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La importancia de las palabras clave

Identificación de palabras/frases clave de tu tema

Para iniciar la búsqueda en internet en torno al tema que


nos interesa, lo primero es identificar nuestras palabras o
frases clave.

¿Cómo se hace?

No existe un solo camino para llegar a las palabras o


frases clave. A continuación presentamos un proceso en
tres fases que esperamos te resulte útil.

Fase I: Palabras esenciales

Trata de plantear en una oración cuál es tu tema de


investigación. Recuerda que en el mundo de la
investigación, un tema no es sólo un tópico, sino un
ángulo o aspecto específico que nos interesa. A menudo
es más fácil identificarlo a partir de una pregunta, de una
hipótesis (o supuesto) o de un problema.

Ejemplos:

1. Pregunta: ¿Por qué cada año decrece la migración


de mariposas monarca a México?

2. Hipótesis o Supuesto: Al parecer, los jóvenes


paulatinamente están reemplazando la comunicación
oral por mensajes textuales a través de dispositivos
electrónicos.

3. Problema: El mundo necesita cada vez más


ciudades amigables ante una población creciente de
ancianos activos y personas con discapacidad.
A partir del planteamiento de nuestro tema, podemos
decantar las primeras palabras esenciales. Esta primera
fase funciona como si pasáramos nuestra pregunta,
hipótesis o problema por un colador y nos quedáramos
sólo con las palabras esenciales. Lo primero es quitar
artículos, pronombres, conjunciones y demás elementos
gramaticales accesorios. Es probable que también
podamos prescindir de adjetivos, adverbios e incluso de
algunos verbos o sustantivos. Por lo general, nos
quedaremos con sustantivos y algunos verbos que
expresen la esencia de nuestro tema.

Fase 2: Experimenta con tus palabras esenciales


para medir su pertinencia

Realizamos un experimento con nuestros tres ejemplos


anteriores. Al pasarlos por la “coladera”, obtuvimos estas
palabras esenciales.

1. Decrece migración mariposa monarca (no usamos


“mariposa monarca” entre comillas pues a menudo
son referidas sólo comomonarca)

2. Jóvenes oral textual “dispositivos electrónicos”


(nótese que conceptos como “dispositivos
electrónicos” se manejan como una unidad, pues
cada uno de manera independiente generará muchos
resultados que se apartarán del tema; oral y textual,
aunque son adjetivos, en este tema son medulares)

3. “Ciudades amigables” ancianos discapacidad


(con “ciudades amigables” pasa lo mismo que
con “dispositivos electrónicos”: si dejamos
independientes ambos términos, tendremos muchos
resultados no-relacionados con nuestro tema)
Cuando realizamos una búsqueda en Google Académico
con estas palabras, los resultados obtenidos fueron los
siguientes:

1. Las primeras cuatro palabras arrojaron 356


resultados más o menos relacionados con el tema.

2. El segundo grupo de palabras dieron como


resultado 308 resultados, aunque no directamente
relacionados con el tema de interés.

3. El tercer grupo de palabras reportó 64 resultados,


varios de ellos relacionados estrechamente con el
tema.

En los tres casos, estos resultados son perfectibles, para


ello pasamos a la fase 3.

Fase 3: Experimenta con cambios en tus palabras


esenciales

Se supone que las palabras clave se necesitan para hacer


búsquedas exitosas. Parecería entonces que no es lógico
sugerir hacer búsquedas cuando aún no tenemos bien
definidas las palabras clave; sin embargo, en esta fase es
altamente recomendable hacer algunas búsquedas
exploratorias, pues es de una las técnicas más efectivas
para afinar la lista de palabras clave.

Para mejorar los resultados obtenidos en la fase 2,


realizamos varios experimentos, dependiendo de lo
obtenido.

Continuamos con los ejemplos anteriores:

Sinónimos y denominaciones alternativas


Si al revisar los resultados vemos que los primeros 10 a
20 que encontramos con esas palabras no son relevantes,
seguramente aquello que buscamos se encuentra bajo
otras denominaciones.

Procedemos por tanto a buscar sinónimos o formas


alternativas de nombrar.

En el ejemplo 1, al cambiar Decrece por Reduce, dejando


las otras palabras iguales, obtuvimos 517 resultados, en
donde figuran muchos trabajos relevantes que no
aparecieron en la consulta previa. Al
sustituir Reduce por Desciende, los resultados llegaron a
1,100, aunque muchos de éstos se apartaban del
tema. Por tanto, inferimos que de los sinónimos
empleados, “Reduce” es el más conveniente.

En el ejemplo 2, al cambiar “dispositivos


electrónicos” por móvil los resultados se dispararon a
6,770, habiendo muchos relevantes para el tema, pero
también muchos no-relacionados. Al cambio anterior
agregamos la sustitución
de oral y textual por oralidad y textualidad, y los
resultados se redujeron nuevamente, ahora a 669, pero
fueron mucho más relevantes y cercanos al tema. Por
tanto, concluimos que “móvil” en lugar de “dispositivos
electrónicos” es más útil, pero combinado con “oralidad” y
“textualidad”.

El ejemplo 3 es el más desafiante, pues si bien la primera


búsqueda arrojó pocos resultados, éstos eran
relevantes. La mejora de las palabras no siempre es
cuestión de sustituir. Al cambiar “ciudades
amigables” por “ciudades accesibles”, los resultados se
redujeron a 28 y fueron menos cercanos al tema; esto
sucedió porque “ciudades amigables” es un término que
está en cierta forma acuñado y que ya tiene un
determinado posicionamiento en algunos discursos, lo que
no ocurre con “ciudades accesibles”. Al usar ciudades
accesibles (sin comillas) en combinación
con ancianos y discapacidad, los resultados aumentaron a
8,200, aunque muchos no fueron relevantes. Esto
sucedió porque separados, los términos de “ciudades” y
“accesibles” se asocian con gran variedad de temas. Un
último experimento fue probar
quitando ancianos o discapacidad. Al dejar “ciudades
amigables” +discapacidad, obtuvimos 144 resultados
bastante relevantes. Al usar“ciudades amigables”+
ancianos, sólo obtuvimos 71 resultados, aunque bastante
cercanos al tema. En este caso concluimos que ambas
búsquedas son convenientes, pero por separado, para
una mayor variedad de resultados.

En esta fase, prueba también con variantes entre singular


y plural, especialmente en frases entre comillas.

Como verás, hacer búsquedas exploratorias es una forma


de identificar los términos más usados, así como los
nombres alternativos para referirse al tema de interés.

TIP: Si no se te ocurren sinónimos para tus palabras


clave, en internet existen numerosos diccionarios de
sinónimos. También puedes probar con variantes, como
sustituir oral por oralidad.

Nuestras palabras en otros idiomas

Si ya has agotado los experimentos con tus palabras


clave en español, prueba buscar sus equivalentes en
inglés o en alguna lengua alterna si ello fuera relevante
para tu tema. Esta estrategia funciona siempre que
tengas algunas competencias de comprensión lectora en
la lengua alterna que elijas.

Para identificar la traducción de una palabra a otro idioma


en donde el campo de aplicación sea relevante, se sugiere
utilizar el IATE (InterActive Terminology for
Europe: http://iate.europa.eu/), que es un diccionario en
línea que tiene el valor agregado de poder enfocar las
consultas a un campo de aplicación determinado, es
decir, política, economía, ciencia, etc. Los idiomas en que
traduce son los de la Unión Europea.

Otro recurso valioso para buscar traducciones es el


Tesauro de la UNESCO, que “es una lista controlada y
estructurada de términos para el análisis temático y la
búsqueda de documentos y publicaciones en los campos
de la educación, cultura, ciencias naturales, ciencias
sociales y humanas, comunicación e información”
(http://databases.unesco.org/thessp/).

Las combinaciones es lo que funciona mejor

Como habrás notado al experimentar, las mejores


búsquedas combinan al menos dos palabras o
frases. Buscar palabra por palabra no es una buena
estrategia, pues ello arroja muchos resultados que no son
pertinentes. En una pesquisa exploratoria, lo ideal es
insertar en el campo de búsqueda de dos a cuatro
palabras o frases cortas, para acotar la consulta.

Símbolos que pueden ayudar a acotar resultados

Si bien veremos los operadores Booleanos en un tema


posterior, para tus búsquedas exploratorias basta por el
momento que manejes tres símbolos clave:
Las comillas: Encierra entre comillas frases que sean
una unidad de búsqueda, como “educación a distancia” o
“Revolución francesa” para que el buscador las reconozca
como tales. Esto aplica también para términos acuñados,
como “ciudades amigables”.

Los símbolos de menos (-) y más (+): Si en tu


búsqueda exploratoria detectas que obtienes muchos
resultados que no son pertinentes pero que entre sí se
repiten, es porque alguna(s) de tus palabras clave
también se asocia a dicho tema. Supongamos que tu
búsqueda es acerca de los juicios orales en Chile. Sin
embargo, aunque tus palabras clave son “juicios orales” y
“Chile”, obtienes resultados de otros países, como
México. En este caso, la forma de hacer más específica la
consulta es “juicios orales” +Chile -México; ello indica al
buscador que quieres todos los resultados que incluyan
los dos primeros términos y que excluyan el tercero.

Recuerda, la cantidad de resultados es importante, pero


también lo es la calidad de los mismos. Una combinación
entre resultados variados, pero relevantes es lo
ideal. Gran cantidad de resultados, en donde muchos de
ellos no son relevantes para nuestro tema, significa que
nuestras palabras no son lo suficientemente
específicas. Muy pocos resultados, aunque relevantes,
puede significar que nuestra búsqueda está demasiado
acotada o que existe poco escrito acerca de nuestro
tema.

TIP: Para las búsquedas exploratorias puedes usar


buscadores genéricos, como Google o Yahoo! o un
buscador académico de amplio espectro como Google
Académico.

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