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BIPOLARIDAD, HACIA UN DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL


MARCO TULIO SANCHEZ BUSTAMANTE
PSICOPATOLOGÍA INFANTIL Y DEL ADOLESCENTE

INFORME CARACTERISTICAS DIAGNOSTICAS


Ficha técnica
Nombre: No refiere
Sexo: masculino
Edad: 12 años
Antecedentes Menor de tres hermanos. Su madre falleció hace 5 años. Nueve meses
relevantes: previos a este ingreso el paciente y sus hermanos fueron internados
en un hogar funcional pero al ser difícil su contención se procedió a
separarlos en tres hogares diferentes cuatro meses más tarde, reciben
ayudas económicas de los Servicios Sociales, quienes han constatado
la insuficiencia de cuidados emocionales y físicos.
Evaluador: Marco Tulio Sánchez Bustamante
Acompañante: Se desconocen datos de la familia del menor (incluidos antecedentes
psiquiátricos) del paciente y sus hermanos por parte de su padre.

1. MOTIVO DE CONSULTA.

Estado de alerta, hipervigilante, trasgresor, alteraciones conductuales severas en hogar y


colegio. Cambios bruscos de ánimo y conducta (“pasa de estar gritando, agresivo a estar calmado
y tranquilo”). Comentan que es como si tuviera momentos de exaltación–excitación con otros
posteriores de tranquilidad y calma.

2. HISTORIA DEL PROBLEMA.

Reingresa en la Unidad Infanto–Juvenil del Servicio de Psiquiatría remitido por su


psiquiatra de referencia; tuvo tratamiento ambulatorio un año antes debido a problemas de
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conducta. Se inició procedimiento con medicamentos “Olanzapina (5mg/día) con cumplimiento


irregular. El primer ingreso fue debido a la conducta trasgresora, oposicionista y amenazante
del menor, que hacía imposible su contención en el hogar funcional. Se especifica en Fernández
Rivas, A., Fernández Martín, E., y otros (2006): “Al alta fue diagnosticado de Trastorno Disocial
con indicación de mantener la pauta de Olanzapina con dosis disminuida. No consume alcohol u
otras sustancias psicoactivas”.

3. DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA.

Ingresa eutímico, consciente, orientado en tiempo y espacio, demandante de atención y


afecto. Otros días se mostró hipertimico e irritable sin ansiedad manifiesta. Refirió episodios
energeticos (“como loco”) y mucha actividad física sin cansarse ni percibir riesgo. Los profesores
referían episodios de irritabilidad- disfórico (tristeza, estado de ánimo depresivo, ansiedad,
inquietud). Opositor, trasgresor, reaccionando con descontrol y agresividad intensa ante mínimas
frustraciones. “Difícil contención en dichos momentos, no claramente hipotímico. Presentaba
dificultad de conciliación del sueño e hiperorexia durante los periodos de exaltación–irritabilidad.
Refiere Fernández, A.et al (2006): “La duración de estos episodios era de 2–3 días, máximo 5 días.
La exploración médica complementaria (ECG, HRF, Bioquímica de sangre y orina —incluido
cortisol, hormonas tiroideas—, drogas de abuso en orina, TAC craneal) resultaron normales

4. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO AFECTIVO BIPOLAR Y


DE POSIBLES TRASTORNOS COVARIANTES, CON DESCRIPCIÓN DE
LAS CONDUCTAS QUE DAN CUENTA SI SE CUMPLEN O NO DICHOS
CRITERIOS.

De acuerdo a la descripción del caso clínico, se realiza diagnóstico de Trastorno bipolar


I, Episodio Maniaco único, grave, 318.1 (F72) (DSM- 5) sin síntomas psicóticos, y se añade al
tratamiento previo Olanzapina), sales de Litio. El paciente rápidamente se estabiliza y es dado de
alta”.
En la lectura se sugieren los anteriores criterios a pesar de su caracterización de
comorbilidad; La prevalencia de este estado manifestada mayoritariamente en adultos, abre la
discusión frente a estas características en torno a niños y adolescentes. Los autores mencionan que
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“la irritabilidad debe ser considerada un síntoma nuclear de episodio maniaco en el niño, puesto
que lo han hallado en el 77% de sus pacientes” y no lo diferencian de TDAH, igualmente hay una
estrecha relación de comorbilidad más frecuentes en la infancia y adolescencia: “TDAH, Trastorno
Negativista Desafiante, Trastorno Disocial, Trastorno de Ansiedad, Trastornos Generalizados del
Desarrollo (Asperger) o Abuso de drogas” Fernández, A.et al (2006).
Según la descripción dada por los educadores cuando mencionan que la irritabilidad
acompañaba las actitudes del paciente, hay coincidencias para TEPT (estrés postraumático) es decir
un aspecto covariante ya que se presentaron más de dos criterios según la Confederación de
Adolescencia y Juventud de Iberoamérica y el Caribe (CODAJIC). (s.f.). Manual de psicología
clínica infantil y del adolescente:

“1. Dificultad para iniciar o mantener el sueño.


2. Irritabilidad o ataques de ira.
3. Dificultad para concentrarse.
4. Hipervigilancia.
5. Respuesta de sobresalto exagerada.” P.13

Con lo cual se corrobora la descripción en torno al del deterioro social, laboral y escolar
que surge como consecuencia de los anteriores criterios.

En este caso las patologías comórbidas arrojaron escasos rasgos de TDAH,) (pensamiento
acelerado posible crianza precaria manifestada en angustia de abandono–avidez afectiva. Las
conductas opositoras (la externalización de sufrimiento interno), el trastorno disocial o conductas
disociales manifiestas en su interrelación en el hogar funcional (reactivación de angustia de
abandono) queriendo transgredir las normas sociales como mecanismo para regresar al hogar
familiar.

El DSM- 5 evidencia 1 de los 6 síntomas para TDAH no cumpliéndose todos los criterios
“Cuando se describe la problemática del trastorno desafiante por oposición, se especifica que su
duración fue de 2 a 3 días, máximo 5 días”, con lo cual los criterios no se definen claramente para
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esa temporalidad, ya que lo especifican como de “ocurrencia frecuente”, y mínimo de 6 meses


obedeciendo a los 8 criterios:

“1. perder los estribos,


2. discutir con los adultos,
3. desafiar o rehusar acatar, de forma activa, las peticiones o reglas de los adultos,
4. hacer cosas, de forma deliberada, que molesten a otras personas,
5. culpar a los demás por errores o conducta inadecuada,
6. ser muy susceptible o fácilmente irritable ante los demás,
7. estar enfadado o resentido, y
8. ser rencoroso y vengativo
(Confederación de Adolescencia y Juventud) p.62

Los criterios responden a la descripción del caso clínico, pero no concuerdan con la
permanencia de los mismos por periodos largos;

los TDO (trastornos desafiantes por oposición) vienen acompañados de conductas


negativitas y hostiles, pero que se manifiestan “antes de los 8 años y nunca después de la
adolescencia”. (Confederación de Adolescencia y Juventud) p.62

El TAB tipo I presenta episodios maníacos y depresivos que responden a la descripción


inicial del paciente, son corroborados en los núcleos psicopatológicos en el trastorno afectivo
bipolar como lo menciona Estrada-Jaramillo, Santiago; Zapata-Barco, Ana María; Tamayo, Lucy
Alejandra; Botero-Franco, Diana; Palacio, Juan David (2009); “alteraciones del estado de ánimo
(Irritabilidad, Labilidad afectiva y fluctuación del ánimo, humor eufórico, tristeza y llanto.
Síntomas de ansiedad manifestados en: tensión (mayor nivel de vigilancia expectante), Episodios
de ansiedad de separación (preescolares), Preocupaciones inespecíficas generalizadas. Síntomas
conductuales y cognitivos; Conductas arriesgadas, como si no intuyera el peligro, (manifestado en
la práctica deportiva exagerada), Puede emprender múltiples actividades que no llega a, terminar.
Oposicionismo, negativismo. Desafío a la autoridad y desobediencia y por ultimo alteraciones
psicofisiológicas: Menor número de horas de sueño (en depresión: hipersomnio), Alteraciones del
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sueño: insomnio o somnolencia, terrores nocturnos y pesadillas, Cambios en el apetito, enuresis”


p. 128.

5. HIPÓTESIS DIAGNÓSTICA.

Cuando se refiere que la “Olanzapina” formó parte del tratamiento farmacológico y que
el estudiante la consumió de manera irregular, se pueden precisar que sus estados de ánimo
considerados como anormales (depresión, manía) pertenecen indudablemente a episodios
bipolares, además por la interrupción en el tratamiento se alteró el sueño como uno de sus síntomas
característicos; el estudiante cumplió prácticamente los criterios de bipolaridad 1 como reza el
DSM- 5 complementado con algunos pocos rasgos de TDAH.

La búsqueda de tratamientos frente a las particularidades de cada caso de TAB son


imprescindibles para plantear buenas intervenciones y un pronóstico evolutivo, a pesar de que en
nuestro caso se logró dar feliz término a la situación gracias al carácter mixto de la intervención
(intervención psicológica desde diferentes ámbitos y procedimiento farmacológico), es bueno tener
en cuenta centrarnos en el aspecto psicosocial, ya que el factor de riesgo del entorno (sus hermanos
consumidores) puede llegar a perjudicar las terapias a futuro.

La aparición de estos episodios nuevamente podría tener peso en las condiciones


emocionales y factores de riesgo del entorno familiar y social frente a las necesidades de avidez
afectiva debido a sus posibles faltantes en la crianza, de una imagen paternal o maternal, haciendo
de la hipótesis bipolar un diagnostico que puede ir desapareciendo como dificultades sintomáticas;
todo un esfuerzo basado en la pronta y continua intervención psicológica que busca procurar un
ambiente más adecuado, sano y feliz para el paciente. Los fines de semana que pasaba en su espacio
familiar deben ser reevaluados y descritos con mayor exactitud en el caso clínico para así poder
tener herramientas que ayuden a profundizar en la intervención, sea la cognitivo conductual o la
más adecuada para el caso.

6. REFERENCIAS
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Estrada-Jaramillo, Santiago; Zapata-Barco, Ana María; Tamayo, Lucy Alejandra; Botero-


Franco, Diana; Palacio, Juan David Trastorno afectivo bipolar en niños (2009)

Fernández Rivas, A., Fernández Martín, E., y otros (2006). Caso Clínico "Trastorno
Bipolar en la infancia: a propósito de un caso". Formación Continuada. Pag. 95 - 98.
Confederación de Adolescencia y Juventud de Iberoamérica y el Caribe (CODAJIC).
(s.f.). Manual de psicología clínica infantil y del adolescente. Revisar las páginas 72-85.

Villarroel G., J., Jerez C., S., Montenegro M., M. A., Montes A., C., Igor M., M. y &
Silva, H. (2013). Conductas autolesivas no suicidas en la práctica clínica. Rev Chil Neuro Psiquiat,
Vol. 51 (1), 38-45.

Ortiz Soto, P., Duelo Marcos, M. & Escribano Ceruelo, E. (2011). La entrevista en salud
mental infantojuvenil. Revista Pediatría de Atención Primaria, Vol. 13 (52), 645-660.

Davis, Kate., Heilbroner, David. (2016). Diagnóstico Bipolar Documental HBO. HBO
Feature Presentatión. https://youtu.be/51FkTcA00c0