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“LA ECONOMÍA DE LA FUTURA NAVE ESPACIAL TIERRA”

En el año 1966 salió a la luz pública el ensayo titulado “The Economics Of The Coming
Spaceship Earth” escrito por Kenneth Boulding, un economista de origen inglés. Este escrito,
en donde el autor se refería al planeta como una “nave espacial” para resaltar los límites de
la tierra, en todo el contorno de los recursos y residuos naturales. De igual manera la
relevancia del asunto dio lugar a que Boulding incluyese las inquietudes por ámbitos de
medio ambiente, sociedad y economía, que desde hacía casi un siglo habían sido poco
tratadas en diferentes escritos; excepto cuando fue tocada en la publicación de “La cuestión
del Carbón” en el año 1865, que significo un aporte crucial al manifestar esta anomalía. Por
consiguiente, todas las parábolas utilizadas por el Economista, desde la “nave espacial tierra”,
posteriormente “economía del cowboy”, seguido de “econosfera” y finalmente “economía
del astronauta”, sirvieron para expresar de forma significativa los límites que tiene la tierra
en el “crecimiento económico”

Si se analiza un poco más a fondo y haciendo una comparación con la economía de la ciudad
de Santa Marta, se podrá evidenciar que los modos de producción se ven presionados a
cambiar con la finalidad de cumplir la meta, y no es un misterio que la meta no es más que
el agotamiento de los recursos, arrasando todo a su paso. Son muchas las asociaciones,
inversionistas y agremiaciones que observan a Santa Marta como aquella entrada de ingresos,
aunque ese pensamiento no está del todo mal, es lógico pensar que una ciudad con tantas
riquezas se puede hacer provecho todo lo que ofrece, pero las practicas con las que se apuntan
para la realización de la actividad y puede considerarse como un “cáncer”, es que la
contaminación de los mares no se genera simplemente por los usuarios o consumistas, sino
que va de la mano con la calidad, prevención y conservación de aquellos que brindan
servicios, los cuales se olvidan de los cuidados que se deben tener para preservar el paisaje
de estas zonas. Dicho lo anterior, si se puede observar la economía del vaquero en Santa
Marta, partiendo del hecho que los recursos existen son limitados y en algún momento
pueden acabarse, aunque el autor plantea que es algo obsoleto o antiguo hacer la comparación
de la economía del vaquero con la economía actual, es evidente que por muy tonto que
parezca, a los seres humanos se les borra de la memoria, que el mundo cuenta con recursos
escasos y no ilimitados como la plantea la del vaquero y por ende, generaría grandes costos
al medio ambiente.

En si la vida en la tierra no es más que la captación y la reproducción de energía que el medio


provee, la base de la cadena alimenticia de todos los organismos vivos es la energía solar,
por eso por más cerrado que imaginemos un sistema en el cual habiten organismos vivos por
ejemplo una ciudad, este no puede ser del todo cerrado ya que por lo menos necesitan los
inputs solares para la sustentabilidad de la vida, sin embargo, podemos imaginar el caso
hipotético en el que una ciudad se comporte como un sistema semicerrado o a lo mas no tan
abierto como la mayoría de ciudades lo son.

La Tierra cerrada del futuro requiere unos principios económicos que sean diferentes de los
del planeta abierto del pasado. Para ilustrar esto gráficamente, me siento tentado a denominar
a la economía abierta “economía del cowboy”, pues el vaquero, resulta un tipo representativo
de las llanuras ilimitadas y puede asociarse también al comportamiento derrochador,
explotador, romántico y violento, que es característico de las sociedades abiertas. La
economía cerrada del futuro puede denominarse, análogamente, la “economía del
astronauta”, en la que la Tierra se ha convertido en una única nave espacial, sin reservas
ilimitadas de nada, debido a su extracción y a la contaminación, y en la que, por tanto, el
hombre debe hallar su lugar en un sistema ecológico cíclico que sea capaz de una
reproducción continua de las formas materiales, aun cuando no pueda evitar la utilización de
inputs de energía. La diferencia entre los dos tipos de economía resulta más clara en las
actitudes hacia el consumo. En la economía del cowboy el consumo se considera algo
positivo y la producción también; el éxito de la economía se mide por el rendimiento de los
“factores de producción”, una parte de los cuales es extraída en diferentes proporciones de
las reservas de materias primas y objetos no económicos, mientras otra parte son residuos
que se añaden a los sumideros. Si hay unas reservas infinitas de las que se pueden extraer
materias primas y en las que es posible depositar los desechos, entonces el flujo de recursos-
residuos será un buen patrón de medida del éxito de la economía.

El mundo moderno es sin duda un sistema abierto en la forma como la materia, la energía y
la información de distintas partes interactúan entre sí, creando la ilusión que los recursos que
tenemos son casi infinitos e inagotables, esta manera de ver el mundo no es una concepción
moderna sino una muy antigua heredada hasta nuestros tiempos. En las palabras de Boulding
“Los hombres primitivos, y en gran medida también los de las primeras civilizaciones,
creyeron que vivían en un mundo plano prácticamente ilimitado”. Desde las primeras
ciudades hace miles de años hasta los grandes centros urbano de hoy en día, el
comportamiento sistemático ha sido abierto, es muy difícil imaginar un sistema totalmente
cerrado en el que la vida, incluso la humana fuera posible.

Ahora que nos enfrentamos al aislamiento tenemos que darnos a la búsqueda de nuevas
formas de generar energía con los pocos inputs que recibiríamos del exterior, alternativas
como la energía solar, la energía eólica o la energía producto de la descomposición de
materias orgánicas. La teoría económica tradicional nos ha enseñado que se está mejor
económicamente siempre que nuestras empresas produzcan más y nuestros hogares
consuman más, sin embargo, esta no es más que una premisa de economía de vaquero que
pasa por alto los procesos de desgaste y de no reutilización que producir y consumir implican,
en nuestra nueva economía del astronauta con un sistema prácticamente cerrado esto no
puede significar el bienestar económico puesto que al no recibir recursos del exterior se debe
aprovechar lo que se tiene y evitar a toda costa el despilfarramiento. Por ello la principal
actividad económica de nuestra nueva santa marta sería el reciclaje.

Debe quedar claro que los recursos se encuentran en un área limitada, que la economía de la
nave espacial está representada como el planeta tierra con dichos recursos limitados y es aquí
donde el autor pretende mirar o que se llegue a la metamorfosis de la economía del vaquero
a la economía del astronauta. Este tipo de economía resalta por la efectiva gestión de los
recursos finitos.

Adicionalmente, las actividades mineras que han afectado tanto al medio ambiente como a
las comunidades; la economía del cowboy no solo absorbe cada recurso, sino que a su paso
desplaza comunidades y con ello, las tradiciones, sus paisajes y la cultura de las etnias. Con
el paso de los años, este tipo de economía ha alterado la fertilidad de los suelos, contaminado
las fuentes hídricas que sirven de sustento para las poblaciones y urbes más cercanas.

El acelerado crecimiento económico, social, político y tecnológico han generado fuertes


cambios en el planeta tierra y son sinónimo de preocupación por parte de los gobiernos, pero
que aún falta mucho por trabajar, como dicen coloquialmente: “falta mucha tela por cortar”
en estos asuntos que son transcendentales y que a veces prefieren omitirse. La minería es una
de las actividades de extracción tienen efectos devastadores en el medio ambiente y que a su
vez deja una huella en las comunidades aledañas, ponerles precio a estos daños es algo
inalcanzable, porque la naturaleza poco a poco va pasando su cuenta y con ella el cambio
climático.

En la actualidad nos encontramos en un largo proceso de modificación de la naturaleza de la


imagen que el hombre tiene de sí mismo y de su medio. Los hombres primitivos, y en gran
medida también los de las primeras civilizaciones, creyeron que vivían en un mundo plano
prácticamente ilimitado. Casi siempre había algo más allá de los límites conocidos de los
territorios poblados, y durante la mayor parte del tiempo que el hombre ha estado sobre la
Tierra, ha habido algo parecido a una frontera. Esto es, siempre había algún otro sitio donde
ir cuando las cosas se volvían demasiado difíciles, a causa del deterioro del medio natural o
de la estructura social de los lugares en los que vivía la población. La imagen de la frontera
es probablemente una de las más ancestrales de la humanidad y no resulta sorprendente que
nos cueste trabajo librarnos de ella.

Podría objetarse que las reflexiones que se han llevado a cabo por mi parte no tienen ninguna
repercusión en los inconvenientes personales directamente, sino que solo tienen relevancia a
lo largo de mucho tiempo. Mi argumento para decir lo anterior, es que en el pasado algunos
dramaturgos se enfrascaron en solucionar los inconvenientes en el corto plazo del medio
ambiente, más exactamente de la calidad de su aire. Indudablemente, la mayoría de los
inconvenientes directos de contaminación del aire y/o de los cuerpos de aguas nacen a raíz
de las falencias en el método de los precios, por ende, casi en su totalidad se solucionarían
mediante una política fiscal en el aumento de los gravámenes enmendadores. El contexto es
que se tendría que invertir una mayor cantidad de recursos a la prevención si se tuviera que
cancelar por los daños causados a las demás vidas. Esta tesis, hace referencias a “economías
y deseconomías externas”, que son conocidas por los economistas y no es ideal recordado.
El problema del “sistema de precios” tienen su origen en “la ley de responsabilidad civil” es
evidentemente impropia para corregir las falencias en este sentido, dado que su impacto es
general y no afecta particularmente a una persona, las soluciones habituales instituidos en “la
ley civil” son perfectamente escasos e impropios. Se exige, sin lugar a dudas, la creación de
una normatividad especifica para atender estas situaciones y, a pesar de que se crea
dificultoso de lograrlo en el campo de actividad.

Por otra parte, no solo la materia y la energía se enfrentar a procesos entrópicos producto del
consumo, la información también enfrenta este problema puesto que hay conocimientos que
se pierden a través del tiempo y no trascienden de generación a generación, el mismo
Boulding señala “La cuestión de si existe algo semejante a la entropía en el sistema de
información es un enigma, aunque de gran interés. Ciertamente, hay muchos ejemplos de
sistemas sociales y culturas que han perdido conocimientos, especialmente con el paso de
una generación a otra, y en las que como consecuencia de ello la cultura ha degenerado”.

Según Ramón Tamames (1974), posiblemente la mas completa sinopsis sobre la tesis de
Boulding en referencia a este ámbito, estaría compuesta por la famosa expresión, en la que
el estudioso economista británico dice “Todo el que crea el crecimiento exponencial puede
continuar indefinidamente en un planeta finito o este loco o es economista”. En sinopsis,
Boulding fue un genio lleno de ideas brillantes que dono su área, que por conocer
perfectamente la no relación directa entre los “sistemas sociales y los naturales” se enfrentó
y acusó al estado nacional de contabilidad que regía en su sistema, al no darle importancia a
los stocks, y si a los flujos, y que visiblemente desconocían el verdadero valor del crecimiento
económico sin limites dentro de una tierra restringida (p. 79).

Luego de que el Consejo Superior de la Universidad del Magdalena respaldara la adopción


de la Política de Sostenibilidad de la Alma Máter, se empezaron a conocer reacciones sobre
este novedoso proceso que tiene como objetivo implementar una cultura de sostenibilidad de
manera integral en todos ámbitos universitarios y con la participación de los diferentes
estamentos que conforman la Institución. La Política de Sostenibilidad agrupa todas las
iniciativas que esta Casa de Estudios Superiores ha venido implementando para ser más
sostenible y lograr desde un cambio cultural hasta una transformación en los procesos que se
desarrollan buscando dar ejemplo y que toda la comunidad universitaria logre apropiar la
sostenibilidad como una impronta y un sello institucional.

Es importante mencionar que la política se diseñó para que fuera integral, y contara con las
tres dimensiones de la sostenibilidad como son temas ambientales, pero también líneas
sociales y económicas.
Referencia Bibliográfica

Boulding, K. E. (1975). LA ECONOMÍA DE LA FUTURA NAVE ESPACIAL TIERRA1.


Servei de Publica-tions, Facultat de Ciències Economiques, Universitat de Barcelona.
Recuperado de:

http://www.usfx.bo/nueva/vicerrectorado/citas/ECONOMICAS_6/Economia/45%20k
e%20boulding.pdf

Rodríguez, I. (2012). La “nave espacial tierra” de Kenneth Boulding. Revista de economía


crítica, 14, 320-326.

Recuperado de:

http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n14/Clasicos2-Ignacio.pdf