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Motor ocular común o III par.

Nace en el mesencéfalo aparece en los lados internos de los


pedúnculos cerebrales. El núcleo de Edinger-Westphal con situación dorsal con respecto al
núcleo motor origina la rama parasimpática. La rama motora inerva los músculos recto interno,
recto superior, recto inferior, oblícuo inferior y el elevador del párpado. La rama parasimpática
inerva el esfínter de la pupila, cuya contracción determina miosis, y el músculo ciliar que actúa
sobre el cristalino. El III motor se explora haciendo desplazar los ojos hacia dentro, arriba, abajo
y hacia arriba y afuera. La III parasimpático mediante el reflejo fotomotor y el fenómeno de
acomodación.

El III controla el movimiento de 5 músculos extrínsecos del ojo: el elevador del párpado
superior, el recto superior del ojo, el recto inferior, el oblicuo inferior y el recto interno,
inerva además el músculo constrictor de la pupila.
El IV inerva el músculo oblicuo superior del ojo.

El VI inerva el músculo recto externo del ojo.


Estrabismo: es la desviación del alineamiento de un ojo en relación al otro. Implica la falta
de coordinación entre los músculos oculares.
Diplopía: es el término que se aplica a la visión doble, la percepción de dos imágenes de
un único objeto.
Nistagmos: es un movimiento involuntario e incontrolado de los ojos.
Ptosis: es la caída del párpado superior, producida por una disfunción del músculo
elevador del párpado superior o del nervio que lo estimula (oculomotor /motor ocular
común), aunque en este caso también se verían afectados los músculos: recto superior,
recto inferior, recto medial y orbículo inferior.
Examen de la pupila: hippus fisiológico, consiste en los movimientos de dilatación y
contracción de la pupila de forma normal.

Un hippus patológico consiste en una dilatación/contracción anormal.


La anisocoria consiste en una asimetría en el diámetro de las pupilas.
Discoria se define como un contorno irregular de las pupilas.
Reflejos y signo de Argyll-Robertson es una abolición del reflejo fotomotor pero la
acomodación se conserva intacta.

Existen 4 signos claves para detectar una lesión del oculomotor / III par craneal:

1. Estrabismo lateral
2. Ptosis
3. Diplopía
4. Midriasis

Anatomia del III par craneal o


nervio motor ocular común
El núcleo del III par se encuentra en la línea media del mesencéfalo dorsal, a la altura del
colículo superior, ventral al acueducto de Silvio (separado por la sustancia gris periacueductal)
y dorsal a los fascículos longitudinales mediales. Se divide en varios subnúcleos, distinguiendo
dos partes:

Columna no pareada: compartida por los núcleos del lado derecho e izquierdo, incluye el
núcleo visceral de Edinger-Westphal (dorsal) y el subnúcleo del elevador del párpado (caudal).

Cuatro columnas pareadas (una a cada lado): el más medial es el núcleo del recto superior
(único que manda axones al ojo opuesto, atravesando el subnúcleo contralateral, por lo que la
destrucción de uno de estos subnúcleos supone una denervación bilateral del recto superior).
Lateralmente hay otros tres pares de subnúcleos: dorsal (recto inferior), intermedio (oblicuo
inferior) y ventral (recto medial).

Las fibras del III PC cruzan el fascículo longitudinal medial y las fibras decusantes del
pedúnculo cerebeloso superior y atraviesan el núcleo rojo saliendo por la parte anterior del
mesencéfalo, mediales a los pedúnculos cerebrales. En el espacio subaracnoideo pasan entre
la arteria cerebelosa superior y la arteria cerebral posterior, cerca de la porción medial del
uncus del lóbulo temporal, atravesando la dura tras el proceso clinoideo posterior y entrando en
la pared lateral del seno cavernoso, sobre el nervio troclear y medial a la rama oftálmica del V
PC. Pasada la fisura orbitaria superior, se divide en rama superior (recto superior y elevador del
párpado) e inferior (recto medial e inferior, oblicuo inferior y fibras PSP presinápticas al ganglio
ciliar).
Luego de los post relacionados con los pares craneales que hemos publicado (como
el esquema y el juego virtual) hemos querido compartir con ustedes un nuevo material que
encontramos en la web de American Nurse Today que nos pareció super bueno para
aprender con mayor facilidad las funciones de cada uno de los pares craneales, y que lo
traducimos y se lo explicamos a continuación:
Probablemente muchos han oído y memorizado el ya
famoso “Oh, Oh Madre Por Ti Me Fui A Galicia, No Esperes Hijos”, referidos a
los siguientes términos:
 Oh= olfatorio
 Oh= oftálmico
 Madre=motor ocular común (u óculomotor)
 Por= patético (o troclear)
 Ti= trigémino
 Me= motor ocular externo (o abducens)
 Fui= facial (o intermediofacial)
 A= auditivo (o vestibulococlear o estatoacústico)
 Galicia= glosofaringeo
 No= neumogástrico (o vago)
 Esperes= espinal (o accesorio)
 Hijos= hipogloso
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Sin embargo, existe otra manera de recordar los números correspondientes a cada par
craneal y sus respectivas inervaciones en la cabeza y cuello. Se realiza dibujando una cara y
los número de cada par craneal como si se trataran de rasgos faciales. La colocación de estos
números representa la ubicación de ellos.

La próxima vez que traten de recordar las inervaciones y las funciones de los nervios
craneales, pueden usar hacer su propia versión de este dibujo. Los doce nervios craneales
están representados, aunque algunos pueden ser un poco más difíciles de distinguir que
otros. Por ejemplo, los hombros están formadas por el número “11” porque el XIº par craneal
(nervio accesorio) inerva músculos del cuello y de los hombros. Esta regla se aplica al resto
de los números de los pares craneales respectivos que representan los rasgos faciales de este
dibujo.

Cómo evaluar los pares craneales en este dibujo:


I – Nervio Olfatorio: Se sitúa en la nariz, controlando el olfato. Este nervio no es evaluado
con frecuencia, sin embargo se sospecha de una posible alteración de este nervio en pacientes
neurológicos que tiene poco apetito. Para evaluar el nervio se puede usar jabón y café, ambos
son fáciles de encontrar en una unidad médica. Si es posible también se puede usar clavos de
olor y vainilla. No se usan sustancias de olor áspero (como el amoníaco) porque estimulan
las terminaciones intransales sensoriales de dolor del Vº par craneal. Haz que el paciente
cierre ambos ojos, que obstruya con el dedo una de sus narinas y suavemente inhale el olor.
Recuerda que se debe hacer con las dos narinas.
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II – Nervio óptico: Situado al interior y detrás de los ojos, el IIº par craneal controla la
visión central y periférica. La fóvea (en el centro de la retina) es responsable de la agudeza
visual en nuestra visión central. Se evalúa un ojo a la vez. Pídele al paciente que lea un texto
corto con letra de tamaño regular. Después, pídele que cuente cuántos dedos tienes en tus
manos hasta 6 pulgadas (17.78 cm) frente a él. También se puede evaluar la visión periférica,
nuevamente un ojo a la vez. Que el paciente se cubra un ojo y que mire a su nariz. Mueve los
dedos índice para comprobar los campos visuales superior e inferior, de una en una. Pide al
paciente que observe cualquier movimiento en el campo visual periférico.
III – Nervio óculomotor: También se sitúa al interior y detrás de los ojos, pero a
diferencia del anterior, éste controla la constricción pupilar. Para evaluar este reflejo en el
paciente se deben atenuar las luces del ambiente, llevar la luz de la linterna médica desde la
periferia exterior hacia el centro de cada ojo y anote la respuesta. Se puede usar una tabla
para describir el tamaño de la pupila en mm. (hacer descripciones tales como “pequeño”,
“mediano” y “grande” es demasiado subjetivo). Además, deben verificar si el párpado cae
sobre la pupila. Si se inclina, se puede indicar que el paciente presenta ptosis palpebral.
IV – Nervio patético: Este nervio actúa como una polea para mover los ojos hacia abajo y
hacia la punta de la nariz. Para evaluar el nervio patético el paciente debe seguir con la mirada
el dedo del médico o terapeuta, mientras éste lo mueve hacia abajo y hacia la nariz.
V – Nervio Trigémino: Cubre la mayor parte de la cara. Si un paciente tiene problema con
este nervio, por lo general se verá afectada la frente, la mejilla o mandíbula, las tres áreas del
nervio trigémino. Se debe comprobar la sensibilidad en las tres áreas con un paño suave y un
objeto opaco, también la sensación del cuero cabelludo. Se evalúa la función motora de los
músculos temporal y masetero mediante la prueba de apertura de la mandíbula.
VI – Nervio Motor ocular externo: El VIº par craneal controla el movimiento
horizontal de los ojos. Para evaluar su función, pide al paciente que intente mirar hacia cada
oreja, después que siga tus dedos a través de los seis campos cardinales de la mirada. Otra
técnica sencilla que puede utilizar: con el dedo haz una X grande en el aire y luego dibuja una
línea horizontal a través de ella. Observa al paciente e identificar si presenta nistagmo o
contracciones nerviosas del ojo.
VII – Nervio Facial: Controla los movimientos faciales y dela expresión. Para evaluar, se
debe valorar la simetría facial del paciente. Pídele que arruga la frente, que cierre los ojos,
que sonría, que frunza los labios, que muestre los dientes y que infle las mejillas. Ambos lados
de la cara deben moverse de simétricamente. Cuando el paciente sonría, observa si los
pliegues estan hipotónicos o aplanados.
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VIII – Nervio Auditivo: Se encuentra en los oídos y controla la audición. Comprueba la


audición del paciente frotándole con los dedos ambos pabellones auditivos.
IX – Nervio Glosofaríngeo / X – Nervio Neumogástrico: inervan la lengua y la
garganta (faringe y laringe) respectivamente, y se evalúan juntos. Se debe evaluar el sentido
del gusto en la parte posterior de la lengua. También se debe observar la capacidad del
paciente para tragar, valorando cómo maneja las secreciones. Además se le pide al paciente
que abra la boca y diga “AAHHH”; la úvula debe estar en la línea media y el velo paladar debe
elevarse.
XI – Nervio Espinal: Este nervio controla el cuello y el hombro. Para evaluar su función,
pídele al paciente que levante los hombros y observa el movimiento del músculo trapecio.
Después que el paciente gire la cabeza para evaluar el músculo esternocleidomastoideo.
XII – Nervio Hipogloso: Inerva la lengua. Para evaluarlo pídele al paciente que saque la
lengua; ésta debería estar posicionada en la línea media. Observa si el paciente presenta
algún problema al comer, tragar o hablar.
Así que ya saben, ya no más Madre Mía ni Galicia ni Hijos. Ésta es la manera definitiva de
recordar (y de evaluar) los pares craneales.