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FACTORES QUE DETERMINAN EL METODO DE MUESTREO

Todos los factores pueden ser reunidos en dos grupos, los geológicos y los demás. A los
primeros pertenecen el tipo de sustancia útil, dimensiones y estructura de los cuerpos
mineralizados, el grado y carácter de variabilidad de la mineralización, las estructuras y texturas
de las menas, las propiedades físicas de las menas y minerales; a los factores pertenecen: el
objetivo del muestreo, criterio geológico-minero. A fin de cuentas, la forma de la toma, debe
proporcionar representatividad al muestreo y un alto efecto económico.

El tipo de mineral, o expresándolo mas correctamente, el tipo geológico-industrial de


yacimientos, frecuentemente determina el método de toma de muestras. Esto se evidencia si
comparamos por ejemplo los tipos de muestreos de yacimientos tipo placer y los filonianos, o
los metálicos. Pero muchos tipos de yacimientos, particularmente los metalíferos se muestrean
prácticamente con los mismos métodos.

Las dimensiones de los cuerpos mineralizados tienen importancia en la toma de muestras de


las labores mineras. En cuerpos potentes se pueden emplear los métodos de: barrenos de
extensión, por puntos, y por puñados. En los cuerpos mineralizados de potencia media,
fundamentalmente se emplea el método de canales y raramente el de puntos. Las estructuras
mineralizadas de poca potencia (de solo algunos cm), es mejor muestrearlas por rebanado.

La estructura de los cuerpos mineralizados determina el uso de métodos seccionados ya sea


canales o testigos de perforación, si es que son cuerpos complejos o presentan ramificaciones
y/o estructuras paralelas.

Del grado de variabilidad de la mineralización también depende el método de muestreo, si la


mineralización es homogénea, suficiente representatividad tendrá muestras por puntos y los
canales e inclusive las muestras de mano (en casos extremos). En una mineralización irregular
corresponde aumentar la sección de los canales, y en una distribución muy irregular hay que
pasar a tomar muestras de rebanado y en el caso de las extremadamente irregulares tomar
muestras globales. Se considera también la anisotropía en la variabilidad de la mineralización,
pues si esta es fuerte solo en una dirección, entonces los mejores resultados los dan los
métodos lineales de muestreo. En el caso de una fuerte variación en dos direcciones, o sea por
área, la confiabilidad la determinan los métodos que tienen que ver con superficies: por puntos
y de rebanado. Y finalmente si la variación es fuerte en tres direcciones o volumétrica el más
correcto es un método global.

El grado de variabilidad frecuentemente se expresa en la aparición de tal o cual estructura.


Para la mineralización homogénea las estructuras características también lo son. La fuerte
variabilidad en una dirección se acompaña de estructuras bandeadas, mientras que las fuertes
variabilidades areales o volumétricas se caracterizan por las estructuras jaspeadas toscas o
nodulares.

Generalmente, cuando mayores sean los cristales de los minerales en la mena y menores las
leyes, tanto más grande deben ser las muestras.

Los métodos de toma de muestra dependen del destino de las mismas, es decir para qué? ; las
tomamos. Si son para establecer composición química de la mena, las estructuras pueden ser
tomadas por cualquiera de los métodos. El estudio de la mineralogía y las peculiaridades
texturo-estructurales requieren de muestras de mano; mientra que para las pruebas
metalúrgicas se requiere muestras de gran masa lo que se obtiene empleando el método
global, etc. Si buscamos también un muestreo representativo, no podemos confiarnos en las
muestras tomadas en labores de superficie pues los agentes meteóricos originan una serie de
procesos físico-químicos como la lixiviación de algunas sustancias, sesgo a los ensayos
haciendo que los resultados no sean lo suficientemente confiables.

Un buen conocimiento del yacimiento, ya en la fase de explotación, asi como el gran volumen
de muestreos efectuados, permite el empleo de métodos simplificados y de gran productividad
en la toma de muestras: por puntos, por puñados, etc.

CONTROL DEL MUESTREO (Control del método elegido)

La principal dificultad del control del método elegido consiste en que, en la mayoría de los
casos, las muestras tomadas tanto en las labores mineras así como en los huecos de
perforación, no son repetibles en razón de la irregularidad de la distribución en la sustancia útil
de la mena.

Como regla, para el control es necesario escoger un sector del yacimiento, en el que el grupo
de muestras de control tomada, así como la evaluación de pares de muestras individuales den
frecuentemente resultados incorrectos.

La cantidad de muestras de control dependiendo del carácter de distribución del componente


útil puede variar entre 15 y 60, correspondiendo las menores cantidades para distribución
homogénea mientras que las máximas para las extremadamente irregulares.

La confiabilidad de tal o cual método se determine por el cálculo del error sistemático según
los resultados de los análisis de las muestras sistemáticas y de control.

ALMACENAJE, ETIQUETADO Y ENVIO AL LABORATORIO

Dependiendo del tamaño de la muestra, y de las características del material hay que
almacenarlas de manera tal que se garanticen la integridad y se mantenga las propiedades
físicas y químicas de la porción de material tomadas y en función de las pruebas y ensayos a
que sean sometidas nos proporcionan los resultados correctos. Normalmente, las muestras
pequeñas se almacenan en saquillos de lona especialmente preparados, o más frecuentemente
ya en bolsas plásticas resistentes que son descartables pero a su vez muy prácticas. Con estas
últimas se elimina la posibilidad de contaminar las muestras, ya que en las de lona a pesar del
cuidado que se ponga en el lavado los residuos de la muestra previa pueden provocar algún
tipo de error. En tanto que las muestras de gran volumen que generalmente se destina a
pruebas metalúrgicas, hay que almacenarlas en recipientes apropiados: sacos, cilindros, etc.

Las etiquetas deben:

 Identificar inequívocamente a la muestra, el eliminarse la posibilidad de ambigüedad.


 Ser claras, concisa y fácil de llenar por los muestreros.

Para cumplir con lo estimulado líneas arriba, las etiquetas deben consignar datos que:

 Permitan establecer el método de muestreo.


 Permita establecer el tipo de muestra.
 Ubiquen claramente el lugar de la toma de la muestra (coordenadas o referenciar a
algún punto topográfico, labor minera o punto notable de fácil identificación, indicar la
distancia, rumbo, etc.)
 Indiquen los tipos de pruebas o ensayos a los que deben ser sometida la muestra.
 Establecer el responsable de la toma de la muestra.

De manera genérica señalaremos que el ticket que va con la muestra hacia el laboratorio,
además del código de la muestra, la flecha de su toma, los ensayos y pruebas a los que debe
ser sometida y el nombre o referencia del muestrero, (Ver fig. N° 1) no debe tener más detalle,
pues información adicional puede influir indirectamente en los resultados de las pruebas y
ensayos; dándole un sesgo inapropiado.

Figura 1. Propuesta genérica básica del ticket de muestreo, la parte posterior puede ser usada
para un croquis, o apuntes adicionales si fuera el caso.

Dependiendo de cuál sea el destino de las muestras, ya sea el laboratorio de la empresa o un


laboratorio externo, con el envió será finalizada la primera parte del muestreo, quedando
pendiente aún: la preparación y la realización de pruebas y ensayos. Estos trabajos
responsabilidad del laboratorio, debe llevarse a pérdidas y contaminación que dañaría
eventualmente los resultados del muestro trabajo. Por ello es necesario ejercer algún tipo de
vigilancia y control de cómo se ejecutan, para tomar las medidas correctivas del caso.

PREPARACION DE LA MUESTRA PARA ANALISIS Y PRUEBAS

Antes de cualquier prueba o ensayo con una muestra es necesario realizar con ella algunas
acciones, tales como su secado, chancado y pulverizado, etc. Que la preparen para tal fin.

Generalmente las muestras iniciales pesan algunos Kg, y algunos de sus fragmentos tienen
5x102m, y para las investigaciones de laboratorio hay que reducirlas hasta 100 -150 g, y
pulverizarlas hasta mallas -200, si el caso así lo requiere.

Secado, casi siempre es necesario; ya que las muestras tomadas en todas las labores
subterráneas de los detritos de los barrenos y los materiales resultantes de las voladuras, así
como en las zonas donde hay filtración acuosa, poseen algún porcentaje de humedad. A veces
el material esta tan húmedo, que durante el chancado es capaz de formar una masa lodosa que
rellene el área de trabajo en las chancadoras, pulverizadoras y cribas, lo que dificulta o hace
inviable la preparación. El esquema normal de tratamiento de la muestra para el análisis se
confecciona a partir del supuesto que el material de la muestre está seco.

Las muestras de gran masa, deben ser secadas preferentemente en áreas abiertas y techadas a
fin de evitar sean humedecidas por las precipitaciones atmosféricas, en nuestra costa, quizá
dependiendo de la estacionalidad climática esta prevención no sea siempre aplicable. Cuando
el secado de las muestras se hace en hornos o construcciones específicas, es indispensable
efectuarse a temperaturas que no superen a los 100 °C. Ya que una temperatura mayor
produce la descomposición de algunos minerales, provoca la pérdida de azufre en las menas
sulfurosas y el agua de la red cristalina de muchos minerales. Los carbones minerales deben
secarse a temperaturas de aproximadamente 50 °C, durante tres horas, mientras que los
lignitos pueden secarse hasta por 5 horas, en secadoras adecuadas.

Chancado y pulverizado de las muestras. Para los análisis químicos y mineralógicos, por lo
común solo es necesario parte de la muestra inicial, (alrededor de 120-180 g.), la que debe ser
siempre semejante a la muestra inicial, manteniendo la misma cantidad de partículas, que
conforme una masa homogénea. Esa masa homogénea se obtiene de la muestra inicial, con
fragmentos de diferentes dimensiones, solo a condición de su chancado hasta conseguir
fragmentos de igual tamaño y el subsiguiente cuidadoso mezclado.

Dicho de otra forma tenemos dos acciones conexas:

a) La reducción de la masa (peso), de la muestra hasta lo necesario para el análisis,


(prueba o ensayo)
b) El chancado y/o pulverizado hasta tamaño adecuado para el ensayo.

Como correctamente señala H. E. Mckinstry, reducir sistemáticamente una muestra, es como


tomar muestra de una muestra, y debe hacerse de tal manera que sea verdaderamente
representativa del conjunto.

Para determinar el grado necesario de chancado del material de la muestra se emplea


relaciones empíricas entre la masa y el diámetro de los fragmentos. Existen varios trabajos en
este sentid, las tablas de Brunton, las de Henry Louis, etc., siendo la más general la propuesta
por Demond y Jalferal:

Q=kd
Donde:

- Q: más confiable de muestra, que garantiza su representatividad.


- k: coeficiente que depende del grado de homogeneidad en la distribución del
componente útil en la masa.
- d: diámetro de los fragmentos más grandes en la muestra.
- : exponente que depende de los tamaños de la diseminación del material valioso.

La más difundida en la práctica del muestreo de prospección es la propuesta por Richards y


Chechott; Richards, usando datos de la práctica estableció, que la representatividad de la
muestra se conserva, si su masa varía proporcionalmente al cuadrado del tamaño de los
fragmentos maxímos y Chechott el expreso en la formula siguiente:

Q=kd2
En la cual el coeficiente k, adopta valores que van de 0,05 hasta 0,3-0,5. El Dr. V. M. Kreiter,
sugiere los siguientes valore, en dependencia de la variación en la distribución del componente
útil en la mena.

TABLA N° 1

Valor del coeficiente K en la fórmula de Richards y Chechott

Muestras compuestas o agrupamiento de muestras. Se hacen con el objeto de obtener datos


promedio, sobre algún intervalo del objeto de prospección, con gastos mínimos en los ensayos
de las muestras.

Las reglas básicas que deben observarse en la confección de muestras compuestas, serían las
siguientes:

1- Se puede juntar solo muestras contiguas, aquellas que se encuentran en el mismo


trecho, por el que se presume obtener un valor promedio de los índices cualitativos de
la sustancia útil.
2- Reunir solo material del mismo tipo según su calidad, que caracterice el tipo o clase de
la sustancia útil.

El agrupamiento de muestras se pueden hacer al inicio del proceso de preparación de las


muestras, frecuentemente en el lugar de la toma de las muestras, sin chancado ni reducción, o
al final de la preparación, después de haber alcanzado individualmente la masa necesaria final,
para las investigaciones de laboratorio. La variante uno, es posible en el caso de que las
muestras iniciales no sean grandes: e muestreos por canales, barrenos o por puntos. Para
muestras de gran más, tales como las de puñados, globales o de canales grandes, es más
cómodo realizar la segunda variante. Esta última tiene la ventaja adicional de que en caso
necesario se pueden utilizar los duplicados de las muestras individuales reunidas para su
ensayo por separado. Aquí hay algunas consideraciones que deben tenerse presente, dado el
caso, la mezcla del material de las muestras finales que se efectúan por la segunda variante
debe hacerse proporcionalmente a las masas de las muestras iniciales, si estas últimas reflejan
diferentes magnitudes de las partes muestreadas (potencia, área de sección, u otras partes del
objeto de muestreo). Cuando las muestras de diferente masa caracterizan porciones del cuerpo
mineralizado de más o menos igual magnitud, entonces la muestra compuesta debe formarse
de porciones iguales de material de todas las muestras individuales.

Tamizado. El tamizado de la muestra se hace con el objeto de controlar el proceso de


chancado, y dividir el material en clases según sus dimensiones. Esta separación ayuda a
realizar mejor la preparación de la muestra, ya que la mezcla del fragmento de diferentes
dimensiones complica el chancado y trituración, particularmente si la muestra tiene una gran
masa.

Antes del chancado conviene tamizar la muestra; los gruesos en una parrilla, los finos en cribas,
para separar los finos metálicos que no deben pasar por la chancadora de quijadas por la
pequeñez de sus dimensiones. Este cribado se denomina auxiliar.

Se emplea juegos de cribas para muestras de masas pequeñas. Las cribas se dividen en algunos
tamaños estándar; existen dos valores de tamaño de las cribas, según sus aberturas expresadas
en mm, pulgadas, y por el número de aberturas en una pulgada lineal. Ver tabla N° 2

TABLA N° 2

Tabla comparativa de tamices

Homogenización. También se le puede llamar mezclado, es una importante operación, pues


tiene el objeto de asegurar una distribución homogénea de los componentes metalíferos y no
metalíferos, se realiza después del cada chancado y antes de cada división (o cuarteo)

Las muestras grandes, tales como los globales o por puñados, con masas de cientos de Kg hasta
2-3 toneladas se homogenizan generalmente vía traspaleo, para esto del montón de mineral,
como una pala se toman porciones de diferentes partes y se trasladan a otro lugar, formando
un nuevo cono. El traspaleo se repite varia veces hasta que se obtiene una mezcla de aspecto
parejo.
Para una mezcla más meticulosa del material de la muestra se recomienda el método “anillo-
cono”, que es adecuado para muestras de relativamente poco volumen, consiste en lo
siguiente:

Sobre una superficie lisa y limpia, se amontona el material de la muestra en forma de cono; a
este montón cónico se aplana con una tabla del tamaño adecuado, se prosigue girándola
alrededor del eje del cono hasta obtener un anillo (ver fig. N° 2). Después de esto el material
empezado por la parte exterior del anillo se vuelve a reunir al centro hasta formar un nuevo
cono, como se muestra en la parte superior del dibujo, la repetición 2-3 veces de esta
operación generalmente da buenos resultados.

En las muestras con más pequeña, de 3-5 kg, se puede entremezclar con el método del
“enrollado” o roleo. Para esto en un lona o en un hule se coloca la muestra y se procede a su
mezcla del siguiente modo: tomando los extremos opuestos por la diagonal de la lona
alternadamente se levanta ya se el uno u otro extremo con una leve vibración, luego esto se
repite con el otro par de puntas. En esto el material de la muestra va de un extremis a otro de
la manta enrollándose y de esa manera mezclándose. Sin embargo si el material es demasiado
grueso es posible que no se obtenga una buena homogenización.

Reducción de la muestra. Es la parte final de la preparación de la muestra, cuyo objeto es


reducir el material dela muestra hasta una cantidad suficiente para los análisis o pruebas. Las
operaciones previas (chancado, homogenización), son preparatorias, indispensables para la
obtención de un material con el tamaño requerido y una composición homogénea. Solo en
estas condiciones se puede reducir el material de la muestra, con la garantía de que una
pequeña cantidad va a corresponder al promedio cuantitativo del contenido de la muestra, o
dicho de otro modo, será representativa para el análisis.

Figura 2. Homogenización en la varíate anillo-cono

Análisis.
Las muestras grandes y pesadas se reducen generalmente en el sitio de su toma, después de su
homogenización por traspaleo, se procede a reducirlas ya sea por reducciones sucesivas o por
puñados.

Reducciones sucesivas. Se emplea para reducir muestras globales de las labores mineras y se
realiza con la separación para la muestra del segundo, tercero o quinto o decimo carro o balde
o cucharon de la masa total del mineral extraído.

Correspondientemente la masa derribada se reduce a 2, 3, 5 ó 10 veces, esto mismo puede


hacerse para las reducciones por puñados, pero las porciones a tomarse serán menores, con
una pala, por ejemplo: cada determinado intervalo. De esta manera de toda la masa de mineral
se toma solo determinada parte para la muestra y el resto se desecha. La posibilidad de la
reducción múltiple conviene verificarla según la fórmula de Richards y CHechott, con el valor
de k escogido.

Las muestras de masa pequeña, se reduce por diferentes variantes, de ellas las más difundidas
en la práctica son: el cuarteo, y el empleo de algunos aparatos sencillos que dividen a la
muestra en dos.

El cuarteo. Es el más antiguo de los métodos de reducción de las muestras. Se ejecuta de la


siguiente manera. El material cuidadosamente homogenizado se acomoda en forma de disco,
de tal modo que el material forme una capa de 2-5 cm, dependiendo del volumen de la
muestra. Luego el montón se divide en cuatro partes iguales ya sea con ayuda de una cruz o de
una tabla. El material de los sectores opuestos es desechado, limpiándose la zona que ocupaba
con una pequeña broca. Los dos sectores restantes se mezclan y conforman la muestra
reducida a la mitad. (Ver fig. 3)

Figura 3. Reducción de la muestra por el método del Cuarteo.

Divisor de Jones. Es el más productivo y confiable de los métodos, es útil para la reducción de
cualquier tipo de muestra, solo es necesario concordar los tamaños del divisor, con las masas
volumétricas de las muestras (ver fig. N° 4). El divisor está conformado por un cajón metálico
en cuyo interior hay dos series de canaletas orientadas en direcciones opuestas, que se abren
hacia afuera permitiendo la salida del material. El ancho de cada canaleta debe superar en 5-6
veces al mayor diámetro de las partículas de la muestra. En el mercado los hay de diferentes
dimensiones. Los hay también modelos regulables/ajustables, en los cuales el usuario puede
ajustar el ancho de las canaletas a sus necesidades.
La reducción de la muestra con la ayuda del divisor de Jones, es sumamente fácil, la cubeta se
rellena en forma pareja, para luego volcarla al cajón, como se puede apreciar en la figura,
entonces una de las bandejas inferiores se desecha, para repetir la operación con la restante,
previa de homogenización desde luego.

Figura 4. Divisor de Jones.

El 16 a 1. Como se conoce al reductor, que de alguna manera es un descendiente del reductor


de Jones, es una construcción usada en la reducción de la muestra, que reduce el material
alimentando de una sola pasada en 16 veces, manteniendo la representatividad de la muestra
inicial.