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En “Supercanal S.A.” del 2.6.

03, la Corte sostuvo que si la decisión de la DGI fue


apelada por la concursada ante el Tribunal Fiscal en virtud de lo dispuesto por el
art. 76 inc. b) de la ley 11.683, ello impide que opere el fuero de atracción, al
hallarse pendiente de tratamiento la apelación consentida por las partes ante un
tribunal de alzada. Si se ha apelado el pronunciamiento dictado por el Tribunal
Fiscal, el fuero de atracción de la causa donde tramita el concurso preventivo de la
deudora, sólo opera luego de que la alzada dicte sentencia definitiva confirmando
el fallo recurrido, desde que en aquellos casos donde la causa se encuentra con
apelación consentida, la Cámara debe intervenir en los recursos pendientes, sin
perjuicio de la ulterior remisión al juez que finalmente corresponda seguir
entendiendo en el proceso (del Dictamen del procurador Fiscal que la Corte hace
suyo; CSJN “Gauchat, Enrique P. C/ DGI” del 4.7.03, LL del 23.10.03, p. 5). Estas
soluciones se extienden a la materia aduanera, por lo cual que no asiste razón a la
recurrente al estimar que la quiebra de la importadora importó la imposibilidad de
que la aduana le formulara el cargo apelado, teniendo especialmente en cuenta su
carácter de garante de la obligación tributaria. Si bien la actora es solidariamente
responsable de las obligaciones de la tomadora, a su respecto debe cumplirse con
lo normado por art. 786 del C.A. “en cuanto a que liquidados los tributos, el
servicio aduanero debe notificar tal liquidación al deudor, garante o responsable
de la obligación tributaria, y vencido el plazo de 10 días desde esta notificación se
devengan los intereses y la actualización respectivos (conf. arts. 794 y 799 del
C.A.) (conf. TFN Sala E “La Meridional Cía. De Seguros S:A:” del 23.5.97 e id.
“Banco Sudameris” del 31.8.99). E “ALBA COMPAÑÍA ARGENTINA DE
SEGUROS S.A. “ Expte. N° 19.031-A, 17.12.04.

En el mismo sentido se ha expedido nuevamente la C.S.J.N. en la causa


“SUPERCANAL S.A.”, sent. del 2.6.03, en la que se resolvió que, habiendo el
contribuyente recurrido al Tribunal Fiscal de la Nación, “... no opera el fuero de
atracción, operando éste recién una vez dictada sentencia por dicho Tribunal,
oportunidad en que -recién- se produce el desplazamiento de la competencia
original o exclusiva, otorgada a determinados tribunales por otras normas
legislativas”

RECURSO DE HECHO
Fideera Atlántica S.R.L. c/ Dirección General Impositiva (AFIP).
Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 3 de agosto de 2004.

Considerando:
Que esta Corte comparte los fundamentos y conclusiones del dictamen del señor
Procurador Fiscal ante este Tribunal, quien ha establecido que el fuero de
atracción que ejerce el concurso preventivo respecto de una acreencia reclamada
por el ente fiscal -DGI- sólo podría operar después de la intervención del tribunal
de alzada, y en el supuesto de que éste confirmara la sentencia ya dictada; recién
entonces se habilitaría el fuero de atracción y correspondería remitir el juicio al
tribunal del concurso in re: “Fideera Atlántica S.R.L. c. Administración Fed. de
Ingresos Públicos”, de fecha 03/08/04, del dictamen de la Procurador Fiscal que
la Corte hace suyo.

Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la


sentencia apelada. Vuelvan los autos al tribunal de origen para que, por quien
corresponda, se dicte un nuevo fallo de acuerdo a lo expuesto. Agréguese la queja
al principal. Notifíquese y, oportunamente, remítase.

Exportaciones: la Justicia Falló en Contra de la AFIP

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) experimentó un revés legal


en el fallo que emitió la Corte Suprema de Justicia de la Nación con respecto a
reintegros del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a exportadores.

En autos “BILDOWN SA C/FISCO NACIONAL (AFIP-DGI) S/ORDINARIO


APELACIÓN”, el Máximo Tribunal determinó que el organismo tributario no tiene
facultades para denegarle el reintegro del crédito fiscal solicitado por exportadores
con fundamentación en los incumplimientos incurridos por los proveedores de la
empresa.

De esta manera, se determinó que no existe norma alguna en la legislación del


tributo que le otorgue la posibilidad a la AFIP de condicionar la restitución del
crédito fiscal al exportador al hecho de que sus proveedores hayan abonado sus
respectivos gravámenes.

Por su parte, el organismo nacional se justificó explicando que el régimen de


devolución del IVA por exportaciones ostenta carácter excepcional. Además,
aclararon que el mismo tiene por miras fomentar el comercio exterior y que para
solicitarlo el debito fiscal producido por las operaciones debe haber sido ingresado
al organismo por los proveedores.

Con respecto a la defensa de la AFIP, la Corte esgrimió que no se puede constituir


al contribuyente en responsable por el cumplimiento o no de las obligaciones
impositivas de otros.

Asimismo, el organismo tributario tiene como deber verificar, fiscalizar y cobrar las
sumas adeudadas por los contribuyentes. Esta responsabilidad no puede ser
delegada a un tercero.

En tal sentido, el Máximo Tribunal consideró que la AFIP debió haber hecho uso
de sus facultades y haber perseguido al proveedor incumplidor en vez de denegar
el reintegro al exportador.
BODEGAS Y VIÑEDOS CASTRO HNOS. SA c/PROVINCIA DE TUCUMÁN -
CSJN - 15/03/1967
El Art. 35 de la ley 11.683 otorga a la AFIP amplios poderes para verificar el
cumplimiento en cualquier momento, que los obligados o responsables hicieren de
las leyes, reglamentos, resoluciones e instrucciones administrativas, fiscalizando
la situación de cualquier presunto responsable.

ninguna de las disposiciones citadas obligan al empleador-contribuyente a


entregar a dichas autoridades esa documentación, que debe ser inspeccionada en
el lugar en que se encuentre.
Así lo dispone el Art. 60 del Código de Comercio prescribe que “Si los libros se
hallasen fuera de la residencia del tribunal que decretó la exhibición, se verificará
ésta en el lugar donde existan dichos libros, sin exigirse en ningún caso su
traslación al lugar del juicio”.

La norma obliga por igual a la autoridad judicial –a la que refiere expresamente- y


también a los órganos administrativos de control y fiscalización, que no pueden
exigir el traslado de la documentación de la empresa, la que debe permanecer
siempre en su domicilio legal y estatutario. El criterio tiene respaldo en la
jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (“Bodegas y Viñedos
Castro Hnos. S.A. c/ Provincia de Tucumán” del 15/3/1967, publicado en Fallos
267-158).

Cuadra añadir que el Art. 33 in fine de la ley 11.683 (aplicable también a los
recursos de la Seguridad Social) dispone, como una aplicación especial del
principio en comentario, que los libros y documentación del contribuyente deben
estar a disposición de la AFIP en el domicilio fiscal.
En consecuencia, puede concluirse que no se ha ajustado a derecho la
resolución administrativa que había exigido a la recurrente la exhibición, en un
plazo perentorio, de los libros de comercio que se hallaban en la sede principal de
sus negocios y casa central, ubicada en la Provincia de San Juan.
De interpretarse lo contrario se causaría grave lesión al principio de la supremacía
normativa que el artículo 31 de la Constitución Nacional confiere al Código referido
en el carácter de ley de la Nación que inviste, por haber sido dictado por el
Congreso con arreglo al artículo 67, inciso II), de la misma Constitución, y a cuyas
disposiciones están obligadas a conformarse las autoridades de cada Provincia
"...no obstante cualquier disposición en contrario que contengan las leyes o
constituciones provinciales..." (art. 31, CN).