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“Felipe iba a comenzar su retahíla de reclamos y quejas cuando...

“Que nombre tan poco rimbombante para una dama tan especial.”

“…algo mareado por la excesiva verborrea del taxista”

“¡No pueden hacernos esto!¡No pueden obligarnos a quedarnos aquí -vociferó


con los ojos tan abiertos como su boca!

“Si tuviera que opinar algo de él, diría que es… intrigante”

“Con el rabillo del ojo corroboró que su libreta de anotaciones estuviera sobre
la mesa de noche, junto a la cama. El reloj luminoso marcó en digitales y rojos
números las cuatro de la tarde.”

“… y le clavo una hosca mirada a Pablo-. Nunca. ¿Está claro?”

“Por lo visto el caso del Cerro Panteón tiene muchas más aristas de las que
imaginé en un comienzo,”

“Una de las primeras medidas decretadas era el cierre inmediato de todas las
calles de pronunciada pendiente, por temor a un aluvión a causa del terreno
reblandecido por las lluvias”

“Y en el brevísimo instante en que sus miradas se cruzaron, y se cortó cuando


Violeta retomó la marcha tras sus escurridizas y malagradecidas mascotas,
ambos sintieron que el mundo era, al menos para ellos, un mejor lugar donde
vivir.”
“Kengah miró al cielo, agradeció todos los buenos vientos que la habían
acompañado y, justo cuando exhalaba el último suspiro, un huevito blanco con
pintitas azules rodó junto a su cuerpo impregnado de petróleo.”

“Sabelotodo vivía en cierto lugar bastante difícil de describir, porque a primera


vista podía ser una desordenada tienda de objetos extraños, un museo de
extravagancias, un depósito de máquinas inservibles…”

“Pero lo que la enciclopedia decía de las gaviotas no les sirvió de gran ayuda.
Como mucho supieron que la gaviota que les preocupaba pertenecía a la especie
argentada, llamada así por el color plata de sus plumas.”

“—¡Genial! ¡Terriblemente genial! ¡Por ahí debimos haber empezado! Ahora


mismo os alcanzo el tomo dieciocho, letra «Q» de quitamanchas —anunció
Sabelotodo con euforia al tiempo que trepaba nuevamente al mueble de los
libros.”

“Al pie del viejo castaño los cuatro gatos empezaron a maullar una triste letanía,
y a sus maullidos se agregaron muy pronto los de otros gatos de las cercanías, y
luego los de los gatos de la otra orilla del río, y a los maullidos de los gatos se
unieron los aullidos de los perros, …”
“Las luces de todas las casas de Hamburgo se encendieron, y aquella noche todos
sus habitantes se preguntaron a qué se debía la extraña tristeza que súbitamente
se había apoderado de los animales.”

“—¡Mami! ¡Mami! —volvió a graznar el pollito ya fuera del huevo. Era blanco
como la leche, y unas plumas delgadas, ralas y cortas le cubrían a medias el
cuerpo. Intentó dar unos pasos y se desplomó junto a la panza de Zorbas.”

“Eran muchos los riesgos que corría, y el mayor de todos no era la amenazante
presencia de los dos gatos facinerosos, sino el amigo de la familia.”

“y quieta entre las aves embalsamadas simulando ser una de ellas. Pero por las
tardes, cuando el bazar cerraba y el viejo lobo de mar se retiraba, deambulaba
con su andar bamboleante de ave marina por todos los cuartos, …”

“La gaviota extendió las alas. Los reflectores la bañaban de luz y la lluvia le
salpicaba de perlas las plumas. El humano y el gato la vieron alzar la cabeza
con los ojos cerrados.”