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¿Quién es Eni Ocha Abuken?

Emi Osha Abuken, Eni Ocha


Abuken, Omi Ocha Abuken,
Abukenke, Abukenko y hasta
Emi Ocha Bukán, son los
diferentes nombres de este
personaje. Según la
tradición afrocubana, vive al
pie de una mata de
Yágruma. Es hijo de
Odduduwa y deben tenerlo
los hijos de Obbatalá y
Odduduwa. Alcanza su
poder de obadin y su cuerpo
es retorcido, jorobado y
deforme con una joroba
grande. Se hizo rey. A pesar
de su defecto, era muy
valiente y contaba con
grandes poderes de
hechicería. De hecho, el
nombre Abuken, se deriva
del Yoruba “Abuké”, que
significa JOROBADO. Es
más, el muñeco en el cual se
monta este secreto, debe
tener figura de jorobado.

Sin embargo, dentro de


nuestro Ifá, hay una
discrepancia sobre el Odu
en el que nace este
personaje, que no me queda
muy claro que sea un
Orisha. Tanto Ogbe Tua
como Obbara Dila nos dicen,
que en ellos nace Eni Ocha
Abuken. Creo poder explicar
a qué se debe la
discrepancia, pero debe
quedar claro que es solo una
opinión personal y no una
“Verdad” revelada.

En los viejos tratados de Ifá,


aparece en Ogbe Tua, la
confección del secreto que
es solamente prerrogativa
del Babalawo y no de
Olorishas. En Obbara Dila,
nos habla de la aparición de
este personaje y la historia
nos cuenta, como ayudó a
traer los rayos del sol a la
tierra, que se sumía en la
oscuridad. Esto me hace
pensar que el secreto del
montaje de Eni Ocha
Abuken, nace en Ogbe Tua y
el personaje como tal, nace
en Obbara Dila, pero te
repito, es solo una
especulación y no una
“Verdad Revelada”.

Como ya se dijo, es un
secreto que se monta para
los hijos de Obbatalá y
Oduduwa y paso a explicarte
el porqué. Muchos son los
Odus que nos hablan de
este personaje, que debo
aclarar que no creo que es
un Orisha. El propio William
Bascom, en su Libro Sixteen
Cowries: Yoruba Divination
from Africa to the New
World (Indiana University
Press, 1980, págs. 37), nos
dice:

Otro de los nombres de


alabanza de Osishala es
“Aquel que crea a las
personas como él
quiere” (Adáni bó ti rí). Los
niños que el crea como
albinos (àfín), jorobados
(abuké), lisiados (aro),
enanos (aràrá) y
“tontos” (odi) son sagrados
para él.

Esta es la razón por la cual a


estas personas no se les
determinaba ángel de la
guarda, ya que ellos eran
considerados ENI OCHA, o
sea, “Destinados al Ocha
Tal”, que, en este caso, se
trata de Obbatalá, porque
Abuké o los jorobados,
pertenecen a Obbatalá.

De hecho, en el libro Yoruba


Beliefs and Sacrificial Rites,
(Longman Publishing, 1979),
J.O. Awolalu nos dice:

Algunos dicen que es


debido al impredecible
“temperamento artístico” de
Obatala, es la razón por la
que crea al hombre como él
quiere, ganándose el
epíteto, “A da
nib'otiri" (Aquel que crea
como él lo cree
conveniente). Esta historia
dice que los albinos (afin),
los enanos (irara), los
jorobados (abuke), los
lisiados (aro) y los tontos
(odi) son creados así para
hacerlos sagrados para él" y
no por culpa de ellos". A
tales personas se les llama
Eni Orisa (Separados para el
Orisa)".

Como puedes ver, el término


“Eni Ocha”, no tiene que ver
con que sea un Orisha, sino
con el hecho de que las
personas con ciertas
características, son
reservadas para ciertos
Orishas. De esta forma,
también se conoce que hay
Eni-Òrìsà Aro (Lisiado), Eni-
Òrìsà Afin (Albino), Eni-Òrìsà
Arara (Jorobado) y Eni-Òrìsà
Odi (Tonto), todos ellos
separados para Obbatalá.
NO EXISTEN los secretos de
estos últimos en nuestra
tradición, eso debe quedarte
claro, así que si te los
ofrecen, es una clara
ESTAFA.

De hecho, si te ofrecen este


secreto, sin que seas hijo de
Obbatalá u Oduduwa, pues
es claro que te quieren
estafar. Si un Olorisha te
ofrece entregártelo, también
es una estafa. Hay secretos
que se confeccionan, solo
para los hijos de los Orishas
y no son, bajo ningún
concepto, para todo el
mundo. Los hijos de Changó
tienen secretos que se les
entrega solo a ellos, los hijos
de Yemayá, tienen secretos
que se les entrega solo a
ellos, los hijos de Ochún,
tienen secretos que se les
entrega solo a ellos y así,
todos los Orishas. Mira muy
bien lo que te quieran
entregar. Otra cosa, si un
Olorisha te dice que debes
recibirlo porque en el
caracol te salió 6-7
¡¡¡¡HUYE!!!!

Otra cosa, para que los


“Genios” de Ifá tradicional,
no vengan con el cuentecito
de siempre, que Abuken, es
un invento cubano y que de
eso no se oye “En toda la
tierra Yoruba”, les voy a
regalar una historia de Ofun
Meyi de Ifá tradicional y
puedan ver que Abuké
también tenía un alto
estatus, tan alto, que podía
sentarse con los Irunmoles
de igual a igual… pero
¡¡¡Sorpresa!!! Aunque insisto
que no es un Orisha, sino el
personaje destinado para el
Orisha Obbatalá.

La noche puede ser usada


como refugio
Es la luz del día la que nos
preocupa y a la que
tememos
Este fue el mensaje de Ifá
para Eji-Orangun
Quien se convertiría en el
esposo de Abuke, una dama
con joroba
Él fue aconsejado a ofrecer
Ebbó

Abuke, la dama con joroba,


era hija de Obbatalá.
Obbatalá amaba y mimaba a
esta niña, parcialmente por
su condición física y
parcialmente, por el hecho
de que su madre murió tan
pronto como ella nació.
Como resultado, Obbatalá
fue las dos cosas: padre y
madre para ella. Sin
embargo, Abuke era una
niña muy recalcitrante. Ella
nunca escuchaba los
simples consejos de
Obbatalá. Ella tenía su
propia mente. Ella creía que
ella siempre debía salirse
con la suya. Esto no era
sorpresa para nadie, ya que
ella había sido malcriada por
Obbatalá.

Por otro lado, Eji-Orangun


era el amigo y confidente de
Obbatalá. No había nada
que Obbatalá hiciera, sin
que primero lo discutiese
con su amigo, Eji-Orangun.
Ellos eran tan cercanos, que
la gente pensaba que ellos
dormían en la misma casa.
De hecho, los dos dormían
en la casa de cada uno
regularmente.

Cuando el comportamiento
de Abuke estaba saliéndose
de las manos, Obbatalá
buscó la asistencia de su
amigo, para encontrar una
forma de contener los
excesos de la niña. Eji-
Orangun prometió ayudar.
Cada vez que Abuke se
portaba mal, Obbatalá la
enviaba donde Eji-Orangun.
Ella tenía solo 11 años de
edad, pero su actitud era
más de aquellas muchachas
de 21. Para cuando ella tuvo
13 años, prácticamente todo
el mundo en la comunidad
creía que Eji-Orangun era
más padre de ella, que
Obbatalá. Abuke era muy
indulgente con Eji-Orangun.
Ella prefería estar con Eji-
Orangun en todo momento.
Por todo eso, Obbatalá
estaba muy agradecido y le
daba la bienvenida a
cualquier paso práctico que
amansara a Abuke. Para
cuando ella llegó a los 15
años, parecía alguien que
estaba lista para cambiar
para bien.

En ese momento, Eji-


Orangun comenzó a notar
sus senos, sus caderas y su
cara. Abuke había
comenzado a desarrollar
como una mujer adulta.
Mientras que otras personas
la veían deforme a causa de
su joroba, Abuke lucía muy
hermosa para Eji-Orangun.
Así fue cuando las ideas
comenzaron a entrar en su
cabeza. Antes que pasara
mucho tiempo, él comenzó a
seducirla. Poco después de
esto, él comenzó a hacerle
el amor. ¡Esta era una
muchacha a quien todo el
mundo consideraba ser su
hija! Llegó al punto en que
ellos hacían el amor todos
los días.

Un día, Eji-Orangun fue por


consulta de Ifá en casa del
Awo mencionado
anteriormente. Él quería
saber cuáles eran las
oportunidades de éxito que
tenía en ese momento. El
Awó le aseguró que el
triunfaría y que nada o nadie
lo detendría de lograr sus
metas. El Awó, sin embargo,
le advirtió que desistiera del
acto vergonzoso que él
estaba cometiendo, ya que
no desistir de ello, lo
expondría al odio público. A
él se le dijo, que todo el
mundo en la sociedad lo
respetaba y confiaba en él,
pero ese solo acto
empañaría su imagen más
allá de la redención. A él
también se le dijo, que no
importaba cuan
perfectamente él tratara de
encubrir este vergonzoso y
deshonroso acto, de seguro
saldría al conocimiento y
atención pública.

Cuando Eji-Orangun
escuchó esto, él supo
exactamente de lo que el
Awó estaba hablando. El
preguntó cuáles eran los
materiales del Ebbó
necesarios para procurarlos
y así ofrecer sacrificio, para
no ser objeto del ridículo
público. El Awó le dijo que
no había materiales para ese
sacrificio. Él solo debía de
desistir de tal acto. El padre
haciéndole el amor a su
propia hija, de seguro
perdería el respeto y la
dignidad, no importa cuán
grandioso fuese el sacrificio
ofrecido.

Allí y entonces, Eji-Orangun


decidió nunca más tener
algo que ver con Abuke de
nuevo, excepto por
supuesto, para el seguir
actuando como su padre. Él
regresó a casa con esa
resolución en mente.

Al día siguiente, Abuke vino


a su casa. Él estaba todavía
con su mente puesta en no
tener nada que ver con ella
en la ilícita relación. Para
cuando las desprevenidas
esposas de Eji-Orangun la
dirigieron a su habitación, él
estaba todavía determinado
a resistirla. Abuke entró en la
habitación y se sentó en sus
piernas. Sin embargo, toda
la resolución y resistencia se
disolvieron. En un abrir y
cerrar de ojos, ellos
quedaron enredados en un
feroz hacer el amor. Ellos
continuaron sobre una base
diaria.

No pasó mucho tiempo,


cuando la gente comenzó a
notar cambios en Abuke. Al
principio, Obbatalá estaba
confundido: ¿Estaba ella
enferma? ¿Era una
enfermedad? ¿Era gordura?
Su cuerpo comenzó a
desarrollarse. Su rostro se
volvió más pálido que antes.
Ella vomitaba cada mañana.
Ella se quejaba de debilidad
cada mañana. Ella perdió el
apetito. Ella dormía largas
horas. ¡Para cuando
Obbatalá vino a creer sus
sentidos, su hija, Abuke ya
tenía tres meses de
embarazo! Él llamo y le pidió
a Abuke, que le dijera quien
era el responsable de su
embarazo.

Ella rehusó pronunciar una


palabra. ¿Qué era lo que
esto se suponía que debía
significar? Obbatalá la
amenazó con que, si ella
rehusaba confesar al
responsable del embarazo,
él no vacilaría en reportarla
con Eji-Orangun quien él,
Obbatalá, afectuosamente
se refería como su padre.
Aun así, ella rehusó
pronunciar una palabra. Esto
confundió y molestó aún
más a Obbatalá. Él le gritó a
ella que, si ella no tenía
respeto por él, ¡ella debía
por lo menos mostrar
respeto por Eji-Orangun su
padre! Lo que Obbatalá dijo
no cambio cosa alguna.

Temprano en la mañana del


siguiente día, Obbatalá fue
directo a casa de Eji-
Orangun y narró todo lo
ocurrido. Eji-Orangun le dijo
a Obbatalá que pusiera su
mente a descansar y que él
se encargaría. Con esta
seguridad, Obbatalá regresó
a casa. Cuando él llegó a
casa, él le dijo a Abuke que
fuera a casa de Eji-Orangun.

Cuando Abuke llegó a casa


de Eji-Orangun, ella
simplemente resumió todo a
otro asalto de hacer el amor.
Fue después de esto que
Eji-Orangun le preguntó si
ella realmente estaba
embarazada. Abuke le dijo
que ella efectivamente
estaba embarazada. Ellos
dos sabían que el
responsable del embarazo
era Eji-Orangun. Eji-Orangun
sin embargo le inculcó que
nadie debía saber que era él
quien la había embarazado.
Esto se debía, a que esa
noticia lo llevaría al
escándalo y el ridículo. A ella
se le dijo que, aun Obbatalá,
su padre, se desilusionaría.
Abuke le prometió que ella
resistiría todas las presiones
para identificar a la persona
que la embarazó ¿Pero por
cuánto tiempo? Esa era la
pregunta cuya respuesta
colgaba en el aire y fue
dejada sin contestar.

Fiel a su promesa, ella


rehusó decirle a alguien,
quien fue el responsable por
su embarazo. Obbatalá
confió absolutamente en Eji-
Orangun para que le
ayudase a descifrar el
misterio. Cada vez que él le
preguntaba a Eji-Orangun
cuán lejos él había llegado
en sus investigaciones, este
solo le decía a Obbatalá que
estaba sobre eso. Él
aconsejaba a Obbatalá que
tuviera paciencia. Esa era la
situación hasta que Abuke
fue puesta en cama. Fue un
bebe brincador. La
ceremonia de nombramiento
tuvo lugar al sexto día.

La confusión de Obbatalá se
convirtió en preocupación.
Su preocupación se
convirtió en pánico.
Obbatalá llamo a Abuke y le
suplicó que le dijera quien
era el responsable de su
embarazo. Abuke prometió
decirle a su padre, pero en el
día de la ceremonia de
nombramiento. Ella le pidió a
su padre que invitara a
todos los Obas e Irunmoles
a la ceremonia de
nombramiento. Ella le dijo
que preparara una enorme
fiesta en donde cada
invitado comiera y bebiera a
su satisfacción. Ella le dijo a
su padre que consiguiera el
vestido más costoso y
apropiado para tal ocasión.
Obbatalá hizo tal como ella
pidió.

En el día de la ceremonia,
todos los Irunmoles estaban
allí. Todos los Obas de la
tierra Yoruba estaban allí.
Eji-Orangun estaba confiado
de que Abuke encontraría
una forma de evitar
mencionar su nombre,
porque él había convenido
con ella que no era en el
mejor interés de los dos que
el mundo entero lo supiera.
Cuando llegó el momento de
Abuke de salir a bailar, todos
los reunidos callaron. Ella
estaba magníficamente
vestida. Ella les dijo a los
músicos que la escucharan y
que tocaran música acorde a
sus canciones; ella comenzó
su canción con frases para
su padre. Ella concluyó su
canción de esta manera:

Yo estuve de acuerdo
Obbatalá, Obataasa
Saludos a usted
El Oba que vende Okra para
prosperar al borde de la
granja
Yo te saludo
La persona que me puso en
el camino de tener familia
La persona que me
embarazó
Orangun el que se convirtió
en dos (Eji-Orangun), es el
responsable de mi embarazo

Cuando el mundo escuchó


esto, todos los ojos se
volvieron hacia Eji-Orangun,
que simplemente se cubrió
los ojos de vergüenza. Él
deseó que la tierra se
abriera y se lo tragara vivo,
pero de ninguna manera.

La noche puede ser usada


como refugio
Es la luz del día la que nos
preocupa y a la que
tememos
Este fue el mensaje de Ifá
para Eji-Orangun
Quien se convertiría en el
esposo de Abuke, una dama
con joroba
Él fue aconsejado a ofrecer
sacrificio
El rehusó obedecer con el
consejo
La persona quien me puso
en el camino de tener familia
La persona que me
embarazó
Orangun-di-Meji (Eji-
Orangun) es el responsable
de mi embarazo

Y con esto, creo que se


amplía un poco más el
panorama, de que nuestra
religión, es de orígenes
YORUBA y no escandinavos.
Otra cosa, en Nigeria, una
de las personas que reciben
ritos funerales especiales,
son precisamente los
jorobados.

Tu amigo de siempre,

Águila de Ifá