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EL REGIMEN DE EXPORTACION DEFINITIVA

Principales Aspectos y Observaciones


Dr. Manuel A. Solís Gayoso
Abogado de la Pontificia Universidad Católica del Perú
Asesor de la Comisión de Comercio Exterior del Congreso de la República (2006/2007)
Docente del Curso de Formación para Auxiliares de Despacho Aduanero en la Universidad
Tecnológica del Perú
Catedrático del Curso de Operativa Aduanera, Post Grado de la Escuela Nacional de la
Marina Mercante

RESUMEN EJECUTIVO

Considerando que nuestro país que viene incrementando el nivel de sus exportaciones,
resulta indispensable que los empresarios conozcan los principales aspectos del Régimen
Aduanero de Exportación Definitiva, su procedimiento de despacho y los principales
problemas que actualmente vienen afectando su desarrollo y competitividad en el comercio
exterior.

I. ASPECTOS GENERALES DE LA EXPORTACION EN EL PERU

Entre todas las actividades del comercio internacional, la exportación es la que los países
buscan promover porque contribuye a impulsar el desarrollo económico y social de nuestro
país, es por eso que procuran crear diversos mecanismos aduaneros y tributarios para
impulsar su desarrollo.

En nuestro país, la actividad de la exportación puede definirse bajo 3 aspectos: comercial,


tributaria y aduanera.

i. La exportación comercial es el proceso por el cual los bienes y servicios generados en


un país son trasladados a otro, por haberse realizado una transacción comercial
internacional (compraventa, arrendamiento, prestación de servicios a usuarios del exterior,
etc.).

ii. La exportación tributaria, es concebida bajo el aspecto comercial. No obstante, la Ley


del Impuesto General a las Ventas establecen casos especiales de exportación de bienes
aunque éstos no hayan salido físicamente de nuestro territorio (por ejemplo, la venta de
bienes a las zonas internacionales de los aeropuertos y aeropuertos, la venta de bienes
depositados en un almacén aduanero local para un comprador extranjero, etc.) . Asimismo,
regula un listado normativo taxativo de servicios, es decir, solo serán considerados como
exportación aquellos servicios señalados en la referida Ley, debiendo alguno de éstos a su
vez cumplir determinadas condiciones previstas en el Reglamento de dicha Ley .

iii. La exportación aduanera, esta concebida solo para los bienes porque la Autoridad
Aduanera controla el tráfico comercial de mercancías y esta definida en función a la
modalidad ó régimen adoptado, es decir, una exportación definitiva o temporal; sirviendo a
su vez para concluir otros regímenes creados para promover la exportación comercial
como son la admisión temporal, la reposición de mercancías en franquicia y la restitución
simplificada de derechos arancelarios o “drawback”.

II. LA EXPORTACION DEFINITIVA EN NUESTRA LEGISLACION ADUANERA

Con respecto a la Exportación Definitiva, el artículo 54° del Texto Unico Ordenado de la
Ley General de Aduanas la define como “el régimen aduanero aplicable a las mercancías
en libre circulación que salen del territorio para su uso o consumo definitivo en el exterior”,
es decir, se refiere a aquellas mercancías que han salido del territorio aduanero con la
finalidad de ser utilizada libremente fuera de dicho territorio, ya sea en otro país o en una
zona franca o internacional.

Considerando que nuestro país ha optado por la “Política de No Exportar Tributos”, la


mercancía destinada al régimen de exportación definitiva no estará obligada a pagar
tributo alguno en el despacho aduanero. No obstante, existen mercancías cuya
exportación esta prohibida, como es el caso de los bienes que sean del patrimonio cultural
e histórico del país. Asimismo, existen mercancías que para ser exportadas deberán
contar previamente con un permiso, autorización o certificación de una determinada
autoridad nacional, es decir, se tratan de mercancías restringidas. Cuando se haya
efectuado la exportación de mercancías prohibidas o restringidas sin autorización, se
estaría cometiendo el delito de contrabando.

Tomando en cuenta que el régimen de exportación definitiva no genera la obligación de


pagar tributos aduaneros, el control aduanero se enfocará en vigilar el estricto
cumplimiento de los procedimientos del despacho aduanero de exportación. Por tal motivo,
podemos afirmar que será en la exportación donde la Autoridad Aduanera (que en nuestro
país es la SUNAT) cumple su principal función: el control aduanero, definido por nuestra
legislación como el “conjunto de medidas destinadas a asegurar el cumplimiento de las
leyes y reglamentos que la Aduana está encargada de aplicar”.

III. EL PROCEDIMIENTO DE EXPORTACION DEFINITIVA

En el ámbito aduanero, el procedimiento de Exportación Definitiva es utilizado a su vez


para regularizar otros regímenes precedentes, como son la Importación y Admisión
Temporal, la Reposición de Mercancía en Franquicia y el Drawback, por lo cual resulta
necesario describir sus principales etapas. Este procedimiento puede ser realizado por el
interesado mismo o a través de un Despachador Aduanero, según el tipo de exportación
que corresponda .

Tipos de Despacho Aduanero

En términos generales, el Régimen de Exportación Definitiva se realiza a través de los


siguientes Despachos Aduanero:

• Despachos Simplificados: Cuando el monto de lo exportado no exceda de US$ 2,000 y


que pueden ser realizados por los exportadores, incluso las muestras y otro tipo de bienes
exportados sin fines comerciales.

• Despachos Aduaneros con fines comerciales: Cuando el valor de la mercancía supera el


monto de los US$ 2,000, en cuyo caso los exportadores necesitarán contratar los servicios
de un Agente de Aduana, salvo que se encuentren autorizados para despachar de manera
directa.

• Despachos por “Courier”: Se realizan a través de un servicio de mensajería, por lo que


los exportadores no podrán solicitar beneficio alguno.

En lo que se refiere a los pasos específicos para efectuar el despacho de Exportación


Definitiva, es importante señalar que estos se encuentran recogidos en el Procedimiento
General de Exportación Definitiva INTA-PG.02, cuya última Versión 5 fue aprobada por
Resolución de Superintendencia Nacional Adjunta de Aduanas N° 000440-2005/SUNAT/A.
A continuación, veamos como es el procedimiento de exportación vigente.

Documentos requeridos
De acuerdo al procedimiento vigente, los documentos comerciales que amparan el
Régimen de Exportación Definitiva son los siguientes: la Factura Comercial, el Documento
de Transporte , la Declaración Simplificada (D/S) o la Declaración Unica de Aduanas
(DUA) . Con la Declaración Simplificada se tramitan exportaciones de mercancías cuyo
valor FOB llegue a los US$ 2,000.00. Cuando se supere dicho monto se utilizará la
Declaración Unica de Aduanas y será este supuesto el que trataremos en adelante.

El Procedimiento comprende una serie de etapas en las cuales se realiza el despacho


automatizado (vía informática) y el embarque de las mercancías al exterior, así como la
regularización del despacho. Nos corresponde ahora detallar de manera sintetizada cada
una de estas etapas:

1° El exportador entregará al Agente de Aduana de su elección la información vinculada a


su transacción comercial para que éste último proceda a transcribirla en el formato de la
Declaración Unica de Aduanas de su computadora. Cuando la carga sea transportada en
contenedor, el número, la marca y el precinto de identificación deberán estar consignados
inicialmente en la Declaración como datos provisionales o, en su defecto, el despachador
de aduanas deberá transmitirlos vía electrónica antes de efectuar el embarque.

2° Este archivo luego es enviado por correo electrónico o teledespacho al Sistema Integral
de Gestión Aduanera (SIGAD) . Acto seguido, el SIGAD, digitado por los propios
especialistas aduaneros, validará los datos de la información transmitida. De ser conforme,
generará automáticamente el número correspondiente de la DUA y el Agente procederá a
imprimir la DUA para su presentación en zona primaria conjuntamente con la mercancía.

3° El despachador de aduanas deberá ingresar toda la mercancía a la Zona Primaria, es


decir, a los recintos o espacios aduaneros destinados y/o autorizados para las operaciones
de desembarque (terminales de almacenamiento y/o almacenes de las compañías
aéreas), dejando el almacenista constancia de dicho ingreso en la DUA.

4° Cuando la mercancía haya ingresado a la zona primaria, el almacenista deberá


consignar, en un registro electrónico, la fecha y hora tanto del ingreso total como de la
entrega de la DUA por parte del despachador para el embarque. Una vez transmitido el
registro electrónico del almacenista, el SIGAD validará y seleccionará aleatoriamente el
canal de inspección naranja (revisión documentaria) o rojo (reconocimiento físico),
enviando dicha selección tanto al almacenista como al despachador de aduanas,
simultáneamente.

5° En la revisión documentaria, el funcionario aduanero encargado de recibir en la DUA


comprueba que la información consignada coincida con la registrada en el SIGAD (si se
trata de una mercancía restringida, deberá requerir al Agente la autorización exigida),
mientras que en el reconocimiento físico, el funcionario seleccionará alguno de los bultos
que comprende la mercadería a exportar. Culminada cualquiera de las diligencias
señaladas, el funcionario aduanero consignará los resultados en la DUA y en el SIGAD,
autorizando el embarque de la mercancía.

6° La Aduana de Despacho podrá autorizar el reconocimiento físico en el almacén del


exportador, a solicitud de éste y cuando se trate de: productos perecibles, explosivos,
maquinarias de gran peso y volumen, mercancías que se trasladen por vía terrestre hacia
la aduana de salida; así como otras mercancías que califiquen a criterio de dicha Aduana.

Culminado el control, el funcionario aduanero autoriza el embarque de la mercancía,


pudiendo en ese momento ser traslada al puerto, aeropuerto o terminal terrestre para que
el medio de transporte la recoja y lleve al exterior.
7° El plazo para embarcar la mercancía es de 10 días útiles contados desde la fecha en
que se numeró la DUA, previa constatación del estado exterior de la carga por parte del
almacenista, del transportista y, por supuesto, del funcionario aduanero encargado, quien
al concluir esta diligencia consignará sus resultados en la DUA y la entregará al
despachador de aduanas, además de registrarlos en el SIGAD. Por su parte, el
transportista comunicará a la Aduana el embarque de la mercancía a través de un
documento llamado Manifiesto de Carga de Salida.

8º El despacho de exportación se iniciará utilizando la Declaración Unica de Aduanas,


eliminándose la Orden de Embarque. De ese modo, la DUA será definitiva una vez que se
haya regularizado el Régimen de Exportación, es decir, cuando su información haya sido
enviada vía teledespacho y se haya presentado los documentos de despacho dentro de
los 15 días posteriores al término del embarque, el cual a su vez deberá efectuarse en el
plazo improrrogable de 10 días luego de numerada la DUA. Vencido dicho plazo, la
Aduana deberá dejar automáticamente sin efecto la DUA.

9° Al momento de transmitir vía teledespacho la información complementaria de la DUA,


se podrá rectificarse la subpartida nacional y la apertura de la serie, siempre que se haya
indicado que se trataban de datos provisionales; y solo podrán modificarse antes de la
transmisión, aquellos errores que no constituyan infracción aduanera, salvo el número de
la declaración precedente que correspondan a los regímenes de importación temporal y
admisión temporal.

10° La regularización culmina con la presentación documentaria a la Aduana, aceptándose


las copias de diversos documentos sin requerir autenticación del Agente de Aduana, como
el comprobante del precinto de seguridad, declaración de exportación temporal (cuando
corresponda), así como aquellos que amparan el transporte (conocimiento de embarque,
guía aérea o carta porte).

IV. PRINCIPALES PROBLEMAS GENERADOS EN LA EXPORTACION

No obstante los niveles alcanzados en nuestras exportaciones, no podemos dejar de


observar que en las operaciones comerciales los exportadores vienen afrontando una serie
de problemas que les generan demoras en sus envíos al exterior, con los perjuicios
económicos que representan y los colocan en una desventaja frente a sus competidores
extranjeros.

Embarque mercancías exportadas en un plazo corto

La Ley General de Aduanas, en el régimen de exportación definitiva, establece en su


artículo 54º que el exportador deberá embarcar la mercancía en el plazo máximo de diez
días siguientes a la fecha en que se numeró la declaración con la cual se tramita el
despacho de exportación. Por su parte, el Reglamento de la Ley General de Aduanas, en
su artículo 68º , inciso i), establece que la Autoridad Aduanera – es decir, la
Superintendencia Nacional de Administración Tributaria – dispondrá que se deje sin efecto
las declaraciones numeradas, cuando éstas mercancías no fueron embarcadas al exterior
durante el plazo legal de diez días. En tal sentido, la Superintendencia Nacional de
Administración Tributaria a través de su Procedimiento General INTA-PG.02 “Exportación
Definitiva”, establece en el Rubro VI, numeral 18 que no existe plazo de prórroga para el
embarque de las mercancías.

Al respecto, esta situación viene generando problemas tanto para los exportadores como
para la propia Autoridad Aduanera, especialmente en las provincias donde las naves
usualmente arriban fuera de las fechas inicialmente programadas en sus itinerarios por
haber variado sus rutas, tal como suele ocurrir en las operaciones de transporte marítimo
internacional. A raíz de esta situación, las mercancías que están en contenedores
precintados por la Aduana de Despacho, listas para ser embarcadas, permanecen
esperando en los muelles hasta que transcurre el plazo legal y, por ende, las
declaraciones de exportación quedan sin efecto.

Esta situación hace que deba iniciarse el despacho aduanero nuevamente, lo que significa
una duplicidad innecesaria de esfuerzos logísticos, especialmente cuando se tratan de
mercancías que ya fueron inspeccionadas por la propia Aduana.

Cabe señalar que la legislación aduanera en principio permitía la posibilidad de prorrogar


por 10 días adicionales el plazo de embarque. En efecto, hasta el año 2004 los despachos
aduaneros se tramitaban utilizando dos formularios: la “Orden de Embarque” y la
“Declaración Unica de Aduanas”, debiendo iniciarse el despacho con la “Orden de
Embarque” cuyos datos eran provisionales. Este documento fue eliminado a finales del
mes de enero del año 2005, cuando se empezó a utilizar solamente la “Declaración Unica
de Aduanas”, según las modificaciones efectuadas a la citada Ley y que fueron aprobadas
mediante el Decreto Legislativo Nº 951.

En consecuencia, consideramos necesario establecer medidas que permitan facilitar el


comercio exterior, especialmente para promover nuestras exportaciones. Para tal efecto, el
Congreso de la República mediante la “Ley de Simplificación Aduanera” – Ley N° 29176,
modifica el tercer párrafo del artículo 54º de la Ley General de Aduanas, estableciendo la
posibilidad de prorrogar el plazo para que el exportador y delegando en la SUNAT la
determinación del plazo de prórroga cuando se traten de exportaciones efectuadas por vía
fluvial. Este Proyecto fue dictaminado por la Comisión de Comercio Exterior y Turismo,
estando pendiente en la Comisión de Economía y Finanzas.

Falta de determinación del carácter provisional de la declaración de exportación


hasta su regularización

Como señalamos en el punto anterior, la Ley General de Aduanas aprobada mediante


Decreto Legislativo Nº 809, regulaba el régimen de exportación definitiva, permitiendo la
utilización de dos documentos aduaneros: la Orden de Embarque y la Declaración Unica
de Aduanas.

Mediante la Orden de Embarque, los exportadores – a través los despachadores


aduaneros (agentes de aduana) – iniciaban los trámites de despacho consignando la
información correspondiente a la mercancía: marca comercial, modelo, estado, calidad,
estado, subpartida arancelaria, entre otros datos. Cabe precisar que los datos consignados
en la Orden de Embarque eran de carácter provisional, de manera que el exportador podía
confirmar o rectificar la información, utilizando la Declaración Unica de Aduanas.

El Decreto Legislativo Nº 951, se dispuso la modificación de diversos artículos en la Ley


General de Aduanas, entre estos, la eliminación de la “Orden de Embarque” y la utilización
de la “Declaración Unica de Aduanas” para iniciar los trámites correspondientes al
despacho de exportación. Estos cambios normativos han generado una discusión entre las
empresas del sector exportador y la Autoridad Aduanera, toda vez que no se ha
determinado cuáles son los datos declarados que tienen carácter provisional y, por ende,
susceptibles de ser enmendados durante la regularización del régimen de exportación.

La importancia de esta determinación radica en el hecho que existen errores sancionables


con multa por formular declaración incorrecta o incompleta de las mercancías en los
regímenes de exportación: marca comercial, modelo, descripciones mínimas, estado,
cantidad comercial, subpartida arancelaria y calidad. Como señalamos en el Procedimiento
de Despacho, la Aduana solo permite modificar algunos datos provisionales cuando no
genere infracción alguna.
Este criterio resulta incorrecto desde el punto de vista jurídico, toda vez que desnaturaliza
al carácter provisional de la DUA antes de su regularización, momento en el cual la
información declarada sea definitiva y, por ende, pasible de sanciones cuando
corresponda.

Como consecuencia de esta falta de determinación en nuestra legislación aduanera, se


vienen produciendo los siguientes problemas:

i) La Aduana no acepta en la regularización, la incorporación de la información


complementaria de la mercancía en la Declaración Unica de Aduanas (marca comercial,
modelo, descripciones mínimas, estado, cantidad comercial, calidad, subpartida
arancelaria), cuando ésta fue seleccionada al control por revisión documentaria y se
produjo el embarque, a pesar que el exportador presenta documentación justificatoria.