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HECHOS 2.

41, 42
41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres
mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en
el partimiento del pan y en las oraciones.

INTRODUCCIÓN
Ya hoy llegamos al final de este estudio de la membrecía. Y este último compromiso no es difícil de
entender, aunque pueda ser un poco difícil de explicar. No tanto porque tenga complejidades, sino
porque no hay un sustento bíblico desde el cual partir. Vamos a leerlo. 10° Cláusula:

Me comprometo con esta iglesia local… a que si tengo que cambiar de residencia buscaré tan
pronto como me sea posible una iglesia bíblica con las mismas características de esta iglesia en la
cual en este momento estoy siendo admitido como miembro oficial.

Si han notado, todos los puntos de nuestro estudio han estado bien fundamentados en claras
enseñanzas de la biblia. No obstante, ningún pasaje nos exige a casarnos de por vida con una
denominación cristiana. Es bastante simple la razón. En la época en la que el Nuevo Testamento se
terminó de escribir NO EXISTÍAN LAS DENOMINACIONES. Ahora ¿De dónde surgen las
denominaciones?

Las denominaciones surgen de la necesidad de los grupos por identificarse o identificar a otros.
Los cristianos fueron denominados así en Antioquía, por ser seguidores de Cristo. Ahora, al
principio el cristianismo, aunque tenía algunos grupos que interpretaron a su manera el cristianismo
como los judaizantes y los gnósticos, no eran, como tal, denominaciones cristianas reconocidas.
Más bien es la forma en la que nosotros los denominamos para distinguirlos. En la era apostólica el
Norte lo marcaba la enseñanza del Evangelio que dieron los apóstoles. Lo que no fuera de acuerdo a
su enseñanza, era rechazado como fe verdadera. Al morir los apóstoles tanto se interpretaron sus
enseñanzas, así como las de Cristo y la biblia en general. Las denominaciones cristianas empiezan a
desarrollarse por diferencias sobre la interpretación de la biblia. Es por eso que a día de hoy hay
tantas iglesias diferentes, de denominaciones diferentes: porque cada una de ellas tiene una
interpretación sobre lo que la biblia enseña. Así que ¿De dónde surgen las denominaciones? DE la
necesidad de los grupos de identificarse o identificar a otros y por las diferencias de interpretación
bíblica.

Ahora, a lo que quiero llegar es a lo que nuestro pasaje nos enseña. Este pasaje nos da cinco
elementos que conforman la iglesia:

Por un lado vemos LA CONVERSIÓN


41 Así que, los que recibieron su palabra…

Recibir la Palabra consiste en escuchar la predicación del evangelio, aceptar la palabra del
evangelio y abrazar la promesa del evangelio. Es cuando escuchamos que somos pecadores y
aceptamos que es verdad, pero al mismo tiempo abrazamos la promesa bendita de que en Jesús hay
perdón de pecados para los pecadores.

Por otro lado vemos EL BAUTISMO


41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados…

El bautismo es la expresión pública de la conversión, por eso el bautismo es lo que sigue tras la
conversión. Cuando nos bautizamos estamos reconociendo que aunque somos pecadores tenemos
perdón en Cristo y que de ahora en adelante buscaremos vivir solamente para Cristo y según sus
enseñanzas.

Por otro lado vemos LA MEMBRECÍA


41… y se añadieron aquel día como tres mil personas.

La membrecía es cuando una persona suma a una iglesia y se adhiere a su misión y visión. No
solamente se reunían con un grupo de personas sino que se unían de forma integral para
pertenecerse mutuamente. Ya el individuo no es tan importante como lo es el colectivo. Por eso la
iglesia buscaba tener todas las cosas en común.

Y ahora llegamos al punto clave, EL DISCIPULADO


42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles,…

Son convertidos, luego bautizados y sumados al número de cristianos de una iglesia local para ser
discipulados DE POR VIDA. El discipulado es una práctica permanente. No es la instrucción inicial
que le damos a los recién convertidos, sino todo lo que aprendemos de la fe cristiana en toda nuestra
vida. Perseverar en la doctrina de los apóstoles consiste en escuchar las enseñanzas de los apóstoles,
abrazar las enseñanzas de los apóstoles y llevar a la práctica las enseñanzas de los apóstoles.

Finalmente, vemos LA COMUNIÓN


42… en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Esto vendría a ser las prácticas generales del cristianismo que suman congregarse, adorar, compartir
los unos con los otros y participar de la Cena del Señor y de las oraciones.

Esto que vemos aquí es lo que una iglesia bíblica es, en términos muy generales.

Y quiero volver al cuarto punto para ahondar en lo que el compromiso enseña. La razón por la que
instamos a una persona a que en caso de cambiar de residencia busque una iglesia como la nuestra
es porque estamos convencidos de que nuestra denominación persevera en la doctrina de los
apóstoles. No significa que creamos que somos perfectos, sino que vamos por el camino correcto en
una mejor comprensión de las Escrituras.

Pero podrían preguntarse ¿Cómo lo saben? ¿Cómo saber que estamos en lo correcto? Bueno, por un
lado creemos que el método que usamos es correcto. Para nosotros la interpretación bíblica, es
decir, encontrar el significado de lo que la biblia enseña, es como un viaje en el tiempo. A este
método le llamamos Método Gramatical-Histórico. Eso significa que para nosotros encontrar el
significado de lo que la biblia enseña debemos entenderlo tal cual como fue escrito, cada frase y
cada palabra dentro de su contexto, pero como se entendería en su época. Creemos que al interpretar
la biblia de esta manera estamos yendo por el camino correcto.

Por otro lado, tenemos respaldo histórico. En la mayoría de nuestras creencias estamos de acuerdo
con lo que la mayoría de cristianos han creído a través de la historia de la iglesia. El ver que
nuestras interpretaciones coinciden con las de grandes hombres de Dios del pasado, nos da
seguridad de que vamos por el camino correcto.

Finalmente, por los resultados. En la historia hemos podido ver los efectos transformadores que han
tenido estas creencias en la vida de muchas personas e incluso en el desarrollo de sociedades.
Ahora, no hay forma de resumir en una sola enseñanza lo que creemos sobre cada asunto. Pero
puedo darles una explicación de cómo nos denominamos.

SOMOS UNA IGLESIA CRISTIANA.


Ser cristiano es literalmente seguidor de Cristo. Ahora, muchos creen que ser cristiano es
simplemente seguir las enseñanzas y el ejemplo de Jesucristo, sin embargo, reducen su enseñanza y
su ejemplo a obras de caridad o a un carácter manso y humilde. Y no quiero decir que estas cosas
no las veamos en el Señor o que no debamos seguirlas, pienso que todo esto es importante. Sin
embargo, ser cristiano tiene ver con la declaración más grande que se hizo en el Nuevo Testamento
sobre Jesús: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Esta declaración tiene dos partes: la
primera, la que reconoce que la esperanza gloriosa de ser librados por fin de nuestros pecados se
cumple en la persona de Jesús. Esperanza que prometida a Adán y Eva, a los patriarcas, y la nación
de Israel. El Mesías en hebreo o el Cristo en griego era aquel escogido por Dios para traer
liberación y descanso a su pueblo. Decir que eres cristiano no es solo decir que sigues el ejemplo y
las enseñanzas de Jesús, es que estás convencido de que Dios lo ha dado como cumplimiento de su
promesa de salvación. Muchas personas gustan de Cristo porque ven en él el ejemplo del hombre
ideal, pero no lo ven como la esperanza para los pecadores. Un hombre como Mahatma Gandhi dijo
una vez: Me gusta tu Cristo… no me gustan tus cristianos. Tus cristianos son tan diferentes a tu
Cristo. ¿Saben por qué él creía esto? Porque no entendía la palabra clave de su frase: Cristo. Se
supone que él es perfecto, se supone que vino a salvar a los imperfectos. Ser cristiano no ser igual a
Cristo, aunque implique la búsqueda de ser conformados a su imagen, es creer que Él es la solución
al problema del pecado. Eso no lleva a nuestro segundo distintivo:

SOMOS UNA IGLESIA EVANGÉLICA.


Eso significa que creemos y proclamamos el evangelio de Jesucristo, la buena noticia de que hay
salvación en Cristo para todo aquel que cree. La palabra “evangelio” nace de la conjunción de dos
palabras griegas: eu que significa “bueno”, y angelos que significa “noticia”. El evangelio es la
buena noticia de que Dios por medio de Cristo salva a los pecadores que se arrepienten y creen en
él. Ahora, somos evangélicos, proclamadores de buenas noticias, porque creemos que hay malas
noticias que preceden a las buenas. Creemos que por el pecado de Adán y Eva, todos los seres
humanos nacen corruptos, culpables y condenados. Creemos que el hombre nace irredimible de
pecado por su propio esfuerzo. Creemos que el hombre no puede por sí mismo lograr nada delante
de Dios y que Dios, como justo Juez le enviará al infierno por sus pecados. En este panorama el
evangelio es la buena noticia, de que pese a la terrible condición humana en Cristo hay poder
suficiente para salvar a todo aquel que en Él cree. Somos evangélicos porque creemos y predicamos
que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, fue sepultado y resucitó al tercer
día conforme a las Escrituras para ser salvación para todo aquel que cree.

Ahora, hasta aquí podríamos decir que la mayoría de iglesias autodenominadas cristianas se
identifican con estos nombres. Los próximos tres son nuestros distintivos como denominación
dentro del cristianismo evangélico.

SOMOS UNA IGLESIA BAUTISTA.


Durante la época de la reforma surgieron varias denominaciones. Entre ellas surgen los bautistas.
Los bautistas son distintos de otra corriente más radical que fueron los anabaptistas. El nombre
proviene de la práctica que los distinguía de los demás grupos cristianos. Para entonces, todas las
iglesias bautizaban niños. Tanto los bautistas como anabaptistas estaban en desacuerdo con esta
práctica por no haber una instrucción sobre esto en la Escritura. Los bautistas de los que
provenimos nosotros son de una rama de los puritanos ingleses. Los puritanos fueron unos
cristianos que predicaron y promovieron una vida de pureza y santidad en todas las áreas de la vida.
De forma despectiva se les llamó puritanos. Estos se estructuraron en tres grupos: los presbiterianos,
los congregacionales y los bautistas. Los bautistas eran puritanos, pero no estaban de acuerdo con
los presbiterianos y congregacionales con el bautismo de los niños. Bautista se convirtió en la
denominación que no bautizaba niños sino solamente a aquellos que pudieran expresar abierta y
conscientemente su fe en el Señor Jesucristo.

Los bautistas creemos que la iglesia solo puede estar compuesta por creyentes. Y el bautismo es una
forma pública y simbólica de hacer parte de la iglesia y de entrar al reino de Dios. Los niños hijos
de cristianos, aunque reciben ciertos privilegios, no son ni salvos, ni pueden pertenecen a la iglesia
visible a razón de ser hijos de creyentes. Creemos también que el bautismo debe realizarse en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y por inmersión para ser administrado
correctamente.

Por otro lado, los bautistas también se distinguieron por su forma de ver el gobierno de la iglesia.
En esto eran más afines a los congregacionales que a los presbiterianos. Los presbiterianos tienen
un gobierno jerárquico de ancianos. Su nombre se deriva de la palabra presbítero que significa
anciano. Estos grupos de ancianos gobiernan no solo la iglesia local sino varias iglesias locales,
incluso a nivel nacional. A esta gran macroestructura se le llama concilio. Los congregacionales
creían que la iglesia debía ser autónoma, y todo el poder lo tenía la misma iglesia local. Los
bautistas creemos que la iglesia local debe ser gobernada con autonomía local y debe ser gobernada
por pastores escogidos por la misma iglesia. Eso no significa que no podamos tener una buena
relación con otras iglesias, sino más bien que cada iglesia, con sus miembros y líderes pueden tomar
decisiones sobre los asuntos internos de la iglesia conforme a la voluntad de Cristo que es la única
cabeza de la iglesia.

Así que somos bautistas porque creemos que solo los creyentes pueden hacer parte de la iglesia
visible y por tanto solo los creyentes pueden y deben ser bautizados, siendo sumergidos
completamente en el agua en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Y somos
bautistas porque creemos que cada iglesia, sus líderes junto con sus miembros, son los únicos que
pueden decidir sobre los asuntos internos de la iglesia, aunque puedan tener compañerismo con
otras iglesias.

SOMOS UNA IGLESIA CONFESIONAL.


Hay muchos bautistas, pero nosotros somos un grupo de bautistas llamados históricamente como
bautistas particulares. La primera iglesia bautista particular se conforma en 1638 en Inglaterra, y
para 1644 ya había al menos siete iglesias de esta misma corriente. Había bautistas generales o
bautistas arminianos que creían que Cristo murió para la salvación de todo el mundo. Por el
contrario, los bautistas particulares o bautistas arminianos creían y creemos que la obra de Cristo es
solamente para la salvación de los escogidos por Dios antes de la fundación del mundo. En este año
se redacta la Primera Confesión de Fe Bautista. Profesar una fe diferente a la que ordenaba el
Estado en Inglaterra era ilegal. Esta confesión fue una forma de demostrar que los bautistas eran
diferentes a la corriente más radical llamada anabaptista. Cuando empieza a confeccionarse la
libertad religiosa en Inglaterra los bautistas presentan una confesión de fe en 1677, basada en la
confesión de fe de Westminster, la confesión de fe presbiteriana, pero con algunas modificaciones
en los asuntos que vimos en el punto pasado. Se publicó clandestinamente hasta que en 1689 pudo
publicarse abiertamente por permitirse la libertad religiosa en Inglaterra. Somos confesionales pues
tenemos en alta estima los credos, confesiones y catecismos cristianos. Y porque de forma especial
nos identificamos con la Confesión de Fe de Londres de 1689. En esta confesión se encuentra
nuestra opinión sobre algunos asuntos de fe muy importantes y es un buen resumen de lo que
creemos.

SOMOS UNA IGLESIA REFORMADA.


Finalmente, somos una iglesia reformada. Una iglesia reformada es una iglesia que abraza las
principales enseñanzas de la Reforma Protestante. ¿Pero en qué consistió la reforma?
Principalmente en un VOLVER A LAS ESCRITURAS. Volver a la biblia para revisar nuestra fe y
nuestra conducta. En este volver a las Escrituras se desarrollaron algunas consignas: Sola Scriptura,
o Sola Escritura, que significa que la autoridad máxima para nosotros en materia de fe y conducta es
la biblia. Sola Gratia, o Solo por Gracia, que significa que la salvación es recibida únicamente por
gracia y no por obras. Sola Fide, o Solo por fe, que significa que la salvación solo puede recibirse
por medio de la fe. Solus Christus, o Solo Cristo, que significa que la salvación solo puede ser
alcanzada por medio de Cristo y que la vida del cristiano consiste en vivir a Cristo. Y Soli Deo
Gloria, o Solo a Dios la Gloria, que significa que todas las cosas, incluida la salvación, son solo
para la gloria de Dios.
Ser reformado además consiste en defender la soberanía de Dios en la Salvación, en este sentido
somos calvinistas. Creemos en la Depravación Total, que significa que el hombre está muerto en
delitos y pecados, incapaz de salvarse a sí mismo o de aportar algo a su salvación. Creemos en la
Elección Incondicional, que significa que Dios ha escogido, desde antes de la fundación del mundo,
a un grupo determinado de personas para que crean en Jesucristo. Solo los escogidos serán
salvados. Creemos en la Expiación Limitada, que significa que la muerte de Cristo tuvo por objeto
la salvación de los escogidos y de nadie más, garantizándola de forma perfecta por ser una
expiación eficaz. Creemos en la Gracia Irresistible, que significa que aquellos que han sido
escogidos para salvación, serán atraídos de forma irresistible por el Espíritu Santo a Cristo para que
se arrepientan y crean en él. Creemos en la Perseverancia Final de los Santos, que significa que
aquellos que han sido escogidos por Dios, redimidos por Cristo y llamados por el Espíritu Santo no
pueden perder su salvación, sino que perseverarán hasta el final, por lo que son eterna e
inconmoviblemente salvos.
Ser reformado además incluye otras enseñanzas: como el principio regulativo de la adoración, que
significa que en el culto solo se hace lo que la biblia ha ordenado que se haga. La preeminencia de
la predicación como medio de salvación y edificación, que significa que creemos que es
principalmente por la predicación del evangelio que los pecadores vienen a Cristo y la iglesia es
edificada, a su vez que creemos que el punto central del culto es la predicación de la Palabra.
Creemos en la vigencia de la ley de Dios, comúnmente llamada Ley Moral o los Diez
Mandamientos. Creemos que el creyente aunque no se salva por cumplirlos, buscará cumplirlos por
gratitud a Dios y en búsqueda de conformarse a la imagen de Cristo.
Y finalmente creemos como reformadas que la santidad del creyente es algo que debe cultivar
diligentemente por el resto de su vida. Aunque no seremos perfectos en esta vida debemos buscar
perfeccionarnos todos los días, haciendo uso de los medio de gracia como lo son la oración, la
lectura y estudio de la biblia, el ministerio de la iglesia y sometiéndose a la guía y dirección
pastoral.

CONCLUSIÓN
El compromiso consiste en que en caso de cambiar de residencia busquemos una iglesia con las
mismas características de esta iglesia. Hace algunas semanas estudiamos que uno de los requisitos
para ser miembro de esta iglesia era estar de acuerdo con lo que creemos. Y nosotros creemos que
lo que confesamos es lo que enseñaron los apóstoles del Señor. Por eso creemos que es sabio, que
en caso de que por la providencia del Señor deban trasladarse temporal o permanentemente a otra
ciudad busquen una iglesia con las características nuestras.
Una iglesia cristiana, que profesa que Jesús es la esperanza para los pecadores, pues es el Cristo, el
hijo del Dios viviente, y que por tanto sigue sus enseñanzas y su ejemplo.
Una iglesia evangélica, que profesa y busca vivir según la enseñanza del evangelio. Que predica
que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó, para que nosotros ya no andemos
en nuestros pecados sino en una nueva vida en él.
Una iglesia bautista, que cree que solo los creyentes pueden pertenecer a la iglesia, y que solo la
iglesia con sus pastores deben conducir el gobierno local. Una iglesia confesional que adhiera la
confesión de fe de Londres de 1689. Y una iglesia reformada, que predique las principales
enseñanzas de la reforma que no son más que volver a las enseñanzas principales de la misma
Escritura.

Tal vez pudiera sonar pretensioso, pero creemos que el camino correcto a seguir es lo que nosotros
profesamos. De nuevo, no creemos que seamos perfectos, pero creemos que vamos por el camino
correcto en perfeccionar lo que creemos. Deseamos que transiten con nosotros y nuestra
denominación este camino. Y que puedan identificarse plenamente con esta fe.

Y para finalizar esta serie. Aquellos que no se han bautizado, recuerden que es deber de todo aquel
que ha sido salvado bautizarse. A su vez debería ser su deseo. No bautizarse es ignorar la orden de
Cristo. Los que son bautizados pero no se han hecho miembros de esta iglesia, les animo a que lo
hagan. Ese compromiso formal con la misión y la visión de esta iglesia, así como adherir su fe y
sumarse al número de sus miembros es algo que les da identidad respecto a esta iglesia local, y será
de gran bendición para sus almas.

Es cierto que hay responsabilidades, pero no son más de las que tienes por ser cristiano, solo que en
este caso harías parte del gobierno de esta iglesia, como miembro oficial. Podrás servir con tus
dones a que la iglesia siga un rumbo correcto. Más aún, no es algo que debas hacer en tus propias
fuerzas, sino en las de Dios. Y quiero terminar citando la última parte del compromiso:

Con toda humildad me someto a estos deberes del evangelio y a todos los demás que dicte la
palabra de Dios y me comprometo a cumplirlos no en base a mi propia fuerza pues soy consciente
de mi debilidad, sino con base al poder y la fortaleza del Dios bendito a quien pertenezco y deseo
servir y para quien sea la gloria ahora y para siempre. Amén.