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¿Sistemas-Mundo o Sistema Mundial?

Wallerstein v/s Gunder Frank

Ignacio Muñoz Cristi

2011
Consideraciones introductorias

El presente ensayo busca adscribirsea la línea de los estudios sociales de la ciencia, los
cuales indagan en los procesos sociales que operan como condición de posibilidad para
la generación de conocimiento científico, es decir, los estudios sociales dela ciencia
indagan tras las “bambalinas” del escenario de la producción científica, ahí donde las
investigaciones y los razonamientos surgen situados cultural, histórica y relacionalmente.
Al respecto de este ensayo, lo que se intentará es simplemente dar cuenta de un debate
que es ya considerado un clásico en el campo del análisis de sistemas-mundo, la
macrosociología y la historia mundial, en el cual han participado diversos autores, pero
respecto del cual aquí sólo nos concentraremos en lo acaecido entre dos científicos
sociales: André Gunder Frank, quien suscitó el debate, e Immanuel Wallerstein, uno de
los muchos interpelados por el planteamiento de Frank. El eje central del debate dice
relación con la polémica tesis de la supuesta existencia de una única economía mundial,
desde hace cinco mil años, centrada en la civilización china, así como en el
cuestionamiento epistemológico a los fundamentos que sustentan la existencia del
capitalismo como algo excepcional y exclusivamente moderno, así como el
cuestionamientode las implicaciones políticas del eurocentrismo. Los dos autores
compartían un trasfondo epistemológico común, y fueron coautores de diversos libros,
sin embargo Frank tomó distancia de tal espacio consensual, abriendo este debate.
En el presente ensayo se presenta una breve reseña biográfica de los autores, una
descripción del anterior espacio consensual, luego los planteamientos divergentes de
Frank y Wallerstein, y las críticas y contracríticas recursivas entre los autores.

Reseña biográfica de Gunder Frank:

El año de1929, en Berlín, nace André Gunder Frank. Comenzó su trabajo académico
como economista, como tal llegó a ser uno de los fundadores de la 'teoría de la
dependencia ", desarrollada en los años sesenta, la que afirmaba que los países ricos y
desarrollados, eran tales gracias a la excedente extraído de los países periféricos. De tal
manera que para estos últimos, el origen del subdesarrollo no tenía que ver con supuestas
insuficiencias culturales, sino con la dinámicaintrínseca de la expansión mundial del
capitalismo, caracterizada por sus estructuras monopolísticas en el intercambio y sus
mecanismos de explotación en la producción.
Si bien Frank comenzó como economista, luego integrando en su trabajo la historia y las
ciencias sociales, abogó, al igual que Wallerstein, por la unidisciplinariedad de las
ciencias sociales. Orientación que ambos retoman del historiador FernandBraudel1.
Frank dejo Alemania siendo niño cuando sus padres tuvieron que escapar del régimen
nazi. Y en 1941 se asientan en Estados Unidos, donde al crecer estudiaría en la
Universidad de Chicago, doctorándose en Economía en 1957 con una tesis sobre la
agricultura soviética. Desde esa fecha hasta 1962 fue profesor en las universidades de
Michigan, Iowa y del Estado de Wayne. En 1962, se fue a América Latina y se convirtió
en profesor asociado en la Universidad de Brasilia, enseñando teoría antropológica. En

1Ver por ejemplo: Braudel, F. (1970), La Historia y las Ciencias Sociales. Alianza Editorial, Madrid.
1965 se convirtió en Profesor Extraordinario en la Escuela Nacional de Economía de la
Universidad Nacional Autónoma de México en. Desde 1966 hasta 1968 fue profesor
visitante en los Departamentos de Economía e Historia de la Universidad Sir George
Williams en Montreal, Canadá. En 1968 se radicó en Santiago de Chile donde fue
profesor en el Departamento de Sociología y de la Facultad de Economía de la
Universidad de Chile, país donde participó en las reformas de la administración de
Salvador Allende. Después del golpe militar en 1973 huyó a Europa, donde se convirtió
en VisitingResearchFellow en el Instituto Max-Planck en Starnberg, Alemania, desde
1974 hasta 1978. En ese año se mudó a Norwich, Inglaterra, donde fue nombrado profesor
de Estudios de Desarrollo en la Escuela de Estudios del Desarrollo, Universidad de East
Anglia. Desde 1981 fue también profesor de Economía del Desarrollo y Ciencias Sociales
de la Universidad de Amsterdam, a donde se trasladó definitivamente en 1983. Frank
tuvo muchos otros nombramientos temporales como profesor invitado e investigador,
entre otros; en Estados Unidos, Brasil, Chile, México, Bélgica, Alemania y
Francia. También ha impartido innumerables conferencias y seminarios en varias decenas
de universidades y otras instituciones de todo el mundo en Inglés, francés, español,
portugués, italiano, alemán y holandés. En 1994, a la edad de 65 años, Frank pasó a retiro
obligatorio a partir de su cátedra en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad
de Amsterdam.
AndreGunder Frank, se casó en Santiago con la profesora Chilena Marta Fuentes, con
quien escribió varios estudios sobre los movimientos sociales. Tuvieron dos hijos. Ella
murió en Amsterdam en junio de 1993. André Gunder Frank murió en mayo de 2005, a
la edad de 76 años, de cáncer.
Frank a escrito ampliamente sobre la historia económica, social y política, así como sobre
el desarrollo actual del sistema mundial, los países industrialmente desarrollados, y
especialmente del Tercer Mundo y América Latina. Realizó muchos análisis y previsión
de eventos de políticas económicas internacionales (IPE), atendiendo a los ciclos y la
formación política durante la crisis económica mundial desde 1967.Ha producido más de
950 publicaciones en 29 idiomas, incluyendo 43 títulos de libros en 140 ediciones en
distintos idiomas, y unos 400 artículos publicados en más de 600 temas de revistas
académicas, populares, y en periódicos. Fue mejor conocido como un temprano
exponente de la teoría de la dependencia, y luego, del análisis de sistemas-mundo,
enfoque del cual se fue distanciando en la década del 90, al postular la existencia de un
único sistema mundial que habría durado, a la fecha, 5.000 mil años.

Reseña biográfica de Wallerstein:

Immanuel Maurice Wallerstein nació en Nueva York en 1930, proveniente de una familia
con una definida orientación al espectro político de izquierda, la cual en su infancia
acompañaba y seguía los asuntos mundiales, preocupada por la lucha contra el fascismo
y el nazismo, y siguiendo el cisma en la izquierda mundial entre la segunda y tercera
internacional, el que se reflejaba en las diferencias entre el partido liberal y el laborista
en el estado de nueva york.
Realizó sus estudios en la Universidad de Columbia, graduándose en 1951. Su maestría
la obtuvo en 1954 y el doctorado en 1959. Después trabajó como investigador y
conferencista hasta 1971, año en que se hizo profesor de sociología en la Universidad de
McGill. En 1976 se hizo profesor de sociología de la Universidad de Binghamton
(SUNY), puesto que ocupó hasta su retiro en 1999. Fue fundador y director del Centro
FernandBraudel de Estudios Económicos, Sistemas Históricos y Civilización, de la
StateUniversity of New York. Wallerstein ocupó diversos puestos académicos, entre
ellos, el de profesor visitante en diferentes universidades alrededor del mundo; fue
premiado con múltiples títulos honoríficos. También fue el director de estudios asociados
en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (École des Hautes Études en
Sciences Sociales) en París, y fue presidente de la Asociación Sociológica Internacional
de 1994 a 1998.
Es presidente de la Comisión Gulbenkian para la Restructuración de las Ciencias
Sociales, encargada de “impensar” el pasado, presente, yfuturos posibles de las ciencias
sociales, yendo más allá de la separación entre las dos culturas (Ciencias y Humanidades)
así como la separación disciplinar de las ciencias sociales. En esta comisión participan
destacados científicos naturales, sociales y del campo de los estudios culturales.
Wallerstein se inició como un experto en asuntos post-coloniales africanos, a lo que
dedicó gran parte de sus publicaciones hasta principios de los setenta, cuando empezó a
distinguirse como un historiador y teórico a nivel macroeconómico y geopolítico en el
contexto de la economía-mundo capitalista. A sido considerado el principal teórico del
análisis de sistema-mundo. Se concibe a si mismo como un científico social histórico, es
decir, otro exponente de la unidisciplinariedad.
Su aguda crítica al capitalismo global y su influencia en los movimientos anti-sistémicos
lo han convertido en una eminencia en el movimiento antiglobalización junto con Noam
Chomsky y Pierre Bourdieu. Su obra y presidencia del FernandBraudel Center de la
StateUniversity of New York constituyen uno de los principales puntos de referencia y
producción historiográfica a nivel mundial.

Carlos Aguirre Rojas, historiador mexicano, en el prólogo a “La Crisis Estructural del
Capitalismo”2, planteó que sus aportes teóricos se pueden esbozar en cuatro líneas
principales:

“a) La explicación histórica-crítica de la historia, el desarrollo y los mecanismos


globales y funcionales del capitalismo desde el siglo XVI hasta nuestros días mediante
la, colectivamente aceptada, teoría del sistema-mundo (world-system).
b) El análisis crítico de los hechos y realidades del largo siglo XX y su influencia en
los procesos históricos en los que estamos inmersos.
c) El análisis histórico-crítico de los hechos coyunturales y el ejercicio de escenarios
prospectivos del actual sistema-mundo, resaltando que éste vive la fase B de un ciclo de
Kondratiev iniciado posterior a 1945 y experimenta una crisis estructural que iniciará su
fase final hacia 2050.
d) La reflexión epistemológica-crítica de la urgente necesidad de reconfigurar y
replantear la estructura parcelada de las ciencias sociales actuales y encaminarlas hacia
una perspectiva unidisciplinar.”

Cabe agregar, según el mismo Wallerstein, la línea de investigación sobre la historia de


la institución universitaria, la cual ha sido fundamental para comprender los puntos ciegos
de la actual praxis de las ciencias sociales, los cuales forman parte de la crisis de la
civilización capitalista, que implica no solo un aspecto económico sino también, la crisis
del saber científico en general y de los movimientos antisistémicos (léase izquierda
mundial).

2Aguirre Rojas, C. (2005) La Crisis Estructural del Capitalismo. Ed. México. Contrahistorias.
El consenso:

En la década de los 70 y 80, Wallerstein y Frank, junto a Samir Amin, Giovanni Arrighi
y Terence Hopkins, convergieron en los fundamentos de sus planteamientos científico-
filosóficos, y en su postura crítica ante el stablishment. Cada uno desde su respectiva
localidad, al tiempo que compartían algunas premisas de tradiciones de pensamiento
previas, como las generadas por Karl Marx, Fernand Braudel, Karl Polanyi y Raúl
Prebich, entre otros. Al menos para Wallerstein, pero probablemente también para Frank
en un primer momento, el Análisis de Sistemas-Mundo, no es una teoría, ni un paradigma,
sino una perspectiva crítica y un desafío contra la forma de concebir la investigación en
ciencias sociales desde su concepción iluminista, a partir del siglo XIX3. Pues se concibe
que tal concepción epistemológica y metodológica, extendida por todo el mundo, a
cerrado más que abierto, muchas de las interrogantes decisivas para que las ciencias
sociales puedan realizar la tarea más acuciante que tiene por delante, a saber; mostrar
racionalmente las autenticas opciones históricas alternativas que se abren ante nosotros
en función de construir un mundo más democrático e igualitario. En este sentido, surge
como una crítica y una protesta política, pero su desafío al método y concepción
epistemológica señalada, se funda en afirmaciones científicas. Por ende, lo que ha hecho,
y de lo que se trata, es de abrir un debate sobre los fundamentos.

En su famoso libro conjunto del 82: “Dinámica de la Crisis Global”4, los autores trabajan
en cuatro ensayos escritos por separado, una explicación articulada y coherente de la crisis
del capitalismo, las cuales presentan cuatro cuadros diferentes sobre el asunto, pero que
comparten una serie de premisas básicas que de hecho, los distinguen de todos los demás
analistas que enfrentan la cuestión de la crisis. Muy particularmente la comprensión de
que estaríamos, desde comienzos de los años 70`s, en una crisis que no es simplemente
económica, sino estructural, sistémica y terminal, del capitalismo en si. Ellos sintetizan
este consenso en 5 puntos:
“1) Pensamos que existe un todo social que puede denominarse economía-mundo
capitalista, y que esta economía mundo capitalista existe desde hace largo tiempo,
probablemente desde el siglo XVI, y se expandió históricamente dese sus orígenes
europeos hasta cubrir el globo hacia fines del siglo XIX. Creemos que se puede describir
como capitalista por que su fuerza motora es la incesante acumulación. Creemos que la
apropiación por la burguesía mundial del excedente creado por los productores directos,
ha implicado no sólo la apropiación directa en el lugar de trabajo sino también el
intercambio desigual, provocando la transferencia del excedente de las áreas periféricas
a los países centrales.
2) Pensamos que no es posible realizar análisis inteligentes de los Estados, considerados
en forma separada e independiente, sin que su llamada vida interna sea insertada en el
contexto de la división internacional del trabajo, localizada en la economía-mundo. Ni
podemos en ningún sentido realizar un análisis coherente si segregamos las variables
“económicas” de las “políticas” y de las “sociales”.
3) Pensamos que en el transcurso de la historia de esta economía-mundo capitalista, la
organización de los grupos oprimidos ha ido en aumento dentro del sistema-mundo y que
se ha incrementado la oposición a su permanencia. Nunca estuvo el sistema-mundo

3
Wallerstein. I, (1987) World-SystemAnalysis. En Guiddens, A. y Turner, J. (eds.), Social TheoryToday.
Cambrige, PolityPress. PP. 309-324.
4Amin, S., Arrighi, G., Frank., Wallerstein, I. (1982) Dynamics of Global Crisis. MonthlyReviewPress.

New York.
capitalista sometido a un desafío de mayor envergadura que el actual. Pero también están
en dificultades tanto la praxis como la teoría del movimiento socialista mundial, a pesar
de la fuerza política sin precedentes de las clases trabajadoras del mundo y de la que hoy
tienen los países de la periferia.
4) Después de la segunda guerra mundial, Estados Unidos desempeñó el papel de poder
hegemónico debido a su dominio en el terreno económico, en el político y en el militar y
por que pudo imponer un orden relativo sobre el sistema-mundo, hecho éste que se
correlacionó con la expansión económica mundial sin precedentes hasta entonces.
Pensamos que esta hegemonía está declinando ahora y que esta declinación es irreversible
(aunque quizás sea lenta)5; pero nos apresuramos a añadir que no se debe a la debilidad
del deseo de los lideres de los Estados Unidos, sino a realidades objetivas. Esta
declinación se manifiesta de varias maneras, a saber: el aumento de la competitividad de
los artículos de Europa occidental y de Japón; la fragmentación de los sistemas de alianzas
de la anterior guerra fría y el surgimiento de un eje Pekín-Tokio-Washington; las guerras
entre los Estados de la periferia, incluyendo aquellos gobernados por partidos comunistas.
5) No pensamos que la lucha entre las fuerzas capitalistas y socialistas del mundo puedan
quedar reducidas ni aun simbolizadas por una lucha entre Estados Unidos y la Unión
Soviética, no obstante las aseveraciones en este sentido de la maquinaria de propaganda
de ambos poderes. Tampoco pensamos que el análisis de la crisis pueda hacerse tomando
sólo en consideración a los países centrales, como si la crisis estuviera localizada
solamente allí.6Lo que está pasando en la Unión Soviética, en Europa Central, China, etc.,
no es algo externo a lo que está ocurriendo en el resto del mundo ni tampoco está en
contraposición a ello. La “crisis” es mundial e integral y así debe ser analizada.”

Los cuatro autores rematan su explicitación consensual señalando también su acuerdo en


el campo político, asumiendo su rol de intelectuales comprometidos:
“Expuestas estas premisas, sólo resta indicar cuáles son nuestros prejuicios y nuestros
puntos de vista. Todos estamos en la izquierda. Es decir, creemos que es deseable y
posible un mundo políticamente democrático y social y económicamente igualitario. No
pensamos que la economía-mundo capitalista haya alcanzado muy bien alguna de estas
metas. Todos pensamos que el capitalismo como sistema histórico llegará a su término.
Si bien difieren nuestros pronósticos acerca de qué será lo que lo remplace (y cuando),
todos estamos comprometidos con los objetivos históricos del socialismo mundial: la
democracia y la igualdad.”

La brecha epistemológica con las posturas tradicionales que inaugura el pensamiento de


los analistas de sistemas-mundos es muy honda, cabría hacer algunas distinciones más
para poder precisar el salto que esto implica respecto a la comprensión del presente, el
pasado y el futuro. Desde esta perspectiva, nos encontramos atravesando una fase de
bifurcación caótica signada por la crisis terminal del capitalismo en tanto civilización y

5 30 años después de escrito esto, podemos afirmar que de hecho fue lenta, hasta el grado que aún
la padecemos en América Latina. ¿Pero acaso no resulta hoy evidente que USA no tiene ya el poder
que tuvo anteriormente? Bastaría pensar en el fracaso del TLC de los gringos que el 2005 los países
del Mercosur propiciaron con Brasil a la cabeza. En Chile, Colombia y México aún se mueven las
cosas bastante alineadas respecto a USA, pero eso no impidió que los dos primeros participaran del
ALCA y la UNASUR como instituciones alternativas a la OEA, que explícitamente dejan fuera al
gigante del norte.
6 En esta misma lógica pienso que es aberrante y peligroso pensar que en Chile o en América Latina

estamos “blindados” (como dicen algunos operadores políticos y economistas de pacotilla) respecto
a la actual recesión mundial. Ni siquiera se salvan los llamados países en asenso (BRIC).
economía-mundo7, esto quiere decir, que en un periodo de entre 20 y 50 años habremos
vivido un proceso que resultará en el surgimiento de un nuevo orden mundial orientado
en una de dos direcciones posibles, un sistema más jerárquico y polarizado, o uno más
democrático e igualitario. Pero el cual, cumplido el ciclo histórico del capitalismo entre
el siglo XVI y el XX, no podrá estar centrado en la acumulación incesante de capital
sustentada en la legitimidad de un sistema interestatal, que permita una división mundial
del trabajo justificada por la ideología liberal del progreso universal. En síntesis, a
diferencia de otras concepciones del capitalismo, al considerarlo como sistema histórico
en la escala de la larga duración y con la unidad de análisis no estatal sino global, aparece
compuesto de tres elementos centrales: Un mercado único que determina la división
mundial del trabajo en un centro, semiperiferia y periferia. Un sistema interconectado de
Estados con diverso grado de poder hegemónico y en continua lucha. Y un proceso
continuo de apropiación de plusvalor en que participan tres actores, y donde el estrato
medio que explota al bajo y es explotado por el alto, está permanentemente siendo creado
y destruido por las contradicciones del sistema, lo cual constituye el eje central de la lucha
de clases ya que un sistema con dos estratos es más estabilizador. La naturaleza
homeostática del capitalismo, le ha permitido absorber históricamente todos los intentos
de transformación que surgieron desde la lucha de clases (Revolución Francesa, Rusa,
China, etc.)8, pero en la fase actual de desequilibrio y caos global, pequeños cambios
pueden gatillar grandes transformaciones en una u otra dirección. En este contexto, los
proyectos civilizatorios de los nuevos movimientos sociales, centrados en el la
convivencia orientada al Buen Vivir propio de la convivencia centrada en torno del
compartir, co-inspirar y colaborar, en oposición al proyecto modernizante del
progresismo liberal, constituirían la primera oportunidad efectiva de un cambio
emancipatorio a nivel global, el acento ya no se pondría en el progreso o el crecimiento,
sino en la igualdad y el cuidado ecológico. Sin embargo bien podría ser que, como señalé,
la transición termine por derivar en un proceso de conservación histórica del proyecto
antidemocrático impulsado actualmente por los grandes capitalistas, deviniendo en un
sistema tiránico (¡fascista-esclavista?) no sujeto a las restricciones que imponía la
necesidad de legitimar socialmente las decisiones gubernamentales. Pues bien, si estas
posturas van tan a contrapelo con aquellas propias del modelo decimonónico de las
ciencias sociales aún vigente, tanto más aspiran aestarlo los planteamientos de Frank que
parecen no dejar títere con cabeza, sin embargo la opinión de Wallerstein, Arrighi y Amin
respecto a las tesis de Frank, es que por el contrario, su postura es retrógrada respecto a
los fundamentos consensuales alguna ves compartidos, lo que lo acercaría a las posturas
de los más radicales neoliberalistas actuales.

El Debate

7
Ver: Amir, S. Gunder Frank, A. Arrigghi, G. y Wallerstein, I. (1987) Op. Cit. También Hopkins, T.,
Wallerstein, I. (1996) La Imagen global y las posibilidades alternativas de la evolución del Sistema-
Mundo;1945-2025. En: Aguirre Rojas, C. (2005) Op. Cit. YAmin, S. (2001) Más Allá del Capitalismo
Senil. Argentina. S. XXI. Editores.
8
Ver: Amin, S., Arrighi, G., Frank, A.G., and Wallerstein, l. (1990) TransformingtheRevolution: Social
Movements and theWorld-System, New York: MonthlyReviewPress. También: Arrighi, G., Hopkins, T.,
Wallerstein, I. (1999) Movimientos Antisistémicos. España. Ed. Akal.
El debate es sembrado con la publicación,en 1990, de Frank: "A
theoreticalintroductiontofivethousandyears of worldsystemhistory"9, en el cual el autor
se aleja del anterior núcleo de consenso al proponer la existencia de un sistema mundial
que habría durado 5 mil años y cuyo centro estaba enAsia oriental(China-India). Frank
afirma que no hubo transición histórica a algo llamado capitalismo, en parte ninguna,
pues lo que habría sucedido en la Europa del siglo XVI fue simplemente un cambio en el
contexto de un sistema mundial ya existente por varios miles de años, y que cubría una
zona geográfica llamada “oikoumene” que se extiende desde el este de Asia a Europa
occidental y hacia el sur incluyendo, al menos, el sur de Asia y el norte de África. El
argumento no estaba dirigido directamente a Wallerstein sino solo en la medida que
implicaba a todos quienes se reusasen a “abandonar (la sacrosanta creencia en) el
capitalismo como un distintivo modo de producción y un sistema separado” 10 .Sin
embargo, al mismo tiempo sin embargo, pidió a sus colegas que hicieran comentarios
reflexivos al respecto. Pero entre medio, antes de leer el articulo de Frank, Wallerstein
escribió un ensayo donde explicitaba su postura sobre el origen del capitalismo, sus
condiciones de posibilidad y su “differentiaeespecificae”. Este se llamó: “Thewest,
capitalism, and themodernworld-system” 11 y en el, Wallerstein reformulaba,
parcialmente, su opinión original12 respecto a la pregunta de cómo fue que el capitalismo
surgió en Europa y no en otro lugar, y en el siglo XVI y no antes o después. Texto en el
cual el no se oponía directamente a la tesis de Frank, sino a la de todos aquellos que
piensan simultáneamente como correctas dos tesis: a) Algo singular ocurrió en Europa
occidental en la modernidad temprana, que era radicalmente nuevo a los demás sistemas
sociales históricos. Y b) que ese “algo” fue muy positivo, fue un progreso para la
humanidad en el contexto de la historia mundial. Y la posición de Wallerstein es que a)
es cierto, pero que b) no lo es en absoluto, tanto por el carácter humanamente negativo
del capitalismo dada su, entre otras, intrínseca orientación a la generación de polarización
socioeconómica, como también por la episteme teleológica implícita en la noción de
progreso. Posteriormente Wallerstein escribió un ensayo respondiendo a Frank, el cual se
tituló: “WorldSystem versus World-Systems: A Critique”13. En el pasa revista a las tesis
de Frank, explica cual es su postura frente a estas, y manifiesta brevemente su propia
mirada al respecto del asunto que representa elnúcleo del debate.Detengámonos un
momento en la mirada de Wallerstein. A diferencia de la mayoría de las formas
tradicionales de distinguir el capitalismo de otros sistemas históricos que usan
argumentos empíricamente débiles, Wallerstein opera armonizando consideraciones
nomotéticas generales y distinciones ideográficas particulares, lo cual lo lleva a
considerar que la diferencia concreta del capitalismo no está centrada en la producción
amplia de mercancías, o la finalidad del lucro en las empresas, o el alto nivel tecnológico,
o siquiera en la calidad asalariada del trabajo, ya que todos estos elementos tienen
presencia anterior al surgimiento de la civilización capitalista. Por supuesto son
elementos necesarios para el surgimiento del capitalismo, pero no suficientes. ¿Por qué?

9
Frank, A.G. (1990) "A theoreticalintroductiontofivethousandyears of worldsystemhistory," Review13 (2)
spring: 155-248.
10
Frank, A.G. (1990) Op. Cit. P. 155
11
Wallerstein, I. (1992) “Thewest, capitalism, and themodernworld-system” Review 15 (4). P. 561-619.
12
Wallerstein, I. (1972) El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la
economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid : Siglo XXI Editores.
13Wallerstein, I. (1991) “WorldSystem versus World-Systems: A Critique,” En Critique of
Anthropology, 11, 2. Al parecer fue escrito después del texto aparecido el 92, pero publicado antes.
Por que cada vez que los agentes que utilizaban estos elementos parecían ser capaces de
ir más allá y crear un sistema tal como el que, en su fundamentos, existe hoy en día,
fueron destruidos o cooptados por imperios-mundo. Y la pregunta respecto a lo que
distingue a un sistema histórico de larga duración como el capitalista es, que se funda en
una prioridad estructural posibilitada, realizada y conservada por la incesante
acumulación de capital, no la simple acumulación de capital, sino la dinámica incesante
de acumulación del mismo. Ahora bien, la noción de sistema-mundo es una ampliación
conceptual de la noción de economía-mundo, traída a mano por FernandBraudel14 para
referir a una red de comercio que entrelaza diversas unidades políticas en una región. Y
habrían tres clases de sistemas-mundo; las economías-mundo, los imperios-mundo, y los
minisistemas. Wallerstein entonces periodiza la historia humana en tres grandes faces; en
el primero sólo existirían minisistemas, de corta extensión geográfica y corta duración
temporal; en el segundo coexistirían los imperios-mundo, con economías-mundo y con
los minisistemas; y en el tercer periodo habría surgido la economía-mundo capitalista,
que a diferencia de las anteriores economías-mundo, no sólo sobrevivió a la apropiación
de algún imperio-mundo, sino que terminó por fagocitar ella a todos los demás tipos de
sistemas históricos existentes. El sistema-mundo moderno entonces, habría surgido en
Europa occidental en el siglo XVI ampliándose primero a Europa del este y las Américas,
y luego al resto del globo hasta abarcarlo en su totalidad en el siglo XIX. Como señalé,
para Wallerstein el surgimiento del sistema capitalista no fue un asunto de progreso,
menos de inevitable progreso como quienes alaban “el milagro Europeo”, por el contrario,
al referirse a las condiciones de posibilidad para su surgimiento lo hace en términos muy
críticos diciendo: “el intento de dar cuenta de la peculiar debilidad(es) de Europa
occidental que permite que se produzca este tipo de desastre” 15 estaría dada por la
debilidad que surge de la casi inverosímil contemporaneidad de cuatro colapsos, el de los
Señores Feudales, de los Estados, la Iglesia, y los Mongoles. Por razones de espacio no
abundaremos en la explicación de esto16.

Por su parte, la tesis de Frank es la siguiente, tal como no tiene sentido decir que América
Latina fue en sus comienzos un sistema feudal, dado que era parte de la economía mundial
en tanto que colonia europea, tampoco tiene sentido decir que Europa sería capitalista ya
que era a su vez parte de un sistema mayor, la economía mundial, la cual existía
supuestamente desde hace 5 mil años, y su centro de acumulación no era Europa, la cual
más bien habría formado parte de la periferia. De hecho después de un tardío y breve
repunte (S. XIX-XX) que la abría convertido en la zona hegemónica, se encontraría
actualmente en decadencia perdiendo su posición central cediendo su paso nuevamente a
una ascendente Asia oriental. El titulo del libro donde reunió y continuó afinando sus
tesis: “ReOrient: Global Economy in theAsianAge”17, del 98, no sólo busca indicar el
giro que propone alertar sobre la existencia de una economía global ancestral centrada en
oriente, sino que también, como señala el autor, instigar sobre la necesidad de un cambio
de eje conceptual y analítico para “reorientarnos” respecto al pasado, el presente y los
futuros posibles. La idea sería poder dejar de pensar en términos de modos de

14
En particular el tercer volumen de: Braudel, F. (1979) Civilisationmatérielle, économie et capitalisme.
Tres volúmenes. I. II, III vols. Paris: ArmandColin. También: Braudel, F. (2002) La dinámica del
capitalismo. Calatayud. México. FCE.
15
Wallerstein, I. (1991) Op. Cit.
16
Para el caso revisar el citado “Thewest, capitalism, and themodernworld-system”.
17
Frank, A.,G. (1998) ReOrient: Global Economy in theAsianAge. Berkeley. Univ. Of California Press.
producción18 como marco teórico, e incluso abandonar la noción de capitalismo, ya que
este junto al feudalismo y el socialismo serían engañosos modos transicionales
ideológicos mas que categorías que dan cuenta de las realidades históricas. Al proponer
la existencia de un sistema histórico global con una historia de al menos 5.000 años,
donde el ascenso a una posición predominante de Europa y el Occidente sería sólo un
acontecimiento reciente, e incluso quizás pasajero, Frank intenta poner de relieve un
desafiohumanocentrista frente al eurocentrismo en general, e incluso en particular a lo
que el considera como eurocéntrico en las tesis de Wallerstein. También cuestiona que la
especificidad que singularizaría al sistema mundial moderno sea la acumulación
incesante de capital, ya que considera que esto habría jugado un papel cardinal durante
varios milenios antes del arribo occidental a la postura hegemónica. Esto a contrapelo de
la comprensión wallersteiniana de la especificidad relacional que singulariza a los
imperios-mundo como entidades centradas no en lo económico sino en lo político e
ideológico. En la misma línea, la idea de la existencia de un centro y una periferia, con
su dinámica de asenso y descenso en torno a procesos de rivalidad en torno a la
hegemonía, no sería privativa del sistema-mundo moderno, sino que es otro rasgo que se
conserva desde hace 5 mil años. También argumenta que, así como en la distinción que
Wallerstein hace del sistema-mundo moderno existen ciclos económicos largos y cortos
con faces ascendentes y descendentes, en el sistema mundo por él propugnado también
existieron estos ciclos desde hace varios milenios. Ciclos que tienen que ver con el
proceso de acumulación de capital, el cual va cambiando geográficamente en el tiempo
en torno a la rivalidad por la hegemonía económico-política que gesta al centro, la
periferia y semiperiferia del sistema. Finalmente, las tesis de Frank también se dirigen al
debate sobre la necesidad de repensar el quehacer de las distintas disciplinas, subrayando
conexiones entre la arqueología, la historia moderna, la economía, la sociología macro-
histórica, la geografía política, la antropología y los estudios de genero, entre otros.

Como habrá notado el lector atento, y como lo sugiere el titulo de este ensayo, me he
referido endistintos momentos de dos maneras a estas totalidades o sistemas históricos
globales hablando de sistemas-mundo y sistema mundo. Esto por que no es trivial la
distinción que para los autores implica. Cuando Wallerstein para referirse a estas
totalidades habla de sistemas-mundo lo hace en el entendido, por un lado, de que antes
del arribo del sistema-mundo moderno o sistema-mundo capitalista, han existido
diversidad de sistemas-mundo desde hace miles de años, y diferentes en sus categorías
como las ya señaladas, pero además por que para él no se trata de sistemas que son de
tamaño mundial, sino que son mundos relacionales en si mismos, sistemas cerrados que
delimitan con su dinámica un área. En este sentido el guión señala que no se trata de que
el concepto “mundo” sea un atributo del sistema, sino que son un mismo concepto. Y en
esto uno puede distinguir una continuidad respecto al concepto braudeliano de economía-
mundo. En cambio para Frank habría existido un solo sistema mundo. La otra diferencia
evidente está en la comprensión de lo que es el capitalismo, ya que para Wallerstein, y
también para el primer Frank, no es simplemente un modo de producción sino, un
completo modo de convivencia, el que históricamente a implicado diversos modos de
producción subordinados a la prioridad estructural de acumulación incesante de capital.
Las ciencias sociales clásicas en su versión liberal y también en la marxista han
conceptuado el capitalismo como un sistema basado en la competencia entre productores

18
También revisa estos temas en:Frank, A., G. (1993) “Transitional Ideológica. Modes: Feudalism,
Capitalism, Socialism”. En A.G. Frank y B. Gills, eds., TheWorldSystem:
FiveHundredYearsorFiveThousand?. London. Routledge,. P. 17-200.
libres, que utilizan el trabajo libre y mercancías libres (Libre = disponible para su compra
y venta en un mercad), lo cual ciertamente se refiere a un modo de producción, que a
diferencia del esclavista y el feudalista implica el trabajo asalariado.pero el capitalismo
en tanto sistema histórico a utilizado, y sigue asiéndolo, el trabajo esclavo y el semi
asalariado. La verdad es que en particular este punto del debate resulta algo
desconcertante ya que parece que Frank operara como si desconociera esta distinción que
hace Wallerstein, y el mismo anteriormente. Por otra parte, en su articulo: “The Modern
WorldSystemRevisited: RereadingBraudel and Wallerstein” 19, Frank hace una relectura
crítica de los planteamientos de Braudel y Wallerstein, y desde su perspectiva propone
que los datos que estos mismos autores recogen, contradice sus propias tesis, en el sentido
de que ellos concuerdan en que antes del surgimiento de la economía-mundo capitalista,
Asia habría sido mucho más importante que Europa, si es que no hegemónica respecto a
la economía mundo, y que en tanto no había muchas sino sólo una economía mundo, esta
jamás habría podido tener su origen en Europa. Aquí lo que resulta evidente es la manera
en que Frank elabora sus argumentos críticos desatendiendo al trasfondo epistémico en
que todos ellos formulan diferencialmente sus argumentos, es decir, Frank lee lo que han
dicho Braudel y Wallerstein sin considerar el criterio de lo que constituye una economía-
mundo, lo lee desde si mismo de una manera que proyecta su propio criterio como si
todos compartieran la misma noción de lo que constituye a una economía como un
sistema global. Que es justamente la contra respuesta que enfatiza Wallerstein. Para él, y
como muestra en general el registro empírico, efectivamente hubo comercio a larga
distancia entre diversos imperios-mundo, si bien no se ha demostrado si esto ocurría con
regularidad. De hecho para Wallerstein el esquema empírico que hace Frank de lo que
había estado sucediendo en el mundo entre 8 mil a.e. hasta el año 1500 es bastante
aceptable. También concuerda en que estos imperios-mundo incluían en la red comercial
de la zona oikumene diferentes sistemas no organizados como imperios-mundos, e
incluso, que como consecuencia de ello, bien puede haber habido algunos ritmos
económicos comunes entre ellos. Sin embargo el punto central está en el criterio que
define la unidad del sistema. Para él esta red comercial no se basaba, como la del sistema-
mundo capitalista, en una división axial del trabajo que implicara procesos de producción
integrada, y por ende no formaba un sistema histórico único, sino varios. La potencia del
criterio wallersteiniano está en que permite definir y representar la duración de la vida de
estos diferentes tipos de sistemas, así como las formas en que han funcionado
históricamente durante su existencia. Es decir, el comercio por si mismo, si bien opera en
red, no constituye un sistema histórico por si solo. En diversas ocasiones Wallerstein
explica la distinción entre el comercio de artículos de lujo y el comercio de productos al
por mayor, o básicos, lo que le permite dar cuenta de esta diferencia entre lo que es o no
una economía-mundo, y si bien muchas veces no es fácil trazar la línea empíricamente,
esta es una distinción analítica fundamental, ya que permite distinguir entre el comercio
dentro de un sistema histórico (sobre todo en productos básicos) y el comercio entre los
sistemas separados (sobre todo de lujo). Evidentemente, dado el nivel tecnológico de
transporte pre moderno, y por ende dado su alto costo, el comercio a larga distancia tenía
que ser necesariamente al por menor, y por ende se prefería comerciar con productos de
alta rentabilidad, es decir, productos de lujo, productos suntuarios para las elites.

Bien, y respecto a la crítica, por su parte Wallerstein critica a Frank señalando la paradoja
de que su libro, dedicado a denunciar la teoría social y la historiografía europea, resulta

Frank, A.G. (1995) “The Modern WorldSystemRevisited: RereadingBraudel and Wallerstein” En S. K.


19

Sanderson, (Ed.), Civilizations and WorldSystems: StudyingWorld-HistoricalChange. Walnut Creek:


AltaMira. P. 94-163.
ser un elogio al ingenio europeo. Considera que está plagado de inconsistencias analíticas
y que “La parte más débil es la endeble explicación de cómo Europa, teniendo en cuenta
el argumento de Frank de la centralidad de China, fue finalmente capaz de lograr la
superioridad temporal del siglo XIX, que incluso Frank reconoce a regañadientes. El
corazón del argumento gira en torno a si hubo o no una ruptura histórica mundial hacia
el año 1500, y por lo tanto, si el capitalismo existe, lo que Frank desea negar. Con el fin
de matar al demonio eurocéntrico, Frank suprime el capitalismo. Al final, el libro es un
himno a la eficiencia económica”. Este comentario crítico:“Frank
provestheeuropeanmiracle” apareció en Review junto a los comentarios críticos de
20

Samir Amin y Giovanni Arrighi. Y Frank expresó su desconcierto respecto a que, en su


opinión, deliberadamente, le mantuvieron ocultas sus intenciones de criticar el libro, en
que él los critica a ellos, y que por ende no le fue posible formular una crítica ponderada
a sus criticas de modo de haberlas incluido en el mismo numero de la revista. Por lo cual
publicó una respuestaen un texto llamado: “GunderFrank's Response toGang of 3
Reviews of ReOrient” 21 donde se defiende y contraataca. En términos generales sin
embargo me parece no se avanza en nuevas distinciones de fondo sino que se abunda en
las mismas ya propuestas. En general en esta ultima parte el debate adquiere un tono más
emocional, hay sarcasmo por ambas partes, y posiblemente molestia también. Reconozco
que me sorprendió el tono burlón y desdeñoso de algunos de los comentarios de
Wallerstein ya que este en general aboga por dejar de lado la arrogancia y la prisa en
etiquetar a los otros. Por otra parte empiezan las referencias mutuas sobre “la realidad”
y atenerse a “lo real”, donde evidentemente ya se ha entrado en el empantanamiento de
la mutua negación y la no escucha. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el tira y afloja
de este debate duró al menos diez años, fue sólo al final que presenciamos este algo
patético, y ciertamente improductivo, juego descalificatorio. Y si bien esto es algo muy
común en nuestra cultura, y tampoco se llegó a extremos, resulta revelador de la dinámica
relacional subyacente al trabajo científico. Pero en su momento se intentó encontrarse en
un terreno común, los autores se leyeron mutuamente con atención, Frank concedió un
par de puntos, y Wallerstein partió considerando que las de Frank eran tesis importantes
e interesantes.

Conclusiones

Lo que llamamos “la realidad” es siempre un constructo explicativo que proponemos


como reformulaciones de nuestras experiencias, y las experiencias son siempre
operaciones de distinción que hacemos como observadores, pero nuestra existencia
lingüística en conversaciones y redes culturales de conversaciones, implica que siempre
distinguimos lo que distinguimos desde algún criterio de distinción, que
indefectiblemente tiene que ver con nuestra historia experiencial, cultural y
corporalmente situada, y siempre escuchamos una explicación desde algún criterio de
validación desde donde aceptamos o rechazamos la valides de tal explicación en tanto
una reformulación aceptable de nuestra experiencia. Es decir, por un lado, no escuchamos
ni distinguimos en el vacío, y por otra parte una explicación es siempre y ante todo, una
relación interpersonal, en el entendido de que una reformulación experiencial se
constituye en explicación sólo al ser aceptada por un observador (que puede ser uno

20
Wallerstein I. (1999) “Frank provestheeuropeanmiracle” ReviewXXII, 3. P. 372-291
Frank, A., G. (2000). "GunderFrank's Response toGang of 3 Reviews of ReOrient” Post
21

ToElectronicWorld-SystemsElectronicTeleconferencing Network.
mismo) (Maturana, 000). Al mismo tiempo, si uno escucha a otra persona, aún en la
discrepancia, tratando de identificar el o los criterios desde donde habla, en ves de
escuchar en que se parece o diferencia lo que el otro dice de lo que yo pienso, podrá
encontrarse un metadominio desde el cual surja un consenso básico. Una postura no es
errada o acertada en si y desde si, sólo lo es en relación a otra postura desde la cual resulta
incoherente. Si consideramos nuestro operar como observadores, y aceptamos que no
distinguimos en la experiencia entre ilusión y persepción (Maturana, 1000), y que por ello
no tenemos acceso a lo real sino a las coherencias y regularidades de nuestra experiencia
en la praxis del vivir, nos conduciríamos entendiendo que lo existente no es independiente
de nuestro operar biológico-cultural sino que de hecho surge con nuestras operaciones de
distinción que hacemos como observadores, y por ende no ocupariamos argumentos
trascendentes a nuestro propio operar como rasonamientos para validar nuestras
explicaciones, y nos dariamos cuenta que es el criterio de valides el que como
observadores aplicamos en nuestro escuchar lo que determina que explicaciones
consideramos aceptables. Así como nos podriamos dar cuenta de que con nuestro operar
con diversos criterios de validación generamos distintos dominios de realidades, todos
legítimos aunque no ncesariamente todos deseables según el criterio que se use, lo que se
quiera hacer y el modo del que se quiera habitar. Con lo cual podríamos hacernos
responsables de nuestros desacuerdos, y entender estos como oportunidades reflexivas de
coexistencia. Al no haber la pretención de objetividad en si, hay tantas realidades como
criterios de distinción se ocupen, por ello, al operar desde esta comprención, nos
descubriríamos habitando en un multiverso. En consecuencia, un error o una ilusión es la
afirmación de una distinción escuchada a partir de un ámbito de realidad distinto a aquel
donde ocurre y es válido, así que esto expresa, muchas veces, una confusión de ámbitos
axplicativos, y otras expresa una discrepancia inescapable. El asunto es estar dispuesto a
semejante apertura reflexiva, la cual no tiene que ver con nuestros saberes sino con
nuestros sentires, ¿estamos dispuestos a soltar por un momento nuestras certidumbres
para poder ver si lo que decimos es como decimos que es?. Esto no implica pusilanimidad
o falta de convicción, por el contrario, ya que no se trata de aceptar cualquier cosa, sino
de acernos responsables de que aceptamos lo que aceptamos por que queremos
haceptarlo, por que nos parece deseable desde nuestras preferencias y experiencias. Sin
embargo muchas veces no se podrá encontrar el metadominio consensual, o
reencontrarlo,como les terminó por pasar a Frank y Wallerstein, quienes, quizás, discutian
sin aceptar del todo que la discrepancia fundamental tenía que ver con los criterios a que
cada uno daba prioridad. Sin embargo, aquí sí hubo conversación reflexiva, se intento
encontrar un metadominio, pero finalmente no se lo pudo generar. Dos operaciones de
distincion diferentes generan objetos y procesos diferentes, no son simplemente dos
perspectivas de lo mismo, y es nuestra preferencia respecto a lo que queremos conservar
lo que guiará nuestra aceptación orechazo de los diversos criterios de distinción.

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Andre Gunder Frank

El desarrollo del subdesarrollo


Pensamiento Crítico, Habana, agosto de 1967, número 7, páginas 159-173.

No podemos esperar formular teorías y programas adecuados sobre el desarrollo para la mayoría
de la población mundial que sufre el subdesarrollo, sin antes conocer como su pasado económico
y su historia social dieron lugar a su actual subdesarrollo. No obstante, casi todos los
historiadores sólo se ocupan de los países metropolitanos desarrollados y prestan escasa
atención a las regiones coloniales y subdesarrolladas. Por esta razón la mayor parte de nuestras
categorías teóricas y nuestras guías para la política de desarrollo provienen exclusivamente de
la experiencia histórica de las naciones avanzadas capitalistas de Europa y de Norteamérica. Y
puesto que la experiencia histórica de los países coloniales y subdesarrollados ha probado ser
muy diferente, las teorías en nuestro poder fallan en reflejar completamente el pasado de la parte
del mundo subdesarrollada. Y lo que es aún más importante; nuestra ignorancia de la historia de
los países subdesarroUados nos lleva a aceptar que su pasado y hasta su presente se asemejan
a las etapas primitivas de la historia de los países hoy desarrollados. Esta ignorancia y esta
aceptación nos ha llevado a serias falsas concepciones sobre el subdesarrollo y el desarrollo
contemporáneo. Además, la mayoría de los estudios del desarrollo y del subdesarrollo adolecen
de no tomar en cuenta las relaciones económicas y otras entre las metrópolis y sus colonias
económicas a lo largo de la historia de la expansión mundial y del desarrollo del sistema
mercantilista y capitalista. Por consiguiente, la mayoría de nuestras teorías fracasan en explicar
la estructura y desarrollo del sistema capitalista como un todo y en tener en cuenta su generación
simultánea de subdesarrollo en algunos lugares y desarrollo económico en otros.