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Preguntas orientadoras correspondientes a la tercera

unidad del curso

Construcción de subjetividades.

Alumna: Rosaly ruiz

1- La relación privado – femenino y público masculino. De


acuerdo a sus percepciones como grupo, ¿cómo creen que
han venido evolucionando estas relaciones y que
implicaciones consideran que han tenido en la fundación
de las nuevas subjetividades?
R/:
Cabe resaltar también que culturalmente en los seres humanos se han
adoptado ciertos patrones de conducta para diferenciar lo femenino y lo
masculino. La mujer y el hombre disfrutan de la misma situación y que
tienen iguales condiciones para la plena realización de sus derechos
humanos y su potencial de contribuir al desarrollo político, económico,
social, cultural y de beneficiarse de los resultados Ahora las cosas son
diferentes. Ya son cada día más las mujeres que salen a ocupar un
puesto en el campo laboral Las mujeres están tomando conciencia de la
importancia que tiene la búsqueda de la superación personal y su
preparación educativa, que les abrirán puertas que permitirán escalar a
puestos más altos y con mejor sueldo. En nuestros días, la
discriminación no ha desaparecido, sólo que las formas y maneras han
cambiado, el progreso social también ha traído nuevos mecanismos para
confrontar y violentar, por lo que la dimensión práctica se ha modificado
pero su trasfondo sigue perpetuándose generacionalmente.

2- ¿Por qué razones, posturas políticas liberales y


conservadoras no marcaron una diferencia significativa en
esa concepción de mujer vinculada a una identidad
biologizada y a un escenario privado?
R/:
Para responder a esta pregunta de manera más sólida es necesario no
sólo hacer referencia a la normatividad sobre la mujer, sino además,
tratar de establecer cuál era la visión que tenían tanto liberales como
conservadores sobre la mujer, se evidencia que ella no era pensada
como ciudadano de plenos derechos en la sociedad colombiana y no se
le dio a la mujer un estatus de igualdad con respecto al varón,

Dejaron cerradas las puertas de la participación política a la mujer, eso


sí, con eufemismos. Es claro, pues, que no se mencionaba a la mujer
como un individuo político, pero tampoco se le negaba explícitamente.
Dentro del ideal social y nacional

En estas circunstancias, en general, las mujeres de la sociedad


colombiana de este período no fueron ciudadanas en el pleno sentido de
la palabra, no ejercieron profesiones liberales, y aunque sí accedieron a
muchos oficios, en particular

3- ¿Qué piensan de la idea de M. Foucault de equiparar


instituciones como la escuela, el hospital, el ejército y la
cárcel como dispositivos para controlar y encauzar a las
personas y hacerlas dóciles y útiles?
R/:
Pienso que Con Foucault debemos entender la disciplina como “una
anatomía política hablamos de una serie de virtudes como son:
regularidad, exactitud, puntualidad, premura. Todas ellas reflejadas
en el horario escolar Para alcanzar estas características es necesaria
la existencia de un régimen disciplinario que aumente habilidades
útiles y fabrique cuerpos sometidos, ejercitados, dóciles, a través
de la creación de vínculos de coacción mediante técnicas minuciosas
Quizá nos dan hoy vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se
sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites y a
veces en el corazón de las ciudades una manera de someter los
cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular
sus fuerzas, en los hospitales, en el ejército, las escuelas, los
colegios o los talleres: la disciplina.
4- De acuerdo a la lectura de los distintos apartes de los
reglamentos citados en la lectura, ¿Cómo caracterizan el
sujeto – cuerpo femenino de la época?
R/:
Se ha marcado la diferencia entre ser hombre y ser mujer desde la
educación que cada uno ha recibido desde su niñez. En esta educación
se han generado construcciones tales como que la mujer es aquella
persona que debe preocuparse por los demás antes que por ella misma
y siempre debe estar dispuesta a servir y de la mejor manera. Por el
contrario, el hombre tiene la oportunidad de decidir sobre las demás
personas, puede exigir y equivocarse y, su estatus lo representa como
un ser único, fuerte, admirable y correcto

Se caracterizan de manera real y simbólica de acuerdo con la vida


vivida. La experiencia particular está determinada por las condiciones de
vida que incluyen, además, la perspectiva ideológica a partir de la cual
cada mujer tiene conciencia de sí y del mundo,

5- Atendiendo a una mirada construida desde la historia de


nuestro país, ¿cómo vinculan esa propuesta subjetiva del
pasado con el actual estado de cosas que definen nuestros
escenarios políticos y de participación?
R/:
Actualmente, la participación política de la mujer ha adquirido un nuevo
sentido, debido a los giros que implican las tensiones de integración de
ellas al desarrollo social, económico y cultural, Es claro que en las
últimas décadas en las sociedades se han dado cambios democráticos
relevantes en los que se hacen visibles los y las ciudadanas a través de
los mecanismos de participación; sin embargo, aún existen
circunstancias que distancian a las mujeres y a muchas de la esfera de
la política. Desde su subjetividad las mujeres han generado formas
diferentes de expresión de lo político. Y anteriormente. Es claro, pues,
que no se mencionaba a la mujer como un individuo político, pero
tampoco se le negaba explícitamente. Dentro del ideal social y nacional.
Podemos resaltar dos aspectos importantes. En primer lugar, el
desarrollo de la capacidad de sentir, pensar, expresar y actuar
políticamente desde lo individual y lo colectivo, la adquisición de una
conciencia política; y en segundo lugar, la preponderancia que en este
proceso tiene la socialización de los individuos en todos los ámbitos
sociales en los que se desenvuelven.

6- Esta es una pregunta literal del texto:


¿Por qué no se forma, en el ámbito universitario, para la
reflexión de nuestros actos subjetivos de género?
R/:
En el plano personal y de las identidades persisten mecanismos y actos
de discriminación complicados, cuyas implicaciones dependerán de la
posición socio-cultural La discriminación es un fenómeno social que a lo
largo de la historia ha afectado a la humanidad a través de la opresión,
la segregación o la indiferencia debemos admitir que en el contexto de
los vínculos humanos, sea cual sea el ámbito en el cual tengan lugar,
existe la tendencia a la discriminación y a la exclusión de aquellos a los
que se consideran inferiores y débiles. Como los agentes educativos
permanecen atrapados en su accionar en experiencias constantes y
cotidianas de inequidad de género.

7- El texto desarrolla de forma bastante detallada un proceso


de indagación acerca de cómo se gestionan las diferencias
de género y que actos simbólicos las institucionalizan. ¿El
grupo como percibe y vivencia este proceso?
Las relaciones entre las mujeres y los hombres desempeñan un papel
importante tanto en la plasmación como en la evolución y
transformación de los valores, las normas y las prácticas culturales de
una sociedad, los cuales, a su vez, determinan dichas relaciones. De
hecho, son relaciones que evolucionan con el tiempo y en las que
influye una matriz de factores socioeconómicos, políticos y culturales.
Los cambios en la combinación de esos factores pueden afectarlas de
manera positiva o negativa. Por ejemplo, durante el siglo pasado
cambios importantes, como la incorporación de un gran número de
mujeres a la fuerza de trabajo y a la política, o su mayor disponibilidad
de medios de control de la reproducción, alteraron considerablemente
las relaciones entre las mujeres y los hombres. Un aspecto básico de
esta dimensión se refiere a la manera en que esos factores
socioeconómicos y políticos evolucionan y se combinan para incidir en
las relaciones entre mujeres y hombres

El fenómeno de las desigualdades y exclusiones sociales es antiguo; lo


encontramos en las diferentes sociedades humanas cualquiera sea su
base organizativa sin embargo, las desigualdades y exclusiones son
resultados simultáneos de la sociedad moderna capitalista

8- Desde la psicología como disciplina, ¿qué consideraciones


se pueden hacer en relación a los procesos de
individuación y de subjetivación propuestos en la lectura?
R/:
Desde este punto de vista, se debe realizar un
reconocimiento de la población, rescatando su identidad,
permitiendo a los individuos el re aprender de los demás.
Reforzando el trabajo en equipo y la construcción de
subjetividades desde su entorno.

9- El término segunda modernidad, ¿a que alude y como


afecta la configuración de la subjetividad política? (es
decir la subjetividad de la participación.
R/: El término segunda modernidad. Sugiere, la disolución
de lo colectivo y de instituciones que han marcado pautas
a través de los años, propone la individualización de los
sujetos. Esto implica que sea más difícil la participación
social en grupos y partidos, también dificulta el ponerse
de acuerdo o el poder elegir x o y planteamiento.
10- “Acá la gente está como anestesiada”. “La gente acá
es muy pasiva”. “No queremos hacer más, que hagan
otros”. Estas son expresiones muy actuales en nuestros
escenarios de participación política. Es el sujeto político
actual, inscrito en la cultura del desencanto. De acuerdo
con el texto, ¿Qué esta sucediendo con el sujeto que
participa?
R/:
Este sujeto que participa muchas veces es víctima de
engaños y de rompimiento de compromisos, haciendo que
se resientan y se excluyan de la participación política. Este
sujeto siente que lo manipularon y que sus pensamientos
no son tenidos en cuenta.

11- ¿Cómo caracterizar la participación de los jóvenes en


los escenarios políticos expuestos en la lectura? ¿Desde
dónde podemos pensar en un sujeto político juvenil?
R/:
Se puede realizar con la intervención de los adolescentes
en jornadas de inclusión, debates y foros, en donde se
escuchen sus planteamientos y sus prioridades.
El sujeto político juvenil es el que vendrá a determinar las
problemáticas juveniles y a encontrar la manera de
gestionar las posibles soluciones en todos los aspectos
que a ello compete.

Referencias Bibliográficas

Aristizabal, M. (2005). Cuerpo, ciudadanía, subjetividad. La


relación de tres conceptos en la educación de las mujeres
del siglo XIX. Historia de la Educación Colombiana, ISSN
0123-7756, Nº. 8. págs. 117-134. Recuperado de:
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Espejo, R. (2015). Interacción Simbólica en un Acto de


Subjetividad de Género. Formación Universitaria, ISSN-e
0718-5006, 8(5), págs. 43-58. Recuperado de:
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Pellizzari, M. (2014) Subjetividades y experiencias de


participación en el noroeste de Córdoba lo colectivo en tanto
posibilidad e imposibilidad. Perspectivas de la comunicación,
ISSN-e 0718-4867. 7 (1), págs. 25-42. Recuperado de:
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