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LA ESCUELA.

MODO DE LA ESCUELA, MODO DE EMPLEO

EMPLEO DE LOS “MÉTODOS I. LA ESCUELA ES UN LUGAR EN EL QUE


NO TODO ESTÁ TOTALMENTE
ACTIVOS” A LA PEDAGOGÍA DETERMINADO, EN EL QUE ALGUNAS
DIFERENCIADA COSAS AÚN SON POSIBLES.

Philippe Meirieu El tiempo de las grandes síntesis


socioeconómicas ha concluido y a su término
el maestro, en la clase, parecía como
enteramente manipulado por un sistema
A MITAD DE TRAYECTO...
todopoderoso. Los efectos perversos de estas
tesis son hoy bien conocidos: subordinar al
menor cambio al advenimiento de una
Cinco propuestas más una
revolución radical, cuya perspectiva parece
La historia de Gianni no se detiene aquí y aún crecientemente comprometida, equivale a
no ha acabado de pasarlas moradas. Es más, confirmar el desorden establecido. En este
nada impide pensar que no volverá a sentido, la condición previa, revolucionaria en
encontrar en su camino viejos conocidos, o apariencia, de la destrucción del sistema
incluso que no se le devolverá un día, a la conduce al inmovilismo y eterniza su
casilla de salida. Sin embargo, al término de funcionamiento. Los pensadores más radicales
este recorrido en el que hemos privilegiado desempeñan, así, el rol de bufones del rey,
deliberadamente algunos puntos de referencia denunciando, a menudo con justeza, un poder
del pensamiento pedagógico de este siglo, al que ellos contribuyen a fortalecer.
concluir un vagabundeo que ha podido
Debemos, pues, volver a la vez a una mayor
parecer bastante incoherente, pero que refleja
modestia y a un poco más de realismo.
con precisión el itinerario de muchos
Hemos de convenir, creer y afirmar que, ante
educadores, nos gustaría poner de relieve
un alumno o un estudiante, ninguna de
algunas experiencias a partir de las cuales,
nuestras palabras y de nuestras actitudes,
hoy, es posible trabajar...
ninguno de nuestros actos, carece nunca de
I. La Escuela es un lugar en el que no todo efecto, y qu4e si bien podemos con una
está totalmente determinado, en que palabra devolverlo a las tinieblas, también
algunas cosas aún son posibles. podemos, con mayor lucidez, rigor e
imaginación, hacerlo crecer y crecer con él. Es
II. La función de la Escuela es la transmisión
por esto por lo que hemos querido en esta
de saberes.
obra tratar en primer lugar de pedagogía a
III. Pero el aprendizaje no se puede decretar. través de un chaval, interrogar a pensadores,
teorías y reformas a partir de su vivencia...
IV. Éste se realiza, en cada caso, de manera
Puesto que, desde un caso concreto, aunque
activa y singular.
sea ficticia, las síntesis fatalistas no pueden
V. Y es el aprendizaje satisfactorio el que, parecer más que lo que son: sistemas
en la Escuela, es verdaderamente cerrados, fotografías de un estado
educativo. determinado de las prácticas escolares,
descriptivos y no normativos. El muchacho,
En suma, estas afirmaciones no tienen validez
por el contrario, está aquí, bien presente; me
más que en la medida en que los actores se
llama, y ¿quién osará decir que mi relación
las apropian y sólo la fuerza de su convicción
con él está etiquetada para siempre y que
y la calidad de su trabajo en común son
nada puede acontecer que escape a las
susceptibles de darles cuerpo sobre el
predicciones? Descubrimos hoy que los
terreno.1
sistemas nos encierran y nos asfixian mientras
que las personas nos interpelan, y que es en
nuestra relación con ellas cuando construimos
nuestra libertad.

1
Pero con el fin de los sistemas cesan también
Evidentemente, nos hemos tenido que saltar hombres
nuestras certidumbres. Y esto es lo que
e ideas que con justicia podría considerarse esenciales,
como es el caso de: M. Montessori, O. Decroly, A. subraya A. TOURAINE cuando, anunciando el
Makarenko, H. Wallon, B.F. Skinner, Ivan Illich, y “retorno del actor”, nos pone en guardia: “No
muchos otros. Nuestra intención no era ser objetivos, reencontraremos jamás las certidumbres
sino fijarnos en algunas obras y en algunos momentos históricas de los creadores de la sociología
de la evolución pedagógica que podían resultar moderna para quienes la Historia avanzaba
reveladores.
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hacia el individualismo, la racionalidad o la los resultados obtenidos y dé paso a nuevas
revolución”.2 El análisis puede conducir a la investigaciones y a nuevas acciones.
presunción de que alguna cosa es posible,
Así tiene lugar el acto pedagógico en el aula.
pero sólo la implicación de los hombres
Se le puede informar de vez en cuando sobre
pueden hacer lo posible real. Y todo lo que
temas económicos o sociológicos, de puntos
depende de los hombres es, al igual que ellos,
de vista psicológicos o psicoanalíticos; se le
frágil y precario. Esto sólo se mantiene gracias
puede relacionar con la concepción que uno se
a su determinación y nada está nunca
hace del programa o de las representaciones
decidido de antemano... Es necesario, por lo
que cada cual tiene del interés de los
tanto, devolver a la Escuela a los maestros y a
alumnos; se le puede considerar a partir de la
los alumnos, que ellos se apropien del tiempo
formación recibida o partir de las previsiones
y el espacio escolares, que ellos sean
de ls institución en la que uno se encuentra;
realmente “actores” o, si se prefiere, sujetos.
uno puede movilizar su cultura personal o
Es necesario que su trabajo en común en
intentar articularse en relación con la de los
clase sea, para ellos, objeto de reflexión y de
alumnos... Lo esencial es avanzar planteando
decisión, ocasión de libertad. Es necesario que
opciones lúcidas y cuestionándolas mediante
acepten investir juntos “la caja negra”, de
el examen de los resultados obtenidos. No
hacer de ella su asunto, y de actuar y no ser
obstante, aún faltará precisamente que se
actuados.
disponga de un proyecto concreto al que se
Es verdad que este replanteamiento no impide pueden remitir esos resultados. Y aún faltará,
que se prosigan, legítimamente, dicho en otras palabras, ponerse de acuerdo
investigaciones sobre los sistemas de sobre la función de la Escuela.
determinación que atrapan a la escuela en sus
redes. Los sociólogos, los economistas, los
lingüistas y otros especialistas de las “ciencias II. LA FUNCIÓN DE LA ESCUELA ES LA
humanas” pueden continuar sus esfuerzos; TRANSMISIÓN DE SABERES.
pueden incluso contribuir a iluminar las
La escuela obligatoria hasta los dieciséis años
condiciones del acto pedagógico...Pero no es
no es una concesión hecha a los adolescentes
necesario que estos especialistas de la
para evitarles ser sumergidos demasiado
iluminación paralicen a quienes deciden.
pronto en la vida profesional; no es
Ahora bien, el pedagogo es uno de éstos; rige
únicamente un medio de hacer avanzar la
una clase o un grupo y, a cada instante, tiene
justicia social; es, en primer lugar y sobre
que tomar decisiones. Ésta es la razón por la
todo, una necesidad social: la mutación
que debe proceder a una reducción deliberada
industrial de nuestro siglo ha hecho
de las variables, identificar algunos incentivos,
retroceder, y a veces desaparecer, la
aislar uno de ellos y apropiárselo, gracias al
multiplicidad de pequeñas células de
cual levanta algo de materia y contribuye a
formación que, en la sociedad rural y
construir el mundo. “Hay que elegir, dice P.
artesanal, permitían asegurar la acogida de
VALERY, entre ser un hombre o bien un
una gran parte de los adolescentes.
espíritu. El hombre no puede actuar más que
Inadaptadas a la estructura del empleo, esas
porque puede ignorar y contentarse con una
células lo estaban también a las exigencias de
parte del conocimiento”3. Sin conocimiento, el
los patronos: en efecto, la complejidad técnica
acto es ciego o instintivo; no tiene ninguna
exige hoy el rodeo por la abstracción..
posibilidad de inscribirse en la Historia; pero,
Piénsese, por ejemplo, en el reto de la
al querer conocerlo todo, nunca se pasa al
sustitución de la electrónica por la mecánica
acto. Tal es la razón por la que la acción no
en la mayor parte de las actividades de
puede jamás eliminar totalmente el riesgo: Si
producción o de servicios: un engranaje, una
pudiésemos saberlo todo antes de actuar, no
cadena mecanizada, pueden descubrir los
actuaríamos más que sobre seguro y
secretos de su funcionamiento con la simple
daríamos sistemáticamente en el blanco. Más,
observación atenta de sus mecanismos. La
dado que tenemos que decidir ignorar para
ausencia de una formación abstracta no es
poder pasar al acto, corremos el riesgo de
aquí especialmente perjudicial, dado que el
equivocarnos, de no tomar en cuenta una
hábito y la habilidad enseñan lo que en la
variable decisiva y de fracasar total o
escuela no se ha aprendido. Pero un circuito
parcialmente. Lo esencial es que la
electrónico, ya rija un automóvil, una lavadora
aproximación inevitable en el proceso de toma
o un centro de clasificación posta, no
de decisión repercuta en un análisis crítico de
desvelará jamás su misterio a aquél que
2
ignora sus principios; podrá mirar, desmontar,
Le retour de L´acteur, Fayard, París, 1984 (p. 335). tantear un buen rato sin llegar nunca a
3
Eupalinos o el arquitecto.
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comprender su funcionamiento. El acceso a la de las finalidades, el consenso será bastante
abstracción ya no puede seguir siendo un lujo fácil de establecer. Por ello siempre hace falta
reservado a quienes diseñan algo: los comprometerse con propuestas precisas; si
usuarios invalidarían rápidamente sus con ello se pierde de vez en cuando algo de
descubrimientos si no se les proporcionaran prestigio, a menudo se gana en credibilidad...
los instrumentos que les permitiesen Proponemos, pues, que la Escuela se consagre
utilizarlos oportunamente. Y el problema es prioritariamente a hacer adquirir cuatro
igualmente acuciante en la consideración de la grandes tipos de “saberes”:
inflación de la información que hoy nos asalta:
1. Nos parece que la primera urgencia
quien sea incapaz de dominar la ola de
concierne a la adquisición de capacidades
imágenes que ofrece la televisión, de separar
metodológicas que condicionan todos los
lo esencial de lo accesorio, de percibir la
aprendizajes que podrán ser realizados:
ideología que intenta siempre hacerse pasar
ser capaz de escuchar, de leer
por la naturaleza de las cosas”, 4 tiene todas
atentamente un texto; ser capaz de
las posibilidades de ser un juguete en manos
aplicar instrucciones, de encontrar una
de hábiles manipuladores.
información, de elaborar una
Es por esto por lo que afirmar que la escuela documentación, de efectuar una síntesis;
debe transmitir saberes significa para ser capaz de fijarse objetivos, de evaluar
nosotros que debe permitir a cada cual si han sido alcanzados, de analizar un
desbaratar las falsas evidencias, liberarse de fracaso y de comprender sus causas...
la inmediatez de las cosas; y tanto es así que Puesto que quien en la escuela no
G. BACHELARD no ha cesado de recordar que disponga de estas capacidades tiene
“el espíritu científico debe formarse contra la muchas posibilidades de ir de fracaso en
naturaleza, contra la inercia natural, contra el fracaso. Mas la tentación, aquí como
hecho colorido y diverso”.5 El acceso a la siempre que se evoca lo que aparece
abstracción es el acceso a la libertad porque como nuevos “contenidos” escolares, es
nos libera de los prejuicios y, sobre todo, de crear nuevas estructuras en las que esos
ese prejuicio tan impositivo que quiere que las objetivos serán perseguidos por sí
cosas no sean más que lo que son: las cosas mismos. Ahora bien, en caso de proceder
son siempre más complejas de lo que sus así, el peligro sería grande. Por una parte,
manifestaciones concretas parecen indica, y, se correría el riesgo de dar la sensación a
al eliminar la complejidad, se nos prohibe los alumnos de que se trata de una nueva
tener el mejor peso sobre ellas: se las toma asignatura, y los ejercicios referidos a
por la realidad mientras que, la mayor parte contenidos específicos no serían
de las veces, no son más que sus síntomas. El necesariamente, los profesores de esas
médico sabe algo de todo esto y se esfuerza otras asignaturas se verían apartados de
por hacer comprender al paciente que la una tarea esencial que debe ser parte
desaparición del síntoma o su camuflaje no integrante de su enseñanza... Esas
son la curación... capacidades correrían el riesgo de resultar
vanas, reducidas a simples
Así pues, lo que la Escuela debe transmitir a
procedimientos, apartadas de toda
todos son instrumentos conceptuales que
materia en la que manifestarse. Nos
permitan pensar el mundo, los seres y las
parece más aprovechable que todos los
cosas; alcanzar el punto de abstracción en el
enseñantes tengan la inquietud de
nivel en el que esas realidades pierden su
establecer, a través de su propia
opacidad y devienen compañeros posibles de
disciplina, dispositivos susceptibles de
la actividad humana. Y, sin duda, no
desarrollar esas capacidades
proponemos aquí otra cosa que no sea una
metodológicas.6
versión actualizada del “leer, escribir y contar”
adaptada a las exigencias de estos tiempo... 2. La segunda urgencia concierne a la
¡He aquí, se dirá, un programa bien generoso adquisición de competencias que permitan
al que no cabe si no suscribirse! Y es verdad al alumno comprender y dominar su
que, en tanto que se permanezca en el nivel inserción en la Historia. Sin la Historia,
todos los conocimientos son iguales y los
4
saberes se ordenan en una enciclopedia en
El análisis que R. Barthes hacia del “mito” como
transformación de la historia en naturaleza,
objetivación indebida de una ideología” (Mythologies,
6
Le Seuil, 1957) nos parece, en la época de Dallas y del Nos permitimos aquí remitir a las propuestas de
triunfo de la publicidad, particularmente de actualidad. dispositivos que hacemos en nuestra obra: Outils pour
5
La formación de I`espirit scientifique, vrin, París apprendre en groupe – apprendre en groupe 1?
1967 (p. 23). Chronique sociale, Lyon 1984 (pp. 125 a 134).
191
la que su misma insignificancia no permite fenómenos para desembocar las ilusiones
distinguir ni su envite ni su valor. Sin la y depurarlas progresivamente.
historia, los conceptos aparecen como Evidentemente, habría que guardarse de
verdades reveladas y sus contradicciones la ilusión espontaneísta: los alumnos,
inevitables las anulan recíprocamente. Las entregados a ellos mismos, no pueden
matemáticas, la literatura, la enseñanza redescubrir en unos años la gravitación
de las lenguas se reducen a un catálogo universal o la relatividad de EINSTEIN...
de soluciones provisionales que, ¡Creerlo sería arriesgarse a que les hagan
desligadas de las condiciones de su falta una cuarentena de siglos y mucha
emergencia, impiden su verdadera suerte! El papel de la pedagogía es
apropiación. Y lo más grave todavía, sin la permitir ahorrarse un poco de historia,
Historia los adolescentes se encuentran pero pierde su finalidad si elimina toda la
confrontados a nociones cuyo verdadero historia. Su objetivo es conseguir que los
sentido ignoran, por lo que no debe alumnos puedan vivir de modo abreviado
extrañar que después deserten de esta la génesis de los conocimientos y
Historia, no habiendo tenido nunca la apropiárselos activamente. Sólo así podrá
ocasión de aprenderla auténticamente. esperarse que accedan a los saberes
evaluando su alcance y comprendiendo su
No obstante, una vez más no pensamos,
sentido en la historia de los hombres. Sólo
se diga lo que se diga, que baste con
así podrá esperarse que al dejar la Escuela
aumentar los horarios de una disciplina –
los propios adolescentes estén en
geografía e historia-, ni con revalorizar la
condiciones de construir la Historia.
cronología o los ejercicios de memoria en
la escuela primaria, para realizar nuestro 3. Si las capacidades metodológicas permiten
deseo. En cierto modo, incluso pensamos al alumno dirigirse en sus aprendizajes, si
que proceder de tal modo podría acabar éstos le ayudan a acceder a saberes que le
en lo contrario de lo que queremos: dan algunas claves para comprender y
reducida a una “asignatura que aprender”, dominar al mundo, ¿nada de todo, se nos
la historia, lejos de encarnar el desarrollo señalará, es verdaderamente susceptible
de los saberes y de implicar a los alumnos de desarrollar sus facultades creadoras?
en este proceso, se reconstruye como un ¿El hombre del mañana agotará su energía
saber desencarnado, ocupado por otros en aguzar su lucidez y en intentar
saberes, sin relación con el universo en el controlar la Historia? Y ¿qué locura, al
que el alumno es sumergido desde que final, se apoderará de él si, en alguna
abandona la clase. Es por ello por lo que parte y algún día, no se toma el tiempo
suscribimos más gustosamente la suficiente para dar forma a su emoción?
recomendación de N. Postman según el Sin ese rodeo por lo que se ha convenido
cual sería necesario “enseñar todas las en llamar el arte, y donde, en el placer de
asignaturas en tanto que historia”.7 En reconocerse, aflora el sentimiento de
esta perspectiva convendría introducir las superarse, ¿qué tentaciones totalitarias no
nociones y los conceptos de programas se apoderarán de él? La expresión artística
restituyendo tanto como sea posible las libera a la inteligencia del activismo;
condiciones de su aparición, mostrando constituye esa pausa en la que se
cómo y por qué han sido concebidos y qué experimentan, fugitivamente, un
resistencias han tenido que combatir: el inacabamiento, una ruptura sin las cuales
teorema de Pitágoras aparecería nos arriesgamos a una huída hacia delante
naturalmente para resolver el problema de en la dirección, siempre, de un mayor
agrimensura del suelo egipcio después de poder y de una mayor dominación. Un
cada crecida del Nilo; el número negativo poema de VILLÓN, una sinfonía de
haría posible el cálculo de la deuda de los BEETHOVEN, un cuadro de PICASSO, nos
comerciantes y, más tarde, los sistemas imponen, durante un cierto tiempo, el
más abstractos se engranarían los unos silencio, y nos impiden identificarnos
con los otros en el análisis de las completamente con todas las actividades
contradicciones que deberían superar. La que invaden nuestras vidas. Y, después de
etimología reencontraría un lugar central ese silencio, las cosas ya no son del todo
en el estudio de las lenguas; las ciencias como antes. Salimos de la experiencia
experimentales partirían de las algo más carados de humanidad, algo más
representaciones primeras de los capaces de entender la respiración de los
seres que nos rodean. El arte, en el fondo,
7
Enseigner, c´est résister. Le Centurion, París, 1981 nos revela lo esencial: la ternura, el amor,
(p. 176). la locura, el miedo...; nos las hace ver de
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tal manera que siempre recordaremos partes, hacia la “sociedad de ocio”. No
habérnoslas cruzado en nuestro camino y está tan claro que lleguemos tan rápido.
nuestra atención se verá por ello Pero, sea como fuere, es a la Escuela a la
multiplicada. No es excesivo decir que el que le corresponde proporcionar a loa
arte despierta en nosotros la búsqueda de hombre los medios de hacer de su tiempo
valores; en su perfección, consigue definir libre un tiempo de libertad.
al Hombre e interpela nuestra buena
4. Finalmente, la Escuela obligatoria hasta
conciencia: ¿durante cuánto tiempo
los dieciséis años debe permitir a los
todavía olvidaremos que un solo ser
alumnos realizar su elección profesional de
acorralado, un solo amor roto, invalidan
la forma más lúcida posible. Para ello,
todas nuestras obras? ¿Podemos
debe proporcionarles, a la vez, la
prescindir de GOYA, que revela la mueca
información más completa acerca de las
en el rostro del poder; de RACINE, que
realidades sociales y profesionales que les
descubre nuestra fascinación por las
rodean, y la formación personal capaz de
paradojas de la pasión; de MOZART y de
permitirles tomar una decisión reflexiva.
la dicha de estar en el mundo; de EDUARD
Ahora bien, en este terreno nos
y del amor-dulzura que reconcilia a los
encontramos hoy en una situación
hombres? Es cierto que sin ellos
paradójica: algunos alumnos, los menos
subsistiríamos; que nuestros hijos
armados, los menos equipados
subsistirían, ¿e incluso tal vez
intelectualmente, son obligados a realizar
franquearían la barrera del sonido? Pero
una elección profesional al acabar el curso
nos faltará –les faltará- esa brecha abierta
de quinto; otros, un poco más
en la que despunta la emoción y que,
afortunados, ganan dos años y no realizan
modestamente, nos libera de las tiranías
dicha elección hasta el final de tercero;
de todo tipo.
por último, los más brillantes, los que a fin
Ahora bien, nos quedamos cortos si de cuentas serían los mejor armados,
decimos, al respecto, que la Escuela disponen de un plazo de tres, cuatro o
fracasa en su misión: No sólo se salta cinco años, e incluso a veces más,
porciones enteras que nuestra cultura, disponen del tiempo suficiente para
sino que además consigue, para aquellos a madurar su decisión y de tomarla con
quien tiene en cuenta, alejar para siempre pleno conocimiento de causa. Ésta es una
a sus hijos. De entre ellos, sólo quienes incoherencia a la que habría de poner
hayan tenido la suerte de hallar fuera de remedio. Y para ello no existe una
clase una cultura viva, podrán, más tarde, infinidad de soluciones: la Escuela debe
elegir un terreno en el que expresar su asegurar a todos una formación general
sensibilidad. Puesto que se olvida con idéntica hasta el término de la escolaridad
demasiada frecuencia que, por muy obligatoria; debe, en este marco, liberarse
deseable que sea, la multiplicación de de veleidades de formación profesional
propuestas culturales no es suficiente para mal asumidas8 y permitir una toma de
democratizar la cultura: nadie puede conciencia lo más amplia posible del
elegir lo que no conoce, lo que no ha universo económico, técnico y profesional.
encontrado nunca de forma En esta perspectiva, las experiencias de
verdaderamente viva. Se podrán minicursillos de observación, las encuestas
multiplicar las exposiciones, subvencionar sobre el terreno, las visitas a empresas o
a los editores, los conciertos, los grupos a la administración son iniciativas
de teatro o de danza, solicitar a los interesantes. No obstante, más
escultores y a los arquitectos para que generalmente, haría falta que el conjunto
ocupen los espacios cotidianos todo ello de los profesores tuviese la inquietud de
permanecerá ajeno a la mayoría si la abrir, cuando la ocasión se presente, su
Escuela no ha desempeñado; antes, su rol enseñanza a estas realidades; haría falta
de iniciación, y permitido a todos señalar y que los profesionales pudieran intervenir
evaluar la importancia de tales modos de más a menudo en las clases, que el
expresión. Igualmente, los esfuerzos mundo del trabajo (incluyendo en él el tan
legítimos por desarrollar la vida asociativa cercano y sin embargo tan ignorado
en el plano artístico resultarán vanos si mundo de los empleados de la Escuela)
ninguna sensibilización no ha sido fuese tenido en cuenta y presente a través
efectuada en la Escuela, permitiendo a
cada cual elegir, con conocimiento de 8
Esto es lo que demuestra, muy justamente, A. Boutin
causa, un dominio en el que expresarse. en I´Education, malade de la formation
Estamos yendo, se dice desde todas professionnelle, Casterman, París, 1977.
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de todos los objetos que los alumnos interés por los contenidos a aprender. El
manipulan. ¿Quién barre la clase? ¿Quién discurso psicológico ha dominado durante
escribe y fabrica los libros? ¿Quién decide demasiado tiempo la pedagogía hasta
los presupuestos de la escuela y invadirla por completo, siendo ampliamente
determina los horarios? ¿Quién concibe las responsable de un buen número de
emisiones de televisión y quién fabrica los malentendidos. ¡Pero no hace falta pasar de
aparatos? El silencio convenido sobre un exceso a otro y caer en una concepción
estas cuestiones aisla artificialmente el simplista del aprendizaje, eliminando la
universo escolar del universo social, y deja actividad del sujeto discente! No se enseña
a los alumnos inconscientes de toda algo a un alumno como se hace una
realidad sobre la que haría falta, por el fotografía: no basta, mediante el discurso, con
contrario, iluminarlos dado que ellos impresionar una placa sensible que un poco
serán, mañana, los actores de la misma. de “trabajo personal” revelaría y cuyo examen
final restituiría la imagen inicial. Porque, en
Pero formar al adolescente para elegir su
realidad, el interés puesto en el niño discente
profesión es también formarlo en la
y en el saber que hay que aprender, no varían
autonomía, hacerlo capaz de evaluar sus
en sentido inverso... salvo para privilegiar
resultados, de tomar en consideración las
deliberadamente la polémica. El uno y el otro
consecuencias futuras de sus actos, de
son estrechamente solidarios: nadie puede
entrever los riesgos tomados. Más, ¿cuándo
aportar el menor conocimiento si no se centra
en la Escuela se aprende esto? ¿Qué
en el discente, y quien quiera que pretenda
elecciones se hace tomar al alumno para, acto
respetar al niño sin procurarle conocimientos
seguido, analizar con él lo que ha pasado y
reduce la educación a la admiración beata de
volverlo más lúcido? Éste es el drama:
las aptitudes que se despiertan.
mientras que en clase habría tiempo de
equivocarse y analizar el error, de errar el Así pues, es necesario enseñar, pero no basta
camino sin que ello tenga consecuencias, lo con decretarlo para que el aprendizaje se
más habitual es constreñir al alumno con una produzca; hay que añadirle, pensamos
serie de obligaciones privándole así de toda nosotros, un poco de rigor y de imaginación,
verdadera iniciativa. ¡Y luego hay quien se un poco de racionalidad y de deseo.
asombra porque, ante una elección decisiva
De entrada, el deseo: “No podemos ignorar,
como la de una orientación profesional, ese
dice J.P. DOLLÉ, una concepción erótica de la
alumno no se sienta concernido o actúe de
enseñanza”.9 Si no somos capaces de suscitar
manera irresponsable! No se puede reprochar
la pasión de conocer, no alcanzaremos nunca
eternamente a los alumnos no saber hacer
nuestro objetivo. Mas, ¿la pasión se enseña?
aquello que nunca se les ha enseñado.
¡Ciertamente, no! Y aquí el voluntarismo
Así pues, la Escuela debe transmitir saberes... produce, las más de las veces, desinterés y
Hemos intentado precisar cuáles, situándonos enojo. Reducido a un objeto de enseñanza o
voluntariamente en una posición de encantamiento, el deseo languidece y
transdisciplinaria. No porque rechacemos toda escapa. Que se diga a los alumnos, poniendo
legitimidad o el sesgo habitual entre la convicción o el cólera de la que es capaz,
disciplinas, sino porque pensamos que si éstas que “no se comprende su desinterés y que
corresponden a especializaciones necesarias harían bien en apasionarse un poco más por
para aumentar los conocimientos de los su trabajo” no sirve más que para provocar
maestros pierden toda posibilidad de servir a algunos casos de aburrimiento suplementario
la misión de la Escuela si no se ordenan en o algunas sonrisas escépticas. La pasión nace
torno a un eje común. del encuentro con una persona animada, ella
misma, por una pasión susceptible de hacerla
compartir. La pasión del mundo emerge
III. EL APRENDIZAJE NO SE PUEDE cuando siente al enseñante apasionarse ante
DECRETAR él, con él, implicarse en el saber que
transmite. A través de la resolución de una
Sonrojaría recordar semejante evidencia si las
ecuación o de la explicación de un poema;
polémicas sobre la cuestión no hubiesen
tanto en la organización de una experiencia
causado estragos de un tiempo a esta parte.
científica como en el estudio de una cuestión
Ciertamente, se puede comprender que
de historia, lo que importa es que el saber se
algunos excesos de lenguaje, que algunas
encarne, que el enseñante lo haga suyo para
experiencias marginales, hayan podido hacer
creer que, a fuerza se interesarse por los
procesos de aprendizaje, se perdía todo 9
Monsieur le Président, in faut que je vous dise, Lie
Commun, Paría, 1983 (p. 121).
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que el alumno pueda, a su vez, apropiárselo. Por ello la mayoría de pedagogos afirman que
¿De qué modo el maestro podría conviene partir del alumno, de sus deseos y
legítimamente pretender suscitar el interés de de sus intereses. Y añaden con justeza que no
sus alumnos si se mantiene él mismo en una basta con esto, que se le deben también
frialdad funcional? “Entre un profesor proporcionar instrumentos para superar esos
indeferente y un profesor maníaco, escribe un deseos y esos intereses, y permitir acceder a
escolar de Barbiana, prefiero el maníaco”. 10 El representaciones depuradas, a conocimientos
término es ciertamente torpe; sin embargo, científicos. La pedagogía, en este sentido, no
refleja una realidad que muchos alumnos han es otra cosa que el arte de la mediación:
constatado: únicamente la convicción es opera en lo intermediario, se le ingenia para
contagiosa; sólo el saber habitado por una construir un puente entre el niño y el saber...
persona, encarnado en una historia, vivo en Ya FOURIER afirmaba que toda la cuestión de
los caminos de su descubrimiento, tiene la educación se reduce a “conseguir que le
alguna posibilidad de suscitar el deseo de gusten las matemáticas a una muchacha a la
aprender. que le gusta el ajo”. 11 Por supuesto, como
señala D. HAMELINE, 12 esta aseveración es
Pero la pasión no basta y corre el riesgo de
falsamente simple y puede encubrir opciones
dejar actuar sin discernimiento los fenómenos
diferentes: ¿hay que untar con ajo los libros
afectivos y las complicidades culturales
de matemáticas; hacer contar dientes de ajo a
subterráneas. Si el rigor no la interroga con
la muchacha; invitarla a manifestar sus
regularidad, ella selecciona a quienes tienen la
talentos culinarios para conquistar su
posibilidad de poder identificarse con el
confianza y, aprovechando una relación
maestro. Es por esto por lo que la pedagogía
privilegiada, transferir hábilmente su interés
por objetivos tiene tanto valor regulador: al
hacia las matemáticas? ¿O bien hay que
obligar al enseñante a nombrar siempre el
prohibirle el consumo de ajo hasta que
resultado que alcanza; al asegurarse, en cada
obtenga buenos resultados en matemáticas,
etapa del proceso, de que cada alumno
esperando así que les coja el gusto? Cada
dispone de los prerrequisitos necesarios,
enseñante sabe bien que navega las más de
introduce una racionalidad garante de un
las veces teniendo a la vista esas diferentes
mínimo de equidad en el aprendizaje. Es
opciones: apoyarse en un interés para desviar
preciosa, no tanto porque proponga un
el rumbo y fijarlo, incuso a espaldas del
sistema pedagógico completo y coherente,
alumno sobre otro objeto; satisfacer el deseo
como porque interroga oportunamente la
del alumno intentando crear una corriente de
pasión de convencer y la habitúa a tener en
simpatía hacia él de la que se espera que
cuenta al discente, a referirse a sus
repercuta sobre el saber a transmitir; o
adquisiciones metódicas, infatigablemente.
utilizar la satisfacción del interés como
gratificación pendiente de la ejecución de
tareas más fastidiosas... Nosotros pensamos,
IV. EL APRENDIZAJE SE REALIZA, EN
no obstante, que sin menospreciar, por nada
CADA CASO, DE MANERA ACTIVA Y
del mundo, las tareas cotidianas de quienes,
SINGULAR
en las escuelas y los institutos, se esfuerzan
No saldremos adelante sin la siguiente por reconciliar el saber y el alumno, es posible
evidencia: es el alumno quien aprende, y sólo liberarse de una visión demasiado estrecha
él. Aprende a su manera, como nunca nadie del “interés del alumno”; éste no se da de una
ha aprendido ni aprenderá. Aprende con su vez por todas y hace falta concebirlo de
historia, partiendo de lo que sabe y lo que es. manera más dinámica. Dado que el interés
Ninguna pedagogía puede soslayar este puede nacer de una petición del maestro, y ya
fenómeno; toda pedagogía debe enraizarse en hemos dicho hasta qué punto la pasión de
el alumno, en sus conocimientos empíricos, este último puede suscitar este nacimiento.
sus representaciones, sus vivencias. Aprender
Pero, sea como fuere, centrarse en la génesis
es, siempre, en primer término, estar
del saber en el alumno exige pensar la
implicado y liberarse progresivamente de esta
enseñanza en términos de situación de
implicación primera para acceder a la
aprendizaje: se trata de crear situaciones
abstracción. Se trata de un recorrido singular
adaptadas a cada alumno, que se apoyen en
que nadie puede realizar ocupando el lugar de
su protagonista.
11
Esta fórmula sirve de subtítulo a la primera edición
de la obra de J. Filloux: Du contrat pédogogique, Paría,
1974.
12
Le domestique el l´affranchi, Éditions ouvriéres,
10
Lettre á une maítresse d´ecole (op. Cit., p. 159). Paría, 1977 (p. 132).
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un estado determinado de sus conocimientos, plantea cuestionar su didáctica: ésta ha hecho
les proporcionen instrumentos adaptados y les sus demostraciones, está fuera de toda
propongan alcanzar un objetivo identificable. sospecha; el fracaso de algunos no puede
Razonar de este modo es invertir radicalmente serle imputado.
la perspectiva habitual según la cual se piensa
Y lo que es verdad para cualquier clase, lo que
esencialmente en términos de situación de
permanece como verdadero, se diga lo que se
enseñanza; es, por muy trivial que pueda
diga, para la clase más homogénea, se
parecer, organizar la clase para que los
impone hoy como una necesidad social
alumnos trabajen en ella.
fundamental: a partir del momento en que se
En este sentido, la expresión “pedagogía ha optado por proporcionar a todos un tronco
diferenciada2 es un pleonasmo: no hay más común de conocimientos generales, cuando se
pedagogía que la diferenciada puesto que no codean en la escuela niños criados en hábitos
hay saber más que en y por el recorrido que sociales y culturales diferentes, equipados de
conduce al mismo. Es cierto que durante un instrumentos intelectuales muy heterogéneos,
tiempo se ha podido imaginar que un conjunto la diferenciación de la pedagogía se impone.
de alumnos alineados era susceptible de Alumnos de sexto con quienes
recibir al mismo tiempo los mismos reflexionábamos sobre esta evidencia, habían
conocimientos, de realizar las mismas reformulado un viejo proverbio chino: “hacen
operaciones intelectuales, con los mismos falta muchos caminos para que todo el mundo
apoyos, con los mismos ritmos. Esto incluso llegue a lo alto de la montaña”. El camino
ha podido, hace cuatro o cinco siglos, único, en efecto, es la carretera del éxodo: los
representar un progreso considerable en que poseen el mapa y un buen medio de
relación a la escuela medieval que mezclaba locomoción caracolean en cabeza; otros
indistintamente a los públicos más diversos y jadean detrás y otros, en fin, se desaniman y
en la que el maestro, desprovisto de abandonan la carretera... Regresan a casa
instrumentos didácticos, desperdiciaba su convencidos de que, decididamente, esto no
energía en instaurar un orden aparente. Esto es para ellos.
ha podido funcionar sin demasiadas
dificultades en las escuelas secundarias
heredadas de NAPOLEÓN, en tanto que un V. EN LA ESCUELA, EL APRENDIZAJE
filtro estrecho estaba puesto a la entrada, y SATISFACTORIO ES EL
los alumnos disponían, con pocas diferencias, VERDADERAMENTE EDUCATIVO
del mismo bagaje cultural. Pero, con
¿Hay que oponer instrucción y educación? Un
independencia de que la enseñanza primaria
análisis superficial permitiría creerlo. ¿Acaso
nunca haya funcionado verdaderamente así, el
no hay, por un lado, todo lo que surge del
mito de la clase homogénea se debe a una
conocer, todo lo que concierne al saber sobre
terrible ilusión: del hecho que diversos
las cosas, y, por otro lado, todo lo que
alumnos realicen individualmente los mismos
pertenece al orden de la plenitud de la
aprendizajes de manera más o menos
persona, de su aptitud hacia la libertad y la
simultánea, se deduce que esta simultaneidad
felicidad? En estas condiciones, la Escuela se
es estructuralmente necesaria para el
vería dividida cruelmente entre dos
aprendizaje. El maestro, ignorante de lo que
vocaciones contradictorias: por una parte, su
pasa efectivamente en su clase, cree que su
función de institución sociopolítica, encargada
palabra dispone del poder demiúrgico de
de transmitir saberes apoyándose
transformar uniformemente a todos los
esencialmente en la dimensión cognitiva de
individuos que le escuchan. La única
los individuos; por otra parte, su naturaleza
verdadera exigencia que impone entonces a
de comunidad de vida, encargada de
los alumnos es lo que él denomina “la
proporcionar al niño un entorno cálido y de
atención” y que, en cierta forma la puerta al
permitirle crecer y estructurarse en el plano
saber que él difunde. Evidentemente, algunos
afectivo.13 Entregándose a la primera solución
son capaces de mostrarse activos en tal
se abandonaría toda veleidad pastoral para
situación; reconstruyen el saber que el
consagrarse exclusivamente a la didáctica;
maestro expone y así se lo apropian. Pero
escogiendo la segunda, se aplazarían los
otros, por múltiples razones, porque no
aprendizajes para más tarde, cuando el
disponen de ciertos conocimientos, porque
necesitan otra situación, porque el método de
exposición no se corresponde con su propio
proceso, se descuelgan, se desaniman, 13
Esta oposición un poco caricaturesca se encontrará
fracasan. Sin embargo, dado que algunos en la obra de J.C. Milner, De I´école, Le Seuil, París,
alcanzan el éxito, el maestro ni tan siquiera se 1984, p. 31.
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individuo estuviese suficientemente construcción de las personas apoyándose
estabilizado en el plano psicológico. específicamente sobre lo cognitivo. Otros
lugares, otras instituciones, otras personas,
Ahora bien, nada más artificial que una
han recibido formación y orden para apoyarse
alternativa semejante. Y, sin embargo,
sobre la vivencia afectiva. Naturalmente, esto
comprendemos perfectamente que se haya
no quiere decir que haya que suspender toda
podido desarrollar y que hoy sea revitalizada
afectividad en la escuela –por otra parte, no
por razones de orden estratégico: hemos
sería posible-, sino que significa que el
observado, a través del periplo de Gianni,
elemento a partir del cual debe organizarse el
hasta qué punto su afectividad era el objeto
acto pedagógico, el punto fijo, es el
de una extrema solicitud... Si bien puede ser
conocimiento.
particularmente peligroso, en la educación
escolar, sobreestimar de manera excesiva la Esto es tanto más esencial cuanto que,
parte relacional en detrimento de la parte fundamentalmente, la relación didáctica
didáctica, y ello por tres razones: en primer satisfactoria es siempre educativa. Es
lugar, porque -y Gianni nos lo ha dicho a educativa porque el conocimiento dota de
menudo- la insistencia sobre la relación instrumentos al individuo y repercute en toda
selecciona siempre a aquellos con quien su personalidad. Es educativa porque una
relacionarse resulta más fácil, y este proceso relación humana que se establece sobre bases
no escapa sino difícilmente a las claras, contractuales, en cuyos términos se
determinaciones socioculturales; en segundo plantea un objetivo, se facilitan unos medios y
lugar, porque conviene absolutamente que los se preve una evaluación, permite al individuo
enseñantes eviten recuperar de lo relacional comprender mejor y dominar su propia
los fracasos de su práctica didáctica, antes existencia. Es educativa, en fin, porque la
que intentar superarlos; y, en tercer lugar, mediación del saber y la toma en conciencia
porque, para muchos de entre ellos, la de su adquisición hacen posible el
valoración de la “psicología” y de la distanciamiento con el vector pedagógico, es
“educación” se acompaña paradójicamente de decir, con el maestro y su método. Sin la
la confesión de su incompetencia en ese objetividad del conocimiento y sin la
dominio y excusa así fácilmente sus fracasos. evaluación del mismo, todo puede acontecer,
¿Cuántas veces se ha oído decir, en las clases desde la fascinación hasta la captación; desde
de cursos de formación, que numerosos la identificación hasta los fenómenos
alumnos habían tenido dificultades en el fusionales más incontrolados. Si yo sé lo que
aprendizaje de la lectura debido a sus ha aprendido, y si puedo enfocarlo
problemas psicológicos?... ¿No se podría lúcidamente, separarlo de las condiciones y de
invertir fácilmente la afirmación? ¿Y si esos las personas que han permitido ese
niños tuvieran problemas psicológicos aprendizaje, entonces tengo alguna
precisamente porque se les ha enseñando mal posibilidad de acceder a la autonomía y de
a leer y ese fracaso de la didáctica hubiese ejercer mi libertad. En cambio, si ignoro lo
contribuido notablemente a que he adquirido, si confundo el saber y el
desestabilizarlos?... En realidad, la segunda maestro, el conocimiento y el método,
afirmación no es más “verdadera” que la entonces pierdo toda posibilidad de poder
primera, y comete el mismo error de buscar apropiarme ese saber, de utilizarlo de otra
siempre la causa en la anterioridad, en lugar manera y en otra parte; permanezco
de considerar los fenómenos en interacción. dependiente para siempre.
Dado que en todo individuo el dominio
Como se habrá observado, la cuestión de la
afectivo y el dominio cognitivo están
evaluación está, pues profundamente ligada al
estrechamente imbricados, y discriminar, en
estatuto mismo del proceso pedagógico. Esto
un fracaso escolar, las dificultades
no es sólo un problema técnico que
psicológicas y los errores pedagógicos, es una
convendría examinar para decidir si los
tarea imposible. Por el contrario, lo que si es
exámenes escritos son mejores que los
posible y perfectamente legítimo es utilizar
exámenes orales; es también un problema de
lúcidamente y con conciencia de su
filosofía de la educación: sin objetivo
parcialidad, según el marco institucional y las
localizable y evaluación clara, la enseñanza no
competencias de las personas, una u otra de
permite al enseñante liberarse, subvertir su
las dos “entradas”.
propio proceso, no es educativa. Pero un
Por ello hay que admitir que la especialidad de aprendizaje satisfactorio, en el sentido en que
la Escuela, aquello para lo cual está menos nosotros lo hemos definido, es siempre
mal equipada, la única misión que puede educativo.
verdaderamente justificarla, es contribuir a la
197
Estas afirmaciones no son válidas más que en
la medida en que los actores se les apropien,
y únicamente la fuerzan de la convicción de
éstos y la calidad de su trabajo en común son
susceptibles, sobre el terreno, de darles
cuerpo.

He resultado de buen tono burlarse de los


militantes y denunciar su ceguera, su
voluntarismo, incluso sus perjuicios. Si se
quiere, así, deshacerse de la ingenuidad del
que cree cambiar el mundo al regir su clase
de la intolerancia de aquel que quiere imponer
su método a todos, sin respetar la historia de
cada cual; del dogmatismo y del
adoctrinamiento; se tiene razón. Si uno quiere
expresar su escepticismo frente a aquellos
que creen transformar duraderamente el
sistema educativo y no apoyándose más que
en la benevolencia de algunos, también se
tiene razón. Si se quiere, en fin, manifestar
alguna inquietud frente a quienes sacrifican
toda vida personal, su pareja y sus niños, en
el altar de la eficacia de su combate, se tiene
también razón. Pero si lo que quiere decir es
que es posible hacer cambiar verdaderamente
las cosas prescindiendo de la convicción y del
trabajo en común de los actores sociales,
sobre el terreno, entonces se está cometiendo
un tremendo error. No es posible considerar la
Escuela, la clase, como lugares donde bastaría
aplicar leyes descubiertas en laboratorios o
planes elaborados en gabinetes; las
aportaciones de la psicología, los marcos
legislativos, no valen más que en la medida
en que los equipos se los apropian, hacen de
ellos sus propios instrumentos y sus propios
objetivos.
Es en esta dirección que convendrá desarrollar
la formación de los maestros: habría que
proporcionarles las ayudas necesarias para
hacer de ellos prácticos-investigadores. No
prácticos que llevan a cabo una investigación
sobre la práctica de otros, sino prácticos que,
solidarios en sus objetivos, se estimulan, se
interrogan y, en virtud de la solidaridad que
les une, manifiestan entre ellos esa exigencia
recíproca que les impide caer en las trampas
de la complacencia. Hay que sustituir la
distancia exterior del investigador profesional
o del inspector, por una distancia interior
desmultiplicada, en la confianza que procura
la certidumbre de un trabajo convergente...
Pero ¿convergente hacia qué? ¿Hacia qué
modelo de Escuela susceptible de inspirar un
consenso? Nosotros hemos esbozado los
fundamentos teóricos del mismo; nos falta
ahora trazar sus contornos.

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