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Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación

Facultad de Historia, Geografía y Letras


Departamento de Historia y Geografía

Taller integrado de tiempo, espacio y cultura.

“Narrativas sobre el rol docente”

Curso: Sección 2B
Profesores: Daniel Riveros y Mauricio Vergara
Autor: Marcos Sánchez Ch.
Fecha de Entrega: 28/04/2019
¿Cómo y cuando nació mi amor por la Historia y mi búsqueda de convertirme en
profesor? Bueno, todo comenzó cuando era un niño, tenía 7 años de edad cuando
mis padres trajeron nuestro primer computador a la casa, tener esa máquina
cuadrada y blanca que hoy en día es un aparato arcaico era algo increíble, aunque
no lo usaba mucho ya que me aburría sin juegos en los cuales divertirme. El esposo
de mi prima, en ese entonces su novio, estudiaba ingeniería civil en informática, era
alguien muy cercano a los computadores y tuvo la tremenda amabilidad de
regalarme un juego para que me pudiera divertir, el juego era el “Age of Empires II:
The Age of the Kings”. Recuerdo que me pasaba horas frente al computador, era lo
más fabuloso que pude haber jugado en mi corta vida, jugar campañas de guerra
con William Wallace, Juana de Arco, Saladino, Genghis Khan y Federico Barbarroja
hicieron una explosión en mí, me fascinaba aprender la historia de cada uno de
ellos, saber lo que hicieron y el legado que dejaron en nuestro mundo, ese fue el
inicio del amor que le tuve a la Historia.
Mi vida con respecto a la Historia en el colegio, el Carolina Llona de Maipú, fue muy
significativa, era fue el ramo que más amé por sobre los demás, mis profesores de
Historia se llevaban mi total atención, siempre intenté ser el mejor en Historia, pues
es lo que más quería y debía demostrar que si amo la Historia, y lo demostraba con
mi participación en clases y claro, con las notas en cada prueba y trabajo. Cada dos
años, desde cuarto básico, debíamos realizar una prueba llamada Simce. La prueba
de Historia que hacía el Simce era la única que hacía a consciencia, las demás,
para mí, eran una pérdida de tiempo y así fue hasta la última en segundo medio.
Las clases en básica no fueron de vital importancia para mí, eran sencillas y poco
didácticas, básicamente lo típico, escribir lo que había en la pizarra y leer lo escrito
en el cuaderno para la prueba. Todo cambió cuando llegué a primero medio,
compañeros nuevos y profesores nuevos. Tuve la gran suerte de que mi profesor
jefe, Víctor Martínez, era mi profesor de Historia, jamás había tenido un docente
como el, sin duda el mejor profesor que había conocido en el colegio. Sus clases
eran excelentes, como buen profesor de Historia, le gustaba irse por las ramas con
ejemplos, pero jamás perdía el hilo de la materia en la que estábamos, y yo
participaba mucho en sus clases, conversaba con él mucho y desde temprano el
conoció mi amor por la Historia. Recuerdo muy bien que, cuando el hacía una
pregunta y nadie respondía, él me dijo un par de veces: - “Sácanos de este entuerto
Marcos, libéranos de este problema”. Jamás la había pasado tan bien con las clases
de Historia, el profe Víctor fue un importante factor para iniciar mi decisión sobre ser
profesor, ya que aún tenía una lucha interior sobre lo que haría en mi futuro, primero
quería ser Ingeniero Civil en Informática, por la cercanía que tenía con los
computadores y la Historia sería como un hobbie, pero esa pelea sobre mi futuro
terminaría después, con la victoria de la Historia por sobre la Informática.
Ya estando 2015, en segundo medio, continuaba amando las clases de Historia del
profe Víctor, pero este año sería mucho mejor, porque yo sabía que este año
veríamos el siglo XX entero, el siglo en el cual me manejo muchísimo, conflictos y
guerras por doquier. Y fue así como lo esperaba, clases excelentes que me
alegraban y me motivaban, esta vez yo era mucho más participativo, sentía que
debía participar mucho porque se hablaba de una época que amo y que domino
mucho. Fue así casi todo el año. Sin duda el mejor año de mi vida, tenía clases
excelentes, conocí a mis mejores amigos con los cuales sigo en un constante
contacto. A finales de este año cada alumno de segundo medio debía elegir a que
especialidad iría el próximo año: Administración, Electricidad o Gastronomía como
técnico profesional, o elegir el camino del Científico Matemático o Humanista. Yo
elegí el Matemático, una completa estupidez, porque en matemática me iba bien, y
quería ser Ingeniero, todo por la plata y los computadores.
Llegué a tercero medio el 2016, el peor año de mi vida, una basura total por donde
se viera, quedé en un curso distinto a mis compañeros, ellos se fueron al
Humanista, las matemáticas eran horriblemente difíciles, no se me daba