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Exploración de representaciones de mujeres de 30/40 años,

durante el año 2019; con foco en las consecuencias psíquicas


de situaciones de violencia de género, contextualizadas en las
provincias de Río Negro y Neuquén de la República
Argentina.

Alegre Lucia Guadalupe (face 8072), Barón Florencia Anahí (face 6734), Lopez
Nicole (face 7047), Maldonado Gabriela (face 3091), Ram Bonaventura Bruno
Leonel (face 6052). Estudiantes de Psicología de la Facultad de Ciencias de la
Educación y Psicología de la Universidad del Comahue.

RESUMEN

Conti, & Núñez, (2013) entienden que la violencia de género conlleva elementos de
invisibilización y naturalización, que usualmente se reconocen en la esfera doméstica, se podrá afirmar
que estos elementos trascienden las vinculaciones familiares y han permitido progresos de análisis
desde múltiples perspectivas. Entre estas esferas de visión y comprensión se han destacado aquéllas
que abordan la inequidad desde la construcción del sistema económico falocéntrico, o que avanzan
en la problematización vincular con el entorno, lo que da lugar a la línea teórica desarrollada desde el
ecofeminismo.
A través de este proyecto nos proponemos indagar y describir las representaciones y las
consecuencias psíquicas de mujeres de 30 a 40 años, que han vivido situaciones de violencia de género
en sus parejas en las provincias de Río Negro y Neuquén en la República Argentina. Así mismo creemos
de total importancia un abordaje psicológico de éstas consecuencias, que se dan en distintas etapas
de las situaciones de violencia.
Se trata de un estudio de tipo descriptivo transversal con un enfoque cualitativo que incluirá
datos cuantitativos. Los dispositivos utilizados para la recolección de datos serán: la narrativa y el
grupo focal. El análisis de datos se realizará de manera conjunta a la producción y la recolección de los

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mismos. Se basará en el concepto de triangulación metodológica y estará inspirado en la teoría
fundamentada y en el método de comparación constante.

Palabras claves: violencia, género, mujeres, consecuencias psíquicas.

INTRODUCCIÓN

El presente proyecto pretende abordar la problemática de la violencia de género, focalizando


en las relaciones conyugales y roles de género y la búsqueda de representaciones de la mujer víctima
en su desarrollo luego de la situación violenta, entendida como acto traumático en la vida de la
persona.
Es de nuestro conocimiento que estudiar asuntos relacionados con la violencia, en especial
aquella que se puede catalogar de doméstica, género o conyugal es un asunto característicamente
complicado. En la Argentina vigente la Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar
la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales,
sancionada en Marzo 11 de 2009 (Ley 26.485).
Sabemos que se desarrolla en el seno de esta ley la elaboración de un Registro Nacional de
Femicidios, que deberían dar cuenta de las obligaciones internacionales suscritas por el Estado
Argentino, pero también debería de dar respuesta a un reclamo social sobre esta problemática y
brindar las bases para el diseño de políticas públicas que apunten a la efectiva prevención de estos
crímenes contra las mujeres. Por ello la Corte Suprema de Justicia de la Nación deberá entonces
elaborar estadísticas de acceso público que permitan conocer, como mínimo, las características de
quienes ejercen o padecen violencia y sus modalidades, vínculo entre las partes.
Así es que podemos pesquisar de esta fuente oficial la cantidad de 254 víctimas de femicidios,
registrados durante 2016. Aquí nuestro primer punto de inflexión, sabemos que se tratan de números
un tanto ambiciosos; por pretender develar de la realidad, y que aun así de han términos y conceptos
fuera, como el de “feminicidio” (Lagarde, 2006). El total de víctimas asciende, y las víctimas visibles
son solo aquellas que han llegado a ser representadas en estadísticas, vacías y carentes de reflexión
alguna. Por lo que presentamos nuestro interés indagar sobre los actores que han adolecido de forma
traumática situaciones violentas, que forman la base del gran iceberg de las estadísticas fatales.
Nos proponemos llenar de contenido simbólico la problemática de las relaciones violentas que
tras un análisis de estas producciones se pueden contextualizar. Así es que deseamos poner énfasis

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en la contextualización e historicidad, seno de las representaciones más variadas que nos interesa
indagar. Proponemos un diálogo para explorar las limitaciones y extensión de las tramas narrativas
que acompañan la vida orgánica de los actores culturales. Tenemos interés en indagar sobre las
historias de la contingencia, por lo que proponemos un trabajo con mujeres de la provincia de Río
Negro, lugar de desarrollo de nuestra formación académica. Proponemos indagar sobre el espectro
de las representaciones elaboradas por mujeres de 30/40 años, en espacios de interacción, ya que
proponemos una visión semiótica y sociológica. Así como también proponemos un abordaje
psicológico de las manifestaciones encontradas.
Como investigadores proponemos un enfoque multidisciplinar y cualitativo, ya que nuestro
objetivo es tomar un rol exploratorio para poder plantear un análisis descriptivo de las
representaciones de las mujeres, que comparten como género la misma condición histórica y difieren
en sus situaciones particulares, en sus modos de vida, sus concepciones del mundo, así como en los
grados y niveles de la opresión.
Buscamos desarrollar dicha investigación en los contextos más variados tomando como
referencia las capitales de la provincia rionegrina. De los resultados de esta investigación de campo
esperamos encontrar material para desarrollar luego dispositivos comunitarios como así también
desarrollar herramientas para el campo jurídico, en última y ambiciosa instancia.

PROBLEMA Y OBJETIVOS

Los feminismos latinoamericanos viven desde el siglo XXI un contexto propio, el cual les ha
permitido experimentar, a partir de nuevos patrones de movilización, posibilidades de acciones
feministas y formas alternativas de relación con las instituciones. Como investigadores nos
encontramos en un contexto en donde se presencian movilizaciones sociales variadas por lo que nos
movemos por la inercia de las corrientes feministas proclamadoras de emancipación.
Donna Haraway (1999) en una compleja reflexión sobre el modo de concebir la naturaleza
reconoce en la misma problemática, en casos de conflictos ambientales que involucran pueblos
originarios, que desde la ciencia se asume un rol de representación de una población que se asume
sin voz. Es decir, se niega agencia de conocimiento a las personas más cercanas a la experiencia y
desde ese ejercicio de representación asumido, se consolida la evaluación de esas personas en
términos de dependencia, en este caso la mujer violentada.

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Encontramos datos que ratifican la existencia de relaciones nocivas, que demuestran el punto
abrupto, la defunción de un miembro de la sociedad; al menos 298 mujeres fueron asesinadas en 2017
en Argentina según el Observatorio del movimiento "Ni Una Menos" en el año 2017, que manifiestan
la desactualización de datos oficiales nacionales. Pero vemos que en paralelo que la tarea de
recolectar datos de quienes han sobrevivido o han tenido una capacidad resiliente, es dificultoso. Su
complejidad radica en que abordan la violencia intrafamiliar o violencia de género, y es así que; uno
de los puntos más complejos que debe enfrentar el sistema judicial, es la prueba de los hechos que
constituyen tales causas.
Esta tarea de encontrar pruebas resulta compleja, por lo tanto se requiere y se habla de poseer
un protocolo de evaluación psicológica forense apropiada, confiable y científicamente avalada. Por
ejemplo para la elaboración de las pericias se toman conceptos sobre distorsiones cognitivas
características del “síndrome de la mujer maltratada” (Walker, 1979), tales como la minimización,
negación o disociación, así como la aparente confusión e indiferencia, también asociada a un proceso
de indefensión aprendida y compatible con un trastorno por estrés postraumático en mujer
maltratada.
Aun así en paralelo, se reconoce la falta de conocimiento en intervenciones efectivas sobre
violencia de pareja y la carencia de trabajos sobre la aplicación específica de la resiliencia en estos los
múltiples ámbitos, de la justicia hasta la salud. Intervenciones que creemos intrínsecas a la
contextualización, modos de vida y formas de relación de los sujetos de la realidad.
La pregunta de este proyecto de investigación es: la violencia trae consecuencias psicológicas
¿pueden estas observarse en las representaciones manifiestas en la narración? En las mujeres de la
provincia de Río Negro.
Objetivo general: proponemos la exploración de representaciones de mujeres de 30/40 años,
durante el año 2018; con foco en las consecuencias psíquicas de situaciones de violencia de género,
contextualizadas en la provincia de Río Negro y Neuquén de la República Argentina
Los objetivos específicos son: encontrar y documentar dentro de las particularidades,
momentos de inflexión que ayuden a evidenciar regularidades de aquellas mujeres que han decidido
salirse de las relaciones violentas. Para así entender y contestar como fue el proceso de resiliencia en
su modo; para consecuentemente generar un campo de herramientas conceptuales. Buscando
engendrar con ello una articulación con otras ramas de la prevención en distintos hábitos de la mujer
posmoderna y la justicia.

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JUSTIFICACIÓN
Retomando a Haraway, proponemos poner foco donde rol de representación de la población
de mujeres creemos se “asume sin voz”, vemos que las subyugadas se enfrentan con tener que
demostrar la relación causal entre la situación de violencia y los daños, físicos y psicológicos que,
pueden observarse como lesiones psíquicas y secuelas emocionales.
La exploración teórica en torno al tema de la evaluación del daño psicológico en violencia de
género, y la información obtenida a partir de las entrevistas y la revisión de documentos, y en relación
a lo que exponen Pérez y Jorro (2008), da cuenta que en la práctica del psicólogo en el ámbito forense,
existiría la necesidad de profesionalizar aún más el trabajo del psicólogo clínico en su rol como perito
judicial. En concordancia con lo que sostienen estos autores, Lewin (2005) agrega el especial énfasis
en un sistema conceptual propio y el estudio de literatura especializada, para la temática de la
violencia doméstica. En este sentido, es importante señalar la necesidad del profesional de estar
constantemente en perfeccionamiento, de manera de contar con las herramientas y con un
conocimiento actualizado de todos aquello que incluye un peritaje psicológico en casos de violencia
de género.
Este abordaje psicológico de las consecuencias psíquicas que se dan en las distintas etapas del
círculo de la violencia, incluye diversificadas etapas; siendo la primera la etapa la de “tensión”, la
segunda etapa es la de agresión psíquica y física, la tercera y última etapa es la de arrepentimiento o
también llamada la de luna de miel, donde se suspende la violencia, que luego retoma.
Sabiendo el proceso de forma global estipulado, consideramos factible preparar un campo
conceptual para la realización de dispositivos en el que se puedan abordar de manera más abarataba
las representaciones que las mujeres generan o adquieren. A través de la exploración pretendemos
generar un conocimiento que sirva de base para futuros dispositivos comunitarios, que daría lugar a
que las mujeres de Río Negro que requieran expresar su opinión y/o relatar/contar experiencias
acerca de la violencia de género, que les ha traído cualquier perjuicio, en especial el psíquico. Sería
un ambiente en donde recibirán atención psicológica así como también, contención por parte de
mujeres que han pasado por situaciones similares y que tuvieron una enorme capacidad para superar
las circunstancias.
Vemos que la violencia se sustenta en el poder, la dominación y la coerción. Puede abarcar
menosprecio, vejaciones verbales, control de la economía o de la forma de vestir, como así también
el control de sus acciones, creencias y de las personas que la rodea, es decir control de su actividad
social. Es por esto que consideramos relevante la formación en las perspectivas en violencia de género
ya que nos permitirá comprender las relaciones violentas con todo lo que éstas conllevan, nos brindará

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herramientas para intervenir y disminuir los efectos de estas experiencias traumáticas como así
también para la prevención en todos los niveles. Pretendemos que estas nuevas perspectivas ayuden
a los cuerpos institucionales de la comunidad, en este caso a la labor del Psicólogo/a en su trabajo de
educación y concientización de la violencia de género.
Por otro lado, pensamos que es de imperiosa importancia promover la prevención y
concientización acerca de la violencia; apuntando a intervenciones en barrios por parte de un equipo
formado de conocimiento. Pero para ello es necesario indagar sobre las principales interacciones que
manifiestan los actores en cuestión, tomando como referencia su contexto de desarrollo personal, así
como también las posibles implicaciones psicopatológicas que pudieran devenir como importantes en
la investigación.

ESTADO DEL ARTE


Hemos considerado estudios en donde se problematice un agente “mujer” o donde los
despliegues de la “violencia” sean abordados como concepto estudiado, la búsqueda de los
antecedentes se realizó a través de Google académico, analizamos 16 informes, publicados a lo largo
de 13 años, hasta el 2016. En estos encontramos metodologías cuantitativas y cualitativas, donde los
objetivos y las preguntas varían pero todos abordan la problemática de la violencia, a veces referida
al género, al ámbito doméstico, las referidas relaciones de la vida conyugal.
Cronológicamente, el primer estudio lo ubicamos de la mano de autores mexicanos, cuyo
objetivo fue explorar en un grupo de mujeres de la Ciudad de México, donde se categorizó y tomaron
variables referidas al diferente nivel educativo (básico y profesional). Se han preguntado por las
actitudes y comportamientos perciben como violentos, en la relación de pareja de las mujeres
entrevistadas, así como con qué frecuencia y modalidades se presentan. Las participantes fueron 160,
que han aplicado a un inventario que constó de 30 reactivos, en el cual se describen conductas y
actitudes que expresan seis formas de violencia (física, emocional o psicológica, sexual, objetal,
económica o financiera y social).
Los resultados que presentaron Trujano y Mendoza (2003) fueron que las mujeres de nivel
básico presentaron una mayor frecuencia y las profesionalizadas una mayor percepción de episodios
violentos. La violencia psicológica, social y económica se presentó con mayor frecuencia, mientras que
la física, sexual y objetal resultaron ser las mejor percibidas. Encontramos interesante la conclusión
en donde se propone que abordar la violencia doméstica implica el reconocimiento de múltiples
factores culturales involucrados (como mitos y roles de género) y también filtrar la consideración de

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“lo violento”. Asimismo, afirman que es necesario desarrollar programas preventivos en los diferentes
contextos sociales respectivos al país.
Nos encontramos por otro lado a la autora miembro de la Universidad Computense de
Madrid, Concepción Fernández Villanueva, cuyos principales temas de investigación son la
socialización, la psicosociología de la violencia, y psicosociología del género. Plantea en una de sus
publicaciones en la observación de la violencia contra las mujeres no sólo es importante considerar
los daños físicos, psicológicos y sociales en la víctima sino las consecuencias en la redistribución de
poderes entre ambos (Villanueva, C. F 2004). Expone la violencia contra las mujeres en el ámbito
doméstico, participa de las mismas características, orígenes y función social que las violencias
producidas en otros contextos más estructurales, tanto dentro como fuera de nuestra sociedad y en
varias otras culturas. Plantea una visión donde la violencia se concibe como una estrategia para
mantener el poder patriarcal y una forma de impedir que las mujeres se muevan del lugar de
desigualdad que tradicionalmente han ocupado. Encontramos en su exposición el papel de la
legitimidad adquiere la violencia masculina, señala que ésta se expresa en los códigos jurídicos y
penales, los cuales son una cristalización de los valores de la sociedad en que se formulan.
Una de las conclusiones que la autora ha contemplado, acerca de la problemática de las
relaciones donde hay violencia es que hoy día, las sociedades occidentales, "reconocen" la existencia
de esta realidad, aunque no haya sido nada fácil ni rápido; no obstante todavía es necesario insistir
en su verdadera trascendencia e importancia (Villanueva, C. F 2004). Señala que a pesar de las
dramáticas cifras de las estadísticas y de los terribles actos que nos relatan frecuentemente los medios
de comunicación, se nos plantea cada vez que los conocemos, una sensación de incredulidad, de
desconcierto y una necesidad de explicar por qué ocurren estos hechos en contextos cercanos a
nuestro lugar de convivencia, en los países democrático de ciudadanos libres.

Vemos que en el trabajo de intervención con mujeres que sufren maltrato abundan
básicamente dos líneas de trabajo. Por una parte las originarias de enfoques más cercanos a la
psicología clínica, que según nuestro criterio tienen un sesgo individualista y corren el riesgo de reducir
esta problemática al ámbito privado. Por otro lado las que ponen más énfasis en las condiciones
sociales estructurales que determinan dicho fenómeno.
Encontramos otro enfoque que ha intentado trascender estas dos visiones, proponiendo un
modelo de intervención desde enfoques socio-construccionistas y post-estructuralistas que
pretenden dar cuenta un carácter relacional e históricamente situado de la violencia doméstica, un

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ejemplo es el caso de Lloret Ayter. Esta investigadora psicóloga clínica licenciada de la Universidad de
Barcelona, ha trabajado con adolescentes y sus familias en EE.UU, y formada en Terapia Narrativa y
Sistémica al Therapy Training, plantea formas de intervención basadas en conversaciones dialógicas
cuyo objetivo fue abrir posibilidades a otras narraciones del yo de la mujer víctima, y por tanto nuevas
formas de subjetividad, Lloret Ayter (2004).
La mirada de género, impulsada por el feminismo, ha desenmascarado, criticado, atacado y,
en parte, desarticulado, una compleja trama de mitos, prejuicios y estereotipos sobre el tema de la
violencia en la pareja, que funcionan como obstáculos epistemológicos, ideológicos, políticos y
morales para un conocimiento teórico de la problemática y para un afrontamiento práctico efectivo
de la misma.
Sobre ello encontramos un enfoque reflexivo gestado en el cuerpo académico de la
Universidad Autónoma de Barcelona. Esta visión aborda el desarrollo de las teorías que recubren esta
problemática, volcada en una tesis que ha intentado develar algunos obstáculos sobre este campo
de investigación y de intervención (Cantera Espinosa, L. 2005): por una parte la autora entiende que
el abordaje de la violencia de género aporta criterios para un lectura teórica de aspectos centrales de
la violencia heterosexual en la dirección hombre mujer, al tiempo que facilita la comprensión del
proceso de las víctimas que permanecen atrapadas en una espiral de violencia. Pero señala que a su
vez se minimiza y oscurece el campo del maltrato que se da en parejas homosexuales (gay y lésbicas)
y en la dirección mujer hombre, dificultando además la visibilización del proceso de las víctimas que
luchan por escapar del ciclo vicioso de la violencia y que lo logran efectivamente.
El análisis desarrollado en dicha tesis aporta elementos de evidencia empírica y reflexión
teórica sobre el tema. Vemos que ha realizado encuestas sobre las explicaciones dadas por una
población de hombres y mujeres de distintas opciones sexuales a la violencia en la pareja, donde se
observaron algunos tópicos y mitos más comunes de las representaciones de las relaciones familiares
y de pareja y, también han desarrollado entrevistas, dónde recupera los intentos por salir del maltrato
y el maltrato de hombre a hombre o de mujer a mujer, en las cuales se pone de manifiesto la agencia
de las personas víctimas de maltrato. En las investigaciones de Cantera Espinosa, se valieron de los
perfiles psicológicos de la “víctima maltratada” y del “agente maltratador”, a los que,
metafóricamente define como “camaleón” y “caracol”, para desarrollar los presuntos ciclos de
violencia.
Por otro lado investigaciones más próximas a nuestra ubicación geográfica problematizada,
encontramos desarrolladas herramientas para un abordaje del método cualitativo. Autores mexicanos
han evaluado la existencia de extensa literatura referida las competencias psico-sociales inherentes
del desarrollo humano y han tomado conceptos como los de “agencia personal y empoderamiento” y

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han elaborado escalas. El fin fue poder medir empíricamente estos dos componentes; han
desarrollado una escala que para estos conceptos encuentran relaciones y distinciones, se trata de “La
Escala de Agencia Personal y Empoderamiento” de Pick, S., et al. (2007).
Encontramos en estas elaboraciones un afán en poder mezclar con mayor precisión las lógicas
cuantitativas con aquellas que pertenecen al modo cualitativo de entender los fenómenos.
Saltamos así a analizar estudios impulsados por el Conicet1 en donde vimos la iniciativa de
analizar la necesidad de reconocer el contexto donde se forman los actores sociales, por ejemplo se
ha proyectado trabajo realizado por Núñez y Conti (2012) en donde se estudió la igualdad de género
en la cultura de la sostenibilidad; y en también se propuso estudiar los procesos psicosociales de
subjetivación en experiencias asociativas y autogestivas rurales particularmente de la zona andina y
de la línea sur rionegrina. Estos estudios se relacionan con nuestro objeto de estudio, un sujeto
ubicado en la provincia de Río Negro, que se desarrolla en las formas que la cultura le brinda, y que
a la vez hace y contribuye.
Conti, & Núñez, (2013) entienden que la violencia de género conlleva elementos de
invisibilización y naturalización, que usualmente se reconocen en la esfera doméstica, se podrá afirmar
que estos elementos trascienden las vinculaciones familiares y han permitido progresos de análisis
desde múltiples perspectivas. Entre estas esferas de visión y comprensión se han destacado aquéllas
que abordan la inequidad desde la construcción del sistema económico falocéntrico, o que avanzan
en la problematización vincular con el entorno, lo que da lugar a la línea teórica desarrollada desde el
ecofeminismo.
En el artículo de estas investigadoras encontramos se desarrollan problemáticas de
inequidad, y se menciona la exploración del ejercicio de violencia que se reconoce desde prácticas
económicas y modos instrumentales de vinculación con el entorno, y en este relaciones enclavadas
en la estepa patagónica. Este abordaje de la situación ha planteado al analizar una coacción silenciada,
que a su vez fue esta fundamentada en la lectura que se realiza sobre la geografía, “desde la
construcción e interpretación del paisaje, en el que las prácticas femeninas y feminizadas deben, en
la actualidad, luchar por su reconocimiento” (Conti, & Núñez, 2013). Nos resultó sumamente
enriquecedor la conceptualización de una “original experiencia de organización comunitaria”, así
como también destacamos el hecho de que estas autoras tratan un estudio de la producción y
comercialización asociativa que interpela históricos/actuales esquemas sociopolíticos de
ordenamiento y desarrollo local y regional. Se trata de estudios que tratan de comprender el contexto
socio/histórico, en el que se desarrollan sus agentes.
Ahora bien, analizado estudios sobre la contextualización y su relevancia de esta nos
propusimos indagar sobre estudios de la violencia conyugal donde se aborde el maltrato psicológico;

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Según las investigaciones de Blázquez, Moreno, & García-Baamonde (2009) a pesar de la
elevada incidencia y graves repercusiones en la víctima el maltrato psicológico, se pone más atención
a las cuestiones visibles y físicas. Por lo que el objetivo de estos autores en la investigación fue
aportar un mayor conocimiento sobre el fenómeno del maltrato psicológico en las relaciones de
noviazgo en jóvenes universitarios. Plantearon la identificación de factores asociados al maltrato
psicológico, así como la determinación del grado en que son afectados y la posible relación existente
entre éstos y la variable edad.
Es así que participaron 216 estudiantes universitarios de diferentes titulaciones, de la Facultad
de Educación de la Universidad de Extremadura (España), con edades comprendidas entre los 17 y 23
años. Los han distribuido en cuatro grupos diferenciados atendiendo diferentes intervalos de edad y
han utilizado un cuestionario de maltrato emocional compuesto por factores como “desvalorización”,
“hostilidad”, “indiferencia”, “intimidación” etc., la conceptualización de estos posibilitó la recolección
y posterior análisis de datos. Dicha investigación se realizó en función de otras investigaciones de
carácter nacional e internacional en materia de violencia conyugal.
Los resultados obtenidos, les ha permitido declarar que los jóvenes universitarios con edades
comprendidas entre los 17 y 23 años describen patrones de interacción coactiva en sus relaciones de
noviazgo. Entre otras afirmaciones, proponen utilizar esta información para anticipar a las situaciones
de conflictividad conyugal, desde el contexto educativo mediante el entrenamiento en competencias
emocionalmente “inteligentes”.
Pasamos entonces a analizar cuerpos teóricos más próximos en tiempo y con los cuales
estamos familiarizados; saberes situados / teorías trashumantes de Abellón Pamela (2013) en donde
realiza una compilación de siete artículos escritos por mujeres de diversas universidades de Argentina
y América Latina. Se trata de un análisis desde una perspectiva feminista, en el compilado se relata
como autoras hacen una revisión de las trayectorias de las luchas de las mujeres en el marco de los
movimientos militantes y académicos, tanto en Argentina como en América Latina, y advierten que
sus diversos logros parciales, por ejemplo, en lo que hace a la importancia de las leyes no
segregacionistas ni discriminatorias, no concluyen los retos de la reflexión feminista.
Se expone de este modo que el sujeto de la psicología admite un análisis donde se lo ve
inserto en la globalización; el feminismo se enfrenta al problema de la globalización y del
multiculturalismo, cuestión que es necesario considerar para la construcción de un sujeto-agente
mujer.
Pasando a observar las prácticas académicas Argentina las autoras, Barberis, Taborda, y
Zamanillo (2013) nos presentaron un estudio cualitativo de carácter exploratorio que partió de
preguntarse cómo escuelas públicas de nivel medio de la ciudad de Córdoba estaban resolviendo la

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implementación del Programa Nacional de Educación Sexual Integral (programa se ley nacional).
Entender que los espacios de formación son sumamente importantes para la prevención ha permitido
a temáticas vinculadas al género y la sexualidad ocupar un espacio en el ámbito de las investigaciones.
Exponen los autores que se trata de problemáticas que exceden el ámbito escolar ya que interpelan
temáticas tales como la violencia de género, las identidades de género no reconocidas; las
desigualdades de género; problemáticas como el aborto, el embarazo no deseado, la maternidad en
la adolescencia. Es así que puede entenderse que la ley de ESI es en parte un intento de dar respuesta
a dichas problemáticas, desde el Estado y a través de los procesos de transmisión cultural que tienen
lugar en la escuela.
La siguiente tesis que explicaremos fue desarrollada en la universidad autónoma de México,
que recupera las escalas antes mencionadas sobre el empoderamiento (Pick, S., et al. 2007). Como
Itzia Cazares Palacios (2014) indica, su tesis tuvo como objetivo general brindar un análisis de la
violencia conyugal, cuyo eje principal fue la construcción del objeto de estudio y el reconocimiento de
las posibilidades de agencia de las mujeres, es decir de “su iniciativa para transformar la situación de
violencia conyugal”. La autora menciona que se utilizó para el estudio el Marco para Facilitar el
Empoderamiento tomado de Pick y Sirkin (2011)
De este trabajo se concluyó que los participantes transitaban por niveles cognitivos,
motivacionales y afectivos distintos, que los han condicionado a utilizar diversas estrategias para
protegerse o adaptarse, pero la conclusión más interesante a nuestros fines es aquella en la que dice
los procesos personales para enfrentar la violencia se van construyendo en función de la intervención
del contexto, en donde las normas socioculturales tuvieron un papel explicativo muy grande (Itzia
Cazares Palacios 2014).
Volviendo a el ámbito académico de Argentina, encontramos que desde la Facultad de
Ciencias Humanas de la Pamapa el artículo de Billorou, M. (2015), nos invita a analizar la configuración
histórica y el papel de las mujeres de la primera mitad del siglo XX, si bien este análisis está muy alejado
en el tiempo de nuestra propuesta investigativa y la geografía no es la misma, a nosotros nos invita
preguntarnos por la configuración familiar que deviene histórica. En este artículo nos relatan la
configuración histórica de las mujeres de la pampa del siglo pasado, que tienen relación con las
estructuras de las relaciones contemporáneas. Nos pareció interesante también entender de dónde
proviene este estudio en una región tal vez no tan conocida por sus facultades académicas, que
apuntan a un entendimiento de los actores sociales femeninos.
Como hemos saltado a la rama de las disciplinas históricas también nos ha llamado a la
atención una investigación en las ciencias de la comunicación y la sociología. Zurbano, Liberia y
Campos (2015) nos señalan la existencia un concepto distorsionado de la violencia de género y nos

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relatan sobre que los niveles de tolerancia hacia las agresiones violentas por razón de género que,
afirman, no disminuyen. En un contexto de preocupación institucional por la prevención y
erradicación de esta violencia, reflexionan sobre el concepto de violencia de género con la finalidad
de emprender una comparación entre el imaginario colectivo adolescente o joven y las
conceptualizaciones y transmisiones sociales, en este caso por parte de los medios comunicativos, que
se hacen de este problema.
Las autoras observaron el estado conceptual de las descripciones teóricas feministas de las
violencias que sufren las mujeres, adoptaron una revisión de los marcos legislativos definitorios del
problema(nacional e internacional) y analizaron los medios de comunicación en relación. Una de las
conclusiones que rescatamos indicaría que esta problemática es transmitida de modo simplista y
reduccionista, muy alejado de los marcos de interpretación feministas, lo que dificulta su
identificación y rechazo por parte de las personas jóvenes y adolescentes. Exponen que la interacción
directa con estos mensajes transmitidos sobre la violencia de género por parte de los medios de
comunicación influye de manera efectiva en la identificación de este problema y en la consecuente
opinión y acción tanto a nivel individual como social. La presencia mediática en la vida actual, por los
medios tradicionales y por de los más novedosos apoyados por las tecnologías de la información y la
comunicación, hacen de la presencia mediática una parte más que cotidiana de nuestras vidas. Así es
de esperar que la población adolescente, nacida en “plena vorágine mediática”, incorpore los
mensajes de los media (Zurbano, Liberia y Campos, 2015).
Por último mencionaremos el estudio de “La aceptación de la violencia contra la mujer en la
pareja en Argentina: factores asociados y diferencias de género”( Safranoff,2016), Publicada por la
Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, de la Universidad Católica de Córdoba,
República Argentina. Este artículo pretendió identificar los factores asociados con la justificación de
la violencia hacia la mujer en la pareja y explorar en qué medida el efecto de estos factores es diferente
para varones y mujeres.
Se plantea que conocer los factores asociados con la actitud aprobatoria hacia la violencia
contra las mujeres permite determinar dónde resulta necesario intervenir para poder modificarla, con
el objetivo final de reducir este tipo de violencia. Se destaca también que se debe actuar no sólo sobre
las actitudes individuales hacia la violencia sino también sobre la ideología patriarcal y las actitudes
de rol de género. Todas ellas están estrechamente vinculadas y, por tanto, es preciso diseñar
estrategias de prevención que permitan erradicarlas de forma conjunta. Es así que proponen
fomentar, no solo el rechazo a la violencia sino también
promover actitudes de género más igualitarias y menos conservadoras.

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CONTEXTO TEÓRICO SENSIBILIZADOR

Paradigma o postura epistemológica:

En este proyecto de investigación tomamos una postura epistemológica desde el paradigma


hermenéutico interpretativo ya que entendemos la realidad como una construcción de significados,
la cual es dinámica, múltiple y holista.
En este enfoque el investigador ve al escenario y al objeto de estudio en una perspectiva
holística, como una totalidad ecológica, compleja y contradictoria; el investigador es sensible a los
efectos que ellos mismos provocan en la interpretación del objeto de estudio; todas las perspectivas
son valiosas; se afirma el carácter humanista de la investigación, y se pondera la visión intersubjetiva
en el quehacer científico.
La subjetividad está presente en toda interpretación, ya que la elección misma de las
evidencias empíricas lleva implícito un posicionamiento teórico por parte del investigador.
Este enfoque es descriptivo, se apega al texto sin delimitar la perspectiva de análisis. Se
consigue un conocimiento objetivo si el investigador logra mantener alejadas sus prenociones
ideológicas de la interpretación del texto. El trabajo hermenéutico desde este enfoque se restringe a
la reconstrucción del contenido del objeto de estudio. El texto interpretado predomina sobre el sujeto
interpretador. Cuando existen diferentes criterios de interpretación en un texto, se apela a la
racionalidad y a las evidencias empíricas. Este enfoque se fundamenta en el modelo epistemológico
del materialismo mecanicista.
Este enfoque plantea que no existe una verdad única sobre el contenido de un texto, ya que
el trabajo de interpretación es producto de un proceso dialógico entre la subjetividad del investigador
y el contenido objetivo del texto interpretado. Plantea la necesidad de que el investigador delimite de
forma explícita la perspectiva teórica a partir de la cual realiza la interpretación. La delimitación de la
subjetividad en el proceso de interpretación es un requisito indispensable en el quehacer
hermenéutico. Aquí, el objeto interpretado se subordina al marco referencial del sujeto interpretador.
Nos basamos en una naturaleza interpretativa, donde pretendemos descubrir, sintetizar e
interpretar el significado de las distintas consecuencias psíquicas que tienen las mujeres tras
atestiguar situaciones violentas en algún momento de su vida y cómo repercuten a nivel social.
Utilizamos el método inductivo para detallar y ahondar en los comportamientos de resiliencia.
Parte de lo concreto a lo abstracto.

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Este enfoque se diferencia de los demás por el compromiso que asume con la transformación
radical de la realidad.
Se puede observar que esta investigación se centra en la descripción y comprensión de
consecuencias psíquicas de sujetos únicos y particulares, en este caso mujeres que han sufrido
violencia. Y no intentaremos generalizar los casos pero sí comprender las similitudes de estos.
Pretendemos dar respuestas a diversas cuestiones en la realización del estudio, dándole
importancia a las epistemologías feministas, desde un pluralismo metodológico.
Nos interesamos por desarrollar un conocimiento ideográfico.
Si bien nos basamos en una investigación cualitativa, enriquecemos la misma con una
integración adecuada de métodos cuantitativos que exploren en profundidad la lógica, las normas, los
valores y las diversas expresiones culturales que se asocian a la producción de la violencia.

Teoría general:
Desde la sociología partimos desde la "Teoría de la Estructuración" planteada por Giddens
Anthony (1995), donde se explica que “la acción genera estructura y la estructura genera acción”,
siendo esto una realidad indisoluble. Para Giddens los sistemas no son sino relaciones sociales que se
organizan como prácticas sociales ordenadas, regulares. Por lo que la acción, como práctica social de
grupos o colectividades, proporcionan las condiciones que determina continuidad de las estructuras
que forman el sistema. En este marco no se niega la influencia estructural en la acción individual, sin
embargo tampoco cree que sea determinante, es decir, “ la última palabra la tiene el individuo”.
Giddens plantea una particular noción de estructura, la cual hace juicio a su postura crítica
frente al funcionalismo. Para este sociólogo los sistemas no poseen estructuras, sino Propiedades
Estructurales, que son elementos que afectan, influyen en la práctica social o a los individuos. Estas
propiedades pueden representarse de dos formas: de Recursos o de Reglas. Las propiedades
estructurales cristalizadas en Reglas serían aquellas prácticas y conocimientos que comparten los
actores, y podrán ser a su vez Semánticas (significadas), y Normativas (costumbres, usos, normas, etc).
En cambio, los Recursos se referirán a las bases de poder con las que cuentan los actores para influir
en la acción de los demás. Ésta, se manifiesta de dos formas: Autoritativa (no material) y Distributiva
(dinero, bienes, etc). Ambas Propiedades Estructurales permiten la existencia de prácticas sociales
regulares que permiten la existencia del Sistema a lo largo del tiempo.
La teoría de la estructuración, desarrollada por Anthony Giddens , presenta un intento por
superar este dualismo y propone una "dualidad de estructura". La estructura social es a la vez el medio

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y el resultado de la acción social, mientras que agentes y estructura son entidades mutuamente
constitutivas con "similar estatus ontológico.

Teoría sustantiva:
En este marco de entendimiento de la constitución de la sociedad, esta teoría de la
investigación empírica y crítica social, formula lo que llama reiteración de conceptos, los cuales se
resumen de la siguiente manera:
Todos los seres humanos son agentes entendidos. Esto significa que todos los actores sociales
saben mucho sobre las condiciones y consecuencias de lo que hacen en su vida cotidiana, donde
además, son capaces de explicar discursivamente lo que hacen y las razones de su hacer.
El entendimiento de los actores humanos está siempre acotado en parte por lo inconsciente
y en parte por las condiciones inadvertidas/consecuencias no buscadas de la acción.
El estudio de la vida cotidiana es parte esencial del análisis de la reproducción de prácticas
institucionalizadas.
Una rutina, que psicológicamente importa para reducir al mínimo las fuentes inconsistentes
de angustia, es la forma predominante de actividad social cotidiana.
El estudio del contexto, o de las contextualidades, de una interacción, es inherente a la
investigación de una reproducción social.
Las identidades sociales, y las relaciones de postura-práctica asociadas con ellas, son
"marcadores" en el espacio-tiempo virtual de una estructura.
No se puede atribuir un sentido unitario a "constreñimiento" en el análisis social. Los
constreñimientos asociados con las propiedades estructurales de sistemas sociales no son sino un tipo
entre otros varios tipos característicos de la vida social humana.
Entre las propiedades estructurales de sistemas sociales, tienen particular importancia los
principios estructurales porque ellos especifican tipos globales de sociedad.
El estudio del poder no se puede marcar como una consideración de segundo orden en las
ciencias sociales. El poder no puede ser asido, por así decir, después de formulados los conceptos más
básicos de la ciencia social.
No existe mecanismo de organización social o de reproducción social averiguado por analistas
sociales que los actores legos no puedan llegar a conocer también y a incorporar en lo que hacen.
Estas consideraciones serán de guías para la orientación de la investigación.
Para Giddens, la interacción de un agente con la estructura, en tanto sistema de normas, se
describe como "estructuración". El término "reflexividad" suele refiere a la capacidad de un agente de
conscientemente alterar su posición en la estructura social. Es por ello que la globalización y la
aparición de sociedades 'post-tradicionales' podría decirse que generan "una mayor reflexividad

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social". Destacamos aquí nuestro papel, donde las ciencias sociales y políticas son por tanto
importantes, ya que el conocimiento social, en tanto forma de auto-conocimiento, es potencialmente
emancipatorio.
A nuestros propósitos desarrollaremos el concepción de Agente:
La agencia es la capacidad de los individuos para actuar independientemente y hacer sus elecciones
propias de modo libre (Archer, M. 2003). Lo que Giddens denomina el modelo de estratificación del
propio-ser actuante es una interpretación del agente humano que se centra en tres procesos (1)
registro reflexivo de la acción, 2) racionalización y 3) motivación de la acción) y en tres capas; (1)
conciencia discursiva, 2) conciencia práctica y 3) motivos/cognición inconscientes).
El registro reflexivo de la acción es un proceso que archiva las actividades y crea expectativas
de que los otros hagan lo mismo y registra aspectos sociales y físicos de los escenarios en los que las
interacciones ocurren.
La racionalización de la acción es un proceso por el que por rutina y casi sin esfuerzo los
agentes tienen una ‘comprensión teórica’ sobre los fundamentos de sus actividades.
La motivación de la acción no está unida directamente a la continuidad de una acción como
los otros dos elementos constitutivos. Denota más un potencial de acción basado en planes generales
o programas dentro de los que se escenifica un espectro de conducta.
El obrar humano se define sólo por referencia a sus intenciones. Esto quiere decir que sólo se
puede considerar acción si existe la intención de obrar así, ya que de lo contrario sería una mera
respuesta reactiva. Sin embargo, la mayoría de los actos no presentan esa característica. Muchos
filósofos y sociólogos se han esforzado en entender la naturaliza de la actividad intencional. Para la
teoría de la estructuración el interés no se encuentra en la intención de la acción, sino en las
consecuencias no buscadas de la acción.
Giddens considera que una definición más precisa de obrar es aquella que no resalte las
intenciones sino su capacidad de hacer las cosas (lo que implica poder). Se define obrar como los
sucesos de los que un individuo es el autor y los cuales no habrían tenido lugar si el agente no hubiera
intervenido. También está el caso de ‘hacer algo sin intención’, que es perseguir un objetivo específico
y en el camino hacer que ocurran otras cosas independientemente de que el objetivo inicial se haya
cumplido . Es necesario, pues, distinguir entre lo que el agente ‘hace’ y lo que es ‘buscado’.
Haceres no intencionales se pueden distinguir conceptualmente de consecuencias no
buscadas de haceres. Actos en apariencia triviales pueden desencadenar sucesos muy alejados de él
en tiempo y espacio. Mientras más alejados en tiempo y espacio estén las consecuencias de un acto
del contexto original del acto, menos probables será que esas consecuencias hayan sido intencionales

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y esto se ve tanto por el alcance de saber que los actores poseen como por el poder que son capaces
de movilizar.
De este modo el obrar (situado en el tiempo y el espacio) tienen consecuencias no buscadas
de la acción que se pueden realimentar sistemáticamente para convertirse en condiciones
inadvertidas de la acción. El análisis clásico de las consecuencias no buscadas de la acción lo realiza
Merton en el subcapítulo “funciones latentes y manifiestas” de su libro teoría y estructura sociales.
Pero Merton asocia luego las consecuencias no buscadas de la acción con el análisis funcional, un paso
que Giddens rechaza.
De acuerdo con Giddens, hay tres grandes contextos de investigación -distinguibles sólo
analíticamente- se derivan de la conexión entre las consecuencias no buscadas de la acción y las
prácticas institucionalizadas (sistemas sociales).
1) El interés en acumular sucesos derivados de una circunstancia iniciadora sin que esa
acumulación no se habría producido. Se atiende a una cadena o secuencia de sucesos, reconstruidos
y analizados de manera contrafáctica.
2) El interés en múltiples actividades individuales que se entretejen para dar como resultado
una pauta de consecuencias. En este punto hay un “efecto de composición” como resultado de la
sumación de actos, cada uno de los cuales se lleva a cabo intencionalmente pero el resultado final no
fue buscado ni deseado por nadie
3) El interés en los mecanismos de reproducción de prácticas institucionalizadas. En este caso
las consecuencias no buscadas de la acción ofrecen las condiciones inadvertidas de una acción
posterior dentro de un ciclo de realimentación no reflexiva (lazos causales)
¿Cómo sucede que ciclos de consecuencias no buscadas se realimenten para promover una
reproducción social por largos periodos de tiempo? De manera general la forma en que se conectan
las consecuencias no buscadas de la acción con prácticas institucionalizadas que promueven la
reproducción social por largos periodos de tiempo es por medio de actividades repetitivas, localizadas
en un contexto de tiempo y espacio que en consecuencia regularizan esas actividades por un espacio-
tiempo lejano. Después, lo que ocurre en esta segunda parte de contextos influye -directa o
indirectamente- sobre las posteriores condiciones de una acción en el contexto original.

METODOLOGÍA

Se trata de un estudio de tipo descriptivo transversal con un enfoque cualitativo que incluirá, además,
datos de tipo cuantitativo. Entendemos por investigación con enfoque cualitativo aquella donde hay
un diseño de investigación emergente y flexible; un marco teórico compuesto por conceptos

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orientadores; un trabajo de campo realizado en los contextos cotidianos de vida y trabajo; un análisis
de datos realizado de manera conjunta a la recolección de los mismos; y una búsqueda de resultados
que, si bien no son universalizables, sí pueden ser transferibles a otros contextos.
A nivel epistemológico, se incluirán los aportes de las epistemologías feministas (Haraway,
1991; Fox Keller, 1989; etc.) desde los cuales se propone generar un conocimiento situado y una
objetividad encarnada y dinámica que permiten profundizar el carácter cualitativo de este enfoque de
investigación.
Por Población entendemos al conjunto de individuos u objetos de los que se desea conocer
algo en una investigación. En este proyecto de investigación, la población que se ha seleccionado han
sido mujeres entre treinta y cuarenta años que han vivido la situación de violencia de género en la
zona geográfica de Río Negro y Neuquén de la República Argentina.

En la estrategia cualitativa no hay pretensiones de representatividad con lo cual son muestras


no probabilísticas, es decir que la selección depende de nuestros criterios teóricos que hemos
construido anteriormente. Nuestro interés no es medir sino comprender las consecuencias psíquicas
de las mujeres que vivenciaron situaciones de violencia de género.
Al momento en donde ya hemos escuchado una diversidad de ideas con cada uno de los
dispositivos planteados, donde ya no aparecen elementos nuevos, consideramos que los que ya
hemos conseguido son relevantes y convincentes así pudiendo determinar nuestra saturación teórica.
En base a esta información definimos nuestra muestra. Entendiéndose como el subconjunto
o parte de esa población con la cual se llevará a cabo la investigación (Hernández Sampieri, 2004).
Como muestra de nuestra investigación proponemos; 8 mujeres que han vivido la situación de
violencia de género en la zona geográfica de Río Negro y Neuquén de la República Argentina.

Dispositivos de producción de captos:


Proponemos la producción de captos a partir de diferentes dispositivos:
Narrativas, en las cuales se hace una reconstrucción de la experiencia a través de
conversaciones entre investigador/participante; textualización de las conversaciones; escritura de un
texto conjunto. Tal dispositivo tiene como objetivo la creación de un texto con aceptación expresa de
la participante de que el mismo muestra su visión del fenómeno; producción de un conjunto de
narrativas entendidas como productos con efectos políticos y no como representaciones del
fenómeno (Equipo de Cátedra. 2017) .
Otro dispositivo elegido son los grupos focales en donde se trabaja con grupos de 6 o 8
personas que comparten una experiencia en común y con los cuales se genera un proceso de

18
discusión.Se intenta fomentar la interacción entre los participantes; saber no sólo qué piensan sino
por qué piensan lo que piensan; identificar diferencias en las opiniones y percepciones y los procesos
de influencia que se dan en el proceso de discusión.

PROPUESTA DE ANÁLISIS DE DATOS


Cualquier estudio cualitativo requiere decisiones acerca de cómo se hará el análisis. La fase
de análisis tiene que ver con mirar atentamente los datos de la investigación. Dicha fase puede y debe
ya estar ocurriendo en la fase de recolección/producción de datos y sus finalidades son establecer una
comprensión de los datos recogidos, confirmar o no los presupuestos de la investigación y/o
responder las cuestiones formuladas y ampliar el conocimiento sobre el asunto investigado
articulándo al contexto cultural del cual forma parte. (Parra. M. A, 2016).
Como en nuestro proyecto de investigación no hubo una real recolección de datos planteamos
el análisis de los mismos como una propuesta acerca de cómo llevaríamos adelante la intervención
mediante los dispositivos mencionados anteriormente.
El análisis de datos se irá haciendo de manera conjunta a la de recolección de datos, como es
planteado en el paradigma en el que nos posicionamos; Hermenéutico-Interpretativo. Los datos
cualitativos se cargarán y procesarán a través del programa Atlas.ti. El análisis estará orientado por la
Teoría Fundamentada y el Método de Comparación Constante. Se trabajará a partir de los conceptos
sensibilizadores del marco teórico y de categorías emergentes.
El Consejo Provincial de la Mujer de la provincia de Río Negro , responsable Laura Azanza, se
ha pronunciado a favor de investigaciones que abarquen la s problemáticas de la salud de la mujer,
nuestro proyecto es afines a sus objetivos de atención, contención y acompañamiento de las mujeres
en situación de violencia, por lo que articulando con distintas secretarías provinciales en el área de la
mujer encontraríamos una articulación de los distintos espacios provinciales. A saber; la Casa de la
mujer en El Bolsón, secretaria de Equidad de Género en Bariloche, el área de Mujer y diversidad en
Allen, entre otros talleres del ámbito público y privado. Representa un proyecto que pretende
fortalecer a las mujeres y a la comunidad en cuanto a equidad de genero.

VIABILIDAD DEL PROYECTO:

En el caso de realizar la investigación enviaríamos las notas correspondientes a las distintas


instituciones y/o entidades con el fin de tener acceso a las participantes y así poder armar el recurso

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humano correspondiente que comprendería mujeres que hayan sufrido o vivenciado alguna situación
de violencia de género. De acuerdo a esto, las instituciones que podrían brindarnos el espacio para
agrupar el recurso humano serían, colegios secundarios, hospitales, universidades, centros de ayuda,
etc. Entendiendo que las mujeres que han vivenciado violencia de género recurren a estos espacios
con frecuencia.
También consideramos que al ser una investigación que pone énfasis en una problemática
social no sería dificultoso contar con los recursos financieros que nos permitirán llevan a cabo tal
investigación.
Al ser una investigación de estudiantes no contamos con un apoyo monetario propio, por lo
que entendemos que deberíamos ir a la búsqueda de una entidad que nos auspicie.
El fin de buscar una entidad es porque esta nos ayudaría a implementar políticas públicas
relacionadas a la erradicación de la violencia de género. Además de, articular y fortalecer las acciones
con diferentes instituciones, ONGs y organizaciones de la sociedad y, por otro lado transversalizar la
perspectiva de género en ámbitos de decisión de las políticas públicas. También, desarrollar acciones
comunitarias dirigidas a la sensibilización y prevención de la violencia contra las mujeres.

PRINCIPIOS ÉTICOS:

Consideramos relevante tener en cuenta los principios éticos. Uno de los puntos éticamente
fundamentales es la protección de las mujeres que van participar en nuestro proyecto de
investigación, teniendo en cuenta el respeto de sus derechos y la garantía de su bienestar.
En caso de llevar adelante la investigación se le presentará a las participantes de manera
escrita y oral un consentimiento informado, que detalla los procedimientos y las formas de la
investigación que se utilizará , haciéndoles saber los riesgos y beneficios de la investigación a la cual
van a formar parte. Una vez que se hayan aceptado las condiciones planteadas, se firmará el mismo.
En caso de que no estén de acuerdo podrán retirarse y no afectará a la investigación propiamente
explicada. y una vez terminada la investigación se les hará saber el verdadero objetivo de la misma.
Se mantendrá la confidencialidad y el anonimato, el resguardo de las participantes en lo que
hace al anonimato, la privacidad y la confidencialidad es un tema que no puede soslayarse. Es
necesario cuidar que los materiales recogidos no contengan ningún dato de filiación personal que
pueda identificar a las participantes. También es necesario salvar el bienestar y el anonimato cuando
se publica material clínico. En el caso que esta investigación se realice, entendemos que las
participantes tienen que tener acceso a los resultados obtenidos.

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Posicionandonos en el rol de los investigadores, aceptamos cumplir los principios éticos
anteriormente mencionados.

CRONOGRAMA:

1° y 2° mes 3° y 4° mes 5° y 4° mes

Búsqueda de x
antecedentes

Construcción del x
estado del arte

Elaboración del x x x
marco teórico

Diseño x x
metodológico

Construcción de x
instrumentos/disp
ositivos de
producción de
datos

Trabajo de campo x x

Recolección de x x
datos

Análisis de datos x x

Redacción del x
informe final

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