapacidad
(Provincia - Comarca) Número Porcentaje
Veraguas 34,925 15.6
Kuna Yala 5,625 15.3
Herrera 16,698 15.1
Darién 6,475 14.6
Coclé 31,800 14.1
Gnöbe Buglé 18,540 13.8
Chiriquí 53,383 13.1
Los Santos 11,591 13.0
REPÚBLICA 370,053 11.3
Colón 24,067 10.3
Panamá 162,376 9.9
Bocas del Toro 4,317 4.0
Emberá 255 2.7
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero de 2006.

5.1.3 Población por sexo:

La prevalencia de las personas


Gráfico 3.
con alguna Discapacidad, por Panamá. Prevalencia de la Población con Discapacidasd por Sexo: enero

sexo, revela que ésta es mayor 2006.

entre las mujeres (12.4%), que 16

entre los varones (10.4%). Este 14

comportamiento se aprecia en 12

todas las áreas dentro del 10

territorio nacional; siendo mayor Porcentaje


8
el diferencial en las ciudades. 6
10.4% 12.4%
4
Lo anterior pudiera sugerir una
2
condición más precaria de la
mujer respecto al hombre de la 0
Hombres Mujeres
ciudad, en cuanto a su salud.
Lo cual no parece razonable;
sin embargo, puede sugerir también una mejor cobertura de los hombres en
cuanto a los servicios de detección de las personas con Discapacidad, para su
rehabilitación.

34
Cuadro Nº 7 Panamá. Prevalencia de la población con Discapacidad
por sexo, según lugar de residencia: enero 2006.
Población con Discapacidad
Residencia
Número Porcentaje
(Área)
Diferencia por
Hombres Mujeres Hombres Mujeres
sexo

Total 170,315 199,738 10.4 12.4 2.0


Urbana 89,732 119,073 8.8 11.3 2.5
Rural 68,976 67,851 13.0 14.4 1.4
Indígena 11,607 12,814 13.2 13.8 0.6
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

En el caso de las áreas rurales y comunidades indígenas, es posible que se


haya producido una omisión mayor de mujeres que de hombres, con alguna
dificultad, lo que se deja ver en los elevadísimos índices de masculinidad que
presenta esta población, principalmente en la provincia de Darién y en la
Comarca Emberá y Kuna Yala, así como la mayor prevalencia de Discapacidad
entre los hombres, en Darién y en las Comarcas Kuna Yala y Emberá.

A nivel de provincia, el mayor diferencial por sexo, en cuanto a la prevalencia de


Discapacidad, se observa en Colón, Panamá, Coclé y Herrera, siendo ésta
mayor para las mujeres.

Cuadro Nº 8.
Panamá. Prevalencia de la Población con Discapacidad, por Sexo,
según lugar de residencia: enero 2006.
Porcentaje con Discapacidad
Residencia (Provincia -
Comarca) Diferencia por
Hombres Mujeres
sexo
Veraguas 15.0 16.2 1.2
Kuna Yala 16.4 14.4 -2.0
Herrera 13.9 16.4 2.5
Darién 17.8 10.7 -7.1
Coclé 12.8 15.4 2.6
Gnöbe Buglé 13.1 14.5 1.4
Chiriquí 12.5 13.7 1.2
Los Santos 12.2 13.8 1.6
REPÚBLICA 10.4 12.4 2.4
Colón 8.9 11.7 2.8
Panamá 8.6 11.2 2.6
Bocas del Toro 3.2 4.9 1.7
Emberá 3.8 1.6 -2.2
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

35
5.1.4 Población por edad:

La prevalencia de personas con Discapacidades es muy baja entre los infantes


(3.0%), la cual se incrementa en el tramo de los 5–9 años (4.8%), cuando el niño
ingresa al Sistema Escolar y se mantiene en (5.9%) hasta la Adolescencia Dado
el hecho de que muchas de las discapacidades en los niños no se captan en las
primeras edades, sino cuando éstos ingresan a la escuela, se puede sugerir que
la tasa real de Discapacidad entre los jóvenes menores de 20 años en Panamá,
puede ser alrededor del 6%. Con el aumento de la edad, las personas tienen
mayores riesgos de situaciones que pueden derivar en una discapacidad, lo cual
se comienza a percibir entre los adultos jóvenes (20-39 años), cuando la tasa de
prevalencia se eleva al 7.2%.

Motivado también por los traumatismos, y ante todo, por las enfermedades
degenerativas y crónicas, entre los adultos medios (40-64 años) la prevalencia
de las Discapacidades se eleva a 20% alcanzando el nivel máximo (42%) entre
los adultos mayores (65 años y más). El comportamiento de estas tasas de
prevalencia revelan que una de cada 5 personas con Discapacidad en el país,
se encuentran entre los adultos jóvenes (20-39 años) y 2 de cada 5 están entre
los adultos medios (40-64 años), los que suman el tramo de vida activa de la
población, vale decir, que 3 de cada 5 personas con limitaciones, se encuentran
entre los 20-64 años de edad.
Cuadro Nº 9.
Panamá. Prevalencia de la Población con Discapacidad,
por lugar de residencia, según grandes grupos de edad: enero 2006.
Población con Discapacidad
Grandes grupos de edad Residencia (Área)
Total
(Años) Urbana Rural Indígena
Número

TOTAL 370,053 208,805 136,827 24,421


0 - 4 (Infantes) 9,410 4,647 3,387 1,376
5 - 9 (Escolares) 17,072 8,133 7,736 1,203
10 - 19 (Escolares - Adolescentes) 36,848 22,221 12,137 2,490
20 - 39 (Adultos Jóvenes) 74,197 46,095 22,794 5,308
40 - 64 (Adultos Medio) 149,390 84,014 55,340 10,036
65 y más (Adultos Mayores) 83,136 43,695 35,433 4,008
Porcentaje

TOTAL 11.3 10.1 13.6 13.5


0 - 4 (Infantes) 3.0 2.6 3.3 4.9
5 - 9 (Escolares) 4.8 3.9 6.5 4.3
10 - 19 (Escolares - Adolescentes) 5.9 6.3 5.5 5.4
20 - 39 (Adultos Jóvenes) 7.2 6.6 8.3 11.5
40 - 64 (Adultos Medio) 20.0 16.6 25.7 38.0
65 y más (Adultos Mayores) 41.8 36.6 48.5 62.1
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

36
Como es de esperar, casi todas las tasas de prevalencia de personas con
Discapacidad son mayores en el campo que en las ciudades, destacando por su
magnitud, las de las áreas indígenas.

Gráfico 5.

PANAMÁ. PREVALENCIA DE LA POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD, POR EDAD,


PORCENTAJE SEGÚN ÁREA URBANA, RURAL E INDÍGENA: ENERO DE 2006
90,0

80,0

70,0

60,0

50,0

RURAL
INDÍGENA
40,0

30,0

20,0
URBANA
10,0

0,0
0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-75 75-80 80 y
más
EDAD (Años)

El análisis de las tasas de prevalencia de las personas con Discapacidad,


clasificadas por grandes grupos de edad y distribuidas por provincias y
comarcas indígenas, muestra, en todas las edades, los valores máximos en
provincias como: Darién y las Comarcas Kuna Yala y Gnöbe Buglé; mientras
que los valores mínimos se observan en provincias como: Colón y Panamá.

La observación de estos datos sugiere que en el tramo de 0-4 años de edad, se


dan las mayores diferencias: por cada niño con dificultades en la provincia de
Panamá se encuentran 5 en Darién. En lo que respecta al tramo de 5-9 años,
esta relación es de 2 a 5, al comparar las provincias de Panamá – Colón con
la del Darién y la Comarca Gnöbe Buglé. Finalmente, a partir del tramo de 10-
39 años, por cada persona con Discapacidad en la provincia de Panamá, se
encuentran 2 en igual condición en las Comarcas Gnöbe Buglé y Kuna Yala.

37
Cuadro Nº 10
Panamá. Prevalencia de la Población con
Discapacidad, por grandes grupos de edad,
según lugar de residencia: enero 2006.

Residencia Con Discapacidad


(Provincia - Grandes grupos de edad (años)
Comarca) 0 - 4 5 - 9 10 - 19 20 - 39 40 - 64 65 y más
Veraguas 1.9 5.1 7.3 9.3 28.0 53.3
Kuna Yala 6.8 2.4 6.1 7.1 34.2 67.8
Herrera 5.0 6.9 9.5 6.8 23.1 46.1
Darién 10.1 10.1 10.6 12.3 24.2 34.3
Coclé 4.9 7.0 6.8 8.3 23.2 54.5
Gnöbe Buglé 4.8 4.8 5.4 13.3 42.3 64.2
Chiriquí 2.6 6.2 5.6 7.3 22.3 50.8
Los Santos 4.1 4.6 3.8 5.2 17.3 43.9
REPÚBLICA 3.0 4.8 5.9 7.2 20.0 41.8
Colón 4.3 4.3 5.3 8.0 18.5 38.3
Panamá 2.3 3.9 5.9 6.7 17.2 33.6
Bocas del Toro 0.8 3.3 2.0 3.3 9.0 20.6
Emberá 0.8 4.2 2.9 3.4 2.3 0.0
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

5.1.5 Población por sexo y edad:

El análisis de la prevalencia de personas con alguna Discapacidad, cruzada por


sexo y edad, revela que entre los infantes (0 - 4 años) esta tasa es mayor en los
hombres que en las mujeres; entre los 5 - 9 años esta tasa es ligeramente
superior en las mujeres y en el tramo de los 10 -19 años (edad escolar y
adolescencia) la situación tiende a equilibrarse. Sin embargo, a partir de los 20
años comienza a observarse una mayor prevalencia de Discapacidad entre las
mujeres que en los varones, lo cual se acentúa a partir de los 40 años de edad,
(ver cuadro Nº 11).

Al nacer, el índice de masculinidad tiende a ser 105 hombres por cada 100
mujeres, en cualquier población humana, lo cual parece estar vinculado a la
mayor fragilidad del varón para sobrevivir en las primeras edades de la vida; lo
cual puede constatarse con las mayores tasas de Mortalidad Infantil masculina.
Por tanto, la mayor prevalencia de Discapacidad en los varones, en las primeras
edades, puede estar vinculada a esta situación; lo cual parece superarse en la
Pubertad y la Adolescencia (10 -19 años).

38
A partir de los 20 años, la sobre-mortalidad masculina vuelve a jugar un papel
importante en la estructura etarea de la población, dando lugar a una mayor
sobrevivencia de mujeres con respecto a los varones, en las edades adultas.
Esto puede explicar en parte, la mayor prevalencia de Discapacidad en las
mujeres adultas; así como la mayor vulnerabilidad de éstas a padecer
enfermedades degenerativas que limitan su actividad.

Cuadro Nº 11.
Panamá. Prevalencia de la Población con Discapacidad, Por Sexo,
Según Grandes Grupos de Edad: Enero 2006.
Grandes Grupos Población con Discapacidad
de Edad (Años) (Porcentaje)
Total Hombres Mujeres
Total 11.3 10.4 12.4
0-4 (Infante) 3.0 4.3 1.9
5-9 (Edad Escolar) 4.8 4.5 5.1
10-19 (Edad Escolar y Adolescencia) 5.9 5.9 6.0
20-39 (Adulto Joven) 7.2 6.6 7.8
40-64 (Adulto Medio) 20.0 17.6 22.4
65 y Más (Adulto Mayor) 41.8 37.1 46.5
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Lo anteriormente comentado se destaca aún más cuando se analiza el índice de


masculinidad y la distribución porcentual de la población por edad, lo cual se resume en
las Pirámides de Población, y en una edad promedio de 44 años para los varones y de
casi 47 años, para las mujeres con Discapacidad.

Son muy reveladores los resultados obtenidos para la población con Discapacidad, por
sexo y edad. A este respecto cabe destacar que la mayor cantidad de personas con
discapacidad se encuentran entre los adultos medios (40-64 años): 39% en los hombres
y 42% entre las mujeres; siguiéndole en importancia numérica los adultos
mayores (65 años y más), que suman el 22 % en los hombres y el 23% entre las
mujeres, (ver cuadro Nº 9). Gráfico 7.

PANAMÁ. PREVALENCIA DE LA POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD

Por otro lado, el que sólo el


PORCENTAJE
POR EDAD, SEGÚN SEXO: ENERO DE 2006.
70,0

20% de los hombres y


mujeres con alguna
60,0
MUJERES

Discapacidad tengan de 20- 50,0

39 años, no significa un 40,0

problema menor, si se tiene


en cuenta que estas 30,0

HOMBRES

personas se encuentran 20,0

presentes en edades de
10,0
máxima participación en la
actividad económica. Igual 0,0
0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-75 75-80 80 y

comentario cabria hacer


más
EDAD (Años)

para la población menor de


20 años, los cuales al estar en plena formación, merecen tener las mejores condiciones
de salud para el logro de su plena realización, (ver cuadro Nº 9).

39
Gráfico 6.
PANAMÁ. PIRÁMIDE DE POBLACIÓN CON TASA DE PREVALENCIA:
ENERO DE 2006.

TOTAL URBANA

Grupos de edad Grupos de edad


80y+ 80 y +
75-79 75 - 79
70-74 70 - 74
HOMBRES 65-69 MUJERES HOMBRES 65 - 69 MUJERES
60-64 60 - 64
55-59 55 - 59
50-54 50 - 54
45-49 45 - 49
40-44 40 - 44
35-39 35 - 39
30-34 30 - 34
25-29 25 - 29
20-24 20 - 24
15-19 15 - 19
10-14 10 - 14
5-9 5-9
0-4 0-4
12 10 8 6 4 2 0 0 2 4 6 8 10 12 12 10 8 6 4 2 0 0 2 4 6 8 10 12

Porcentaje Porcentaje

INDÍGENA RURAL

Grupos de edad Grupos de edad


80 y + 80 y +
75 - 79 75 - 79
70 - 74 70 - 74
HOMBRES 65 - 69 MUJERES HOMBRES 65 - 69 MUJERES
60 - 64 60 - 64
55 - 59 55 - 59
50 - 54 50 - 54
45 - 49 45 - 49
40 - 44 40 - 44
35 - 39 35 - 39
30 - 34 30 - 34
25 - 29 25 - 29
20 - 24 20 - 24
15 - 19 15 - 19
10 - 14 10 - 14
5-9 5-9
0-4 0-4
12 10 8 6 4 2 0 0 2 4 6 8 10 12 12 10 8 6 4 2 0 0 2 4 6 8 10 12
Porcentaje Porcentaje

40
41
5.2 ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS

5.2.1 CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES –VIVIENDA

En esta parte se explican algunas características de los hogares –viviendas,


relacionadas con las condiciones de vida de la población en general y de las
personas con discapacidad, en particular.

Específicamente, se describe la tenencia y el tipo de vivienda, la existencia de


los servicios básicos como: el agua potable, servicio sanitario, energía eléctrica,
recolección de la basura y equipamiento del hogar como: estufa, refrigeradora,
lavadora, teléfono, televisor y automóvil. Adicionalmente, se comentan aspectos
relacionados con la conformación del hogar, el promedio de miembros en los
mismos, el hacinamiento y la jefatura del hogar. Se termina el análisis
construyendo y aplicando el Índice de Capacidad Económica (CAPECO) para
estratificar los hogares.

5.2.1.1 VIVIENDA
GráficaNo.1
Gráfica Nº 7
5.2.1.1.1 Tipo de Tipo de Vivienda, según Área
Vivienda 100
80
En Porcentaje

En Panamá, las viviendas son 60


mayormente de tipo individual
40
en las áreas urbanas y rurales
no indígenas. Los 20
apartamentos, así como los 0
cuartos en casa de vecindad y Total Urbana Rural Indígena
las viviendas improvisadas, son Casa individual Choza o rancho
más bien típicos de las áreas Apartamento Otro
urbanas. En cambio, en las
áreas indígenas prevalecen las chozas o ranchos. Este comportamiento se
mantiene para las viviendas donde hay al menos una persona con
discapacidad.

5.2.1.1.2 Formas de Gráfica Nº 8


Gráfica No.2
Tenencia Tenencia de la Vivienda, según Área
100
La propiedad de una vivienda 80
E n P orc enatje

tiene un valor material y cultural


muy preciado para la mayoría de 60
los panameños, ya que le 40
proporciona cierta estabilidad a 20
los hogares. En ese contexto, la
mayoría de las viviendas en el 0
Total Urbana Rural Indígena
país son propias. Esta relación
Propia Alquilada Cedida o prestada Condenada, invadida

42
se mantiene en todas las áreas geográficas y en aquellos hogares donde viven
personas con discapacidad.

Vale la pena resaltar que la vivienda alquilada se usa como segunda alternativa
en el área urbana (19.5%) y la vivienda cedida o prestada en el área rural (6%).

5.2.1.2 ACCESO A SERVICIOS BÁSICOS

5.2.1.2.1 Servicio de agua potable

En promedio, la mayoría de los hogares investigados tienen disponible en sus


viviendas infraestructuras para abastecerse de agua para el consumo humano.
Así 8 de cada 10 viviendas a nivel nacional tienen acceso a la misma. Sin
embargo, se notan diferencias entre áreas, puesto que en las urbanas es casi
universal (98%), en las áreas rurales no llega al 75% y en las indígenas menos
de un tercio de las viviendas disponen de este preciado líquido.

Es preocupante el alto
porcentaje de población Gráfica
GráficaNo.3
Nº 9
indígena que no cuenta con este Tenencia de Agua Potable, por Área, según
Porcentaje
beneficio (68%), por lo que están ubicación
expuestas a mayores riesgos de 100
enfermedades.
80
A pesar de lo señalado con
respecto a los porcentajes de 60
población con acceso a agua
proveniente de acueducto, hay 40
que indicar que a nivel nacional
aproximadamente un 22% de la 20
población en general se
abastece de agua ubicada en el 0
patio de la vivienda o fuera de la Urbana Rural Indígena
propiedad, lo cual implica
acarrear el agua hasta el hogar y Tiene Agua Dentro de la Vivienda Fuera de la Vivienda
tenerla expuesta a
contaminaciones diversas.

Este hecho es notorio en las áreas rurales (46%) e indígenas (87%). La situación
descrita varía un poco para las viviendas en donde vive al menos una persona
con discapacidad, alcanzando un 26% de los hogares a nivel nacional, (ver
gráfica Nº.9).

43
5.2.1.2.2 Servicio de Alcantarillado
Los servicios sanitarios
conectados al sistema de Gráfica
Gráfica Nº 10
No.4
alcantarillado representan Hogares según tipo de Servicio Sanitario con que cuenta,
un 59.9% de las viviendas según Área
investigadas como
Porcentaje
promedio nacional. En el
80
caso de las viviendas
donde vive al menos una 60
persona con discapacidad
disminuye a 54%. Sin 40
embargo, se notan 20
diferencias entre áreas,
mientras en las urbanas 0
Urbana Rural Indígena
casi tres cuartas partes de
las viviendas están
Conectado alcantarillado/tanque séptico De hueco o letrina No tiene
conectadas a este
sistema, en las áreas
rurales no llega al 30% y en las indígenas solamente 1% de las viviendas
cuentan con esta conexión.

En el área rural el 67% utiliza el servicio de hueco o letrina y 5 de cada 10


viviendas indígenas no tiene ningún tipo de eliminación de excretas.

En cuanto a la ubicación de este beneficio, a nivel nacional el 60% de la


población dispone de servicio sanitario ubicado dentro de la casa, inclusive en
las áreas urbanas el acceso al mismo sólo llega al 75.7% Esta situación no
difiere para la población que presenta alguna discapacidad, (ver gráfica Nº 10).

5.2.1.2.3. Servicio de Energía


Eléctrica Gráfica
Gráfica Nº 11
No.5
Porcentaje
Viviendas con acceso a Luz Eléctrica, por Área
El acceso al servicio de energía
eléctrica se considera alto ya 100
que alcanza a un 85% de las 80
viviendas en el país. Las
diferencias regionales se 60
aprecian a favor de las viviendas 40
ubicadas en las áreas urbanas
donde el 98.7% tiene acceso a 20
este servicio, mientras que en 0
las rurales su proporción es de Urbana Rural Indígena
64%, siendo el acceso más Sí Tiene No Tiene
precario el observado en las
áreas indígenas donde apenas

44
se registra un 6.5%, más aún, en las viviendas donde viven las personas con
alguna discapacidad apenas alcanza a 3.9%, (ver gráfica Nº 11).

5.2.1.2.4. Servicio de
Eliminación de Basura Gráfica
Gráfica Nº 12
No.6
Viviendas según Sistema de Eliminación de Basura,
por Área
El servicio de recolección de Porcentaje

basura es accesible a más del 100

60% de los hogares investigados 80

en el país. Sin embargo, este 60


servicio es primordialmente
40
urbano ya que 9 de cada 10
20
hogares cuenta con este servicio.
Igual comportamiento se observa 0
Urbana Rural Indígena
en los hogares en donde hay por
lo menos una persona con vehículo municipio/particular La quema o entierra

discapacidad. La bota en lotes/ríos/quebradas Otros

Una proporción apreciable (10%)


de los hogares de las viviendas
urbanas queman la basura o la tiran al patio, lotes baldíos y ríos. En las áreas
rurales, donde el servicio de recolección de basura cubre apenas a un 15% de
las viviendas, el 77% de los hogares quema la basura y el resto la tira al campo
o al río. En las áreas indígenas, en donde es casi nulo el servicio de recolección
de basura, el 53.6% de los hogares la entierra o quema y el 30.6% tira la basura
en lotes, ríos o quebradas, (ver cuadro Nº 12 - gráfica Nº.12).

De lo anterior se concluye que existen problemas importantes de contaminación


ambiental en todas las áreas geográficas, primera, por insuficiencia del servicio
de recolección y segunda, por prácticas inadecuadas de tratamiento de la
basura por parte de la población.

5.2.1. 3 EQUIPAMIENTO DEL HOGAR

De las viviendas investigadas un 72.8% de los hogares del área rural, señaló
contar con estufa para cocinar, notándose que sólo uno de cada 10 hogares de
las áreas indígenas dispone de este beneficio. Seis de cada 10 viviendas
manifestó contar con refrigeradora y lavadora. En cuanto al teléfono, es
apreciable la diferencia entre el uso del teléfono fijo y el celular, inclusive en las
áreas indígenas, ya que el uso del teléfono celular es el doble del teléfono fijo en
todas las áreas. El televisor está presente en el 95% de las viviendas urbanas a
nivel nacional en cambio, en las rurales un 57.7% registró contar con este
beneficio y en las indígenas apenas llega al 3%. En cuanto a la tenencia de

45
automóvil, un 26.8%, a nivel nacional manifestó contar con este beneficio, en las
rurales un 34% y en las indígenas menos de 1% de los hogares.

En cuanto al equipamiento del hogar, el comportamiento observado en los


hogares en donde vive al menos una persona con discapacidad es muy similar a
la de los hogares a nivel nacional, aunque en menor proporción, (ver cuadro Nº
13 - gráfica Nº 13).

Gráfica No.7 Nº 13
Grafica
Equipamineto de las Viviendas, por Área
Porcentaje

100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
Estufa Refrigeradora Lavadora Teléfono (fijo) Teléfono Televisor Automóvil
(celular)
Total Urbana Rural Indígena

46
Cuadro No.12
Cuadro No.1
Total de Hogares / Viviendas Investigadas, por Área, según Características de las Viviendas

Total Urbana Rural Indígena Total Urbana Rural Indígena


Características
Valores Absolutos Valores Relativos

Tipo de Vivienda 798.463 532.158 239.589 26.717 100,0 100,0 100,0 100,0

Casa individual 631.573 407.877 214.374 9.321 79,1 76,6 89,5 34,9
Choza o rancho 41.977 2.435 22.146 17.396 5,3 0,5 9,2 65,1
Apartamento 98.601 97.414 1.187 12,3 18,3 0,5
Cuarto en casa de vecindad 21.516 20.495 1.021 2,7 3,9 0,4
Improvisada 3.745 3.212 532 0,5 0,6 0,2
Local no destinado a habitación 1.052 724 328 0,1 0,1 0,1

Tenencia de la Vivienda 797.325 531.402 239.345 26.578 100,0 100,0 100,0 100,0

Propia 648.170 406.714 215.318 26.137 81,3 76,5 90,0 98,3


Alquilada 112.585 103.528 8.760 298 14,1 19,5 3,7 1,1
Cedida o prestada 25.349 10.761 14.446 142 3,2 2,0 6,0 0,5
Condenada, invadida 11.221 10.399 822 1,4 2,0 0,3

Acceso al agua potable 799.010 532.597 239.696 26.717 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí Tiene 706.502 521.680 176.395 8.427 88,4 98,0 73,6 31,5


No tiene 92.507 10.917 63.301 18.290 11,6 2,0 26,4 68,5

Ubicación del suministro de agua 705.718 521.240 176.052 8.427 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 556.009 457.597 97.339 1.073 78,8 87,8 55,3 12,7
Fuera de la casa 149.709 63.643 78.712 7.354 21,2 12,2 44,7 87,3

Servicio sanitario o excusado 799.010 532.597 239.696 26.717 100,0 100,0 100,0 100,0

Conectado a alcantarillado o tanque séptico 478.691 411.324 67.033 334 59,9 77,2 28,0 1,2
De hueco o letrina 292.264 118.449 159.730 14.085 36,6 22,2 66,6 52,7
No tiene 28.054 2.824 12.932 12.298 3,5 0,5 5,4 46,0

Ubicación del servicio sanitario 770.956 529.773 226.764 14.419 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 463.713 401.040 62.512 161 60,1 75,7 27,6 1,1
Fuera de la casa 307.243 128.733 164.252 14.258 39,9 24,3 72,4 98,9

Luz eléctrica 798.889 532.534 239.638 26.717 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí Tiene 681.391 525.863 153.800 1.728 85,3 98,7 64,2 6,5


No tiene 117.498 6.672 85.837 24.989 14,7 1,3 35,8 93,5

Eliminación de la basura 798.916 532.597 239.602 26.717 100,0 100,0 100,0 100,0

Servicio del vehículo del municipio o particular 513.026 476.471 36.461 94 64,2 89,5 15,2 0,4
La quema o entierra 248.723 48.861 185.548 14.314 31,1 9,2 77,4 53,6
La bota en otros lotes, ríos, quebradas 26.744 5.396 13.170 8.179 3,3 1,0 5,5 30,6
Otros 10.422 1.869 4.424 4.129 1,3 0,4 1,8 15,5

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

47
Cuadro
CuadroNo.12 Cont…
No.1 Cont…
Hogares de Personas con Prevalencia de Discapacidad, por Área, según Características de la Vivienda

Total Urbana Rural Indígena Total Urbana Rural Indígena


Características
Valores Absolutos Valores Relativos

Tipo de Vivienda 267.764 159.848 94.089 13.826 100,0 100,0 100,0 100,0

Casa individual 217.507 128.462 84.745 4.299 81,2 80,4 90,1 31,1
Choza o rancho 18.247 559 8.160 9.527 6,8 0,3 8,7 68,9
Apartamento 25.107 24.413 694 9,4 15,3 0,7
Cuarto en casa de vecindad 5.877 5.733 144 2,2 3,6 0,2
Improvisada 710 510 201 0,3 0,3 0,2
Local no destinado a habitación 316 171 146 0,1 0,1 0,2

Tenencia de la Vivienda 267.025 159.112 94.125 13.789 100,0 100,0 100,0 100,0

Propia 231.244 131.252 86.389 13.602 86,6 82,5 91,8 98,6


Alquilada 23.718 21.071 2.476 171 8,9 13,2 2,6 1,2
Cedida o prestada 8.730 3.465 5.250 15 3,3 2,2 5,6 0,1
Condenada, invadida 3.334 3.324 10 1,2 2,1 0,0

Acceso al agua potable 268.114 160.097 94.191 13.826 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí 232.497 157.052 70.636 4.809 86,7 98,1 75,0 34,8


No 35.618 3.046 23.554 9.018 13,3 1,9 25,0 65,2

Ubicación del suministro de agua 231.968 156.708 70.452 4.809 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 171.954 134.538 36.842 574 74,1 85,9 52,3 11,9
Fuera de la casa 60.014 22.170 33.610 4.234 25,9 14,1 47,7 88,1

Servicio sanitario o excusado 268.114 160.097 94.191 13.826 100,0 100,0 100,0 100,0

Conectado a alcantarillado o tanque séptico 144.404 120.594 23.735 76 53,9 75,3 25,2 0,5
De hueco o letrina 111.403 39.011 64.823 7.569 41,6 24,4 68,8 54,7
No tiene 12.307 493 5.632 6.182 4,6 0,3 6,0 44,7

Ubicación del servicio sanitario 255.807 159.605 88.558 7.644 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 140.377 117.494 22.821 62 54,9 73,6 25,8 0,8


Fuera de la casa 115.430 42.111 65.737 7.582 45,1 26,4 74,2 99,2

Luz eléctrica 268.109 160.097 94.185 13.826 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí Tiene 218.437 157.359 60.168 909 81,5 98,3 63,9 6,6


No tiene 49.672 2.738 34.016 12.918 18,5 1,7 36,1 93,4

Eliminación de la basura 268.079 160.097 94.155 13.826 100,0 100,0 100,0 100,0

Servicio del vehículo del municipio o particular 151.460 139.845 11.615 56,5 87,4 12,3
La quema o entierra 99.730 17.724 75.096 6.910 37,2 11,1 79,8 50,0
La bota en otros lotes, ríos, quebradas 11.683 1.846 5.316 4.521 4,4 1,2 5,6 32,7
Otros 5.206 682 2.129 2.395 1,9 0,4 2,3 17,3

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

48
Cuadro No.12
Cuadro No.1 Conclusión
conclusión
Hogares de Personas con Discapacidad según el Indice, por Área, según Características de la Vivienda

Total Urbana Rural Indígena Total Urbana Rural Indígena


Características
Valores Absolutos Valores Relativos

Tipo de Vivienda 150.806 90.045 51.377 9.385 100,0 100,0 100,0 100,0

Casa individual 122.065 72.724 46.680 2.661 80,9 80,8 90,9 28,4
Choza o rancho 11.212 151 4.337 6.724 7,4 0,2 8,4 71,6
Apartamento 11.378 11.295 82 7,5 12,5 0,2
Cuarto en casa de vecindad 5.503 5.438 64 3,6 6,0 0,1
Improvisada 343 265 78 0,2 0,3 0,2
Local no destinado a habitación 306 171 135 0,2 0,2 0,3

Tenencia de la Vivienda 149.972 89.263 51.362 9.347 100,0 100,0 100,0 100,0

Propia 131.666 73.808 48.665 9.193 87,8 82,7 94,7 98,4


Alquilada 12.077 11.348 575 154 8,1 12,7 1,1 1,6
Cedida o prestada 3.535 1.418 2.117 2,4 1,6 4,1
Condenada, invadida 2.694 2.688 6 1,8 3,0 0,0

Acceso al agua potable 150.993 90.232 51.377 9.385 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí 129.568 88.392 37.809 3.367 85,8 98,0 73,6 35,9


No 21.425 1.839 13.567 6.018 14,2 2,0 26,4 64,1

Ubicación del suministro de agua 129.138 88.098 37.674 3.367 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 94.740 74.252 20.090 398 73,4 84,3 53,3 11,8
Fuera de la casa 34.397 13.845 17.583 2.969 26,6 15,7 46,7 88,2

Servicio sanitario o excusado 150.993 90.232 51.377 9.385 100,0 100,0 100,0 100,0

Conectado a alcantarillado o tanque séptico 81.761 68.609 13.094 58 54,1 76,0 25,5 0,6
De hueco o letrina 61.633 21.466 35.166 5.001 40,8 23,8 68,4 53,3
No tiene 7.599 157 3.116 4.326 5,0 0,2 6,1 46,1

Ubicación del servicio sanitario 143.394 90.075 48.261 5.059 100,0 100,0 100,0 100,0

Dentro de la casa 79.339 66.682 12.612 45 55,3 74,0 26,1 0,9


Fuera de la casa 64.055 23.392 35.649 5.014 44,7 26,0 73,9 99,1

Luz eléctrica 150.993 90.232 51.377 9.385 100,0 100,0 100,0 100,0

Sí Tiene 121.362 88.362 32.631 369 80,4 97,9 63,5 3,9


No tiene 29.632 1.870 18.746 9.016 19,6 2,1 36,5 96,1

Eliminación de la basura 150.993 90.232 51.377 9.385 100,0 100,0 100,0 100,0

Servicio del vehículo del municipio o particular 84.658 78.459 6.199 56,1 87,0 12,1
La quema o entierra 55.737 10.300 40.833 4.604 36,9 11,4 79,5 49,1
La bota en otros lotes, ríos, quebradas 7.276 1.005 3.156 3.114 4,8 1,1 6,1 33,2
Otros 3.322 467 1.188 1.667 2,2 0,5 2,3 17,8

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

49
Cuadro No. 13
Equipamiento, por Área, según Tipo de Hogar
Equipo Total Urbana Rural Indígena
Total de hogares 799.020 532.597 239.706 26.717
Porcentaje Porcentaje Porcentaje Porcentaje
Estufa 88,0 98,3 73,7 13,0
Refrigeradora 68,8 85,0 40,1 3,7
Lavadora 60,4 73,5 37,8 1,2
Teléfono (fijo) 39,1 52,7 13,0 0,9
Teléfono (celular) 61,2 75,9 35,0 2,2
Televisor 81,1 95,4 57,7 3,4
Automóvil 26,8 34,0 13,6 0,9
Hogares de Personas con Prevalencia de Discapacidad
Total 268.114 160.097 94.191 13.826
Porcentaje Porcentaje Porcentaje Porcentaje
Estufa 84,1 97,0 72,8 12,2
Refrigeradora 63,0 82,7 38,2 3,8
Lavadora 55,3 70,4 37,6 0,9
Teléfono (fijo) 35,8 52,4 12,6 0,7
Teléfono (celular) 52,9 68,4 34,0 1,8
Televisor 75,9 93,4 56,8 2,9
Automóvil 19,8 27,1 10,2 0,7

Fuente: Primera Encuestas Nacional de Discapacidad, Enero 2006.

5.2.1.4 OTRAS CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES –VIVIENDAS-

En adición a las características ya comentadas, aquí se agregan algunas


consideraciones relativas a la conformación del hogar, al tamaño y a la jefatura
de los mismos.

5.2.1.4.1 Conformación

Del total de hogares investigados a nivel nacional, en 33.6% de los mismos vive,
al menos, una persona con alguna discapacidad, es decir, 3 de cada 10 hogares
presenta una persona con alguna discapacidad.

La desagregación por lugar de residencia muestra que en el área indígena


supera el 50% de hogares con al menos una persona con discapacidad, le
sigue el área rural con 39% y la urbana con 30%.

50
CUADRO No. 14

Otras Características de los Hogares Investigados, por Área

Caracterìsticas Total Urbana Rural Indígena


Hogares de personas con prevalencia de discapacidad 33,6 30,1 39,3 51,8

Promedio de personas por hogar 4,0 3,8 4,0 6,8

Hacinamiento
Sì Hay 23,6 19,3 26,5 82,9

No Hay 76,4 80,7 73,5 17,1

Promedio de cuartos para dormir 2,1 2,3 2,0 0,9

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

5.2.1.4.2 Tamaño del hogar

Gráfica No.14
Promedio de Personas por Hogar

7,0
6,0
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
-
Total Urbana Rural Indígena

Promedio de personas por hogar


Promedio de personas con prevalenica de discapacidad por hogar
Promedio de Cuartos para dormir

Otra información de interés, es la distribución de personas de acuerdo con el


número de miembros en el hogar. Así se determinó que el tamaño promedio de
los hogares en Panamá es de cuatro personas, tamaño que oscila entre 6.8
personas en el caso de los hogares indígenas y 3.8 en los hogares urbanos. Si
se aplica la misma relación para conocer cuántas personas con alguna
discapacidad viven en cada hogar, los valores revelan que por cada hogar
investigado hay por lo menos 0.5 personas con alguna discapacidad, llegando a
1 en el caso de las comarcas indígenas.

51
También interesa hablar sobre el hacinamiento en los hogares investigados. En
Panamá, casi una quinta parte de la población en general vive en hacinamiento1.
Este valor es sumamente alto en el caso del área indígena, ya que en 8 de cada
10 viviendas hay hacinamiento, debido por un lado a que hay muchos miembros
en el hogar y, por el otro, las viviendas tienen muy pocos cuartos para dormir.

Al comparar estos valores con el número de cuartos destinados a dormitorios se


aprecia que las áreas urbanas tienen más de 2 cuartos por vivienda, en tanto
que en las indígenas no llegan ni a un cuarto, lo que denota el grado de
hacinamiento en esta área. En síntesis, la población indígena registra las
familias más numerosas y en las cuales se observa más hacinamiento, debido a
sus patrones culturales en cuanto al tipo y división de la vivienda.

5.2.1.4.3. Jefatura del hogar


Cuadro Nº 15
Cuadro No.4
A nivel nacional el 69% de los jefes Distribución Total de Jefes de Hogar por Sexo
de hogar son hombres y 31% son
mujeres. Este comportamiento es Total Hombre Mujer
muy similar al interno de las áreas. Total 100,0 69,4 30,6
Se observa que en el área rural por
Urbana 100,0 63,3 36,7
cada 10 jefes, 8 son hombres. Con
relación a las mujeres la jefatura Rural 100,0 82,2 17,8
femenina alcanza el valor más alto
Indígena 100,0 76,7 23,3
en el área urbana con 36.7%, (ver
cuadro Nº.15). Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006

Al considerar la discapacidad en los hogares, se observa que del total de jefes


de hogar a nivel nacional, el 19.9% presenta alguna persona con discapacidad.
En el caso de los hogares indígenas alcanza un 37.5%, (ver cuadro Nº 16).

En la Gráfica Nº 18 se aprecia que del total de jefes mujer, la proporción de


jefatura femenina en los hogares que presentan alguna discapacidad, se ubica
por encima del promedio nacional. En este sentido, los valores más altos se dan
en las mujeres jefas indígenas con 46.9%.

1
Por hacinamiento se considera si hay de tres y más personas por cuarto para dormir.

52
Gráfica Nº.15
Proporción de Jefes de Hogar por Sexo y Área.
Total Hombre Mujer

50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0
Total Urbana Rural Indígena

Jefes de Hogar con Prevalencia de Discapacidad

5.2.1.5 ESTRATIFICACION DE LOS HOGARES

En Panamá, a través de diversas investigaciones sociales tales como: los


censos y las encuestas, se ha contado con una serie de información que han
permitido priorizar acciones en la búsqueda de soluciones a problemas
específicos. Para lograr los objetivos propuestos se ha recurrido a la utilización
de metodologías diferentes, en momentos distintos, de acuerdo a la
disponibilidad de los datos, al avance tecnológico y a la oportunidad para su
aplicación.

Cuadro Nº 16
Proporción de jefes de hogar por Sexo Distribución de Jefes de Hogar por Sexo
Jefes de Hogar por Área
Total Hombre Mujer Total Hombre Mujer

Jefes de Hogar Total 19,9 18,1 24,1 100,0 63,1 36,9

con Prevalencia de Urbana 16,6 13,8 21,4 100,0 52,7 47,3


Discapacidad Rural 25,4 23,7 33,0 100,0 76,8 23,2

Indígena 37,5 34,6 46,9 100,0 70,8 29,2


Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Para el caso de la estratificación de hogares, se han aplicado variadas


metodologías en función del tipo y de la riqueza o limitación de los datos de la
investigación disponible y del alcance que exige cada objetivo que se ha
requerido lograr. De esta manera, se han calculado índices, rangos de
ordenamiento, mapas de ubicación de las situaciones encontradas, entre otras,

53
con el fin de acercarse lo más posible a una realidad que permita brindar
sugerencias en la toma de decisiones.

En la aplicación de cuáles quiera que hayan sido las metodologías utilizadas, y


los objetivos perseguidos los análisis de sus resultados siempre han
representado aportes significativos y positivos que han tenido algún impacto.

Este trabajo está estructurado en tres partes: la metodología y marco


conceptual, la segunda que muestra los resultados de la investigación y la
tercera en la cual se presentan algunas conclusiones.

5.2.1.5.1 Metodología

Para la selección del modelo más adecuado en el caso de la utilización de los


datos de PENDIS en la estratificación de los hogares, se ha considerado, en
primera instancia la diversidad de modelos existentes y la caracterización de los
mismos. En este sentido, la primera tarea fue la unificación de conceptos y
definición de variables y la segunda, buscar una metodología que permitiera
elaborar información precisa sobre las características de la población, de sus
hogares y de sus viviendas.

Después de evaluar distintas metodologías que permitieran estratificar los


hogares, se optó por utilizar la propuesta desarrollada por el Instituto Nacional
de Estadística y Censos de Argentina (INDEC)2 donde se elaboró el indicador de
Capacidad Económica del Hogar –CAPECO-3 como una aproximación indirecta
a la insuficiencia de ingresos del hogar.

Dentro de este contexto se sitúa el presente trabajo sobre la construcción de un


indicador específico de Capacidad Económica de los Hogares (CAPECO) para
describir la situación socioeconómica de los mismos4. El Indicador permite
estratificar los hogares según niveles de Capacidad Económica, la cual posibilita
la caracterización, localización y análisis de los hogares a mayores niveles de
desagregación geográfica.

Este indicador utiliza el hogar como unidad de observación por considerarlo el


ámbito natural de decisión e implementación de las estrategias familiares de
vida, principalmente en lo relativo a la reproducción biológica, distribución de
tareas, y otros aspectos de sus condiciones materiales y no materiales de
existencia. Así, es en el hogar donde los miembros económicamente inactivos

2
Consulta realizada a Juan Carlos Feres y Xavier Mancero de la Dirección de Estadística y Proyecciones Económicas
de la CEPAL y al INDEC de Argentina.
3
Este indicador se desarrolla a partir de una propuesta de INDEC-Argentina presentada al Grupo Conceptual y
Temático del Censo Común de los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay más Bolivia y
Chile) a fin de obtener un indicador que permitiera abordar las temáticas de la privación y vulnerabilidad de los
hogares, posible de construir con datos de todos los países de la región.
4
Este indicador ha sido formulado en el ámbito de la investigación de nuevas metodologías para el estudio de la
pobreza con datos censales desarrollada por el INDEC.

54
participan indirectamente de las relaciones de distribución de los bienes que son
propios de la sociedad a la que pertenecen (Torrado, 1981).

El indicador constituye una herramienta sumamente útil para el diagnóstico y


análisis, teniendo en cuenta que en el cuestionario no se incluyó la variable
ingreso, por lo tanto, CAPECO es la mejor aproximación al ingreso de los
hogares en comparación con otras mediciones indirectas, (Álvarez, INDEC de
Argentina), ya que el indicador no se orienta a captar una necesidad básica sino
en reflejar la disponibilidad de recursos en el hogar.

Aspectos conceptuales

Desde el punto de vista conceptual, este indicador busca relacionar altos niveles
de dependencia y bajas tasas de escolaridad con una mayor dificultad para
acceder a una fuente de ingreso.

El fundamento conceptual que sostiene la validez de este indicador reside en


dos aspectos:

a) La estrecha relación que guarda la educación con los ingresos de las


personas y
b) El supuesto de que la condición de altas tasas de dependencia con bajos
niveles de educación en el hogar, resultan en insuficiencia de ingresos para
atender las necesidades de sus integrantes. (Álvarez, INDEC de Argentina,
2002).

El Indicador se construye relacionando la cantidad de años de educación


aprobados de los perceptores de ingresos y la cantidad total de miembros en el
hogar. El mismo expresa la inversa de una tasa de dependencia ponderada por
los años de escolaridad que tienen los integrantes del hogar que están ocupados
o que perciben una pensión o jubilación. Su formulación se expresa de la
siguiente manera:

En donde:

CP: Condición de perceptor


Para los ocupados = 1
Para los jubilados/pensionados = 0.75
Para los no ocupados, ni jubilados = 0.
AE: Años de escolaridad aprobados en el sistema de enseñanza formal.
n: Miembros del hogar.

55
El resultado de este indicador oscila entre cero (cuando no hay ningún perceptor
de ingresos en el hogar o los perceptores no tienen educación formal) y un valor
máximo que va a depender de los años de estudio.

Para facilitar el análisis de la información, el resultado de este indicador se


agrupa en cinco niveles de capacidad de obtención de ingresos5. Estos niveles
del indicador se muestran a continuación:

Muy Bajo Bajo Medio Medio Alto Alto


0.0 Más de 0 a De 1.50 a De 3.50 a 6.37 Más de 6.37
1.49 3.49

5.2.1.5.2. Resultados según el Indicador de Capacidad Económica

El análisis de los resultados que surgen de la aplicación del indicador de


Capacidad Económica de los hogares (CAPECO) se describen de acuerdo a
diversas categorías de estratificación según distintos niveles que resultan de
este indicador, desagregando la información para el total del país, para cada
provincia, por área, por jefatura del hogar, según acceso a los servicios básicos
de los hogares y por las características educativas de las personas miembros de
los hogares objeto del estudio.

5.2.1.5.2.1 Total País y Provincia

El primer nivel de análisis se refiere a la distribución de los hogares según el


indicador de capacidad económica. Como ya se mencionó el indicador CAPECO
se dividió en 4 niveles para estratificar los hogares, dividiendo el primer nivel en
dos grupos para resaltar aquellos hogares, que tienen “0” capacidad económica,
ya sea porque no hay perceptores de ingreso en el hogar o porque estos
perceptores no tienen educación formal, (ver cuadro Nº 17).
Cuadro No.17
Distribución de Hogares por Área, según Tipo de Hogar e Indicador de Capacidad Económica.
Total Urbana Rural Indígena
CAPECO
Número % Número % Número % Número %
Total 797.891 100,0 531.628 100,0 239.546 100,0 26.717 100,0
Muy Baja 105.910 13,3 46.745 8,8 48.571 20,3 10.594 39,7
Baja 105.949 13,3 32.804 6,2 63.709 26,6 9.436 35,3
Media 190.644 23,9 118.336 22,3 66.934 27,9 5.374 20,1
Media Alta 196.201 24,6 151.423 28,5 43.661 18,2 1.117 4,2
Alta 199.186 25,0 182.320 34,3 16.671 7,0 195 0,7
Hogares con Prevalencia de Discapacidad

Total 268.020 100,0 160.097 100,0 94.096 100,0 13.826 100,0


Muy Baja 46.409 17,3 18.506 11,6 22.570 24,0 5.333 38,6
Baja 44.321 16,5 12.980 8,1 26.458 28,1 4.883 35,3
5
Media 71.304 26,6 42.947 26,8 25.510 27,1 2.847 20,6
Media Alta 62.985 23,5 47.023 29,4 15.238 16,2 724 5,2
Alta 43.000 16,0 38.641 24,1 4.320 4,6 39 0,3
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad.
56
Gráfica No.16
Distribución Porcentual de los Hogares, según el
Nivel de Capacidad Económica.

30

25

20

15

10

0
Muy Baja Baja Media Media Alta Alta

Total Con Discapacidad

Se observa que en las provincias de Bocas del Toro, Darién y las comarcas
indígenas los hogares se concentran en los primeros niveles de CAPECO
indicando la poca capacidad económica que tienen estos hogares para
satisfacer sus necesidades. En cambio, en la Provincia de Panamá los hogares
se concentran en los niveles más altos lo que muestra una vez más las
diferencias regionales de oportunidades existentes en los niveles educativos y
en las posibilidades de contar con algún ingreso, (ver cuadro Nº 18).

Ahora bien, al analizar la proporción de hogares en relación con el total, se


observa que en el 33.6% se encuentra por lo menos una persona con alguna
prevalencia de discapacidad siendo la proporción más alta en los niveles muy
bajo (43.8%) y bajo (41.8%) según las categorías del indicador CAPECO
considerado, (ver cuadro Nº 19 - gráfica Nº 17)

57
Cuadro Nº18
Incidencia de Hogares, por Nivel de Capacidad Económica (En Porcentaje)

Provincia Nivel de Capacidad Económica de los Hogares


Muy Baja Media Media Alta
Baja Alta
Total 13.3 13.3 23.9 24.6 25.0
Bocas del Toro 29.6 21.3 21.2 16.6 11.3
Coclé 19.2 22.3 28.3 19.0 11.2
Colón 10.1 15.3 33.7 22.9 18.0
Chiriquí 17.9 19.2 26.6 22.5 13.8
Darién 29.2 30.5 26.2 9.4 4.6
Herrera 15.5 18.3 28.0 24.9 13.3
Los Santos 14.0 17.0 27.2 26.4 15.4
Panamá 8.0 6.8 20.8 28.2 35.8
Veraguas 17.2 20.6 26.6 21.9 13.8
Comarca Kuna Yala 17.5 28.2 39.8 12.6 --
Comarca Emberá 31.4 37.6 28.1 -- --
Comarca Ngöbe 45.8 36.9 14.6 -- --
Buglé
Hogares con 17.3 16.5 26.6 23.5 16.0
Discapacidad 34.2 22.0 20.9 14.2 8.6
Bocas del Toro 22.4 24.5 28.2 16.6 8.3
Coclé 11.9 17.3 33.3 23.5 13.9
Colón 23.7 19.2 28.0 20.9 8.2
Chiriquí 31.6 27.6 28.1 7.9 4.8
Darién 20.3 22.0 30.3 21.6 5.8
Herrera 21.4 13.8 24.3 26.1 14.4
Los Santos 10.9 10.1 25.1 29.0 25.0
Panamá 20.1 23.2 28.6 19.7 8.4
Veraguas 7.8 28.1 46.9 17.2 --
Comarca Kuna Yala -- -- -- -- --
Comarca Emberá 47.4 37.3 13.0 -- --
Comarca Ngöbe
Buglé

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Cuadro Nº 19
Proporciòn de Hogares por àrea, segùn Tipo de
Hogar e Indicador de Capacidad Econòmica
CAPECO Total Urbana Rural Indígena
Hogares con Discapacidad
Total 33,6 30,1 39,3 51,8
Muy Baja 43,8 39,6 46,5 50,3
Baja 41,8 39,6 41,5 51,7
Media 37,4 36,3 38,1 53,0
Media Alta 32,1 31,1 34,9 64,9
Alta 21,6 21,2 25,9 20,2
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006

58
Gráfica No. 17
Proporción de Hogares a Nivel Nacional con Discapacidad
según el Indicador de Capacidad Económica.

Alta
Media
Alta
Baja
Muy Baja
0 1 2 3 4
0 0 0 0

Por otra parte, de personas con discapacidad en el nivel muy bajo de capacidad
económica es de 44.2%, mientras que en el alto nivel se encuentra en 24.4% de
la población, según se aprecia en el cuadro Nº 20.

Cuadro No.20
Porcentaje de Personas con Discapacidad, según Nivel de
Capacidad Económica.

Nivel de Capacidad Económica Personas Con Discapacidad


36.8
Total
Muy Baja 44,2
Baja 43,1
Media 40,9
Media Alta 33,1
Alta 24,4
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

5.2.1.5.2.2 Jefes de hogar


Como ya se mencionó, del total de hogares investigados un 20% tiene como jefe
de hogar una persona con alguna discapacidad. Al analizarlo por sexo del jefe
que registra alguna discapacidad se logra apreciar que las mujeres jefas
representan mayor proporción que los hombres. Al desagregar el análisis por
CAPECO resalta que sólo en el nivel muy bajo la proporción de jefes hombres
con alguna discapacidad es mayor.

59
Cuadro No.21
Proporción de Jefes de Hogar que presentan alguna Discapacidad por
sexo y según Nivel de Capacidad Económica.

Detalle
Total Hombres Mujeres
Discapacidad
20.0 18.1 24.2
Muy Bajo 31.9 32.6 31.0
Bajo 22.4 20.6 32.5
Medio 21.5 20.0 25.7
Medio Alto 18.1 15.5 23.6
Alto 12.7 10.4 17.2
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

Gráfica No.18

Distribución Porcentual de los Jefes de Hogar, por Sexo, según el Nivel de


Capacidad Económica Jefes de Hogar con alguna Discapacidad.

3 28,5

2 25,9
20,1 20.2
19,2
2 20,9
23,8 18,6 22,2
25,8 13,6
21,5
1
15,0 16,0

1
8,8
5

0
Muy Baja Baja Media Media Alta Alta

Total Hombre Mujer

60
Al analizar los datos según el indicador Capacidad Económica de los Hogares,
(CAPECO), se observa que 3 de cada 10 jefes de hogar con alguna
discapacidad se encuentra en el nivel muy bajo de capacidad económica.

Cuadro No. 22: Distribución Porcentual de los Jefe de Hogar, por Sexo, según
Niveles de Capacidad
Nivel de CAPECO Tota Hombre Mujer
l
Jefe de Hogar con Prevalencia de Discapacidad
Muy 20.9 19,2 23,8
Baja 15,0 18,6 8,8
Media 25,9 28,5 21,5
Media Alta 22,2 20,1 25,8
Alta 16,0 13,6 20,2

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

5.2.1.5.2.3 Vivienda y Servicios Básicos


La situación habitacional de los hogares según capacidad económica se analiza
a partir de los siguientes indicadores:
* Porcentaje de hogares sin agua potable
* Porcentaje de hogares sin luz eléctrica
* Porcentaje de hogares sin servicio sanitario
* Porcentaje de hogares sin un sistema adecuado de eliminación de
basura (la entierra, quema, la bota en ríos, quebradas u otros lotes)
* Porcentaje de hogares con hacinamiento de 3 personas y más por
cuarto para dormir.

Del total de hogares investigados un 11.6% no tiene acceso al agua potable, un


14.7% no dispone de luz eléctrica y 3.5% de los hogares no cuenta con ningún
tipo de servicio sanitario. El indicador de Capacidad Económica de los Hogares,
(CAPECO), comprueba que los hogares con los niveles de muy baja y baja
capacidad económica son los más afectados por estas situaciones de carencia
en los principales servicios básicos.

Cuadro No. 23: Distribuciòn porcentual de hogares sin


servicios bàsicos segùn nivel de capacidad econòmica
Sin Sin Sin Sin Adecuada Eliminación de
Nivel de Capacidad Económica Agua Potable Luz Eléctrica Servicio Sanitario Basura
Total 11.6 14.7 3.5 34.5
Muy Baja 24.2 34.1 11.0 57.9
Baja 24.7 36.5 9.0 71.5
Media 11.9 14.0 2.3 40.6
Media Alta 6.9 6.8 1.1 24.3
Alta 2.2 1.4 0.2 6.7
Hogares con Personas con Discapacidad
Total 13.3 18.5 4.6 41.5
Muy Baja 24.7 36.8 12.5 62.8
Baja 22.6 38.4 10.3 72.7
Media 12.3 14.0 2.0 42.6
Media Alta 6.7 7.4 0.8 26.0
Alta 2.6 2.0 0.2 7.5
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

61
En cuanto a la eliminación de la basura, se observa que una gran proporción de
hogares en los distintos niveles de CAPECO no utiliza un método adecuado para
eliminar la misma.

5.2.1.5.2.4 Hacinamiento

En la gráfica Nº 19 se percibe en los niveles medio y bajo de capacidad


económica que 3 de cada 10 hogares viven en situación de hacinamiento ya sea
en el total de hogares o donde habita alguna persona con discapacidad. Sin
embargo, es notorio que en el nivel de capacidad económica media y alta en los
hogares donde residen personas con discapacidad el porcentaje alcanza un
29% y 24% respectivamente, lo cual llama la atención y pudiera estar asociado
al grupo de jubilados o pensionados.

Gràfica No. 19
Porcentaje de Hogares con Hacinamiento
60
49,3
50
40 35,8

27,8
30
20 15,8

10 3,8

0
Muy Baja Baja Media Media Alta Alta

Total Con Prevaleancia de Discapacidad

5.2.1.5.2.5 Características Educativas de los miembros del Hogar

La educación constituye un requerimiento mínimo para que las personas puedan


incorporarse adecuadamente a la vida productiva y social. En base a esto,
puede decirse que la falta de educación representa una limitación fundamental
para escapar de la pobreza.

La condición educativa de las personas se describe mediante cuatro


indicadores:
• Porcentaje de niños/as entre 6 y 15 años que no asiste a la escuela.
• Porcentaje de personas de 10 años y más de edad que tiene menos de
tercer grado de primaria.
• Porcentaje de personas de 10 años y más de edad sin ningún grado
aprobado
• Promedio de años de estudio del jefe de hogar.

Estos indicadores se describen de acuerdo al indicador de capacidad


económica.

62
Gráfica No.20
Proporción de Niños/as de 6 a 15 Años de Edad que No Asiste a la
Escuel
a
2
0
Tota Prevalencia de
l Discapacidad

1
5

1
0

Muy Baj Medi Media Alt


Baja a a Alta a

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, 2006.

Porcentaje de Personas de 10 Años y más de Edad que Porcentaje de Personas de 10 Años y más de Edad

tiene menos de tercer grado de primaria sin ningún Grado Aprobado

14

12
30
10
25
8

20
15
6

4
10

2
5
0
0
Muy Baja Baja Media Media Alta Alta

Muy Baja Baja Media Media Alta Alta

Total Prevalencia de Discapacidad


Total Prevalencia de Discapacidad

Más del 12% de los niños y niñas del nivel muy bajo y bajo no asisten a la
escuela debido a las precarias condiciones económicas de estas personas. En
cuanto a las personas de 10 años y más de edad cerca del 10% tienen menos
de tercer grado de primaria aprobado en los niveles muy bajo y bajo. Hay que

63
resaltar que 2 de cada 10 personas en el nivel muy bajo no tienen ningún grado
de educación aprobado, afectando en mayor proporción a las personas con
discapacidad, (ver gráfica Nº 20).

En cuanto al promedio de años de estudio, muestra que el promedio de años de


estudios del jefe de hogar en el nivel muy bajo y bajo es casi la mitad del
promedio nacional. También se aprecia que el promedio de años de estudios del
jefe de hogar con alguna discapacidad es mucho más bajo que el promedio
nacional y éstos muestran un comportamiento muy similar al de las variables
anteriormente anotadas, (ver cuadro Nº 24).

A nivel provincial se puede apreciar que los promedios de años de estudios más
altos alcanzados los muestran las provincias con mayores oportunidades para
estudiar como es el caso de la Provincia de Panamá y, por el contrario, las que
presentan las mayores carencias son las que registran los promedios más bajos,
lo que es indicador que existe una alta correlación entre las condiciones de vida
y las capacidades para satisfacer sus necesidades vitales.

Cuadro Nº 24 Promedio de Años de Estudio del Jefe del Hogar por Nivel de
Capacidad Económica de los Hogares, según Provincia.

Provincia TotalNivel de Capacidad Económica de los Hogares


Muy Baja Baja Media Media Alta Alta
Total 8.8 5.0 4.6 7.7 9.6 13.3
Bocas del Toro 6.6 3.9 3.5 8.1 8.6 13.7
Coclé 6.7 4.7 4.8 6.6 7.7 12.0
Colón 8.9 6.6 6.3 8.7 10.1 11.3
Chiriquí 7.6 5.1 4.7 7.5 9.5 12.1
Darién 3.8 0.7 3.5 5.2 6.5 12.1
Herrera 6.9 4.2 4.5 6.4 8.5 11.5
Los Santos 6.9 3.3 4.4 6.4 8.2 11.7
Panamá 10.4 7.3 4.9 8.4 10.0 13.6
Veraguas 7.1 2.8 4.2 6.7 9.2 14.0
Comarca Kuna Yala 4.1 0.3 3.0 4.7 9.7 --
Comarca Emberá 3.2 1.7 3.4 4.1 6.6 --
Comarca Ngöbe Buglé 2.6 1.2 3.1 4.7 7.2 --
Hogares con Jefe con Discapacidad
TOTAL 6.6 3.6 3.3 6.6 8.1 11.6
Bocas del Toro 4.0 1.1 1.7 6.5 7.2 12.2
Coclé 5.1 3.4 4.2 4.6 6.2 11.7
Colón 8.0 4.9 4.9 8.0 9.8 9.7
Chiriquí 5.7 4.6 3.7 5.7 7.3 9.7
Darién 1.9 0.9 1.3 2.6 5.6 --
Herrera 5.2 3.6 3.8 5.6 6.4 11.1
Los Santos 5.7 3.2 3.3 5.1 6.5 10.7
Panamá 8.5 5.0 3.0 7.9 8.8 12.3
Veraguas 5.0 2.1 3.3 5.5 7.8 10.3
Comarca Kuna Yala 4.2 -- 3.0 4.5 8.7 --
Comarca Emberá 1.9 1.9 -- -- -- --
Comarca Ngöbe Buglé 1.6 0.9 1.9 3.4 3.9 --

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.

64
65
5.3 ASPECTOS EDUCATIVOS

El análisis de la variable “Nivel Educativo” por sexo lo presentaremos en dos


momentos: primero analizando la población total que corresponde a 1,700, 459
personas de 25 años y más de los cuales hay un ligero predominio del sexo
femenino (50,4%) sobre el sexo masculino (49,6%). Ahora analizando la misma
situación en relación a la población con discapacidad, (291,812 personas), existe
una mayor diferencia en relación al sexo en donde el porcentaje de mujeres es
superior que el de hombres (56% a 44% respectivamente), (ver cuadro Nº 25).

Al referirnos al nivel de instrucción el mayor porcentaje en la población general


está dado por el nivel secundario (36,6%), seguido de la primaria (32,6%) y el
nivel universitario en un 22,2%. Es interesante resaltar que en los dos primeros
casos (primaria y secundaria), el porcentaje es ligeramente mayor en hombres
que en mujeres no así en el nivel universitario cuya diferencia es marcada a
favor de la mujer en un 12,6% en relación con un 9,6% en los hombres, (ver
cuadro Nº 25).

Para la población con discapacidad el mayor porcentaje de instrucción, a


diferencia de la población general, se centra en el nivel de primaria con un
44,4%, más alto en mujeres (23,4% que en hombres 21,0%); seguido de la
secundaria en un 30,0%, más alto en mujeres (17,4% que en hombres (12,4%) y
de la analfabetización que ocupa un porcentaje significativo en esta población
(13,6%) a diferencia de la población general que es menos de la mitad (6,4%).
Esta condición de analfabetización para ambas poblaciones es mayor en
mujeres que en hombres siendo más marcada en la población con discapacidad
(mujeres 7,6% y varones 6,0%), (ver cuadro Nº 25).

Cabe resaltar el hecho de que en el nivel de educación superior universitaria,


sólo un 9,4% de la población con discapacidad tienen títulos universitarios en
comparación con la población general que está por arriba del 22%. Sin embargo
las pocas personas con discapacidad que han llegado a obtener estos estudios
académicos son el doble en mujeres que varones (6,1% a 3,3% en hombres),
(ver cuadro Nº 25).

La formación en el área de oficio vocacional no ha sido de diferencia entre las


poblaciones siendo para ambas un 1,5%. Es necesario resaltar el hecho de que
la Educación Especial como tal no es considerada un nivel de instrucción formal,
sin embargo para este estudio de discapacidad se ha presentado el porcentaje
que recibió algún tipo de educación especial durante su formación y que está
representado por un 1% siendo más en hombres que en mujeres.

Se hace necesario que estos análisis estadísticos se presenten de manera


general en relación a ciertas variables; sin embargo, al inferir en los rasgos
educativos que califican a las personas, debemos presentar análisis finos y

66
específicos que permitan puntualizar las comparaciones entre poblaciones y
entre grupos para dar insumos científicos para la toma decisiones.

CUADRO N° 25. POBLACIÓN DE 25 AÑOS Y MÁS POR CONDICIÓN DE DISCAPACIDAD Y


SEXO SEGÚN NIVEL EDUCATIVO. REPÚBLICA DE PANAMÁ. AÑO, 2006.
POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD***
NIVEL DE
TOTAL MASCULINO FEMENINO TOTAL MASCULINO FEMENINO
INSTRUCCIÓN
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
TOTAL 1,700,459 100.0 844,110 49,6 856,349 50,4 291,812 100.0 128,471 44.0 163,342 56.0

NINGUNA 109,605 6,4 48,308 2,8 61,297 3,6 39,851 13,6 17,680 6.0 22,170 7,6

PRIMARIA 554,948 32,6 288,703 17,0 266,245 15,7 129,677 44,4 61,364 21,0 68,313 23,4

SECUNDARIA 622,611 36,6 322,103 18,9 300,508 17,7 86,818 30.0 36,087 12,4 50,731 17,4

VOCACIONAL 25,416 1,5 15,566 0,9 9,850 0,6 4,378 1,5 1,176 0,4 3,202 1,1

UNIVERSIDAD 377,713 22,2 163,882 9,6 213,831 12,6 27,293 9,4 9,542 3,3 17,751 6,1

NO
UNIVERSIDAD 3,038 0,2 2,685 0,2 2,030 0,1 236 0,0 74 0,0 162 0,0
ENSEÑANZA
ESPECIAL 3,038 0,2 2,455 0,1 583 0,0 2,862 1,0 2,329 0,8 534 0,2
NO
RESPONDIÓ 2,413 0,1 1,063 0,1 1,350 0,1 698 0,2 219 0,1 479 0,2
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.
***SEGÚN TASA DE PREVALENCIA.

Al avanzar en los niveles de instrucción se observa un marcado descenso de las


oportunidades en la población con discapacidad siendo más agresivo en
hombres que en mujeres, lo que concuerda con las políticas educativas y de
alfabetización de la mujer en nuestra sociedad y en el mundo entero. Cabe
resaltar que es más marcada la diferencia de género a favor de la mujer en
poblaciones con discapacidad que en el resto de la población total en cualquier
nivel de instrucción.

Esto nos lleva a concluir con clara evidencia estadística que a medida que
avanzamos en los niveles de instrucción en la educación, se marca más la
diferencia en la preparación de las personas con discapacidad. Sin embargo un
aspecto positivo es que a pesar de ser un porcentaje mínimo de personas con
discapacidad que han logrado alcanzar metas educativas concretas, el grupo de
mujeres en esta condición es mayoritario en todos los niveles no así en la
población general que sólo se establece en el nivel superior con el fenómeno de
la feminización de la matrícula.

En relación al tipo de institución educativa donde asiste la población escolar de 5


a 29 años por provincias la misma está representada por 902,802 personas de
las cuales 47,348 son población escolar con discapacidad. El 86% de la
población total asiste a instituciones públicas y el 14% a instituciones privadas.
Para las personas con discapacidad, esto está representado en un 90,4% para

67
los que asisten a instituciones públicas y en un 9,6% para los colegios
particulares siendo las provincias de Panamá, Chiriquí y Veraguas las de mayor
porcentaje para ambos tipo de instituciones, (ver cuadro Nº 26).

Al comparar ambas poblaciones observamos que la población escolar con


discapacidad tiene menos acceso a centros educativos particulares (apenas un
9,6% en relación a un 14% de la población general). El mayor porcentaje de
población escolar total que asiste a escuelas está concentrado en las Provincias
de Panamá en un 50,8%; Chiriquí en un 12,9%; Veraguas en un 7,4% y Colón y
Coclé ambas con 6,9%. El mayor porcentaje de matrícula en los colegios
públicos lo tienen las Provincias de Panamá y Chiriquí. (39,3% y 11,5%
respectivamente). En los colegios privados lo tienen las provincias de Panamá
con el 11,8% y en Chiriquí con 1,2%, (ver cuadro Nº 26).

En la población escolar con discapacidad se da el mismo fenómeno de


concentración para las mismas provincias sin diferencias significativas; siendo la
provincia de Panamá la de mayor porcentaje tanto en matrícula pública como en
privada (40,9% y 7,6% respectivamente) seguida de Chiriquí (13,0% y 1,3%
respectivamente) y las provincias de Veraguas y Coclé en menor porcentaje,
(ver cuadro Nº 26).

Si esto es así debemos preguntarnos si estos centros educativos cuentan con


las facilidades de accesibilidad y disponibilidad para un programa de inclusión
real de las personas con discapacidad que les permitan realizarse como
personas dignas y con derechos en esta sociedad.

Si bien es cierto que las diferencias en los porcentajes no son tan marcadas,
también es necesario resaltar que el acceso que tienen las personas con
discapacidad a las instituciones particulares es menor para cada provincia en
comparación con el resto de la población total.

Al referirnos a la asistencia escolar por grupo de edad podemos señalar que de


un total de 1,523 ,851 personas entre 5 a 29 años el 59.2% asiste a la escuela y
el 40% no asiste (con un porcentaje de no respuesta del 0.7%). De igual forma
es importante señalar que el grupo mayoritario para la población total escolar
está dado por 5 a 9 años (23,5%) y va en descenso a medida que aumenta la
edad, (ver cuadro Nº 27).

La población con discapacidad está representada por 84,788 personas de los


cuales 56% asiste a la escuela y el 43% no asiste con un porcentaje de no
respuesta del 1%, (ver cuadro Nº 27 y Nº 28). Al analizar el grupo mayoritario en
esta población, a diferencia de la población general, éste está dado por las
edades de 10 a 14 años en un 29,0% de los cuales el 26,6% asiste y el 2,4% no
asiste a la escuela. Otro grupo importante a destacar es el de 5 a 9 años que
para la población con discapacidad representa uno de cada 5 estudiantes
(20,1%); de éstos asisten el 15,3% y el resto no asiste, (ver cuadro Nº 27).

68
Cabe señalar que los porcentajes más altos de inasistencia escolar están dados
por los grupos de 20 a 24 años y de 25 a 29 años para ambas poblaciones
siendo más altos en la población con discapacidad (13,9% y 17,6%
respectivamente), (ver cuadro Nº 27).

CUADRO Nº 26 Población Escolar Total Y Con Discapacidad De 5 A 29 Años Que Asiste A


La Escuela Por Tipo De Institución Según Provincias.
República De Panamá. Año, 2006.

POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD***


Total Pública Privada Total Pública Privada
PROVINCIA Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
TOTAL 902,802 100.0 776,307 86.0 126,293 14.0 47,348 100.0 42,782 90,4 4,566 9,6
Bocas del Toro 28,527 3.2 27,879 3.1 634 0.1 732 1,5 664 1,4 68 0,1
Coclé 62,094 6.9 60,425 6.7 1,669 0.2 4,070 8,6 4,070 8,6 0 0.0
Colón 62,391 6.9 58,664 6.5 3,728 0.4 2,449 5,2 2,449 5,2 0 0.0
Chiriquí 116,768 12.9 106,114 11.8 10,654 1.2 6,787 14,3 6,172 13,0 615 1,3
Darién 13,283 1.5 12,796 1.4 299 0.0 1,007 2,1 965 2,0 42 0,1
Herrera 27,815 3.1 26,808 3.0 1,007 0.1 2,083 4,4 2,083 4,4 0 0.0
Los Santos 20,391 2.3 19,424 2.2 968 0.1 795 1,7 756 1,6 39 0,1
Panamá 458,348 50.8 354,486 39.3 103,862 11.5 22,915 48,5 19,326 40,9 3,589 7,6
Veraguas 66,681 7.4 63,500 7.0 3,181 0.4 4,343 9,2 4,129 8,8 213 0,4
Comarca Kuna
Yala 8,094 0.9 8,094 0.9 0 0.0 291 0,6 291 0,6 0 0.0
Comarca
Emberá 3,136 0.3 3,100 0.3 36 0.0 103 0,2 103 0,2 0 0.0
Comarca
Gnöbe Buglé 35,273 3.9 35,018 3.9 255 0.0 1,774 3,7 1,774 3,7 0 0.0
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero, 2006.

CUADRO Nº 27: Población total y con discapacidad de 5 a 29 años por Asistencia Escolar
según grupo de edad. República de Panamá. Año, 2006.

GRUPO DE POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD***


EDAD
ASISTENCIA ESCOLAR ASISTENCIA ESCOLAR
TOTAL SI NO NR* TOTAL SI NO NR*
TOTAL 1,523,851 100. 902,802 59.2 610,131 40.0 10,918 0.7 84,788 100.0 47,348 56,0 36,477 43,0 963 1,0

5A9 358,513 23.5 283,399 18.6 67,439 4.4 7,675 0.5 17,072 20,1 12,976 15,3 3,559 4,2 537 0,5
10 A 14 317,254 20.8 297,359 19.5 19,234 1.3 662 0.0 24,576 29,0 22,518 26,6 2,026 2,4 33 0.0
15 A 19 302,470 19.8 201,140 13.2 100,570 6.6 761 0.0 12,272 14,5 7,980 9,4 4,173 4,9 118 0,2
20 A 24 271,551 17.8 87,612 5.7 183,157 12.0 782 0.1 14,911 17,6 2,939 3,5 11,801 13,9 170 0,2
25 A 29 274,062 18.0 33,292 2.2 239,731 15.7 1,039 0.1 15,958 18,8 935 1,1 14,918 17,6 105 0,1
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.
NR*: No respuesta

69
Grafica Nº 21

POBLACIÓN TOTAL Y CON DISCAPACIDAD POR ASISTENCIA


ESCOLAR

1.000.000

800.000

N° de Personas
600.000

400.000

200.000

0
SI NO NR

TOTAL PT 902.802 610.131 10.918


TOTAL PCD 47.348 36.477 963

Asistencia Escolar

CUADRO N° 28: Población Escolar De 5 A 29 Años Por Asistencia Escolar Según Tipo De
Población. República De Panamá. Año, 2006.
ASISTENCIA ESCOLAR
TOTAL SI NO
TIPO DE POBLACIÓN
Nº % Nº % Nº %

*POBLACIÓN TOTAL 1,523,851 100 902,802 59,2 610,131 40,0

**POBLACIÓN CON
84,788 100 47384 56,0 36,472 43,0
DISCAPACIDAD
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.
* Hay un porcentaje mínimo de “No respuesta” en cada tipo de población.
** SEGÚN LA TASA DE PREVALENCIA

De acuerdo con la asistencia escolar según provincias, de un total de 1, 523,851


personas el porcentaje de asistencia es del 59,2% en comparación con un 40%
de no asistencia (se registró un 0,8% de no respuestas). La mayor población
escolar total se concentran en las Provincias de Panamá (48,9%); Chiriquí
(12,3%), Colón (7,3%); Coclé (7,1%) y Veraguas (7,0%), manteniendo los
porcentajes de mayor asistencia e inasistencia en estas misma provincias
mencionadas, (ver cuadro Nº 29).

Analizando por otro lado la población con discapacidad, el comportamiento es


muy parecido en relación a la concentración mayor de población escolar por
provincia; siendo Panamá la de mayor población (43,5%) y manteniendo la
relación en la población general. Seguido está Chiriquí con un 13,9%; Veraguas
(9,0%); Coclé y Colón con un 8,6% y 6,4% respectivamente. Aparentemente
asiste más población con discapacidad en las Provincias de Panamá, Chiriquí y
Coclé que en el resto de la república. Las áreas comarcales han quedado con
los porcentajes más bajos de asistencia escolar como lo son: la Comarca
Emberá (0,1%) y la Comarca Kuna Yala (0,3%), (ver cuadro Nº 29).

70
Son evidentes las tomas de decisiones que en materia de acceso a la educación
se requieren en el país. Aunado a mejorar las infraestructuras y los accesos a
las instalaciones educativas en los lugares más alejados pero con igual derecho
a la educación.

CUADRO Nº 29: Población Total Y Con Discapacidad De 5 A 29 Años Por Asistencia


Escolar Según Provincias. República De Panamá. Año, 2006.
GRUPO DE EDAD POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD***
ASISTENCIA ESCOLAR ASISTENCIA ESCOLAR
TOTAL SI NO NR* TOTAL SI NO NR*
TOTAL Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
1,523,851 100.0 902,802 59.2 610,131 40.0 10,918 0.8 84,788 100.0 47,348 56,0 36,477 43,0 963 1,0
Bocas del Toro 58,257 3.8 28,527 1.9 29,487 1.9 243 0.0 1,587 1,9 732 0,9 842 1,0 13 0.0
Coclé 108,602 7.1 62,094 4.1 45,389 3.0 1,119 0.1 7,266 8,6 4,070 4,8 2,984 3,5 212 0,3
Colón 111,900 7.3 62,391 4.1 48,768 3.2 740 0.0 5,477 6,4 2,449 2,8 3,028 3,6 0 0.0
Chiriquí 187,774 12.3 116,768 7.7 70,549 4.6 457 0.0 11,813 13,9 6,787 8,0 5,026 5,9 0 0.0
Darién 24,018 1.6 13,283 0.9 9,759 0.6 976 0.1 2,772 3,2 1,007 1,2 1,510 1,8 255 0,2
Herrera 46,672 3.1 27,815 1.8 18,007 1.2 851 0.1 3,546 4,2 2,083 2,5 1,426 1,7 37 0.0
Los Santos 34,807 2.3 20,391 1.3 14,120 0.9 296 0.0 1,607 1,9 795 0,9 812 1,0 0 0.0
Panamá 744,619 48.9 458,348 30.1 282,774 18.6 3,497 0.2 36,923 43,5 22,915 27,1 13,839 16,3 168 0,1
Veraguas 106,231 7.0 66,681 4.4 38,022 2.5 1,528 0.1 7,622 9,0 4,343 5,2 3,171 3,7 109 0,1
Comarca Kuna Yala 18,534 1.2 8,094 0.5 10,354 0.7 86 0.0 881 1,0 291 0,3 590 0,7 0 0.0
Comarca Emberá 5,242 0.3 3,136 0.2 1,742 0.1 363 0.0 200 0,2 103 0,1 97 0,1 0 0.0
Comarca Gnöbe
77,194 5.1 35,273 2.3 41,159 2.7 763 0.1 5,095 6,0 1,774 2,1 3,151 3,7 170 0,2
Buglé
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.
NR*: No respuesta
*** SEGÚN TASA DE PREVALENCIA

En cuanto a las causas de inasistencia escolar en la población general se


identifican tres que son estadísticamente significativas: el hecho de tener que
trabajar (32%); la falta de dinero (26%), el desinterés (17%), (ver cuadro Nº 30).

Cuadro Nº 30. Población Total De 5 A 29 Años Según Causas De Inasistencia Escolar.


República De Panamá. Año, 2006.
POBLACIÓN TOTAL
CAUSAS DE INASISTENCIA N° %
610,131
TOTAL 100

1. El estudiante debe trabajar 190,782 32

2. Por falta de dinero 157,202 26

3. Desinterés 104,277 17
4. Ya culminó sus estudios 52,302 8
5. No ofrecen el grado o año escolar 36,235 6
6. Otras causas 69,333 11
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero, 2006.

71
Al analizar las causas de inasistencia en la población con discapacidad, ocupa el
primer lugar (26%), su condición de discapacidad que no le permite ir al colegio,
condición ésta que puede ser agravada con episodios de enfermedad en
general. Podemos inferir que las barreras arquitectónicas y otras condiciones de
los mismos centros educativos podrían ser las causas que justifican en alguna
medida, la no asistencia a la escuela por la discapacidad.

De igual forma uno de cada cuatro personas con discapacidad que no asiste a la
escuela (25%) afirma que es por no contar en su hogar con los recursos
económicos suficientes para ir a la escuela; también existe un porcentaje
importante (18%) de personas con discapacidad en edad escolar que necesitan
ir a trabajar para aportar económicamente a sus familias y un 15% que ya
muestra un desinterés hacia la educación, (ver cuadro Nº 31).

CUADRO Nº 31: Población Con Discapacidad De 5 A 29 Años Según Causas De


Inasistencia Escolar. República De Panamá. Año, 2006.
POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD***
CAUSAS DE INASISTENCIA N° %
TOTAL 36,477 100
Por su situación de discapacidad o enfermedad 9,638 26
Por falta de dinero 9,163 25
Debe trabajar 6,454 18
Desinterés 5,423 15
Ya terminó sus estudios 1,710 5
Otras causas 4,089 11
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad Enero, 2006.
*** SEGÚN TASA DE PREVALENCIA

CUADRO Nº 32: Población Total Y Con Discapacidad De 5 A 29 Años Según Las Tres
Primeras Causas De Inasistencia Escolar En Las Provincias De Mayor Frecuencia.
República De Panamá. Año, 2006.
CAUSAS DE TOTAL PROVINCIAS***
INASISTENCIA
COCLÉ COLÓN CHIRIQUÍ PANAMÁ GNOBE BUGLE
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
POBLACIÓN 488,639 100.0 45,389 9,3 48,768 9,9 70,549 14,4 282,774 58 41,159 8,4
TOTAL

1. Debe trabajar 168,580 34 10,505 2,1 12,578 2,5 14,669 3,0 128,726 26.0 2,102 0,4
2. Falta de dinero 115,530 23 20,502 4.2 8,081 1,7 22,046 4,5 43,685 8,9 21,666 4,4
3. Desinterés 79,799 16 5,304 1,1 9,396 1,9 13,836 2,8 44,659 9,1 6,604 1,4
4. Otras causas* 124,730 25 9,078 1,9 18,713 3,8 19,998 4,1 65,707 13,4 10,787 2,2
POBLACIÓN CON 28,028 100.0 2984 10,6 3,028 10,8 5,026 18,0 13,839 49.4 3,151 11,2
DISCAPACIDAD

1. Falta de dinero 7,417 27 920 3,3 653 2,3 2032 7,2 2443 8,7 1369 4,9
2. Debe trabajar 5,704 20 446 1,6 945 3,4 389 1,4 3861 13,8 63** 0,2
3. Desinterés 4,056 15 357 1,3 304 1,1 509 1,8 2476 8,8 410 1,5
4. Otras causas* 10,851 38 1,261 4,5 1,126 4,0 2,096 7,5 5,059 18,0 1,309 4,7

Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.


*** LAS PROVINCIAS SELECCIONADAS REPRESENTAN EL 80% Y 77% DE LAS POBLACIÓN GENERAL
Y CON DISCAPACIDAD RESPECTIVAMENTE, DONDE SE REGISTRARON LA MAYOR FRECUENCIA DE
INASISTENCIA.
** La Provincia de Veraguas reportó 159 estudiantes más que la Comarca sólo para esta causa.
* Se agruparon alrededor de nueve causas restante cuya frecuencia individual es inferior a las presentadas en la tabla.

72
Por otro lado, estas causas se acentúan mayormente en las personas con
discapacidad en las provincias de: Coclé, Colón, Panamá y la Comarca Gnöbe
Buglé.

La población escolar total que “estudia y trabaja” de acuerdo al género y al grupo


de edad, podemos decir que de un total de 14,258 que está en esta condición
casi no existe diferencia en relación al género, no así en la población con
discapacidad, que de un total de 388 estudiantes el 96,6% son varones y un 3%
son mujeres, (ver cuadro Nº 33).

CUADRO Nº 33. Población Escolar De 5 A 29 Años Que Estudia Y Trabaja Por Sexo
Según Grupo De Edad. República De Panamá. Año, 2006.
GRUPOS POBLACIÓN ESCOLAR QUE ESTUDIA Y TRABAJA POR SEXO
DE POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD**
EDAD TOTAL HOMBRES MUJERES TOTAL HOMBRES MUJERES
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
TOTAL 14,258 100.0 7,113 49,9 7,145 50,1 388 100.0 375 96,6 13 3,4
5-9 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
10-14 955 6,7 417 2,9 539 3,8 0 0 0 0 0 0
15-19 4,473 31,4 2,504 17,6 1,969 13,8 241 62 241 62,0 0 0
20-24 7,507 52,7 3,465 24,3 4,042 28,3 147 38 134 34,6 13 3,4
25-29 1,323 9,3 728 5.1 596 4,2 0 0 0 0 0 0
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.
**SEGÚN TASA DE PREVALENCIA

En cuanto al grupo de edad donde más se concentra esta condición de “estudiar


y trabajar” para la población total es el de 20 a 24 años (52,7%) siendo más en
mujeres que en hombres (28,3% a 24,3% respectivamente). Seguido está el
grupo de 15 a 19 años en un 31,4% siendo más en hombres que en mujeres,
(ver cuadro Nº 33).

Es interesante resaltar que aunque representa un grupo minoritario, (6,7%), los


escolares de 10 a 14 años trabajan siendo más en las mujeres. También es
importante recalcar que de 5 a 9 años no se reportaron casos de estudiantes
que trabajen en ninguna de las poblaciones, (ver cuadro Nº 33).

Al analizar la población con discapacidad y su condición de “estudio y trabajo”,


se observa el mismo fenómeno descrito en la población general siendo el
porcentaje mayoritario el grupo de 15 a 19 años en un 62%, (de éstos el 100%
se da en los varones); un 38% en el grupo de 20 a 24 años siendo 34,6% en los
varones. El único grupo femenino que estudia trabaja en la población con
discapacidad está dado por 20 a 24 años en un porcentaje muy bajo (apenas el
3,4%), (ver cuadro Nº 33).

73
Para la población con discapacidad, los estudiantes salen a más cortas edades
en búsqueda de trabajo a partir de los 15 años fenómeno que ocurre en la
población general más a partir de los 20 años. Esta situación es la que, en
ocasiones, desencadena en una deserción o abandono de las aulas escolares
ya que decide por el trabajo como fuente de ingreso individual y familiar, (ver
cuadro Nº 33).
Cuadro Nº 34 Condiciones De Bienestar De Las Población Escolar De 5 A 29 Años Total Y
Con Discapacidad Según Provincia. República De Panamá. Año 2006. ***
POBLACIÓN TOTAL POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD
No tiene No tiene agua No tiene luz No tiene No tiene agua No tiene luz
PROVINCIA servicio potable eléctrica servicio potable eléctrica
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
80,80 231,62
Total 9 100.0 8 100.0 296,187 100.0 5,681 100.0 12,985 100.0 16,755 100.0
Bocas del Toro 5,179 6.4 26,196 11.3 28,914 9.8 234 4,1 1,002 7,7 530 3,1
Coclé 1,973 2.4 19,488 8.4 41,851 14.1 311 5,5 1,594 12,3 2,556 15,2
Colón 1,222 1.5 11,595 5.0 10,813 3.7 94 1,7 603 4,6 627 3,7
Chiriquí 3,140 3.9 22,048 9.5 22,736 7.7 517 9,1 1,877 14,4 1,868 11,1
Darién 6,345 7.9 11,516 5.0 13,339 4.5 514 9,0 1,046 8,0 1,526 9,1
Herrera 862 1.1 5,693 2.5 6,134 2.1 125 2,2 305 2,3 509 3,0
Los Santos 293 0.4 1,152 0.5 2,602 0.9 5 0,0 57 0,4 123 0,7
10,46
Panamá 4 12.9 34,637 15.0 36,883 12.5 547 9,6 1,385 10,7 1,127 6,7
Veraguas 4,423 5.5 30,402 13.1 40,089 13.5 420 7,3 1,627 12,5 2,373 14,1
Comarca Kuna Yala 239 0.3 14,700 6.3 15,620 5.3 38 0,7 547 4,2 737 4,4
Comarca Emberá 2,040 2.5 3,953 1.7 3,757 1.3 79 1,4 162 1,2 158 0,9
Comarca Gnöbe 44,63
Buglé 0 55.2 50,248 21.7 73,448 24.8 2,797 49,2 2,780 21,4 4,621 27,6
Fuente: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero
2006.
*** SEGÚN PREVALENCIA DE DISCAPACIDAD.

Para el análisis de las condiciones de bienestar en la población escolar por


provincias, hemos incluido tres variables básicas: servicio sanitario, agua potable
y luz eléctrica considerándolas condiciones mínimas y elementales para un buen
rendimiento escolar.

Al referirnos a la situación de la población general, las provincias que están más


desprovistas de estas condiciones son: en servicios higiénicos o letrinación la
Comarca Gnöbe Buglé tiene un 55,2% de los estudiantes que sus hogares no
cuentan con esta condición de bienestar; seguido está la Provincia de Panamá
con un 12,9%; Darién y Bocas del Toro (7,9% y 6,4% respectivamente).

En relación al acceso de agua potable en los hogares de la población escolar


tenemos que las provincias que marcan mayor porcentaje de no contar con este
servicio son: Comarca Gnöbe Buglé (21,7%); Panamá un 15%; Veraguas un
13,1% y Bocas del Toro un 11,3%.

74
No cuentan con luz eléctrica la Comarca Gnöbe Buglé en un 24,8%; Coclé en un
14,1%; Veraguas en un 13,5% y Panamá en un 12,5%, (ver cuadro Nº 34).

En la población con discapacidad en relación con servicio sanitario la situación


en los hogares de estos escolares es más deficiente. Así, la Comarca Gnöbe
Buglé es la que tiene las condiciones más precarias en materia de sistema de
letrinación ya que casi la mitad (49,2%) no cuentan con este servicio; En agua
potable para esta población, los porcentajes son mayores en la Comarca Gnöbe
Buglé (21,4%); Chiriquí (14,4%); Veraguas en 12,5 y Coclé en un 12.3%; en luz
eléctrica la Comarca Gnöbe Buglé en un 27,6% sin luz eléctrica; Coclé en un
15,2% y Veraguas en un 14.1%, (ver cuadro Nº 34).

Se observa una gran deficiencia en términos de medidas sanitarias y de


condiciones de bienestar para la población escolar lo que limita, a su vez, las
facilidades dentro de su hogar que beneficien el rendimiento escolar siendo más
notable en la Comarca Gnöbe Buglé y las Provincias de Coclé y Veraguas.

Al referirnos a la población que tiene o no su nivel de primaria completo,


población que ha sido seleccionada a partir de 13 años y más donde se espera
que la persona haya terminado este nivel básico de la educación, se encontró
que el 80% de las personas con discapacidad han completado sus estudios
básicos y de éstos más en mujeres (43,6%) que en varones (36,4%), Hay un
porcentaje significativo de población con discapacidad y con primaria incompleta
(1 de cada cinco 20%) siendo más alta en mujeres que en hombres, (ver cuadro
Nº 35).

CUADRO Nº 35 Población Con Discapacidad De 13 Y Más Años De


Edad Por Sexo Según Primaria Completa E Incompleta.
República De Panamá. Año, 2006.
SEXO
TOTAL
POBLACIÓN CON DISCAPACIDAD** MASCULINO FEMENINO
Nº % Nº % Nº %
TOTAL 328,709 100.0 148,675 45.2 180,034 54.8
PRIMARIA COMPLETA 262,788 79.9 119,495 36.4 143,293 43.6
PRIMARIA INCOMPLETA 65,921 20.1 29,180 8.9 36,741 11.2
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero, 2006.

**SEGÚN TASA DE PREVALENCIA

En la secundaria, según si completa o no estos estudios, tomando como


referencia la población con discapacidad a partir de los 19 años, de un total de
307,595 personas el 39,2% ha completado sus estudios de secundaria y el
60,6% tiene una secundaria incompleta; de estos últimos el 32,1% (más de la
mitad son mujeres), (ver cuadro Nº 36).

75
CUADRO N°. 36: Población Con Discapacidad De 19 Años Y Más De Edad Por Sexo
Según Secundaria Completa E Incompleta. República De Panamá. Año, 2006.
POBLACIÓN CON TOTAL SEXO
DISCAPACIDAD MASCULINO FEMENINO
Nº % Nº % Nº %
TOTAL 307,595 100 137,148 44,6 170,446 55,4
SECUNDARIA COMPLETA 120,740 39,2 48,991 15,9 71,749 23,3

SECUNDARIA INCOMPLETA 186,855 60,6 88,157 28,7 98,697 32,1


FUENTE: Primera Encuesta de Discapacidad. Enero, 2006.

De igual forma al analizar la población con discapacidad en el completar o no


sus estudios universitarios se observa un incumplimiento mucho más marcado
que en los dos niveles anteriores siendo el porcentaje de universidad incompleta
en un 79,2% y apenas uno de cada cinco personas con discapacidad logra
completar estudios universitarios (20,8%) siendo el porcentaje más alto de
universidad completa en mujeres (23,3%) que en hombres (15,9%). No así en el
porcentaje de no terminación de estudios universitarios cuyo porcentaje más
acentuado está en la mujer en un 32,1% en comparación con el hombre en un
28,7%, (ver cuadro Nº 37).

CUADRO N°. 37 Población Con Discapacidad De 25 Años Y Más De Edad


Por Sexo Según Universidad Completa E Incompleta.
República De Panamá. Año, 2006.
POBLACIÓN CON TOTAL SEXO
DISCAPACIDAD
MASCULINO FEMENINO
Nº % Nº % Nº %
TOTAL 227,186 100 104,709 46,1 122,477 54,0

UNIVERSIDAD COMPLETA 47,309 20,8 20,522 9,0 26,787 11,8

UNIVERSIDAD 179,877 79,2 84,187 37,1 95,690 42,2


INCOMPLETA
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero. 2006.

76
77
5.4: ASPECTOS DE SALUD OCUPACIONAL

En el presente informe técnico están los aspectos más relevantes obtenidos en


La Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, (PENDIS), en el tema de salud
ocupacional a través de una revisión exhaustiva de los procesos de
accidentabilidad y enfermedad laboral que se presentan en la población con
discapacidad, la condición económica de la misma y seguridad social.

Entre los aspectos más importantes que se utilizaron para el análisis critico de los
datos están los factores relacionados a la distribución geográfica por provincia, la
condición de protección o no del sistema de seguridad social, las fortalezas,
debilidades, amenazas y oportunidades de los sistemas públicos de servicio con
especial atención a los sistemas de salud, provisión de servicio, oferta de servicio,
accesibilidad, equidad, eficiencia, eficacia y solidaridad.

En la condición económica se analizara la situación actual de la población con


discapacidad económicamente activa y no económicamente activa.

En la población económicamente activa se analizara y revisaran la distribución de


la población ocupada y desocupada atendiendo a diferencias de género, área de
residencia y grupos por edades.

Se presto especial atención a las diferencias de estas variables entre la población


que vive en las comarcas indígenas y en el resto de las provincias.

De igual manera; se observó con detenimiento las condiciones reportadas en los


grupos de alta vulnerabilidad social como son las mujeres; las mujeres indígenas;
la población adolescente que trabaja y cuyo tiempo de exposición a las fuentes de
emisiones industriales y condiciones laborales inseguras se dan desde temprana
edad y los grupos de edad de 3 y 4 años de edad por su dependencia económica
y baja autonomía.

Esperamos que dichos resultados; puedan motivar la revisión posterior de más


temas relacionados a la salud ocupacional en la población con discapacidad
encuestada de 10 años en adelante.

Para el análisis de la información obtenida en PENDIS, se reviso la base de datos


suministrada por la coordinación técnica nacional y se procedió a diseñar cuadros
sobre la distribución porcentual de las variables señaladas. Se diseñaron graficas
con el programa Excel y se calculó los siguientes indicadores estadísticos: x ²;
O.R .I.C y valor p con la ayuda del programa epiinfo.

El análisis se desarrolló con un proceso deductivo del marco general suministrado


a nivel nacional y por provincias ha destacar las realidades encontradas en áreas
geográficas más pequeñas.

78
Las variables fueron: la condición económica activa o inactiva; la ocupación y la
desocupación; la seguridad social, el área de residencia urbana y rural; la
distribución de la accidentabilidad y enfermedad laboral por área urbana y rural;
grupos por edades desde los 10 años; grupo por edad de 10 a 19 años; 20 a 59
años y de 60 años y más.

Se analizó las diferencias estadísticas entre la condición económica de la


población con discapacidad por género entre las áreas comarcales y el resto de
las provincias, con mayor accidentabilidad y enfermedad laboral.

CUADRO Nº 38: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Mayor De 10 Años.


Según Provincia Y Por Condicion De Seguridad Social Panama. 2006.
SEGUR0
TOTAL
SOCIAL
PROVINCIA SI NO
Nº %
Nº % Nº %
TOTAL 343571 100.0 177647 100.0 165924 100.0
BOCAS DEL
3706 1.1 1582 9 2124 1.3
TORO
COCLE 28928 8.4 13297 7.5 15631 9.4
COLON 21824 6.4 11624 6.5 10199 6.1
CHIRIQUI 49649 14.5 24744 13.9 24905 15
DARIEN 5339 1.6 697 0.4 4642 2.8
HERRERA 15482 4.5 7571 4.3 7912 4.8
LOS SANTOS 11035 3.2 6587 3.7 4448 2.7
PANAMA 152467 44.4 94451 53.2 58016 35
VERAGUAS 33299 9.7 14675 8.3 18624 11.2
KUNA YALA 5187 1.5 728 0.4 4459 2.7
EMBERA 180 0.1 21 0 159 0.1
GNÖBE-BUGLE 16475 4.8 1670 0.9 14805 8.9
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al analizar el cuadro anterior se encontró en las provincias encuestadas la mayor


parte de la población con discapacidad residentes en las grandes urbes
capitalinas como: Panamá con un 44.4% y Chiriquí con un 14.5%. De la misma
manera la población con discapacidad tanto asegurada como no asegurada
tiende a concentrarse en forma mayoritaria en dichas provincias, (con un 53.2%
en Panamá y 13.9% en Chiriquí), los no asegurados. En el resto del país, la
población con discapacidad no asegurada de las provincias de Coclé, Veraguas y
comarca Gnöbe Buglé constituyó un 30%, (ver cuadro Nº 38).

79
GRAFICA Nº 22 Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Mayor De 10 Años. Por
Condicion De Seguridad Social Y Según Provincia
Panama.2006.

200000
180000
160000
140000
120000
100000 asegurado
80000
60000
no
asegurado
40000
20000
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
TOTAL

• 2=Bocas del toro 3= Coclé 4= Colon 5=Chiriquí 6=Darién 7=Herrera 8=Los Santos
• 9= Panamá 10= Veraguas 11= comarca Kuna Yala 12=Emberá 13= comarca Gnöbe Bugle.
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

CUADRO Nº 39 DISTRIBUCION DE LA POBLACION CON DISCAPACIDAD MAYOR


DE 10 AÑOS POR CONDICION DE SEGURIDAD SOCIAL Y SEGÚN
AREA DE RESIDENCIA. PANAMA. 2006.

AREA DE TOTAL SEGUR0


RESIDENCIA SOCIAL

Nº % SI NO
Nº % Nº %
TOTAL 343571 100.0 177647 100.0 165924 100.0
URBANA 196024 57.05 126610 71.27 69415 41.84
RURAL 125705 36.59 48618 27.37 77087 46.46
INDIGENA 21842 6.36 2419 1.91 19423 11.71
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

La mayor parte de la población con discapacidad encuestada reside en área


urbana con casi el 60% de la población; sólo un 36.59% reside en área rural y
una minoría reside en área indígena con un 6.36%. Pero al examinar la condición
de seguridad social en dicha población se encontró que la mayoría de los
personas con discapacidad encuestadas que no tienen seguro social residen en
área rural e indígena con un 58%. Sólo un 1.91% de la población con
discapacidad que reside en área indígena tiene seguro social, (ver cuadro Nº 39).

80
CUADRO Nº 40: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Y Por Presencia O No
De Enfermedad Laboral Y Condicion De Seguridad En Los Grupos De 10 Años Y Más
Según Provincia. Panama. 2006.

SIN ENFERMEDAD CON ENFERMEDAD


TOTAL
LABORAL LABORAL
PROVINCIA SIN SIN
TOTAL CONSEGURO TOTAL CONSEGURO
Nº % SEGURO SEGURO
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
100.
TOTAL 343571 100.0 316052 100.0 16140 100.0 155042 100.0 12035 100.0 6943 100.0 5091
0
BOCASDEL
3706 1.1 3103 1 1327 .8 1775 1.14 414 3.4 234 3.4 179 3.5
T0R0
COCLE 28928 8.4 25248 8 11550 7.2 13698 8.83 1741 14.5 969 14 772 15.2

COLON 21824 6.4 21198 6.7 1170 6.9 10028 6.46 49 4 19 3 30 6

CHIRIQUI 49649 14.5 44520 14.1 21399 13.3 23101 14.8 2842 23.6 1697 24 1145 22.5

DARIEN 5339 1.6 4784 1.5 677 0.4 4107 2.64 96 0.8 0 0 96 1.9

HERRERA 15482 4.5 13980 4.4 6823 4.2 7157 4.61 564 4.7 385 4.4 259 5.1

LOSSANTOS 11035 3.2 10476 3.3 6294 3.9 4183 2.69 288 2.4 141 2.0 147 2.9

PANAMA 152467 44.4 142790 45.2 86387 537 56403 36.38 4544 33.6 2924 42 1117 21.9

VERAGUAS 33299 9.7 30312 9.6 13448 8.4 16864 10.87 1217 10.1 466 6.7 751 17.8

KUNAYALA 5187 1.5 4299 1.4 527 0.3 3772 2.43 0 0 0 0 0 0

EMBERA 180 0.1 178 0.1 21 0 157 .10 2 0 0 0 2 0

GNOBE-BUGLE 16475 4.8 15183 4.8 1386 0.9 13797 8.89 779 6.5 185 2.7 593 11.7
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al comparar los resultados de la presencia de enfermedad laboral en la población


con discapacidad por provincias, se encontraron diferencias importantes tales
como provincias con mayor reporte de enfermedad laboral fueron: Panamá con un
33.6%, Chiriquí 23.6%, Coclé 14.5% y Veraguas con un 6.7%. Dicho resultado;
puede ser indicador del impacto que tienen los procesos de trabajo en el sector de
la construcción, sector agrícola, industria cañera y minas, en la génesis de daño a
la salud del trabajador y de la presencia en estás áreas de instalaciones de salud
específicamente por parte de la Caja del Seguro Social y agencias que establecen
el registro de las mismas.

Los reportes discretos obtenidos en Darién con menos del 2% se relacionan a la


debilidad del sistema de vigilancia epidemiológica y diagnóstico oportuno pero en
Bocas del Toro que reporto un 3.5% si existen programas de salud ocupacional por
parte de la Caja del Seguro Social que monitorean los efectos a la salud por parte
de los procesos de trabajo de las compañías Bananeras. En las comarcas
indígenas, específicamente en la Gnöbe Buglé se observó que la población con
discapacidad no asegurada es mayor que la no asegurada relacionada a
enfermedad laboral con un 11.7% y 8.89% respectivamente. En las comarcas
Kuna Yala y Emberá no hubo reportes de enfermedad laboral señalando debilidad
del sistema de vigilancia epidemiológica de los factores de riesgo y riesgo
laborales asociados a la red de servicios de salud, (ver cuadro Nº 40).

81
CUADRO 41: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Por Presencia O No De
Accidente Laboral Y Condicion De Seguridad Social En Los Grupos De 10 Años Y Mas
Según Provincia. Panama.2006.

SIN ACCIDENTE CON ACCIDENTE


TOTAL
LABORAL LABORAL

PROVINCIA SIN CON SIN


TOTAL CONSEGURO TOTAL
SEGURO SEGURO SEGURO
Nº %
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
556
TOTAL 343571 100.0 316052 100.0 16140 100.0 155042 100.0 15206 100.0 9641 100.0 100.0
6
BOCAS DEL
3706 1.1 3103 1 1327 .8 1775 1.14 178 1.2 20 2 158 2.8
TORO
111
COCLE 28928 8.4 25248 8 11550 7.2 13698 8.83 1888 12.4 778 8.1 19.9
0
COLON 21824 6.4 21198 6.7 1170 6.9 10028 6.46 577 3.8 436 4.5 141 2.5

CHIRIQUI 49649 14.5 44520 14.1 21399 13.3 23101 14.8 8252 14.8 1637 17 617 11.1

DARIEN 5339 1.6 4784 1.5 677 0.4 4107 2.64 460 3 19 2 440 7.9

HERRERA 15482 4.5 13980 4.4 6823 4.2 7157 4.61 912 6 431 4.5 481 8.6

LOSSANTOS 11035 3.2 10476 3.3 6294 3.9 4183 2.69 263 1.7 144 1.5 119 2.1

PANAMA 152467 44.4 142790 45.2 86387 537 56403 36.38 5633 3.7 5137 53.3 497 8.9

VERAGUAS 33299 9.7 30312 9.6 13448 8.4 16864 10.87 1696 11.2 740 7.7 955 17.2

KUNAYALA 5187 1.5 4299 1.4 527 0.3 3772 2.43 887 5.8 201 2.1 687 12..3

EMBERA 180 0.1 178 0.1 21 0 157 .10 0 0 0 0 0 0


GNOBE-
16475 4.8 15183 4.8 1386 0.9 13797 8.89 459 3 98 1 361 6.5
BUGLE
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la accidentabilidad laboral en la población con discapacidad


encuestada económicamente activa se encontraron diferencias importantes que
incluyen un mayor registro en las provincia de Chiriquí con 14.8%, Coclé con
12.4% y Veraguas con 11.2%. Por el contrario en la provincia de Panamá sólo se
reportó un 3.7% pero más del 50% de estos; fue en población asegurada, que
tiene la disponibilidad de instalaciones de salud especialmente de la Caja del
Seguro Social lo cual coincide con un sub-registro reconocido por esta institución y
que esta relacionado a múltiples factores entre los que se han mencionado la
renuencia a la notificación por parte; del propio trabajador que sufre los accidentes
leves o moderados para evitar los trámites burocráticos que establece la ley y que
lleva a reportar sólo aquellos accidentes graves o mortales. De la misma manera
podemos mencionar los resultados obtenidos en la provincia de Bocas del Toro
donde existen compañías Bananeras relacionadas a factores de riesgo laboral por
los agroquímicos utilizados y en donde existen programas de salud ocupacional.
En las comarcas indígenas se encontró accidentes laborales: en las comarcas
Kuna Yala con un 5.8% y Gnöbe Buglé con un 3%. Los accidentes laborales
registrados en Coclé, Veraguas y Kuna Yala son de personas que no tenían

82
seguro social en su gran mayoría. En la comarca Gnöbe Bugle se encontró tres
personas no aseguradas con discapacidad asociados a accidentes laborales. Por
cada persona asegurada con discapacidad (producto del accidente laboral), esta
relacionado a la debilidad del sistema de vigilancia epidemiológica para el control
de los factores de riesgo y riesgos laborales en el sector salud, específicamente
por la ausencia o inaccesibilidad a las instalaciones de salud en dichas áreas
inaccesibles que lo convierten en grupos de alta vulnerabilidad social por la
condición de pobreza y pobreza extrema; desempleo o empleo informal y por otra
parte a la debilidad de la oferta de servicios específicamente en el sector salud que
garanticen acceso oportuno a los mismos y que procuren promoción de ambientes
laborales seguros, prevención y control de los factores de riesgos laborales así
como un diagnóstico oportuno del daño a la salud del trabajador, (ver cuadro Nº
41).

GRAFICA Nº 23
Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Y Por Presencia O No De Accidente
Laboral Y Condicion De Seguridad Social En Los Grupos De 10 Años Y Más Y Segùn
Provincia. Panama.2006.

16000

14000

12000

10000
total
8000 asegurado
no asegurado
6000

4000 TOTAL

2000

0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.


o 2=Bocas del toro 3= Coclé 4= Colon 5=Chiriquí 6=Darién 7=Herrera 8=Los Santos
o 9= Panamá 10= Veraguas 11= comarca Kuna Yala 12=Emberá 13= comarca Gnöbe Bugle.

83
CUADRO Nº 42: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Y Por Presencia O No De
Accidente Y Enfermedad Laboral Y Condicion De Seguridad Social En Los Grupos De 10
Años Y Más. Según Provincia. Panama. 2006.

SIN ACCIDENTE Y ENFERMEDAD CON ACCIDENTE Y ENFERMEDAD


TOTAL
LABORAL LABORAL
PROVINCIA CON SIN CON SIN
TOTAL TOTAL
SEGURO SEGURO SEGURO SEGURO
Nº %
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

TOTAL 343571 100 316052 100 16140 100 155042 100 278 100 52 100 226 100
BOCAS
3706 1.1 3103 1 1327 .8 1775 1.14 12 4.2 0 0 12 5.2
DEL TORO
COCLE 28928 8.4 25248 8 11550 7.2 13698 8.83 51 18.3 0 0 51 22.5

COLON 21824 6.4 21198 6.7 1170 6.9 10028 6.46 0 0 0 0 0 0

CHIRIQUI 49649 14.5 44520 14.1 21399 13.3 23101 14.8 52 18.8 11 21.1 41 18.3

DARIEN 5339 1.6 4784 1.5 677 0.4 4107 2.64 0 0 0 0 0 0

HERRERA 15482 4.5 13980 4.4 6823 4.2 7157 4.61 27 9.8 12 23.4 15 6.6
LOS
11035 3.2 10476 3.3 6294 3.9 4183 2.69 8 2.9 8 15.3 0 0
SANTOS
PANAMA 152467 44.4 142790 45.2 86387 537 56403 36.38 0 0 0 0 0 0

VERAGUAS 33299 9.7 30312 9.6 13448 8.4 16864 10.87 74 26.7 21 40.2 53 23.6
KUNA
5187 1.5 4299 1.4 527 0.3 3772 2.43 0 0 0 0 0 0
YALA
EMBERA 180 0.1 178 0.1 21 0 157 .10 0 0 0 0 0 0
GNÖBE-
16475 4.8 15183 4.8 1386 0.9 13797 8.89 54 19.3 0 0 54 23.8
BUGLE

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar los resultados de la población con discapacidad encuestada que había


sufrido accidentes más enfermedad laboral; encontramos que no hubo registro en
Colón, Darién, Panamá, comarcas de Kuna Yala y Emberá. Relacionado a sub
registros por la falta de un sistema eficiente de vigilancia epidemiológica de los
factores de riesgos y riesgo laboral asociados a los daños a la salud.

Se registraron predominantemente en la provincia de Coclé, Chiriquí, Veraguas y


comarca Gnöbe Buglé que sumaron más del 80% y donde se desarrollan
actividades predominantemente agrícolas que generan daño a la salud asociado al
uso de sustancias agroquímicas. Un 88.2% de la población con discapacidad
encuestada no tiene seguro social en dichas áreas y esta asociado a
inaccesibilidad a las instalaciones de salud por lejanía geográfica; a falta de un
empleo formal que le permita ser cotizante activo y al sistema de salud
segmentado y fragmentado de salud que no logra ser eficiente y equitativo en la
promoción de ambientes laborales saludables; en el desarrollo de procesos de
vigilancia epidemiológica en salud ocupacional integral, oportuna y equitativa en
las áreas más pobres y de condición social de alta vulnerabilidad.

84
CUADRO No.43: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Por Presencia
O No De Accidente Y Enfermedad Laboral Y Condicion De Seguridad Social
En Los Grupos De 10 Años Y Mas. Y Según Area De Residencia.
Panama. 2006.
SIN ACCIDENTE Y ACCIDENTE Y ENFERMEDAD
TOTAL ENFERMEDAD LABORAL
AREA LABORAL ASEGURADO ASEGURADO
DE
RESIDENCIA SI NO TOTAL SI NO
Nº %
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

TOTAL 316652 100.0 161010 100.0 155042 100.0 278 100.0 52 100.0 226 100.0

URBANA 182785 57.8 115567 57.8 67217 43.35 69 24.8 16 30.4 53 23.6

RURAL 113606 35.9 43508 35.9 70098 45.21 155 55.8 36 69.6 119 52.6

INDIGENA 19661 6.2 1935 6.2 17726 11.43 54 19.3 0 0.0 54 23.8
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la distribución de la población encuestada con discapacidad que había


sufrido accidentes y enfermedades laborales, según área de residencia se encontró
que la mayoría de los mismos no tienen seguro social y residen en áreas rurales con
un 52.6%. Del total de la población encuestada con discapacidad se observó que un
23.8% residen en área indígena donde las condiciones de accesibilidad a los
servicios de salud son deficientes y por lo tanto es débil la gestión de diagnóstico
oportuno del daño a los trabajadores. Esta población tiene que hacer uso de los
servicios que ofrece el Ministerio de Salud en el primer nivel de atención a través de
los puestos de salud y subcentros de salud. Esta es una condición de alta
vulnerabilidad por la complejidad de los factores de riesgos y riesgos laborales que
inciden en la presencia de accidentes y enfermedad laborales que al no ser
oportunamente controlados facilitan la evolución de la discapacidad de leve a
moderada y severa, tornándose más difícil la rehabilitación y la inclusión de la
persona, (ver cuadro Nº 43).
CUADRO Nº 44: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Y Por Presencia O No De
Accidente Laboral Y Condicion De Seguridad Social En Los Grupos De 10 Años Y Más.
Según Area De Residencia. Panama. 2006.
SIN ACCIDENTE ACCIDENTE
LABORAL LABORAL
AREA ASEGURADO ASEGURADO
DE
RESIDENCIA TOTAL SI NO TOTAL SI NO

Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

TOTAL 316652 100.0 161010 100.0 155042 100.0 15206 100.0 9641 100.0 5566 100.0

URBANA 182785 57.8 115567 71.37 67217 43.35 7388 48.59 6591 68.36 797 14.32

RURAL 113606 35.9 43508 27.02 70098 45.21 6473 42.57 2751 28.53 3721 66.85

INDIGENA 19661 6.2 1935 1.20 17726 11.43 1346 8.85 299 3.10 1047 18.81

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la distribución de la población con discapacidad encuestada


relacionada a accidente laboral según área de residencia se encontró que la

85
mayoría de las mismas se encontraron en el área rural con un 66.85%. La mayoría
de la población asegurada que no tuvo accidentes laborales reside en área urbana
con un 71.3%. En el área indígena se encontró que por cada persona con
discapacidad con un accidente laboral asegurada había 4 con discapacidad sin
seguro social. Dichos resultados están relacionados con las diferencias que se
presentan en la cantidad y calidad de la oferta de servicios del sector salud en las
urbes capitalinas de las provincias donde hay mayor posibilidad de ser intervenido y
diagnosticado oportunamente al contrario de las áreas rurales sobre todo en las
poblaciones localizadas en las cordilleras montañosas y comarcas indígenas donde
por la débil capacidad instalada de la red de servicio, aunado a la condición de
pobreza y pobreza extrema los convierte en un grupo de alta vulnerabilidad social,
limitados en sus actividades y con graves restricciones en la participación, (ver
cuadro Nº 44).

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas al comparar los


resultados de todos los accidentes laborales registrados entre la población con
discapacidad no asegurada que reside en área rural vs. área urbana con un O.R de
5.33,x² = 1754,I.C= 4.90-5.80 y valor p=0.0000000 sobre la asegurada.
En el área indígena se encontró que la población con discapacidad no asegurada
presento mayor riesgo de accidentabilidad laboral que el área urbana con un O.R de
7.21,x² = 1488,I.C= 6.46-8.05 y valor p=0.0000000.

GRAFICA Nº 24: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Por


Presencia O No De Accidente Laboral Y Condicion
De Seguridad Social En Los Grupos De 10 Años Y Mas.
Segun Area De Residencia. Panama. 2006.

FUENTE: Primera Encuestas Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

86
CUADRO No 45: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Por Presencia O No De
Enfermedad Laboral Y Condicion De Seguridad Social En Los Grupos De 10 Años Y Más
Y Según Area De Residencia. Panama 2006.
SIN ENFERMEDAD ENFERMEDAD
TOTAL LABORAL LABORAL
AREA DE ASEGURADO ASEGURADO
RESIDENCIA SI NO TOTAL SI NO
Nº %
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

TOTAL 316652 100.0 161010 100.0 155042 100.0 12035 100.0 6943 100.0 5091 100.0

URBANA 182785 57.8 115167 57.7 6721 43.75 5783 48.1 4435 63.9 1348 26.5

RURAL 113606 35.9 113606 35.9 70098 45.0 5471 45.5 2323 33.5 3148 61.8

INDIGENA 19661 6.2 19661 6.2 1776 11.43 781 6.5 185 2.7 596 11.7

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la distribución de la población con discapacidad encuestada


relacionada a enfermedad laboral según área de residencia se encontró que la
mayoría de las mismas se encontraron en el área rural con un 61.8%, (ver
cuadro Nº 45).

La mayoría de la población asegurada que no tuvo accidentes laborales reside


en área urbana con un 57.7%. En el área indígena se encontró que por cada
persona con discapacidad con una enfermedad laboral asegurada había 3 con
discapacidad sin seguro social. Dichos resultados están relacionados con las
diferencias que se presentan en la cantidad y calidad de la oferta de servicios
del sector salud en las urbes capitalinas de las provincias donde hay mayor
posibilidad de ser intervenido y diagnosticado oportunamente; además de llevar
programas de vigilancia en salud ocupacional en las diferentes empresas, al
contrario de las áreas rurales, sobre todo en las poblaciones localizadas en las
cordillera montañosas y comarcas indígenas, donde por la débil capacidad
instalada de la red de servicio aunado a la condición de pobreza y pobreza
extrema los convierte en un grupo de alta vulnerabilidad social, limitados en sus
actividades y con graves restricciones en la participación.

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas al comparar los


resultados de todas las enfermedades laborales registradas entre la población
con discapacidad no asegurada que reside en área rural vs. área urbana con un
O.R de 594,x² = 2.47,I.C= 2.89-3.71 y valor p=0.0000000 sobre la asegurada.
En el área indígena se encontró que la población con discapacidad no
asegurada presentó mayor riesgo de enfermedad laboral que la población del
área urbana con un O.R de 3.27,x² = 389 ,I.C=2.89-3.71 y valor p=0.0000000.

87
CUADRO Nº 46 Distribucion De La Poblacion Con
Discapacidad Según Condicion Economica. Panama 2006.
TOTAL
CONDICION
ECONOMICA
Nº %

TOTAL 343571 100.0

POBLACION CON DISCAPACIDAD


129705 37.75
ECONOMICAMENTE ACTIVA

POBLACION CON DISCAPACIDAD


213866 62.25
NO ECONOMICAMENTE ACTIVA

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar los resultados de la condición económica distribución de la


población encuestada con discapacidad económica se encontró mayor población
con discapacidad no económicamente activa con un 62.25%. Por cada persona
con discapacidad encuestada económicamente activa existen 2 personas con
discapacidad encuestada no económicamente activa. Los mismos sugieren un
predominio de la población con discapacidad que es dependiente
económicamente, con débil autonomía, con serias limitaciones para realizar sus
actividades y por participar en la vida social, comunitaria o familiar. Condiciones
que facilitan la pobreza y pobreza extrema.

Grafica
Grafica No.28.
Distribución de la
Nº.25
Población Encuestada con Discapacidad
según Condición Económica

Población con
Discapacidad Población con
Económicamente
Activa 37.75%
Discapacidad
No
Económicame
• 129,705
nte Activa
65.25% • 213,866
Total: 343,571

Fuente: PENDIS Septiembre 2006

88
CUADRO Nº 47: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Según Sexo Y Por
Condicion Economica. Panama 2006.
POBLACION CON
DISCAPACIDAD
POBLACION CON DISCAPACIDAD
NO
ECONOMICAMENTE ACTIVA
TOTAL ECONOMICAMENTE
SEXO ACTIVA
DESOCUPADO
TOTAL OCUPADOS
S
Nº %
Nº % Nº % Nº % Nº %
12970 11422
TOTAL 343571 100.0 100.0 100.0 15477 100.0 213866 100.0
5 8
MASCULINO 155384 45.2 85103 65.6 77252 67.6 7851 50.7 70281 32.9

FEMENINO 188187 54.8 44602 34.4 36977 32.4 7626 49.3 143585 67.1

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar los resultados de la distribución de la población encuestada con


discapacidad según sexo y por condición económica se encontraron que a nivel
general se encuestó más mujeres con un 54.8%. Pero hay más hombres que
mujeres que pertenecen a la población económicamente activa y que están
ocupados con un 65.6% y 67.6% respectivamente. Se encontró por cada
hombre con discapacidad desocupado una mujer con discapacidad en la misma
condición. En la población con discapacidad no económicamente activa;
predomina el sexo femenino con un 67.1% y por cada mujer con discapacidad
encuestada que se reportó ocupada; se encontraron 4 mujeres con discapacidad
que están en la población no económicamente activa y por lo tanto no tienen
autonomía; son dependientes económicas y son un grupo de vulnerabilidad
social con factores de riesgo psicosociales que agravan su condición de
discapacidad al no poder acceder a los servicios de salud, educación y
rehabilitación y estar restringidas en su participación, (ver cuadro Nº 47).

CUADRO Nº 48: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad, Area Comarcal O


Provincial De Residencia Y Por Tipo De Condicion Economica Activa Y Según
Sexo. Panama 2006.
TOTAL POBLACION CON DISCAPACIDAD
DE POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
SEXO
CON DISCAPACIDAD
TOTAL OCUPADOS DESOCUPADOS
ENCUESTADA
AREA DE LAS
Nº % Nº % Nº % Nº %
COMARCAS
TOTAL 21843 100.0 8515 100.0 7760 100.0 755 100.0

MASCULINO 10277 47.05 6547 76.89 5883 75.81 665 88.1

FEMENINO 11566 52.95 1968 23.11 1878 24.20 90 11.9


AREAS
Nº % Nº % Nº % Nº %
PROVINCIAL
TOTAL 321729 100.0 121189 100.0 106468 100.0 14722 100.0

MASCULINO 145108 45.10 78555 64.82 71369 67.03 7186 48.81

FEMENINO 176621 54.90 27636 35.18 37343 35.07 7536 51.19


FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

89
Al comparar la distribución de la población encuestada con discapacidad según
sexo, área de residencia y condición económica se encontraron similitudes y
diferencias importantes. Entre las que se pueden señalar que; tanto en la
población encuestada en área indígena; como la que reside en el resto de las
provincias, hubo predominio del sexo femenino sobre el sexo masculino. En la
condición de población económicamente activa se encontró tanto en el área
comarcal como en el resto de las provincias predominio del sexo masculino,
pero la brecha o diferencia entre género se acentúa en el área indígena. La
población ocupada fue mayoritariamente masculina en ambos estratos pero
mucho mayor con un 75.81% en el área comarcal que en el resto de las
provincias con un 67.03%. La población desocupada presento diferencias
notables ya que mientras que en el área comarcal hubo predominio del sexo
masculino con un 88.1% en el resto de las provincias se encontró a la población
con discapacidad femenina desocupada ligeramente mayor que el sexo
masculino con un 51.19%. Estos resultados encontrados confirman la condición
de la mujer con discapacidad y mujer con discapacidad indígena como grupos
de profunda vulnerabilidad social; ya que la ausencia de adecuada formación
laboral o baja escolaridad hacen de este grupo una mano de obra barata para
desarrollar oficios de poca complejidad que la exponen a la explotación laboral.
Sin embargo la mujer con discapacidad que reside en las provincias esta
sometida a mayor exigencias de desempeño en tareas más complejas que
requieren un entrenamiento escolar o formación profesional que por su condición
de pobre autonomía, dependencia económica, limitación severa en las
actividades no puede desarrollar.

Al examinar el riesgo estadístico de la población con discapacidad encuestada


se encontró que las personas con discapacidad del sexo femenino que residen
en áreas comarcales tienen un mayor riesgo a la desocupación que el sexo
masculino de las provincias con un O.R de 7.63,x² = 434,I.C= 8.9-9.60 y valor
p=0.0000000.

Por el contrario se encontró un menor riesgo estadístico a la desocupación, de la


población con discapacidad del sexo femenino que reside en el resto de las
provincias con un O.R de 1.63,x² = 3.26,I.C= 1.05-1.72 y valor p=0.0000000.
Estos resultados están asociados al nivel o presencia de equiparación de
oportunidades o barreras para el ingreso o exclusión del mercado laboral.

La falta de oportunidades en la población con discapacidad de ambos sexos se


profundiza en el sexo femenino porque además están los efectos de los roles y
patrones machistas de nuestra América Latina.

90
CUADRO Nº 49: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad, Por Condicion No
Economicamente Activa Según Sexo.
Area Comarcal O Provincial De Residencia. Panamá. 2006.
POBLACION CON
TOTAL DISCAPACIDAD
DE POBLACION NO ECONOMICAMENTE
SEXO
CON DISCAPACIDAD ACTIVA
ENCUESTADA
TOTAL
AREA DE LAS COMARCAS Nº % Nº %
TOTAL 21843 100.0 13307 100.0
MASCULINO 10277 47.05 3730 28.03
FEMENINO 11566 52.95 9598 72.12
AREAS PROVINCIALES
TOTAL 321729 100.0 200539 100.0
MASCULINO 145108 45.10 66551 33.19
FEMENINO 176621 54.90 133986 66.81
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar los resultados de la distribución de la población encuestada con


discapacidad según sexo, área de residencia y condición no económica activa
se encontró que; tanto en la población encuestada como la que reside en el
resto de las provincias, prevalece el sexo femenino sobre el sexo masculino. De
igual manera; hubo predominio del sexo femenino en la población no
económicamente activa tanto en el área comarcal como en el resto de la
provincia con mayor énfasis en el área indígena con un 72.12% relacionado a
los valores, creencias, roles y patrones culturales que rigen estas comunidades
sometiendo a la mujer a un papel de progenitora, cuidadora pasiva, receptiva y
dependiente en relación a su compañero. Se encontró que la población
masculina con discapacidad no económicamente activa es ligeramente mayor en
el resto de las provincias que en las áreas indígenas lo cual sugiere que las
restricciones en la participación y limitaciones en las actividades de la vida diaria
son mayores en las áreas urbanas, (ver cuadro Nº 49).

Estos resultados encontrados confirman la situación de alta vulnerabilidad social


en la que se encuentran la población con discapacidad encuestada mayor de 10
años que por su condición de pobre autonomía, dependencia económica,
limitación severa en las actividades no puede desarrollarse.

91
CUADRO Nº 50: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad De Residencia Por Tipo
De Condicion Economica Activa. Según Comarca Y Provincia. Panama. 2006.
TOTAL POBLACION CON DISCAPACIDAD
PROVINCIAS DE POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
Y CON DISCAPACIDAD
TOTAL OCUPADOS DESOCUPADOS
COMARCAS ENCUESTADA
Nº % Nº % Nº % Nº %

TOTAL 343572 100.0 129704 100.0 114228 100.0 15477 100.0


BOCAS DEL
3706 1.08 947 0.730 896 0.78 51 0.33
TORO
COCLE 28928 8.42 9451 7.29 8805 7.71 646 4.17

COLON 21824 6.35 7909 6.09 7879 6.90 30 0.19

CHIRIQUI 49649 14.45 15443 11.91 13348 11.69 2095 13.54

DARIEN 5339 1.55 2578 1.99 2578 2.26 0 0

HERRERA 15482 4.51 4868 3.75 4462 3.91 406 2.62

LOS SANTOS 11035 3.21 3352 2.58 3139 2.75 214 1.38

PANAMA 152467 44.38 63950 49.30 53292 46.65 10658 68.86

VERAGUAS 33299 9.69 12691 9.78 12069 10.57 622 4.02

KUNA YALA 5187 1.51 3163 2.44 3163 2.77 0 0

EMBERA 180 0.05 35 0.03 35 0.03 0 0

GNÖBE BUGLE 16475 4.80 5317 4.09 4562 3.99 755 4.88

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la distribución de la población encuestada con discapacidad por


provincias y la condición económica activa de la misma se encontró que las
provincias con mayores porcentajes fueron: Panamá, Chiriquí, Veraguas y Coclé
con un 44.38%; 14.45%; 9.69% y 8.42% respectivamente. El área indígena más
encuestada fue la comarca Gnöbe Buglé con un 4.80%. Las menos encuestadas
fueron: comarca Emberá con un 0.05% y Bocas del Toro con un 1.08%. Se
encontró que la población con discapacidad económicamente activa ocupada se
localiza en las grandes urbes capitalinas y tuvo predominio sobre la población
desocupada, relacionada a las posibilidades de oferta de trabajo que están más
limitadas en el área rural de las provincias. Los porcentajes de desocupación en
la comarca Gnöbe Buglé fueron ligeramente más altos que los de ocupación en
relación al resto de las provincias. En Darién, las comarcas Kuna Yala y Emberá
no se registró población desocupada, (ver cuadro Nº 50).

92
CUADRO No.51: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad Y Por Condicion No
Economicamente Activa. Según Comarca Y Provincia. Panama. 2006.
TOTAL POBLACION CON DISCAPACIDAD
DE POBLACION NO ECONOMICAMENTE ACTIVA
SEXO
CON DISCAPACIDAD
ENCUESTADA TOTAL

AREAS DE LAS COMARCAS Nº % Nº %

TOTAL 343572 100.0 213846 100.0


BOCAS DEL TORO 3706 1.08 2759 1.29

COCLE 28928 8.42 19476 9.11


COLON 21824 6.35 13914 6.51
CHIRIQUI 49649 14.45 34206 15.99

DARIEN 5339 1.55 2762 1.29


HERRERA 15482 4.51 10614 4.96

LOS SANTOS 11035 3.21 7683 3.59

PANAMA 152467 44.38 88517 41.39


VERAGUAS 33299 9.69 20608 9.63

KUNA YALA 5187 1.51 2024 0.95


EMBERA 180 0.05 145 0.06
GNOBE BUGLE 16475 4.80 11158 5.22

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de discapacidad. Enero 2006.

Al examinar la distribución de la población encuestada con discapacidad no


económicamente activa por provincias y la condición de la misma arrojó que las
provincias con mayores porcentajes fueron: Panamá, Chiriquí, Veraguas y Coclé
con un 44.38%; 14.45%; 9.69% y 8.42% respectivamente. El área indígena más
encuestada fue la comarca Gnöbe Bugle con un 4.80%. Las menos encuestadas
fueron: comarca Emberá con un 0.05% y Bocas del Toro con un 1.08%. Se
encontró que la población con discapacidad no económicamente activa se
localiza en las grandes urbes capitalinas relacionada a la corriente migratoria de
esta población que busca servicios de rehabilitación y mejores condiciones de
vida. Los porcentajes en la comarca Gnöbe Bugle fueron ligeramente más altos
al compararlos con la económicamente activa relacionado a los patrones
culturales sobre el rol de la mujer y el hombre en el entorno familiar. En Darién,
Bocas del Toro, las comarcas Kuna Yala y Emberá se registró los menores
porcentajes de población no económicamente activa, (ver cuadro Nº 51).

93
CUADRO Nº 52: Distribucion De La Poblacion Encuestada Con Discapacidad Según
Grupos De Edad Y Por Condicion Economica.
Panama, 2006.

PROVINCIA
Y GRUPOS
DE EDAD POBLACION POBLACION CON DISCAPACIDAD POBLACION CON
EN CON ECONOMICAMENTE ACTIVA DISCAPACIDAD NO
AÑOS DISCAPACIDAD ECONOMICAMENTE
TOTAL ACTIVA

TOTAL
OCUPADOS DESOCUPADOS

TOTAL Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

343571 100.0 129705 100.0 114228 100.0 15477 100.0 213866 100.0
10-19 36848 10.73 2303 1.78 1849 1.62 456 2.95 34544 16.15

20-59 201313 58.59 107951 83.22 93855 82.16 14096 91.08 93361 43.65

60 Y + 105410 30.68 19451 14.99 18525 16.22 925 5.98 85960 40.19

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar los resultados de la distribución de la población encuestada con


discapacidad según grupos de edad y por condición económica, se encontró que
se encuestó mayoritariamente al grupo de 20-59 años con un 58.59%. Este
mismo grupo presenta la mayor población con discapacidad económicamente
activa con un 83.22% seguido del grupo de 60 años y más con un 14.99%. De
igual manera estos mismos grupos presentan los porcentajes más altos de
ocupación con un 82.16% y 16.22%. Sin embargo; encontramos también un alto
porcentaje de desocupados en la población de 20-59 años lo cual señala la
urgente necesidad de crear las oportunidades de inserción laboral a través de la
formación y capacitación profesional.

Existe un porcentaje menor del 2% de la población de 10-19 años con


discapacidad que están ocupados. La población de 60 años y más presenta un
40.19% de condición no económicamente activa. En dichos grupos prevalecen
un alto grado de vulnerabilidad social relacionado a la dependencia económica y
falta de autonomía y vida independiente a la que se someten y que lo exponen al
maltrato y violencia intrafamiliar, (ver cuadro Nº 52).

94
CUADRO Nº 53: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad En Las Provincias Y
Comarca De Mayor Accidentabilidad Laboral Sin Seguro Social Por Condicion Economica.
Según Grupo De Edad. Panama. 2006.
PROVINCIA POBLACION POBLACION CON DISCAPACIDAD
Y GRUPOS DE EDAD CON ECONOMICAMENTE ACTIVA POBLACION CON
EN AÑOS DISCAPACIDAD DISCAPACIDAD NO
TOTAL ECONOMICAMENTE
DESOCUPADO
TOTAL OCUPADOS ACTIVA
S
TOTAL
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
3319 100. 3117 100.
89225 100.0 2023 100.0 56022 100.0
9 0 5 0
10-19 10662 11.94 1039 3.12 891 2.85 148 7.31 9621 17.17
2308 69.5 2147 68.8
20-59 48319 54.15 1614 79.78 25233 45.04
5 3 0 6
27.3 28.2
60 Y MAS 30244 33.87 9075 8814 261 12.90 21168 37.78
3 7
VERAGUAS

10-19 3725 4.17 239 0.72 217 0.69 22 1.09 3486 6.22
26.3 26.4
20-59 17491 19.60 8753 8242 512 25.31 8740 15.60
7 3
11.1 11.5
60 Y MAS 12082 13.54 3700 3612 88 4.35 8382 14.96
4 8
COCLE

10-19 3381 3.78 170 0.51 68 0.22 102 5.04 3211 5.73
21.4
20-59 14423 16.16 7114 6622 1.99 491 24.27 7308 13.04
2
60 Y MAS 11124 12.46 2168 6.53 2114 6.78 54 2.67 8956 15.99

DARIEN

10-19 1139 1.27 262 0.79 262 0.84 0 0 876 1.56

20-59 3162 3.54 1759 5.29 1759 5.64 0 0 1401 2.50

60 Y MÁS 1039 1.16 556 1.67 556 1.78 0 0 483 0.86

KUNA YALA

10-19 491 0.55 194 0.58 194 0.62 0 0 296 0.53

20-59 2277 2.55 1495 4.5 1495 4.79 0 0 781 0.13

60 Y MÁS 2417 2.70 1472 4.43 1472 4.72 0 0 944 1.68

GNOBE BUGLE

10-19 1926 2.16 174 0.52 150 0.48 24 1.87 1752 3.13
11.9 10.7
20-59 10966 12.29 3964 3352 611 30.20 7003 12.50
4 5
60 Y MÁS 3582 4.01 1179 3.55 1060 3.40 119 5.88 2403 4.29

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, Enero 2006

Al examinar y comparar los resultados de la distribución de la población con


discapacidad en las provincias con mayor accidentabilidad laboral se encontró
que el grupo de 20 a 59 años fue el más encuestado, siendo mayor en la
provincia de Veraguas con un 19.60%; y la comarca Gnöbe Bugle con un
12.29%. El grupo de 10 - 19 años se encuestó más en Veraguas con un 4.77%
y menos en comarca Kuna Yala con un 0.55%. En todas las áreas se
encontraron porcentajes menores al 1% de población ocupada en este grupo de
edad. Este resultado pudiera señalar que el ingreso al mercado laboral en la
población adolescente con discapacidad es difícil, pero que constituye un factor
protector contra los riesgos laborales. Coclé fue la provincia con el menor

95
porcentaje de población de 20 a 59 años con discapacidad ocupada con un
1.99% siendo superado por la comarca Gnöbe Bugle con un 10.75%. De igual
manera en la misma; se encontró el porcentaje más alto de desocupación con
un 30.20%. La población no económicamente activa más alta fue en la provincia
de Coclé con un 16% y la más baja se encontró en Darién con menos del 1%,
(ver cuadro Nº 53).
CUADRO Nº 54: Distribucion De La Poblacion Con Discapacidad En Las Provincias Y
Comarca De Mayor Enfermedad Laboral Sin Seguro Social, Por Condicion Economica Y
Según Grupo De Edad. Panama. 2006.

PROVINCIA
Y GRUPOS POBLACION POBLACION CON DISCAPACIDAD
DE EDAD EN CON ECONOMICAMENTE ACTIVA
AÑOS DISCAPACIDAD POBLACION CON
TOTAL DISCAPACIDAD NO
ECONOMICAMENTE
TOTAL OCUPADOS DESOCUPADOS ACTIVA
TOTAL

Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
280816 100.0 106956 100.0 92079 100.0 14747 100.0 173963 100.0
10-19 29791 10.60 1318 1.23 872 0.94 445 3.02 28473 16.36
20-59 167581 59.68 91456 85.50 77980 84.69 13477 91.38 76128 43.76
60 Y MAS 83444 29.71 14082 13.17 13227 14.36 854 5.79 69362 39.87
VERAGUAS
10-19 3725 1.32 239 0.22 217 0.23 22 0.15 3486 2.0
20-59 17491 6.23 8753 8.18 8242 8.95 512 3.47 8740 5.02
60 Y MAS 12082 4.30 3700 3.46 3612 3.92 88 0.59 8382 4.82
COCLE
10-19 3381 1.20 170 0.16 68 0.07 102 0.69 3211 1.85
20-59 14423 5.14 7114 6.65 6622 7.19 491 3.33 7308 4.20
60 Y MAS 11124 3.96 2168 2.02 2114 2.29 54 0.37 8956 5.15
CHIRIQUI
10-19 4737 1.67 263 0.24 149 0.16 114 0.77 4474 2.57
20-59 26171 9.31 11287 10.55 9863 10.71 1425 9.66 14885 8.56
60 Y MAS 18741 6.67 3894 3.64 3338 3.62 556 3.77 14847 8.53
PANAMA
10-19 16022 5.70 472 0.44 288 0.31 183 1.24 15550 8.93
20-59 98530 35.08 60338 5.64 49901 54.19 10438 70.78 38192 21.95
60 Y MAS 37915 13.50 3141 2.94 3103 3.37 37 0.25 34774 19.98
NOBE
BUGLE
10-19 1926 0.68 174 0.16 150 0.16 24 0.16 1752 1.0
20-59 10966 3.90 3964 3.71 3352 3.64 611 4.14 7003 4.02
60 Y MAS 3582 1.28 1179 1.10 1060 1.15 119 0.81 2403 1.38

FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad. Enero 2006.

Al examinar y comparar los resultados de la distribución de la población con


discapacidad en las provincias con mayor enfermedad laboral se encontró que el
grupo de 20 a 59 años fue el más encuestado, siendo mayor en la provincia de
Panamá con un 35.08%; y Chiriquí con un 9.31%. El grupo de 10-19 años se
encuestó más en Panamá con un 5.70% y menos en comarca Gnöbe Bugle con
un 0.68%. En todas las áreas se encontraron porcentajes menores al 1% de

96
población ocupada en este grupo de edad. Este resultado pudiera señalar que el
ingreso al mercado laboral en la población adolescente con discapacidad es
difícil, pero que constituye un factor protector contra los riesgos laborales.
Panamá es la provincia con el mayor porcentaje de ocupación y desocupación
de la población con discapacidad encuestada y se relaciona al flujo migratorio
interno desde el resto de las provincias y mayor competencia y exigencia para
acceder al mercado laboral. Se encontró por cada persona con discapacidad
ocupada en la provincia de Panamá, 4 personas con discapacidad desocupada.
La población no económicamente activa de 60 años y más se encontró
mayoritariamente en la provincia de Panamá, (ver cuadro Nº 54).

97
98
5.5 ASPECTOS SOCIOLOGICOS

5.5.1 Grado de Satisfacción de los Servicios Recibidos Versus Tipo


de Discapacidad.

El cuadro estadístico que nos ocupa, en este capítulo, responde a la pregunta:


¿Cuál es el grado de satisfacción que siente respecto a los servicios de carácter
social, educativo y de salud que recibe?, (ver anexos cuadro Nº 55).

Las alternativas u opciones que tiene el encuestado para responder son: muy
satisfecho, satisfecho, insatisfecho.

De acuerdo a tales respuestas hemos dividido los tipos de discapacidad en tres


grupos: los que presentan grado de insatisfacción significativa, (18 al 22%), los
que presentan bajos porcentajes en los extremos y otorgan a la respuesta del
centro, (satisfecho), un porcentaje superior al 70%, y un tercer grupo que otorga
a la respuesta muy satisfecho, un porcentaje significativo (18 al 22%).

En el primer grupo se ubica las personas con movilidad reducida con casi un
22% de insatisfacción, siguen las personas con discapacidades múltiples, con
casi un 20% de insatisfacción y las personas con pérdidas visuales con casi un
19%.

En relación a las personas con movilidad reducida y con discapacidades


múltiples, debemos señalar que es completamente comprensible la sensación
de insatisfacción que expresan estos grupos, puesto que el cúmulo de
vicisitudes que tienen que enfrentar estas personas, ya sea por razón de
carencias económicas, por falta de ayudas técnicas, o por falta de acceso al
entorno físico y de transporte, generan naturalmente disconformidades
justificadas, toda vez que el sistema mismo general de la sociedad y de las
instituciones que ofertan servicios, les es hostil, ya que están pensados y
diseñados para las personas que no presentan discapacidades, particularmente
físicas, de modo que los obstáculos, limitaciones y barreras al momento de
utilizar los servicios son parte de la rutina diaria a la que deben enfrentarse
diariamente estas personas. Lo sorprendente en este caso, es que los niveles
de insatisfacción pudieron ser aún mayores considerando lo señalado
anteriormente.

Con respecto a las personas con discapacidad visual, es interesante observar


que los dos extremos (insatisfecho y muy satisfecho), expresan un porcentaje
significativo, 19% de insatisfacción y 17% de muy satisfecho. A nuestro criterio,
este comportamiento obedece al hecho que entre las personas ciegas, en
comparación con otras discapacidades, se generan altas expectativas, que
habrán grupos, que efectivamente, alcanzarán realizar tales expectativas y otros
que les resultará más difícil lograrlas.

99
Por otra parte, igual que sucede con otras discapacidades, los servicios que le
permiten a la población con discapacidad visual su desarrollo, ofrecido por
algunas instituciones, se concentran fundamentalmente en la ciudad capital. La
única institución que tiene presencia en el resto del país, son las extensiones del
IPHE, y éstas, están dirigidas a la población infantil y púber (hasta 18 años), con
distintas discapacidades.

En el segundo lugar están ubicadas las discapacidades auditivas, las personas


con problemas psíquicos y las personas con discapacidad intelectual. Como se
observa estos grupos coinciden al ubicar los extremos de insatisfechos o muy
satisfechos con porcentajes relativamente bajos, que no superan el 26% entre
ambos extremos.

El concepto de satisfechos aquí expresado es sinónimo de regular o aceptable,


esta respuesta, sin embargo, nos deja con grandes dudas e interrogantes,
puesto que la gran mayoría de estas encuestas fueron llenadas o respondidas
por un tercero, ya sea por problemas de comunicación como las personas con
discapacidad auditiva, o por problemas de comprensión por las personas con
discapacidades psíquicas e intelectuales, de modo que no tenemos la certeza
que éstas habrían sido las respuestas de estos grupos de personas con
discapacidad, si ellos hubiesen respondido directamente a la encuesta. Estas
dificultades, sin embrago, son generalizadas entre los países que enfrentan
investigaciones de esta naturaleza, lo que sí está claro es que las respuestas del
centro, como regular, aceptable o satisfactorio, dicen poco y muchas veces
ocultan temores, desconocimiento, o sencillamente una forma de no expresar el
verdadero sentimiento de las personas.

Hay un tercer grupo de personas con discapacidad que presentan problemas


orgánicos, categorizados como aparatos y sistemas, quienes expresan casi un
30% de muy satisfecho, lo que dobla el grupo de los insatisfechos, con un 13%,
lo que es altamente significativo. Desde muestra perspectiva lo que valoran
estas personas son los servicios de atención médico y de salud, pues de ello
depende su funcionalidad, su desarrollo y sobre todo, su vida. Es meritorio por
tanto, para el sistema de salud panameño, que pese a las grandes dificultades
que puedan presentar estas personas, ellas califiquen como muy positivo todos
los procesos que a nivel institucional supone la oferta de servicios que brinda el
sistema de salud.

5.5.2 Grado de Satisfacción de los Servicios Recibidos Versus Nivel


de Instrucción de la Población con Discapacidad.

Según se advierte los grupos que presentan mayores niveles de instrucción, sea
a nivel universitario o secundario, expresan mayores niveles de insatisfacción
por los servicios recibidos (24 al 28%), en tanto que los grupos de educación
primaria y vocacional otorgan mayor frecuencia a la respuesta del centro

100
(satisfechos), expresando un grado de satisfacción regular, mientras que los
grupos no alfabetizados y de enseñanza especial, muestran respuestas
significativas en los extremos, sea de mucha satisfacción o mucha
insatisfacción.

En el caso de los grupos que presentan estudios superiores formulamos la


hipótesis que: “a mayor nivel de instrucción, mayores son los niveles de
expectativas”, y en la medida que tales expectativas no se cumplan, similares
serán los grados de insatisfacción.

En relación al no cumplimiento de las expectativas, debemos señalar que en


efecto un grupo importante de las personas con discapacidad han accedido a
niveles superiores de estudio; sin embargo, al momento de insertarse al
mercado laboral, presentan grandes dificultades para ser contratados. En otros
casos, pese a su calificación se les asigna tareas no relacionadas con su
formación profesional, con salarios inferiores por considerar en el fondo, que no
están en condiciones de asumir mayores responsabilidades.

Los grupos de educación primaria y vocacional prefieren no comprometer sus


respuestas con posiciones extremas, lo que supone una verdadera incógnita, lo
que sí llena de asombro es la respuesta ofrecida por los grupos no alfabetizados
o con ningún grado de escolaridad, podría esperarse que dado su falta de
acceso a los servicios educativos expresasen altos niveles de insatisfacción y
bajos niveles de mucha satisfacción, no obstante, ambos extremos son
significativos.

En relación al grupo no alfabetizados, que expresan mucha satisfacción,


inferimos que tales grupos, no relacionan su falta de acceso a la educación con
el grado de satisfacción por los servicios que reciben. Por otro lado, a falta de
conocimientos e informaciones sobre sus derechos, este grupo presenta muy
bajos niveles de expectativas, por lo que tienden regularmente a la conformidad.

El grupo de enseñanza especial, son aquellas personas cuyo marco de


referencia institucional es el IPHE, ya que toda su vida estudiantil se desarrolló
bajo el amparo y guía de esta institución, refiriéndose fundamentalmente, a
poblaciones que presentan discapacidad intelectual moderada, severa o
profunda, al igual que el grupo de autistas y parálisis cerebral severa. Algo
característico entre estas personas es su alto de grado de vulnerabilidad, con
bajas posibilidades de desarrollo y un pronóstico reservado. El grado de
satisfacción de los padres y parientes, que respondieron esta encuesta, es el
fruto de la relación entre sus expectativas acerca del desarrollo que alcanzaría
su pariente con discapacidad y los logros alcanzados por éste en la vida
práctica. En este sentido, existe algún grado de similitud entre esta población y
las personas no alfabetizadas, pues ambas presentan bajos niveles de
expectativas, acceso muy limitado a la información y un predominio de una
situación de dependencia, ya sea por la falta de habilidad en la lecto-escritura,

101
en el caso de los no alfabetizados, o por una necesidad de apoyo para la
realización de actividades funcionales para el caso de las poblaciones con
discapacidades severas, (ver anexos, cuadro Nº 56).

5.5.3 Grado de Rechazo o No Aceptación según Tipo de Discapacidad.

Los resultados estadísticos responden a la pregunta: ¿Ha sentido alguna acción


o actitud ofensiva o humillante por parte de alguna persona por razón de su
discapacidad?
Las opciones para responder son: en nada, poco, mucho o no se aplica.

Para fines de nuestro análisis sumaremos tanto los que respondieron poco y
mucho, puesto que ambos perciben algún grado de discriminación o rechazo por
parte de la comunidad.

De acuerdo a estas cifras se identifican dos grupos, según tipo de discapacidad:


los que perciben mayor grado de rechazo y los que perciben menor grado de
rechazo o aceptación.

En primer lugar se ubica a las personas con discapacidad intelectual, con un


28%, percepción de rechazo, y las personas con discapacidades múltiples con
un 20%. Lo expresado por estas cifras, confirma que en efecto, los padres de
hijos con discapacidad intelectual y los padres de hijos con parálisis cerebral
severa, sienten gran aflicción por el grado de discriminación al que se ven
sometidos sus hijos por parte de la comunidad. Una comunidad que a veces, de
manera solapada, y otras, de forma más abierta, se muestra hostil, distante o al
menos, poco amistosa, con sus hijos de quienes espera un poco de cariño. La
pregunta que emerge aquí es: ¿Si se trata solo de una percepción de los padres,
o se trata de una actitud real de discriminación por parte de la comunidad hacia
las personas que presentan estas discapacidades?, (ver cuadro Nº 57 de
anexos).
Grafica Nº 26

A nuestro juicio, la percepción de RECHAZO Ó DISCRIMINACIÓN PERCIBIDA


los padres de hijos que presentan SEGÚN TIPO DE DISCAPACIDAD

estas discapacidades, no hace 16.000 14,922


más que evidenciar el problema 14.000
71%

que se genera entre la comunidad


N° de Personas

12.000

cuando una situación o 10.000


8.000
fenómeno, distinto al considerado 6.000
normal, choca con el imaginario 4.000 1,379
585
2,339
10% 964 314 344
social que prevalece en esto. 2.000 7%
3% 5% 2% 2%
0
Psíquica
Intelectual
Movilidad

Múltiple
Audición

Aparatos y
Visión

Sistemas

Según Cornelius Castoriadis toda


sociedad, con el afán de
Tipo de Discapacidad
compartir significados,
valoraciones y expectativas

102
sociales, construye lo que él denomina “ Imaginario Social”, esta construcción
ideal se forja a partir de los significados que subyacen en la psiquis de la
comunidad o de la conciencia colectiva de las personas, ya sea por tradición, por
costumbre o por convención; de este modo, por ejemplo, cada personaje o figura
que históricamente ha tenido un desempeño social, se le asigna un conjunto de
roles, valoraciones y comportamientos configurados a partir del imaginario
social, De igual modo, cuando una familia espera la llegada de un nuevo
miembro, y de manera sorpresiva, aparece un/a niño/a con alguna deficiencia,
rompe con las expectativas no sólo de la comunidad, sino de la propia familia,
ruptura que entonces se expresa, con distintas formas de discriminación de
rechazo, o no aceptación tanto de la comunidad como del mismo entorno
familiar.

Los niveles, en este caso menor, de rechazo o no aceptación que perciben los
sordos, los ciegos, los que presentan deficiencias físicas orgánicas o psíquicas,
revelan un grado de tolerancia mayor por parte de la sociedad hacia estos tipos
de discapacidades, lo que supone posibilidades más amplias de inserción
educativa, laboral y de autorrealización personal.

De lo expuesto, queda evidenciada la necesidad de emprender estrategias


publicitarias, campañas o programas de sensibilización dirigidos a promover los
niveles de aceptación hacia las personas con discapacidad intelectual y
discapacidades múltiples, de suerte que se vaya gestando un verdadero proceso
de inclusión social, (ver anexos, cuadro Nº 57).

5.5.4 Nivel de Rechazo o no Aceptación Versus. Grado de Instrucción


Educativa.
Al intenta relacionar el grado de rechazo o no aceptación percibido versus
niveles de instrucción educativa de la población con discapacidad, se pueden
extraer dos hallazgos interesantes.

1. A medida que la población aumenta sus niveles de instrucción disminuye,


aunque de manera tenue o sutil, los porcentajes de rechazo percibidos
por esta población. Nótese por ejemplo que, la población no alfabetizada
expresa un 17% de percepción de rechazo o no aceptación, en tanto que
la población universitaria expresa un 8.7% de percepción de rechazo. ¿A
qué se debe este comportamiento por parte de la comunidad?

Tomando como marco de referencia el concepto del imaginario social, se


podría asumir que la comunidad se muestra más afín, exalta y otorga
reconocimiento a aquellos individuos que pese a sus grandes limitaciones,
obtienen logros y alcanzan metas valoradas socialmente por la sociedad.

103
2. El otro aspecto digno de destacar, es la enorme percepción de rechazo,
expresado por el grupo de personas que se desarrollaron dentro de la
enseñanza especial (65.2%). Somos de opinión que este altísimo
porcentaje de percepción de rechazo, viene a confirmar de manera
contundente lo que a este respecto se expresó en el cuadro anterior.
Como ya se ha advertido, las personas de enseñanza especial, son
altamente vulnerables por lo severo de su discapacidad, ya sea de
carácter intelectual o por la combinación de varias discapacidades. Esa
actitud distante de la comunidad por lo que considera, situación anormal
de las personas, no revela otra cosa que temor a lo desconocido, a lo
extraño, a lo atípico, como quiera que no sabe qué actitud adoptar y cómo
relacionarse con estas personas, prefiere no acercarse o sencillamente
ignorar su presencia, situación que supone, para los familiares, las demás
personas con discapacidad, instituciones gubernamentales y organismos
no gubernamentales, la gran tarea de propiciar cambios de actitud de
conciencia y de pensamiento, (ver anexos cuadro Nº 58).

5.5.5 Lugares o Grupos donde se perciben Niveles de Rechazo, según


Sexo y Tipo de
Discapacidad.

La respuesta a la pregunta ¿Existe algún lugar o grupo de personas, donde


usted percibe algún tipo de rechazo?

Según se advierte, el orden de los más votados, ubica la categoría “vecinos”, en


primer lugar; la categoría “amigos de la familia”, en segundo lugar, la categoría
“familia”, en tercer lugar, y las categorías “compañeros de trabajo o estudio” y
“otros” en cuarto lugar; “docentes” en quinto lugar, y “feligreses”, en último lugar.

Nótese que la categoría “vecinos”, no sólo ocupa el primer lugar, sino que se
ubica en un lugar muy distante del segundo, doblándolo sobradamente y se
desproporciona al relacionarlo con el resto de las categorías, (ver anexos cuadro
Nº 59).

La desproporción de este indicador, nos lleva a formular la primera hipótesis, “El


alto grado de rechazo que se percibe por parte de los “vecinos”, hacia las
personas con discapacidad, se da no sólo por razón de la discapacidad, sino a
otros factores que influyen decididamente en las relaciones intervecinales”.

Conocido es el hecho que en nuestro país, las disputas entre los vecinos es muy
común, por razones muy diversas. Lo que ha ocurrido en alguna medida, es que
esas relaciones poco amistosas con los vecinos, se tienden a confundir y a
mezclar con las actitudes de rechazo que efectivamente, pudieran darse por
razón de la discapacidad. Pero lo señalado sólo explica en parte lo
desproporcionado de este indicador, pues otro supuesto que se puede formular
en este sentido es el siguiente: “Los vecinos de familias que tienen algún

104
miembro con discapacidad, sobre todo, si es una discapacidad intelectual severa
o múltiple, encarnan todos los temores, prejuicios, expectativas y valoraciones,
que subyacen en el imaginario social de la comunidad, en torno a las personas
con discapacidad”.

Para ellos, estas personas son incontrolables, peligrosas, incomunicables, poco


agradables, no me entienden, ni los entiendo. La gente le teme y les da pena
que las visitas y amigos, se den cuenta que tengo un vecino en esta situación.
Suele pasar entonces, que los vecinos tiendan a distanciarse o a tratar de
mantener el menor contacto posible con la familia cuyo miembro presenta
alguna discapacidad severa.

Respecto a los amigos de la familia, es realmente llamativo que este grupo se


ubique en un segundo lugar de percepción de rechazo, es de esperarse que si
una persona es amiga de la familia, ha de mostrarse amistoso con todos los
miembros de la familia, no obstante aquí aparece con una alta incidencia de
percepción de rechazo.

A nuestro juicio aquí pueden ocurrir dos situaciones: suele pasar que muchas
personas que visitan frecuentemente a una familia, consideran que son amigos
de uno de los miembros de la familia, por tanto su atención se debe, casi
exclusivamente, a ese miembro de la familia, sobre todo si se trata de jóvenes o
adolescentes. La otra situación, es que en efecto, hay personas que visitan a la
familia como amigos de los miembros adultos de ésta, el padre, la madre, entre
otros. Sin embargo, al momento de relacionarse con el resto de los miembros,
excluye en distintas formas y grados, al miembro que presenta una
discapacidad, tal vez no lo saluda, o si lo hace, no entabla conversación con
él/ella, cuando quiere saber algo de esta persona, aborda a algún otro miembro
de la familia. Para estos amigos esta es una situación dolorosa, que le causa
pena y alguna incomodidad; en un primer momento se impresiona y se impacta,
pero luego se acostumbra y lo ignora.

En torno a la familia, un hecho que sí es preocupante y hasta alarmante, es que


el propio seno familiar se constituya en el tercer escenario donde se perciben
niveles de rechazo o no aceptación de la persona con discapacidad. Para un
niño, joven, adulto o adulto mayor, que presenta alguna deficiencia, es tolerable
el que los extraños, los vecinos, o los amigos de la familia no los acogen con
simpatía y se muestren distantes, pero que en el propio entorno familiar, sientan
falta de afecto, hostilidad y hasta maltrato, eso si que llega y se queda en lo más
profundo de su inconsciente.

El ser humano por su complejidad es la especie que adopta comportamientos


tan distintos e incomprensibles, desde los actos más enternecedores,
encomiables, determinados por el amor, el afán de justicia y la lucha por ideales
superiores, hasta los más repudiables, condenables y despreciables,
determinados por la falta de amor, la vergüenza, el rencor y hasta el odio.

105
Un ambiente familiar hostil, por muy severa que sea la discapacidad, es en
primer lugar percibido por la persona, en consecuencia, es sufrido e
internalizado, luego se instala con todo su significado y valoración en el
inconsciente personal, donde se procesa y emerge convertido en temores,
complejos y en sentimientos de culpa, pues asume que ella/el es la causa de
tanta vergüenza para la familia. A esto se añade el hecho que si no logra una
inclusión educativa y laboral exitosa, está destinado a convertirse en una carga
para la familia, quien seguramente recrimina, de muchas formas y manera el
tiempo de recursos que supone el estar pendiente de su cuidado y manutención.
No pocas serán las veces, en que su madre reprocha al resto de sus hermanos
y demás familiares, el poco apoyo que recibe de ellos, recriminaciones que
seguramente, afianzan el sentimiento de culpa en el inconsciente del que
presenta la discapacidad. Los hermanos y demás familiares, por su parte, se
desentienden o hacen lo mínimo sólo por complacer a la madre.

Para muchos de estos familiares la persona con discapacidad existe, pero no


está en su agenda, inconscientemente asume que está es una responsabilidad
de la madre, prueba de ello es que, muchas veces los hermanos nunca hablan a
sus amistades, compañeros de estudio o trabajo, que tienen un hermano/a con
discapacidad, pues le produce vergüenza al pensar que lo van a relacionar con
todos los elementos negativos que el imaginario social de la comunidad tiene
sobre las personas con discapacidad, y sobre todo si es una discapacidad
severa.

La categoría compañeros de estudio y trabajo y la categoría otros, alude


actitudes discriminatorias, o al menos distantes, en distintos escenarios de la
comunidad, actitudes de marginación y de exclusión que se concretan en
actividades laborales, de estudios, actividades de carácter social o festivas, que
implican procesos de interacción, esto es intercambio de vivencias, de
experiencias, de conocimientos, de pensamientos, de valoraciones, que se
traduce en la construcción de lazos de afectos, lazos tan necesarios para
fortalecer las relaciones interpersonales, las empatías y las simpatías. Son
estos procesos de interacción los que otorgan al individuo el denominado
sentido de pertenencia, tan necesario para sentirse parte de, en aquellos
espacios comunitarios fuera del seno familiar. Suele ocurrir entonces que los
grupos de estudios o de trabajo, de manera automática y espontánea marginan
al que es diferente, negando al excluido todos aquellos procesos de interacción
que permiten el disfrute y goce de sentirse parte de, de modo que si
consideramos la naturaleza gregaria del individuo, dicha marginación se
convierte en una especie de sanción, pues la necesidad de interactuar y convivir
con sus semejantes, es inherente al ser humano.

El nivel de no aceptación que se percibe entre los docentes, aunque es un tanto


bajo, es indicativo de la importancia de continuar con actividades de
sensibilización, orientación y capacitación en estrategias metodológicas. A este

106
respecto, un docente verdaderamente comprometido con los principios de
inclusión social y educativa, se constituye en un promotor clave para que la
sociedad se apropie y haga suyo, los principios de equiparación, dignificación,
respeto a las diferencias y participación de las personas con discapacidad.

En el caso de los feligreses, aunque el grado de rechazo se ubica en el último


lugar, nos queda la duda sobre la posibilidad que la cifra un tanto baja que aquí
se expresa, no haga más que reflejar la poca asistencia a los templos de la
población con discapacidad, de suerte que en tal caso, dichas cifras no harían
más que mostrar un alto grado de rechazo entre los asistentes a los servicios
religiosos. Lo que advertimos en este sentido, es que la opción de percepción
de rechazo entre los feligreses, sólo la marcarían aquellas personas que asistan
frecuentemente a los templos y que hayan percibido algún grado de rechazo, de
modo que si la asistencia es baja, la cantidad de veces que se marca esta
opción también es baja, pero posiblemente alta en relación con los que
frecuentan los templos, circunstancia que hablaría muy mal de la práctica de los
preceptos cristianos que tanto se pregonan y que constituyen todo el Consejo de
Dios.

Veamos ahora la relación entre los tipos de discapacidades y el grado de


rechazo mostrado por estos grupos de personas.

De acuerdo a estos datos, las personas con movilidad reducida, y con


discapacidades múltiples, perciben un nivel de rechazo muy alto entre sus
propios familiares, especialmente el grupo de personas con discapacidades
múltiples, ubicando en un segundo lugar a la familia, como el escenario donde
se percibe mayor rechazo. En adición a lo que hemos señalado anteriormente
sobre este tema, debemos suponer que las cifras reales en este sentido, son
superiores a las registradas. Considérese que no es fácil reconocer ante
extraños que existen problemas a lo interno de la familia, de modo que habrá
muchos que aunque existen tales problemas, no los reconocieron. Por otra
parte, y particularmente, en el caso de las discapacidades múltiples,
seguramente fueron los propios familiares, quienes aceptan que entre sus
miembros, hay quienes se muestran hostiles hacia el que presenta la
discapacidad.

Al examinar la causa de la hostilidad en el seno familiar hacia muchas personas


con discapacidad, especialmente las que presentan discapacidades múltiples o
movilidad reducida, debe considerarse en primera instancia, que la familia como
parte de la psiquis colectiva de la comunidad, comparte el imaginario social que
esta tiene sobre las personas con discapacidad, de suerte que, cuando en el
seno familiar, nace un/a niño/a con alguna deficiencia se pone en función todos
los temores, preocupaciones y ansiedades que se generan a partir de la
concepción que tiene la familia acerca del fenómeno de la discapacidad.
Aparecen entonces, las recriminaciones entre los cónyuges culpándose
mutuamente; posteriormente aparece el sentimiento de vergüenza a causa del

107
rechazo que hacia su hijo percibe por parte de la comunidad, sentimiento que se
traduce en acciones como: ocultamiento del/a niño/a con discapacidad, maltrato,
e incluso de abandono. No pocas son las veces en que luego de nacido un/a
niño/a con discapacidad severa o múltiple, el padre opta por romper el vínculo
conyugal y desentenderse de toda responsabilidad, por lo que es común ver a
muchas madres enfrentar solas la manutención y crianza de sus hijos y tener
que recurrir a las autoridades para ser beneficiadas con la pensión alimenticia.

Otro factor asociado a la hostilidad dentro el entorno familiar, tienen que ver con
el hecho que la condición de discapacidad múltiple y en algunos casos,
movilidad reducida, supone para los miembros de la familia, un mayor grado de
esfuerzo por los cuidados relacionados con el aseo personal, complicaciones al
momento de ser trasladados, de modo que tales tareas, muchas veces, derivan
en conflictos, hostilidades y deterioro en las relaciones intrafamiliares, (ver
cuadro Nº 59).

Breves comentarios sobre el resto de las categorías:

Nótese que entre las discapacidades sensoriales (visual y auditiva) la percepción


de rechazo entre vecinos y amigos de la familia, son los más altos, por tanto,
consideramos que la explicación dada anteriormente sobre este tema, es
igualmente aplicable y pertinente para estos casos.

Un dato realmente sorprendente es que el grupo de movilidad exprese una alta


percepción de rechazo, por parte de los docentes, particularmente las mujeres;
decimos sorprendente, pues para el caso de este tipo de discapacidad, las
únicas adecuaciones que demandan en el ámbito educativo, se refieren a las
instalaciones físicas, a la eliminación de barreras arquitectónicas, que en lo
concreto es un problema de carácter administrativo, más no del docente. Nótese
que las querellantes son absolutamente todas mujeres (1,040 mujeres), y como
se sabe, la gran mayoría de docentes son mujeres, lo aconsejable en este caso,
es emprender una investigación específicamente sobre este tema que corrobore
o rechace este hallazgo y profundice en sus causas y factores asociados.

Otro hallazgo interesante es que las personas con discapacidad intelectual


perciben el más alto grado de rechazo entre sus compañeros de estudio y de
trabajo (1911). Es el único grupo donde la categoría vecinos, quedó relegada a
un cuarto lugar.

Tanto la escuela como los lugares de trabajo son escenarios que se encuentran
fuera del alcance de la protección familiar, de modo que ante la ausencia de
alguien que le sea afín, muchos compañeros y personas extrañas, conscientes
de su vulnerabilidad, aprovechan para hacer de la persona con déficit intelectual
su objeto de burla y mofa, y en otras ocasiones para agredirlo verbal y
físicamente, actos completamente repudiables que hablan muy mal de nuestra
condición humana.

108
Finalmente, las personas con problemas orgánicos y problemas psíquicos
expresan en términos generales un bajo nivel de percepción de rechazo. En el
caso de las personas con problemas psíquicos está claro que esto obedece a
que en la encuesta hubo un registro muy bajo de esta población y en lo
referentes a las personas con problemas orgánicos suele ocurrir que para la
familia y la comunidad, estos problemas son de salud, se trata de enfermedades
que eventualmente le pueden ocurrir a cualquiera, de manera que la comunidad
no los relaciona como personas diferentes o distintas al resto de las personas,
como sí suele ocurrir con las demás que presentan limitaciones.

Al relacionar los niveles de percepción de rechazo versus las áreas urbanas,


rurales e indígenas, no se observan mayores diferencias entre las tres áreas
proporcionalmente hablando, no obstante, llama la atención que entre la
población indígena, la categoría “vecinos”, presente una frecuencia tan elevada,
lo que nos lleva a asumir que en el imaginario social de las comunidades
indígenas, además de lo que ya hemos identificado, existen otros elementos de
carácter mágicos o míticos, asociados al fenómeno de la discapacidad, para
comprender sus causas, cuya interpretación tiene cabida en el ámbito de su
cosmovisión.

5.5.6 Grado de Instrucción Educativa versus Lugares o Grupos donde se


perciben Niveles de Rechazo.

Al relacionar estas dos variables es para conocer si las actitudes discriminatorias


de la comunidad y de la familia, cambian hacia las personas con discapacidad,
de acuerdo al nivel educativo que ésta presente, (ver cuadro Nº 60, ver anexos).

En este sentido salvo pequeñas diferencias la respuesta es negativa, pues tanto


universitarios como no alfabetizados, se sienten igualmente discriminados. Los
únicos casos donde los universitarios no perciben niveles de rechazos son entre
los docentes y entre los feligreses.

El hecho que la percepción de rechazo se de sin importar el nivel educativo de la


persona con discapacidad significa que para la comunidad y la familia, la
condición de discapacidad pesa más que los logros educativos que la persona
pueda alcanzar. Ciertamente para la comunidad antes que la preparación
académica que pueda presentar una persona, lo visible, lo determinante, lo
característico, es su condición de discapacidad, su diferencia en relación a los
demás, sus limitaciones para realizar ciertas actividades, su atipicidad. Igual
circunstancia ocurre al relacionar los niveles de percepción de rechazo entre los
grupos antes descritos con la variable edad, pues salvo pequeñas diferencias, la
percepción de discriminación, oscila entre el 4 y el 9% entre los distintos rangos
de edad, dándose una disminución sustancial como es de esperarse, entre los
grupos de compañeros de estudios, de trabajo y docentes, en el caso de los
adultos mayores, pues obviamente ellos no frecuentan estos escenarios.

109
5.5.7 Estado Anímico de la Población con Discapacidad, según Tipo de
Discapacidad.

Los resultados obtenidos de los estados anímicos que se describen, está claro
que los estados anímicos que mayormente afectan a la población con
discapacidad, en un sentido negativo, son la depresión y el aburrimiento, (ver
anexo cuadro Nº 61).

En términos generales, la depresión obedece a diversas razones, no obstante en


el caso de la población con discapacidad, a nuestro parecer, está asociada con
algunos de los siguientes factores:
1. Un sentimiento de impotencia al saber que poco puede hacer para
cambiar la situación que le agobia, anhela sentirse útil y productivo,
pues sabe que eso le significará respeto, valoración y dignificación.
2. Consciencia de la condición de dependencia, pues sabe que el auxilio
o ayuda que recibe del asistente, depende exclusivamente de la buena
disposición de éste, en cuyo caso lo agradece mucho, pero que
humillante es cuando no tiene más alternativa que buscar la ayuda de
aquel o aquella de quien sabe no muestra la mejor disposición para
ofrecer apoyo, pues esto supone para el ayudante la entrega de su
tiempo, su energía, incluso sus recursos.
La dependencia, según sea el grado y tipo de discapacidad, se puede
hacer más fuerte, determinante y agobiante.
3. La interiorización y apropiación mediante la socialización del imaginario
social, que la comunidad tiene de él o ella, según sea el tipo de
discapacidad de que se trate, él o ella, sabe que el común de las
personas, le teme, les produce vergüenza, los subestima, los segrega,
los margina y los discrimina, porque son diferentes. En tal sentido, la
baja autoestima y la poca confianza que se advierte en muchos de
ellos, no son otra cosa que el reflejo de lo que la familia y la
comunidad, les ha inculcado desde pequeños.
4. La desesperanza, en aquellos casos donde la persona con
discapacidad sabe que está en capacidad de producir, trabajar, de
recibir ingresos, y subsiguientemente formar una familia y otras
realizaciones de carácter personal, y advierte que ha pasado un largo
tiempo de espera y no se concretan sus anhelos, tiende a deprimirse
cada vez más frecuentemente y de forma más intensa, pues siente que
sus expectativas de llevar una vida como el resto de las personas, cada
vez son menos alcanzables.

Acerca del aburrimiento, la recreación siempre ha constituido una de las


mayores motivaciones en las actividades del ser humano; sin embargo, el goce
o disfrute de la gran mayoría de estas actividades, dependen exclusivamente de
nuestros sentidos. Es ese contacto entre el estímulo de la actividad recreadora,
con nuestros sentidos, los que nos producen placer, emoción y hasta exaltación.

110
Cuando algunos de estos sentidos se pierde, la persona queda ausente de los
estímulos que envía la actividad recreadora, de este modo, un sordo de
nacimiento queda imposibilitado para disfrutar de la armonía del sonido, de la
voz de su pequeño/a hijo/a, o los sonidos que emiten los elementos de la
naturaleza. Igual situación ocurre con el ciego, de poder disfrutar de tantos
estímulos visuales, artificiales o naturales. Pero la recreación no sólo es
sensorial, sino también física, el juego, el deporte y tantas otras que demandan
de las destrezas de nuestros miembros superiores o inferiores, quedan al
margen de las personas con movilidad reducida, o con incapacidades múltiples.
Pero la recreación también supone interacción, convivencia, relaciones
interpersonales, donde recibimos y damos afecto, procesos estos que muchas
veces la familia y la comunidad niegan a las personas con discapacidades
psíquicas e intelectuales.

De este modo, en el caso de las personas con discapacidad, el aburrimiento no


es un problema de qué hacer, sino de cómo sentir, cómo percibir, cómo
participar, cómo interactuar, cómo compartir sin menoscabo de lo dicho
anteriormente. Somos del criterio que siempre que nos lo propongamos existen
muchas formas en que las personas con discapacidad puedan recrearse,
aprovechando cualquier sentido o canal que sirva de ventana para conectarse
no sólo con el mundo tangible, sino con el intangible, con el mundo de los
pensamientos, de los sentimientos y todas aquellas construcciones humanas de
la literatura, y el arte en sus distintas manifestaciones, es importante enseñar y
aprender a recrearse en la contemplación y la meditación, como lo hicieron los
antiguos griegos, actividad esta que sólo depende que tengamos conciencia
para deleitarnos en nuestro mundo interior.

Breves comentarios sobre algunos hallazgos:

Según se advierte en el cuadro, (ver anexo cuadro Nº 61), ciertamente la


depresión es la opción mayormente seleccionada, es fundamental destacar, que
en la mayoría de las discapacidades, excepto en el caso de movilidad reducida,
está claro que las mujeres muestran una tendencia, porcentualmente mayor que
los hombres, a estar depresivas. ¿A qué se debe dicho fenómeno? Ya se sabe
que entre la población común, dicha tendencia es similar, sin embargo, este
cuadro nos muestra, algunas discapacidades donde tales diferencias son
abismales, véase el caso de las discapacidades psíquicas, donde las mujeres
expresan en un 76.77% sentirse con frecuencia tristes, una diferencia del 12.8%,
en este mismo sentido expresan los varones, como ya hemos advertido estas
diferencias se hacen notoria en la mayoría del resto de las discapacidades. Lo
que nos lleva a suponer que estos datos constituyen una evidencia del grado de
espontaneidad de las mujeres, ellas no sólo son más expresivas, sino que
revelan con mayor espontaneidad, lo que existe en su mundo interior, sin
mayores complejos ni temores, el varón, por el contrario, siente que el ser
expresivo y espontáneo es un signo de debilidad, de falta de control sobre sí, por
ello la reserva es preferible para que nadie entre en su mundo interior y

111
descubra que también lo embarga el dolor, el temor, las ansiedades y la
necesidad de afecto.

Otros conceptos que podemos detectar sobre este aspecto, es que en razón de
la valoraciones y expectativas sociales, la mujer se ve sometida a una fuerte
presión por parte de esa sociedad masculina para que ella satisfaga sus
expectativas, sean estas relativas a la belleza, la sexualidad, a lo estético de su
presencia y al rol funcional dentro de las actividades domésticas del hogar, esta
presión se vuelve tan intensa pero a la vez tan normal y sutil, que ella misma es
promotora y forma parte principal de ese proceso de alienación, proceso que
muchas veces supone la pérdida de su yo original para adoptar
comportamientos estandarizados, para aspirar a convertirse en modelos
apetecibles en un producto de consumo, ¿qué sucede entonces cuando la mujer
no cumple con tales demandas? cuando ello ocurre, entonces se le subestima y
se le margina, ocasionando en ella, actitudes de complejo, reacciones
depresivas y hasta sentimientos de culpa.

En este contexto la discapacidad juega en contra la mujer, cualquier limitación


física, sensorial o intelectual es sinónimo de problema, de fealdad e inutilidad, lo
que la descalifica como una opción, para conformar un hogar con cónyuge
cualquiera, prueba de ello es que las parejas entre mujeres con discapacidad, y
cónyuges sin discapacidad son muy escasas. En resumen, la mayor
espontaneidad de la mujer y su conciencia que es marginada, por no satisfacer
las expectativas y valoraciones sociales, son los factores más determinantes que
llevan a expresar porcentualmente una mayor tendencia de las mujeres hacia la
depresión y la tristeza.

De acuerdo a estos hallazgos, las mujeres con problemas psíquicos (76.77%),


las mujeres con discapacidades múltiples (53.61%), las mujeres con problemas
orgánicos, con un 40.7%, las mujeres ciegas con un 35%, las mujeres que
presentan discapacidad intelectual con un 28% y las mujeres sordas con un
21%, siempre se ubican porcentualmente, por encima de los sentimientos de
depresión expresado por los varones, (ver anexo, cuadro Nº 61).

5.5.8 Tipo de Demanda de Ayudas Técnicas de acuerdo al Tipo de


Discapacidad.

Según los datos que nos presenta este gráfico los auxiliares técnicos que más
son requeridos por la población con discapacidad son en su orden: los lentes
con 70,242, bastones 22,806, ayudantes o asistentes 8,218 y sillas de ruedas
7,850. Como quiera que ya hemos analizado la importancia de los auxiliares
técnicos como elementos vitales e indispensables para lograr la tan anhelada
autonomía e independencia, y con ello el respeto y la dignidad de las personas
con discapacidad, no ahondaremos mayormente en esta temática. Sin embargo,
hay un hallazgo que no debemos pasar por alto, entre las demandas de ayudas

112
técnicas más solicitadas, está en tercer lugar lo que aquí se denomina
ayudantes o asistentes, aunque un asistente no es una ayuda técnica ni mucho
menos, consideramos pertinente incluirla como una de las opciones para
expresar la demanda de las personas con discapacidad. La frecuencia con que
fue seleccionada esta alternativa, nos indica que se estaba en lo correcto.

El ayudante adopta distintos


perfiles, dependiendo del tipo de
tareas y discapacidades de que se
trata, para el ciego un ayudante es
un guía, un lector o una persona
que le ayuda en distintas
actividades, para las personas con
movilidad reducida, es aquella
persona que le ayuda para su
traslado y le ayuda a enfrentar las
barreras arquitectónicas, para el
cuadrapléjico o personas con
discapacidades múltiples, es el
cuidador o asistente de vida. Este
personaje desempeña, a nuestro parecer, un papel clave y trascendental en el
desarrollo funcional e integral de las personas con discapacidad, por lo que
consideramos indispensable que las asociaciones de personas con discapacidad
e instituciones que brindan servicio a esta población, organicen cuerpos de
voluntarios para ofrecer distintos tipos de apoyos y servicios; agencias privadas
para ofrecer un servicio individualizado y personalizado y el Estado al considerar
al asistente como un derecho de las personas con discapacidad, debe planificar
para que en un futuro muy cercano existan oficinas con personal destinado a
estas tareas, (ver cuadro Nº 62 de anexos).

5.5.9 Tipo de Instituciones que Ofrecen Servicios a la Población con


Discapacidad versus Lugares donde se Reciben.

Esta respuesta alude a los últimos 12 meses, y no a los servicios que se


pudieron recibir en tiempos anteriores, pues de lo que se trata es de contar con
una información de lo que sucede en estos momentos. Como se advierte en la
cuadro, (ver cuadro Nº 62-A de Anexo), la Caja de Seguro Social, obtiene la
mayor votación, situación que nos sorprende sobremanera, pues tanto en la
capital, pero sobre todo en el interior del país, las dependencias hospitalarias del
Ministerio de Salud, tienen una mayor cobertura de la población. Como era de
esperarse, tanto las organizaciones de personas con discapacidad, como las
fundaciones, muestran una muy baja frecuencia de selección, a causa,
naturalmente, de sus bajos niveles de cobertura, según se observa, en algunas
provincias y las comarcas indígenas.

113
Los datos relativos al IPHE revelan con mayor precisión, a nuestro parecer, la
oferta de servicios que brinda esta entidad a la población y eso obedece, según
nuestro criterio, a que la opción IPHE, igual que ocurre con la opción Caja de
Seguro Social, no da lugar a confusiones, como sí pudo ocurrir, con la opción
institución pública, fundaciones y asociaciones.

Al observar la relación entre lugares y tipo de institución que ofrece el servicio,


es evidente la acción casi nula que se advierte en las poblaciones indígenas por
parte del IPHE, las organizaciones de personas con discapacidad, las
fundaciones y la Caja de Seguro Social, situación que debe llevar a estas
instituciones a repensar sus estrategias, programas y acciones que llevan a
cabo hacia la comunidad, pues es contundente y irrefutable la situación de
exclusión que prevalece entre estas poblaciones. Es sabido que por razones
por restricciones de recursos y optimización de la oferta de servicios,
tradicionalmente las instituciones públicas han optado por la concentración de
servicios y por el criterio que el enfermo busque al doctor, es hora entonces de
reformular muchas de las estrategias para romper con la dicotomía institución-
comunidad, de modo que la institución sea parte de la comunidad. Según
advertimos, no sólo se requiere la descentralización de muchos de los servicios,
sino el trabajo itinerante de mucho personal de salud y de educación en las
propias regiones rurales e indígenas, de modo que las familias ubicadas en
estas regiones, reciban a domicilio periódicamente la visita del médico, del
fisioterapeuta, del rehabilitador, entre otros.

Tales acciones serán entre otras cosas el fundamento para un desarrollo más
horizontal y equitativo, (ver cuadro Nº 62-B de Anexo).

5.5.10 Población con Discapacidad, según Tipo de Discapacidad y Tipo de


Personal que Presta Apoyo o Cuidado Personal.

Estos resultados tienen un gran valor para reconocer la condición de


dependencia e independencia, según tipo de discapacidad.

Si nos guiamos por la opción “no necesita”, podría establecerse que la población
con pérdidas auditivas, es la menos dependiente, ubicando dicho grado de
dependencia en un 29.3%. En el caso de las personas con discapacidad visual,
expresan necesidad de apoyo en un 41.8%. La población con discapacidad
intelectual expresa un grado de dependencia del 54.7%, en tanto que dicha
condición de dependencia, para las personas con movilidad reducida es del
63.1%. Las personas con discapacidad que expresan mayor grado de
dependencia o condición de vulnerabilidad son los que presentan
discapacidades múltiples con un 72.1%, los que presentan problemas orgánicos,
con un 73.1%, y los que presentan problemas psíquicos, con un 78.6%, (ver
cuadro Nº 62- C de anexos).

114
En relación a este último dato, debemos señalar que muy posiblemente aquí se
haya recogido una información sesgada, si consideramos el siguiente detalle:
tanto las personas con problemas orgánicos, como las personas con
discapacidades múltiples, requieren un cuidado por parte de su familia, de un 61
y 58%, respectivamente, lo que evidencia una necesidad real de apoyo, en tanto
que las personas con problemas psíquicos reciben cuidado por parte de su
familia en un 29%. A menos, que estemos ante una situación alarmante de
descuido hacia esta población, toda vez que este grupo señaló recibir apoyo de
nadie en un 32%. Nótese que en el resto de los grupos, dicha falta de apoyo fue
sustancialmente más bajo.

La respuesta “nadie”, tiene un doble significado para el grupo investigador, por


un lado alude la capacidad de autonomía e independencia de la persona, en
cuyo caso habría que añadirlos a la opción “no necesita”, y por otro este dato,
describe una terrible y grave situación de descuido y abandono por parte de las
familias hacia esta población. Dadas todas las implicaciones que pudiera tener
esta situación, consideramos urgente el desarrollo de una investigación a este
respecto, para establecer qué situación está ocurriendo realmente con estas
personas. Obsérvese que para las personas con discapacidades múltiples y
problemas orgánicos, dicha falta de apoyo se expresa en un 11%
aproximadamente, y en las personas con discapacidad intelectual en un 16.7%,
que traducido a términos numéricos, se trata de miles de casos que pudiesen
estar viviendo una situación de abandono, o de descuido por parte de la familia,
lo que sería muy grave y demandaría de la intervención urgente por parte del
Estado, (ver cuadro Nº 62- C de anexos).

115
116
5.6 ASPECTOS EPIDEMIOLÓGICOS

Las variables epidemiológicas buscan medir el comportamiento de la


discapacidad en la República de Panamá, haciéndose análisis puntuales por
provincia – comarca, área geográfica, edades, entre otras. Para ello, se elaboró
el Módulo C en el cuestionario que mide la discapacidad. El mismo, contiene de
manera relevante preguntas del instrumento WHO-DAS II,6 desarrollado por la
Organización Mundial de la Salud para evaluar las limitaciones de Actividad y
restricciones de participación de una persona, independientemente del
diagnóstico médico. También se consideró los componentes que la
Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud
(CIF), promulgado por la Organización Mundial de la Salud y la Organización
Panamericana de la Salud (OMS / OPS, 2001) el cual propone para la evaluar la
condición de salud, el funcionamiento, la participación y los factores
contextuales, es decir del medio ambiente en el que se desenvuelve la persona.

Los datos del aspecto epidemiológico están basados en las respuestas de la


sección D del cuestionario en los cuales hay un 2% de omisión de los datos; ya
que hay personas con discapacidad, señaladas en la sección C del cuestionario,
(preguntas filtro) que no contestaron la sección D caracterización de la
discapacidad.

5.6.1 DISCAPACIDAD POR GRUPOS ETAREOS

La distribución de las personas con deficiencias (prevalencia) según grupos


etareos, permite apreciar que el 11.1% de la población estudiada presentó
alguna deficiencia, es decir 1 de cada 9 panameños presenta alguna
discapacidad, (ver cuadro Nº 63). La distribución de la discapacidad por grupos
de edades demostró que las edades de 40 años en adelante es donde más
prevalecen las deficiencias, estas superan la prevalencia global, 15% y más;
resaltando que a mayor edad mayor probabilidad de adquirir una discapacidad.
Este resultado se explica debido al ciclo de envejecimiento orgánico y mental
que sufre la persona, trayendo como consecuencia el desarrollo de
enfermedades degenerativas discapacitantes. En la gráfica Nº 31 se puede
apreciar claramente éste fenómeno: a menor edad menor riesgo de adquirir una
discapacidad y a mayor edad mayor riesgo de adquirirla.
El tipo de discapacidad que más prevalece en la población es la múltiple (4.7%),
es decir, personas con más de una discapacidad. En su orden le sigue la
discapacidad visual, (ver cuadro Nº 63).

6
WHO-DAS significa World Health Organization-Disability Assesment Survey es decir Encuesta para Evaluar la
Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud y operacionaliza a nivel de Cuestionario, parte del marco
conceptual y operativo de la Nueva Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud -
CIF.

117
CUADRO Nº 63 Prevalencia De La Discapacidad Por Tipo De Discapacidad Segun Grupo De Edad: Republica De
Panama, Enero 2006.

Tipo de Discapacidad
Grupos Población Órganos y
Total Visual Auditiva Fìsica Intelectual Psiquiátrica Múltiple
de edad Total Sistemas
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

Total 3,260,645 360,329 11.1 83,757 2.6 20,711 0.6 63,013 1.9 15,201 0.5 4,976 0.2 19,882 0.6 152,782 4.7

0-4 310,397 7,953 2.6 471 0.2 880 0.3 518 0.2 195 0.1 8 0.0 3,884 1.3 1,996 0.6

5-9 358,513 15,568 4.3 707 0.2 1,949 0.5 2,411 0.7 2,878 0.8 35 0.0 1,031 0.3 6,554 1.8

10 - 14 317,254 23,681 7.5 4,599 1.4 1,222 0.4 1,680 0.5 4,340 1.4 311 0.1 4,474 1.4 7,050 2.2

15 -19 302,470 11,530 3.8 2,406 0.8 879 0.3 1,209 0.4 2,194 0.7 337 0.1 820 0.3 3,683 1.2

20 - 24 271,551 14,081 5.2 2,937 1.1 1,362 0.5 2,186 0.8 794 0.3 135 0.0 1,498 0.6 5,165 1.9

25 - 29 274,062 14,761 5.4 3,781 1.4 1,755 0.6 3,487 1.3 586 0.2 297 0.1 470 0.2 4,382 1.6

30 - 34 249,397 21,758 8.7 6,671 2.7 2,609 1.0 4,500 1.8 299 0.1 476 0.2 1,706 0.7 5,491 2.2

35 - 39 230,428 21,001 9.1 5,497 2.4 1,270 0.6 6,393 2.8 1,052 0.5 92 0.0 536 0.2 6,154 2.7

40 - 44 233,611 34,974 15.0 12,296 5.3 1,600 0.7 5,023 2.2 657 0.3 65 0.0 1,113 0.5 14,211 6.1

45 - 49 171,856 31,256 18.2 10,241 6.0 542 0.3 4,292 2.5 52 0.0 1,076 0.6 613 0.4 14,431 8.4

50 - 54 141,549 30,715 21.7 7,477 5.3 968 0.7 6,482 4.6 1,338 0.9 145 0.1 962 0.7 13,329 9.4

55 - 59 113,683 28,509 25.1 7,553 6.6 1,798 1.6 6,658 5.9 26 0.0 1,831 1.6 632 0.6 9,997 8.8

60 - 64 87,179 22,096 25.3 5,968 6.8 649 0.7 3,375 3.9 355 0.4 125 0.1 474 0.5 11,138 12.8

65 - 69 68,585 19,893 29.0 4,106 6.0 572 0.8 4,444 6.5 100 0.1 17 0.0 977 1.4 9,662 14.1

70 - 74 48,852 17,982 36.8 3,893 8.0 182 0.4 2,940 6.0 186 0.4 13 0.0 351 0.7 10,402 21.3

75 - 79 36,662 18,448 50.3 3,697 10.1 1,815 4.9 3,176 8.7 47 0.1 8 0.0 143 0.4 9,538 26.0

80 y más 44,595 26,276 58.9 1,459 3.3 658 1.5 4,239 9.5 102 0.2 6 0.0 198 0.4 19,599 43.9
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, enero 2006.

118
CUADRO Nº 64 Prevalencia De La Discapacidad Por Tipo De Discapacidad Segun Grupo De Edad.
Republica De Panama: Enero 2006.

Población con Discapacidad

Grupos Población Órganos y


Visual Audición Física Intelectual Psiquiátrica
de edad Total Sistemas

Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %

Total 3,260,645 174,209 5.3 78,559 2.4 174,706 5.4 88,979 2.7 38,784 1.2 64,464 2.0

0-4 310,397 886 0.3 1,971 0.6 1,952 0.6 1,807 0.6 382 0.1 4,529 1.5

5-9 358,513 2,255 0.6 5,431 1.5 5,698 1.6 7,952 2.2 2,022 0.6 2,516 0.7

10 - 14 317,254 6,000 1.9 3,704 1.2 2,650 0.8 10,354 3.3 4,732 1.5 5,979 1.9

15 -19 302,470 3,379 1.1 2,683 0.9 2,540 0.8 5,006 1.7 1,657 0.5 1,678 0.6

20 - 24 271,551 4,549 1.7 3,519 1.3 4,096 1.5 4,156 1.5 2,927 1.1 2,551 0.9

25 - 29 274,062 5,029 1.8 3,023 1.1 5,562 2.0 3,471 1.3 2,678 1.0 1,782 0.7

30 - 34 249,397 9,326 3.7 4,602 1.8 8,304 3.3 2,259 0.9 2,143 0.9 3,091 1.2

35 - 39 230,428 8,415 3.7 4,356 1.9 10,931 4.7 3,860 1.7 1,286 0.6 2,146 0.9

40 - 44 233,611 21,370 9.1 5,080 2.2 15,799 6.8 6,339 2.7 2,791 1.2 7,239 3.1

45 - 49 171,856 20,197 11.8 4,869 2.8 16,454 9.6 4,652 2.7 3,491 2.0 5,695 3.3

50 - 54 141,549 17,742 12.5 4,745 3.4 17,512 12.4 5,352 3.8 1,909 1.3 4,648 3.3

55 - 59 113,683 15,075 13.3 5,441 4.8 14,653 12.9 3,891 3.4 3,247 2.9 2,502 2.2

60 - 64 87,179 13,035 15.0 4,288 4.9 12,131 13.9 5,289 6.1 1,040 1.2 4,715 5.4

65 - 69 68,585 10,395 15.2 4,209 6.1 11,800 17.2 4,509 6.6 1,075 1.6 3,605 5.3

70 - 74 48,852 10,685 21.9 4,387 9.0 11,704 24.0 3,837 7.9 1,610 3.3 3,241 6.6

75 - 79 36,662 10,711 29.2 6,100 16.6 11,681 31.9 4,811 13.1 1,652 4.5 3,224 8.8

80 y más 44,595 15,161 34.0 10,154 22.8 21,239 47.6 11,434 25.6 4,139 9.3 5,324 11.9

119
GRAFICA Nº28
PREVALENCIA DE LA DISCAPACIDAD POR GRUPOS DE
EDADES, REPUBLICA DE PANAMA, ENERO 2006

75 - 79
65 - 69
GRUPOS DE EDADES

55 - 59
45 - 49
Total
30 - 34
20 - 24

Prevalencia Total
0-4
0 20 40 60
PORCENTAJE

(2.6%) y la física (1.9%). La discapacidad psiquiátrica e intelectual son las


menos prevalentes (0.2% y 0.5% respectivamente), según la población. El
resultado se explica por el hecho de que aún existe el estigma de que estas
discapacidades discriminan a la persona que la padece y a su familia,
ocultándose las mismas, (ver cuadro Nº 63 y gráfica Nº 29).

Consideramos importante disgregar las discapacidades múltiples, (ver cuadro


Nº 64) porque son las de la prevalencia más alta, y además para conocer la cifra
real de personas según los tipos de discapacidad. Al hacer este ejercicio se
aprecia que la discapacidad fìsica pasó a ser la de más alta prevalencia (5.4%),
seguido de la visual (5.3% y la intelectual (2.7%). Ver cuadro Nº 64 y gráfica Nº
33. Este resultado se puede asociar al hecho de que los grupos de edades con
mayor prevalencia de discapacidad son los de 60 años y más, donde los
problemas degenerativos son frecuentes (ciclo vital). También se puede asociar
a las consecuencias del trabajo, factores ambientales y estilos de vidas no
saludables lo que aumenta el riesgo de padecer de enfermedades
discapacitantes.

120
Gràfica 29 Gràfica No. 30
PREVALENCIA DE LA PREVALENCIA DE LA
DISCAPACIDAD POR TIPOS
DISCAPACIDAD POR TIPOS

Visual
Auditiva 1.2 2 Visual
2.6 5.3
Auditiva
4.7 Fìsica 2.7
Fìsica
Intelectual
0.6 Intelectual
Psiquiàtrica 2.4
1.9 5.4 Psiquiàtrica
0.6 Organos y Sistemas
Mùltiples Organos y
0.2 0.5 Sistemas

5.6.2 DISCAPACIDAD POR SEXO

El cuadro Nº 65 señala la prevalencia por sexo y tipo de discapacidad, en el cual


se aprecia que las mujeres tienen una mayor prevalencia de discapacidad en
relación a los hombres (12% a 10.1%, es decir, por cada 10 varones con
discapacidad existen 12 mujeres con discapacidad).

Sin embargo la razón por sexo señala que la mujer tiene más riesgo de tener
una discapacidad. 1 de cada 10 hombres presenta discapacidad y 1 cada 8
mujeres presenta discapacidad.

En ambos sexos la discapacidad que más se da es la múltiple, es decir, más de


una (5.2% para las mujeres y 4.2% para los hombres), seguido de la fìsica
(2.4% y 1.4% respectivamente).

Cabe resaltar que la discapacidad intelectual y de órganos y sistemas es mayor,


en los hombres, como se puede visualizar claramente en la gráfica Nº 4.

Estos resultados se pueden explicar por el hecho de que las mujeres buscan
más atención de salud que los hombres, situación que les lleva a conocer su
condición de salud y reconocer sus deficiencias y limitaciones. Además de que
las mujeres hoy día son sometidas a mayores responsabilidades desde el punto
de vista socioeconómico, emocional y espiritual, llevándolas a tener mayor
riesgo de sufrir de trastornos que la lleven a padecer de alguna deficiencia.

121
CUADRO Nº 65 Prevalencia De La Discapacidad Por Sexo Segun Tipo De Discapacidad:
Republica De Panama, Enero 2006.
Tipo de Total de Personas con Sexo
Discapacidad discapacidad Masculino Femenino
Nº % Nº % Nº %
TOTAL 360329 11.1 165670 10.1 194665 12.0
Visual 83757 2.6 40689 2.5 43068 2.7
Auditiva 20711 0.6 10234 0.6 10476 0.6
Fìsica 63013 1.9 23730 1.4 39283 2.4
Intelectual 15201 0.5 8497 0.5 6704 0.4
Psiquiàtrica 4976 0.2 1794 0.1 3182 0.2
Órganos y 19882 0.6 11377 0.7 8504 0.5
Sistemas
Múltiples 152782 4.7 152782 4.2 83440 5.2

Población Total: 3,260,645; masculino: 1,644,832; Femenino: 1,615,813


FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, enero 2006.

GRÀFICA Nº31
PREVALENCIA DE LA DISCAPACIDAD POR
SEXO SEGUN TIPO

PORCENTAJE
6

5 Masculino
Femenino

0
Visual Auditiva Fìsica Intelectual Psiquiàtrica Mùltiples
Organos y Sistemas

TIPO

5.6.3 DISCAPACIDAD POR AREA

En las zonas rurales se concentra el 43.1% de la población estudiada. Las zonas


rurales presentan limitados servicios básicos de salud, educación, laborales,
vivienda entre otros; por lo que se hace interesante medir la discapacidad con la
variable área.

122
Cuadro N° 66 Prevalencia De La Discapacidad Por Area Según Tipo.
Republica De Panama, Enero 2006.

Área
TOTAL
Tipo de Urbana Rural Indígena
Discapacidad
Nº % Nº % Nº % Nº %
TOTAL 360329 11.1 205211 9.9 131635 13.1 23495 13.0
Visual 83757 2.6 44595 2.1 35041 3.5 4122 2.3
Auditiva 20711 0.6 13430 0.6 6114 0.6 1167 0.6
Fìsica 63013 1.9 44122 2.1 16841 1.7 2050 1.1
Intelectual 15201 0.5 8211 0.4 6148 0.6 842 0.5
Psiquiàtrica 4976 0.2 3727 0.2 1154 0.1 95 0.1
Órganos y 19882 0.6 9542 0.5 7982 0.8 2347 1.3
Sistemas
Múltiples 152782 4.7 81579 3.9 58348 5.8 12855 7.1
FUENTE: Primera encuesta Nacional de Discapacidad, enero 2006

Al realizar una comparación entre la población con discapacidad que habitan en las
áreas urbanas, rurales e indígenas, se obtiene que pese a la concentración
demográfica de las zonas urbanas, la población con discapacidad, mayormente se
localiza en las áreas rurales del país (13.1%), superando la prevalencia global
(11.1%). Este hecho se explica por la calidad de vida de las personas que viven en
estas áreas, inaccesibilidad a los servicios de salud y las carencias a las que se ven
sometidas, (ver cuadro Nº 66).

En las tres áreas la discapacidad que mayormente se presenta es la múltiple. En el


área urbana es la visual y la fìsica (2.1% cada una), en la rural prevalece más la
visual (3.5%) seguida de la fìsica (1.7%) y en la indígena la visual (2.3%), órganos y
sistemas (1.3%) y la fìsica (1.1).

GRAFICA Nº32
PREVALENCIA DE LA DISCAPACIDAD POR AREA Y TIPO
8

PORCENTAJE 4

0
Visual Fìsica Psiquiàtrica Multiples

Urbana Rural Indigene

123
5.6.4 DISCAPACIDAD POR EDAD DE INICIO Y PROVINCIA - COMARCA

La edad de inicio de la discapacidad es un indicador importante en la planificación


del recurso en salud, dando las bases para establecer programas dirigidos a
fortalecer los grupos de edad de más riesgo encaminados a prevenir los riesgos de
adquirir una discapacidad. Por ello se presenta el cuadro Nº 67 donde se señala la
edad de inicio de la discapacidad por provincia y comarca.

El grupo de edad funcional donde mayormente se adquiere la discapacidad es en la


de 20 – 59 años; edad donde las personas comienzan su etapa de productividad
laboral y el riesgo de tener accidentes, lesiones, enfermedades es mayor. Además
es el grupo donde adquieren la mayoría de edad, y se sienten libres para las
actividades sociales, muchas de ellas de muy alta probabilidad de accidentes.
Todos estos riesgos les pueden dejar como consecuencia una discapacidad. El
61.8% de las personas con discapacidad de la comarca Gnöbe Buglè y de Bocas
del Toro adquirieron su discapacidad entre las edades de 20 – 59 años de edad, lo
que esta asociado a las condiciones laborales en éstas regiones.

De las personas con discapacidad que adquirieron la misma durante las edades de
60 años y más es de 22.4%. La provincia de Los Santos es donde más se ve
afectada por esta edad de inicio de la discapacidad, debido a el fenómeno de la
migración de los jóvenes. Esta provincia tiene un comportamiento poblacional de
persona adulta y adulta mayor.

Aunque son cifras más bajas en comparación a los otros grupos de edades, tienen
una real importancia el grupo de personas que tiene una discapacidad porque nació
así 8.3% (14,685 personas). Este grupo al analizarlo por provincia se encuentra
que en la comarca Emberá el 54.9% de las personas con discapacidad se debe a
que “nació así”; lo que se explica por la inaccesibilidad geográfica y cultural de este
grupo hacia los servicios de salud, específicamente la falta de control prenatal y la
ausencia de las pruebas de tamizaje. Las provincias de Bocas del Toro y Darién
ocupan el segundo lugar donde las personas con discapacidad su causa se debe a
un 15.3% porque “nacieron así”. Estas cifras tienen estrecha relación con los
resultados de la Encuesta de Niveles de Vida del 2003, donde las comarcas, Bocas
del Toro y Darién tienen porcentajes superiores al 70% de pobreza; dato que
explica la carencia de los cuidados prenatales en esta población.

El 11.5% de las personas con una o más discapacidad adquirieron la misma


durante la niñez, de 0 – 9 años, edad considerada la base de la formación de la
personalidad del ser humano. La comarca Emberá (34.8%), Darién (15.7%) son las
que presentan más personas con discapacidad que les inicio en la niñez. Este se
explica por las mismas razones del grupo anterior: pobreza, cultura, inaccesibilidad
geográfica, entre otros.

124
CUADRO Nº 67 Poblaciòn Con Discapacidad Por Edad De Inicio Segun
Provincia – Comarca. Republica De Panama, Enero 2006.

Edad de inicio (años)


Provincia, Población Total
Nació así 0-9 10 -19 20 - 59 60 y +
Comarca
Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
Total 176,770 100.0 14,682 8.3 20337 11.5 10813 6.1 91374 51.7 39565 22.4
Bocas del
2,330 100.0 356 15.3 267 11.4 10 0.4 1440 61.8 257 11.0
Toro
Coclé 17,322 100.0 1,332 2.6 2218 12.8 930 5.4 7891 45.5 4950 28.5
Colón 10,088 100.0 629 6.2 1668 16.5 536 5.3 4670 46.3 2584 25.6
Chiriquí 26,855 100.0 2,687 10.0 2904 10.8 1609 6.0 12656 47.1 7000 26.1
Darién 2,141 100.0 327 15.3 337 15.7 434 20.3 790 36.8 254 11.9
Herrera 8,536 100.0 899 10.5 757 8.9 515 6.0 3706 43.4 2660 31.2
Los Santos 5,290 100.0 755 14.3 308 5.8 228 4.3 2241 48.4 1758 33.2
Panamá 74,114 100.0 5,077 6.8 8152 11.0 4943 6.7 42143 56.9 13798 18.6
Veraguas 16,523 100.0 1,248 7.6 2412 14.6 637 3.8 7990 48.4 4237 25.6
Comarca
3,129 100.0 326 10.4 159 5.1 188 6.0 1485 47.4 971 31.0
Kuna Yala
Comarca
182 100.0 100 54.9 63 34.8 0 0.0 20 11.0 0 0.0
Emberá
Comarca
Gnöbe 10,259 100.0 946 9.2 1092 10.6 785 7.6 6340 61.8 1097 10.7
Buglé
FUENTE: Primera Encuesta Nacional de Discapacidad, enero 2006.

5.6.5 DISCAPACIDAD POR TIPO Y CAUSA

La discapacidad se puede originar por diversas causas, las cuales son


importantes conocer, porque es un dato importante que es indispensable para la
elaboración de políticas sociales orientadas a la reducción de aquellas
discapacidades que son susceptibles de prevenir o intervenir de manera
temprana. A continuación se presenta el cuadro Nº 68 donde se señala la
relación tipo de discapacidad y causas que la originaron.

Las enfermedades del envejecimiento son las que obtuvieron con mayor
frecuencia, presentándose en el 35.2% como causa de las discapacidades
visuales y el 26.6% en las físicas; ambas discapacidades que tienen su
explicación científica en los cambios metabólicos que degeneran los tejidos y
células del organismo adulto.

Otras causas que resultaron importante son los problemas del parto, “nació así”
y enfermedades de la madre durante el embarazo, como causas relevantes para
las discapacidad auditiva (21, 22 y 23% respectivamente). Cabe resaltar que las
discapacidades que más produjeron los desastres naturales fueron estas.

125
Las enfermedades laborales (47.9%), los accidentes de tránsito (42.1%), y otros
accidentes (45.5%) fueron los que más discapacidad fìsica produjeron, lo que
tiene congruencia, ya que los accidentes casi siempre producen lesiones a nivel
físico (herida, lesión de un vaso sanguíneo, fracturas, traumas
craneoencefálicos, entre otras) y por ende las secuelas que deja también van a
ser físicas.

Las discapacidades intelectuales tienen como causa principal que “nació así”
(30.2%), problemas del parto (25,8%) y los actos de violencia (25.7%). Las dos
primeras causas tienen relación con los controles prenatales y el manejo del
parto, es decir, sería interesante analizar las historias clínicas peri natales de las
embarazadas y puérperas en estudios posteriores, y verificar la magnitud de
estos factores causales de discapacidad.

En las discapacidades psiquiátricas, la causa principal de éstas fueron los actos


de violencia (16.8%), y las drogas (16.3). Ambos factores causales están
relacionados, puesto que la droga (consumo y venta) puede desencadenar
violencia.

Los desastres naturales (41.9%) y las drogas (37.2%) son factores causales que
desencadenaron discapacidad de órganos y sistemas.

126
CUADRO Nº 68 Personas Con Discapacidad Por Tipo Según Causas República de Panamá, Enero 2006

Tipo de Discapacidad

Causas de la Total
Órganos y
Discapacidad Visual Auditiva Fìsica Intelectual Psiquiátrica
Sistemas

Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº % Nº %
Problemas del parto 5936 100.0 566 9.5 1293 21.8 1124 18.9 1529 25.8 594 10.0 830 14.0
Nació Axial 43603 100.0 6716 15.4 10075 23.1 4781 11.0 13151 30.2 5437 12.5 3446 7.9

Enf. de madre en
3704 100.0 704 19.0 825 22.1 596 16.1 462 12.3 337 9.1 780 21.0
embarazo

Enf. Laboral 13915 100.0 3450 24.8 1293 9.2 6665 47.9 897 6.4 156 1.1 1454 10.4
Enf. Infecciosa 14797 100.0 2311 15.6 2160 14.6 3422 23.1 2050 13.8 787 5.3 4067 27.5
Enf. Del envejecimiento 148095 100.0 52218 35.2 19949 13.5 39347 26.6 23037 15.5 5436 1.0 8108 5.5
Otras enfermedades 73348 100.0 11899 16.2 9272 12.6 28386 38.7 9579 13.1 4569 6.2 9643 13.1
Accidente de tránsito 9083 100.0 2128 23.4 261 2.9 3825 42.1 2003 22.1 445 4.9 421 4.6
Accidente laboral 17628 100.0 5224 29.6 891 5.1 10221 36.6 316 1.8 92 0.5 884 5.0
Otros accidentes 27950 100.0 6860 24.5 1715 6.1 12716 45.5 2893 10.4 1852 6.6 1914 6.8
Actos de violencia 5099 100.0 450 8.8 978 19.2 1382 27.1 1309 25.7 855 16.8 125 2.4
Desastres naturales 382 100.0 0 0.0 218 57.1 0 0.0 4 1.0 0 0.0 160 41.9
Drogas 1451 100.0 117 8.1 131 9.0 212 14.6 215 14.8 236 16.3 540 37.2

127
5.6.6 ANALISIS DE RIESGO EPIDEMIOLOGICO DE ALGUNAS VARIABLES

Como un valor agregado al estudio y ofrecer más herramientas a las autoridades


con capacidad administrativa para la toma de decisiones, diseño e
implementación de programas y estrategias encaminadas a mejorar las
condiciones de vida de la población con discapacidad y prevenir que más
personas se sumen a este grupo de personas, hemos hecho un análisis
epidemiológico de riesgos y/o factores causales para adquirir alguna
discapacidad. Los aspectos teóricos y metodológicos de la Teoría de Riesgo se
explican en detalle en los anexos, de tal manera de aclarar y sustentar lo
importante de esta herramienta para la toma de decisiones técnicas en relación
al tema.

En el siguiente cuadro se mide la asociación que puede existir del sexo como
factor causal para adquirir un determinado tipo de discapacidad. Los resultados
fueron los siguientes:

CUADRO Nº 69 Resumen Estadístico De La Relación Tipo De


Discapacidad Según Sexo.
Tipo de Discapacidad
2
Sexo Visual Otras OR IC χ ρ
Hombres 38366 40127 1.09 1.07-1.11 86.58 0.0000
Mujeres 49640 51071 0.91 0.90-0.93 86.58 0.0000
Auditiva Otras
Hombres 24288 54205 1.08 1.06-1.11 57.92 0.0000
Mujeres 28008 67703 0.92 0.90-0.94 57.92 0.0000
Fìsica Otras
Hombres 55035 23458 0.87 0.85-0.89 170.88 0.0000
Mujeres 69822 25889 1.15 1.13-1.17 170.88 0.0000
Intelectual Otras
Hombres 35446 43047 1.50 1.40-1.53 1681.36 0.0000
Mujeres 33969 61742 0.67 0.66-0.68 1681.36 0.0000
Psiquiàtrica Otras
Hombres 17103 61390 1.37 1.34-1.41 677.38 0.0000
Mujeres 16141 79570 0.73 0.71-0.75 677.38 0.0000
Órganos y Sistemas Otras
Hombres 19746 58747 1.32 1.29-1.35 584.11 0.0000
Mujeres 19427 76284 0.76 0.74-0.77 584.11 0.0000

Los resultados sombreados en amarillo demuestran que existe asociación entre


el sexo y el desarrollo de un tipo de discapacidad. En todos se demostró que la

128
muestra es adecuada y que los resultados tienen significancia estadística, es
decir que los resultados no son producto del azar. El valor p observado indica
que no existe error o es mínimo, los resultados son confiables. En todos los
tipos de discapacidad, excepto la física, se demostró que el sexo masculino es
un factor de riesgo para desarrollar las discapacidades señaladas en el cuadro.
El hecho de que el ser mujer es un factor de riesgo para la discapacidad fìsica
se puede deber a que la composición genética, el desgaste físico producto de
los embarazos, la carga hormonal la predispone a tener mayores probabilidades
de sufrir de problemas físicos discapacitantes.

El cuadro que sigue a continuación presenta la asociación existente entre el tipo


de discapacidad y el área donde viven, es decir, se pretende medir si el hecho
de vivir en un área indígena, rural o urbana predispone a adquirir de una
discapacidad determinada.

CUADRO Nº 70 Resumen Estadístico de la Relación Tipo De


Discapacidad Según Área.

Tipo de Discapacidad
2
Área Visual Otras OR IC χ ρ
Indígena 8921 4464 2.41 2.32-2.51 2058.13 0.0000
Rural 33022 39833 0.95 0.93-0.96 30.49 0.0000
Urbana 41083 46881 0.44 0.42-0.46 1848.86 0.0000
Auditiva Otras
Indígena 4607 8778 1.38 1.33-1.44 266.15 0.0000
Rural 20027 52828 0.83 0.81-0.84 299.28 0.0000
Urbana 27662 60302 0.87 0.84-0.91 47.29 0.0000
Fìsica Otras
Indígena 12124 1261 2.50 2.35-2.66 930.55 0.0000
Rural 57807 15048 0.56 0.54-0.57 2181.97 0.0000
Urbana 104775 15208 0.12 0.69-0.76 117.81 0.0000
Intelectual Otras
Indígena 4560 8825 1.05 1.01-1.10 6.92 0.0085
Rural 23972 48883 0.56 0.55-0.51 3051.33 0.0000
Urbana 40884 47080 1.68 1.62-1.75 723.38 0.0000
Psiquiàtrica Otras
Indígena 1382 12003 0.82 0.77-0.87 42.27 0.0000
Rural 8970 63885 0.40 0.39-0.41 4716.23 0.0000
Urbana 22892 65072 3.06 2.88-3.24 1571.98 0.0000
2
Órganos y Sistemas Otras OR IC χ ρ
Indígena 6008 7377
Rural 15288 57567 1.04 1.02-1.07 10.60 0.0011
Urbana 17878 70086 0.31 0.30-.033 3890.69 0.0000

129
Todos los resultados (verdes) indican que existe asociación entre el área de
residencia y la discapacidad, es decir, demuestran significancia estadística con
un nivel de confiabilidad de casi el 100%. Los resultados estadísticos indican
que en todos los tipos de discapacidad con excepción de la psiquiátrica el hecho
de vivir en las áreas indígenas es un factor de riesgo para adquirir estas
discapacidades. Como se ha explicado en otros análisis, las áreas indígenas
están dentro de las áreas de pobreza extrema según la Encuesta de Niveles de
Vida del 2003, por lo que las condiciones ambientales, geográficas, económicas
les predispone a una deficiente calidad de vida.

Sin embargo, el vivir en las áreas indígenas es un factor protector para no


desarrollar discapacidad psiquiátrica. Este resultado se explica en que en estas
áreas se vive con menos estrés, la tranquilidad, la naturaleza, la cultura (poca
influencia de otros grupos) les ayuda a ver la vida de modo diferente.

El vivir en área urbana es un factor de riesgo para padecer de discapacidad


psiquiátrica (OR=3.06) e intelectual (OR=1.68). Los niveles de estrés que se
manejan en las urbes es alto, debido a la inseguridad, actos de violencia, alto
costo de la canasta básica que lleva a muchos a doble jornada de trabajo, el
congestionamiento vehicular, la tecnología de punta, entre otros son elementos
que contribuyen a alterar el estado emocional de las personas, llevándoles
muchas veces a desarrollar trastornos emocionales y mentales discapacitantes.

CUADRO Nº 71 Resumen Estadístico de la Relación Grado De


Severidad De La Discapacidad Según Área Y Sexo.
Grado de severidad
2
Área Severa Otras OR IC χ ρ
Indígena 4139 9431 1.41 1.35-1.47 274.78 0.0000
Rural 15540 49920 1.34 1.30-1.37 565.38 0.0000
Urbana 19094 81946 0.53 0.51-0.55 996.65 0.0000
Sexo
Hombres 18373 64646 0.99 0.97-10.1 0.26 0.6085
Mujeres 20399 71352 1.01 0.98-1.03 0.26 0.6085

Área Moderada Otros


Indígena 3204 10366 1.15 1.10-1.20 38.71 0.0000
Rural 13168 48992 1.11 1.01-1.17 70.38 0.0000
Urbana 19672 81368 0.78 0.75-0.82 128.43 0.0000
Sexo
Hombres 17727 67292 1.06 1.03-1.08 21.38 0.0000
Mujeres 18317 73434 0.95 0.93-0.97 21.38 0.0000

130
Los resultados indican que existe significancia estadística entre el grado de
severidad y el área de localización de la vivienda, demostrándose que el vivir en
áreas indígenas y rurales se constituyen en factores de riesgo para desarrollar
una discapacidad moderada y severa; mientras que el área urbana es un factor
protector, debido a que se reúnen con mejores condiciones de infraestructuras,
accesibilidad a los servicios de salud reduciendo el grado de la discapacidad de
la persona situación que no ocurre en las áreas de riesgo.

Con relación al sexo sólo se demostró significancia estadística en la


discapacidad moderada, siendo el sexo masculino el que se constituye en factor
de riesgo como lo demuestran los resultados en el cuadro.

CUADRO Nº 72 RESUMEN ESTADISTICO DE LA RELACIÒN EDAD DE INICIO


DE LA DISCAPACIDAD SEGUN PROVINCIA - COMARCA.
Provincia - Comarca EDAD DE INICIO
2
Nació así Otras OR IC χ ρ
Bocas del Toro 356 1974 1.98 1.78-2.21 149.30 0.0000
Coclé 1,332 16090 1.23 1.12-1.34 19.20 0.00001
Colón 629 9459 0.62 0.57-0.68 127.60 0.0000
Chiriquí 2,687 24168 0.65 0.59-0.72 60.41 0.0000
Darién 327 1827 1.44 1.28-1.62 36.62 0.0000
Herrera 899 7637 0.74 0.67-0.81 43.38 0.0000
Los Santos 755 4535 2.08 1.94-2.24 399.67 0.0000
Panamá 5,077 69037 0.91 0.86-0.96 9.96 0.0016
Veraguas 1,248 15275 0.72 0.64-0.81 29.58 0.0000
Comarca Kuna Yala 326 2803 0.25 0.22-0.30 200.92 0.0000
Comarca Emberá 100 82 5.96 5.15-6.89 414.74 0.0000
Comarca.Gnöbe Buglé 946 9313 0.60 0.54-.68 75.14 0.0000
0 - 9 años Otras
Bocas del Toro 267 2063 0.90 0.79-1.01 3.32 0.0685
Coclé 2218 15104 0.77 0.73-0.72 73.31 0.0000
Colón 1668 8420 1.53 1.45-1.62 221.32 0.0000
Chiriquí 2904 23951 0.69 0.62-0.76 48.48 0.0000
Darién 337 1804 1.77 1.57-2.00 87.57 0.0000
Herrera 757 7779 1.53 1.35-1.74 43.68 0.0000
Los Santos 308 4982 1.53 0.47-0.59 139.02 0.0000
Panamá 8152 65962 0.75 0.72-0.79 169.92 0.0000
Veraguas 2412 14111 2.87 2.46-3.36 209.52 0.0000

Comarca Kuna Yala 159 2970 0.15 0.11-0.19 238.30 0.0000


Comarca Emberá 63 120 3.23 2.63-3.08 103.30 0.0000
Comarca.Gnöbe Buglé 1092 9167 0.93 0.82-1.05 1.31 0.2525

131
CUADRO Nº 72-A RESUMEN ESTADISTICO DE LA RELACIÒN EDAD DE INICIO
DE LA DISCAPACIDAD SEGUN PROVINCIA - COMARCA.
Provincia - EDAD DE INICIO
Comarca 2
10 - 19 Otras OR IC χ ρ
Bocas del Toro 10 2320 0.08 0.04-0.15 110.03 0.0000
Coclé 930 16392 1.01 0.91-1.12 0.04 0.8434
Colón 536 9552 0.89 0.81-0.98 6.17 0.0130
Chiriquí 1609 25246 0.30 0.27-0.33 617.35 0.0000
Darién 434 1707 0.57 2.29-2.89 254.22 0.0000
Herrera 515 8021 1.41 1.21-1.64 19.93 0.0000
Los Santos 228 5062 0.65 0.87-0.74 45.15 0.0000
Panamá 4943 69171 1.73 1.60-1.88 185.21 0.0000
Veraguas 637 15886 0.64 0.55-0.75 30.32 0.0000
Comarca Kuna 188 2941 11.11 1.57- 9.71 0.0018
Yala 78.84
Comarca Emberá 0 182 0.07 0.01-0.50 13.12 0.0002
Comarca.Gnöbe 785 9474 17.83 9.59- 167.42 0.0000
Buglé 33.21
20 - 59 Otras
Bocas del Toro 1440 890 1.36 1.31-1.41 217.42 0.0000
Coclé 7891 9431 0.98 0.96-1.01 1.40 0.2370
Colón 4670 5418 0.98 0.96-1.01 2.05 0.1521
Chiriquí 12656 14199 1.28 1.21-1.35 83.42 0.0000
Darién 790 1351 0.85 0.90-.0.90 29.83 0.0000
Herrera 3706 4830 1.02 0.98-1.07 1.48 0.2241
Los Santos 2241 3049 0.75 0.72-0.77 421.07 0.0000
Panamá 42143 31971 1.18 1.16-1.20 395.44 0.0000
Veraguas 7990 8533 1.02 0.98-1.06 0.85 0.3568
Comarca Kuna 1485 1644 4.32 2.85-6.54 92.27 0.0000
Yala
Comarca Emberá 20 162 0.18 0.12-0.27 193.91 0.0000
Comarca.Gnöbe 6340 3919 1.00 0.97-1.04 0.00 0.9977
Buglé

132
CUADRO Nº 72-B RESUMEN ESTADISTICO DE LA RELACIÒN EDAD DE INICIO
DE LA DISCAPACIDAD SEGUN PROVINCIA - COMARCA.
Provincia - EDAD DE INICIO
Comarca 2
60 y + Otras OR IC χ ρ
Bocas del 257 2073 0.39 0.31-0.43 324.66 0.0000
Toro
Coclé 4950 12372 1.12 1.07-1.16 28.06 0.0000
Colón 2584 7504 0.98 0.95-1.02 0.78 0.3779
Chiriquí 7000 19855 2.20 1.95-2.47 213.22 0.0000
Darién 254 1887 0.38 0.34-0.48 321.25 0.0000
Herrera 2660 5876 0.93 0.88-0.97 8.95 0.0027
Los Santos 1758 3532 1.79 1.71-1.86 669.52 0.0000
Panamá 13798 60316 0.73 0.70-0.75 418.43 0.0000
Veraguas 4237 12286 0.83 0.78-0.88 39.23 0.0000
Comarca 971 2158 57.12 8.08-103.6 77.97 0.0000
Kuna Yala
Comarca 0 182 1.05 0.01-0.3 19.81 0.0000
Emberá
Comarca 1097 9162 0.92 0.81-1.04 1.79 0.1806
Gnöbe
Buglé

Los cuadros Nº 72, 72-A, 72-B miden la asociación entre las provincias –
comarcas y la edad de inicio de la discapacidad.

El cuadro Nº 72 observándose que las provincias que se constituyen en factor de


riesgo asociado al nacer así son: Bocas del Toro, Coclé, Darién, Los Santos y la
Comarca Emberá. La mayoría de estas regiones tienen áreas inaccesibles
geográficas y económicamente a los servicios de salud, por lo que hacemos
hincapié en que es necesario fortalecer las acciones de control prenatal y
atención a la mujer para disminuir los riesgos de “nacer así”.

Las provincias de Colón, Darién, Herrera, Veraguas y la Comarca Emberá


presentaron ser factor de riesgo asociado a adquirir una discapacidad entre las
edades de 0 – 9 años, por lo que se debe fomentar acciones de promoción de la
salud y prevención de riesgo de discapacidad en los grupos de preescolares y
escolares.

El cuadro Nº 72-A se aprecia que las provincias de Darién, Herrera, Panamá y


las Comarcas Kuna Yala y Gnöbe Bugle son factores de riesgo para adquirir la
discapacidad entre las edades de 10 – 19 años, es decir en la adolescencia,
edad ésta de mucha incertidumbre, crisis de identidad, manejo inadecuado de
emociones y sentimientos que los puede llevar a practicar estilos de vida no

133
saludables, como lo el consumo y tráfico de drogas, delincuencia, sexualidad
temprana y desenfrenada. Se deben establecer programas para los jóvenes de
crecimiento y superación personal, en especial en estas áreas de mayor riesgo.

Las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Panamá y la Comarca Kuna Yala
son factores de riesgos para presentar una discapacidad entre los 20 – 59 años
de edad; resultado este que tiene relación por el tipo de trabajo que más se
desempeña en estas áreas; por ejemplo Bocas del Toro área altamente
bananera, Chiriquí agricultura y ganadería, Panamá muy industrial, Kuna Yala la
pesca, caza y agricultura.

El cuadro 72-B presentó significancia estadística en las provincias de Coclé,


Chiriquí, Los Santos y la Comarca Kuna Yala para adquirir la discapacidad en la
tercera edad (60 años y más).

134
135
'

1. La Tasa de Prevalencia de la Discapacidad es de 11.3%.


2. Una de cada tres viviendas tiene una persona con discapacidad sin
discriminar grado de severidad o tipo siendo la mayor proporción en las
áreas rurales e indígenas.
3. El promedio de año de las Personas con Discapacidad es de 44 los
hombres y 47 las mujeres.
4. El mayor porcentaje de Personas con Discapacidad se encuentra entre
los adultos medios (40 – 64 años) y en las mujeres.
5. Las Provincias y Comarcas con mayor Prevalencia resulta ser la de
Veraguas con (15.6), Kuna Yala con 15.3 y Herrera con 15.1
6. Las viviendas son de tipo individual en las áreas urbanas y rurales, en las
indígenas predominan los ranchos o choza.
7. La mayoría de las viviendas del país son propias.
8. El 68% de la población indígena no cuenta con agua potable.
9. En 8 de cada 10 viviendas a nivel nacional cuenta con agua potable.
10. En 5 de cada 10 viviendas indígenas no tienen ningún tipo de eliminación
de excretas.
11. El 85% de las viviendas en el país disponen de luz eléctrica, sin embargo
en el caso de las áreas indígenas sólo un 6.5% dispone de este servicio.
12. No se dan grandes diferencias en las características de los hogares sin
discapacidad y con discapacidad.
13. En el 33.6% de los hogares en el país vive por lo menos una persona con
discapacidad. En el área indígena este porcentaje sube a 50% de los
hogares.
14. El promedio de personas por hogar es de 4 miembros.
15. Los hogares indígenas son muy numerosos, 6.8 miembros por hogar.
16. El promedio de personas con alguna discapacidad por hogar en el país es
de 0.5 miembros.
17. Una quinta parte de los hogares en el país presenta hacinamiento.
18. A nivel nacional el 19.9% de los jefes de hogar presenta alguna
discapacidad.
19. En los hogares que presentan alguna discapacidad la proporción de jefes
mujer es mayor que la proporción de jefes hombres.
20. Se utilizó el Indicador de Capacidad Económica de los Hogares
(CAPECO), en atención a que en la encuesta no se investigó ingresos y
se necesitaba un indicador que se aproximara al nivel de ingreso de los
hogares.
21. El indicador CAPECO fue desarrollado para establecer una estratificación
de los hogares y las personas de acuerdo al nivel de insuficiencia de
datos de ingreso mediante una aproximación indirecta.

136
22. CAPECO se construye a partir de la relación entre la cantidad de años de
educación formal aprobados de los perceptores de ingreso y la cantidad
total de miembros en el hogar.
23. Cerca de la mitad de los hogares investigados cuentan con muy poca
capacidad económica.
24. Tres de cada diez hogares tiene al menos una persona con alguna
persona con discapacidad.
25. En los hogares con menos capacidad económica se encuentra más
personas con alguna discapacidad.
26. Se aprecian serias carencias habitacionales seguido de hogares con
hacinamiento.
27. La falta de educación representa una limitación para escapar de la
pobreza.
28. Cerca del 12% de los niños/as del nivel muy bajo y bajo no asiste a la
escuela.
29. Dos de cada diez personas del nivel muy bajo no tiene ningún grado de
educación aprobado.
30. Los jefes de hogar con alguna discapacidad tienen menos años de
estudio que las que no tienen discapacidad.
31. El nivel de Instrucción en las mujeres es mayor que en los varones y esta
diferencia es más marcada en la población con discapacidad (Tasa de
Prevalencia) que en la población general.
32. La población analfabeta con discapacidad está representada por el 36,4%
del total de analfabetas encuestadas y en la población con discapacidad
esta situación es más marcada en mujeres que en hombres.
33. A medida que aumenta el nivel de instrucción disminuye el porcentaje de
personas con discapacidad que alcanzan dicha educación.
34. Casi uno de cada cuatro personas con discapacidad mayor de 25 años
alcanza la primaria (23,4%); casi el 15% (14%) el nivel medio y la
universidad apenas un 7,2%.
35. Las diferencias en las oportunidades y la inclusión de las personas con
discapacidad al ámbito educativo es apremiante ya que su porcentaje, en
todos los niveles se mantienen por debajo del 25% comparado con el
resto de la población con esta misma edad.
36. La inasistencia escolar es mayor en un 3% en la población con
discapacidad que en el resto de la población.
37. Los resultados de la población de 10 años y más encuestada presentó
diferencias de género, área de residencia y condición económica.
38. Una ligera mayoría de los encuestados con discapacidad; fueron del sexo
femenino, residen en área rural, están desocupadas o pertenecen a la
población económicamente no activa siendo vulnerables por su condición
dependiente.
39. La mayoría de los encuestados con discapacidad que pertenecen a la
población económicamente activa y están ocupados son del sexo
masculino. Existen diferencias importantes entre la realidad del área
comarcal y resto de las provincias.

137
40. Las diferencias encontradas entre la población encuestada con
discapacidad de 20 a 59 años con el grupo de 10 a 19 años y 60 años y
más se relacionan al mayor o menor tiempo de exposición a los factores
de riesgos y riesgos laborales; al impacto de los diagnósticos y
tratamientos tardíos de los daños a la salud por inaccesibilidad a los
sistema de salud y al sub – registro de la enfermedad y accidentes
laborales que existe relacionada a múltiples factores entre ellos: la
deficiente accesibilidad de la mayoría de la población encuestada con
algún tipo de discapacidad a los sistemas sanitarios de vigilancia
epidemiológica de salud ocupacional y una débil gestión del sector salud
en el seguimiento y monitoreo de los factores de riesgo y riesgo laborales.
41. La mayoría de los encuestados con algún tipo de discapacidad que
reportaron enfermedad laboral, accidentes laborales o ambas no tienen
seguro social, residen en área rural, son mujeres y pertenecen a la
población económicamente no activa lo cual los hace un grupo
socioeconómico altamente vulnerable.
42. La población indígena encuestada con algún tipo de discapacidad es
predominantemente del sexo femenino; labora en las actividades
agrícolas relacionadas al uso de sustancias agroquímicas en las
provincias de Chiriquí, Veraguas, Coclé y Herrera donde se obtuvieron los
porcentajes más altos de accidentabilidad y enfermedad laboral y no
tienen seguro social.
43. La mayoría de los asegurados con discapacidad encuestados residen en
las grandes urbes capitalinas de las provincias de Panamá y Chiriquí.
44. El resto de la población no asegurada esta distribuida en áreas
geográficas inaccesibles donde la oferta de servicios de salud es casi
inexistente, segmentada (Caja del Seguro Social o MINSA) y fragmentada
(débil coordinación interinstitucional e intersectorial).
45. Directamente relacionada a las características de la oferta de servicios de
salud con débiles sistemas de vigilancia de los factores de riesgos y
riesgo laborales en los ambientes de trabajo están los sub-registros y falta
de registros que se encontraron en algunas provincias sobre la
accidentabilidad y enfermedad laboral que agrava o dificulta el abordaje
oportuno de las causas de la discapacidad en esta población.
46. La desocupación encontrada en la población con discapacidad,
específicamente en las mujeres que residen en área rural e indígena se
relaciona con ausencia de procesos de formación profesional sumado a
una deficiente vigilancia epidemiológica de los factores de riesgo y riesgo
laborales que condicionan la evolución de las discapacidades leves a
severas cuya rehabilitación integral es inaccesible y costosa para el
individuo, familia y estado.
47. Se encontró que la población con discapacidad que reside en área
indígena tiene 7 veces más riesgos estadísticamente significativo de
accidentabilidad y 5 veces de enfermedad laboral que la que reside en
área urbana.

138
48. Se encontró que la población con discapacidad económicamente activa
del sexo femenino que reside en las comarcas indígenas tiene 7 veces
más riesgos estadísticos de desocupación que el sexo masculino versus
el área urbana. El riesgo de desocupación en las mujeres con
discapacidad es menor en las provincias.
49. Las ocupaciones más importantes de la población con discapacidad en
las comarcas fueron las relacionadas al sector primario de la economía.
En las provincias predominaron las del sector secundario de servicio y
comercio.
50. Una tasa alta de desocupación en los empleados de oficina con
discapacidad en las provincias y de artesanos, así como afines en las
comarcas reflejan la necesidad urgente de la implementación de
estrategias de inclusión laboral en la población con discapacidad.
51. La autonomía y la independencia es una condición altamente valorada
por la población con discapacidad, pues ello le significa respeto, dignidad
y un sentido de utilidad. Esto queda evidenciado con la gran demanda de
ayudas técnicas y accesos al entorno físico.
52. Tanto las instituciones públicas como privadas, fundaciones y
organizaciones de personas con discapacidad, muestran un altísimo nivel
de ausentismo en las comarcas indígenas, de modo que estas instancias
deben considerar a estas regiones como áreas de atención prioritaria, a
objeto de que estas poblaciones puedan tener acceso a los mismos
servicios y apoyos que se brindan a las poblaciones urbanas.
53. En lo relativo a los niveles de satisfacción de los servicios ofrecidos, la
población con discapacidad califica en su mayoría como de aceptable o
regular la oferta de servicios que brindan las instituciones públicas. Las
personas con discapacidades múltiples y con movilidad reducida
muestran un porcentaje significativo (20%) de insatisfacción y las
personas con problemas orgánicos muestran un porcentaje significativo
de mucha satisfacción (29%).
54. Los niveles de participación de rechazo o no aceptación de la
discapacidad por parte de la comunidad es más fuerte y marcada hacia
las poblaciones con discapacidad múltiples e intelectuales, la cual
demanda la ejecución de estrategias efectivas dirigidas a propiciar
cambios de actitudes en este sentido.
55. Los niveles de percepción de rechazo hacia la discapacidad no presenta
variaciones significadas al relacionarlas con variables como sexo, edad,
lugar de procedencia y niveles de instrucción.
56. El grado de percepción de rechazo hacia la discapacidad se hace muy
notorio entre los vecinos, los amigos de la familia, el propio seno familiar.
57. La depresión y el aburrimiento son estados anímicos frecuentes entre la
persona con discapacidad, aunque la alegría y la felicidad se expresan en
un alto porcentaje, consideramos que los primeros están asociados a
factores como: la frustración causada por el sentimiento de inutilidad e
improductividad. Por falta de satisfacción, de expectativa y el poco
aprovechamiento en el empleo del tiempo libre en actividades que

139
signifiquen recreación, distracción, creación y desarrollo de la
personalidad.
58. En la gran mayoría de las discapacidades son las mujeres las que
muestran un porcentaje más elevado de depresión, ello lo atribuimos al
mayor grado de espontaneidad del sexo femenino y la fuerte presión a la
que se ven sometidas para cumplir con la demanda o expectativas
sociales relativo a su imagen y de carácter funcional en las actividades
domésticas del hogar.
59. Las discapacidades que en términos porcentuales presentan mayores
condiciones de dependencia, lo son las discapacidades múltiples y
personas con problemas orgánicos. Regularmente la familia es quien
asume la responsabilidad en el cuadro de las personas en condición de
dependencia. El número de personas contratadas para estos fines es muy
pequeño y la opción donde se establece que nadie está al cuidado de las
personas con discapacidad es significativa.
60. La distribución de la discapacidad por grupos de edades demostró que
las edades de 40 años en adelante es donde más prevalecen las
deficiencias, estas superan la prevalencia global, 15% y más; resaltando
que a mayor edad mayor probabilidad de adquirir una discapacidad.
61. La prevalencia de las personas con discapacidad múltiples es del 4.7%
(152,782), cifra importante por el hecho de que poseer una discapacidad
es un factor predisponente que limita en muchas ocasiones la
participación en la vida diaria, más aún con dos o más discapacidades.
62. Al tomar en cuenta el tipo específico de discapacidad (se disgregó la
múltiple) se obtuvo que la discapacidad fìsica tiene la prevalencia más alta
(5.4%) de todas las discapacidades, seguido de la visual (5.3% y la
intelectual (2.7%). Este resultado se puede asociar al hecho de que los
grupos de edades con mayor prevalencia de discapacidad son los de 60
años y más, donde los problemas degenerativos son frecuentes (ciclo vital).
También se puede asociar a las consecuencias del trabajo, factores
ambientales y estilos de vidas no saludables lo que aumenta el riesgo de
padecer de enfermedades discapacitantes.
63. La población con discapacidad, mayormente se localizan en las áreas
rurales e indígenas del país (prevalencia de 13.1%), superando la
prevalencia global (11.1%).
64. En las tres áreas, urbanas, rural e indígena la discapacidad que
mayormente se presenta es la múltiple. En el área urbana es la visual y
la fìsica (2.1% cada una), en la rural prevalece más la visual (3.5%)
seguida de la fìsica (1.7%) y en la indígena la visual (2.3%), órganos y
sistemas (1.3%) y la fìsica (1.1%).
65. El 61.8% de las personas con discapacidad de la Comarca Gnöbe Buglé
y de Bocas del Toro adquirieron su discapacidad entre las edades de 20 –
59 años de edad, lo que esta asociado a las condiciones laborales de vida
en estas regiones.

140
66. El 11.5% de las personas con una o más discapacidad adquirieron la
misma durante la niñez, de 0 – 9 años de edad, edad considerada la base
de la formación de la personalidad del ser humano.
67. Las enfermedades del envejecimiento son las que se presentan con
mayor frecuencia, el 35.2% son causa de las discapacidades visuales y el
26.6% de las físicas; ambas discapacidades que tienen su explicación
científica en los cambios metabólicos que degeneran los tejidos y células
del organismo adulto.
68. Las enfermedades laborales (47.9%), los accidentes de tránsito (42.1%),
y otros accidentes (45.5%) fueron los que más discapacidad fìsica
produjeron.
69. El grado de severidad moderado y severa lo posee el 43.3% de la
población con discapacidad. A mayor grado de severidad de la
discapacidad mayor necesidad de apoyos para la satisfacción de las
necesidades de la vida diaria, por lo que esta cifra cobra real importancia
en la planificación de acciones en salud y en el estado.
70. El análisis de riesgo demostró significancia estadística importante en las
asociaciones de variables que a continuación se enuncian,
demostrándose que son factores de riesgo para adquirir una
discapacidad:
• El sexo masculino para la discapacidad visual, auditiva,
intelectual, psiquiátrica y de órganos y sistemas.
• El sexo femenino para la discapacidad fìsica.
• El vivir en área indígena para la discapacidad visual, auditiva,
fìsica, intelectual, y de órganos y sistemas
• El vivir en área urbana para la discapacidad psiquiátrica e
intelectual.
• El vivir en área indígena y rural para la tener discapacidad
moderada y severa.
• El ser hombre para la discapacidad moderada.
• Las provincias de Bocas del Toro, Coclé, Darién, Los Santos y la
Comarca Emberá para tener discapacidad desde el nacimiento.
• Las provincias de Colón, Darién, Herrera, Veraguas y la Comarca
Emberá para desarrollar la discapacidad entre las edades de 0 –
9 años de edad.
• Las provincias de Darién, Herrera, Panamá, Comarcas Kuna Yala
y Gnöbe Buglé para desarrollar la discapacidad entre las edades
de 10 – 19 años de edad.
• Las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Panamá, y la Comarca
Kuna Yala para desarrollar la discapacidad entre las edades de
20 – 59 años de edad.
• Las provincias de Coclé, Darién, Los Santos y las Comarcas Kuna Yala
y Gnöbe Buglé para desarrollar la discapacidad entre las edades de 60
y más años de edad.

141
142
(

1. Sensibilizar a la población en general sobre la importancia del


autocuidado y de los estilos de vida saludables, como una herramienta
que disminuye el riesgo de padecer de enfermedades discapacitantes.
2. Establecer servicios de atención de salud, educación y de recreación que
puedan ser utilizados por las personas con discapacidad en las áreas rurales
e indígenas y así favorecer la calidad de vida de estos.
3. Centralizar recursos físicos, materiales y humanos que brinden los servicios
de salud, rehabilitación que las personas con discapacidad necesitan, a nivel
de cada distrito, haciéndolos más accesibles.
4. Diseñar proyectos de atención de salud, de seguridad laboral, de
capacitación y de sensibilización a la población de 20 – 59 años de edad, de
la Comarca Gnöbe Bugle y la provincia de Bocas del Toro, debido a que
fueron las regiones que presentaron el mayor porcentaje de discapacidad en
estos grupos de edad.
5. Fortalecer el Programa de Salud de la Mujer, específicamente el control
prenatal, el programa de Salud de la Niñez y el Programa Escolar con
estrategias motivacionales que promuevan el cumplimiento de los controles
de salud, puesto que en estos se identifican problemas, enfermedades y/o
situaciones que pueden desencadenar una discapacidad.
6. Buscar mecanismos administrativos que hagan cumplir la utilización de las
medidas de seguridad por parte de los empresarios y de los empleados con
el propósito de disminuir los accidentes y las enfermedades laborales que
desencadenan una discapacidad.
7. Realizar investigaciones analíticas puntuales a nivel local, regional y/o
central que miden factores causales de la discapacidad según tipo, de
utilización real de los recursos de apoyo con que cuenta, salud mental de las
personas con discapacidad, efecto de las intervenciones de salud (atención,
rehabilitación, fisioterapia, etc.) en el desarrollo de capacidades, inclusión
laboral, educativa, social y familiar, entre otras.
8. Se hace necesario contener y fortalecer programas que posibiliten el
acceso a las ayudas técnicas con énfasis en la provisión de lentes,
bastones, ayudantes o asistentes de vida, y sillas de ruedas.
9. Desarrollar investigaciones para establecer la cantidad de personas que
necesitan cuidado y cuáles de estás están en situación de abandono.
10. Revisar a nivel de salud, las estrategias actuales concernientes a la
cobertura y oferta de servicios, de modo que las comarcas indígenas y las
regiones rurales de difícil acceso sean consideradas como áreas de
atención prioritarias. En tal sentido es aconsejable la creación de partidas
para designar fisioterapistas y médicos itinerantes que visitan de manera
periódica los domicilios en las áreas rurales. De modo que basados en
criterios de equidad social se desarrollen en estas regiones procesos de
salud que impliquen prevención, atención, tratamiento y rehabilitación con
base en la comunidad, bajo el enfoque de salud comunitaria.

143
11. El empleo del tiempo libre entre las personas con discapacidad debe ser
tema obligatorio en los programas de orientación familiar, con la finalidad
que de manera conjunta se puedan elaborar estrategias para el desarrollo
de actividades de ocio derivadas de los criterios de libertad, satisfacción,
e interés del individuo, de manera que cualquiera que sea la condición de
éste, se construyan escenarios ambientes y momentos para producir
experiencias y vivencias de felicidad y auto-realización individual o
colectiva.
12. Desarrollar un agresivo programa de orientación familiar a nivel de todas
las provincias dirigido a sensibilizar, orientar y capacitar la familia de
acuerdo al caso y tipo de discapacidad con la finalidad que:
13. La familia se constituya en el ambiente más acogedor y amigable para las
personas con discapacidad, donde éstas se sientan incluidas, valoradas,
aceptadas y queridas. Que la familia se convierta en un activo promotor
de los procesos inclusivistas en la comunidad, promoviendo y propiciando
la integración de las personas con discapacidad en todos aquellos
ambientes y escenarios de carácter interactivo, donde sea la propia
experiencia y el contacto interpersonal los que generen un cambio de
actitud positiva en la comunidad.
14. Fomentar a corto plazo programas de voluntarios a nivel de organismos
no gubernamentales, iglesias y grupos organizados, para ofrecer apoyo a
aquellas familias de escasos recursos que cuentan con algún miembro
que presenta discapacidad severa o profunda, de suerte que éstas sean
asistidas con regularidad. Para tal fin el Estado y las O.N.G.S. deben
instituir programas de incentivos que estimulen a las personas a
involucrarse en la noble tarea de los cuerpos de voluntarios.
15. A mediano o largo plazo debe considerarse la posibilidad que el Estado
asuma parte del costo de un servicio de asistente de vida para personas
con limitaciones de carácter funcional, como se practica en algunos
países desarrollados.
16. Emprender un programa de subsidios, específicamente para personas
con discapacidad en condición de dependencia, abandono y extrema
pobreza. Para ello es necesario investigar acerca de aquellas poblaciones
que de acuerdo a sus respuestas dadas a esta investigación, nadie les
ofrece apoyo, incluso su propia familia.
17. Continuar con los programas de sensibilización, orientación y
capacitación sobre los derechos de las personas con discapacidad,
procurando alcanzar a aquella población no organizada que constituye la
mayoría de ésta, a objeto de que se apropie y haga suyos sus derechos y
se convierta en activos agentes de cambio.
18. Para mitigar en algún grado la falta de acceso al transporte público entre
las personas con movilidad reducida, es conveniente la creación de una
instancia de naturaleza mixta que cuente con una flota de vehículos
adaptados para que estas personas puedan solicitar servicio de
transporte La instancia en mención, puede crearse mediante un acuerdo

144
entre el Estado y un organismo no gubernamental, donde, a manera de
ejemplo, el Estado cubra los costos de personal la O.N.G. asuma las
responsabilidades administrativas y el cliente cubra los costos de
combustibles y el mantenimiento de los vehículos, de modo que se pueda
ofrecer un servicio especial de transporte para estas personas a bajo
costo.
19. Para propiciar la autonomía de las personas con movilidad reducida,
proponemos la realización de un proyecto de acceso básico al entorno
físico a nivel de todas las ciudades del país el cual consiste en el diseño
de adecuaciones físicas en siete lugares claves de las distintas ciudades
del país para que las autoridades municipales con fondos Estatales,
puedan ejecutar dicho proyecto. Entre los lugares que podrían ser objeto
de tales adecuaciones están: Terminal de buses, hospitales, al menos un
Banco Nacional, la iglesia mejor ubicada, un centro comercial, escuelas
de los distintos niveles de instrucción y centros universitarios. Cabe
aclarar que este proyecto solo sería la primera etapa de un proceso más
amplio de acceso al entorno físico, se trata en todo caso de emprender
acciones concretas que involucren a las distintas ciudades del país y que
impulsen el cumplimiento de las disposiciones legales en materia de
accesibilidad.
20. Fomentar la diversificación en la oferta de ayudas técnicas adecuando
dicha oferta a las posibilidades económicas de la población con
discapacidad, haciendo uso de las exoneraciones de impuestos de
importación dispuestas en la ley para ofertar auxiliares a bajo costos o
creando bancos de ayudas técnicas para entregar en calidad de préstamo
o donación estos auxiliares a personas con discapacidad de escasos
recursos.
21. Se deben emprender estrategias de distinta naturaleza para trabajar en el
problema de la baja autoestima que presentan muchas mujeres con
discapacidad, que implique tanto la interiorización del concepto del valor
de la persona por razón de su condición de ser humano, al igual que el
descubrimiento de sus aptitudes, habilidades y destrezas que se
traduzcan en una transformación de sus actitudes sobre la manera de
concebirse a sí mismas y el mundo que les rodea.
22. Impulsar la realización de diversos programas permanentes de recreación
dirigidos particularmente a las poblaciones con retos múltiples, parálisis
cerebral y discapacidad intelectual, fomentando su patrocinio y auspicio,
al igual que el compromiso y participación por parte de la familia y la
comunidad.
23. Desarrollar investigaciones de carácter cualitativas que focalicen temas
tales como: Situación personal y familiar de las mujeres sordas, mujeres
con discapacidad intelectual, mujeres con movilidad reducida, con retos
múltiples y los varones con discapacidades psíquicas; con la finalidad de
emprender estrategias de intervención que respondan a la necesidad de
cada situación en particular.

145
24. Utilizar los resultados de la investigación en el diseño de planes
nacionales y regionales que se ejecuten con eficiencia y efectividad por la
gestión gubernamental y sociedad civil en la mitigación del daño a la
salud en las ambientes laborales; prevención de los factores de riesgos y
riesgos laborales así como de la promoción de ambientes laborales
saludables de todos los trabajadores y las personas con discapacidad.
25. Dar prioridad en la gestión presupuestal en la implementación de dichos
planes nacionales y regionales a las regiones así como distritos de alta
prevalencia de la discapacidad; distritos y corregimientos de pobreza
extrema y pobreza; conglomerados urbano –marginal así como los
procesos de trabajo donde participan grupos de alta vulnerabilidad social
como las mujeres, mujeres indígenas, población infantil y adolescentes y
personas de 3 y 4 edad.
26. Fortalecer a todas las unidades locales de los diferentes Ministerios del
país en la implementación de sistemas de información y vigilancia
epidemiológica en salud ocupacional de toda la población incluyendo la
población con discapacidad suministrándoles herramientas técnicas tales
como la activación de los comités de bioseguridad; comités de seguridad
industrial; diseño de planes de seguridad en el trabajo; mapa de riesgo
que permitan establecer la magnitud, tiempo y gravedad de la exposición
así como el número de afectados que encuentran alrededor de talleres e
industrias emisoras de contaminantes; capacitación a los funcionarios del
estado en la Clasificación Internacional de la Funcionalidad,
Discapacidad y la Salud y sistemas registros actualizados de la
información.
27. Incluir los resultados de esta investigación en el plan regional de salud y
ambiente para que los mismos sirven como criterio de análisis de nuevas
propuestas en materia de urbanización y delimitación perimetral a fuentes
de emisión y contaminantes atmosféricos a nivel nacional.
28. Proponer a las Direcciones Regionales de la Autoridad Nacional de
Ambiente la incorporación de personal técnico del Ministerio de Salud
regional en las evaluaciones de los estudios de impacto ambiental que
permitan fortalecer la cultura de la prevención sobre la mitigación del
impacto negativo en aquellas comunidades densamente pobladas donde
operaran empresas con alto nivel tecnológico en la explotación de
recursos naturales. de las regiones.
29. Fortalecer la participación del equipo de salud de las regiones en el
proceso de educación y capacitación a los trabajadores en general y a los
que laboran en las áreas de mayor riesgo, en particular, de las empresas
de alto riesgo en el uso adecuado de equipo de seguridad industrial y
examen pre-ocupacional y periódico.
30. Fortalecer la gestión de las comisiones interinstitucionales compuestas
por el Ministerio de Salud; Caja del Seguro Social; Autoridad Nacional del
Ambiente, Ministerio de Trabajo y otras a fin de hacer cumplir las
disposiciones jurídicas vigentes en torno a los mecanismos de vigilancia;
monitoreo, seguimiento, fiscalización y control de los llamados factores de

146
riesgos y riesgos de la accidentabilidad y enfermedad laboral a la que se
exponen los trabajadores en todo el país.
31. Establecer la coordinación intersectorial pertinente para diseñar,
organizar, dirigir y evaluar la red nacional de contrarreferencia-referencia
en la vigilancia epidemiológica en salud ocupacional de todas las regiones
del país y en especial de aquellas con mayor tasa de prevalencia de la
discapacidad.
32. Implementar planes nacionales de inclusión laboral en la población con
discapacidad que tomen el cuenta los procesos de formación profesional;
la valoración del puesto de trabajo para la reeducación y readaptación
laboral en coordinación con los sectores económicos del país.
33. Relacionar CAPECO a nivel de distrito por niveles de pobreza por distrito,
con el fin de hacer comparaciones que validen los indicadores utilizados.

147
148
)

1. Accidente de trabajo: Es toda lesión corporal o perturbación funcional que


el trabajador sufra, sea en la ejecución, con ocasión o por consecuencia del
trabajo y que dicha perturbación sea producida por la acción repentina o
violenta de una causa exterior o del esfuerzo realizado.
También se considerara accidente de trabajo el que sobrevenga al
trabajador en la ejecución de órdenes del patrono o en la prestación de un
servicio bajo la autoridad de este, aun fuera del lugar y horas del trabajo.
También en el curso de interrupciones del trabajo; así como antes y
después del mismo, si el trabajador se hallare, por razón de sus
obligaciones laborales en el lugar de trabajo o en locales de la empresa,
establecimiento o explotación; también por acción de terceras personas o
por acción intencional del patrono o de un compañero durante la ejecución
del trabajo.
2. Accidente de tránsito: Se refiere a los acaecidos durante el trayecto.
Ejemplo: volcamiento en un carro, choque, caída de un caballo, etc.
3. Accidente de trayecto: Es el accidente de trabajo que ocurra al trabajador
al trasladarse de su domicilio al lugar en que desempeñe su trabajo o
viceversa.
4. Accidente laboral: Se considera accidente de trabajo a todo
acontecimiento súbito y violento ocurrido en ocasión del trabajo. Se
excluyen aquí los accidentes de tránsito ocurridos de ida y vuelta al trabajo.
5. Actitudes y acciones: En este caso se refiere a la percepción de la
persona con discapacidad en relación a las actitudes y acciones que
considere ofensivas, (tales como rechazo, discriminación, aislamiento, u
otras) de las otras personas con respecto a ella o él que tiene una
discapacidad.
6. Actividades de la Vida Diaria-AVD: Aquellas que son comunes a todos los
ciudadanos. Entre las múltiples descripciones se ha tomado la propuesta
por la Asociación Médica Americana en 1994 de dividirlas en: Actividades
básicas de Autocuidado (vestirse, comer, aseo personal, etc.) y otras AVD
como el estudiar, trabajar, realizar tareas del hogar, comunicarse, realizar
actividad física y de ocio, entre otras funciones vitales de la vida diaria.
7. Actividades de Ocio: Es toda acción o inacción humana que se realiza en
el tiempo considerado como libre del individuo. Algunos de los elementos
fundamentales que caracterizan a las actividades de ocio, son, por su
naturaleza, muy expresivos, a saber: deben producir satisfacción, debe ser
la expresión libre del individuo y no deben implicar interés lucrativo.
8. Actividad Familiar: Se refiere a todas aquellas tareas de carácter
domésticas que se desarrollan dentro del hogar, lavado, planchado,
limpieza, cuidado de niños pequeños, entre otras.
9. Actividades Recreativas: Se refiere a todas las actividades que puede
hacer una persona para divertirse. Ej. jugar, bailar, cantar, pasear, entre
otras.

149
10. Actividades Sociales: Se refiere a las actividades que realiza una persona
en compañía de otras. Ej. ir a la iglesia, asistir a grupos (religiosos,
deportivos, asociaciones, fundaciones, organizaciones).
11. Actos de violencia (maltrato, guerra): Sucesos asociados a conflictos
bélicos o sociales violentos, manifestaciones, terrorismo, represión, guerras,
asaltos, etc.
12. Afectación de la dificultad: Se refiere al impacto general en su calidad de
vida, su percepción de daño o limitación general que la dificultad para ver le
ha provocado (en nada, leve, mucho, no puede hacer nada) para realizar
las actividades de la vida diaria (recreación, actividades sociales, cuidado
personal, trabajo doméstico, estudios y trabajo remunerado).
13. Alineación: Es el proceso mediante el cual el individuo pierde el sentido de
su realidad y su identidad personal, desarraigando parte de él e
incorporando elementos distintos a su personalidad, para transformarse en
una entidad distinta a su esencia o sustancia natural u original.
14. Asegurado: persona potencialmente beneficiaria de las prestaciones que
otorga el régimen del seguro social (cotizantes o dependientes de este) que
adquiere derecho a recibir estas prestaciones en la medida que llena los
requisitos correspondientes.
15. Asistencia Escolar: Entiéndase como todo estudiante entre 5 a 29 años
que en el momento de la encuesta asistía a la escuela independientemente
del tipo de institución.
16. Ayuda Técnica: La Ley Nº 19.284 de Integración Social de las Personas
con Discapacidad, en su artículo 5, señala, “se consideran ayudas técnicas
todos aquellos elementos necesarios para el tratamiento de la deficiencia o
discapacidad, con el objeto de lograr su recuperación o rehabilitación, o
para impedir su progresión o derivación en otra discapacidad. Asimismo se
consideran ayudas técnicas los que permiten compensar una o más
limitaciones funcionales, motrices, sensoriales o cognitivas de la persona
con discapacidad, con el propósito de permitirle salvar las barreras de
comunicación y movilidad y de posibilitar su plena integración en
condiciones de normalidad". En este sentido se considera ayudas técnicas
las prótesis, órtesis, elementos de apoyo a la marcha, de apoyo a la
audición y visión.
17. Barreras físicas: Se refiere a las barreras u obstáculos físicos, del entorno
que dificultan el desplazamiento y la accesibilidad a lugares de uso público
como edificios, servicios, etc., o acceso a medios de transporte.
18. Barreras u obstáculos: Son todos aquellos factores ambientales en el
entorno de una persona, que, por ausencia o presencia, limitan el
funcionamiento y crean discapacidad. Estos incluyen aspectos como un
ambiente físico inaccesible, falta de tecnología asistencial apropiada,
actitudes negativas de las personas hacia la discapacidad, servicios,
sistemas y políticas que no existen o que específicamente dificultan la
participación de todas las personas con una condición de salud que
conlleve una discapacidad.

150
19. Capacidad para trabajar: Se refiere a la capacidad, conocimientos o
preparación que tenga la persona con discapacidad para realizar
actividades de las cuales pueda recibir un pago.
20. CAPECO: Capacidad económica de los hogares. Este indicador,
desarrollado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina,
es una aproximación indirecta de la insuficiencia de ingresos del hogar.
Permite estratificar los hogares basados en condición del perceptor, años
de escolaridad aprobado en el sistema de enseñanza formal y miembros del
hogar.
21. Causa Ignorada: Cuando la persona entrevistada o discapacitada no
conoce la causa de su discapacidad.
22. Causas de inasistencia Escolar: Se refiere al motivo específico que
presenta el estudiante o familiar del por qué no se acude a la escuela.
23. Condiciones de bienestar: Se refiere específicamente al acceso a agua
potable, sistema de eliminación de excretas y luz eléctrica en cada una de
las viviendas de la población escolar como elementos básicos para facilitar
sus estudios.
24. Coordinación Interinstitucional de la atención médica: Artículo 143 de la
Ley Nº 51 “La Caja del Seguro Social y el Ministerio de Salud ejecutaran la
planificación y coordinación funcional de los servicios de salud que
actualmente brindan, orientadas a la consecución de un sistema público de
salud, con el fin de cumplir con el mandato constitucional, sin menoscabo
de la autonomía de la Caja del Seguro Social, estipulada en el artículo 2 de
la Caja de la presente ley.
25. Cotización: Contribución en dinero que aporta el trabajador, el patrono y el
Estado en el porcentaje legalmente establecido y sobre la base del salario
del trabajador, para el financiamiento del Seguro Social.
26. Cuidado Personal: Se refiere a la capacidad que tiene una persona para
satisfacer las necesidades personales, como lo son bañarse, vestirse,
calzarse, cepillase, comer.
27. Dependientes: Persona que depende económicamente del trabajador
cotizante que requiere el derecho a los beneficios del Seguro Social, en la
cuantía y término establecido por la ley.
28. Desastre natural: (Inundaciones, terremotos): Cambios geográficos y
atmosféricos que alteran gravemente el ambiente físico de una persona.
29. Diagnóstico Médico: Se refiere al dado por un médico general o
especialista solamente, independientemente de cuando se hizo el mismo,
es decir, si se le diagnosticó hace 1, 5 ó10 años se debe anotar.
30. Dificultad para movilizarse: Se refiere a las personas que presentan
alguna limitación para moverse de un lado a otro. Ejemplo: mucho dolor
para levantarse, no puede estar de pie más de 30 minutos, dificultades para
caminar, personas con parálisis (hemiplejia, cuadriplejia), personas
encamadas ya sea por la edad o por una enfermedad,
31. Dificultad en los aparatos y sistemas: Son las personas que presentan
alguna limitación física producto de un problema de salud, tales como
dificultad para respirar, orinar, digerir alimentos, entre otros.

151
32. Dificultad Intelectual: Se refiere a todas las personas con deficiencias en
las funciones de la memoria, concentración, aprendizaje, comprensión y
comunicación.
33. Dificultad Mental: Se refiere a personas con deficiencias de las funciones
mentales generales y específicas que tienen su origen en trastornos
mentales orgánicos, autismo, esquizofrenia, psicosis, trastornos de la
personalidad, síndrome de Down, etc. y a personas con todo tipo de
demencia; deficiencia esta que les impide desarrollar las actividades de la
vida diaria, relacionarse con otras personas, etc.
34. Dificultad para hablar: Se refiere a personas que tienen dificultades graves
o importantes para pronunciar palabras, o para generar y emitir mensajes
con la voz. Por ejemplo: personas con secuelas graves del lenguaje
producidas por lesiones cerebrales, accidente cerebro vascular,
traumatismo cráneo encefálico, trastornos del lenguaje asociados a
demencias, retraso mental, labio leporino, tartamudez, confunde las
palabras, entre otros.
35. Dificultad para oír: Se refiere a personas que tienen dificultades graves o
importantes para oír sirenas, alarmas, dispositivos de advertencias, etc.
Ejemplo por baja audición. También se refiere a personas que debido a
una pérdida o reducción de la capacidad auditiva son incapaces de
entender una conversación en tono normal. Las personas con sordera total
de un oído que no tenga en el otro dificultad alguna de audición (es decir
escucha bien sólo por un oído), deberán incluirse en esta discapacidad.
36. Dificultades para ver de lejos o de cerca: Se refiere a personas con
dificultades graves e importantes de visión, ya sea de lejos o de cerca. A
diferencia de todos los demás casos de discapacidades, dentro de los que
son subsanados por medio de ayudas técnicas, este grupo sólo recoge
aquellas limitaciones importantes que no han sido superadas mediante el
uso de anteojos o lentes, sea cual fuera la causa.
37. Drogas (alcohol, marihuana): Son sustancias que causan lesiones en la
persona que se originan al ingerirse. Pueden ser sustancias legales
(alcohol, cigarrillo) y no legales (marihuana, cocaína, piedra, éxtasis, etc.).
38. Enfermedad de la madre durante el embarazo: Se refiere a las
enfermedades que sufre la madre durante el embarazo y que tienen
consecuencias en el feto causándole una deficiencia. Ejemplo. Diabetes,
anemia, hipertensión, desnutrición, etc.
39. Enfermedad laboral: Se considera enfermedad laboral las originadas
producto de las actividades que desarrolla en el trabajo. Ejemplo: cáncer
de pulmón.
40. Enfermedad profesional: Todo estado patológico que se manifieste de
manera súbita o por evolución lenta a consecuencia del proceso de trabajo,
o debido a las condiciones especificas en que este se ejecute.
41. Enfermedades del envejecimiento (degenerativas): Son las
enfermedades que se dan por cambios metabólicos, hormonales,
degenerativos propios de la persona envejecíente. Ejemplo: demencia,
Alzheimer, Parkinson, sordera, etc.

152
42. Enfermedades infecciosas (pelusa, meningitis): Son las causadas por un
virus, una bacteria, hongos, etc. que pueden dejar como secuela una
discapacidad.
43. Enseñanza Especial: Se refiere a todo la población de 25 años y más que
recibió educación a través de instituciones de enseñanza especializada.
44. Estudios: Son todas las actividades relacionadas al estudio. Ej. leer,
escribir, memorizar, explicar, entre otras.
45. Financiación: Depende de las fuentes públicas a partir de presupuestos,
de cuotas obligatorias a empresarios y trabajadores en los casos de
esquemas de seguro obligatorio de enfermedad, de seguros voluntarios de
enfermedad, de las organizaciones caritativas, del pago directo de los
usuarios y en algunos países de la ayuda venida de fuera por diversos
medios.
46. Funcionamiento: Incluye los aspectos de planificación, administración,
reglamentación y legislación, atribución de responsabilidades según
profesiones, forma de participación de profesionales y de la colectividad, así
como el papel que juegan en dicho funcionamiento las medidas preventivas,
promotoras y curativas.
47. Impacto Emocional: Indica el impacto emocional que esta dificultad para la
participación social ha provocado en la persona. Este puede ser tristeza,
alegría, depresión, melancolía, rabia, entre otros.
48. Lenguaje de Señas: Consiste en una serie de signos gestuales articulados
con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional
y movimientos corporales, dotados de función comunicativa. Sólo se debe
preguntar a personas sordas y con problemas de comunicación.
49. Medicamento: Aquellas sustancias que producen efectos curativos y que
se administran con fines terapéuticos: pastillas, jarabes, gotas, inyecciones,
colirios, pomadas, lociones, supositorios, tratamientos naturistas y
homeopáticos. Se excluyen vendas, alimentos, cosméticos.
50. Medidas de prevención de riesgos profesionales: Artículo 70 Ley Nº 51”
La Caja esta facultada para disponer que en un establecimiento o empresa,
se adopten determinadas medidas de prevención de riesgos profesionales
para lo cual podrá solicitar, si fuere necesario, la colaboración de otras
autoridades, o mismo que para asegurar la aplicación de las medidas
consignadas en los Reglamentos de Seguridad e Higiene del Trabajo. La
Caja esta también facultada para disponer, mediante normas de carácter
general que el conjunto de empresas de una misma actividad se sometan a
determinadas medidas de prevención de riesgos profesionales.
51. Nació así: Son aquellas causas en las que el encuestado indica que la
discapacidad es desde el nacimiento aunque no responda a un origen
claramente definido e incluye a los problemas de tipo genético tales como el
síndrome de Down, hidrocefalia, enanismo, etc.
52. Necesidades reales: Las necesidades reconocidas como resultado de
información profesional o técnica.
53. Necesidades sentidas: Las necesidades reconocidas por una comunidad.

153
54. Nivel de Instrucción: Se refiere específicamente a la población mayor de
25 años y al grado o año escolar más alto alcanzado por él o ella. Para ello
hemos dividido esta variable en cinco categorías importantes a describir.
Las tres primeras serán por su condición de completa e incompleta y, las
dos últimas, por su condición de formación.
55. Oferta de salud: Por oferta de servicios de salud, se ha pretendido
caracterizar básicamente la red instalada (hospitales, ambulatorios y
camas) y la producción de servicios sanitarios (consultas e ingresos). Los
datos que permiten esa evaluación proceden de Encuestas de Asistencias
Médico-Sanitaria.
56. Organización: De estructura pública dependiente del gobierno en sus
diferentes niveles, organizaciones beneficias, voluntarias, del mundo
empresarial y de libre mercado.
57. Órtesis: Dispositivos mecánicos aplicados sobre segmentos corporales
para ofrecerles apoyo o estabilidad, prevenir, corregir deformaciones y
permitir o facilitar su función, contribuyendo a la mejor calidad de vida de las
personas con discapacidad.
58. Otros accidentes (en la casa, deporte, otros): e refiere a los acaecidos
dentro de la vivienda e en las partes externas patio, garaje, jardín, etc.) o
durante la competencia o prácticas deportivas.
59. Participación comunitaria según el ámbito conceptual y sanitario:
Sectorial y global .la participación sectorial se dan en diferentes aspectos
sanitarios sin marco global previo, como el programa del niño sano,
hipertensión, diabetes, obesidad, educación para la salud en la escuela,
educación sanitaria de adultos, actuaciones gerontológicas, voluntariado,
prevención de embarazo precoz, etc. La participación global parte de la
interpretación integral de la situación de salud, de la identificación de
causas dentro del perfil epidemiológico y de la evaluación de los recursos y
potencialidades sociales existentes, llevadas a cabo mediante el
diagnostico de salud.
60. Participación comunitaria según la condición de los participantes:
Colaboración de los enfermos y familiares, y miembros de la colectividad
interesados en la enfermedad; en tareas concretas (alimentación,
diagnóstico de salud, ejercicio educación para la salud etc.),de grupos de
riesgos (niño sano, educación sanitaria, etc.), de personas representativas
de grupos organizados, de profesionales del equipo de atención primaria,
de representantes de la administración sanitaria o de la administración
política.
61. Participación comunitaria según la estructura de la participación:
Cualquier aportación (opinión); formada por representantes de
organizaciones sociales de la zona (de consulta y decisión), con predominio
de profesionales del equipo de atención primaria y representantes de
organizaciones.
62. Participación comunitaria: Desde el enfoque de atención primaria de
salud se distinguen según la naturaleza de la acción sanitaria: curación,
prevención, promoción, reinserción o rehabilitación.

154
63. Participación Social: Es la disposición o actitud de las personas en
intervenir o formar parte de la interacción social que se generan en su
entorno social mas inmediato a nivel familiar o comunitario.
64. Participación: Se refiere al grado de dificultad que ha enfrentado para
participar o hacerse parte de alguna organización o actividades sociales,
religiosas, sindicales, etc.).
65. Percepción de Aceptación en el ambiente escolar: Es la opinión emitida,
sentida y percibida por la población escolar con discapacidad en relación a
si se siente aceptado o no por sus compañeros y docentes dentro del
colegio.
66. Población económicamente activa desocupada: Este grupo a toda
persona de 10 años y más años de edad que durante la semana de
referencia no tiene ocupación o trabajo y esta buscando empleo y busco
trabajo antes y espera noticias, es decir la persona ha adoptado medidas
para buscar un empleo remunerado o un trabajo independiente.
67. Población económicamente activa ocupada: Abarca a las personas de
10 y más años de edad que durante la semana de la encuesta tienen una
ocupación o trabajo remunerado en dinero o especie; tienen un negocio
propio o trabajan por su cuenta; trabajan en forma regular en un negocio o
empresa o finca de un miembro de su familia aun cuando no reciben sueldo
o salario (trabajador(a) familiar). En este caso el trabajador familiar debe
tener como mínimo 15 horas trabajadas para ser considerado como; las
personas ausentes temporalmente de su trabajo.
68. Población económicamente activa: Comprende a la población de 10 y
más años de edad que suministra la mano de obra disponible para la
producción de bienes y servicios económicos en el país, durante la semana
de aplicación de la encuesta.
69. Población no económicamente activa: Comprende a la población de 10
años y más de edad que se declara como jubilado(a) o pensionado(a);
estudia solamente, ama de casa o trabajador del hogar, discapacitado(a)
permanente para trabajar, edad avanzada, otro que incluye no busco, no
busca ni piensa buscar trabajo..
70. Población protegida: Total de personas que tienen acceso a los beneficios
del Seguro Social, siempre y cuando se cumplan los requisitos legales
establecidos a tal fin. Comprende los trabajadores cotizantes, los
pensionados y los dependientes de ambos grupos.
71. Políticas: Representan las reglas, los reglamentos, las convenciones y las
normas establecidas por los gobiernos u otras autoridades reconocidas de
ámbito local, regional, nacional e internacional. Estas políticas rigen o
regulan los sistemas que organizan, controlan y supervisan los servicios, los
programas estructurados y el funcionamiento en varios sectores de la
sociedad.
72. Prestación de servicios: Se lleva a cabo por los niveles primarios
(prevención y curación) secundario y terciario (especializados) o puede
estar dirigidos a colectivos específicos por razón de enfermedad, riesgo,
edad, discapacidad, etc.).

155
73. Prevención de los riesgos profesionales y seguridad e higiene en el
trabajo: Articulo 69 Ley Nº 51 ”la Caja del Seguro Social regulara la materia
de prevención de los riesgos profesionales y de la seguridad e higiene del
trabajo, para lo cual dictara la reglamentación necesaria que será de
obligatorio cumplimiento para todos los empleadores, y en el mismo
reglamento fijara el monto de las multas que corresponda por el
incumplimiento de dichas normas. Las empresas establecerán comités de
salud e higiene de carácter consultivo entre los empleadores y trabajadores,
los cuales evaluaran y aportaran acciones orientadas a la promoción,
prevención y solución de los problemas de seguridad y salud en el trabajo”.
74. Primaria Completa e Incompleta: Se refiere a la población de 13 años y
más que ha alcanzado o no los seis grados de estudio en primaria.
75. Problema de salud: Se refiere a síntomas que no necesariamente han sido diagnosticados como
una enfermedad, por ejemplo: dolor, sangrado, tos, hinchazón, entre otros.
76. Problemas del parto: Traumatismos o problemas ocurridos al niño/a en el
momento del parto debido a inadecuada utilización de fórceps, falta de
oxigeno, parto prolongado, infecciones, etc. Ejemplo: una persona que tiene
parálisis cerebral a causa de lesiones producidas la falta de oxígeno que
sufrió durante el parto.
77. Prótesis: Aparatos cuya función es reemplazar una parte anatómica
ausente. El término prótesis puede usarse para cualquier artilugio que
sustituya una parte de la anatomía.
78. Recursos: Son la diferente proporción y volumen de los componentes
humanos (personal), la infraestructura (hospitales, centros de salud,
policlínicas, etc.) y el material (medicamentos, aparatos e instrumental, etc.)
así como el grado y nivel de conocimientos.
79. Riesgos profesionales: Los accidentes de trabajo y las enfermedades
profesionales a que están expuestos los trabajadores y que ponen en
peligro su salud, integridad física, su vida y la percepción normal de sus
ingresos económicos.
80. Salud en general: Se refiere a la percepción del propio estado de salud o
enfermedad que tenga o señale la o las personas consultadas o sobre
quien se consulta. Interesa conocer la apreciación de conjunto que tienen
las personas sobre sí mismos. (percepción subjetiva de bienestar).
81. Secundaria Completa e Incompleta: Se refiere a la población de 19 años
y más que ha alcanzado o no los seis años de estudios secundarios.
82. Seguro Social: Es el organismo que tiene por objeto cubrir al hombre que
trabaja a su familia, de los riesgos naturales y sociales que constantemente
amenazan su salud, su integridad física, su vida y como consecuencia su
capacidad de ganancia.
83. Sentimientos experimentados: Se refiere a los sentimientos que la
persona con discapacidad ha sentido en los últimos días producto de la
discapacidad. Estos sentimientos pueden ser angustia, tristeza,
desesperación, rabia, aburrimiento, alegría, coraje, conformismo,
vergüenza, entre otros.
84. Servicio, sistemas y política de educación y formación: Servicios,
sistemas y políticas para la adquisición, conservación y perfeccionamiento

156
del conocimiento, la experiencia y las habilidades vocacionales y artísticas,
(clasificación internacional estándar de educación. UNESCO.1997).
85. Servicios, sistemas y políticas sanitarias: Servicios, sistemas y políticas
para prevenir y tratar problemas de salud, proporcionando rehabilitación
médica y promoviendo un estilo de vida saludable.
86. Sistema de salud: El conjunto de instituciones que cuida la salud de los
ciudadanos, reviste una importancia creciente en los sistemas económicos.
Este hecho se expresa en el creciente porcentaje del gasto público y
privado en salud en relación al Producto Interior Bruto (PIB). En otras
palabras, el ritmo de crecimiento del gasto en salud es superior al ritmo de
crecimiento del PIB. Por un lado, el gasto en salud se puede considerar
como una inversión en capital humano, en la medida que contribuye al
crecimiento económico y a garantizar un nivel adecuado de calidad de vida,
pero por otra parte aparecen dudas legítimas sobre la sostenibilidad de ese
crecimiento a largo plazo. Todos los gobiernos, todos los países, están en
un proceso de reformulación de los sistemas de salud que responde a la
necesidad de mejorar aspectos de eficiencia, calidad, cobertura y equidad.
87. Sistema de vigilancia de la salud laboral: Es la observación de las
condiciones de trabajo y de salud de los trabajadores, mediante la recogida
y el análisis de datos sobre los factores de riesgo y la salud, la cual se debe
realizar de manera sistemática y continua, cuyo objetivo es la planificación y
evaluación de los programas de prevención de riesgos laborales.
88. Sistema de vigilancia epidemiológica: Sistema dinámico que se utiliza
para observar de cerca y de forma permanente, todos los aspectos de la
conducta de la infección y la enfermedad y todos los factores que
condicionan el fenómeno salud – enfermedad, mediante la identificación de
los hechos, la recolección, análisis e interpretación sistemática de los datos
y la distribución de los resultados y de las recomendaciones necesarias
(OPS,1975).
89. Sistemas de priorización: La definición de la oferta básica de servicios
sanitarios de alta prioridad que sea posible garantizar para todos los
ciudadanos. La provisión de servicios (y la utilización de instrumentos) de
mayor ratio resultado/costo, tales como los sistemas de vacunación e
información. Priorizar el servicio a los individuos que no están capacitados
para financiarlos por sí mismos, sacrificando la equidad en aras de la
eficacia. Priorizar a los jóvenes sobre los viejos (las enfermedades de los
jóvenes sobre las de los viejos) ya que el resultado de la acción sanitaria
tendrá un efecto más prolongado.
90. Sistemas: Representan el control administrativo y los mecanismos
organizativos y están establecidos por los gobiernos u otras autoridades
reconocidas de ámbito local, regional, nacional e internacional. Estos
sistemas están diseñados para organizar, controlar y supervisar los
servicios que proporcionan beneficios, los programas estructurados y el
funcionamiento en varios sectores de la sociedad.
91. Tipo de institución: Sólo se presentan de dos tipos las públicas o estatales
y las privadas o particulares.

157
92. Trabajo Doméstico: Se refiere al trabajo que se realiza en casa. Ej. limpiar,
cocinar, fregar, lavar, limpiar el jardín, entre otras.
93. Trabajo: Se refiere a las actividades que realiza en un puesto (albañil,
agricultor, maestro/a, entre otras) que puede recibir o no un salario.
94. Transporte: Se refiere al tipo de trasporte que la persona con discapacidad
utiliza para trasladarse a la institución de salud para recibir el servicio que
necesita, y el transporte que ésta persona realmente necesita para
trasladarse lo más cómoda posible.
95. Universidad Completa e Incompleta: Se refiere a la población de 25 años
y más que han alcanzado o no un título académico en una universidad.
96. Validación de Pares Externos: Es un proceso utilizado en diversas áreas
del saber científico. Se utiliza en la validación de diversos procesos como:
investigaciones, instrumentos, acreditación, entre otros. Se basa en la
experiencia y la subespecialización de profesionales especializados en la
materia a validar.
97. Vocacional: Referido a la población de 25 años y más que tiene una
certificación de formación técnica en algún oficio.

158
*

1. Alpírez, M. 2000. IMPACTO DEL POLVO INDUSTRIAL DE LA CANTERA


EL COCO EN LA PREVALENCIA DE BRONQUITIS CRONICA EN SUS
TRABAJADORES Y RESIDENTES DE LOS CORREGIMIENTOS DE EL
COCO Y GUADALUPE. CHORRERA. Inédita Tesis de grado para optar
por el titulo de Maestría en Salud Pública con énfasis en Salud
Ocupacional. Facultad de Medicina Universidad de Panamá.
2. Álvarez, G. 2002, “CAPACIDAD ECONÓMICA DE LOS HOGARES. UNA
APROXIMACIÓN A LA INSUFICIENCIA DE INGRESOS” en Notas de
población, Nº.74, Santiago de Chile.
3. Álvarez G. y otros 2005, “MÉTODOS DE MEDICIÓN DE LA POBREZA
CON LA RONDA DE LOS CENSOS DEL 2000 EN AMÉRICA LATINA:
VIEJOS PROBLEMAS Y NUEVAS PROPUESTAS”, XXV Conferencia
Internacional de Población –IUSSP- Tours, Francia, julio.
4. Alvarez, A. R et al. 1991. SALUD PÚBLICA Y MEDICINA PREVENTIVA.
Editorial Manual Moderno. México D.F.
5. Alvarez, A.R ET AL, 1991. SALUD PUBLICA Y MEDICINA PREVENTIVA
1ª Edición, Editorial el Manual Moderno.
6. Amaya S, Mariano. SOCIOLOGÍA GENERAL. México: McGraw-Hill, 1980.
7. Aranda, J. 1971. EPIDEMIOLOGÍA GENERAL. Editorial Universidad de
Mérida. Venezuela.
8. Araúz -Rovira, J.N. 1994. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA. Guía para desarrollar investigaciones científicas y trabajos de
grado. Imprenta Universitaria. Panamá.
9. Babbie, E.R. 1994. METODOS DE INVESTIGACION POR ENCUESTA. 1º
Impresión Biblioteca de la Salud, México.
10. Beltrán, J. 1998 INDICADORES DE GESTIÓN: herramientas para lograr
la competitividad. Editores 3R. Colombia.
11. Benavides G. F. et. Al. 1999. SALUD LABORAL. CONCEPTOS Y
TECNICAS PARA LA PREVENCION DE RIESGOS LABORALES. Iª

159
Edición, Masson S.A. Barcelona, España.
12. Bonita, R. et. al. 1986. EPIDEMIOLOGIA BASICA. 1ª Edición.
Organización Panamericana de la Salud. Washington, D.C. E.U.A.
13. Buck, C. et al 1994. EL DESAFÍO DE LA EPIDEMIOLOGÍA. Problemas y
Lecturas Seleccionadas. 2da. Reimpresión. Editado por OPS/OMS.
Publicación Científica No 505. Washington. DC. EUA.
14. CAJA DEL SEGURO SOCIAL. PROGRAMA DE SALUD OCUPACIONAL.
ESTADISTISTICA E INDICADORES DE SALUD LABORAL POR
ACTIVIDAD ECONOMICA C.S.S. Rep. de Panamá, 1990-1996.
15. Canales, F.et al. 1989. METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION.
MANUAL PARA EL DESARROLLO DE PERSONAL DE SALUD. 1º DE
Serie PALTEX. O.P.S /O.M.S. México.
16. Cartin, M. 1993. EPIDEMIOLOGÍA Y DEMOGRAFÍA. IVAP. Costa Rica.
17. CEASPA.1997. FORTALECIENDO LAS PERSPECTIVAS PARA EL
DESARROLLO SOSTENIBLE EN CENTROAMERICA, PANAMA.
EVALUACION DE LA SOSTENIBILIDAD NACIONAL. Paismo.
18. CONADIS 2005. PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL PARA LA
INCLUSIÓN SOCIAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y SUS
FAMILIAS, 2005 – 2009. PANAMÁ.
19. Contraloría General de la Republica. (2000). ESTIMACIONES Y
PROYECCIONES DE LA POBLACIÓN EN LA REPUBLICA DE PANAMÁ,
POR PROVINCIA, COMARCAS INDÍGENAS Y DISTRITO, SEGÚN SEXO
Y EDAD: años 2000 – 2015 y 2020. Dirección de Estadística y Censo.
20. Contraloría General de la República. 2005. PANAMA EN CIFRAS. 1999-
2004. Dirección de Estadística y Censo. Panamá.
21. Cuadernos de la Representación OPS 7 OMS E.U.A., 101 Pág.
22. Daniels, WU. 1993. BIOESTADISTICA. BASES PARA EL ANALISIS DE
LAS CIENCIAS DE LA SALUD. 10ª Reimpresión. Uthea. Noriega, Editores,
México 667 Pág.

160
23. Desjarlais, R. y Otros 1997. SALUD MENTAL EN EL MUNDO:
PROBLEMAS Y PRIORIDADES EN POBLACIONES DE BAJOS
INGRESOS. OPS, Washington.
24. Dever, A. 1991 EPIDEMIOLOGÍA Y ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS
DE SALUD. OPS/OMS. Washington.
25. Díaz Mérida- Lamoth B 1998. CARACTERÍSTICAS OCUPACIONALES Y
AMBIENTALES DE LOS PLAGUICIDAS EN PANAMÁ. Proyecto Plagsalud.
26. Dirección Nacional de Prestaciones Económicas del Departamento de
Estadísticas .1994-1998.Boletín Estadístico. CAJA DEL SEGURO SOCIAL
27. Espinosa, J. y Otros 1999 SALUD COMUNITARIA: CONCEPTOS,
MÉTODOS Y HERRAMIENTAS. Editorial Acción Medica Cristiana,
Nicaragua.
28. FENAPAPEDI.2005. PRIMER CONGRESO INTERAMERICANO Y
TERCER SEMINARIO NACIONAL SOBRE DISCAPACIDAD Y DERECHOS
HUMANOS: Desafios para el Desarrollo Social Inclusivo”. ATLAPA,
Panamá.
29. Feres, Juan Carlos y Xavier Marcero 2001, “EL MÉTODO DE LAS
NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS (NBI) Y SUS APLICACIONES
EN AMÉRICA LATINA” Revista de la CEPAL No.7, Santiago de Chile,
febrero.
30. Flores de Bishop, C. 2002. ESTADÍSTICAS EN SALUD. Folleto editado
por Vicerrectoría de Extensión. Universidad de Panamá.
31. FONADIS (2006). ABRIENDO OPORTUNIDADES Gestión 2000 – 2006.
Fondo Nacional de la Discapacidad, Gobierno de Chile.
32. FONADIS 2006. DISCAPACIDAD EN CHILE. Pasos hacia un modelo
integral del funcionamiento humano. Gestión 2000 – 2006. Fondo Nacional
de la Discapacidad, Gobierno de Chile.
33. Fox, J el al. 1981. EPIDEMIOLOGÍA DEL HOMBRE Y LA ENFERMEDAD.
Ediciones Científicas La Prensa Medica, S.A. México D. F.
34. Fundación Caminemos Juntos. 2005. PRIMER CONGRESO
INTERAMERICANO Y TERCER SEMINARIO SOBRE DISCAPACIDAD Y

161
DERECHOS HUMANOS ”DESAFIOS PARA EL DESARROLLO SOCIAL
INCLUSIVO” ATLAPA. Panamá.
35. FUNDACION DE WALL.2003 FORMACION DE MEDIADORES.
PRENATAL. PREVENCION DE LA DISCAPACIDAD.
36. FUNDACION MAPFRE. 1995. MANUAL DE HIGIENE INDUSTRIAL. 2ª
Edición. Editorial Mapfree. S.A. España.
37. FUNDACIÓN W. K. KELLOG. Serie HS P. Uni /Manuales Operativos
Paltex. Volumen IV, Nº 12.
38. Guerrero, R et al. 1986. EPIDEMIOLOGÍA. Editorial Wesley
Iberoamericana, S.A. México D.F.
39. Hernández Sampieri, R et. al. 2000 METODOLOGIA DE LA
INVESTIGACIÓN. 1ª edición. Editorial Mcgraw- Hill Interamericana. México,
D.F.
40. Hunter, D. 1985 ENFERMEDADES LABORALES, 6ª Edición. Editorial
Lims, España.
41. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA (2004) PRIMER ESTUDIO
NACIONAL DE LA DISCAPACIDAD EN CHILE. ENDISC-CIF. Gobierno
Nacional, Chile.
42. Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá Centro Latinoamericano
de Ecología Humana y Salud y Universidad Estatal a Distancia
2000.DIAGNOSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCION DE
INTOXICACIONES AGUDAS CAUSADAS POR PLAGUICIDAS. CURSO A
DISTANCIA.
43. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA .2003 ENCUESTA
NICARAGUENCE PARA PERSONAS CON SIACAPACIDAD.. ENDIS.
Gobierno Nacional, Nicaragua.
44. Ladou 1995.MEDICINA LABORAL. MANUAL MODERNO. México D. F.
45. Letayf J. et. al. 1994. SEGURIDAD, HIGIENE Y CONTROL AMBIENTAL
1ra. Edición. McGraw- Hill Interamericana de México.
46. LEY Nº 51 ORGANICA DE LA CAJA DEL SEGURO SOCIAL.27 DE
DICIEMBRE DE 2005.

162
47. Lillienfeld, A y Lillienfeld, D. 1982. FUNDAMENTOS DE
EPIDEMIOLOGÍA. Fondo Educativo Interamericano Inc. EUA.
48. Magallón, G. y Galán R. 2002. LA SALUD PÚBLICA: SITUACIÓN
ACTUAL, PROPUESTAS Y RECOMENDACIONES. Editorial Médica
Panamericana, Bogotá, Colombia.
49. Magallón, F. 2005. DISCAPACIDAD: POLÍTICAS PARA EL SIGLO XXI.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, España.
50. Mario, Silvia y otros. 2004, “APLICACIÓN DEL INDICADOR DE
CAPACIDAD ECONÓMICA DE LOS HOGARES (CAPECO) en el marco del
Proyecto del Censo Común del MERCOSUR + 2 (Bolivia y Chile)”, Brasil,
septiembre.
51. Martínez, N. et al. 1998. SALUD PÚBLICA. Editorial McGraw- Hill
Interamericana. Madrid España.
52. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS (2004), “JERARQUIZACIÓN
DE CORREGIMIENTOS, SEGÚN NIVELES DE SATISFACCIÓN DE
NECESIDADES BÁSICAS DE VIVIENDA, SALUD Y EDUCACIÓN”,
Dirección de Políticas Sociales, Panamá, diciembre.
53. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS. 2005, “PANAMÁ: MAPAS DE
POBREZA Y DESIGUALDAD A NIVEL DE DISTRITO Y
CORREGIMIENTO”, Dirección de Políticas Sociales, Panamá, junio.
54. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS. 2005. PANAMÁ: MAPAS DE
POBREZA Y DESIGUALDAD A NIVEL DE DISTRITO Y
CORREGIMIENTO. MEF, Panamá.
55. MINISTERIO DE SALUD. 2002 NUEVOS MODELOS E INSTRUMENTOS
DE GESTION PARA LA PROVISION DE SERVICIOS DE SALUD
UTILIZADOS EN PANAMA .OPS-OMS.
56. MINISTERIO DE SALUD. Región de Panamá Oeste. 1998. PROGRAMA
DE SALUD OCUPACIONAL.
57. Morton, R. y Otros 1985. BIOESTADÍSTICA Y EPIDEMIOLOGÍA. Nueva
Editorial Interamericana. México.

163
58. NACIONES UNIDAS. 1994 NORMAS UNIFORMES SOBRE LA IGUALDAD
DE OPORTUNIDADES PARA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD.
Nueva York.
59. Olamno, M. y Andrade, T. 2000. ELEMENTOS DE EPIDEMIOLOGÍA. JICA
San Salvador.
60. OPS / OMS 2004. LA DISCAPACIDAD EN COSTA RICA: SITUACIÓN
ACTUAL Y PERSPECTIVAS. CONSEJO NACIONAL DE
REHABILITACIÓN Y EDUCACIÓN ESPECIAL Y MINISTERIO DE SALUD.
Costa Rica. Manual sobre el enfoque de riesgo en la atención materno
infantil. Washington.
61. OPS / OMS. 2000. OBJETIVO DE DESARROLLO DEL MILENIO.
62. OPS / OMS. 2005. CARTA DE BANGKOK. “LA PROMOCIÓN DE LA
SALUD EN UN MUNDO GLOBALIZADO.
63. OPS/OMS IMSERSO. junio del 2001 CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL
DEL FUNCIONAMIENTO, DE LA DISCAPACIDAD Y DE LA SALUD (CIF).
64. OPS/OMS 1990 MANUAL PARA LA INVESTIGACION SOBRE LA SALUD
DE LOS TRABAJADORES. SALUD Y SOCIEDAD. Serie Paltex E.U.A.
65. OPS/OMS 1990. ENFERMEDADES OCUPACIONALES. GUIA UN
DIAGNOSTICO Washington. E.U.A.
66. OPS/OMS. 1996. MANUAL DE VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA.
Fundación W.K. Kellog. Serie HSP Uni/Manuales Operativos de Paltex.
Volumen IV, No. 12.
67. OPS/OMS. 1999. MANUAL DE RIESGO MATERNO INFANTIL.
Washington D.C. EUA
68. OPS/OMS. LOS DESAFIOS DE LA SALUD AMBIENTAL. VOL. 3 Nº 3.
69. PNUD. 2002. INFORME NACIONAL DE DESARROLLO HUMANO,
Panamá 2002.
70. Polit, D y Hungler, B. 1991. INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS EN
CIENCIAS DE LA SALUD. 4ta. Edición. Editorial McGraw- Hill
Interamericana. México D. F.

164
71. Rose, G. 1995. LA ESTRATEGIA DE LA MEDICINA PREVENTIVA.
Talleres Gráficos Duplex, S.A. Barcelona España.
72. Recasens S, L. 1956 TRATADO GENERAL DE SOCIOLOGÍA. Editorial
Porrura México,.
73. San Martín, H. 1988. SALUD Y ENFERMEDAD. 4ta edición. La Prensa
Médica Mexicana.
74. SENADI, OPS, MINSA.2005 LA DISCAPACIDAD EN PANAMA.
SITUACION ACTUAL Y PERPECTIVA. Editora Sibauste. Panamá.
75. SENADIS. 2006 DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS CON
DISCAPACIDAD EN PANAMÁ. SENADIS, JICA. Panamá.
76. Solana, F. 1999. “EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI” Fondo Mexicano para
la Educación y Desarrollo. México.
77. Sorokim, Pitirim A. 1969 SOCIEDAD, CULTURA Y PERSONALIDAD. 3a.
ed.Madrid Aguilar,
78. Suárez, L. 2000. POSIBILIDADES Y DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN.
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, Cuba.
79. Szpieman L. 1989 MEDICINA OCUPACIONAL EN ISRAEL. 1ª Centro de
Estudios Corporativos y Laborales. Israel.
80. Tobón, S. 2006. FORMACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS. Segunda
edición. ECOE Ediciones. Madrid, España.
81. Ulin. R, Robinsón y Tolley. 2005. INVESTIGACIÓN APLICADA EN
SALUD PUBLICA. MÉTODOS CUALITATIVOS Washington, D. C. OPS
2006. Publicación Científica y Técnica Nº 614.
82. UTEHA. 1985. DICCIONARIO ENCICLOPEDICO Uteha. Editorial.

OTROS
83. CLASIFICACION DE INDUSTRIAS SEGÚN SANIDAD AMBIENTAL DEL
MINISTERIO DE SALUD.
84. CODIGO SANITARIO, 1947. MINISTERIO DE SALUD.
85. CONSTITUCION NACIONAL 1985 República de Panamá.
86. MINISTERIO DE COMERCIO EN INDUSTRIAS. Dirección General De

165
Recursos Minerales. INFORME Nº 055-98 DEL 20 DE FEBRERO DE
1998. República de Panamá. SITUACION ACTUAL DE LAS CANTERAS
EN PANAMA.
87. MINISTERIO DE VIVIENDA. NORMA INDUSTRIAL RESOLUCIÓN Nº 15
150 DEL 83 DEL 28 DE OCTUBRE DE 1983.
88. ACGIH. 1995. TLV. TWA. Industrial Higiene Estándar. USA

166
+

MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS


SECRETARIA DEL FONDO DE PREINVERSION
Licenciado Leonel Berrocal T. - Director Ejecutivo
Licenciada Isabel V. Rodríguez - Área Técnica
Licenciado Roger Watson - Área Técnica

CONSULTORES Y COLABORADORES DEL PROYECTO


Magistra Vilma Médica - Consultora/ Especialista en Demografía
Magistra Lourdes Graell de Alguero - Consultora/ Especialista en Educación y
Salud Pública y Coordinadora Regional Panamá Oeste.
Magistra Carmen Flores de Bishop - Consultora/ Especialista en
Epidemiología/ Salud Mental
Doctor Martín Alpírez Guardao - Colaborador/ Médico-Especialista en Salud
Ocupacional MINSA- ONSIPD y Coordinador Regional de Coclé
Licenciada Mercedes Beatriz Díaz – Consultora/Sociología - Coordinadora
Regional de Veraguas - Trabajo de Campo - Enlace de GEMAS-SENADIS
Licenciado Fausto Pérez – Consultor/Sociólogo - Aspectos Sociólógicos y
Discapacidad
Ingeniero Roberto González - Colaborador/ Ingeniero en Sistema
Licenciada Graciela de Puy - Consultora/ Psicóloga
Doctor Francisco Díaz Barranco - Consultor/ Medicina Laboral
Magister Raúl Martínez - Consultor/ Geógrafo – Elaboración del Atlas
Licenciada Eudemia Peréz - Colaboradora/ Coordinadora Regional de Los
Santos
Ingeniera Julieta Aguilar M. - Consultora/ Ingeniería en Sistemas
Magister Alexander Morales - Consultor/ Administración de Proyectos
Licenciada Rosa Elena de De la Cruz - Consultora de Aspectos
Socioeconómicos - Coordinadora Regional Panamá Metro/ Kuna Yala y
Archipiélago de Las Perlas
Licenciada Ritella Moreno - Colaboradora/ Coordinadora Regional Herrera
Doctora Indira Santos G. - Médica/ SENADIS – Colaboradora en Revisión
Técnica del Documento Final

COORDINADORES REGIONALES Y COLABORADORES/AS EN TRABAJO DE


CAMPO
Licenciada Anabel Castillo - Coordinadora Regional /Chiriquí
Licenciado Ceferino Smith - Colaborador de Kuna Yala
Licenciada Deyanaira González - Capacitación a Encuestadores/Revisión
crítica de Encuesta a nivel Nacional
Magister Felipe Navarro - Capacitación a Encuestadores
Doctor Guillermo Cárcamo - Coordinador Regional Darién, Chepo y Comarca
Emberá y Madugandí

167
Licenciada Hermelinda Bonilla - Coordinadora Regional Bocas del Toro y
parte de la Comarca Ngöbe Buglé
Licenciada Iris Batista - Colaboradora de la Coordinación / Área de Chepo
Señor Ismael Caballero - Coordinador Regional Colón
Señor Severiano Jiménez - Coordinador de la Comarca Ngöbe Buglé
Señora Griselda Collantes C. - Secretaria de PENDIS/ SENADIS

INSTITUCIONES COLABORADORAS

CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA


Magister Dimas Quiel - Director Nacional de Estadística y Censos
Magister Roberto Castillo - Jefe de la Sección de Muestreo
Licenciado Claudio Bonilla - Jefe de la Sección de Cartografía
Licenciado Luis Carlos Ayala - Cartografía
Licenciado Dani Cedeño H. - Jefe del Departamento de Estadística y Censos
Licenciada Deyanira Avilés - Estadística y Censos
Licenciada Yadira Adames - Estadística y Censos

BANCO NACIONAL
CAJA DEL SEGURO SOCIAL
FONDO DE INVERSION SOCIAL
GOBERNACIONES A NIVEL NACIONAL
INSTITUTO PARA LA FORMACIÓN Y APROVECHAMIENTO DE RECURSOS
HUMANOS (IFARHU)
INSTITUTO NACIONAL DE DESARROLLO HUMANO (INADEH)
INSTITUTO PANAMEÑO AUTÓNOMO COOPERATIVO
INSTITUTO PANAMEÑO DE HABILITACIÓN ESPECIAL (IPHE)
MINISTERIO DE DESARROLLO AGROPECUARIO
MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS
FONDO DE PREINVERSIÓN/ DIRECCION ADMINISTRATIVA/ DIRECCION DE
POLITICAS SOCIALES
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
MINISTERIO DE GOBIERNO Y JUSTICIA
DIRECCIÓN NACIONAL DE POLÍTICAS INDIGENISTAS
MINISTERIO DE SALUD
OFICINA NACIONAL DE SALUD INTEGRAL PARA LA POBLACIÓN CON
DISCAPACIDAD
REGIONES DE SALUD
POLICIA NACIONAL
SECRETARIA NACIONAL DE CIENCIA Y TÉCNOLOGÍA
SERVICIO MARÍTIMO NACIONAL
SISTEMA NACIONAL DE PROTECCIÓN CIVIL
TRIBUNAL ELECTORAL/SALA DE ACUERDO DE LOS MAGISTRADOS
UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
VICERRECTORIA DE INVESTIGACION Y POST GRADO/ FACULTAD DE
ENFERMERÍA/

168
FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y EXACTAS/ IMPRENTA

PARES EXTERNOS NACIONALES


Doctora Adela Abad - Ciencias Naturales y Exactas /Universidad de Panamá
Licenciado Cándido Mesúa - Asesor Técnico, Dirección Nacional de Políticas
Indigenistas,
Ministerio de Economía y Finanzas
Magister Elvia Castrellón Universidad de las Américas
Doctora Eneida Ferrer Secretaria Nacional Para la Integración Social de las
Personas con Discapacidad
Magister Ileana Golcher - Secretaria Nacional Para la Integración Social de las
Personas con Discapacidad
Doctora Lydia Gordón de Isaacs - Instituto de la Mujer - Universidad de
Panamá
Doctora Marta Roa - Caja del Seguro Social
Señora Rosario Natters de Cordova - Federación Nacional de Asociaciones de
Padres y Amigos de Personas con Discapacidad.

PARES EXTERNOS INTERNACIONALES


Magister Mauricio Zepeda - Sub Director de Fondo Nacional de Discapacidad
(FONADIS) Chile
Magiter Eladio Recabarren - Funcionario de Fondo Nacional de Discapacidad
(FONADIS) Chile
Licenciado Francisco González - Funcionario Fondo Nacional de Discapacidad
(FONADIS) Chile
Doctora Maria Angeles Berberian - Funcionaria Instituto Nacional de
Estadística (INE) Nicaragua

169
11. ANEXOS DE LOS ASPECTOS SOCIOLOGICOS

170
Tabla No. 55

Tabla No. 56

Tabla No. 57

171
Tabla No. 58

Tabla No. 59

Tabla No. 60

Tabla No. 61

172
Tabla No.62A

Tabla No. 62B

Tabla No. 62C

173
12 ANEXO EPIDEMIOLÓGICOS
TEORÍA DE RIESGO
Antes de pasar a ver los cuadros resúmenes, pasamos a describir brevemente en
que consiste este análisis y los estadísticos que se utilizan para hacer estas
mediciones. Algunas definiciones básicas son:
Riesgo: Es la probabilidad de que ocurra un evento.

Factores de Riesgo: Algunas definiciones de factores de riesgo son las


siguientes:
Es el fenómeno biológico, social, físico y químico cuya presencia o
ausencia condiciona la probabilidad de presencia o ausencia de una
enfermedad o puede ser la causa de ella.
Es el atributo de una persona, o de un grupo de individuos, cuya
presencia aumenta la probabilidad de experimentar un daño a la salud en
comparación con aquellos que no la presentan.

Los factores de riesgos se pueden clasificar en: biológicos, ambientales, de


comportamientos, relacionados con la salud, socioculturales y Económicos.
Cada una de estas clasificaciones tienen una estrecha relación con las variables
epidemiológicas de persona, tiempo y lugar.

Los riesgos pueden presentarse en el individuo, en la familia, en el grupo, en la


comunidad y en el medio ambiente donde se hace la investigación.

Una característica del uso del enfoque de riesgo es la consideración de todas


las causas sin tomar en cuenta si son médicas, intersectoriales, emocionales,
políticas y económicas, es decir, que cuando se analiza un problema a investigar
se deben tomar en cuenta si son médicas, intersectoriales, emocionales,
políticas y económicas.

Causas son factores de riesgo que están directamente relacionados con los
procesos patogénicos, aún cuando no se comprenden completamente los
mecanismos específicos que desaten el efecto.

Existe relación entre los factores de riesgo y el daño a la salud. Dependiendo


de la hipótesis que se planteé, un factor de riesgo es un daño para otros, es
decir, ya existe el daño en el grupo estudiado, pero también sigue siendo factor
de riesgo para los que no presentan el daño. Una característica o variable
puede ser un factor de riesgo como también puede ser un daño a la salud.

El enfoque de riesgo parte de la información, la intervención o implementación


de estrategias que ayudan a mejorar la situación o disminuir el factor de riesgo.
El enfoque de riesgo puede ser utilizado de dos formas:
1. Dentro del Sistema formal de atención a la salud: ayuda a:

174
Aumenta la cobertura de atención en los diferentes programas de salud.
Mejorar los patrones de referencia.
Modificar los factores de riesgo
Reorganizar el sistema de salud
Adiestrar al personal de salud.
2. Fuera del sistema formal de atención en salud: ayuda a:
Mejorar el autocuidado y la atención a la familia.
Mejorar la atención comunitaria
Plantear o reformular políticas intersectoriales

Cómo se mide el riesgo:

El riesgo se mide a través de las medidas de asociación, que se explicarán más


adelante. Antes es necesario explicar el instrumento básico para su cálculo: la
tabla tetracórica.

a. Tabla Tetracórica: Para el cálculo de las medidas de asociación, los


datos se presentan en forma de Tabla de 2 x 2 o tabla tetracórica. Esta
tabla divide la población estudiada de acuerdo con la presencia o
ausencia de la variable independiente, que generalmente es la exposición
a un factor, y a la presencia o ausencia de la variable dependiente,
generalmente es la enfermedad. A continuación se presenta y se describe
dicha tabla.

Tabla Tetracórica, Tabla 2 x 2 o de 4 casillas

Variable Variable Dependiente (enfermedad, Total


Independiente daño o evento)
(causa o factor de Con Sin
riesgo)
Exposición a un a b a+b
factor
No exposición al c d c+d
factor
Total a+c b+d a+b+c+d

a = número de personas expuestas que tienen la enfermedad, daño o evento


b = número de personas expuestas que no tienen la enfermedad, daño o
evento
c = número de personas no expuestas que tienen la enfermedad, daño o evento
d = número de personas no expuestas que no tienen la enfermedad, daño o
evento
a + b = número total de no expuestos
c + d = número total de no expuestos
a + c = número total de personas con la enfermedad, o evento

175
b + d = número total de personas sin la enfermedad o evento
a + b + c + d = número total de participantes o la muestra

Cálculo de los Riesgos: Los riesgos se miden a través de las medidas de


asociación, que son:
Riesgo Relativo
Riesgo Atribuible
Riesgo Absoluto

El riesgo relativo (RR) estima la magnitud de una asociación e indica la


probabilidad de que una enfermedad se desarrolle en el grupo expuesto en
relación a la del grupo no expuesto. En otras palabras, es la razón entre la
incidencia en el grupo expuesto (Ie) y la del grupo no expuesto (Io).

Índice de frecuencia entre los expuestos (Ie)


RR = ---------------------------------------------------------------
Índice de frecuencia entre los no expuestos (Io)

(Ie) a / (a+b)
RR = -------- = ----------------
(Io) c / (c+d)

El RR no indica la frecuencia de la enfermedad, pero dice al clínico en que


medida está aumentando la enfermedad o el daño. El RR indica el beneficio que
se podrá obtener para el paciente si se eliminare el factor, esto es, mide la
disminución del riesgo que cabe calcular para un sacrificio que entraña
modificación de la conducta (dejar de fumar).

El RR mide la potencia de una relación entre un factor y determinado


desenlace; de esta manera, el RR señala hacia la causa y es útil para buscar la
etiología de un padecimiento. Es el mejor indicador de la fuerza de asociación
de que ocurra una enfermedad en la población expuesta.

El RR se interpreta de la siguiente manera:


RR = 1 Indica que NO existe relación entre el factor de estudio y la
enfermedad.
RR 1 Indica que existe una asociación positiva o sea es un factor de
riesgo

RR 1 Indica una asociación negativa o sea es un factor protector.

El RR mide la probabilidad de que alguien con el factor presente la enfermedad.


Ej. Si el RR relacionado con la presencia de un factor es de 10, significa que la
probabilidad de presentar el padecimiento es de 10 veces mayor para los
expuestos en relación a los no expuestos.

176
En estudios de prevalencia se utiliza el indicador indirecto para medir riesgo que
es la razón de productos cruzados u old ratio (OR), es la razón entre la
probabilidad de que un suceso ocurra y la probabilidad de que no ocurra.
Refleja la probabilidad de que casos estén expuestos al factor de estudio
comparado con la probabilidad de que lo están los controles.

a x d
OR = ----------
b x c

El OR se interpreta de la siguiente manera:


OR = 1 Indica que NO existe relación entre el factor de estudio y la
enfermedad.
OR 1 Indica que existe una asociación positiva o sea es un factor de
riesgo
OR 1 Indica una asociación negativa o sea es un factor protector.

Además de medir el riesgo se mide la significancia estadística de que los


resultados son productos del azar a través de la prueba de Yi o Chi Cuadrado
(X2). Esta prueba permite Rechazar o Aceptar la Hipótesis Nula (Ho); es decir
establecer la falta de asociación entre los factores de riesgo y los daños que se
estudian.

La prueba indica la probabilidad de que los resultados sean al AZAR, es decir, el


grado de confianza con que se puede rechazar o aceptar la hipótesis nula (Ho).
El grado de confianza para el estudio es de 95% de certeza, un valor p de 0.05 y
un X2 de 1 grado de libertad de 3.84.

Intervalo de Confianza: o límite de confianza (IC) o (LC) es un método de


evaluación de la importancia estadística del riesgo alrededor del riesgo
observado.
Resume que tan cercano se encuentra el cálculo del riesgo observado
(en el muestreo) al riesgo verdadero (en la población objetivo)
Permite determinar si el valor observado del riesgo es marcadamente
diferente de la unidad 1.
Indican los límites probables dentro de los que se encuentra el valor
verdadero del riesgo (RR o OR) de la población objetivo.

Si el límite inferior del intervalo de confianza incluye el valor 1 o sea la hipótesis


nula (Ho), se interpreta que el riesgo encontrado NO es estadísticamente

177
significativo distinto al RR o OR de 1, y por lo tanto no existe exceso de riesgo
debido al factor expuesto.

Cálculo del IC o LC:

(1 + z/x)
LC o IC = RR o OR

El valor p expresa la probabilidad de que una diferencia tan grande como la que
se ha observado ocurra exclusivamente al azar. El valor p universalmente
usado como límite de la significancia estadística es 0.05.

Esta prueba se utiliza para determinar la probabilidad de que una diferencia en


los datos observados sea completamente atribuible a un error de muestreo, es
decir al azar y no a diferencias poblacionales reales.

Para calcular el valor p se utiliza la siguiente fórmula estadística:

Z = √ X2

El resultado obtenido se busca en la tabla de Áreas de Curva Normal

Interpretación:

p menor o igual que el valor establecido Se rechaza la Hipótesis Nula


(Ho) y se acepta la hipótesis de trabajo.

p mayor o igual que el valor establecido Se acepta la Hipótesis Nula (Ho) y


se rechaza la de trabajo)

Después de esta explicación necesaria para la comprensión de la información


que se presenta, se pasa a detallar los resultados obtenidos del análisis de
riesgo.

178
13 ANEXO VALIDACIÓN POR PARES EXTERNOS
Para mayor confiabilidad de los datos que se obtengan del instrumento a utilizar
en una investigación se hace necesario implementar procesos de validación
como herramientas metodológicas que garanticen la calidad del dato y permitan
análisis científicos que apoyen la toma de decisiones políticas y administrativas
cónsonas con una realidad social.

Para esta investigación se hizo uso de dos procesos de validación: La Validación


de Expertos Nacionales e Internacionales (Pares Externos) y la Prueba Piloto en
el Campo. A continuación pasaremos a describir las etapas utilizadas en cada
uno de éstos procesos.

La validación por pares externos es un proceso que cada vez es más utilizado
en diversas áreas del saber científico. Este se basa en la experiencia y la sub
especialización de los profesionales, específicamente en sus vivencias
científicas; fundamentales por las aportaciones que hacen a estos procesos de
validación.

•Aumenta la calidad del Estudio


•Permite mirar las fortalezas y debilidades
desde una perspectiva objetiva
•Aportaciones de expertos
•Enriquece metodológica y teóricamente el
estudio

•Homólogo al equipo de investigadores


•Especialista en la temática
•Experiencia en este tipo de estudios
•Disponibilidad de tiempo
•Observaciones basadas en un instrumento
•Sugerir los correctivos de manera puntual
PENDIS- 2005

Reunión de consulta con grupos de pares externos

En este trabajo se utilizaron tanto expertos nacionales como internacionales,


estos últimos apoyados por la OPS, donde las modificaciones sustanciales al
instrumento fueron al Modulo C (Detección de Deficiencias) ajustándolo al
Clasificación Internacional de la Funcionalidad (CIF) y Whodas II.

Internacionales

Para el trabajo con los expertos internacionales se inicio una consultoría con el
Representante de la OPS Dr. Armando Vásquez, experto en asesorías de
investigaciones relacionadas con la temática de discapacidad, específicamente
en los países de Argentina, Nicaragua y Chile, quienes cuentan con
experiencias de estudios recientes que miden la prevalencia de la discapacidad.

179
Como recomendación de este experto en la materia se realizan tres
consultorías adicionales con los países anteriormente señalados representados
por las siguientes personalidades:
Por Nicaragua: Dra. Ángeles Berberian Coordinadora Nacional de ENDÍS
Por Chile: Magister Eladio Recabarren Técnico de ENDÍS

A continuación se presenta el resumen de las recomendaciones dadas por cada


uno de estos expertos internacionales.
CUADRO RESUMEN DE LAS RECOMENDACIONES DE EXPERTOS
INTERNACIONALES.

Pares Externos
Internacionales Recomendaciones
OPS. • Que se defina que es una deficiencia y que
Dr. Armando Vásquez es una discapacidad.
• Que las preguntas deben ser revisadas y
reestructurarlas, porque de lo contrario el
resultado no va a dar más del 4.5% de
prevalencia de discapacidad ya que se
pueden dejar por fuera “falsos negativos”,
indicando también que la sensibilidad del
cuestionario para detectar discapacidad va
a ser muy baja si no se toman en cuenta,
algunas discapacidades transitorias y las
leves.
• Esta de acuerdo en que se pregunten las
deficiencias, actividad y participación. Hay
que investigar deficiencias y limitaciones lo
demás se puede complementar.
• Incorporar en la encuesta, aspectos de
salud, como lo es el tratamiento específico
de rehabilitación; considera que los
problemas de atención a la discapacidad
pueden ser resueltos en la comunidad.
• Cuestionó el hecho de que cómo
tomaríamos el dato de atención de salud.
Recomendó que se incluya este aspecto,
ya que el dato de Atención de Salud es
importante.
• Que el mismo grupo de investigadores,
que elaboró las preguntas del cuestionario
sea quien revise el mismo después de la
prueba piloto, la decisión última siempre
será del grupo investigador.
• Considera que el concepto minusvalía se
ha englobado, revisar como

180
contextualizamos algunas preguntas
ambientales. Se debe evaluar afuera que
es lo que te impide funcionar. Piensa que
es allí en este punto donde está la
verdadera información; no se deben
conformar con deficiencia solamente, se
debe pregunta sobre FUNCIONAMIENTO
Y PARTICIPACION.
• Mencionó que la deficiencia debe
presentarse más de un (1) año para ser
considerada una discapacidad, señaló
además que el diagnóstico de psicosis, por
ejemplo, no se obtiene en niños de 5 años,
sin embargo otros diagnósticos si, como
por ejemplo, el de movilidad motora..
Nicaragua: • Para las variables educativas se
Dra. Angeles Berverían recomienda formular las preguntas de
manera positiva..
• Utilizar lo menos posible variables
educativas que sean sólo aplicadas a una
parte de la población.
• Para la detección de la discapacidad
recomienda seguir la Clalsificación
Internacional de Funcionalidad y el Whodas
II, lo que permite la homologación de la
información entre países.
Chile: • Las observaciones se centran
Magister Eladio Recabarren especialmente en el módulos de detección
de personas con discapacidad, adaptando
las variables con consistencia en el CIF y
WhodasII.
• Revisión a profundidad del modulo de
caracterización de la discapacidad.
• Reducción del número de preguntas en
algunas en las variables de educación y
trabajo.
• Se debe definir las variables que medirán
pobreza o condiciones socieconómicas,
calidad de la vivienda, saneamiento básico y
otras variables sensibles para el país.
• Se sugiere ajustar la graduación de los
grados de deficiencia a valores que van
desde 0 (sin dificultad), 1 (leve), 2 (mucha),
3 (extrema).

181
Nacionales

Para la selección de los pares externos nacionales se consideró aquellos


profesionales que dentro del país, cuentan con formación y experiencia en el
campo de la investigación científica, además de especialización en
discapacidad. También fueron consideradas personas de instituciones
gubernamentales y no gubernamentales cuya filosofía, visón y misión guardan
relación con la temática de discapacidad.

Reunión de pares
externos
nacionales

A continuación se presenta un cuadro resumen que describe las


recomendaciones y sugerencias hechas por este grupo de experto a la
encuesta.

CUADRO RESUMEN DE LAS RECOMENDACIONES DE EXPERTOS


NACIONALES

Pares
Externos Cargo Instituciones Recomendaciones
Nacionales
Dra. Lidia Directora Instituto de la Mujer, Considerar en los
Gordón de Universidad de diferentes módulos del
Isaacs Panamá cuestionario el enfoque de
género, que en algunas
partes esta incluido y en
otras no.
Dra. Eneida Asesora SENADIS − Considerar incorporar
Ferrer Técnica al cuestionario la
medición de deficien-
cias múltiples, como
tipo de deficiencia
específico y no una
medida indirecta.

182
− En la P-11 se puede
agregar entre una de
las razones por la no
asistencia escolar
“porque no le reciben
en el colegio”
− En la P-41 aclarar que
esta se responde si
existe deficiencia en
cualquiera de las tres
(comprender,
comunicarse y mental)

Mgter Elvia Investigadora Universidad − Sugiere ampliar las


Castrejon Social y Especializada de las ayudas técnicas de la
Arango Educativa Américas P-51
UDELAS − Completar la P-52 con
los obstáculos princi-
pales que no le
permiten obtener las
ayudas técnicas
− La P-62, P-68 se
escriben en negativo,
sugiere plantearla en
positivo.
− Considera que la P-65
es muy subjetiva y muy
difícil de medir
(sentimientos). Sugiere
eliminarla.
Lic.Cándido Asesor Asuntos Indigenista- Asistió a la reunión de
Mesua Técnico Ministerio Gobierno pares externos nacionales
y Justicia y quedó pendiente el envío
de sus recomendaciones.
Sra. Rosario Presidenta Federación de − Sugiere capacitar muy
de Córdova Padres y Familiares bien a los encues-
de Personas con tadores sobre algunos
Discapacidad términos como ayudas
técnicas y otras.
− Sugiere eliminar la
palabra grave en la P-
42
− Hace observaciones
estructurales en las
preguntas 11, 27, 37,
39, 40, 41,

183
Mgter Ileana Investigadora SENADIS − Sugiere poner el
Golcher nombre completo de la
abreviatura GEMAS
− Hace observaciones
estructurales y
ortográficas
Mgter Fani Presidenta Federación de las Participó de la reunión de
Wong Personas con pares externos, más
Discapacidad quedó pendiente el envió
de las observaciones.

Dra. Adela Docente Universidad de Hizo observaciones en las


Abad Especialista Panamá preguntas 3,4,7,11,67 de
en Estadística estructura solamente.
y Educación
Dra. Martha Médica CSS − Sugiere que en la
Roa especialista sección A de vivienda
en sea agregada la
Rehabilitación existencia de barreras
arquitectónicas del
hogar.
− Agregar a las preguntas
23-33 en el concepto
de actividades de la
vida diaria las tres
actividades, baño,
vestido y alimentación.
(estas están en la
sección C6 del
cuestionario)
− Agregar en la P-48
amigos o vecinos.
− En la P-50 en el
término prótesis poner
(piernas o brazos
falsos) y en órtesis
(férulas o aparatos para
brazos y manos o
piernas y pies)
− Agregar en la sección C
o D lo relacionado a la
marcha, la categoría
moverse fuera de casa.

184
− P-51 agregar dentro de
las ayudas técnicas
“agarrado por una
persona”

185