Está en la página 1de 6

Cuáles son los 12 pilares de la Inteligencia

15 de junio de 2018

No existe una medida absoluta de la inteligencia y por eso es tan importante


potenciarla cada día. Para poder potenciarla primero hay que comprender el
intelecto humano. El neurocientífico Adrian Owen y su equipo aplicaron a más de
100.000 personas una prueba para saber si se es o no inteligente, ¿realmente
esto se puede medir? ¿Se puede decir si alguien es más inteligente que otra
persona? Ellos lo llaman los 12 pilares de la sabiduría o la inteligencia.

El cerebro y la inteligencia

Con el estudio mencionado lo que se quiere conseguir es ser capaz de mirar


dentro del cerebro con instrumentos sofisticados (como la resonancia magnética)
para comprender mejor el funcionamiento del cerebro y la inteligencia.

Adrian Owen ha desarrollado con su equipo los 12 pilares de la inteligencia. El


neurocientifico sugiere que hay personas que hacen unos ejercicios mejor que
otras y así se sabrá exactamente el tipo de inteligencia que tienen, porque cada
una son mejores que otras pero eso no significa que sean más inteligente. Hay
personas que pueden tener unas capacidades mejores que otras y otras personas
que tengan otras capacidades diferentes pero que su inteligencia sea mejor.

El córtex parietal es un área extensa del cerebro y esta zona da sentido a toda la
información que llega a través de la visión y da sentido al mundo, también gracias
a la toma de decisiones. Esta zona del cerebro es fundamental para poder
comenzar a entender la inteligencia en los seres humanos.

Qué nos hace inteligentes

Hay personas más inteligentes que otras, igual que hay personas más honestas
que otras. Sin embargo la naturaleza de la inteligencia impide que se pueda medir
con precisión aunque existen tests y pruebas que lo intentan.

Lo que se sabe de la inteligencia se sabe a través de las cosas que han ido mal en
pacientes con problemas neurológicos y que los descubrimientos han ayudado a
poder mejorar la zona dañada del paciente. Gracias a las nuevas técnicas de
imagen es más preciso entender el cerebro. Owen quiere contribuir a poder definir
mejor lo que es la inteligencia y aprovechar las técnicas de imagen junto con las
capacidades reales de las personas.
Somos capaces de predecir

Los seres humanos somos capaces de predecir o planificar (algo que la gran parte
de los demás animales no son capaces de conseguir). Somos capaces de hacer
planes cognitivos, ver en el futuro y adaptar nuestro comportamiento conducta
prediciendo las consecuencias de ese comportamiento.

Para predecir se debe ser capaz de tener una representación mental de lo que va
a ocurrir, dónde estoy, dónde quiero estar y cómo puedo llegar a dónde quiero y
cómo hacer que ocurra. Owen desarrolla actividades para que las personas
trabajen esta capacidad de prevención y saber cómo de inteligente es
dependiendo de diferentes niveles de dificultad.

Por ejemplo, una persona inteligente podría ordenar un árbol de números en un


máximo de seis movimientos, pero aun se debe estudiar más, puesto que estas
actividades de Owen se realizan a través de Internet con cualquier persona, con
cualquier perfil que quiera participar. Los resultados se quedan registrados para
poder ser evaluados e intentar hacer una media cuando se tengan todos los
resultados.

Las actividades son diferentes y trabajan diversas partes del cerebro y quizá una
persona que es capaz de realizar bien unos ejercicios luego no es capaz de
realizar bien otras. Pero esto no significa que tenga que tener baja inteligencia, o
alta. Quizá las personas solo tengamos ‘islas’ de capacidad mental en lugar de
tener una sola ‘isla’ de inteligencia.

Los 12 pilares de la inteligencia de Adrian Owen

La inteligencia es la capacidad de aprender, comprender y abstraer conceptos


para aplicarlos luego a la resolución de problemas. A continuación vamos a
conocer cuáles son los 12 pilares de inteligencia de Adrian Owen.

Memoria de trabajo visoespacial

Cuando estás en un entorno desconocido confías en tu memoria de trabajo


visoespacial. Este competente de inteligencia contribuye a realizar tareas
cotidianas como mirar un mapa o conducir y recordar dónde estacionaste el
coche. Se basa en almacenar la información sobre la posición de los objetos de tu
entorno en la memoria de trabajo (o “corto plazo”) y luego recuperarla cuando la
necesites.

Su importancia se puede apreciar al imaginar cómo sería la vida si no la tuvieras.


Habilidades similares ayudaron a nuestros antepasados a almacenar y recuperar
alimentos, volver a visitar un árbol frutal o regresar a su cueva.
Cuando las personas realizan tareas que involucran la memoria de trabajo
visoespacial, hay actividad en la corteza frontal ventrolateral unos centímetros
detrás de los ojos, particularmente en el hemisferio derecho y el lóbulo parietal en
la parte posterior y superior del cerebro.

Memoria de trabajo espacial

Imagina que tienes que buscar un tesoro en una ciudad. Si buscas aleatoriamente
necesitarás una gran carga de trabajo porque tendrías que recordar cada lugar
donde has mirado. En cambio, si organizas la búsqueda por zonas de la ciudad, y
buscas en una zona antes de pasar a la siguiente zona, tendrás una forma de
hacer un buen seguimiento de dónde te encuentras en la búsqueda y saber qué
partes has revisado en un orden.

Las personas con daños en el lóbulo frontal encuentran incluso versiones fáciles
de esta tarea como complicadas. Incluso si su memoria no se ve afectada, su
capacidad para organizar los contenidos de la memoria sugiere que el lóbulo
frontal es responsable de cómo optimizamos nuestra memoria. El lóbulo parietal
posterior también estaría afectado.

Atención enfocada

Si lees una palabra la escucharás en tu cabeza, esto es una respuesta


sobreaprendida y no se puede controlar, es automático, pero hacerlo requiere
concentración y atención. La capacidad de inhibir respuestas prepotentes se
puede medir por lo que se llama el efecto Stroop. En una prueba típica de Stroop,
el reflejo se confunde al mostrar, por ejemplo, la palabra “verde” escrita con tinta
roja. El sujeto debe nombrar el color de la tinta en lugar de leer la palabra.

Medir este pilar de la sabiduría requiere con precisión una versión doblemente
dura de la prueba Stroop en la que el sujeto no solo debe nombrar la palabra
coloreada, sino también distinguir entre dos posibles respuestas: por ejemplo, la
palabra “rojo” escrita en tinta verde y la palabra “verde” escrita en tinta roja.

Esta es una tarea compleja que recluta diferentes regiones que están
simultáneamente involucradas en la atención enfocada y sostenida. Se sabe que
involucra la corteza frontal derecha, ya que las personas con una lesión en esta
área tienen problemas para mantener la atención mientras realizan estas tareas.
Se cree que el daño a esta área es responsable de la concentración deficiente en
personas que han sufrido una lesión cerebral traumática.
Rotación mental

Cuando lees un mapa en un viaje, ¿necesitas girarlo físicamente para darle


sentido a la dirección o eres capaz de rotarlo mentalmente en tu cabeza? Este
pilar de la sabiduría está relacionado con la ubicación y nuestra capacidad de ver
las cosas desde una perspectiva diferente. Es la base de muchas actividades
cotidianas, desde encontrar el camino a casa hasta reconocer objetos familiares
colocados en posiciones u orientaciones inusuales.

Esta función depende fundamentalmente de la corteza parietal superior, en la


parte posterior y superior del cerebro.

Memoria de trabajo visoespacial + estrategia

El juego llamado concentración (también conocido como parejas o memoria)


comienza con un paquete estándar de naipes puestos boca abajo. En el turno de
cada jugador, eligen dos cartas y las giran boca arriba. Si las dos cartas tienen el
mismo valor y color, el jugador gana ese par. Si no coinciden, las cartas se
vuelven a poner boca abajo. El objetivo del juego es ganar tantas parejas como
sea posible. Actividades como esta requieren no solo memoria de trabajo
visoespacial, sino también la capacidad de diseñar e implementar estrategias que
hagan un seguimiento de las cartas que ha visto.

A medida que la actividad se vuelve más compleja, junto con la necesidad de


utilizar estrategias, regiones más amplias de los lóbulos frontal y parietal se
activan, en particular, la gran área detrás de las sienes conocidas como la corteza
frontal dorsolateral.

Aprendizaje asociado

Todos los días tenemos que vincular recuerdos, como una persona con su número
de teléfono. Los psicólogos llaman aprendizaje asociado a este procedimiento
mental, ya que se requiere que aparezcan dos elementos en la memoria. Esto es
esencial en muchos aspectos de la vida cotidiana, por ejemplo, cuando se
aprende una nueva palabra, lo que requiere asociar el recuerdo de cómo suena (o
cómo se ve cuando está escrito) con lo que significa. Se relacionan conexiones
entre dos conceptos.

Para asociar aprendizajes se involucra la información espacial o visual activan dos


“corrientes” o redes de regiones cerebrales. Los lóbulos parietales se ocupan de la
información espacial (el flujo “donde”) y la región externa de los lóbulos temporales
se ocupa de la percepción y la memoria de los objetos (el flujo “qué”).
Razonamiento deductivo

Determinar cuál de una serie es el que no es correcto es una prueba de


razonamiento clásica. En su forma más simple, digamos que cuando hay cinco
círculos y un cuadrado, la respuesta es obvia. Pero a medida que las variaciones
en la forma se vuelven más complejas, el elemento extraño solo se puede
identificar al considerar varios aspectos de la información al mismo tiempo. Esto
se basa en un pilar de sabiduría conocido como razonamiento deductivo.

Las pruebas de razonamiento deductivo generan un patrón característico de


actividad en la superficie posterior y externa de los lóbulos frontales, en la
intersección entre los dos hemisferios y en el medio del lóbulo parietal en la parte
posterior y superior del cerebro.

Procesamiento visoespacial

La supervivencia de nuestros antepasados dependía de la capacidad de detectar


una forma importante en un entorno complejo. Piensa en un león acechando
escondido entre unos matorrales o en una fruta madura que cuelga de una rama.
Cuando comparas mentalmente imágenes complejas, dependes de otro pilar de
sabiduría, las habilidades de procesamiento visoespacial de tu cerebro. Incluso en
el mundo moderno, esta es una habilidad útil. Imagina estar en una casa en
llamas, tratando de encontrar la llave que abrirá la puerta de entrada entre un
enorme manojo de llaves, ya que las llamas amenazan con matarte.

Para esta habilidad se centra en la corteza parietal y áreas visuales más altas en
el lóbulo occipital en la parte posterior del cerebro.

Atención visual

En la forma más común, dos versiones sutilmente diferentes de una imagen se


muestran una al lado de la otra, y debe encontrar las diferencias entre ellas. Esta
es una tarea de percepción que requiere concentrarse o enfocar su atención en
imágenes complejas.

Para esta actividad la atención a las características visuales aumenta la actividad


en una variedad de áreas visuales en la parte posterior e inferior del cerebro.

Razonamiento verbal

Si le dicen que A es más grande que B y que C es más grande que A, el pilar de la
sabiduría conocido como razonamiento verbal le dice que C debe ser más grande
que B, aunque esta información no se menciona explícitamente en el problema.
Las tareas de razonamiento activan la corteza frontal dorsolateral, que se
encuentra en la superficie externa del lóbulo frontal a medio camino entre la parte
superior e inferior.

Memoria de trabajo verbal

Cuando quieres recordar un nuevo número de teléfono confiar en este pilar de


sabiduría y la capacidad de almacenar la información verbal el tiempo necesario.
Este banco de memoria temporal te permite dar sentido a oraciones enrevesadas
utilizadas por cualquier persona.

Las áreas que trabajan en este procedimiento mental son las áreas ventrolaterales
de la corteza frontal, particularmente el hemisferio izquierdo. La corteza frontal
ventrolateral es crucial para establecer recuerdos a corto plazo y también para
recuperarlos cuando se necesiten.

Planificación

Muchas actividades se componen de una secuencia de tareas que deben


realizarse en el orden correcto. Tienes que comprar los ingredientes de un pastel
antes de hornearlo; la redecoración debe realizarse antes de que una habitación
esté con alfombra; debes verificar que tengas dinero antes de ir de compras. La
capacidad de dicho pensamiento progresivo puede ser probada con la tarea de
Hampshire Tree, que requiere que el sujeto coloque un juego de bolas en el orden
correcto usando la menor cantidad de movimientos posible.

Los procesos cognitivos involucrados son sorprendentemente complejos. Primero


debes crear representaciones mentales de la solución de inicio y finalización de
las bolas. Luego debes averiguar cómo vincular estas representaciones, buscando
todas las soluciones posibles y evaluando qué tan bien funcionarán. La
planificación cognitiva está en la cúspide de los logros humanos: hay muy pocos
ejemplos documentados de otros animales que realmente planeen de esta
manera.

En la capacidad de prever trabaja el lóbulo frontal que es crucial para la


planificación. Esta capacidad involucra una amplia red de regiones, incluidos los
núcleos caudados cerca del centro del cerebro, el área motora suplementaria en la
parte superior y en el medio del cerebro, las regiones parietales posteriores en la
parte posterior y superior y el cerebelo.

Fuentes: Redes y New Scientist