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ANIMISMO

Salma

Karol

Ana

Camila

El animismo (del latín anima, ‘alma’) es un concepto que engloba diversas creencias en las que tanto
objetos (útiles de uso cotidiano o bien aquellos reservados a ocasiones especiales) como cualquier
elemento del mundo natural (montañas, ríos, el cielo, la tierra, determinados lugares
característicos, rocas, plantas, animales, árboles, etc.) están dotados de alma o consciencia propia.

Si bien dentro de esta concepción cabrían múltiples variantes del fenómeno, como la creencia en
seres espirituales, incluidas las almas humanas, en la práctica la definición se extiende a que seres
sobrenaturales personificados, dotados de razón, inteligencia y voluntad, habitan los objetos
inanimados y gobiernan su existencia. Esto se puede expresar simplemente como que todo está
vivo, es consciente o tiene un alma.

En África el animismo se encuentra en su versión más compleja y acabada, siendo así que incluye el
concepto de magara o fuerza vital universal, que conecta a todos los seres animados, así como la
creencia en una relación estrecha entre las almas de los vivos y los muertos. En otros lugares el
animismo es en cambio la creencia en que los objetos (como herramientas y fenómenos naturales)
son o poseen expresiones de vida inteligente.

Características generales

 La vida de los ancestros continúa después de la muerte.


 Se puede interactuar directamente con los espíritus.
 Se reconoce la existencia de una gran variedad de espíritus y dioses.
 El alma puede abandonar el cuerpo durante trances o sueños.
 Se cree en la mediación de personas sagradas: chamanes, brujos.
 Hay seres espirituales que viven en el alma o espíritu del ser humano.
 Se fusionan conceptos: individuo-comunidad, presente-pasado, objeto-símbolo.
 Se realizan ofrendas o sacrificios expiatorios.

Origen

Sus orígenes no son precisables al contrario que las religiones proféticas, siendo junto al
chamanismo una de las más antiguas creencias de la Humanidad.

Diversos investigadores —como Edward Burnett Tylor, Herbert Spencer, Andrew Lang y otros—
creían que el "salvaje" comenzó a creer en el animismo debido a la contemplación de ciertos
fenómenos. Se formó una animada controversia entre los dos primeros acerca del orden de sus
respectivas listas de fenómenos. Entre estos se encuentran el trance, la inconsciencia, la
enfermedad, la muerte, la clarividencia, los sueños, las apariciones de muertos, los espectros, las
alucinaciones, los ecos, las sombras y los reflejos.

Fundador: Edward Burnett Tylor

Tylor fue quien describió el origen de la religión y creencias primitivas en términos de animismo.

Tylor es el primero en señalar su importancia, el animismo es el estadio original de la evolución


religiosa.

También, sostenía que las sociedades no occidentales usaban el animismo para explicar por qué
sucedían las cosas. El animismo sería así la forma más antigua de religión, lo que explicaría por qué
los seres humanos desarrollaron las religiones para explicar la realidad.

Sostiene que la base de toda religión es animista, pero reconoce el carácter no humano de los dioses
del politeísmo. En la mayoría de los casos, el panteón de dioses está formado por una multitud de
espíritus con forma a veces humana, a veces animal, que no tienen signos de haberse encarnado
alguna vez. Los dioses del Sol y de la Luna, los dioses del fuego, del viento y del agua, los dioses
oceánicos, y por encima de todos los dioses del cielo, no muestran signos de haber sido fantasmas
en ningún período de su historia.

Libro sagrado

El animismo no posee libro sagrado puesto que éstas creencias son transmitidas por tradición oral.

Creencias del animismo

El principio general del animismo es la creencia en la existencia de una fuerza vital sustancial
presente en todos los seres animados, y sostiene la interrelación entre el mundo de los vivos y el de
los muertos, reconociendo la existencia de múltiples dioses con los que se puede interactuar.

Vida después de la muerte

La mayoría de los sistemas de creencias animistas sostienen que existe un alma que sobrevive a la
muerte del cuerpo. Creen que el alma pasa a un mundo más cómodo, de abundantes juegos y
cultivos agrícolas continuos. Otros sistemas, como el de los Navajo de América del Norte, aseguran
que el alma permanece en la Tierra como fantasma, a veces malvado.

Otras culturas combinan estas dos creencias, y afirman que el alma debe escapar de este plano y no
perderse en el camino, de lo contrario se volvería fantasma y vagaría durante mucho tiempo. Para
el éxito en esta tarea los supervivientes del muerto consideran necesario realizar funerales de duelo
y adoración a los ancestros. En las culturas animistas a veces los rituales no son realizados por los
particulares sino por sacerdotes o chamanes que se supone poseen poderes espirituales más
grandes o diferentes a la experiencia humana normal.

Ubicación

Se encuentran trazas de animismo en África al sur del Sáhara, Australia, Oceanía, sudeste y centro
de Asia y en toda América. La arqueología y la antropología estudian el animismo actualmente
presente en las culturas indígenas.
Los basutos sostienen que una persona que camina por la orilla de un río puede perder la vida si su
sombra toca el agua, ya que un cocodrilo podría engullirla y arrastrar a la persona dentro del agua.
Y en algunas tribus de Norte y Suramérica, Tasmania y en la Europa clásica, se encuentra el concepto
de que el alma se identifica con la sombra de una persona.

En cambio, en la cultura occidental hay conexión entre el alma y la respiración. Esta identificación
se encuentra tanto en los idiomas indoeuropeos como en las lenguas semíticas.

Para algunas culturas indígenas de América y en las primeras religiones romanas, la costumbre de
recibir el último aliento de un moribundo no era sólo un deber piadoso sino el medio de asegurarse
de que su alma se reencarnaría en el vientre de una nueva madre, y no quedaría como un fantasma
errante.

En conclusión, se muestran estos ejemplos para mostrar que el animismo se encuentra en todas
partes, no hay un lugar específico en el cual se concentre del todo.

Situación actual

Al sur de las civilizaciones históricas de Egipto y de Etiopia, en la zona central del continente africano,
aún viven pueblos que mantienen cultos animistas que han ido adoptando a sus circunstancias
actuales.

Se calcula que más o menos 2.000 millones (tercera parte de la población mundial; algunos dicen
que hasta 40 % de la población) practica una forma de animismo, aun si es parte de una religión
formal, por ejemplo, Espiritismo y catolicismo en Brasil, propiciación de Jinn (espíritus) en el
Islamismo.

Fiestas, celebraciones o ritos

Humanos pueden ayudar a mantener la harmonía del universo por sus observancias rituales.

Ritos de grupo:

1. Ritos de etapa de la vida: nacimiento, nombramiento, pubertad, matrimonio, muerte

2. Dramas rituales acerca del principio y la historia sagrada. Usados para crear un enlace entre los
humanos, la tierra, y lo espiritual.

3. Grupos se reúnen para un rito de purificación, por ej. El sudadero.

4. Peregrinación a lugares sagrados muchas veces son comunales.

5. Sacrificios (Ya no humanos)

Ritos individuales:

1. Al cazar animales o recoger alimentos, las personas muchas veces da una ofrenda antes de llevar
la planta o animal, y pide perdón.

2. Los individuos buscan a espíritus guías o visiones personales.


3. Ritos de purificación (especialmente después de violar un “tabú.” Se efectúan en varias maneras:
ayunos, rasparse la cabeza, cortar las uñas, arrastrarse por medio de humo producido en un rito
complejo, lavarse con agua o con sangre, cortarse para dejar salir la maldad con la sangre, etc.

4. Sacrificios.