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EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO"

JOAQUÍN MARCO

L ETIQUETAS y CARACTERíSTICAS DE UN FENÓMENO LITERARIO

Lostérminos "realismo mágico" y "lo¿-eal maravilloso" referidos a ciertos auto-


res y aspectos de la narrativa latinoam~~¡c-;;~-;--s-eaplican a menudo de forma
confusa
~-_. como resultado _-_
de su escasa
-_ .. ..__ __
..
rigurosidag,
.,.-
Slneinbargo, tales conceptos
ocupan el núcleo de la renovación novelística que se desarrolla desde comienzos
de la década -de ios--éuar~~ta, De forma' abusiva han designado incluso el con- ~( \\" '.\
. r;;- . . ni -
junto de lo que Carlos Fuentes denomlfiara~ueva novela hispanoamencana . --t. y-f
Pero aun antes der---.
considerar su origen y significado, convendrá puntualizar al-
gunos extremos:' a) ,ambas fórmulas proceden de la designac).ó.p.de quienes las
propugnaron y no son élTruto de un análisis crítico rigurosol&an sidó aplica-
das, en ocasiones, no tanto como un programa estético sino como un proyecto
queva más allá de la propia literatura; la observación de los signos distintivos que
pueden descubrirse en la relación del hombre latinoamencano'con su medio
J:~gráfico, sus oríg<:E~~histó~ic.?S,s~-~~ioiIi~~~(J~ el ámbito de la narrativa
deben entenderse como el propósito de superar ~ealismo anterior en sus di-
versasfórmulas (costumbrismo, naturalismo-indigenismo, regionalismo, social-
realismo) por considerarlas insatisfactorias al ser aplicadas a sociedades que po-
seen una naturale~~ original; @se obse~a ;'menudo que la utilización de
dich~-términos-se ,/'\\ --
reaiiza sobre fenómenos literarios en los que subyacen ele-
~os;' .:1)os narradores que practican el "realismo mágico" o "lo real
maravilloso" proponen, al tiempo, la renovación de los aspectos formales in§p.i- v
rándose en las eS.9!elaseuropeas de vanguardia, fundamentalmente el surrealis-
mo, y en las técnicas-~~;vado;~eIo~~~~elistas n~~meric~nos yeuropeos;
(jj)iertos procesos del lenguaje tienen también su origen en la re~ovación poética
anterior (los creadores no evitarán el lirismo y la expresión poética); g) algunos
registros narrativo s denotan.rasgos de or~9:~d, y h) aportan una transformación

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584 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 585

_é? estilística en la que puede apreciarse la incorpor~ión ~ léxico,.E2~ismos, dia- der,Luis-Cardoza y Aragón, M~l~f!1énez y -eran los años de la dictadura del
lectalismos y rasgos distintivos americanos. --- , generalPrimo .de Ri:era en Es~aña- Ramón Gómez de la ~~rna, tan afe:to a
Gracias a las investigaciones de Emir Rodríguez Monegal' disponemos~ _ losismos propIOSy ajenos -qUIen recobraba en la noche pansma su madnleño
, de los datos que nos permiten situar los términos "realismo mágico" y "real m; dé del Pombo. Allí acudía, asimismo, Uslar Pietri, junto a Massimo Bontem-
~
V ravilloso" en su contexto histórico. El primero en utilizar la fórmula "realismo- pelliy Pitigrilli, los su~realistas y,Bu~ue.l y Dalí. Tam~oco falt,abaJea~ Ca~sou.
.{' mágico" fue el novelista venezolano Arturo Uslar Pietri, quien, en 1948, señála~ . MassimoBontempelli proclamo, asimismo, la autona del termino realismo
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ba en Letras y hombres de Venezuela: L


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'" !l-- "t. mágico",que fecha en 1926. En L'avventura novecentista (1938) reproduce un
,Hi11,0' '. / '. J artículode noviembre de 1929, donde considera que admitir que el arte es ima-
11, I (~ \'" / Lo que vmo a predominar en el cuento y a marcar su huella de una manera perdu- ginaciónno significa renunciar a sus valores humanos:
..14 .: ~ :i,~'~ \\. rabIe fuei~ conside:-ación del hombre como I11~sterio~nmedio de los_datosreaJis_-':u;:l
"I A' I ._!ll.§.:_U na .ad~ción poética o una !l_eg~j,~~,'poéticade la realidad. Lo que a falta In questo senso sono giustificati gli imperfetti tentativi-ermetismo, allegorismo,
l/de otra palabra podría llamarse un realismo mágico. _ colorismo a oltranza- che l'arte narrativa andava facendo, ancora pochi lustro so-
no, per disimpacciarsi dalla palude realista prima ch'io avessi data l'indicazione:
El propio Uslar Pietri mantiene sus reservas al indicar que usa la expresión realismo mágico. Eran tutti tentativi di risolvere il sentimento umano in poesia pura,
"a falta de otra palabra". Yes que las características que señala para la literatur~ come fa l'archittetura.
que así puede denominarse: el hombre como misterio o la adivinación poética .l·
de la realidad, son válidas también para buena parte de la literatura propia de . Coincidirán Roh y Bontempelli, pese a su diferente concepción de 10 que
otras latitudes. El texto es un resumen de la conferencia que el autor había ya entienden como realismo mágico, en algunos extremos. Ambos proponen una ~;
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dictado en la universidad neoyorquina de Columbia durante el verano de 194Z reaccióncontra los vanguardismos: el expresionismo, en el alemán; el futurismo, '-
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Sin embargo, resulta significativo que el término proceda de fuentes europeáS-. enel italiano; se pretende en ambos casos una interiorización del arte, próxima al \ .c l'

En efecto, el crítico de arte alemán Franz Roh había publicado en 1925 su libro realismo metafi!ÍS2.,af.antástito, que en la estética hispanoamericana vendría repre- \\
Nach-Expresionismus. Magischer Realismus. Probleme del' Neusten Europdisch;--- sentada~ [orge Luis B~rges, Adolfo Bioy Casares, Felisberto Hernández
Malerei, que dos años más tarde sería traducido por la editorial madrileña ReJ
/
yotros, que no vamos a considerar aqUí; aunque táles-planteamientos pueden y
vista de Occidente con el título de Realismo mágico. Post-expresionismo, Asirr{¡§- debeninterrelacionarse. Pero, dejando a un lado el origen preciso del término, a
mo, la propia Revista ofrecería una parte del mismo texto, en junio de 1921'; finalesde la década de 1920, hay que admitir que el novelista venezolano fue im-
con el título de Realismo mágico. Problemas de la pintura europea más reciente.Es pregnado por los planteamientos de las vanguardias que surgían a su alrededor y,
muy probable que el escritor venezolano conociera principalmente a través de la principalmente, del surrealismo. Se trataba, en definitiva, de alcanzar otra di- <r
revista el término que utilizaría años después. En la década de 1930, Uslar P~ mensión del tratamiento de la reaIíGaa-iltraves'ae mecanismos propios del /
tri se encontraba en París. En alguna de las tertulias que evocará en El jaro dele 'íITacionilismo.El concepto del-clescubrimiento surrealista se ampara en una ope-
torre Eiffel, artículo incorporado más tarde a El otoño en Europa (1954), reme-
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raciónmágica. 10 inusual, 10 sorprendente, lo desconcertante aparece como resul-
; mora los "cafés literarios" de la época, donde se celebraban tertulias en las que tadode una revelación íntima y, a la vez, se encuentra en lo cotidiano. El término
I intervenían, entre otros, Miguel Án~e~ Asturias, Rafael~berti, A1ej~:a..T::r alcanzaría valor académico al ser adoptado por Ángel Flores en su artículo de
-- ~ 1955: "Magical Realism in Spanish-American Fiction", publicado en Hispania
1
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Emir Rodríguez Monegal, "La narrativa hispanoamericana: hacia una nueva 'poética", en C. Sanz Vi, (Nueva York). En 1956, Enrique Anderson Imbert 10 aplicó con reparos yapa-
llanueva y C. J. Barbachano, Teoría de la novela, SGEL, Madrid, 1976, pp. 170,228. -')1. recerá como título de sus ensayos El realismo mágico y otros ensayos (1976).
586 LA NUEVA NARRATIVA: UNAMITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO ;j:' ,.. EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 587

. Si los orígenes del término p'arecen hoy bastante claros, no Ocurre otrQ;~',:;' }. comienws de la década de 1970 la recepción del "realismo mágico" ofrece,
con el concepto mismo. Miguel Angel Asturias, que se proclama como uno d .. "'0 embargo, algunas dudas.
(f
,/ creadores, aborda su caracterización en una entrevista con Günter W. Lor:SQs_;-.~ En el repertorio de entrevistas de Günter W. Lorenz, Rosario Castellanos
t ~ ,0 admiteque Balún-Canán (1957) puede inscribirse en la nómina de las novelas
t ..•. Q

. \ Trataré de explicarle con palabras muy simples 10 que entiendo por "realismo:iñá• quese inspiraron en el "realismo mágico". Pero sus formulaciones registran al-
gico". Un indio o un mestizo, habitante de un pequeño pueblo, cuenta hab¿~,~~'; gunasdudas sobre el resto de su producción:
'-'sto
cómo una nube o una piedra enorme se transformó en una persona o en un giginte,o
que la nube se convirtió en una piedra. Todos estos fenómenos alucinatorios qlle:se '" !JI Si "realismo mágico" significa no encontrar las relaciones entre causa y efecto en los
dan con frecuencia entre las personas de los pueblitos. Por supuesto uno se ríe:del' ' ¡~ fenómenos -no le estoy imputando nada, por cierto-, no suponer que el tiempo es
relato y no 10 cree. Pero cuando se vive entre ellos, uno percibe que estas his~onas' ~ lineal e irreversible y que el espacio es una de las categorías del pensamiento, dar cré-
adquieren peso. Las alucinaciones, las impresiones que el hombre obtiene'tie.su' \.,
dito al milagro, al azar y no a la ley natural y a la explicación lógica, yo no creo en el
medio tienden a transformarse en realidades, sobre todo allí donde existe una de- "~,o realismo mágico ni 10 practico. Pero si entendemos por realismo mágico mostrar un'
terminada base religiosa y de culto, como en el caso de los indios. No se trata de ~do presidido por las_d:!.~~ges caprichosas y terribles que "sollozan en nuestras
una realidad palpable, pero sí de una realidad que surge de una determinada imagi: ' ,~itologías" y mostrar ese mundo con el lenguaje poéti~; que mejor le sirve de vehícu-
nación mágica. Por ello al expresado 10 llamo "realismo mágico" [... ] La vieja lite- lo d~3presión, entonces tengo q~e reconocer que al menos Balún-Candn se inscribe
ratura indígena, los libros indígenas que fueron escritos antes de la conquista bajo el rubro del realismo mágico. Balún-Candn es el paso de la poesía a la prosa. :}-
europea, antes de Colón, como por ejemplo el Popol Vuh o Los anales de losXahil, ;e
destacan por esa realidad intermedia. Entre la realidad que podría llamarse la "rea- M. Á. Asturias y R. Castellanos vienen, en consecuencia, a coincidir en la in-
lidad real" y la "realidad mágica" tal como la viven los hombres, existe una terc~rafiuenciaque el substrato indígena ha ejercido sobre dicha tendencia; así como en la
realidad que no es sólo producto de 10 visible y palpable, no sólo alucinación y su~ expresiónpoética y la evocación de formas míticas. Conviene retener, asimismo, a
ño, sino la resultante de la fusión de las otras dos. Es un poco como lo pretendía; loscreadores a los que se ha situado en los límites de esta calificación. Asturias
los surrealistas de Breton y es lo que podríamos llamar "realismo mágico'~_El rea1i;- ~ proclamabala naturaleza indígena del fenómeno. Gabriel Garda Márquez apunta,
mo mágico tiene, por cierto, una relación directa con la mentalidad origingl deEn' asimismo,el papel de la imagen como método de creación. El desencadenante de
dio. El indio piensa en imágenes, no ~e hi.~-~~~~;;;los p~oce;os, sino que siempr~ Cienaños de soledad se~íalai~~gen(reraJm~l~-del ~~t~~'q-;i~ 10 lleva de la mano pa-
las lleva a otras dimensiones en las que vemos desaparecer lo real y surgir el suena, racontemplar el circo. Pero en buena medida la tradición narrativa a la que aludi-
en las que los sueños se transforman en realidad tangible y visible. mosdebe entenderse mediatizada por el cine. En sus declaraciones a Plinio Apule-
yoMendoza, Garda Márquez se muestra explícito al respecto: "En mi caso, el cine
/ /' lPara Asturias, aunque de forma ciertamente confusa, el "realismo mági;J- ha sido una ventaja y una limitación. Me enseñó, sí, a ver en imágenes. Pero al
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( conecta con la mentalidad indígena, con su mítica y su concepto religiosos del mismotiempo compruebo ahora que en todos mis libros anteriores a Cien años de
", mund~unque tampoco ignora los probables contagios con el surrealismo bre- lo/edadhay un inmoderado afán de visualización de los personajes y las escenas, y
toniano. Su "americanidad" sería justificada y se distinguiría de otros posibles hastauna obsesión por indicar puntos de vista y encuadres.' La utilización de la
"realismo s mágicos" que podrían considerarse en relación con otras literaturas. imagen coincide, por otra parte, con el lenguaje poético de las vanguardias.

2 Günther W. Lorenz, Diálogo con América Latina, Pomaire/Ediciones Universitarias de Valparaíso, San: 3 Plinio Apuleyo Mendoza y Gabriel García Márquez, El olor de la guayaba, Bruguera, Barcelona,
tiago de Chile/Barcelona, 1972, 201 pp. j'(
1982, p. 45. __

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588 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 589

Pese a que la obra de Gabriel García Márquez ha ejemplificado a menuaotl. ;slaide Haití, cuando "me vi llevado a acercar la maravillosa realidad recién vivi-
tendencia del "realismo mágico", su personal interpretación del fenómeno-l . cJaala agotante pretensión de suscitar 10 maravilloso que caracterizó a ciertas li-
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túa en el ámbito de 10 que se entiende como "lo real maravilloso". El][~mi(l-4 Jeraturaseuropeas de estos últimos treinta años". El sustrato del mundo haitia-
Nobel colombiano evita las consideraciones teóricas, aunque admitirá queen:.t::' tio responde a otro mestizaje: la combinación de la cultura africana con la
tiende la novela como "una representación cifrada de la realidad, una especiede francesa.Pero Carpentier precisa que e~ealida~)? .•que le inspira, una re~-
adivinanza del mundo:.La realidad ,qu.~s.err:an_ej:=n_~rla.no~~~_es diferente ~1a 'ftad.-gue ~ende __conjugar co~J?~~escub~I?ie.~t?S .~:._~~p:~pio autor ~~!a
realidad de la vida, aunque se apoye e1l:e.!!a..CO~....29:I.rre~~~ los sueños~ advértidogJ.!rant~~s\lpermanencia ~n París, junto a Asturias y Dslar Pietri; en
""-- proclárñá~-ia'mateñánarradacomo una realidad descifrable, se apréiri"mia los sú ~óximo a Robert Desnos y al propio papa del surrealismo, André Bre-
planteamientos de Jorge Luis Borges; al compararla con la materia onírici;too ton. Haití, sin embargo, se toma como un símbolo de América Latina. Estima
el surrealismo. Pero al tratar de justificar la posible incomprensión de los léi:to~*---.. "slgnificante,incluso, el hecho de que Isidoro Ducasse, precedente explícito del
res europeos hacia la realidad subyacente en la novela, como le sugiere su érltre- más genuino surrealismo, en sus Cantos de Maldoror, con su
vistador, proclama que "su racionalismo les impide ver que la realidad no termi-..rl
na en el precio de los tomates o de los huevos. La vida cotidiana en América ~:, ." excepcionalinstinto de lo fantástico-poético, pusiera de manifiesto su origen ame-
~ .
Latina nos demuestra que la realidad está llena de cosas exfr.~ordmª~ ~'~' '¡j.. ricanoy se identifica en su obra como "Le Montevideén". Lo que para el cenáculo
enumerar una serie de fenómenos que se advierten en la geología y en los he- .{ pl francésera la adscripción a una tradición soterrada del pensamiento mágico, en
:= J: ~.' Haití se apreciaba como una actitud general y dominante de sus gentes. "Esto se
chos cotidianos del continente, concluye refiriéndose a su propia obra: ",,('
" ,~ .
~" me hizo particularmente evidente en Haití, al hallarme_~g,g¡ntacto..cQtidian(LCon
, \ Después de escrito Cien años de soledad, apareció en Barranquilla un muchacho ( algoque podríamos llamar lo real-maravilloso. Pisaba yo una tierra donde millares
..
,L.
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v confesando que tenía una cola de cerdo. Basta abrir los periódicos para sabe~e d-;-hombr~san;iosós"de"libeiúélcreyer~n enlos poderes licantrópicos de Mackan-
••••e«

....••....•.-
entre nosotros cosas extraordinarias ocurren todos los días. Conozco gente delpue- ,! hombres que I
dal [... ] Lo real-maravillosose encuentra a cada'p~&º-~n..las_yidaSJ:ll!
)
(.)
blo raso que ha leído Cien años de soledad con mucho gusto y sumo cuidado,~ - inscribieronfectias en'i~ h;~tor;a d~CC~nt;~.~~~_Y.. dejaron apellidos ;Ó~-llevados:-
sin sorpresa alguna, pues al f111 y al cabo no les cuento nada que no se parem:a:Ja- -.-aesdelos buscaaoréSd~T~-Fuentede la Eterna juventud, de "laci~d~daérea de M~-
vida que ellos viven.5 t'\ noa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nues-
tras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de
La concepción del "realismo mágico" se encuentra para García Márquez .~. Azurduy.
más próxima a "lo real maravilloso", fórmula que puso en circulación el novelis- ,V,
ta cubano Alejo Carpentier (nacido en Lausanne, según Guillermo Cabrera-In~ Buen conocedor del folklore cubano, Carpentier invoca el carácter ri tual de \, .. "
--------,--._--_ ..- \ \ \ \

fante).6 En el prólogo a su novela Los pasos perdidos, amplificado en Literaturáy granparte de las danzas americanas y la pervivencia de la oralidad. En conse-;' "
conciencia política en América Latina (1969),7 precisa el origen y significado-·tlel cuencia,"lo r~~ maravilloso" estaría mucho más cercano al sustrato indígena y
concepto de "lo real maravilloso". Nacería éste de su viaje, de fines de 1943,.a-la JLcri9llism,0 que caracteriza' elnuevo continente. La novela, en consecuencia, )
. ~"-, ,----- ..--- --- ~.-._ -- - --- - /
~diría_en aquellas zonas sociaIeSCIOñdese ha mantenido con mayor pUIeza lo /
~villoso; es-decir, el mundo rurá[Efpioceso'q~e conduce de "lo maravillo-
Ibid., p. 48.
so"a "lo ffiíhcd' supone un eslabón más en la búsqueda de la esencialidad. Bue-
4
5 tu«, p. 50. :\{
Guillermo Cabrera Infante, Mea Cuba, Plaza-]anés, Barcelona, 1992, p. 386.
6 " naparte de los elementos que integran la novela del "realismo mágico" y de "lo '
7Alejo Carpentier, Literatura y conciencia politica en América Latina, Alberto Corazón, Madrid, 19?9,
pp. 15 Y ss. ,Q- ~ealmaravilloso", pueden entenderse como mitos. El interés por el sustrato in-
í), ,1 r \
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v- - \ (! ',.)

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590 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 591

dígena conducirá a algunos autores a ir más allá de lo que había sido en rbucl¡ Dalton Trevisano, Dorado, Fonseca forman parte, en primera línea, de la América
. 8
casos una denuncia social para adentrarse en la hasta entonces relegada psicol~ mágICa.
'1) gía profunda colectiva. Conviene citar aquí, como ejemplos y antecedentes_Vá\i-:_ ....__
dos, ~eyendas de Guatemala (1930), ins~irada en los intereses de Miguel ÁngeÍ .. Tampo~o la renovac~ó~ en ellenguaj~ narrativ~ que puede, en.~fecto, obse~-
,)
Astunas sobre los textos mayas, o Canaima (1935), en la que el venezolano Ró" ' vars en la literatura brasileña puede considerarse ajena a la operaClon ernprendi-
mulo Gallegos desarrolla la identificación del ser humano con la selva. Pe,roen ... daen el ámbito de la gran poesía del vanguardismo en aquel país. El riquísimo
el mundo de Macondo, de Gabriel García Márquez, es donde se observa una folklorebrasileño y la religiosidad animista configuran un sustrato cultural que
mayor y consciente carga mítica, inspirada en la observación de su mundo fami. ~enea ser el terreno abonado para una narrativa en la que priva la creatividad y
,1
·t liar, pero trascendida a través de procedimientos literario-míticos, como la apli- elirracionalismo. ~~ \{ J, o 'i,) f
--~ cación de historias bíblicas, de fórmulas procedentes de las ·tragedias griegas: -- ' Los límites entre ~~:nág~ y 10 fantástico ~njwp.te9~ De ahí que las
Posiblemente el escritor mexicano Juan Rulfo consiguió con anterioridad, en su rradicionesasumidas por los defensores del "realismo mágico", de "lo real mara-
breve obra narrativa, superar a todos en su tentativa de captar las formas mítico villoso"o del "realismo fantástico" en buena medida coincidan. Jorge Luis Bor-
populares de la cultura de la muerte, una de las raíces de la identidad mexicana, ges,Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, en el prólogo a su divulgada Anto-
en su novela Pedro Páramo y en el conjunto de sus relatos, El Llano en llamas. Su logía de la literatura fantástica (1965), reclaman obras mítico-literarias:
actividad posterior como antropólogo viene a confirmar la íntima relación que,
al margen de los mecanismos autobiográficos, presentes también en su obra, se Viejas como el miedo, las ficciones fantásticas son anteriores a las letras. Los apare-
produce entre el "realismo mágico" y la mítica, entendida como un camino más cidos pueblan todas las literaturas: están en e! Zendauesta, en la Biblia, en Hornero,
que conduce a la identidad nacional y trasciende, al tiempo, en valores universa- en Las mil y una noches. Tal vez los primeros especialistas en el género fueron los
() les. De ahí su capacidad para despertar entusiasmos fuera del contexto hisp¡¡,- chinos [... ] Ateniéndonos a Europa y América, podemos decir: como género más
1, noamericano. §!~tb\lena !!!~dlda,_'1Q_maravillos~'l!-?_ mági~2:' adguieren un o menos definido, la literatura fantástica aparece en el siglo XIX y en el idioma in-
J carácter onírico. Comala, el país de Rulfo o Macondo, el de García Márquez, glés. Por cierto, hay precursores; citaremos: en el siglo XIV, al infante Don Juan
,;' - 'son territorios en los que el sueño adquiere un papel determinante. Los mitos - Manuel; en el XVI, a Rabelais; en el XVII, a Qpevedo; en el XVIII, a Defoe y a Horace
"'\J pueden entenderse también como sueños colectivos. Rulfo consideró el realismo Walpole; ya en el XIX, a Hoffmann."
,-:) , (mágico como aquella "literatura que mezcla la realidad_~óiieriñífo".
'~,;") Será también Juan Rulfo quien advierta el p~pcl fundador de la literatura Las características que se advierten como "leyes generales" pueden aplicarse
brasileña: tambiénen algunos casos a buena parte de las obras etiquetadas como "realistas
fantásticas".Los modelos citados han sido utilizados, asimismo, por sus auto-
porque la idea de lo real maravilloso de que se habla por referencia a Alejo Car- res.Las diferencias residen en la consideración universal de la literatura fantás-
pentier ya estaba en Antonio de Andrade (Macumaina), que convierte a sus perso- ticafrente al uso del sustrato americano, Gabriel García Márquez, quien asume
najes en monstruos inconcebibles, y en sus discípulos Graciliano Ramos y Melo demanera globalizadora el "realismo mágico", admite como fuentes buena par-
Neto, e! de Cangaceiros [... ] [También e! realismo mágico atribuido a Miguel Áé tede las enumeradas por Borges, Silvina Ocampo y Bioy Casares. Pero la im-
gel Asturias] ya está en GuimaráesRosa y en la más maravillosa obra que se ha es-
crito en América de! Sur, Grande Sertáo, veredas. Todos los países de América 8 Declaraciones a Ernesto González Bermejo, cit. en Yvette Jiménez de Báez,juan RI/IfO, del páramo a la
"prronza. Una lectura crítica de su obra, Fondo de Cultura Económica, México, 1990, p. 33.
Latina, pese a sus diferencias idiomáticas y a sus divisiones geográficas, conforman 9 Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, Antologfa de la literatura fantástica, Edhasa
una sola cultura con una raíz común. Quiero insistir: los brasileños Guimaráes, Sudamericana,Barcelona, 1981, p. 7.
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precisión de los límites se advierte en mayor medida en escritores como' Julio' 1: F ~


Algunos novelistas coetáneos de los principales cultivadores del realismo má-
Cortázar. Si la mayor p~rte de la ~arrativa del realismo mágico se inscribeen r;'
@coode:o re~ maravilloso, como Carl~s Fuentes, M~io Vargas Llosa, Jos~ Do-
espacios rurales, el novelista argentmo busca en Rayuela un marco urbanoJ,us-.,~· ~''j1OSÜ, [osé Mana Arguedas, Manuel Puig o Ernesto Sabato, muestran ocasional-
personajes, sin embargo, como la Maga, presentan rasgos que coinciden~~\I I mentealguna influencia de dicha estética, aunque su obra gira alrededor de otras
manifestaciones de lo que en un amplio sentido se entiend~ com~ "pensamien~.
to mágico". Pese a que Cortázar está más cerca de las manifestaciones del.ir~.
direcciones.Las afinidades son, en todo caso, ocasionales. El intento de superar los
: cánonesdel realismo tradicional, como ya hemos apuntado, se manifiestan tam-
r
cionalismo europeo y de una universalización de doctrinas, no es casual, Como biénen otros ámbitos. José Miguel Oviedo considera acertadamente que "los fenó-
reconoce el brasileño Haroldo de Campos, su relación intelectual con el escritor menosdel mundo que percibimos como opuestos son absorbidos en una especie
argentino: "Fue la consecuencia natural, objetiva, de la óptica que ha pautado devisiónmonista que no distingue entre lo verosímil y lo imposible -un mundo
mi modo de pensar la literatura iberoamericana y su inserción en el mundo~l~ "(foñdeno hay contradicción ni duda".1t Pero el hecho de que sus cultivadores ha-
La afinidad de sensibilidades es el resultado de. una preocupación c~mpattida yaIJ decidido identificar su fór~a (en la que combinli:ñl@a determina¿ióI~.yl~!Ili-
no sólo en el ámbito de la intención o del sigmficado de los contemdos¡;;;ino tactóñae1~na nueva temporalidad y una ambigüedad en los tratamientos
también del tratamiento del lenguaje y de las fórmulas expresivas. ~,,,... ,.'~ la esencia de ló ~eiiCaño ró;lleva a plantearse una concepción.de
Américaidentificable mediante sus manifestaciones mágicas. Subyace en este con-
~una -interpretación irracionalista de la historia, perceptible en las ideas de
2. TENDENCIAS DIVERSAS Y DESARROLLOS IMPREVISTOS Spengler e xpuestas en La decadencia de Occidente (1918), quien ya apuntaba la per-
manenciade elementos religiosos en las culturas primitivas. Los viajeros europeos
El hecho de que algunos escritores aparezcan contagiados o próximos al realis- hicieronsiempre hincapié en la originalidad de lo americano. En 1930, el conde
mo mágico o a lo real maravilloso no significa que toda la narrativa hispano- Hermannvon Keyserling (1880-1946) publicó sus impresiones de un viaje a Amé-
í americana de las décadas de 1950 a 1970 deba considerarse a su única luz. La pea,que había emprendido a instancias de Victoria Ocampo, /lmenka. Der auf
/ evolución misma de la obra de algunos de sus practicantes constituye una <l,v~- gang einer neuen Welt, traducido parcialmente al español, en 1933, como Medita-

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I tura indivi~ual.que.los conducirá hacia la.novela his~~rica (G~rcía Márqu:z),:a
antropología científica Quan Rulfo) , la mterpretacon marxista de la historia
nonessurameruanas. El fundador de la "escuela de la Sabiduría de Darmstadt", en
contactocon los hombres de los Andes, observa:
'-J ~,I (Alejo Carpentier), o se manifestará en el tratamiento lírico del colombiano fiJ-
" (::' varo Mutis o a través de formas ya derivadas (Isabel Allende). Conviene adver- Jamás conocí almas tan broncíneas como las de aquellos habitantes de las grandes
<~ .: :\ tir, asimismo, que algunos escritores europeos o norteamericanos que intenta- alturas ni me pareció más extraño lo que a pesar de todo había de reconocer humano
,
.\
ron adentrarse en la identidad latinoamericana se sintieron atraídos también ..
[... ] aquella naturalísima inatención a la historia y aquella sorda melancolía que vive
'1 \ por su simbo1ismo mítico e influyeron, desde su propia obra, a la configuración aquende el mero concepto de la esperanza, son algo verdaderamente inorgánico.I2
\ de la tendencia. Son los casos de Tirano Banderas, de Ramón María del Valle-
Inclán; de La serpiente emplumada, del inglés D. H. Lawrence, o de Bajo el :vol- Sus observaciones sobre el mundo de la pampa o el de la selva son el fruto
cán, del estadunidense Malco1m Lowry. Los ejemplos mencionados, de diversa no sólo de apreciaciones personales, sino de lecturas americanas. América es
significación, aluden a México. considerada asimismo como el continente del tercer día de la creación y, a la

11 José Miguel Oviedo, Antología crítica del cuento bispanoameruano del siglo xx (1920-1980). 1. Fundado-
10 Haroldo de Campos, "Para llegar a Julio Cortázar", en Julio Cortázar, Rayutla, edición crítica de Julio m einnooadores, Alianza Editorial, Madrid, 1992, p. 28.
Ortega y Saúl Yurkievich (coords.), Archivos, Madrid, 1991, p. xv. 12 Hermann von Keyserling, Meditaciones surameruanas, Espasa-Calpe, Madrid, 1933, p. 22.
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594 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 595

vez, el continente de la tristeza. Teodosio Fernández considera atinadªll\ente ":;:;' seesgrimirácomo ruptura de una literatura fundamentada en el costumbrismo.
que "las aseveraciones de Keyserling resultan m.ás de una vez arbitrarias". Fue'eI 1~~'~~V~s .narrado:~s~ispond_~~n _ci.:~~_~~iU.aje~nt:!ec~al r. psicológico, de
suyo un viaje precipitado, pero es una prueba I:refutabl: ~~ que. la p~¡speC(i)'a-.~ ...•u~~C~!?!S~Os narr~!~vo~que ~a~1altera~?.~l r~!?~?de la novela occidental
del "otro" en América, viene lastrada de múltiples preJUlclOshistórico-litera, ':, ~ el sig!~~. A lectores de Prouss d..~l\.~tk9:,.de Joyce, de Fa~lla:!.er,de Lax-
rios, No r~sulta difícil rastrear un concepto de América entre lo real y lo mara- ~,~ ~e V. Wocirf,da!.~~i§:de·Sar~~e,.de..Pav~;~;~;t~· i¿;~~r;;iist.~s:' ~~~ té~~-
-
villoso, prácticamente desde que se.produce el conta~to e~tre :a cultura e~~0pea -.; ·~~~~t:r~~ti~~~.,,~~,?~ci9:s ~n.~a..p~!spe~!!v~~Sus textos no serán
y el Nuevo Mundo. En buena medida, lo que los narradores hlspanoamencanQs '. '¡ngenUO,_~~~~~~I~~S._~':_~Eª_cpmpl~J~Jlter~_~:.a_c.l.!lglybuscarán en la ex-
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asumirán como propio les fue concedido por los europeos desde el comienzo. presividadImgüístlca los nuevos registros. En buena medida, el valor del "rea-
G iuseppe Bellini desde esta perspectiva, observa que: lismomágico" y del descubrimiento de "lo real maravilloso" reside en la incor-
, '- 1'1 .,
. ~ción de un castellano renovador, pleno de localismos sin llegar al
La aventura hispánica se consuma bajo un tenor de contrastes: América adquierQ dialectalismo;más próximo a la lengua hablada que al encorsetado español til-
cuerpo entre la dimensión de lo real y la dimensión de la fantasía, Si ya Colón ha, dadode afectado y literario. A menudo utilizarán las fórmulas de la oralidad
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bía creído descubrir e! Paraíso terrenal, sus sucesores, los exploradores y los con-
quistadores de! continente americano, viven esencialmente (si hacemos a un ladola
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atent.os.e,LfolklQn:_todayíayivo.
Cuanto observamos en los dominios de la novela se había generado ante-
violencia de la que son portadores y las matanzas que toda conquista trae consigo) riormenteen la poesía y puede ya observarse inicialmente en el relato. La inter-
en la dimensión de 10 fabuloso; ven materializarse en cada lugar los productos de su comunicaciónde los géneros, aunque compleja, no puede obviarse. Los "funda-
fantasía y avanzan convencidos de que son posibles los más extraordinarios encuen- dores"de l~ nueva poesía latinoamericana (Pablo Neruda, César Vallejo,
tros, no sólo con animales y con hombres diferentes a ellos, sino también con luga- VicenteHuidobro, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, por citar únicamente los
res míticos: las Siete Ciudades, la fuente de la eterna juventud, e! señorío de Paititi lPás relevantes) introducen en sus textos fórmulas que serán aprovechadas más
e! imperio de la canela; para ellos es un hecho la existencia de El Dorado.'? tardepor los prosistas. El lenguaje de la nueva novela no permanece aislado de
lasinquietudes creativas propias de la misteriosa urdimbre poética. Un caso
Los creadores del realismo mágico y quienes observan "10 maravilloso" en la ijemplar, al respecto, es el del escritor colombiano Álvaro Mutis (nacido en
realidad circundante, se identificarán con los descubridores y cronistas. Las 1~23).Ya en La balanza (1948), en colaboración con Carlos Patiño, figuran
mismas relaciones colombianas ofrecen muestras de una realidad trascendida e evidentes muestras de esa nueva sensibilidad:
imaginada. Pese a que el propio Carpentier considera que la naturaleza del
hombre americano debe buscarse en sus grandes urbes, la Naturaleza les ofrecerá Sólo entiendo algunas voces. La del ahorcado de Cocora; la del anciano minero
un ámbito pleno de símbolos. Actuarán como fundadores de aquella realidad que murió de hambre en la playa, cubierto inexplicablemente por brillantes hojas
que los renacen tistas habían aprendido en los fabulosos libros de caballerías y que de plátano; la de los huesos de la mujer hallados en la cañada de "La Osa"; la del
serán de nuevo reconsiderados. García Márquez reivindicará el /lmadis y Vargas fantasma que vive en el horno del trapiche.l"
Llosa descubrirá Tiran! le Blanc.
Lo mágico y 10 maravilloso cobrará, sin embargo, en los narradores con- Su personaje, nacido en la obra en verso, Maqroll el Gaviero, pasará más
temporáneos un valor diferente del que aparece en el texto de las Crónicas. Aquí adelante a integrarse en su tardía obra narrativa. Su concepción del trópico

13 Giuseppe Bellini, "L'Arnerica tra reale e meraviglioso", en Giuseppe Bellini (ed.),Atti del Convegnodi 14 Álvaro Mutis, cit. por J G. Cobo Borda, "La poesía de Álvaro Mutis", en Álvaro Mutis, Summa de
Magrollel Gaviero. Poesía. 1948-1970, Seix-Barral, Barcelona, 1973, pp. 10-11.
Milano, Bulzoni, Roma, 1990, p. 7.
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596 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 597

coincidirá con el mundo de Carcía Márquez, Su conocida reseña a la aparició '. neracreíble, la magia de la realidad".16 Sin mencionar expresamente la fórmula de
de Cien alias de soledad del Premio Nobel colombiano resulta meridiana:¡!}\l ~ ~'earpentier, parece identificárse en ella. La trama de la novela se desarrolla en un
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., ,r .,,~:'~ _:pi16blode la región amazónica de los indios shuar (mal conocidos también como
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El trópico, más que un paisaje o un clima determinado, es una experiencia:u~ 'i;' j'liaros)y, u~a,vez más, el.descubrimiento de la.selva y sus primitivos habitantes
0J vivencia de la que darán testimonio para el resto de nuestras vidas no solán¡ente l.:.
nosintroduma en un ambiente en el que se conjugan la naturaleza virgen, holla-
~ ': nuestros sentidos, sino también nuestro sistema de razonamiento y nuestra reJa- "',':. dapor los exploradores blancos, el primitivismo de una conducta ética respecto a
\1 \ ción con el mundo y las gentes. Lo primero que sorprende en el trópico es preci- :. lafloray a la fauna y la adaptación del forastero a las condiciones de la vida natu-
• samente la falta de lo que comúnmente suele creerse que lo caracteriza: riquezade " ral.Lo que sorprende no es la figura épica del cazador que pasa sus ocios leyendo
colorido, feracidad voraz de la tierra, alegría y entusiasmo de sus gentes. Nada \. novelassentimentales, sino el diseño de una forma de vida que se observa como
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más ajeno al trópico que estos elementos que suelen pertenecer a lo que se-llama'''!:i :'"ñafural. L~ Naturaleza americana y'~_~ev?~~~~~.o~~~~il.~El planteamiento de
\ en Sudamérica la tierra caliente formada por los tibios valles y laderas de losAn~··· JoséEustasio Rivera en La Vorágine resulta de este modo superado. El mismo
Í- des y que nada tienen que ver con el verdadero trópico. Tampoco la selvatienere~ ';: prócesopuede advertirse en el diferente tratamiento de la selva en un mismo au-
\-:-) lación alguna, como no sea puramente geográfIca y convencional, con lo queen mr:Mario Vargas Llosa en La casaverde (1966), Pantaleón y las visitadoras (1973)
:\ 7
;-.- verdad es el trópico. Una vegetación enana, esqueléticos arbustos y desusadászar. yenEl hablador (1987). En sus memorias, El pez en el agua (1993), relata su viaje
..., "
.:.,
. zas, lentos rí~s lodo.sos,vastos esteras grises donde danzan las nubes de mosqui,- :..' ~,!aAma~~ia, a los paraje,s que, años más tarde, visitarí~ tambi~n ~epúlveda: "En \
~ tos un soñoliento zlg-zag, pueblos devorados por el polvo y la carcoma, gentes .~. tOdoslos sinos donde llegabamos me enteraba de cosas inverosímiles o conocía a \
famélicas con los grandes ojos abiertos e~ una interior vi~ilia d~ la marea deficbre. ;. pers~nasfuera ~e lo común, de tal manera. que ~quell.a r,~gión quedó en mi me- /
')
palúdica que lima y desmorona todo vIgor, toda energla posible; vastas nocRes . monacomo un inagotable arsenal de maten ales literarios .17
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húmedas señoreadas por todos los insectos que la más loca fantasía no ht¡bj~a_ "~~!.Para Mario Vargas Llosa, como para tantos que se propusieron narrar la
., ') imaginado, lechosas madrugadas cuando todo acto en el día que nos espera,setar¡"_' ••••••
realidadhispanoamericana, el con~~c:.t.ocon el mundo primitivo significó conec-
~ • ._._. o , __ •• __ ~~ ~

\.
~ taja mezquino, gratuito, imposible, ajeno por entero al torpe veneno que embota:;,.'~ "",,!!i con 10_mar~~lloso, situarse frente a una realidad en la que las fronteras del
" la mente y confunde los sentidos en su insípida maleza. Esto más bien pudiera-ser- .•." -rnciona1ismo~uropeo se difuminaban en lo poético y mítico. Aunque una parte
el trópico.P "':':_' 'sustancial de las ~por~~gQnes_deJanueva novela debenentenderse como logros -. V:,'
f~_evol~ció::'_~,:~lÍs~a del "realismo mágico" L~~..la naveta de "lo real ,
¿Se trata de una rectificación a una visión tópica del medio? ¿Es tan sólo otra ~~o" p::ec:_~<?~E_~~ci.rh.acia
la indagación de la naturaleza americana, en //
forma de verismo que vendría a corregir los excesos del exotismo que "los otros" laque se Intenta descubrir no tanto la diferencia como la singularidad.
advirtieron en América? Algo hay de esto, pero mucho más de cuanto s~ en- ~------------""--
tiende por "vivencia" o "experiencia" derivada del contacto de los autores con el
medio geográfico que parece determinarlos. 1M 3. LA NARRATIVA DE JUAN RULFO
Superados ya y agotados los planteamientos del realismo mágico o de 10real
maravilloso, un joven escritor chileno, Luis Sepúlveda (nacido en 1949) publica Ia'obra narrativa del mexicano Juan Rulfo (juan Nepomuceno Carlos Pérez
en 1989, Un viejo que leía novelas de amor, en la que proclama formar parte de la RulfoVizcaíno, nacido en Apulco, Jalisco, en 1918, y muerto en México, D. F.,
nueva corriente que "se ha separado del realismo mágico y se plantea, de una roa-

16Luis Sepúlveda, solapa de Un viejo que leía novelas de amor, Tusquets, Barcelona, 1991
15Álvaro Mutis, citado por Cobo Borda, op. cit., pp. 37-38. 17Mario Vargas Llosa, El pez en el agua. Memorias, Seix-Barral, Barcelona, 1993, p. 473.
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598 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 599

en 1986) se advierte como un fenómeno único en el ámbito de la literatura hi~- "~o >'I!, '~l!asesinaron,y a otros y a otros [... ] y al abuelo lo colgaron de los dedos gordos, los
panoamericana. Su brevedad (el libro de relatos El Llano en llamas se publicó e .... ~l ~L perdió [... ] todos morían temprano a la edad de 33 años.'?

i 1953 y su novela Pedro Páramo, en 1955) no impidió que el nombre deR~lf: ..••••. fL;: '
cobrara dimensiones internacionales (en la actualidad uno de los premios lité- ',.
rarios más acreditados del continente lleva su nombre y lo concede anualmente
la Univ:rsid~d de Guada~~jara). Su.fig~ra d: escritor se mitificó al ~antenerSe
~ Hacia 1919, su familia se trasladó al pueblo de San Gabriel, donde transcu-
rriósu infancia y donde cursó las primeras letras. En 1930, falleció su madre y,
~ junto ~ sus hermanos, vivió con su abuela. Tras ~l ~s~s~nato de su pa~~e ~esidi,?
en un silencio que no dejó de ser slgmficatlvo y que Jorge Ruffinelh comparó ,; cbinOmterno en un orfanato. En 1926, se habla iniciado la guerra cnstera:
con el de Rimbaud.P Sin embargo, la obra de este fundador de la nueva nove-
la hispanoamericana poco tiene que ver con la juvenil y azarosa existencia del I .'.'~la guerra de los cristeros me tocó a mí, parte en mi pueblo y parte en Guadalajara,
,1

autor de Une saison en enjer. Rulfo publicó sus relatos en edad ya madura-yru--' .•~ ,; entre el 26 y el 28. Las primeras guerrillas me tocaron en el pueblo. Tendría yo co-
decisión de no volver a publicar cabe entendeda como una ética de la exigencia :' ( 1, roa ocho años cuando el cura de San Gabriel dejó su biblioteca a guardar en la casa
creadora. En 1974, por ejemplo, declaró haber destruido las páginas de su no- .: ~,;i"de mi abuela, antes de que expropiaran el curato y 10 convirtieran en cuartel. Leí !
/

vela La cordillera: "N o creo que vuelva a escribir otra novela. El relato ine pare- :;1
II "
todos los libros que tenía [... ] los curas de la costa siempre traen pistola, son curas !

ce una forma más aceptable de la literatura. No puedo escribir textos largos, ni 'i ': r "bragados".2o
tampoco leerlos, A veces no paso de las primeras páginas". Algo semejant~ ha-
bía ocurrido también, según confesaba el autor, con su primera novela, El hijo Ese ambiente de violencia, de desolación, de irracionalismo, será trasladado
del desaliento "que trataba de la soledad y esas cosas". Iniciada en 1938, la aban- alos relatos y su novela. Cuando, en 1933, Rulfo intente ingresar en la Univer-
donó en 1940, mientras Rulfo se ocupaba de la internación de los barcos ale- sidad de Guadalajara para iniciar sus estudios de Derecho, una prolongada
manes e italianos que la segunda Guerra había sorprendido en los puertosj] h'ue1galo obligará a trasladarse a México, donde vivirá bajo el cuidado de su tío,
Tampico y Veracruz como funcionario de la Oficina de Migración. Pese a'que coroneldel Estado Mayor. Ya en 1935 empezó a trabajar como agente de inmi-
en sus declaraciones rechazó siempre que su narrativa tuviera inspiración auto- gración. Ello le permitió viajar por todo el país, aunque en su obra perduran las
biográfica, ésta nace vinculada con los fantasmas de su niñez y adolescencia, profundas raíces que lo identifican con su medio y con las trágicas circunstan-
con las tierras duras y violentas de su estado natal, Jalisco. Reina Roffé, a través ciasfamiliares de su infancia y adolescencia. Rulfo las analizó y extrajo de ellas
de las declaraciones del propio Rulfo y de otros testimonios, publicó una Auto'! lasavia del significado último de su obra: el destino ilógico como agente princi-
biografía armada, que narra en primera persona los hechos fundamentales de Slj palde la vida, resuelta en soledad y muerte:
existencia:
\ { • ...J

Desde mi padre y mi madre, inclusive todos los hermanos de mi padre fueron ase-'
En la familia Pérez Rulfo -los Rulfo, una familia muy numerosa, sobre todo por sinados. Entonces viví en una zona de devastación. No sólo de devastación huma-
el lado de las mujeres- nunca hubo mucha paz; todos morían temprano [... ] y to- na, sino de'd~~;;~ació~ge;;gráfi¿;-N~~~ntré [... ] la lógica de todo eso. No i

dos eran asesinados por la espalda. Sólo a David, el último, víctima de su afición, se puede atribuir a la revolución. Fue más bien una cosa atávica, una cosa del desti-
10 mató un caballo.A mi padre [... ] 10 mataron una vez cuando huía [... ] ya mi tíolo no, una cosa ilógica.2l
1

19 Reina Roffé, Juan Rulfo. Autobiografta armada, Montesinos, Barcelona, 1992, p. 12. Se trata de una
'autobiografía" construida con las declaraciones del propio autor.
18 Jorge Ruffinelli, "Prólogo a Juan Rulfo", en Obra completa, 2' ed., Biblioteca Ayacucho, Caracas, 20 Op. at., p. 17.
1985, p,lX. 21 Joseph Sornrners, "Juan Rulfo. Entrevista", en Hispamérica, núrns. 4-5,1973, p. 105.
600 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MlTOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 601

Por consiguiente, aunque es válida la afirmación de Rulfo de que nunca~·" ):' . 'de Colaboración. Allí publicó su relato La vida no es muy seria en sus cosasGu-
lizó la "autobiografía directa", lúcidamente admite que "tal vez en 10 profuIi~-:- '. 1',~o
de 1945). En 1943, entregará a Efrén Hernández un fragmento de la nove-
haya algo que no esté planteado en forma clara en la superficie de 1ano~el{_·_." ~,13enJa que había andado ocupado para que se publicara en una revista de exi-
La obra y la personalidad literaria de Juan Rulfo son el resultado del p~:-: :; liadosespañoles, pero el texto, con el título de "Un pedazo de novela", no vería
so posterior a la Rrevolución en México. Pedro Páramo es también, entre'otr . ( lalu.zen la Revista Mexicana de Literatura hasta 1959. En 1945 aparecieron dos
cosas, un diálogo abierto con el ciclo novelesco de la "novela de la Revol\)GlÓn~ cuentoSen la revista Pan, de Guadalajara, que dirigían Juan José Arreola y An-
Rulfo mismo mencionaba algunos de los nombres más relevantes que había adF :
lonioAlatorre. El carácter cosmopolita de la misma no impidió que en su sexto
mirado: Rafael F. Muñoz, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán y Greg~rio " númerofigurara también Rulfo como codirector, coincidiendo con el viaje de
López y Fuentes. Los ecos del desengaño revolucionario, de la guerra crist~~ ,; Arreolaa París, donde colaboraría con la compañía de Jouvet. En 1946, publicó
0,,

del problema agrario, aparecerán en sus relatos y en su novela, empeñadoSRüi ;,-"'Macario"en la revista América y dos años rriás tarde, en la misma publicación,
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embargo, en superar el realismo testimonial, en la búsqueda de razones má~Plo- ~' :: ~~acuesta de las comadres", acompañado de una presentación firmada por Til
fundas e íntimas. Se trataba de no plantearse una didáctica de la historia a travésde t; Éalling(seudónimo de Efrén Hernández), en la que se dan ya las primeras pis-
la ficción. El novelista se inclinará por la autonomía de la imaginación. Hacia 1936 " .:, I1!sde ese riguroso escritor, todavía un desconocido, que se empeñaba en des-
i
inicia su actividad como escritor de ficción, porque "creo que en un escrit~r, lo ;, qüir sus obras y rehacerlas continuamente. En la misma revista América publi-
importante es su poder imaginativo". Sus lecturas predilectas, confesará más ¡. :: ~á, asimismo, "Talpa" y "El Llano en llamas", en 1950, y "¡Diles que no me
tarde a José Emilio Pacheco son: '~: maten!",en 1951. En 1953, la editorial Fondo de Cultura Económica publica el
t1l1 volumende El Llano en llamas en una tirada de dos mil ejemplares, con un rela-
la escuela alemana y nórdica de principios de siglo -que creó una realidadL~a tivpéxito. Será, sin embargo, con la publicación de su novela Pedro Páramo, de
perspectiva especial, basada en el vuelo de la imaginación- me ha brindado ~t4e ~ que la misma editorial distribuyó cuatro mil ejemplares, cuando el nombre
mis deleites preferidos. He leído a Sillampa, a Bjornson, a Ian Mail, a Haupt~nri deRulfo alcance notoriedad. Las ediciones de su libro de relatos se suceden ya a
y al primer Hamsum. En ellos supe hallar los cimientos de mi fe literaria. SR~r partirde 1955. El autor revisó la segunda reimpresión de la segunda edición
de aquéllos, heredero de su manera de contar es Haldor Laxness. Laxness re¿ons~ (19,80), que dio por definitiva. A partir de la de 1970, se incluyeron dos relatos
truye la epopeya islandesa, crea el Kalevala de nuestros días. 22 mAsen la colección: "El día del derrumbe" y 'La herencia de Matilde Arcán-
g~I"."Nos han dado la tierra", a partir de 1980, abrirá el volumen, sustrayendo
Las razones que llevaron a Juan Rulfo a la literatura son de índole personal e1:relato"Macario", ausente, incluso, en otras ediciones intermedias. La actitud
Si por un lado admitía que su permanencia en el orfanato le produjo una pro- vacilantede Rulfo ante este relato (presente o ausente de la colección) que, se-
funda depresión anímica que ya nunca lo abandonaría, su innata capacidad para gúnsu autor, podría abrir o cerrar el volumen, para Yvette Jiménez de Báez res-
contar historias y el recuerdo de su región natal configuraron lo que más ,t,arde ponderíaa las apreciaciones de la crítica que lo entendía más próximo al mundo
se consolidaría en Pedro Páramo: "Cuando escribí Pedro Páramo sólo pensé en faulkneriano (El sonido y lafuria). 1°\C\ ( rYvi O .. , v' ,.:V \ t y ~~J ,í,\
salir de una gran ansiedad. PorCLu~paraJ:s·Criblr.:§~~fre-eñSe~o" ..Voraz l~s.t;;r¡
enr9'ÍZentrÓe-;;~;;-~t~to ~~~los integrantes de la revista América, dirigida por
Marco Antonio Millán, en la que más tarde figurará como miembro del Cense- El Llano en llamas

¡...

22José Emilio Pacheco, "Juan Rulfo en 1959", en México en la Cultura (suplemento cultural de NoveJ¡¡·
Diecisieterelatos constituyen, pues, la definitiva versión del libro de Rulfo. En
des), 20 de julio de 1959, p. 44. tr. todosellos el autor ha conseguido superar el realismo descriptivo de la anterior
602 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 603

prosa mexicana con un realismo interior alcanzado mediante diversos procédi. na.de la mítica de Rulfo reside en la conciencia de la "ausencia del padre". En
mientas narrativas y, principalmente, a través de un estilo que se caracteriza €S
"tesentido, "¡Diles que no me maten!", uno de los más populares cuentos del
~-, la intensidad, la morosidad, el uso de la lengua campesina, la oralidad. La-f: iunto, revela, por partida doble, la importancia de un tema que se verá reite-
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alternativa entre literatura regional o nacional y literatura cosmopolita se tOn. ~~doen otros cuentos y en su novela. El protagonista, un viejo que se ha pasado
creta a través de la trascendentalización de los temas esenciales a cualquelf'ser 'cosade cuarenta años escondido como un apestado, siempre con el pálpito de
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humano: la conciencia de la muerte y la destrucción, yel paso del tiempo. Car- queen cualquier rato me matarían", implora a su hijo que interceda por él ante
los Blanco Aguinaga lo ha definido certeramente: el coronel que 10 ha detenido y que ha mandado fusilado. Desde otra estancia,
-,
sinhacerse presente, el coronel pretende, a su vez, vengar la muerte de su padre:
1- (Esta visión del mundo se nos aparece como la angustia de quien se siente nacido'de ''''!-GuadalupeTerreros era mi padre. Cuando crecí y 10 busqué me dijeron que
',') -;l/
'y
la tierra, de un rincón concretísimo de tierra al que quisiera agarrarse mientras-t5ao esfabamuerto. Es algo difícil crecer sabiendo que la cosa de donde podemos
(L se le desmorona por dentro: la agonía del solitario sin fe, para quien todas las cosás agarramospara enraizar está muerta". En estas palabras podemos advertir el
que 10rodean son símbolos mudos.P origende Pedro Páramo. El hijo colocará el cadáver de su padre, ya fusilado, a
loniosde un asno y emprenderá el camino de Palo de Venado para instalar el
No advertimos sensibles diferencias, salvo la mayor intensidad y compleji- velorio."Luvina" es un claro antecedente de Comala. También allí predomina
dad de la novela, entre los relatos y Pedro Páramo. La utilización del título'dd lapiedra y la tierra desolada donde "los días son tan fríos como las noches". Sin
cuento de 1950, que define el conjunto, parece indicar que Rulfo pretendía se- ~mbargo,el paisaje es tan sólo el espejo de sus habitantes: "un lugar moribundo
ñalar su vinculación a través de símbolos, del llano jalisciense y las llamas '(la dondese han muerto hasta los perros y ya no hay quien le ladre al silencio; que
destrucción de la vida por el fuego) con el proceso de la Revolución. Más dra- en cuanto uno se acostumbra al vendaval que allí sopla, no se oye sino el silencio
mático que El resplandor, de Mauricio Magdaleno, y menos social que lJótd~ q\Jehay en todas las soledades. Yeso acaba con uno. Mírame a mí. Conmigo
abajo, de Mariano Azuela, Rulfo se aleja de los novelistas que dejaron test~~ acabó".En "No oyes ladrar a los perros" se reproduce invertida la última imagen
nio más o menos objetivo de la Revolución para escribir no tanto desde el."d~ de~'¡Dilesque no me maten!" Ahora es el padre quien lleva sobre sus propias
.. sengaño" postrevolucionario, sino d~d~Jª-yj~ú~ncia de las pasiones hum[fffs~- 1spaldas al hijo herido. La retahíla de reproches, el recuerdo de la madre ya
el) destructoras, desde el interior mismo de sus pr<:>t~g()~i~t;~~E~""sunovera;1VIig; muerta,no disimula el amor paterno. El hijo constituye la esperanza frustrada,
d~l~no pone en boca de Bonifacio, antes demorir, un monólogo poético etiel aunqueel protagonista la relativice: "en cuanto se sienta usted bien, volverá a
que se reitera ya el símbolo de las llamas: "llamas, llamas, noche y llamas"ilEh susmalos pasos". El reproche fundamental, sin embargo, que representa el nú-
alguna ocasión, Rulfo declaró que había c0!19ciclOla Revolución desde la litBat cleosignificante del relato, reside en que la violencia y la maldad de Ignacio, ca-
~, aunque reconocíanl tiempo, "así que soy hij¿-de ge~t-~"adi"neradaqué 10 pazincluso de matar a su propio padrino Tranquilino, es gratuita, ya que él
perdió todo en la Revolución". Pero aquella convulsión social que había trani~ "contabacon el apoyo familiar frente a sus amigos que "no tenían a nadie". La
formado el horizonte de su vida y lo había catapulta do a la soledad personal.sé presenciao ausencia del amor paterno se presenta como un determinismo mo-
observa como un complejo tejido de dramáticas historias particulares. Priva en ral.En El laberinto de la soledad, Octavio Paz 10 ha situado en la mítica mexica-
ellas la incomunicación entre las criaturas, la destrucción del núcleo familiar, la ~a:"Todos los hombres nacimos desheredados y nuestra condición verdadera es
añoranza de un anterior tiempo perdido, el radical pesimismo, el carácter itine- laorfandad, pero eso es particularmente cierto para los indios y los pobres de
rante de los personajes, la impasible crueldad del medio natural. La raíz cristia- " ".
Mextco
",;0 En "Nos han dado la tierra", los personajes van de camino a las tierras que
JJ:¡j
23 Carlos Blanco Aguinaga, 'Prólogo" a El Llano en llamas, Cátedra, Madrid, 1990, P: 1~" acabade concederles el gobierno, el Llano Grande; pero en él: "No hay nada.
'.. ' ¡ ,\, , " \',,')

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604 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 60S
'W-¡

A no ser unos cuantos huizaches trespeleques y una que otra manchita de.iá:~}~~" &'~está seguro de haber matado al patrón: "Yo no me acuerdo; pero bien pudo
te". Los ca~pesino~ son ~onscient:s de que la parcelación ha sido Un eng~. ':~ .,;:~. "En la l~a~rugada" se inicia.con "" de las ~á~ cuidadas ~ amplias descrip-
Ellos prefenan las nerras Junto al no, pero el delegado gubernamental ya:.p" •. :' YO' ,: :'()IJesde paIsaJe, el de San Gabnel, camino de Jiquilpan, con hgeros apuntes de
."

só que "Nadie les dijo que se les iba a dotar con tierras de riego". Más pró::~"": ~c '~atcostumbres populares. Junto al difunto Justo Brambila, amante de su sobri-
a la literatura de denuncia destacan en el cuento el tratamiento del diálogo; o. < ;~~" ':."Voces de mujeres cantaban en el semisueño de la noche: 'Salgan, salgan,
pular y e! paisaje. Las alusiones a la violencia no figuran en primer térnJ::":;,.tj:c~~an ánimas de penas' con voz de falsete". El mundo reflejado valora la reli-
aunque no dejan también de estar presentes. Rulfo rozó siempre el tremendú .' ~"'Qsidad popular muy intensa en las tierras natales del escritor. En "Talpa", la
En "La cuesta de las comadres", sin embargo, descubre con una de!iberadi~~ '",t.l, r';~árradora cuenta cómo llevaron ella y su cuñada Natalia a su marido Tanilo
genuidad e! asesinato de Remigio Torrico. La carencia de sentido moral~IO; " ••~ 'Ul1to a la Virgen de Talpa, porque "La Virgencita le daría e! remedio para ali-
motivos triviales, contribuyen a crear un clima de violencia casi gratuifa~~-,.,~ kse de aquellas cosas que nunca se secaban". Pero en realidad posee una con-
i:
que la muerte -el tema básico de Rulfo- forma parte de una concepción'iri"l.·!i; ~; qencia culpable: "Sabíamos que no aguantaría tanto camino; pero, así y todo, 10
mitiva, casi mítica. El escenario, próximo a Zapotlán, viene modificándose¿El .. ~"tie\lamosempujándolo entre las dos, pensando acabar con él para siempre. Eso
paso de! tiempo (se escribe con la memoria y se interpreta el presente en{fun.' , ~eimos". El viaje se prolongará desde mediados de febrero hasta finales de
ción de! pasado) ha ido despoblando los ranchos. El lector interpretará qUtl~~, ~. :~m~. Rulfo se detiene en la descripción -siempre desde la perspectiva de sus
abandono no es consecuencia únicamente de las heladas, sino que derivaae;l~s ".':.,'personajes- de la fiesta popular en la que se implora a la Virgen los milagros,
accionesimpunes de quienes viven sin ley. En "Es que somos muy pobres~rp.lb~ " .: ',;reproduciendo, incluso, parte de! sermón de! sacerdote. Una vez más los prota-
recejustificarse,desde la ironía amarga, la perversión de las hembras de urla{a-~~ .. (ggnistasexplicitan su naturaleza itinerante ("luego seguiremos caminando") y,
milia. La perspectiva es la de un narrador infantil que descubre los heüM~(a. f,.,asimismo, conducen e! cadáver de Tanilo, enrollado en e! petate, por los cami-
través de las interpretaciones de sus padres, aunque la frase con la que se rnL;~r:~t¡j;'nos de regreso. También el monólogo interior que constituye "Macario" contie-
e! relato constituye la clave del mismo: "Aquí todo va de mal en peor". C0iito"",2 ;~~e abundantes referencias religiosas. Rulfo rechazó su inspiración faulkneriana
bien señalaba Emmanuel Carballo, en sus relatos "rompe con la arraigaaá:;t!a",,?:.~1'fresulta distante, en efecto, de la mitología del novelista norteamericano. Ma-
(
~ición docente de nuestras letras c~nvencido de que la misión de! escritoh~o.f!' .~••.,.~~,m;rio transmite esa ~arce!a de su mu~d.o semiconsc~ent~ en un fluir de concien-
\. siste en mostrar y no en demostrar .24 tlf1i ".' .•.." •. ea, en la que advertimos la carga religiosa, la conciencia de pecado, el terror al
Los protagonistas de los relatos de Rulfo son gente del pueblo violenta.j- ~' ~.castigoeterno. En su ubicación definitiva abre e! núcleo central de! volumen,
rencorosa.En "El hombre", e! fugitivo acabó con toda la familia Urquidi; eh4e- '.¡.,~ ,.seguidopor sus relatos más relevantes. "El Llano en llamas", que da título al vo-
,

jo Esteban, en "En la madrugada" mató con una piedra a su patrón. Ensaya1ill<,: ,.' lúmen, se inicia con e! característico grito "¡Viva Petronila Flores!" y constituye
-~'; - ",,' -. ..' - .)

narrador e! monólogo interior de ecos faulknerianos, aunque la originalidá&d~~ ; L, =unaestampa de los movimientos postrevolucionarios. Pedro Zamora, tras e!
su forma narrativa reside una vez más en e! carácter oral del mismo. Coh~ft~2,~1 '~nuevolevantamiento en e! Llano Grande, proclama: "Y aunque no tenemos por
cuencia utiliza e! humor negro que, sin disminuir e! carácter trágico de! asuÍl!ol ' C~frhorita ninguna bandera por que pelear, debemos apuramos a amontonar dine-
10 re!ativiza.En "El hombre", por ejemplo, describe objetivamente e! aseSiha'to<·; rsj,.paraque cuando vengan las tropas de! gobierno vean que somos poderosos".
,', .
de una familiaentera a machetazos, precisando que e! machete estaba meUaao:y. :' En Cuastecomate, tras quemar la población, organizan una corrida de toros con
que e! asesinorepetía: "Ustedes me han de perdonar". El viejo Esteban tamp<# ~ , .losprisioneros como reses. El narrador relata los hechos tras haber pasado tres
',' ,,~,
,¡1~Wk "~ ',,':años en la cárcel "por robar muchachas". Rulfo ha sa~i.Q~.S~E1.ci.~~§ar eE.pgcas
" ". .,. . i' , .''. Eaoinase!
24 Emmanuel Carballo, Juan Rulfo , en Homenaje a juan Rulfo, recopilación, revisión de textos y notas :.. . ;t.:o:-
horror ,de la violencia 1:>'O'ratuita:"Era r;:;¿··qu~no viéramos colgados de
,... ...
de Dante Medina, Universidad de Guadalajara, Guadalajara (jalisco), 1989, p. 76. ¡;d&-J.. ~.;' 7': .lospiesa algunos de nosotros en cualquier palo de algún camino". El protagonis-
t.. <,..\-//
fI (,:' ,"e .\. "
~--"I\ j o,," '
606 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 607
. ~':,.

~a de ':La noche q,ue.10dej~ron sol~", sin embargo, f~rma parte de los cristeros: .:~:: .:'.inJlibido
.c~adro de "santería", profun~izar e~ l~s supersticio,nes en la~ formas
'Y ya iba a gntar: ¡ViVaCnsto Rey! , pero se contuvo. Puede COntemplarr:,'.-'" .~¡eUdorrehglOsas de un mundo que ha ido delimitando a traves del conjunto de
los partidarios del gobierno han ahorcado a sus dos tíos. El ambiente. de vio~~<' . tlS"JelatoS."La vida no es muy seria en sus cosas", no forma parte de El Llano
cia, el terror de un~s y otros y el "paisaje son hab,~tuales del mundo de IR;:'::.;: tn !lamas.Es.un. relato ~orto publi~a.do ~~ la revista América G.~niode 1945), cu-
Cuando los campes1l10s, como en Paso del Norte, pretenden huir del hambre . ~ .: yo mérito pnnClpal reside en la utilización de la figura del hijo no nacido, base
que los acosa huyendo hacia los Estados Unidos son tiroteados. Una vez . ,:::..._ ~;iarnbién de la lograda novela de Carlos Fuentes Cristóbal Nonato (1987), y la
tras la aparente denuncia, subyace el conflicto entre el padre y el hijo. Éste l~ '.~ ";:relacióncoloquial con su madre. Queda lejos, por el tratamiento del lenguaje,
procha: "-Ni siquiera me enseñó usted a hacer versos [... ] y el día que.se lo . ::'~ dela expresividad de los cuentos de su libro,
pedí me dijo: 'Anda a marcar güevos, eso deja más'". "Acuérdate" le permite
adentrarse en un personaje que acaba convirtiéndose en policía para vengarsede
sus conciudadanos. En menos de cuatro páginas, Rulfo es capaz de transmitir Pedro Páramo
una tragedia individual inscrita en una pequeña comunidad que llega hasta el
lector mediante la retahíla de recuerdos que desgranan sus personajes ajenos por La obra que confirmó definitivamente a Juan Rulfo fue Pedro Páramo (1955),
completo a la historia principal. En "El día del derrumbe", la escena Costunv aunquesu aparición fuera recibida por la crítica con reticencias, ya que su autor
brista de la visita del gobernador, relatada de nuevo mediante el diálogo en el era,consideradocomo maestro del relato breve. Rulfo había ido madurando la
que se utilizan los recuerdos de dos personajes, tras un terremoto, acaba convir- concepciónde la novela desde 1939 ("la llevaba en la cabeza"). No es, pues, de
tiéndose en una "fiesta", Rulfo se sirve, como en otros de sus cuentos, de frag- extrañar,que coincida en los temas yen su tratamiento con El Llano en llamas.
mentos ironizados de la retórica política. Posiblemente resulte éste el más iróni- EÓ realidad ha logrado el habitual espacio de los relatos en el de la novela.
co de sus textos, del que se desprende la crítica desde un sentido del humo lambién aquí Rulfo se sirve de fórmulas temporales complejas que tras su apa-
goliardesco. Será en "La herencia de Matilde Arcángel" donde se ofrezcarcon rentedesorden de tiempos e historias encajan entre 1869, fecha del nacimiento
mayor nitidez el conflicto entre padre e hijo, ambos de aspecto bien distinto"y dePedro Páramo y Susana San Juan, hasta cerca de 1929,25 cuando el protago-
de idéntico nombre: Euremio Cadillo. También aquí reconocemos la imagen nistaJuan Preciado llega a Comala. "Sl.fragmentarismo de la novela resulta evi-
reiterada del jinete que lleva, atravesado sobre la silla de montar, un cadáver.tn dente.Juan José Arreola puso fin a las duda'¡del'áuto;' a-quien la editorial Fon-
este caso del padre, víctima de los enfrentamiento s entre "revoltosos" de filia- do.deCultura Económica había solicitado el texto. En un fin de semana, ante
ción desconocida y tropas del gobierno, El padre consideró siempre al hijo res- la presencia también de Antonio Alatorre, Rulfo ordenó sobre una mesa el
ponsable de la muerte de su madre en un accidente de caballo. El narrador llega montón de cuartillas, aunque fue Arreola quien le aseguró: "Mira, no batalles
de "abajo" hasta las tierras del llano y pasa a ser testigo ocular de la imagen de ~ás, Pedro Páramo es así".26 Las dos partes de que consta la novela, sin indica-
ese jinete que toca la flauta mientras conduce el cuerpo de su padre sin vida.Pe- cionestipográficas que las distingan, corresponden a los fragmentos o unidades
ro, mayor plasticidad si cabe, descubrimos en "Anacleto Morones", que cierra el 1-36 y 37-70. En la primera parte el narrador, en primera persona, es Juan Pre-
libro. Las viejas vestidas de negro parecen extraídas del reportaje de Eisenstein ciado.Rulfo consigue un comienzo de novela que determinará, en consecuen-
¡Que Viva México.' No es la única evidencia de la influencia del cine y del papel cia,el tono y hasta la trama que la sigue: "Vine a Comala porque me dijeron que
de la imagen en la obra del narrador mexicano. Al final del relato, descubrimos
que Anacleto Morones fue sepultado por Lucas Lucatero bajo un montón'de 25 Rubén Martínez González, "La cronología de Pedro Páramo. Una estimación", en Homenaje a Juan
Rulfo, pp. 115-119.
piedras. Con ellas anticipa tal vez el símbolo de Pedro Páramo. La figura del pí-
26 Armando Ponce, Juan José Arreola y Antonio AIatorre, "¿Te acuerdas de Rulfo, Juan José Arreola?",
caro asesino, siempre desde la perspectiva del humor, le permitirá trazar un des- en Homenaje a Rulfo, p. 208.
608 LA NUEVA NARRATIVA: UNA MITOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑ~''''' -1;~ EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 609

acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le fr¡I:,,~;:j~t,,-


:~S1!llráPaz. :' en efecto, aunque Pedro Páramo sea el cacique y Comala un
que vendría a vedo en cuanto ella muriera". No es difícil advertir el pa¡'~el~:>U ,: aciodeshabitado como consecuencia de las luchas fratricidas, la novela tras-
con otro. efica~ comienzo, el de Cien años de soledad, de Gabriel Gareí~ :',,' f·~j~JO.inmedia~o, lo anecdót~co, lo.que. antes era predi.o del documento y el
quez, q~le~, sin dud~, tuvo presente el texto d~ ,Rulfo en m.ás.de uria'ocasíOt~,.ri't ,~~~~D10, a la busqueda de la intrahistoria, El mu~do visible se combina con
Yvette [iménez de Baez establece_una comparaClOncon el paisaje de La'}érp'?:;¡g-~:;., ¡;~~~slble. Durante la ~oche '" Com~a, las almas andan sueltas por la calle".
te emplumada (1926, trad. al espanol en 1940), de D. H. Lawrence. COnfal~;'~itr' !~~~ges .Dyada, la mUjer que vive mantalmente con su hermano, le confiesa a
l.

en:bargo, es un n~~bre inventado que pro~ede, segú~l el propio autor, d~~" -¡luan PreCIado:
mino comal (utensilio de barro donde se calientan tortillas), y su natural,Y4,det-.: :("~1¡¡;'
habitada se correspondería con la población de Tuxcacuesco ("o pued;' :' ~icSi vierausted el gentío de ánimas que andan sueltaspor la calle.En cuanto oscure-
otra"). Aunque el personaje central es el de Pedro Páramo (Pedro tiene ;anlb~~. "':~~
comienzana salir.Y a nadie les gusta verJas.Son tantas, y nosotros tan poquitos,
la sugerencia religiosa de piedra y de fundación), el auténtico protagonista'esel ~ i~que yani la lucha les hacemospara rezar porque salgande suspenas. No ajustarían
pueblo, una voz colectiva multiplicada en las voces de sus habitantesh-'tddot ",;JQuestrasoracionespara todos. Si acaso les tocaría un pedazo de Padre Nuestro.
¡\'j

ellos están marcados por la muerte, viven en la muerte y su referent~ lit~rarid 'l _~,¡;/
esono les puede servir de nada. Luego están nuestros pecados de por medio.
inmediato sería la obra teatral de Th. Wilder, Nuestra ciudad, aunque alMa il,ci,;¡:1~ :;::~~ingunode los que todavíavivimosestá en gracia de Dios.
" '1:1> .' .• ,.
ción se desarrolla en un cementerio y los personajes recuerdan tan Só!o,S\ls:N[aas,::{!:t'~f
anteriores. Sin embargo, pese a que el propio novelista declarara que'eÍ1.'~U'~:'¡;:, ,l,ttfnclado en la religiosidad popular, el mundo que descubre el protagonista
vela "todos los personajes están muertos, y aun quien narra está muerto'\<"p~" ';;,:~ajero, como Dante, a los infiernos, aunque éste sea más personal, resulta
de la crítica que se ha ocupado de la novela entiende que Juan PreciadÓ.tmoniárt'~ ~~j,pareci~o al :eal. ,~n el primer encuentro de su viaje a Comala, Juan Precia-
días después de su llegada a Comala y algunos de sus interlocutores están~~.·~'",·::~¡fuL~pellldo simbólico procede del materno, pese a ser único hijo reconocido
La oscuridad deliberada de la novela induce a ciertas confusiones. Sin errlbar,go¡_ W~~~,aC1que) puede contrastar que los recuerdos idealizados de su madre no
el objetivo de Rulfo parece consistir en hQd~~.:!,~!..te d:
~:;;a:i~~!~iden. ~on,las a~:eciaciones del arriero, en el que descubrirá a su hermanas-
sitúa, por consiguiente, en otra dimensión que escapa a la lógica tradiciont~: ·';(1T;Jr,amblen el es hijo de Pedro Páramo): "Aquello que está sobre las brasas de
alteración de tiempos en el proceso narrativo contribuye a difuminar lis.~~ :J~~rra, es mera boca del infierno. Con decirte que muchos de los que allí se
rencias entre los seres que pueblan el imaginario espacio. Pedro Páramoret~!Ila . .,"!!.W$r~n, al llegar al infierno regresan por su cobija". En la conciencia de los
el demonio familiar de la búsqueda del padre. Pero ese nuevo Telémacds~ins-~:~-~..•pe~Orl)ajes está el recuerdo de un tiempo anterior, más feliz y generoso. El pre-
cribe en una realidad fantasmagórica, eficaz combinación de experienciasínil1~.l.;' :.~~,se corresponde con unas tierras empobrecidas, desoladas y abandonadas.
viduales y colectivas; aunque la novela pueda entenderse también como\ta·.r~~:( en,: d1itínecanismos líricos que operan en el relato contribuyen a trascendentalizar
puesta literaria al ciclo de la "narrativa de la Revolución". Pero adentránd9~11' :;.~:;,i.Rt¡diano. ~se cartero e iniciador del viajero (que se entiende simbólicamen-
los mitos y en los símbolos, Rulfo, como Octavio Paz en El laberinto de la s~fétf¡¡d~:'1;:.~ cornomediador), Abundio, por ejemplo, no sólo traía las cartas y conversaba
(1950), busca revelar la metafísica de 10 mexicano. Y descubre en la muerfe..\Úl ~., ~9syecinos, sino que "nos contaba cómo andaban las cosas allá del otro lado
signo de identidad: "Morir y matar son ideas que pocas veces nos abandoriah:,m,,"., '~!iJl1undo,y seguramente a ellos les contaba cómo andábamos nosotros". Pese
muerte nos seduce. La fascinación que ejerce sobre nosotros quizá brote de ñ~es~, "? 5~~
en la primera parte de la novela la principal voz que narra es la de Juan
tro hermetismo y de la furia con que 10 rompemos [... ] La muerte nos atrae'f,p·,~>,t. -,~:~.c~~do
(21 unidades), en las 15 restantes las voces corresponden a otros per-
,W:';, ~!ka.Les
~ en toda la presunta segunda parte se narra ya desde la tercera persona.
27 Octavio Paz, El laberinto de la soledad, ed. de Enrico Mario Santí, Cátedra, Madrid, 1993"p&t9.;, *-rla pnmera se altera el orden cronológico con abundantes saltos atrás; la se-
EL "REALISMO MÁGICO" Y LO "REAL MARAVILLOSO" 611
610 LA NUEVA NARRATIVA: UNA rvIlTOGRAFÍA DE ESPERANZA Y DESENGAÑO

gund~ viene a remo~elar el ~rden. ,temporal y su sentido ilumina, en parte, lat ituaciónque advertimos a menudo en el mundo bíblico, en la novela de caba-
oscundades de la pnmera. SI el dialogo entre Dorotea y Juan Preciado se pro- ~eríasY hasta en el romancero tradicional.
duce cuando ambos están ya muertos (lo que el lector tendrá que descubrir La figura de Pedro Páramo constituye el primer núcleo significan te. Desde
través de confusos indicios), tras el artificio se descubre un Comala ya deshabi~ laperspectivadel cura de Contla es un factor desestabilizador de la Iglesia. In-
tado. El anterior, todavía verde y vivo, corresponde a las vivencias de Pedro Pá- clusoel padre Rentería (al que el de Contla le niega la absolución de sus peca-
ramo. Los tiempos del cacique fueron prósperos. Así recordaba aquel espaciQ dós),en la línea de San Manuel Bueno, mártir (1930), de M. de Unamuno, y El
poder y la gloria (1940), de Graham Greene, admite que "fue creciendo como
mítico la madre de Juan Preciado.
La lluvia aparece como un signo de vida (así se entiende también en la civi- unamala yerba". Pese a que "las tierras de Comala son buenas", sus frutos son
lización maya) y no parece casual que junto a ella surjan en la novela los úrücos ácidos.Pero las tierras, paradójicamente, se pierden definitivamente cuando
indios del relato: "De Arango han bajado los indios con sus rosarios de fnanza: redroPáramo, tras la muerte de Susana San Juan: "desalojó sus tierras y mandó
nillas, su romero, sus manojos de tomillo. [... ] Entre los surcos, donde está na- quemarlos enseres [... ] Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en rui-
ciendo el maíz, corre el agua en ríos". El mundo racial de Juan Rulfo está inte- nas~.Dorotea aparece como la testigo y superviviente del abandono de las tie-
grado por mestizos, aunque esta breve aparición del indígena, vinculado al rras. Las guerras cristeras acaban de arruinar Comala. En el origen, por consi-
agua, al mercado y al maíz, responde al enraizamiento deliberado en una socie- guiente,de la destrucción de Comala se encuentra una pasión amorosa: "Y todo
dad agraria que sigue conservando vivas las esencias primitivas. Responde todo porlas ideas de don Pedro, por sus pleitos de alma. Nada más porque se le mu-
ello al protopasado de Pedro Páramo. En el fragmento elegido por Rulfdpara riósu mujer, la tal Susanita. Ya te has de imaginar si la quería". Pedro Páramo,
ubicar la función viviflcadora (y, a la vez, destructora del agua), el enlace conla aunqueconstruye la ficción sobre la crítica del terrateniente, puede entenderse
nota falsamente costumbrista 10 constituye la figura de Justina Díaz, A su p~ó, timbiéncomo una novela de amor. Pedro Páramo espera treinta años a Susana.
junto a la iglesia los indios del mercado la contemplan. Ella les comprará tinas Su pasión procede de los días de infancia, cuando, siendo ambos niños, se baña-
hojas de romero. Justina, aya de Susana San Juan, le lleva la noticia de la muer- ban juntos en el río. El cacique pretende comprársela a su padre, el minero Bar-
te de su padre, asesinado por orden de Pedro Páramo. Pero la noticia no la';ór~ tolomé,que llega a definido como "la pura maldad". La figura de Susana San
prende. La aparición de aquél durante el sueño se entiende como una premoni-= Juanse construye paralelamente a la de Dolores Preciado. Su muerte significa el
ción. Son frecuentes las alusiones premonitorias descritas con un vago halo iniciode la empresa de su hijo Juan. Ambas contribuirán a derrocar la estructu-
sexual. También Inocencia Osario actúa como "mediador". En sus trances, ¿patriarcal que ha comportado la desertización de Comala y el abandono de
apunta el narrador, actúa "como hacen los gitanos". Será él quien pronostique la b~erra.La muerte de Susana constituye el motor desencadenante, no sólo de la
concepción de Juan Preciado: "esa noche no debía repegarse a ningún hombre ~gedia personal de Pedro Páramo, sino de la hacienda del cacique, La Media
porque estaba brava la luna". También el caballo sin jinete (¿eco lorquiano?)ae: Lúna,y de Comala. Ya enferma, recibirá la visita de su difunto marido, Floren-
be entenderse como el signo de la muerte de Miguel Páramo, que traerá toiisi- cio!-Laescena de la agonía de Susana, asistida por el padre Rentería, constituye
go un rosario de muertes. El uso de varios tiempos en un mismo párrafo recuer- un ejemplo narrativo de la meditatio mortis. A la escena, que no es una verdade-
da, una vez más, el comienzo de Cien años de soledad: "El padre Rentería 'se ~'confesión, asiste Pedro Páramo, quien, más tarde, tras el repique de campa-
acordaría muchos años después de la noche en que la dureza de su cama lohivo nasy las fiestas (incluida la aparición de un circo) que siguen a la muerte de Su-
despierto y después 10 obligó a salir. Fue la noche en que murió Miguel Pára- sana,decide vengarse: "Me cruzaré de brazos y Comala se morirá de hambre
mo". Los elementos mágicos puntean una narración que irá completandoq~Íl kl Y así lo hizo". La figura de esta enigmática mujer puede entenderse como
sentido a través de una fragmentación del texto. Por otro lado, Juan Preciado cl'anverso del cacique. Rulfo alude ambiguamente a las relaciones incestuosas
COn su padre. Nunca acaba de entendeda y su vida en común es presentada co-
no figura como hijo del amor sino del odio. Su concepción se produce en'úna
612 LANUEVANARRATIVA:
UNAMITOGRAFÍADE ESPERANZAY DESENGi\NO EL"REALISMOMÁGICO"Y LO"REALMARAVJLLOSO" 613

mo una serie de "noches doloridas". Rulfo se interroga retóricamente. ".~ pero toda la realidad transmitida a través del texto, caracterizado por el re-
cuál era el mundo de Susana San Juan? Esa fue una de las cosas que Ped < ~ b oral, por los diálogos, los sueños simbólicos y proféticos, se inscribe en un
. proceso d e 1ide al'izacion
ramo nunca 11egó a sab er "El " d e 1a llgura
t: ro ti~
femenina ' ro'do que es, en realidad, un submundo. La modernidad de Rulfo consiste en
~ -
concebido de tal manera que, tras la efusión amorosa, Pedro Páramo conc\~ti eliminarlas coordenadas espacio-temporales tradicionales y tratar la trama
"Una mujer que no era de este mundo". Su muerte tiene connotaciones re~ fragmentariaY oscura creando una dimensión imaginaria. Cuanto parece real
sas: se pierde "siguiendo el camino del cielo", como la Asunción de la Vi,; ¡inlo es. El orden cronológico responde a la intencionalidad final. Todo viene a
María; en tanto que Pedro Páramo "se fue desmoronando como si fue~ conducira la destrucción de Pedro Páramo y su mundo. El agobiante calor, que
montón de piedras". Su idealización extremada permite considerarla co un, dominael conjunto de la novela, responde, como indica Yvette Jiménez de
un signo de vida. (El símbolo del romero comprado a los indios puede enten~ Báez,a "una atmósfera y a un tiempo de carácter solar" que se identifica con lo
como un recuerdo del "árbol de la vida", tradicional en México). El desceñsode masculinoy patriarcal. No puede concluirse precisando que El Llano en llamas
Susana al fondo de un pozo, en la mina de su padre, donde hallará, en lugardel CJJrriplementaPedro Páramo. Brotan de la misma raíz, pero la novela de Rulfo
oro deseado, un esqueleto, debe interpretarse también simbólicamente, lCOlQo funcionacon plena autonomía. '
esencialidad femenina, principio telúrico de la fecundación. La posición fetalen Sus textos cinematográficos, reunidos en 1980, El gallo de oroy otros textos
la que muere parece retornada al origen. Rechaza inicialmente los auxilios espi- fi1ra el cine, por Jorge Ayala Blanco, fueron escritos entre 1959 y 1964. Pese a
rituales del sacerdote y cree tan sólo en la existencia del infierno. . que El gallo de 01'0 posee indudables méritos literarios, su funcionalidad, ajena a lo
La superstición domina Comala, condenada por un pecado de origen. estrictamente literario, nos obliga a no tomarlo aquí en consideración, como
También sus habitantes tienen conciencia del pecado. En este sentido, mediati- hacemos igualmente con sus aportaciones al mundo de la antropología y el
zado por la realidad social real de Jalisco, Rulfo no hace sino presentar:¡;r{tica_ folklore.Yvette Jiménez de Báez lo interpreta como "una sátira que alude al
mente el papel de la Iglesia mediante la figura del padre Rentería que acabaal- puntode vista omnisciente -a diferencia de otros textos- y asume plenamen-
I

zándose en armas en la revuelta cristera. Se ha mostrado incapaz de enfrentarse tela denuncia". 28


a Pedro Páramo, antes lo apoya en sus desmanes, niega a varios personajes su
perdón, incluido el hijo de Pedro Páramo de quien afirma: "no alcanzarás nin- BIBLIOGRAFfA
guna gracia". (La muerte del hijo supone la eliminación del futuro.) Sin embar-
go, ello no le impedirá aceptar el dinero de su padre. El diálogo elíptico entre el ANDERSON IMBERT,ENRIQUE,El realismo mágico y otros ensayos, Monte Ávila,
sacerdote y Dios culmina con una frase sentenciosa: "Está bien, Señor, tú.ga- Caracas, 1976.
nas", que no disimula su sed de venganza. Pero el novelista elude pronunciarse BENEDETTI,MARIO, Letras del continente mestizo, 2a ed., Arca, Montevideo,
sobre la responsabilidad del sacerdote al alistarse en la facción armada. El padre 1962.
Rentería recluta sus partidarios entre los campesinos desilusionados, abandona BENfTEZ ROJO,ANTONIO(comp.), Recopilación de textos sobreJuan Ruljo, Centro
dos a su suerte por el cacique que ha actuado como otro mal padre. La' actitud de Investigaciones Literarias-Casa de las Américas, La Habana, 1969.
de Pedro Páramo frente a los hombres alzados responde a la cínica función del BRUSHWOOD, JOHN S., The Spanish American Novel. A Twentieth-Century Sur-
cacique. A los trescientos hombres de la partida, les suma otros trescientos de vey, University ofTexas Press, Austin, 1975.
los suyos. Más adelante llegan hasta Comala los heridos: "Parece que se encon- CARPENTIER, ALEJO,"De 10 real-maravilloso americano", en El reino de este mundo,
traron con unos que se dicen villistas". Y cuando su emisario Damasio vieje a
pedirle dinero le aconseja que asalte Concia: "está que hierve de ricos. O!útales 18 Yvette Jiménez de Báez, Juan Ruljo, del páramo a la esperanzo, Una lectura critica de su obra, Fondo de
tantito 10 que tienen". Las luchas civiles se solapan con el trasfondo de la tiern. Cultura Económica, México, 1990, p. 258.
614 LANUEVANARRATIVA:UNAMITOGRAFÍADE ESPERANZAYDESENGAÑO EL"REALISMOMÁGICO"YLO "REALMARAVILLOSO" 615

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