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Mana Menéndez-Ponte

Pru¡p~ YIJ ta aventura


de tos cowboys
Ilustradones de
100 A JUGAR A CASA DE
JORGE. i'VIO JORGE HO
OLIIERE DE.IA.RLES SUS UNA MUEVA AVEHTURA
Javier Andrada
DE MUESTRO Slr.tPÁTI-
110 LE GUSTA PERDER.
ttASTA QUE, DE PROH· DE HUMOR Y, COUO
l"O, SU ttABITACIÓH SE OIFÚA PU?I. TEAA'ERA.
¿OSfiV. TEJU,VRA?

Y EL ILAS FURIOSO DE
t.OS COWBOYS TIEtiE
ALGO QUE A JORGE LE
RESULTA FAJm.lAR.

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111
El BARCO

WU!t pi y La aventura
A mipn·ma Cam1en, cómplice de tantas tardes
de cine ]•palomitas €le Los cowboys
Pn r::tru rduwr1: r:ú)U 100S
Q¡JimtJ cdr"ción:fth<ao 1010
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G.:!t: r.·n :'t cr} 'rt 1011 María Menéndez-Ponte
o Jtl 1cmx Muú Mménda·Pom c. ! OOS Ilustraciones de Javier Andrada
o de l.n ilmu-..cion e;; Jni~r Ami r.hh. 200S
o Ediciones S~ l. ! OOS
e de oo edición; Edici~ nes S~ l Chif<".201 1
Coyanrun 2283. oficiru 203.
Pnwidcncia. San 1i a.bU

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PU.Xl!ES

11
Pupi, Nacho, Rosita y las
gemelas Amalia y Emilia han ido
a jugar a casa de Jorge.
Pupi está impresionado por la
cantidad de juguetes que tiene,
y es que Jorge es el niño más
mimado del mundo.

4
Cuando va al supermercado, su Cuando va al parque,
le compra golosinas o una bolsa de se para delante de la juguetería,
suflitos para que no arme una pata y su abuela le compra un juguete nuevo
para que no arme una pataleta.

~. 20%

7
Y si en1pieza una colección de lánünas,
a los dos días ya ha completado el álbum,
porque su tía le regala montones de sobres
para que no arme una pataleta.

Jorge no soportaría que otro niño


acabase la colección antes que él.

8 9
Uno de los juguetes de Jorge
que más le llama la atención a Pupi
es una especie de monstruo
de patas articuladas.
Pupi se acerca a él, aprieta un botón y .. .
¡Zas!, una bala sale disparada.
-j11ira, Nachot un pistosauriol
-exclama Pupi, entusiasmado.

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-¡Eres tonto! -le dice Jorge-.
No es ningún dinosaurio,
es una nave de La g¡ten·a de las galaxias.
-De tonto, nada -lo defiende Emilia-.
Es muy listo, porque esa nave parece
un dinosaurio y dispara como una pistola.

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A Jorge le molesta un tnontón
que Emilia haya salido en su defensa,
porque es la niña que más le gusta de la clase.
Siempre le ha gustado,
pero desde que llegó Pupi,
ella solo tiene ojos para él.
--,
:f

L]L}
Pupi vuelve a disparar la nave otra vez.
-¡Déjala! - le ordena Jorge rabioso-.
¡Esa nave es núa!

16
-¡Y el perro también es mío!
-vuelve a decirle con agresividad.
-¡Chu f ¿Y para qué hemos venido entonces,
si no nos dejas tomar nada? -se queja Amalia.

,
J

~
20 21
1
\

Suena un timbrazo
y se enciende la luz roja.
-¡Le has tocado el cucharón!
-grita Pupi.
-¡rvlentira, no le he tocado el corazón,
bocón! -le responde Jorge.
Y continúa intentándolo, tan fresco.

-Jorge, no seas descarado.


Sí lo tocaste -lo enfrenta Nacho.
-No lo he tocado.

23
-Entonces, ¿por qué ha sonado
el timbre? -pregunta Rosita.
-Porque Pupi me ha empujado,
así no vale.

24
-¡~é niño, todo es tuyo!
Eres un mimado
y un egoísta -explota Emilia.
- l'vii hermana tiene razón, Jorge
-añade Amalia-. No sabes compartir.

\
Y de nuevo, otro tiinbrazo y la luz roja.
-¡Le ha tocado el plumón! - exclama Pupi.
-¡~·Ientiroso! ¡Si ni siquiera sabes hablar!
No he tocado el pulmón.
a
1 -Déjalo, Pupi, que es un tramposo.
Varnos a jugar con el garaje -le dice
Emilia.
-No, porque es mio -salta Jorge.

26 27

l.
Nacho le saca al paciente
uno de sus pulmones.
A continuación, el corazón.

Molesto por los comenrarios,


orge accede a pasar le
las pinzas a Nacho.
-Bueno, ya, te toca -le dice.

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_(
Cuando está a punto
de extraer el hígado,
Jorge, que no soporta perder, '
le da un codazo y suena el tin1bre.

- ¡Tramposo! ¡1vle empujaste! - protesta


Nacho.
-No te empujé, tú fa llaste.

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-=- ---
~-

-Déjalo, Nacho, vente a jugar


al Twister con nosotros - le propone Amalia.

---

{ {(

Pero Jorge exclama rabioso:


-¡Es mi juego y, si qu iero, no se los presto!

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- Déjalo, que juegue él solo.
No necesitamos sus juguetes.
- ¡Chuta, no podemos agujar a nada! Podemos jugar a indios y vaqueros
-exclama Pupi. -propone En1ilia.

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-Yo quiero ser el sheriff -dice Nacho.
- Y yo el volante de/félix-añade Pupi.
- Ja ja. ¿Y eso qué es? -se burla Jorge.
-El ayudante del sheriff -aclara Amalia-.
Además, ¿a ti qué te importa?

37
Jorge trata de impresionarlos
sacando juguetes cada vez más sofisticados. 1 ,.
Pero ellos están inmersos en su juego \ 1
v no le hacen ni caso.
J

Jorge, celoso de lo bien


que lo están pasando,
trata de molestarlos
atropellándolos con su moto a batería.

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-¡Eres tonto, Jorge, para ya!
-protesta Emilia.
Pero Jorge, embalado,
se pone a dar unos gritos terribles,
de auténtico salvaje.
-¡Ay, qué bruto, me has lastimado!
-se queja Rosita.

Claro que, en lugar de detenerse,


sus quejas lo envalentonan,
y empieza a perseguirlos
para darles palmadas y azotes.
-¡Huyamos de 111ano Larga!
-grita Nacho.

41
-¡Coscorro, coscorro.'
¡klano Parda me quiere pelnrt
-orita asustado.
b
- }a, ja. Te voy a pelar cmno a una gau·uu
y te voy a fundir ese semáforo.

...

Jorge está cada vez más furioso


porque siente que lo dejan de lado,
y acorrala a Pupi. Este está tan asustado 1

que su botón se vuelve morado.


Y las palabras se le amontonan en la boca. l
42 43
Pupi no puede soportar
que Jorge le aplaste su botón,
y se pone tan nervioso
que sus antenas empiezan a giTar
corno las hélices de un avión.
-¡Coscorro/ .1\IJ.ano Parda
me quiere hundir elmetáforo -grita.
~¡. J
., ~ ""

del oeste americano.

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Unos cuantos cowboys juegan
a las cartas y beben sus jarras de
cerveza. Pero enseguida llega otro
cowboy, con ganas de pelear, y
empieza a molestarlos con sus
bravuconerías y amenazas.
Como no le hacen caso,
el matón agarra a uno por el cuello
y lo levanta de su silla como si fuera
una marioneta de papel.
Entoncest
Jorge se da cuenta
' ' 1
1

de que el matón
es idéntico a él.
Tiene su misma cara.
Sus ojos. Su nariz. Su pelo.
Hasta la cicatriz
de la mejilla.
¿Cómo es posible?

' '
!v1uy . . . . '""''-' "
.. Jorge se toca la cara
para comprobar que sigue intacta.
Inmediatamente,
siente una gran indignación.
¿Por qué ese tipo tan bruto
y tan horrible es idéntico a él?
¿Por qué no tiene la cara
de Nacho o la de Pupi?

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Ahora ya no está indignado,
sino avergonzado.
¿Y si sus amigos descubren
que ese tipo se parece a él
tanto como Amalia a Emilia?
\
1 , ,

Entonces recuerda su comportamiento


y piensa que quizá tenga algo que ver.
¿Habrá sido él tan horrible con sus ami-
gos como ese matón con los cowboys?

52
Jorge no sabe qué h acer.
está desconcertado.
Por fm, armándose de valor,
se acerca al cowboy para decirle:
- Eres un matón de pacotilla.
Y un abusón. Deberías disculparte.
/
En ese momento,
el viejo salón del oeste -¿Puedo jugar con ustedes?
desaparece como por encanto. -les ruega-. No les voy a pegar.
Y Jorge está de nuevo en su cuarto, Y pueden usar todos mis juguetes.
con sus amtgos. En serio.

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Sus amigos comprenden
que Jorge está arrepentido
y acceden a jugar con él.
Los seis juntos lo pasan n1uy bien.
Juegan al Twister y a Operación;
después, construyen una ciudad
que ocupa todo el suelo...

. .. y cuando empieza
a anochecer., juegan a las tinieblas.
La tarde se les pasa en un santiamén.

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Cuando vienen a buscarlos,
1 ninguno se quiere n1archar.
11
Jorge, que ha prometido
ser generoso a partir de ahora,
le regala un muñequito a cada uno. TE CUENTO QUE I•IARÍA 1-tENÉNDEZ-PONTE •.•
... vive la mayor parte del tiempo en las nubes. Si, sí,
como lo oyes: desde pequeña, en cuanto se descuidaba,
su cerebro empezaba a idear historias, números de drco
y un montón de aventuras. A vecesf le ocurria incluso
en medio de la clase y, cloro, se distraía. Pero toda esa
imaginación le ha servido para escribir libros maravillo-
sos, como este de Pupi.
Pero Noria tiene otro truco: cuatro hij.os a los que
les gustan los cuentos tanto como a ella, y eso hace
que, al final, se pase todo el dio en las nubes buscando
historias.
Hace poco recibió el Premio [eNantes Chico, uno de
los más importantes en literatura infantil.

lj 60