Está en la página 1de 5

Adaptaciones de la hoja

La forma y la estructura de la hoja están adaptadas a las condiciones en que vive la planta. Las
hojas típicas de regiones templadas, sometidas a una humedad moderada, son muy distintas de
las propias de regiones tropicales, húmedas o frías, y secas. Casi todas las hojas tienen un limbo
plano orientado para captar la mayor cantidad posible de luz solar; en cambio, las coníferas,
adaptadas a regiones frías y ventosas, tienen hojas aciculares que ofrecen una superficie mínima al
desecamiento, al agua y al viento. En plantas propias de regiones áridas, como el aloe, las hojas
suelen ser mucho más esponjosas y retienen gran cantidad de agua. Las hojas de muchas plantas
de las selvas tropicales están adaptadas para destilar por el ápice el exceso de humedad.

Espinas:

Con esta adaptación la planta consigue varias mejoras: se reduce la transpiración de las hojas, por
lo que previene la desecación; la fotosíntesis se desarrolla en el tallo; las espinas pueden impedir
que ciertos depredadores se alimenten de estas plantas; y obligan a los animales a alimentarse del
fruto, lo que beneficia en la expansión de las semillas a nuevos lugares.

Bulbo:

Esta modificación se trata de una masificación de hojas, por lo general carnosas, dispuestas sobre
un tallo corto que encierran, protegen y sirven como fuente de alimento al menos a una yema,
que a su vez puede desarrollarse y formar una nueva planta. El bulbo, que suele formarse bajo
tierra, tiene raíces que brotan del tallo. Los bulbos tunicados, como el de la cebolla, tienen hojas
superpuestas muy apretadas; los bulbos escamosos, como el del ajo, presentan una estructura
menos compacta.
Suculencia:

Esta adaptación se puede ver presente tanto en raíz, tallo u hojas. Se trata de un

engrosamiento en estas partes para conseguir almacenar la mayor cantidad de agua posible. En
realidad consiste en la creación de una gruesa capa de tejido de almacenamiento y la creación de
unos pelos en la superficie que ayudaran a captar el rocío.

Gracias a esta adaptación las plantas pueden almacenar agua y otras sustancias durante períodos
de sequía o habitar lugares secos.

Zarcillos:

Esta adaptación puede aparecer en hojas, tallo o raíz. El zarcillo una naturaleza morfológica muy
especial, que actúa como fijador gracias a su intensa excitabilidad al contacto. Son típicamente
filiformes, a veces ramificados, y presentan la capacidad de rodear los soportes (una planta o
cualquier objeto) y de este modo fijarse a ellos. Son órganos largos, delgados, volubles y de
sección circular generalmente.

La función que tienen en la planta, es la de ayudar a ésta a trepar por donde pueda (paredes,
otras plantas, etc.) ya que puede fijarse y agarrarse fácilmente a otras superficies.

Partes de la hoja de una planta

Limbo

Es la parte principal de la hoja, también se le conoce como lámina. Es la parte aplanada, delgada y
de color verde de las hojas compuesta por dos caras: la cara abaxial y la adaxial. La primera cara,
también llamada cara dorsal, inferior, hipofilo o envés, se dirige a la base del tallo; y la segunda,
también llamada haz, epifilo, ventral o superior, está en dirección al ápice.

Cuando la cada abaxial y adaxial tienen colores diferentes se le nombra como discolora, donde la
adaxial suele presentar un tono mucho mas oscuro, o sea, tiene un verde oscuro; mientras que al
tener ambas caras el mismo color, se le conocerá como limbo o lámina concolora.

esta parte de la hoja suele cambiar de aspecto acorde al grado de división del limbo, a la forma, y
al dibujo del margen. Es por ello que se dan a conocer diversos tipos de hojas como son las
simples, que solo poseen una lámina foliar sea esta hendida, entera, sectada o partida; y las
compuestas, que presenta diversos foliólos que se articulan en el raquis, encontrando varios tipos
como la pinnada, bipinnada, tripinnada y la palmaticompuesta.

Partes del limbo o lámina

Base: lugar donde se une el pecíolo.

Envés: cara inferior.


Borde: línea que delimita el contorno de la lámina.

Ápices o vértices: parte opuesta a la base.

Contorno: es el extremo o margen del limbo.

Haz: cara superior de la lámina.

Nervios o nervaduras: prolongaciones del pecíolo que crea el esqueleto. Esto es lo que da la
consistencia a la hoja de la planta.

El limbo o lámina puede al igual presentar diversas formas, encontrándose: elípticas, hastadas,
laceoladas, obronboidal, triangular, cordada, obtriangular, acicular, obovada, linear, etc.

Estípulas

Esta parte se halla encima de la vaina, específicamente a cada lado del pecíolo. Se muestra como
apéndice con diversas formas, ya sean de: órganos foliáceos, pelos, epsinas, escamas o glándulas.

Vaina

También se le conoce como base foliar. Se trata de la zona o parte ensanchada de la hoja donde se
inserta el pecíolo en el tallo. Se muestra cubriendo el tallo, siendo esta una pequeña dilatación
membranosa.

Esta base puede presentar una forma cordada, agua, cuneada, hastada, peltada, truncada o
sagitada.

Pecíolo

Es la parte de la hoja que crea una conexión entre la lámina y el tallo. Se muestra como un cabito
verde, flexible y delgado que presenta una forma cilíndrica. Se encarga de unir el limbo al tallo a
través de un ensanchamiento que se conoce como vaina. Posee un envés convexo y un haz
cóncavo o plano. Este lleva la savia al limbo a través de sus vasos conductores y a la vez acomoda
al limbo para que aproveche al máximo la luz del sol.

En algunas plantas el tamaño del pecíolo varía mucho, como es el caso de las planta irupé o
Victoria cruziana, el cual se muestra con un gran largo que llega a los 2 metros, al igual este se
llega a introducir justo en el centro del limbo.

Cuando el pecíolo no se visualiza en la hoja, o sea, cuando la hoja carece de peciolo, se le llama
como sésil o apecioladas sentadas. Mientras que las que sí disponen de pecíolo se les nombra
pecioladas.

Tallo

Es la parte de la planta que se conecta directamente con la hoja, transmitiendo a través de él la


savia y los nutrientes obtenidos.

Nervio central

Se trata de la línea que llega a dividir a la hoja en dos partes.


Nervio lateral

Es aquella línea que secciona la hoja en partes pero no en su totalidad.

estípulas

Se trata del punto de inserción que poseen las hojas.

Apice

Refiere a la terminación que presenta la hoja, el cual puede tener diversas formas, como: retuso,
agudo, acuminado, cuspidado, oncordado, atenuado, emarginado, truncado, mucronado, etc.