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CARLos HUNEEUS

EL RÉGIMEN DE PINOCHET

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Ptimera ediciónz díciembre de 2016

© 2016, Carlos Huneeus


© 2016, de la presente edición en castellano para todo el mundoz 51 Jruk m 1

Penguin Random House Grupo Editorial, S.A. Yn úrzg ,.:-'.1:.' m


Merced 280, píso 6, of. 61, Santíago Centr0, Chile "..'.'J('V.I.. L 1
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Printed in Chile ~ Impreso en Chile

ISBN: 978-956-9635-03-8
Inscripción N° A-271627

Diseño de cubierta: Rícardo Alarcón Klaussen


Fotografía de portadaz Kena Lorenziní
Impreso en los talleres de CyC Impresores Ltda.

Penguin
Random House
Grupo Editor ial
ble un Estado
CAPÍTULO II
ace necesario
vción del régí- La INSTAURACIÓN DEL RÉGIMEN AUTORITARIO
denunciaron
ue hubo una
ones del tota-

a rectora. Sin
un Clima del Toma del poder y deñnición del tipo de régimen polítíco
encias autori-
;e se analizará Los nuevos regímenes políticos están determinados tanto
,
y después se :rr su orden institucionaL que tiene en sus leyes y Constitu-
[. :nes los Componentes más importantes para su legitimidad
-:;1. Como también por decisiones adoptadas por las princi-

:4-_es instituciones y actores durante su instauración. En esos


* *mentos el escenario institucional es mínim0, con un redu-
í número de protagonistas, destacando entre
ío ellos los rnili-

2res. los que toman el poder.


Tales decisiones están influidas por las condiciones polí-
:.:as, económicas y administrativas propias del momento en
;'_Ie nace el nuevo régimen1. El nivel de desarrollo político del
7égímen anteri0r, la intensidad del conflicto, especialmente la
:-:›larización social, la magnitud de económica y polí-
la crisis

:ca y otros factores arman el escenario en que a los actores se


Vis presentan distintas alternativas. En momentos de crisis se

3r0duce una Concentración de las decisiones en unos pocos,


:_uienes,Con sus acciones, palabras y silencios, establecen los
pñmeros rasgos del nuevo régimen, que pueden tener un am-
plio y profundo impacto en su posterior desarrollo, incluso
jespués que ha termínado. En esas Coyunturas, los individuos
no siempre actúan con la prudencia necesaria, no miden los
glcances de sus decisiones ni imáginan sus Consecuencias di-
rectas e indirectas.
de la trágica República de Weimar (1918-1933)
El destino
quedó bastante deñnido en sus primeros días, por dos medidas
que tomaron los nuevos gobernantesc la aprobación del Trata-
do de Versalles y la política de orden público (Bracher, 1964).

_-
97
líL RízmMuN mz PINnumrr l./\ lNS'I'/\lIR/\(ll(')N I)l",l. RIÍIUIMHN AlI'l'()RI'I'/\RI()

El acuerdo de paz, que impuso enormes costos económicos . unlvxlo distintu No hubo Violencia en el golpe de Estado de
por el pago de las reparaciones de guerrá, fue considerado por IHhH rn cl Perú, iniciado a muy tempranas horas para evitar
la extrema derecha una grave limitación de la soberanía
del . nlwnuunientos y donde el presidente Fernando Belaúnde
país, negándole legitimidad a la nueva democracia2. También Im- mmdo del palacio de Gobierno y enviado al exterior en un
se produjo un profundo descontento en la izquierda, pues el
n mn militar (Kruijt, 1994). En el Uruguay, los militares toma-
Gobierno reprimió violentamente las acciones del grupo Es- mn poder de manera graduaL ocupando espacios de pgder
vl
partaco,que costó la Vida, entre 0tras, a la legendaria Rosa .u m ›ri(lad en términos tales que hace «muy difícil determmar
x

Luxemburgo3. .u.nul<› rcalmente terminó la democracia» (González, 1995:


El destino de
Segunda República en España (1931-1936)
la “›'.?). lil golpe de Estado del 31 de marzo de 1964 en el Brasi'1
I

quedó muy afectado en las primeras semanas por las nume- cmnhión se Caracterizó por la baja Violencia empleada por m1-
rosas acciones de violencia, toleradas por el Gobierno repu- |u.m-s, permitiendo al presidente João Goulart exiliarse en el
blicano de Centro-izquierda de Manuel Azaña. Los ataques a |'¡
uguay (Skidm0re, 1967).
Cientos de iglesias produjeron un impacto devastador en la | .;| grave Crisis económica y política que afectaba a Chile al
población Conservadora, que adoptó una actitud de descon- nmnwnto del golpe de Estado no estableció condiciones su-
ñanza hacia el nuevo orden polític0, es decir, la República. Iu nvnlcs para el uso inevitable de tan altO grado de coerción.
Las reformas de Azaña, incluida la militar, provocaron graves l .u violcncia no era nijustiñcableni necesaria, y fue resulta-
tensiones políticas y crearon profundos resentimientos en los .I«› alv las instrucciones impartidas por los militares ese día, de
grupos de interés afectados, que se extendieron a la sociedad u ¡m~|l<›s que dieron golpe de Estado en forma instituciÉmaL
el
toda. El conflicto político inicial tuvoun impacto prolongado |›.¡¡n ln coordinación superior del Estado Mayor de la Defensa
en eltiempo y debe considerarse Como uno de los anteceden- fxyu i<›¡1al, que hubiese fisuras entre ellos, a diferencia de 10
sin
tes que explican la incapacidad de lajoven débil democracia au urrido en España en 1936.
y
para superar la crisis de la primavera de 1936, preludio de la '|';unp0co existían grupos armados que pusieran en Jaquç
.

Guerra Civil4. . I mmmpolio de la fuerza que detentaron los militares. Esta SI-
En el caso chileno, la pregunta sobre las Causas que lleva- uw ión había sido fortalecida institucionalmente al momento
ron al empleo de tan de violencia estará presente
alto nivel .h- inslalarse el Gobierno de la Unidad Popular Con la ref0r-
durante mucho tiempo, Como
advirtió Alan Angell (1993: 93). nu nmstitucional del «estatut0 de garantías>›, suscrito con la
Su magnitud no está dada solo por los altísimos Costos huma- nlmsicióm y luego por la Ley de Control de Armas de 1972.
nos cobrados, especialmente en las primeras semanas poste- wlórica revolucionaria era usada en forma sistemática por
l .u

riores al golpe, sino también por el hecho de que la Violencia de izquierda desde mediados de la dé-
.In Igcntes maximalistas
se Constituyó en un rasgo distintivo del nuevo orden políticdã ..u|;n (lcl sesenta, pero no se había traducido en la Creación de

Fue asumida Como un recurso legítimo se mantuvo en estado uu ;›_;¡xlizaciones que llevaran a la práctica las ideas de un cam-
y
hasta 1988, haciéndose mamfesta en diversas 0casiones,
latente
Inn rcvolucionario por medio de acciones de fuerza.
especialmente Cuando la oposición actuó contra el Gobiern(›“. cste capítulo se analizará Cómo se llevó a Cabo la instau-
|*'.n

Ningún otro golpe de Estado de los años sesenta seten- ..u mn del régimen autoritari0, a partir del estudio de las Corr
y
ta en América Latina fue tan violento como el Chilen0, Con .lu iuncs existentes al momento del golpe de Estad0. Este est1~
la excepción de Argentina en 1976, aunque en este hubo un Iu lmlítico marcará el perfil del nuevo régimen, que persistirá

-__
QR nn
lCL RÉUIMHN mz PINocHIIYr l./\ lNS'l'AlIR/\(?IÓN l)l".l. RÉGIMICN AlJ'l'()Rl'l'/\RI()

con el uso de la coerción. Se examinarán algunas decisionvs .n mln cslu muy vehemente con el ex presidente Eduardo Frei
de gran impacto imprimiendo el carácter Coercitivo del nucvn M« nnInlsz Grupos de extrema izquierda comenzaron a realizar
régimen y se presentarán, asimismo, las etapas de la instaur;¡- nu ¡›;uu-gíric0 a favor de la construcción de un orden socialista
Clon autoritaria mediante el examen de la forma que adoptó unlm ('| (lc Cuba.
la sincronización limitada. l".| antagonismo de los empresarios, de una
(;(›l)ierno tuvo el

.›.n Iv (lc| movimiento sindical y del movimiento


estudianti19. Los

m rnm ›s cmpresariales tradicionales, representantes de los gran-


Las condíciones de la toma del poder: .lm imlustriales -Sociedad de Fomento Fabril- y los grandes
una situación prerrevolucionaria ¡n de la tierra -Sociedad Nacional de Agricultura-,
<
›¡
›icl;u*i(›s

. m unlmron oportunidades para hacer una alianza política con


empleo de la violencia en la toma del poder se debc
El lc grupos de interés de los pequeños y medianos propietarios,
›-.

comprender en el contexto del grave conflicto político que ¡uuu*ipalmente con la Confederación del Comercio Detallis-
dividió al país en dos bloques àntagónicos
y generó un Vacío m x ln (Ionfederación Nacional de Dueños de Camiones, muy
de poder, empujando a los militares a dar el golpe de Estado el AIrrIudOS por las diñcultades económicas. La crisis económica
11 de septiembre de 1973. .u rlvró la radicalización de los sectores medios y de sus
grupos
Gobierno del presidente Salvador Allende, integrado
El .¡lnu~s, que mostraron una gran capacidad de movilización en

principalmente por los partidos Socialista y Comunista, impul- . unlm del Gobiern0, logrando importantes efectos políticos al
só una política que intentaba constituir la segunda Vía al socia~ ¡›.u nlizar al país en octubre de 1972, circunstancia que llevó al
lismo, con énfasis en el cambio de la estructura económica pn rsidcnte Allende a incorporar a los militares al gabinetel°. En
y
en una mayor participación popular7. Sus objetivos eran atrac- rl inviemo de 1973, un nuevo paro de camioneros agravó
los
tivos para un amplio sector del país, pero llegó al Gobiemo |.n siluación económica y política. A lo anterior se debe agregar
con solo el 36 por ciento de los votos, lo que dio un carácter l.u ;n|›icrta oposición que tuvo Allende por parte de la adminis-
minoritario a la coalición de izquierda que ganó las elecci()- n .u-¡ón republicana del presidente Richard Nix0n, que incluyó
nes el 4 de septiembre de 1970. La construcción del socialismo .u riones encubiertas para impedir que asumiera
después de su
fue concebida desde la economía, mediante el control estatal mnfo electoral en 1970, y después para debilitar la economía
II

de numerosas empresas, grandes, medianas y pequeñas, con el . además del apoyo económico a la 0posición“.
hilcna,
empleo de procedimientos apartados del orden legal. Los sin- La gravedad de la crisis politizó los poderes neutrales, que
dicatos y los partidos impulsaron una masiva Ocupación de em- w nlinearon en contra del Gobierno (Linz, 1978). Esto ocurrió
presas y propiedades agrícolas para conseguir la intervención nn el PoderjudiciaL particularmente con la Corte Suprema,
¡

del Gobiern08. Estas intervenciones se_justificaron_jurídicamen- qluc acusó al Gobierno de no respetar las leyes e
infringir la
temediante una interpretación que forzaba el Orden legaL los ›nstitución, al no facilitar la fuerza pública para hacer efecti-
( 1<

llamados «resquicios legales», lo que provocó el rechazo de los m


cl cumplimiento de los fallos de los tribunales. También la
empresarios afectados y el malestar del PoderjudiciaL La coa- Luntraloría General de la República, un organismo de rango
(

lición gobernante no controlaba el Congreso Nacional, donde q nnstitucional encargado del control de la legalidad y consti-
la principal fuerza política era el Partido Demócrata Cristia- Iurionalidad de los actos de la administración, fue perdiendo
no (PDC), con quien mantuvo una postura confrontacionaL su carácter de poder neutraL

1nn 101
laL mcmMIcN mc IHNuumrr
lAA lNS'l'/\URA(IIÓN l)|<'.l. RÉGIMPIN AU'I'()RI'I'AR1()

pan Iidos de extrema izquierda y extrema derecha en España


u u I'.)3'›('›, ni en Alemania en 1932-1933. En Chile se produjeron

.u (lc violencia política graves, como el atentado realizado


ms
¡u n un grupo de extrema izquierda, que mató al ex Vicepresi-
.lu ntc (lc la República, el DC Edmundo Pérez Zujovic, enjunio
-

,
q ue se esforzaban por mantener
k
clr 107 l,
y el Cometido algunas semanas antes del golpe contra
el rol profesionaL El
Comandante en jefe del E'
' ' c ulvcán naval del presidente Allende por individuos de ex-
l

397), lo recordó en sus


k xJerC1t0, g enera Carlos
À 1
Prats (1985l .

n rmn (*lerecha.
Memmías
Ins csfuerzos del presidente Allende y de la directiva del
LÍUO la SZZtacZOü
/)(l) adQÍaZ dÉ lurl a Zlro Jefe 771 z l Zta 1 I'I ›( cn el invierno de 1973 por conseguir un acuerdo para la
(10,t7
( Zna fr la ÍJ7FÁÍ7Hd6HCZd
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polltlca
( (l7) 1('(
ÍÃÚ Zas 1 I.AA. y qu(, 1 (; l(l U()Z,
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.n¡ u de una reforma constitucional sobre las áreas de la
1 ›|›;1ción
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vlalentleo a ,
6 77ZFS (›H c mmmía, fueron obstruidos por sectores del PS“. El aumento
.

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ÍbOZZtZC(277ZÉ7ZtÊ, íZLtun7líí0 Sln ulr In polarización debilitó las posibilidades de un entendimiento
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Qfxslonale (1É la polÍlÍÍ
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a PDC más influencia los act0-
p nlrv Allende y el y adquirieron
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nm quc buscaban crear las condiciones que hicieran inevitable


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p(” a La supe7zÍZUeÍZCZÍl I.n mlvrvención de los militares. Una iniciativa muy importante
dlfl IAÇZaÍÍÕ (l() (1(ív(3ul0.

os altos ohcmles rn csla dirección fue la descaliñcación de las elecciones parla-


del EJerCIto fueron
gradualmente t0- mrnlurias del 3 de marzo de 1973, debido a que los registros
. Iwmrales estarían Viciados. El Congreso NacionaL con mayo-
m <›posit0ra, quedaba así inhabilitado para impulsar una s0-
lm ión política a la Crisis, favoreciendo la acción de las FF.AA.
ran un golpe de Estad012. l-
wn (lenuncia se basó en una investigación realizada en la Es-
. uvlzl de Derecho de la Universidad Católica por profesores
ÊÍÉSZIÊSHÊÊCEH pzolíltâca prfwocó manifestacíones de víolen-
Cia
pals.
›;›_¡ cmialistas», que habría demostrado que miles de activistas
eleccíón presidencíal espues de la
1970 Surgió ún grupo de clr Iu Coalición gobernante tendrían una doble inscripción,
de extrema derecha,
. _
Patriay IJ quv lcs permitió votar varias veces. Los registros electorales,
Criligldo
por abogado Pablo Rodríguez,
el
que se propuso im e- -.«-Hlin en «una monstruosa maquinaria
ellos, se Convirtieron
Wr cllgãglãllãnde fuera elegido por el Congreso
Pleno (FuenFt)es ¡›.u':1 alterar la genuina expresión de las mayorías»l5.
, tro gljupo de extrema
.

derecha, con igual ñn'1lid'


'

d Pcro nunca se publicaron los resultados de esa «investiga-


del general
ãcíâràrzoàabígeããqn (R) Roberto Viàux el (22 u'›n». Lo único que se conoce es un texto parcial en el Libro
e âe .

nlntentó secuestrar al
.
entonces cor,nanda1 '

/›/um'ol“, un documento propagandístico preparado con pos-

Éenrããletedí CEàrelléãtQ
getlfqeral René Schneider, hiriéndolo g]r::
Irrinridad al golpe militar por intelectuales y periodistas de
uenbcu de lo Cual
murió tres días después”.
LOS pàrtídos C «l(-¡'v(tha inmediatamente después del golpe de Estado para
de defensa que cometie-
ron actos puntuaferâtãeaãoclízcgrupos lnsliíicar la acción de las FF.AA.”. En este texto las conclusio-
1a, u m~s se apoyaron solo en supuestos, sin datos empíricos que
gadura de los enfrentamientos
eríqtrã rl::na(â::nazrar:1::alsa §:Vl:: las ¡'cspalden18. Añrmaban que los partidos de la UP deberían

ííã qnn
IÕL RlÍzlinzN mc PIN<›(:H|«:'1' AlJ'l'()Rl'l'ARl()
LA lNH'I'/\llR/\(IIÓN l)l<',l. RÉGIMIÕN

haber perdido apoyo electoral como


Consecuencia inevitablc |. m mns scsenta, surgidas al calor de_las reformas estlglctluhílaàiã
de la grave crisis económica. La
investigación concluyó con un nnlmlsudas por el Gobierno del preSIdentçEduardZerleal
explícito llamado a los militaresz «Le
corresponde al país, cn mlxu l964-1970) y principalmente por_el refOP
especial a las instituciones capaces y (
líràpaçtodical
de enmendar una democra- um ugmria y el crecimiento de la orgamzaaclm sm con el
cia formalmente quebrada
por autoridades públicas, asumir 121 .unsiguiente aumento de las demandas Fíe baiaàores a
responsabilidad de corregir tales errores»“'. OÍ trañàs
m pmpietarios agrícola522. La dçmocraaa en os
Iu
sesenta
Esta denuncia sirvió de base a la a.d
decisión del régimen mi- Im~ müicada no solo por la ízqu1erda, qu? la çonSI raba una
litar de destruir los ebién Or
registros electorales,
para manifestar una mprosión de los intereses de la burgue51a, smo íamd
ruptura ñnal con el desarrollo
zó algunas semanas después del
democrátíco del país, que reali- m
Iures de la derecha, que rechazaban la expanswn e
lsuIÊra_

golpe de Estad0. pm v las propuestas de cambio del. PDC.


Eninvíerno de 1973, los sectores que
el

reforma agraria fue determmante en la êcen t Ción del


'

promovían el golpe lllu

concentraron sus acciones en contra del e àladereCha


comandante en _jefe « m I l Fue condenada pÊr los
licto político2ss.
del Ejército, general Carlos pngfíloÍi
a los a m-
l

Prats. Este había reiterado su postu- revoluc10n, mOVIhLdn


lu ›r umstítuir un camino a la
ra favorable a una solución 9
pacfñca, pero era considerado como . ulmres en su contra y convenciendo a los empreíírlos d e gue
un militar allendista por quienes buscaban qha-
el golpe de Estad02”. m n cl comienzo de la socialización de las. empresas .

Dichos sectores consiguieron que FPZÍÃLnte


renunciara a su cargo a ñnes mdn por los de izquierda, quienesi 1.a callficarlon lniegauV
de agosto de 1973, siendo nombrado
como sucesor su segundo, q umo reformista, por 10 que mowllzaron a §1nd1cato§ y Or,g ani_
elgeneral Augusto Pinochet, quien había '

trabajado en estrecha mriones sociales para profundizarla y çamblar su apllçcaiC10â16n_


cooperación con Prats subrogado en
y dos oportunidades. lil presidente Frei25 descuidó la lun1cf1ad de
su Partl
Pese a la intensidad del conflicto OI,nOVió
político, las instituciones «Iv sc desarrolló que cuestlonç su Pohuca y pr<Í
un sector
continuaron ejercíendo sus funciones.
Hubo cierta parálisis cI cntendimiento con los partidos de tlziqu1ercila sol,)r§
a base
decisoria por parte del Gobierno
de Allende para encarar la tlv asumir nuevas propuestas progr_amat216cas e
ue
grave crisis política, pero los tribunales 1dÊ01(:)glocaCs(;rclltri-
y el Congreso Nacional wmgían planteamientos del marx1§m0 . Este
caíràsl
no interrumpieron sus labores. La
Cámara de Diputados, el 22 lmyó al deterioro electoral dclàl parÉlda En elsosl
sectores
de agosto de 1973, decidió denunciar aIrll

las transgresiones a la clc la izquierda miraron con 51mpat1a la Rev0.UC10 Clíbanay la


Constitución y a las leyes en que habría
incurrido el Gobiem0, lucha guerrillera, apoyada desd§ Cuba en dlvers? S aíses lati_
planteando que fuera transmitida al ã e Chinán
presidente Allende a los
y n(›americanos. El Partido Sociahsta, en Êl con_greso
ministros militares con el propósito f
de que este pudiera r0m- qlc 1967, tomó una posición de simpat_1a hac1a la
ada
per el inmovilismo. Los partidarios Vlalaããrrlniná
del régimen militar inter- que no se concretó en la práctica, coqtlnuapdo con e
pretan ese acuerdo como un llamado
al golpe, pero el objetivo <~lectoral que llevó a Allende a la Premdencm
de sus promotores, diputados del
PDC, era conseguir que el
presidente rectiñcara su política, para
impedir que se provoca-
ra el quiebre de la democraciazl.
La tolerancia de los civiles al empleo de la víolenc1a
La que condujo a la caída de la democracia
crisis
no C0-
menzó con la elección de Salvador Allende
como presidente,
sino que está contenida en las
Lensiones sociales políticas de
y

-_
104 1nñ
lãL RFLulMlcN mc I'IN(›(:1H«:'I'
IÀA INSTAIJRACIÓN l)I'ÊI4 RÉGIMIIIN AU'I'()RI›I'ARI()

golpe de Estado fue frecuente delación de supuestos advm


la de C(3nsideracion.es exa-
n ›.¡›.¡I«l:1rm11“. En síntesis, se trataba
sarios políticos, lo que condujo a la detención de personus'^'”. un
w n.u|us sobre la situación política del pals,
montlaje pr9-
En algunos colegios, los padres
de familia denunciaron a pm parajustiñcar el golpe de Estado y la Vlolenc1a
p u¡g.uulísl,ico
fesores o sacerdotes por marxistas, lo que
provocó su intervmr ›u||›|(".|(lzl. L

ción por la autoridad militan . .

IÕIúnico grupo de extrema izqmerda egustente al mo.ment_o


La principaljustiñcación del empleo de la violencia fue im-
.|. | Hnlpc militar, el Movimiento de Izqu%e'rda Revoluc10nar1a
pedir la ejecución de un plan preparado por los
dirigentes (l(' uMlR). lcnía un reducido número de mllltantçs procedentes
los partidos de izquierda para apoderarse en forma violenlu .I. ln rlase media y del movimiento estudianuL Este gruP9,
del poder, conocido como «Plan Z». De acuerdo a esta inlcr~ uuuluc carecía de capacidad militaríehcazj usaba una ret0r1-
pretación, los milítares habían dado el golpe para
salvar el puís . wvolucionaria que justiñcaba la v1olenc1a contra las Clases
4
del comunism0, por 10 que la ciudadanía
debía agradecer su ›|nminamtes. No fue una organización imporÉante porque no
acción. Esta tesis quedó documentada en UmverSIdad de Concep-
el Líbro blanco, comn II qgu <'›
inscrtarse mucho más allá de la
se señaló. surgió3'*.
.
mn, (londe
La tesis de la «guerra que miles de extran~
CiVil» sostenía Gobierno de Allende, el MIR logro mayoriv151-
l . _

lhlmnte el
kjeros habrían entrado al país durante el
Gobierno de la Uni~ Iulu Iud ya que algunos de sus planteamientçs fueron asurríldãs
dad Popular para integrarse a un movimiento guerriller0,
quc ¡nn (-l sector maximalista del Partido Soc1allsta, epcabezãrs
habría tenido los pertrechos -
y efectivos para constituir unu ¡n›t su secretario generaL el senador Carlgs Altamlrargoz
amenaza a los militares
y apoyar la formación de un poder(›- lm nrganizaciones lograron gran inflgenaa e.n el mov1mlent0
so movimient0, un «ejércit0 popular», como en otros paíscs uuliml y especialmente en alguna§ 1ndusFr1as, do_nde.se 0r-
de América Latina28. Pero nunca se entregaron
antecedentcs umimron los llamados «c0rd0nes lndustirlalesm.Vlsuallzados
serios ni evidencia sobre la existencia del «Plan Z»29.
La única .Innu› un poder paralelo al orden insFiFuaonaL .Sln embargo,
información está en el Libro blanca En sus páginas no
existen nn pudieron organizar un aparato mllltar pr0p10, como que-
antecedentes que hubierankjustiñcado tomar el poder hubo escasa
por lu :|<› <lc maniñesto con el golpe de Estad0, en que

fuerza. Las armas denunciadas con gran


despliegue publici- nvxislcncia a las FF.AA.
tario eran de menor cuantía, aludiéndose . _

especialmente a las lxa violencia aplicada por los militares fueJustlñcaÊa porrla
encontradas en la residencia del presidente Allende, si necesidad de una actuac10n enelf
bien .lc~u-(tha, convencidos de la
excesivas para unkjefe de Estado, eran irrelevantes
para ser usa- yu u contra los marxistas. No hubo de parte de los grupos c1-
das en contra de FF.AA. profesionalesw xlnlcs de derecha que apoyaron el golpe de Estado un llamaâlo
Tampoco demostró la presencia de miles de extranjeros
se
.a Iu prudencia; por el contrari0, algunos rechazaron l'a
mo c-
ingresados en forma ilegal para incorporarse al
ejército p0- ¡.nri<'›11, descartando tempranamente que se ÊstableCICra una
pular. El Libro blanco denunció la presencia de entre diez mil ¡Ii('l,ab1anda». Jaime Guzmán, partícipe gçtlyo en favor ddel
quince mil
y extranjerosgh sin entregar ninguna referencia
w ›I¡›c de Estad0, planteó en una mmuta dlrlglda a 1a:]unFa de
quejustiñcara la validez de la estimación, limitándose a seña- convemenqa e
( ;«›l›ierno, algunos días después del golp.e, la
lar de manera muy general que el
mayor porcentaje de estos mnntener el empleo de la fuerza, advirtlendo de los pehgros
eran brasileñ0532. El otro grupo importante de
extranjeros ha- quv correría si se moderaba el accionar empleado hasta ese
brían sido cubanos, pero tampoco se entregaron
datos que 10 nu ›ment0:

_-_
106 1(\'7
IÕL Rfcliva 1›1«: PlNocmcr LA lNSTAlJRACIÓN |)l'2l. RÊUIMLN AlJ'l'()Rl'I'ARl()

[El] éxito de lajunta está directamente ligado a su dureza y ener- capacidad de reacción de los grupos parqmiézltares eícffeamisílís›p:71d))e:
gía, que el paísespem y aplaude. Todo complejo 0 vacilacíón a esle grado de prepamción bélica, de orgqmzaczop polztw y
e505 gmp Os no
propósilo será ngfasta El país sabe que afroma una dictadum
y 10
wrmado no em dable medir con exactztud, mzentms
acepta. Solo exige que con justicia y sin arbitrariedw
esta se ejerza _/Uer(m mililarmmte anulado§“.
des. Véase sí no Za increíble pasividad con que se ha recibido por el ' ' /
la
'
Arma-
términos simllares oplno en esa oportumdaqbf
t

estudicmtado la intervención de las universidades, medida que m lãn


grupos guerrllleros T eC1 lan a O
- '

todas partes ha suscitado violenta resístmcia. Tramformar la dic- «|;|, argumentando que estos
a los P aães
tadum en «dictablanda» sería un ermr de consecuencias imprevi- m hélico desde el extranjero, aludlendo a Cuba y
sibles. Esjustamente lo que el marxismo espem desde las sombms35. lñuropa Orientalz
tlv

más tarde, cuando ylos servicios de seguridad te-


Bastante Esla medida [el empleo de la Violencia] se hz:z0 fndl-$P67:S;líol:

nían amplia autonomía habían realizado gravísimos actos de ya que la acción de losgrupos subversivos y ternmsmô Orímllâçiws
y
violencia, Contraproducentes para la Consolidación del régi- m cuadms pammilitares y dotados de armammwS y eflfmàabaá
COn «1
men ydañinos para su imagen internacionaL surgieron Voces gmn cantidad de los cuales emn de origen extmnlerm ,
special gmve-
entre los civiles pidiendo Controlar a la DINA. Sin embargo, gu acción sediciosa y antinacional en todo el pazs. 19 yn ;
6071 t a ba
'

dad tenía el hecho, público y notorm de que la suvaôwn


estas fueron débiles
y no tuvieron mayor efecto.
_

en su lucha revolucionaria con el decidido apfoyg dâdpmemltas


::
tmnjems, lo que le daba, además, lqs carqctmstzcas Ê
môngtzcígms Q

jbráneo a la integridad de nueslm patna y de suâ


Un caso de violencia política: Argentína, 1969-1976 _[undamentales'”.

blanw SÍ)'
denuncias recogen las acusaciones del Líbm
Estas
En Chile el uso de la Violencia ha sidojustiñcado tanto por
|›rc un clima de enfrentamiento previo al
golpe de EStadO Y Ê
civiles como militares debido al estado de guerra
existente,
¡›rcsencia de organizaciones guerrilleras q,u(.=,, cOmOISC _exar:1ila'
que no habría terminado con la rápida toma del poder efec~ UCIOÚa
tuada por los uniformados. Habrían existido guerrilleros con nó antes, no se ajusta a la realidad. La retorlca fe_V0
COH 1 a
gran cantidad de armas en su poder, que se habrían replegado mbre el uso de la violencia no se tradujo en acClOHCS›
u ción del MIR. u
en forma táctica después del golpe para preparar un C()ntraa- (

\(;:ra apreciar la realidad de Chile en 197?› en


taque al nuevo Gobiern0. Este solo hecho hacía impostergable ãelarfllaíílefal
u-rr0rismo y la Violencia es interesa_nte exammaln le
su eliminación. Esta explicación, basada en una alta dosis de e de Es_
subjetividad, continúa siendo sostenida por los militares desde muy sucinta, la situación de Argentma 2.1ntes dõ gbO lPP
Isa e róngs
los años del autoritarismo e incluso en democracia. El Ejérci- Iudo de 1976 contra el Gobierno peronlsta de iel

organizaciones guerrllleras que à


rorí
to responde, en 1991, al Informe de la Comisión Rettig lün este país hubo Cêlfltlíes
sobre ml
una considerable capacidad, se enfrentaron con 1_OS
1

Verdad y Reconciliación, que investigó los casos de muerte ía ):

y ln policía desde varios años antes del g9lpe y


cog Clltaíílriee
desapariciones provocados por la represión durante el régi- daePÍJa

w de amplios sectores de la poblac10n, es.pec.13


m
men militar, sosteniendoz 1 0 S MOIP
.

iuventud Dos fueron las principales organlzaC10neã-


Ajírmar que CYeC h a-
el país fue controlado en pocos días no se qjusta a Inner0539, formada porjóvenes provenientes de lüa ea
ICOS
la verdad, puesto que pam conjumr dejínitivamente el estado de identiñcados_c0n el peroílfsrilããtílllà
Iólica y nacionalista,
guerm fue menester una larga tarea de neutmlización de la posible el
npoyó en sus primeros años, espec1almente a su
Ju Y ,

_-
HIR 109
lüL IuízulMlcN mz PINmznrrI IJA INSTAURACIÓN IHCL RlíZUlMliN All'l'()Rl'l'/\RI()

Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), brazo armado .Im unlc el régimen castrense del generalJuan Carlos Qngaflía
dcl
Partido Revolucionario de los Trabajadores
y en los dos que
(PRT), fundadn l
|1N'›('›-l970) le siguierOIL Esto Cofntrlbuyo.al
en 1970 y constituido porjóvenes provenientes de la izquierdu .l«-s¡›rcstigio de las instituciones castrenses, gcentuo las t§n510-
marxista4°. En el Caso de los Montoneros, la principal figuru m x interior de los grupos de poder y amphó la base S(.)f:1al de
;¡I

del Partidojusticialista, el ex presidentejuan Domingo Perón. l.uHucrrilla Ahpartir de 1971, la represión se endu'r/eC1_0, c0n-
los respaldódesde su exilio en Madrid hasta algunos mescs
y xn Iióndose en una «verdadera guerra secreta. El EjerCIto y la
después de Volver a Argentina en 1973. Las acciones de Violen- ›li('í21 no Conformaban con utilizar ur'1 aparato legal de te-
se
¡u
cia desarrolladas por estas organizaciones no fueron rechaz;1- un|›|(=s posibilidades. La lucha antisubverswa. no se preocupaba
das por la ciudadanía, sino que, por el Contrario, contaron Con legalidad. Las asociaciones de prof6510nales, el Cozleglo
lmx Iu
simpatía. En efecto, una encuesta mostró altísimos porcentqjcs /\l)ogados y las más altas
ulr autoridades morales del pals de-
de apoyo a las acciones de tipo terrorista, que eran «justifica- numiaron los arrestos arbitrarios, la tortura de sospechososj la
das» por el 53 por Ciento de los habitantes de Córdoba el clmuparición pura y simple de dirigentes de extrema izqu16r-
y 45,5
por Ciento de los de Buenos Aires“. En su mejor momento, en .I.¡~- (R0uquié, 19821 292).
. _

1974-1975, se estima que Cada organización Contaba entre tres lu confrontación entre uniformados y mOVImlentos de ex-
mil y cuatro mil guerrilleros, sin mayores diñcultades de reclu- nmnn izquierda se hizo patente Con el secuestro y asesinato en
tamiento de nuevos combatientes42. .
I'I7() Pedro Eugenio Aramburu, uno de los,quae
del general (R)
La Violencia
política en Argentina fue producto de las Con- c mnlwzó la sublevación militar que derribó al general PeroníL .

diciones políticas y económicas derivadas del régimen mili- |^I vmpleo de la violençia en esos años fuejustiñcado por dls-

tar (1966-l973). Un ejemplo de este clima se hizo


visible en Imlos motivos. Mientras los Montoneros estimaban que Con ese
Córdoba en 1969, donde se produjo la protesta estudiantil mvmdo aceleraban el retorno de Perón y la constitución de un
y
obrera Conocida como«C0rdobazo», duramente reprimida
el 1 ;.›|›icrno encabezado por este de orientación izquierdista, el
por los militares. No fue un hecho aislado; había malestar en |'
RP buscó radicalizar la situación política para crear las Con-
amplios sectores del país por las diñcultades económicas las ulu i(›nes una situación revoluciorTaria (Waldrr.1ann,
previas a
y
restricciones a las libertades impuestas por la dominación cas- IWHQz 237). Montoneros interrumpe por un tlempo su acc1onar
trense. Durante el Gobierno del general Alejandro
Lanusse w ›l(-nt0 después de las primeras elecciones, de marzo de 1973,
(1971-1973) hubo «Verdaderos levantamientos populares que .-n lus que participa el peronismo, y que llevaron a la Pre51dÊn-
movilizaron a todas las clases sociales» (R0uquié, 1982z 291 m a Héctor Cámpora, delegado personal de Juan D. Peron.
). .

La represión de los militares contra las organizaciones de Ihwle el Gobierno, Cámpora impulsó algunas medidas tíavq
extrema izquierda después del golpe de Estado del 24 de mar- n.¡l›lcs a las organizaciones de izquierda, Como una a.r,nnlst1a
zo de 1976 no comenzó en ese nuevo escenari0, sino los presos políticos, reanudando con ellas.una relaC10n que
quc es- .¡

taba en pleno desarrollo desde varios años antes. La violencia clrspués Perón rompió, al asumir Como prCSIdente en octubre
del Estado se expandió tlv l973, expulsándolas deljusticialismo el 1 de mayg de 1974.
y profundizó Cuando volvieron a to-
mar elpoder, pues los uniformados habían asumido las téc- lxds acciones terroristas de Montoneros no estuvxeron solo
nicas de lucha antisubversiva desde fines de los años a diriigentes
sesenta y clirigidas a los militares o sus representantes, sirfo
encararon con medidas represivas las manifestaciones de pro- uwmiales del ala derecha peronista, Como Jose IãnaC1o Ruc-
testa protagonizadas por el movimiento sindical poderosa Confederaaon General
estudiantil y a i, sccretario general de la

_-_ _-
110 111
IüL RIILuIMIuN mz I'1N(›(:m';'1
maL mÍzuIMIcN AU'I'<›R1'1'AR1(›
llA 1Ns'I'AURA(:l('›N

del Trabajo (CGT). En 1974 asesinaron también al ex minislm


Montoneros se Concentraron en el ataque a
lãn 1975, los
del Interior del general Lanusse (1971-1973) por su
supucslu mmhulcs militares de Cada una de las tres ramas de las Fuef
responsabilidad en la matanza de Trelew“. Los militares 1'(-m-~
,\rmadas con Comandos integrados por decenas de guerr1-
/.n-.

Cionaron en Contra de la guerrilla en diversas provincias, rcsuL


Ih ms. ulcanzando los objetivos con gran espectacularidad. La
tando muertos numerosos cuadros de Montoneros el ERP.
y u¡›<-r;u'ión en contra de la Marina Consistió en hacer estallar
Además de organizaciones guerrilleras de extrema i7,-
las
un.¡ moderna fragata, la Santísima 7Hnidad, de 3.500 Êorllela-
quierda y peronistas existió la violencia de la Alianza Antim-
.l.n~. y provistadestruyendo sus equipos electromços.
de misiles,
munista Argentina, Conocida Como la «Triple A», grupo dv
| h -s¡ mós atentaron Contra un yate del Alto Mando de.1'a Mar1na,
extrema derecha, responsable de numerosos atentados tem›- almirante
w..ul(› por eljefe de la institución, el Em1.11(.),-Eduar-
ristas y el asesinato de personalidades del ámbito
religi(›5<›. «|~› La ofensiva contra la Fuerza Aérea ConSIStlo en un
Mussera.
intelectual, profesional académico. Esta organización conló
y n.u luc armado a la base de Tucumán, dinamitando sulpista §e
Con el beneplácito de las autoridades del Gobierno de Isabcl
uvn rixaje y destruyendo un avión de transporte del tlpo Her-
Martínez de Perón (1974-l976), Vicepresidenta de la Repúbli-
. ulus (I!-l3(). El ataque al Ejército no fue menos espectacglarz
Ca,que asumió la primera magistratura al morir Perón. Los \n-..nll'.u'(›n uno de los regimientos más poderosos de Argent1na,
Montoneros respondieron al terrorismo de extrema derechu
muulo en la localidad de Formosa, con la participación de
Con nuevos actos de Violencia, agravando así la confrontación -..
wnla guerrilleros. En el enfrentamiento Irilurielíon cíiez gue-
con el Gobierno democrático.
nllvros y un número similar de militares. Glllesple senala que
n n

Las organizaciones guerrilleras dispusieron de una ampliu


Im~ « una espectacular demostración militar, proyectada y lleva-
y Compleja organización, Con una infraestructura que incluíu .I.¡ n Cabo con el ñn de Conseguir un buen número de armas,
emisoras de radio, imprentas para sus propios órganos escri~
nlr Inunillar al Ejército
y de hacer ambas Cosas COÍI la mayor
tos, recursos hospitalarios para atender a sus heridos, arma-
,.¡›.n*;ltosidad posible»47. Este grupo también Êtctuo contraila
mentos y fondos económicos más que suñcientes obtenid(›s,
›Ii<'ía a través de la «Justicia Montonera», asesmandq a 0ñc13~
¡›«

por ejemplo, en operaciones de secuestro de empresarios (:on


Im dc esta organización en represalia por sus operacwnes en
los cuales podían ñnanciar el trabajo de sus numerosos acti- . unlm movimiento guerriller04“.
del
Vistas (Waldmann, 1982z 212). Montoneros tenían
una amplia lün consecuencia, en la Argentina de antes del golpe de Es-
organización que incluyó un «Servicio de Informaciones Mon-
u.ul<› de 1976 existió un enfrentamiento armado entre grupos
tonero», sustentado en la Colaboración de numerosos funcio-
m u~r1°illeros, por un lado, y militares y fuerzas parafniliÊares, Por
narios públicos. Dispusieron de
una enorme cantidad de ar- . nl r(›, que cobró numerosas Víctimas. Una minuç105a~ 1nvest1ga~
I

mamento, conseguido en numerosos asaltos, uno de los cuales . u ›n de las actividades desarrolladas por las orgamzacmnes gue-
fue realizado a la fábrica de armas Halcón, a ñnales de 1975'15.
n illcras sobre la base de la información reunida en la prensa de
n

Para ñnanciar sus múltiples operaciones realizaron espectacu-


I.¡ entre 1969 y 1979, Cuando los Montonerols desapare-
(-¡›(›ca,
lares y sistemáticos secuestros
de empresarios, siendo el más .u llegó a la conclusión de que habrían sido aprcÍXImadaTnem
›.

importante el llevado a cabo en septiembre de 1974 contra


ur I'›.860 los guerrilleros muertos. Solo en los d0§ anos prev105 al
los hermanosjuan yjorge Born, por Cuyo rescate
Cobraron 61 de Estado (1973-1975) hubo 1.831 guerrllleros mqertog
,›_«›I¡›c
millones de dólares4°.
qlr los Cuales el 15,29 por ciento pereció en enfrentamlçntos

<M<›yano, 1995: 105 y Cuadro 7.1). Las víctimas de las acaones

112
l".l. IuimMIva ma I'IN(›(:In-:'I' LA INHTAIIRAUIÓN l)|<'.l. RÉUIMEN All'l'()Rl'l'/\Rl()

cuando el Gobierno
de organizaciones terroristas han sido estimadas por olrm
las sinmción similar a la de España en 1936,
defenderse de la rebelión
ãutores en 1.358 personas, a las que «debían sumarse 445 mi|- vnlregó armas a sus partidarios para
htantes subversivos caídos en la luchaz aproximadamente trcs Inilitarm.
muertos CaQa dos días» (Floria y García Belsunce, 1988: 2°%2)d en importancia del país,
(1(›ncepción, la tercera ciudad
La. çomlsión Nacional sobre Desaparición de Persohaei luv controlada con una rapidez
que sorprendió a los milita-
las armas para Conseguirlo.
Const1tu1da por el presidente Raúl Alfonsín (1983-1989) 11: una quienes no necesitaron usar
fuera presidida por el escritor Ernesto Sábato, documeníóqCII Hv Lrataba de una ciudad emblemática
de la izquierda, donde
desaparición de 8.960 personas por aCCión del terr0- lmbía una gran zona industriaL con
poderosos sindicatos y una
3i984 lã
aunque estlmaba que el número efectivo era importante universidad privada en que
MIR tenía una gran
el
susgneíioreáfstàdq
iníluencia. Un analista, que tiene una Visión muy positiva del
En Chiile no existió un Clima de enfrentamiento armado en- rügimen rápido control de esta ciudad señalan-
militar, relata el
8.50 horas del 11 de septiembre de
1973 el general
tre organlêaciones guerrilleras y los militares Como el descrito tln que a las
esa división del
de Argenpna Los uniformados en Chile actuaban en defensa Wushington Carrasc0, comandante en jefe de
de la 1n§t1tucionalidad democrática, Colaborando incluso con superiores en Santiago que había
cum-
lÇiórCit0, informó a sus
«al mediodía, muchos de estos
un Éxoblerno de izquierda. En Chile no hubo ninguna árganb plido su 1abor, concluyendo que
la isla Quiriquina, en la bahía
zac10n que pudiera compararse con los poderosos grupos ue nllos dirigentes iban camino de
actuar_0n en Argentina, Como los Montoneros y el ERP El IãIR <lc Concepción, al norte de
la ciudad» (Whelan, 1993z 450).
de la Marina
en Chlle hasta 1973 no llegó a ser ni siquiera una sombira de al- También se ha reconocido la efectiva acción
gun'a de estas, teniendo, además, que enfrentar a militares co- pura lograr el control de Valparaíso, segunda Ciudad
rápido
el apoyo de las otras
hesmnados internamente y con una alta Capacidad disuasiva. más poblada del país, cuyos efectivos, con
Contratiem-
mmas de las FF.AA., dominaron con rapidez y sin
silenciando en la madru-
pos las industrias y dos universidades,
La rápida toma del poder gada las radios ubicadas en esa localidad.
No se produjeron
parte de los partidarios
rcacciones de protesta u oposición por
del día -cosa que Me-
Nu'estr0 enfoque de análisis del régimen de Pinochetone de la coalición de Gobiern0. «Al ñnal
“sólõ” se había apresado a 270 pers0-
de reheve la importancia que tiene
forma en que sep r0- la rino lamentó después-
duceila toma del poder y su relación con la Coyuntura ãara nas» (Whelan, 19932 450).
deñn1.r su posterior perñL Los militares realizaron con gran El almirante Sergio Huidobro, del Alto Mando de la Mari-
de la
eficacg el golpe de Estado, consiguiendo su objetivo en ocas na al momento del golpe de Estado, recuerda así el éxito
horasf lncluso antes que los aviones despegaran para ataÊar el acción Castrensez
P.al.ac10 de La Moneda. Las FF.AA. actuaron cohesionadas sin con-
Cucmdo elopemtivo militar comenzó a actuan Concepciónfue
eliminando con energía los escasos fácos
d151der.1cia interna, mismo Talcahuano. Igual cosa
trolado sin dispamr un tiro y lo
de Éemstencia armada ofrecida por un r(educid0 número de ocuWió con los centros mineros en Lota,
Comnel y Chuquicamata.
actmstas ubicados en los alrededores del palacio presidencial resistencia en alngas ciudades. En
Solo hubo brotes aislados de
embanderó sus casas y se fue
pmideme Auende E1-
lamayor parte del país, la población
ÉÊÂÊIÊÊÊÃIÍÍÍÃÊrgííããaííãimgel Goblern0. No hubo una acentuando rápidamente la normalidad. En Santiago, el control de
y
_--
115
nu xnu ...\.”
DPIL RICUIMICN n n

I'.I.
mnuIMIcN mc PINmer LA lNSTAURACIÓN

stos fuera de la ley y Consi-


dc la Unidad Popular fueron pue n
s ilícitas »54, decretándose su disolució
tlcrados «asociaci0ne
sus bienes, que pasaron al Estad055. La
la Conñscación de
y
para ordenar la disolución de los
hmdamentación empleada ente de anti-
partidos de la Unidad
Popular tuvo un compon
marxismo convertido en un
o de los principales elementos del
os de oposición al Go-
nuevo régimenmí Los partid
<liscurso del
iento dife-
l›icm0 de la Unidad Pop
ular recibieron un tratam
erencia se hizo
te, siendo declarado
s en «receso»57. Esta dif
rcn
s técnícos
pura promover la Cooper
ación de los profesionale y
itares fueron favore-
' (lcl PN y
PDC5“. En el Caso del PN, los mil
,0rganización med'loslo g_ ariamente disuelto
' ' '

1st1c<›b'd ls (›mbles tido se declaró volunt


('idos, porque el par
,
,
. _ I

prmc 1pílles À
de acción a
'

hdcres» (Cdnessa, 1995: 183)52 Con


'

taban COÊ panes pe, para dar libertad


.

H
À
u. l

ulgunos días después del gol


bajar al Gobierno.
.
í

idualu ddos à ld suu aao n política del momcnto


1

ntes para entrar a tra


sus dirigentes y milita
,

induyendo una Cu1 ddosa aprecxación del poder político arma (1 0 hubo distintas posiciones frente al
y lil PDC siguió actuando y
de l os grupos de extrema i7Áq uíerd'a, que desde ñnes de Ios años por Patricio
as la directiva, presidida
golpe de Estad0. Mientr
có, «lamentaba»
. .

or los serv1c10s de declaración que lojustifi


Aylwin, emitió una
sabilizó al Gobierno
de la Unidad Popu-
lo ocurrido y respon
un grupo de
lar del presidente Sal
vador Allende (1970-1973);
ocidos Como «los trece»,
por iniciativa
pcrsonalidades DC, Con
de Bernardo Leight0n, un
o de los fundadores del partido, y
ias veces presidente de la
chán Fuentealba, ex senador y Var ta, que «C0nde~
Ejérciu›,
c<›lectividad, difund
ió una declaración distin
, Como pretexto para movílizar tropas» (Whelan 1993' 450) ilizó al Gobierno y a la
oposición de
naba» el golpe, responsab
ió sobre Ias posibles
la crisis que llevó a
ese desenlace y advirt
iasmí La directiva fue
después Cuestiona-
orientaciones totalitar s,
ena de destacados profesionale
da porque autorizó a una doc iern0. El di-
as, a incorporarse al Gob
cspecialmente economist
la dictadura
rector de Presupuesto
durante el primer año de
n al ministro
í'ue DC y había Varios eco
nomistas quc asesoraba
personalidades DC era par
n tidarias
de Haciendaw Además, n, como el
rara Con el nuevo régime
de que el partido Colabo ier-
cx senadorjuan de Dios
Carmona y el ex ministro del Gob
m Thayer. A ñnes de 1975, am
bos
no de Frei Montalva Willia por Pinochet,
se incorporaron al
Consejo de Estado Creado
calidad de ex presidente, per
o
al que fue ínvitado Frei en su

íí
lñL mãmmm m-: Pmmzmcr lA lNHTAURAClÓN |)|".I. llÊUIMICN AU'|'()RI'I'ARI()

lo rechazó. Dirigentes
DC, especialmente la directiva de I'›'/t'›
lu cmisora tuvo cuatro clausuras, cada una de
'
las Cuales
la_]u-
Ventud UDC), impulsaron una opo ' '

rxlcndió por Varlos d1as, y en tres oportumdades a p licó la


'
sición pasiva a la dictadura,
rechazando acciones de oposición , . , .

HSIIY '1 )revia también con dxstmta duraaon en termmos de


. .

activa que desarrollaron sus | |


Í ,
I
militantes en las universidade
s y en radio Balmaceda. .l¡.¡x. lñl cicrre de la rad10 vendra CO n
I
la prohibiaon del PDC a
Los militares no miraban con simp
atía al PDC desde an- ..›nm.ny,os de 1977, pero an tes la r adio fue intervenida por la
'

tes de la crisis de 1968~196 I .

9, que terminó con el «tacnazo dn wliva del PDC, que no era parudarla de su hnea en opos
i-
l

»,
Cuando el general Roberto Viaux se
acuarteló en el Regimien- ||HH n la dictaduraL en contra de la rfevísta
También se actuó
to Tacna en señal de prot
esta por su destitución del luu u Iâspímm fundada por Frei en 19f$57 que en :::
Ejércit0, rv

haciéndose eco de la irritación lããrêãuãlaarzo


de los uniformados por la difí- l.nu›/. oñcial del partid0, siendo proh-.1b.1da en 19 .

cil situación ñnanciera


¡

que los aquejaba, como se dcscribió“'. alr |E)7'7, el Gobierno dio un paso dec1d1d0 ertqcontra d e
PDC 1 ,

Consideraban al Gobierno de Frei


responsable de los proble- .ul <l(-('retar la disolucíón de tod os los partídos .

mas económicos que habían debilita . ., . .

'1s medidas en contra de la 0p051c1on fueron


do a la institución, mien- l
arbltrarla S ,

tras que otras organizac


iones conseguían ventajas corp mnque sustentadas en bases legales para impedir la actuación
orati-
Vas, después de ejercer pres
iones en ese sentido. El mini dr lns tribunales. Los nuevos gobernantes engweron pregcz
stro ãã
de Defensa,]uan de Dios Carmon
a, no atendió las necesidades .|ns dc establecer una legalidad que lo§ ülegmmara para
económicas de los militares, que JÉII
se arrastraban por años. El c .u sus medidas coercitivas, Como el ex1ho, que era una 51
p le
general Prats (1985: 103) 10 rec
uerda en sus Memoriasz Íh - " " /
'
' '

trativa“5.
_
(:(lr(:(li:(p121r::
La Demovmcia Crástiana comete un grav medidas para prevenir 2'\C/ciór_1 oposuoía
e mor histórico al menos~
12_\

preciar a las Fumas Armadas, en <-xl.erior. El D.L. N° 604, de 1973, prohlb xo el 1ngreso a p ::
las que se venía acumulando .-I

dumnte treima «propaguen o fon.16n -


un fermmlo defrustmcián profesio .l«- pcrsonas nacionales 0 e xtranjeras que
y cinco años
nal
cada vez mayon ante el descuido de
su acemo técnico-pr0fesionaly Za Im doctrinas que tiendan a destruir o alterar por la violenc1a el
desatmción de sus necesidades socia
Las plantas profesíonales habían expe
les por los sucesivos gobiernosx m dcn 0 su sistema de Gobierno; los que tengan
social del país
rimmtado un crecimiemo m~
signijícanm .. [y] las remunemc wputacíón de ser activist as de tales doctrinas, y en general l'os
iones del personal emn bajísima
s,
en relación a las del nível de la
Clase media profesional
quc ejecuten hechos que las leyes chile,nas cghñq luleffsjeucíieclllãã
y témi cm ..
« unLÉa la seguridad exterior, la sober,an1a níagogaá
Los nuevos gobernantes actuar ngi
0 emo
on en forma gradual contra uncrior 0 el orden público del pals o aJwClo e l
el PDC, para no empuja
rlo a Ia oposición“2. A Comien <›nstituyan
'

un pehgro para elEstado»


66
zos de t
.

agosto de 1974, laJunta prohib


ió el regreso al país de Bernar
do Los gobiernos locales fueron sometidos al control de l os
Leight0n, que estaba en Italia
desde comienzos de año. Sema- nucvos gobernantes. El D.L. N° 25, de 19 de septiembre de
nas después expulsó del país
al ex senador Renán Fuen
tealba, W7°% declaró la «Cesación de funciones de los alcaldes y re-
que había sido tres Veces presidente°3 justiñcado
de esa Colectividad. El 6 1›_i(lores de las muni cipalidades del país», edn Íla
de octubre de 1975, Leighton su " '
'

esposa fueron víctimas de un nccesidad de armonizar la organlzaaon y func10nes e as


'

y
atentado en Roma organizado
por la DINA, resultando ambos municipalidades del terrltorlo nac1'onal con las disposiciones
Con graves heridas (Boye, 1999 por la Junta,
). La radio Balmaceda, propie- (l(-l D L. N° 1». Los alcaldes fueron desiggados
dad del PDC, dirigida por Belisario
Velasc0, uno de «los trece», rvcayendo los nombramientos en personahdades lo cales u 0ñ~
fue Constantemente presionad
a por la autoridad. Hasta abríl de riules en retiro.

118 119
...4 munIaN mL l'INn(:m-:'I
lA INerURlefm mcL uúliaN AU
l \

mun ^l(lll
' v

La sincronización limi
tada también afe ,n discurso de . . .

ctó a la adminislm~ nes de su mst1tuc10 y su


'

Ción pública. El D.L. N° ,

6, de 11 de septie
arxismo como una d e 1as pnondades
. .

ró en «Calidad de in mb re de 1973, dcclu~


terino» todo el
personal de los servi(
reparticiones, orga
nismos, empresas
:i(›s.
*

.\«-l nucvo rég1men. '

la administraci y de má s ins titucione s dc : |-'n segundo 1ugar, la decisión del comand:n::r::1cg:f 1


ón del Estad0, Salvo Á

:ec15:_
los empleados del
dicial
yla Con traloría. Esto pe Pod er_ ]u- |Á
ll
-

l'(
nm gençrãlAugusto Pinochet, de crear u
rmitía destituir por do enca
ticas a los funcio razones p()lí- a bezar el combate contra e 1 marXismO
narios pertenecient l

de Inteligencia Nacíonal (DINA)- y nom brar


es a partidos de izq 1H; ldltãlrgfcsiãrà
incluido el despid uierda.
o de profesores de .|

ed uc Contreras.
dia67. El D.
L. N° 98, de 1973,
ac ión básica mc~
y " m
MÉÚO, a1 entonces coronel Manuel
(
.. 4

declaró en reorgani Serglo Arenano


.

el sector públic zación a todo 1u ar el desempeño del generaÉ


0, con 10 que se po ljl,n. tletrlcer
dían introducir las m()d Pmochet d celeu
ciones requeridas iñca- uw ace r egfeéüva la orden del general
L d
en la organización in deela
nes, como ñjar pla
ntas, trasladar fu
terna de las instituci
(›- m proecããjas
d los tribunales militares en el norte
IUS P aís
ampliar 0 suprimir
servicios
ncionarios, descon
centrar, u d: lokcual fueron asesinadas 72 personas, en lá
'

mediante decreto su
En suma, los militares to prem0. Íánttíonoció como 1a «caraymãldce ›. ,

maron el Control del olríghrle esrtííado agrava el


rapidez sentaron país con gran ' *

tas iniciaüvas tuVICr r


y las bases de un
nuevo orden polític0, Ce
n-
¡¡“l¡:(:ljaesge:er
ra entre los oñcialesddeàíls das los
tralizando la autori t
dad en lajunta de aFÂÊÉÍIStÊgÊÍeer en
Gobierno, que se Convir apoyaban, generan o
tió en el principal
órgano decisoria - _ mlcs que los

1.\ poblaciórL
de la ViO~
La predisp051 ción de Pinochet e n favor del uso
.

romper su
La declaración de guer lvnua puede co mpren derse como u na forma de
ra al marxismoz mi
nnngen por no haber parlt1c1padcz desde un co enzo en
.
la l

«extirpar el cáncer
marxista»
.(›x1:spiración. Había trabmado e Chamente con el ge neral
esdãl pr
eparación del golpe, y
Hemos dicho que el empleo de
Prm manteniéndose almargersl
4 .¡
,
a
violencia en la to
la septiembre
mciló hasta úlumo momeílta o1 0 e l sábado 8 de
l

poder no fue inevitable. Los ma del l r

militares asumie '


del país siguiendo ron el
contml tlv 1973 se plego
golpç al
lS
.

un plan de «guerra»,
co nv en los primeros meâes
Unidad Popular era un ci do s de quc la El militar que tuvo la lmagen de duro en
movimiento que am acciones y discursos qu1so
mados y que preparaba pa ra ba grupos ar- lnc el general Leigh. A través de su s
una acción como «el
en el hom bre íuerte d C 1 nuevo régimen. Habla
go lpe de Praga», te- _

en Checoslovaquia en mn vemrse
.

1948. En consec _ _

uencia, actuaron co Preapltar el gOIPC de


Hldo una àauacwn muy 1'mP0rtante en
' /
si estuvieran
en el frente de batall mo '
'

d ear el Palacxo de La Moneda


.
a. . ,
decmon de bombaíno
.

Durante la instauraci l*'~'lad0›


"
Y Su '

ón de un nuevo
orden polític0, algu~ la principal responsable de
' ' ' '

|msc0 poner à Su mstltuaon co


*
nas decisiones tien '

en un gran impa
cto en ese ámbit0, afe '
l39
tando la conducta de
actores e instituci
c- m «nberaCión» del pâls .

decisiones que impr ones. Tres fueron


las Tuvo otra inic1at1va que aP untó a reañrmar su imagen de
imieron un sello al lajuma de
régimen de Pinochet. ta me nt e coe rci tiv o al
En primer lugar, la dete ( 7

rminación del coma


de la FACH, general ndante enjefe a X ((
Gustavo Leigh, de bo
mbardear el Palacio SL 3

___f
120
121
RIQUIMICN /\|I lUIu Izuuu
lüL RIILUIMIcN mc PINoumrr lA INNFAllRAClÓN l)|",|.

bien prudente que pronunciaron los otros miembros de lajun- l.u «caravana de la muerte»
ta: el general Pinochet, el almirante
José Toribio Merino y el ' '

golpe delEstlado
'había con-
general director de Carabineros, César Mendoza. Leigh quería la A crisis que preCIplto el
seplicable por
edlda en là caplta a go
ex '

radicalizar las acciones en Contra de los opositores, sin excluir uumado '
en gràn '
m '

N
'
,

_'
mduo
.

se
la muerte de los marxistasz centralización del
Sanuagf sistema p011t1c0. En
h OCÊ aCiàn
entre los poderes del Estdd0,
Las inslílucionesarmadas y de orden de Chile se habían colomdo vl cnfrentamiento ,

I
creac1on de los llamadosd«cor
ã0 n espindus- . '

en un plano excepcional de prescindencia polítim Pero, después de lc industrias y la


para 1 e 10 de la
l

convertlrse en e l p 0 er
'

tres años de soportar el cáncer marxista, que nos llevó a un des- lrmles», que buscaban
'
'
U del
presmnar por la con Strucaon
l

calabm económico, moml y social que no se podía seguir tolemndo, i/quierda maximalista para
por los sagrados inlereses de la palria, nos hemos visto obligados a
sncialisma ,

antaígon ica emre


l/
asumir la mste y dolomsa misión que hemos acometida existía una relac1on mcnos
)

En las regiones
No tenemos mieda Sabemos la responsabilidad morme que cargará "
provmcmles, por 0 ue hUbO '
'

sobre nuestros lzombms, pero


nrmdos militares y autorldades
(
Sqmihtares
.

tmemos segundad de qw
la cerleza, la
de los Lrlbunade l
0 l
À

la enorme maymía dral fmeblo chileno está con nosotmg está dispum mcnos represión, y las sentenaas
l

Esto no '

bajas a los C0n~dedn4 os.


V
'
*

to a luchm mnlm el marxismo, está dispuesto a extirparlo hasta impusieron en general penas
eneral Pmochet, e mpena
o en expandir '
'

Iuc del agrado del g


'

las últimas consecuencias. Ygracias al apoyo de este noble pueblo .

10 Areua-
entonces dl general
l

chilen0, sin dislinción que no sea otm que la de ser mcmcisla, (. Clima de guerra. Encargó Sleííg
remos al país al msurgimimto económico, polítina social moml
lle71áw l
fv
Cludadeb del pcus en7fza l a
d de «Su '
x l

no Stark viajar a diversas


-

y " '


proccsos mllltare s .

En diversas ocasiones, Leigh reiteró su decisión de (lclegad0», para acelerar los


consti- gO'Laba de amplio
l
/
Infanterla qu e
x o Ní

Arellano erà un oh Clal de


'

tuirse en elhombre fuerte del nuevo régimen. Los tribunales " n


rlsuca era su ' '
' '
_
'

prestigio en la institumon y
cuya prmCIpÍl caraçte
militares de la FACH, que sesionaron en Santiago, aplicaron apOdado
con rigor cstrlctez para conc eblr
'*
la dlsc1phna
' iltar SICn do
,
'
' '
'
m ,

la ley en contra de los detenidos, sin respetar míni- 1'a prep araaon
l

un rol lmportan te en .
'

mas 'n0rmasprocesales. Oficiales y suboñciales de la FACH se mr ello el «L0b0». Tuvo i Oi


. Í .
I
erCItO
uno de los c1nc0 ohCIalleldCIÍ Ejl
integraron a la DINA y, cuando Leigh vio que esta trabajaba ílel golpe de Estadoz fue plan
k
'
«grupo de los 15»
. que e a oro e
para apoyar a Pinochet, creó un servicio de seguridad propio ( ue se mtegraron al l l f l

no e stabà reCIblr la m1510n,


. l
Í

de su institución, el Comando Conjuntq sin conocimiento de (e con tingencia Al


ll
, .
momento de .

e l nu evo reg1-
'

estructura de/autor 1dàd d '


'
'

Lodav1a consohdadà la
un ohçlíll co n le mma
sus colegas de lajunta. Este organismo actuó con energía C0n- ' lr
l _

tra los dirigentes del MIR men Arellano se consideraba como


y del Partido Comunista. Bastante y es degPino
-
a su mododlaã qr
' *

más '1utoridad para llevar a cabo


tarde, cuando el carácter represívo había desbordado los L er:no
el padre
se àuto e nla CO
' '

aque en su fuero mterno


objetivos que buscaba, Leigh moderó su discurso Chet
que su su p enor
.

y actuación,
. _ .

de mayor legmmldad
'

pero impacto de sus palabras y acciones había dejado ya una


el del éãlpe que gozaba ,

-
~ / 72
profunda huella en el nuevo régimen. Como otros revoluci0- erar u1c0 .
H
Al \ .
conñanza Í
ara q ue
un puñado de ohCIales de su
'

narios, terminó siendo víctima de la ambición de poder de Eíqlg ió a pI


pos- Í

~' m todos los cuales serlan


10 acompanàran en
es ta isión,
uno de sus colegas, el general Pinochet, quien 10 destituyó de
mlembros de la DINA ( Verdu g
0, h

la dirección de Fuerza Aérea y de la Junta de Gobierno en


la Leriormente destacados .
, .u_
prlmero al /sur de'1
julio de 1978, una Vez consolidada su autoridad poder como 1989)7ñ_ Arellano se desplazó pz/us,Viaa((:)1

y Dlas despues a
y Talca.
J
jefe de Estad0. dades tales como Cauquenes

122 Tíã
ICL IuszMIviN m-. I'IN()(;HIIX'I'
l A INSIAURACIÓN l)l",l, RÉUIMEN AU'|'()RI'I'¡\RI()

cuatro localidadesal norte de la Capitalz


La Serena, Copíapó. mmportamiento de los militare§ fue parucíllarmeFrllltã
III
Antofagasta, Calama
y Arica. En todas estas Ciudades no so
produjeron incidentes el día . mrl vn comra de 26 detenidos en la nailfdadt de Ca ama.
mismo del golpe los U
habían asumido rápidamente y militaros mn mmulos durante la noche de la pr151_0/n sm la autorlzlaaãrel
el control74.
Las víctimas fueron detenidas .I. I « umundante del regimient0, procedlendose a matag os
por «faltas» menores mu~ do
chos se habían presentado y umnvm particularmente sangriçnta Uno'd'e ellos,dell:
voluntariamente ante los mili1:a- IÊEgãH
res75. Los
oñciales de la caravana, pasado
I
Bcrgen militante comun1§ta y e>§ dlrlgentã
.u lus
por sobre los mandos le
de las regiones, a veces sin lulm Ilcgado a la Ciudad Veinticmco dlas antes e 1 e ará
y su conocimiento, ejecutaron lgoião
de estos prisioneros, muchos a 72 .lu wir lal radio El Loa, acompañado de su esposa, pada
de los cuales son hasta aà
nidos desaparecidos. hoy dete- |
.nvn\n<›n
Hertz, y de un hijo de corta. edad. Fue detlem ãdía
Cuando se conocieron estos hechos, se Íecío
trató dejustiñcar su gulpe por una patrulla militanJuzgado pohr
.|.-I de
muerte ba_j0 el pretexto de intento 163
Ífennej
0 de ataque a los militares, de fuga ,vm-rm y condenado a 61 días por «la tíalta» e.
ado
dezr al
situaciones que se han
comprobado .ul

I;msurar las transmisiones de Al dlà SIgule me ãe su


falsas,pues fueron sacados de sus n

líiíxadla
lugares de detención para
luego ser fusilados 0 yl
-

A ; habría salido en liberta .

acuchillados, ya sea por miembros Tllll .

comítiva o por oñciales 0


de la Xàtofagasta comitiva sacó a un grupo de detenladãse:
la
soldados de las respectivas
militares76.
unidades .--~¡›;ll(las deljefe militar, quienes fueron torturados, par
'
'-' '

Las víctimas eran dirigentes


.

ida.
políticos de base, trabqjadores PINQIÉEHÃÍÍÉIÍHIÊCY el coronel
/

0 académicos. Cuarenta de Manuel Contreras incorlporo a


ellos eran militantes de
algún parti- |.¡ l)lNA a los miembros de la comit.iva de Arellanoíz
d0, mayoritariamente del PS. o.s
En La Serena, por ejemplq uno q1::
de los ejecutados fue el director .¡lr;n1zaron importantes responsabihdades. P_e<_írc,›
de la Escuela de Música dc sílln:se_
sede de la Universidad de la Iãmvo fuejefe de operaciones en 1976 y part1c1p0 end
Chile,_]0rge Peña, militante socialis-
ta, sin participación xinnLo de Orlando Letelier en Wash1ngto_n;_ fue coràõe nado
polftica e hi'0 de un respetado médico de
la Ciudad. Imr la Corte Suprema a Cinco años de prCSIdlo en 19 na
que cumplió en la prisión de Punta Peuc0. El Mâfceelo
Para apreciar la gravedad
de estos hechos el impacto de-
Moren comandante de llamada
míyz _

vastador que tuvo en los y Brito fue la «V11 a rlmdaldi»


polfticos de oposición us,
iglesia que se enteraron y líderes de nutinto clandestino de reclusión desde donde mucholâ
de ellos, es necesario recordar eúslti_
datos. En La Serena,
algunos (I<-l.cnidos ingresaron a la lista de los des_aparec1do§.
Antofagasta y Calama, el Informe oí
tig pudo concluir
Ret- ¡n(›, el teniente Armando Fernández Larlos cra_
que «es absolutamente Cíerto e estuxíorlréwziuop
indiscutible, en numerosas 0peraci0nes, entrç ellas el asesmthoE
con pruebas deñnitivas, que <l(›
por 10 menos tres miembros
la comitiva participaron de manera directa
de Iundo Letelier en Washington D.C.; fue acusaéo êU .

en los crímenes»77. porr S.t:


En casi todos los casos, las pcrmaneció ocho meses detenido en el .H'0,sp1tal.1\/.Il làar h
personas fueron brutalmente Oar
torturadas y sujetas a atroces que la Corte Suprema rechazó la extrad1c10n sollc1ta a el
agresiones que las dejaron irre- pI
país del Norte; finalmente, en febrero de 19§7 se entrego a la
conocibles, lo que explica que
la mayoría de los
fueran entregados a los
cadáveres no iusticia estadounidense, recibiendo protecc10n de esta a C am_
familiares, sino enterrados , .

en fosas C0- de la confesión sobre como fue el crlmen de Leteher y se


.

munes o en otros lugares. |)io


I
' /
radlco en ese pals7 9 .

ÉÃ 1015
RIICGIMICN All'l'()Rl'l'/\Rl()
l<'.¡.
RÉUIMHN mz PINncmnYr LA INHTAURACIÓN |)l'll.

La Violencia empleada por la «Caravana de la muerte» fuc lc m EE.UU., recibiéndose Como profesor de táctica, explosivos
ampliamente Conocida por los abogados de derechos hum21- x <lcmoliciones. .

n058°, los obispos de la Iglesia católica, personeros de la 0p0si- lla DINA se Con gran rapidez en el principal 1ns-
convirtió
reclutando un
Ción y oñciales del Ejército. La violencia se esparció desde San- umento de la «guerra» Contra el marxism0,
In

de las FF.AA.
tiago hacia las regiones
y tuvo un efecto devastador en Cuanto numeroso personal proveniente de las tres ramas
a exacerbar el Clima de guerra impuesto por los militares. x Contó con asesoría internacionaL pues en su
(Iarabineros.
nrvación Colaboraron oñciales brasileños,
como añrma un. es-
en gran n?e_dlda,
ludioso del régimenz «La DINA fue diseñadeF
modelo que el reglmen
del Servicio de Inteligenaa
Institucionalización y personalización del terror: wgún el
la DINA y el coronel Manuel Contreras mi|itar brasileño estableció después
de tomar el poder, en
I*.)("›4. De acuerdo con una
fuente bien situada, los brasileños
el Gobierlno
El empleo de la violencia está estrechamente vinculado a -que habían trabajado en estrecha armonía.con
Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) comienzo- aconsejaron a los C.hlle-
la
y a su direct0r, wvolucionario desde el

el coronel Manuel Contreras. Muy distinto habría sído el de- nns que la establecieran» (Whelan, 19932 622) .Este'
0rgamsm9 .

orgamzaFlones 0p051-
sarrollo del autoritarismo siPinochet y la Junta de Gobierno u ›mbatió a los grupos de izquierda, a las
actgaron
hubieran Controlado las acciones de este organismo y de C0n- entidades de la Iglesia católica. Sus efectlYos
u ›ras y a
lmpomendo
no solo en el país, sino también en el
treras en partícular los tribunales dejusticia se
exter10r,
y si hubiesen
de temor entre
empeñado en defender la Vida de las personas Con la energía un clima de terror en los grupos opositores y
que emplearon en proteger el derecho de propiedad durante los colaboradores del régimen,
Convirtiéndose en el símbçflo
el Gobierno depuesto. qlvl carácter represivo del régimen
La DINAitamblçn
militar83.
recoglendo m-
La DINA fue Creada por iniciativa de Pinochet pocos días mntroló a los altos funcionarios de Gobierno,
profesionaL
después del golpe de Estado*“, para ser el principal instrumen- |'(›rmación sobre su Vida privada y desempeño
profesional» al
to en la guerra contra el marxism0. Inicialmente fue concebi- Fue deñnida Como «un organismo técnico
da Como una organización que asesoraba a lajunta de Gobier- correspondía «reunir toda información dânivel na~
la
que le
no; sin embarg0, pronto se convirtió en una entidad de apoyo vional proveniente de los diferentes campos de aC.C10r1 Con el
reqwere Pêra la
a la consolidación del poder personal de Pinochet“2. pmpósito de producir la inteligencia que se
Contreras, de Cuarenta y Cuatro años, no era un oñcial de I'<›rmulación de políticas, planiñcación y
para 1a. adopcpn de
segurldad nac10nal
Inteligencia, sino que pertenecía al arma de Ingenieros
y era medidas que procuren el resguardo de la
el coronel director de la Escuela de Ingenieros Militares, en v cl desarrollo del país».
Para el Cumplimiento del estas tareas,
servicios púbhçgs de cual-
Tejas Verdes, en las afueras del puerto de San Antoni0. Tenía su director podía requerir de los
una buena carrera que le proporcionó prestigio en el
militar, nivel «los informes 0 antecedentes»
que qu151era._]upt0
quier
Ejército. Después de egresar de la Escuela Militar fue instruc- de inteligencia, facultada para reallzar
la DINA fue
n las tareas
necesarla u.na or-
tor en esta y más tarde un muy buen alumno de la Academia nllanamientos y detenciones, sin que fuera
de Guerra, egresando en 1963 con el primer lugar de su pro- an judicial secreto). Desde muy temprano dlspuso
(art. 10,
moción. Durante tres años fue uno de los profesores de esta <lc centros de detención donde se aplicó la tortura, a Conse-
pasaron
academia. Con posterioridad siguió un Curso por dos años en mencia de la que murieron numerosas personas, que

1QR 397
Im qululMth IHÕ I'IN()(IHIC'I'
IÀA INS'I'AURA(I|ÓN l)l".l. RÉGIMEN AU'l'()Rl'l'/\Rl()

obis o
Y COlaboraitdores laicos fue el aten-
neuãalsfzãícãídfatãã
de la Iglesia, pam La principal acción de la DINA en el exterior
aqemas encomrar amecedemes Letelier y una ciudadana
quc I.u|o que costó 1a› vida de Orlando
demostraran QUe esrta a >113

Centro
rstudounidensa el 30 de septiembre de 1976, en el
1nñltracIIa por marxistas. Una
acciones Comra Ob_ de lzls

lspfsbfue reahzada en 1976, Cuando Centc- alv la capital de los Estados Unidos,
Washington D.C. Esta fue
nares de agentes
a oradores de la DINA tuvo un gran
manifestación en
ZICO realizaron una 1
una operación de enormes proporciones, que
ãempuert9 de.santiag0 en COntra de obis- Colaboradores
POS qUe regresaban nnpacto al interior del régimen, pues algunos
semmarlo internacional sobre derc~ 4l(- Gobierno vieron la mano de la
DINA en el atentada Pino-
Chos humanos or anie Iàn
'

Za O por la IgleSia del Ecuador93. organismo Cuando la


Para desarrOllagr 1 nhct se vio obligado a Controlar a este
guerfa contra partícipación
marxismo en otros paí. mvcstigación realizada por el FBI Comprobó su
el
ses creó una unidada
Departamento Exterion Esta su par
unidad llevÓ a cabo
sespeC-lal, el
ml atentado y el Gobierno de los EE.UU. presionó a
el
sus ãljlmeras Operadones a ñnes de 1973 hileno para identificar a los Culpables y
Castigarlos%.
en BUCnos Aires u O Jenvo fue Vigilar al ex
4

comandantc Gracias al respaldo del general Pinochet,


Contreras se atri-
enjefe del Ejérciêoy
unggeãíeral Carkás Prats, quien había abando_ Ejércit0, por 10 que
nado el país al lmyó una autoridad independiente del
lals despues qel gOlpe' La ObserVaCÍÓn desatendió las
se Convirtió desg uéss «l(j]ó respetar lajerarquía de la institución y
de
Óscar
contra, que CostIZS su ÉilcllaíllDareãearaCIÓn
de un atentado en su c de algunos generales superiores a él. El general
ríLicas
Su eSPOSa, Siendo e'ecu
Hnnilla, ministro del Interior hasta
junio de 1974 y después
el 30 d
-

Eie 1974. Epjunio de 1975, la DÍINA


Êaífiã <|v Defensa, se quejó de las
acciones de Contreras ante un
Cipó eneâãztfnelfarã10n
en BraSII y en Argentina desempeño
la muerte de Fílg parajtlstiñcar mnsejo de generales, sin que esto modiñcara el
qiue hasta ese momento estaban en Contra de Contreras el
tlc la DINA. También se manifestó
desapareddas en CIÍerããnÍls
un
aparecer Sus nOmbres en Augusto Lutz, jefe de la DINE al momento del golpe
;;<~neral
Iínegío de prensa Ên ;,ad:c¡::í:do Ambos
posteriormente secretario de la Junta de Gobiemo.
'

\'
a I
› -
.

aCCIOnes a Europa, buscando dan espacio para


laboraCióledeextÂIdlo Cslus la c0_ Inllecieron en extrañas circunstancias, que
e eXtrema dereCha
a la intervención de la DINAW El general
italianos. Estos to- Arellano
mamn Parte eã elpaots .|lribuirlas
lenêado contra el ex viCePresidente de la Iuc otro que criticó las actuaciones de
esta institución, lo que
República y uno de
t0n› YSu esposa el 30(:lse
undêdores del PDQ Bemardo Leigh' Imbría hecho presente directamente a
Pinochet“7.
septlembre de 1975, quedando jefe
gravemente her›idOS. ambos Más tarde, el principal adversario de Contreras fue el
Estado MayorPresidenciaL general Sergio Covarrubias.
Ademá ' »
llamada «Operación Cóndor»,
tlcl
la
una |*'.sle se empeñó infructuosamente en
convencer a Pinochet de
CoordinaCiÊHOÂgeaílio
reprçsivos de las dictaduras de
ln necesidad de sacar a Contreras
de la dirección de la DINA98.
Seis países de Américapdarlatos
e Sur (Chlle› Argentína, represivos, sino
guaY› UrugUay
BrasiL Para- (2<›varrubias rechazaba no solo los excesos
Y Boliâ
¡;a),-para Combaür a las organilaciones que estimaba contraproducente
armadas de extrema lu autonomía de Contreras,
QUlerda y a los oposítores. sobre todo Consideran-
lma reunión que ef Después de lmra la cohesión y eñcacia del régimen,
lectuaron .en Santiag0, en
noviembre de <l<› el seguimiento al que estaba
sometiendo a funcionarios de
1975, de la fase d
Prisieogmercamblo d.e.inf0rmadón Pasaron a la '.(›bierno, sin exclusión de los ministros.
de entrega de (

erosj Y su act1v1dad solo


terminó d65pués La DINA desarrollo previsible para una organiza-
tuvo un
de las preSione s
estadounldenses por el asesinato carente de límites
de Letelierm rión todopoderosa, dirigida por una persona

130 íí
I',|. KlklulMlCN l)|'2 I'IN()(ZIH'I'I'
IÀA INSTAURAUIÓN l)l'll. RÉHIMIIIN Al|'l'()Rl'I'/\Rl()

éticos. Los miembros de laJunta optaron


por el cómodo (';uni- régimen militan los tribunales sç desentendlerfnfã
n n- (lvl
no de retirar a sus oñciales de ella
¡.

en señal de rechaz<›. Lu <›I~- I... .nm¡›cllos a los derechos humanos, 51_n.mostrarlen a


ganización se fue pervirtiendo en
sus ñnes
y radicalizandn vn h n-..n <lv las personas la energía de que h1c16r0n ga a cuzn do
sus 0peraciones. Debemos
a la ínvestigación
periodista
realizada pm lu .I. Irmlicmn la propiedad privada durante el Goblerno e 1 a
Mónica González el disponer de
antecedentes sol n v | . Po ular.
los procedimientos
empleados por Contreras para Hnanciur WÍIIHTIP
~

las actividades de su
quÊ Poderjudicial fue pasivo anFe las denunc1as_ de
el
institución en el exteri0r99. Para
apoderó de diversas empresas que
cse íin sv ul n m ›s comctidos por los servicios de segundady por efec.t1vos
estaban siendo privatizzulun unlmrvs o de CarabinerosP gPor qué no prgtesto con lel mlsmno
por la Corfol”°, más tarde se
y embarcó en Varios negocios m~
merciales, tantó en el país Como
uw n quc empleó en el Gobierno deila Umdad Popu ar, culãô
en el exteri0r, especialmcnlv .|«› wrlumó enérgicamente contra dlyersos actos que C(.)r.151
en Panamá. Así la DINA asumió
Componentes que pervirliw m ulvgules 0 inconstitucionales, cuestlonapdo hasta dec15.10n:nS
ron aún más su Carácter.
.I.prvsidente de la República?““. Estas lnterrogantes SIÊU
l

Esta entidad fue en deñnitiva


una organización que Conlri- pwwnlcs en democracia y constituyen una de las causas e la
buyó a consolídar el poder de Pínochet,
pero que se Volvió cn .I. |›i| mnñanza pública en lajusticia hasta el presente.
su Contraz provocó los
mayores rechazos en el país en el cx~
teri0r, siendo Causa
y lm nuevos gobernantes recurrnietron a los estadgs fle exa-
fundamental de la Condena internacionul
ión para neutralizar a la Just1c1a, !0 Ique constIÍula
.. ¡›4
al régimen militar uIÂa
y de la mantención de la memoria históricu ¡u-nvu'sión de los mism0s, pues su obJetlvo es reso verdu
Condenatoria de ese período, que
explica la detención del cx lnunvión de emergencia para restabliecer el Estgdo dez
dictador en Londres en 1998 eãeí
está presente en la memoria dc
y .Im (R()ssiter, 1963). El D.L. N° 3, dlctado elim1§m0 dlia
la dictadura.
ael
,›~›I¡›v, declaró en estado de sitio todo el ter.r1tor10 nac1ãn
III
D.L. N°
de 22 de septiembre de 19.73, lnterpretan ode
5, 1

.u 18 del Código de Justicia Militar, dlspuso que el esta 0


I. ll
La sincronización consentida I: la actitud del Poder Judicial .I.- silio debía entenderse como «estad0 tlempo de guerra».
9
En I rsmdo de sitio fue prorrogado cada sels meses hasta mar.20
I

el Capítulo I añrmamos que la


sincronización limitadu qlr IS)78, en que se reemplazó por el estado de
no se logra únicamente mediante erríeãgãnãljg
decisiones ímpuestas por los .nmque buena parte de sus componentçâ fueron itrasla
nuevos gobernantes, sino que
también se consigue cuando las Au mlc nuevo cuerpo legaL El estado de 51.t10 fue relmp apÍ do
instituciones abdican voluntariamente
de sus atribuciones ad
y c n noviembre de 1984 y se levantó enjunlo de 1985, Volwen o
aceptan las condicíones impuestas por las nuevas
Esta fue la
autoridades. .¡ wr decretado en septiembre de 1986 tras el atentadosãolràtra
posición adoptada por el Poder
Judicial y que se .-I gcneral Pinochet, manteniéndose enero de 19
b. Ês
hast2.1
puso de maniñesto cuando la Corte
Suprema le manifestó a la nlr marzo de 1981 rigió el «estad0 de Rellgro de p.ert1.1r
Junta de Gobierno su respaldo político adCloln
tan pronto esta se creó. alv Iu paz interior», previsto en los artlculos tranSItorlos
El presidente del máximo eta_
tribunaL Enrique Urrutia
Manzano, ( Junstitución de 1980 y que combinaba elementos de los esda
encabezó la delegación que representó
a lajunta de Gobierno
en la ceremonia en que Juan 1|1 ›s de sitio y de emergencia, entregando unfa rr.1a.y/0r çuotla
Domingo Perón asumió la Presi- a Pinochet. Esto quiere decir que el pals V1v10 bajo
f
:
¡n ›(lcr
dencia en Argentína, el 12 de g
octubre de 1973. Durante gran gÉO
comlen
Iipo de estado de excepción prácticamente hasta el

-__ __›~
132
133
lñL |<I'-;('.|M|«1N
mz Pmonmcr l A IN5'|'AURM'.|(›N m~:L
'
'
R|«1(.|M|4.N
'

AUIURI IAR IU
' ' ' *

de campaña del plebiscito del 5


la l . /
de octubre de 198& ('<›nvm ..m mhns vn csu las
tiéndose en un Componen . ,

te estable del orden polítiux


El acta de Constitución H \\ "'^.
.

de laJunta de Gobierno (l').l N”


.

ad
dmgldos por la auForldd
. .

reconoció autonomía del PoderjudiciaL


la
..
H I m Iuihunal es militares estaban
aunque con civl mq uulu.u xupurior de la localidad, que, en casi la generahdad e
restricciones producto
de las condiciones políticas ción castren-
« [se] garantizar exislvmw l.. ..¡~.ns_ ucmó según los criteriOÊ Éíe la
ànlstclltêlb
á la plena eñcacia de
las atribuciones dcl
Pc n IM ›..
*

Jn w rcspetaron las normas ido proceso, mlmmas


Judicial y se respetará la
Constítución \

eVieran defensa, 0
ca en y las leyes de la qulslt .A¡ .lu ulm sentencia sin que los acusados tub
la medida en que
unsideraban los argumentos de los a og ados fanando
la actual situación
del país lo ml pm un .a «
,

ta». Estas restriccio


nes fueron reiteradas dos mese '

d eñmda 106
' '

s más Innluu ..m.› sentencia estuVICra prexflamente


si lu
.

Cuando se dictó una norma .

que limitaba la independencin


nlvl
.

nrilisis de la Comisión Rettlg sobre estos p


rocesos Os_ m
PoderjudiciaL subordinándola | l ' l

os for males y de
'
al estado de exce '
fon- '

10 que entregaba pode


pción vigvnug n.. ulur udoleueron de multxples defect ,

res excepcionales al Gobiern01° '

que se acreditaran los delltos que lse lmp utaban a los


'

La Corte Suprema toleró las


2. q I
H " m
'
limítaciones impuestas pnr n-..uh›s, «dejando a31 la duda sobre su e x1st
encia». N() se reS'
estado de sitio, abdicando vl u
de su facultad constitucional C
, . . . . .
'

pervigilar todos los tribu


(l(~ sur
|
ÍH(H '(
g J y
. .
nales del país, incl
unn pruebas, recurrlendo en camblo a apr eCIaC10nes. En n
uyendo los milim u_ ' “

res, Consagrada en
a

la Carta Fundamen '


taL e inhibiéndosc dv nu mms consejos de guerra no se nombro 0 ado defensor
revisar las sentencias albregom
de lajusticia militar, ratif
sv HZQ s e le impidió entretharse con e
'

icando su p(›si› n '.¡


ción en dos fallosz de l ..

noviembre de 1973 agosto a las nue Vas autorldades tuvo


y de 1974“'". lül npoyo de la Corte Suprema
Esta actitud fue cuestionad
a por los abogados de
manos derechos hu-› xpresión más elocuente durante la premtdenda de Enrique
›||
('.'

y la Iglesia católica y no fue unánime '


golpe de Esta d o ,el
mo tribunal, pues algunos minis dentro del máxi- |utia Manzano (1973-1976). Despues del
'n
n

'

tros estaban de acuerdo tomó medidas en contra de Jueces y secreta-


interpretación de que debí con lu nmxi lH 0 tribunal
an supervigilarlos, lo siendO eXpulsadOS
saber privadamente al
que hicie run as»,
ministro dejusticizL
Esta tesis minoritaria
fue compartida por el
Justicía, Gonzalo Prieto
ministro dv rógimen militar en cada discurso de lnaugurÍÂÊÉudlãa
ul

Gándara, quien manifestó


y

anrã
"'l defendiendo la situación de los .derec
'

de a lajuntu
Gobiemo que laCorte Suprema debía ser |||(llfíli:2;ndo mm_
tancia en los
la última ins~ a las organizaciones internaCIOngles queld
procesos seguidos ante la Êuevo
sideraba que
justicia militar. C0n- :
¡Í¡;›luln
los atropellos. En la primera ceferãgãlalíajsnecmle
postura de la Corte Supr
la
ema de inhibirse dc wgimem de marzo de 1974, Urruua el 1
se
revisar las sentencías
era perjudicial para gióqa quÍenes
que sencíllamente «estaba
el Gobiemo, por~ wspetaban los derechos humanos y denunc criti-

sacando el cuerpo al problema»““.


Añadió que a favor de esa a uban la situación en el pals.
posición había algunos
ministros de OcaSionales nZ son TBLOWOCldos
l

la Corte
y parte de la doctrina y la tradicíón del Los «derechos humcmo S›> nO SOTL .

país, desde las pt '


sentencias militares dicta p P -
p
das después de la guer
ra civil de 1891 P
en adelante. Con palabras p 7

que se demostrarían visio


Prieto Gándara advirtió narias,
que, de no existir esa ch
supervigilancia, q
«cuando la historiajuzgue las .
.l.
109
culpas de Ias posibles injusticias» F l l l

.-_-
Êzí 1RR
También defendió la política seguid
a por cl Gobicmn vn ›Iu . mrhu meses después del golpe de Estad0, el Í10.marzodc.
ie_
materia de libertades públicas r
N

, rechazando categóriczummlv I' uzmdo «el Pleno de la Corte Supremg aquto (lílversas
h ›_ <

las críticas de organismo


s intemacionales Como
¡u w u mcs para evitar
rslãs
Amncsly |n dilaciones en la tramltgcpn de ols
ternational“”. Urrutía dio
una versión idealizada de la políl ic m ,nn¡ ›;11'(»›. Sin embargo, el documentg no mdlca CÉIaCÍ
rsefcllleron
n
de detenciones practicada por el Gobiernoz | ~
nwncionadas medidas y tampocg senala sus re/su lta
!
El se_
El presidente que habla se ha podido u u ln qjcmplo es una Visita del pr651dente.del_m:s
fâb unal
ímponer de que gmn parlw (l¡' ,._.

algêõna u,_
|uw Mnría Eyzaguirre, efectuada el 10 dequmo .e
los detenidos, que lo
fuemn en vmud de las disposicíones lzíqn al ,
lm
que rigen el estado de sitio, han
sido puestas en libertacL ()m›
s sw m mlros de detención, «sin aviso prev10, en d1versas op Oãw
›-› 4

encuentmn procesados en losjuzgados


ordinmios o militamg mn
y nu l.uk-s por Varias horas, aun durante la n.o_che, en ltosc blô
respeclo a aquellos que se y eastiatal
encuentmn detenidos en virtud de lm para detenidos por el estado Fle smo, erí
nnirntos y
facultades legales del estado de sitio eã a.
.

en vigencia, se hace un es umzn


pam aliviar su situación de detenidos clcm ¡›«n una vez en Puch uncaví». El terc er eje mpl o es a esígi
Ifa dón
y fcar cuanto ames xu l

partinípación en actividades reñi .|r un míni stro en Visi ta el 6 de dic iem bre de 1978 , a del
das con la ley. Es de desear que
mir Êeãcwrà
esfuerzo pueda terminar cuanto nhnpu monseñor Enrique Alvear, «en,un caso de al de
que mcuentmn
antes con la sítuación evemual
m azgl
se lasfamilias afectadasllh ..›.. Hm n tas » t
,
aludiend 0 al «caso Lonquen». El Cuarto ejemp 0 es
discurso inaugural del prCSIden te del tribunal en 1979, en que
La Comisión Rettig fue muy crítica u l

del desempeño del Pw _ .

der JudiciaL Concluyó que «n0 . ul ica ciertas reformas alCodlgo de Procíedlmlen to Penal
reaccionó con la suñcienlv Algunas iniciativas relevantes menCIOnadas en l a défensa
energía frente a violacíones a los derechos humano
las
s›>“”, Iurmn muy en 1982 la Corte Supre-
tardías. En e fect0, recién
y lam entó la falta de una actitud resu
elta para Cumplir cslu
m cxigió la comparecencia ante un mbunal de los detenlidos
.

función que le encomendaba u

la Constitución
y las leyes. lw ¡m¡- agentes de la CNL cuando la peor etapa de la Êqàres ión
reprochó la no utilización de los
recursos existentes, Como cl
recurso de ampar0, que «fuero |m|>ía concluido y el régimen mostraba una fisonomla ~e no,p
n invariablemente rechazados u
umlidad al disponer de una Const1tuc10n Política. Un ano mas
.

hasta muy avanzada la década


de los ochenta, en que empeza~
ron a producirse los primeros voto Corte Suprema pidió a gíla de las ñsc alías militares
I.n'(le, la
s disidentes a acogerse ex~ amitación de
y «|(- Santiago entregar la informamon sobre la
Cepcionalmente algunos de esto recu trl
s rsos»l ”. También Criticó
la ausencia de medidas Con pmcesos iniciados por denuncias de tor.tur2.\s/ de a CNI ..
tra los responsables de los atrope-
llos a los derechos humano En Consecuencia, hubo una sincromzamon voluntarla y no
s, pues en la práctica los tribunales , . .

wlo forzada del Poder Jud1c1a1, que Creo ConF11c10nes ue fa_


. .

dieron «impunídad a los violador


es» al exculpar de responsa- de
/

bilidad a los que aparecían com w ›recieron, sin buscarlo, el empleo de la coerc10n por pqrte
a
o culpables“4.
La Corte Suprema se defendió de |os servicios de segur1dad.
esta s Críticas Con argu-
mentos políticos, pero sin desmentir las graves acusaciones“5.
En su respuesta al citado document0,
enumeró las medidas ' '
medios
que habría adoptado para «p0ner La sincronización consentlda II: la acutud de los
coto a las irregularidades
que se iban presentando», insinu de comunicación
ando que habían sido mu-
Chas““, cuando en real
idad fueron escasas no tuvi L as nuevas autor idades establecieron un rápido control
y eron resu1-
tados. El primer ejemplo que se Í U
cita es una iniciativa tomada <le los medios de Comunicac10n. Respecto de la telev151on, el

Tãã .
Tãí
: . .›un.u¡-_¡
I.A INSTAURACIÓN I)ICI, RÉUIMHN AlI'l'()Rl'l'ARl()

Gobierno disponía, en principi0, de un


canal estataL el Canzll x lfrrillm de propiedad de empresarios e 1nt:l?c-
El primer0,
7, el único de alcance nacional.
Logró el apoyo de los tres ca- umlcs (lc derecha que apoyaron el golpe de Estatflo, respal o a
nales universitarios como
consecuencia de la intervención dc I.ux nucvas autoridades. Sin embargo, desde medlados c.le 1975
las universidades
y el nombramiento de rectores delegados' '7. . nmvnzó a hacerse eco, en forma Cuidadosa, de las queJ_as_c.on-
Respecto de la prensa escrita, se declaró
el cierre de los diarios
Im Iu DINA, efectuando algunas propuestas pgra fleXIblllzarf
de izquierda e incautaron sus bienes.
Entre los que Corrieron vslado de el exili012°.
esa suerte se incluyen El
rI sitio y terminar Poster10rm_er.1t6,,Que
Siglo, perteneciente al Partido Comu~ Imu se convirtió en vocero de «los blandos» y crltlcarla l.a
el
nista; Puro Chile, surgido en
Gobierno de la Unidad Popular
el
lu ›l|'li('.a exterior del Gobierno. Su director flue nombljado rãk
y de postura muy militante en su fav0r, las Notícias
de Última uixlm de Relaciones Exteriores el camblo de gabmete en
Hom, Vespertino perteneciente a personalidades Ê
Vinculadas al .n|›ril de 1978. El semanario fue un órgano en que se. expreso
PS, y el diario Clarín, el de
mayor tiraje en el país dirigido uI›i;nmente una «semi0posición», en el concepto deíLfnz (1973
a sectores de bajos ingresos, y
fundado por un empresario que \\ ), cs decir, disidencia en políticas puntuales del reg1men, sm
apoyó a Allende, Darío Sainte Marie.
cmstionar sus principales 0rientaci0nes.
Al momento del golpe había dos diarios
de los partidos de l l

La revista Ercilla, Cercana al PDC, mantuvo su act1v1d.a(,i Pe-


oposición al Gobíerno de la Unidad Popular -Tn'buna, del undística hasta mediados de 1977, enfrentandg mu'y d1f1c1165
Partido NacionaL
y La Prensa, de la Democracia Cristiana- qnndiciones informativas y económicas. Cumpho un 1mp0rtan-
fundados en ese período
y que no tenían un grari número u- papel al entregar Valiosa inform.aC1on sobre el
de lectores. Tribuna dejó de aparecer desarrolloapãe
porque el PN decretó lnli<t<›, a pesar de las limitaciones llmpuestas por la cepsgr
su autodisolución después del
golpe; La Prensa Continuó apa- medlo quç actuaba Con epe n-
reciendo algunas semanas, pero las
¡›rcnsa. Aunque era el único 1n
diñcultades económicas, tlcncia, acogiendo en sus páginas opmlorilesn de a%gunas pçrso_
el acoso político del Gobierno que
no le entregó publicidad nulidades opositoras, fue tolerado por su llimzltada mfluínãlg erí
y las restricciones a la libertad de prensa hicieron
inviable su Izl opinión pública. El Gobierno no nece51t0 clausurar 0
continuidad y Cerró en febrero de 1974. níeco
,
t;nnente, pero logró ese objetivo Cuandg un glíupo econom1:n_
La prensa escrita se Concentraba en las cadenas El Mercwio mmpró la empresa propietaria de la rewsta. Dlçho grupo ca
y La Tercem de la Hom, Con sus diarios regionales, que apoyaron l›ió la línea editoriál del semanario, lo que trap C(/)n?0
-
de inmediato a laJunta fãnse
Militar, actitud que mantuvieron hasta ruencia la renuncia indeclinable del equipo perlodlsuço
el ñnal del régimen. Una
postura bastante militante en favor
..
.

del nuevo Gobierno adoptó el


La sincronización impuesta por la autoridad afecto pr1nc1-
Vespertino La Segunda, pertene-
Ciente a la empresa El Mercuri0,
pulmente a las radios de izquierda, que fuferon Clau'suradas. La.s
con una Constante Condena cmisoras pertenecientes a la IgICISIaFatollca
a la defensa de los derechos npudlerolnzseãliltlã
humanos que realizaba la Iglesia cumpliendo una relevante funcion mforITnatlva e1'1
y los abogados Vinculados a la oposición. En los eB alm
tuvo una actitud de mayor
años ochenta político, como radio Chilena. El PDC tenla la radlo a _
macrea
prudencia, pero sin dejar de inf0r-
mar favorablemente del régimen contaba (la, que siguió funcionand0, a pesar de la Co.nsta.nte
Íecrllãlsxal
y conJaime Guzmán por parte del Gobierno. Más tardç empresarlos Vlncu
entre sus columnistaslm. 2:1

En Cuanto PDC fundaron la radio Cooperat1va, que seltransformo en 1


a los semanarios informatívos al
de carácter polítí- principal ernisora del país, cumphendo un lmportante pape
co, existían dos que aparecieron
en forma regular“9, Qué Pasa dc información política en los años ochenta.

Éâ 139
m. mamMrlN nla l'IN(›(:HI':'|'
l A INSTAURAUIÓN DHL RÊÍHMEN AU'|'(||(l'l'/\Rl()

El Gobierno Creó un
organismo público especiaL ' '

prmClpales dlrecuv os de
. . .

umver51dad, Sin
.

rección Nacional de Comuni


Iu lHr \ u ›.u-. mrgns a los la
cación Social (Dinacos),
diente de la Secretaría Gen
eral de Gobierno, para co
dqu “ '

cspecialmente en la Un1vers1dad Tecmca de 1 Esta-


' '

el cumplimiento de
mmhu . ..m|,nh~s,
las disposiciones de ' '

la censura de prmr . III ns lismles designados para mvesugar los pre.suntos delitos
l l

sa. Esta entidad cum


\

plió con rigor su 1ab0 r, aunque .....w|ul<›.s por el perso nal y los estu diantes tuweron una ac-
'

faciliLó su '

desempeño el apoyo Voluntario de . '

oficiaL
los directores a la polílim ›

m u u m svrcna, escuchando a los acusados, qulene s p u d leron


exisua en la pr1nc1pal umverSIdzlxdáínel aís un
' '
” ' '

Con ocasión de la apertum, a par .I. luulvrsc. No


tir del invierno de 1983'›.
u¡u› político que buscara consegulr su contro c efñn de
hubo un Cambio radical en la sin ,n
'
cronización de los medios ' ' '

de apoyo

rno.
comunicación, como se analiz dv ¡m¡ mlsur un trabajo polltlco a.1
Gopàed
ará en el Capítulo bastante especial fue la UnlverSI a C a tólica que
X. | m mso ' '
,

um u u nno rector delegado a un v1cealm1rante en ret iro ,J or g e


tmu |Í_ que se mantuvo en el carg o trece años, apoyado por un
La sincronización limitada en las _

universidades
.uupu político de derech a muy influyente en la dlrecc ión de la
-

umwrsidadz el Mov1mlento Gremlal 127 La Universidad Católi-


' -

La sincronización limitada tam


bién se aplicó a las univcr~ hw uno de los lugares donde el «grem1a r1sm O» Concen tró
'

sidades. Estas alcanzaro »

nun gran protagonismo político des


años sesenta, durante el Gob
los
cn |||'¡ FNillc IOS pp 01 S
y ierno de la Unidad Popular nuevo rçglmem
uh~r ul interior del
fueron afectadas por el con ¡..

flicto sociaL especialment üd .

e la Uni- lniciwlmente el gran Cancxller de la unlverSI a d el Cardenal


(' ,
versidad de Chi16122. A través del rector de esta universidad, E(l- ' ”
,

'

u u ›l›isp(› de Santiag0, Raul Sllva Henrlqgeg tuvo una actitud


'

gardo Boeninger, los rectores de


uluu tu con el nuevo rector delegado, rauñcando su nom b ra
las otras enviaron un memo- _
rándum a lajunta de Gobierno en
el que expresaban su
de impulsar la normalización deseu nurnm Sin embargo, su buena voluntad cboçó con lla
de las instítuciones de educac dÍlcliseÉOIê

superior para evitar medida ión m vsw último de cumplir ñelmente los obJetlvos
OS_ miem0
s radicales en contra de estas'2“.
La ,u ›|›m~nantes, para lo que se hizo asesorfar
por eldÊÁ
petición fue rechazada, pue orxgiembm
sto que se quería realizar una pro clurmiuL encabezado por Jaime Guzmam
-
funda reestructuración del QElel
sistema universitariom. La eãí
decretó la intervención de _]unta .¡.-un (]onsejo Superior128. Swett reestructuro adll ección de
las universidades designó rectores es_
y I.¡universidad, eliminando a los delegfldos aca enÊ iCOS
delegados, recurriendo a alto
s oñciales de las tres
las ramas de nuliuntíles del ConSCjO Superiora y Creo un «Consejo Aseíom
Fuerzas Armadas, en servic
io activo en '

un «Comité Direct1vo» forrnados por ñrofesoresiàz inculados


y retir012 5. Las nuevas
'

autoridades recibieron amp x

lias facultades para modiñc


tructura ínterna de las ins
ar la es- .¡l incluyendo a Guzmanlzn Ensegu1. a, e fecmó
--;;'1'cmialism o»,
tituciones, entre las que
despido de profesores, per
destacaba el Ilmwsos nombra mientos sin consultar al gran canc1ller. un ex
sonal administrativo
y las medidas .lu>;mo de la Escuela de Derec ho fue designado prorrector, y
dísciplinarias que se pod
ían tomar contra los estudiant
una profesor s e hizo cargo de la wcerrectorla académica. Am-
I _

es, bus-
cando neutralizar políticament
e al movimiento estudiantilm
Las medidas de «normalizaci
í Iu m cran de rec onocida ñliación «gremíahsta».
ón» se aplicaron en la Uni~ l<'n agosto de 1974, el «grem13hsmo» pr e sionó por lograr
_ .

versidad de Chile con rela


tiva prudencia, puesto
delegado, general (R) del Air
que el rector un comrol más directo de la umverSIdad, proponiendo la
e César Ruiz Danyau, man .

tuvo (nmción de una Dirección de Personal que tuVICra a su Cargo


( ,

íZõ 141
lñL uEUIMMN md PINoumrr

las Contrataciones. Para ello propuso al abogado Raúl Luw


ros, un asesor de Swett, que fue designad0130.
Algunas semanas más tarde, el cardenal suspendió cl (jjvr
Cicio de su Cargo de gran Canciller tras un encuentro
con vl
rector delegad0, en que este le conñrmó su decisión de scguil
adelante con los criterios de desarrollo universitario quc im=
pulsaba. Alpoco tiempo, el cardenal Silva Henríquez sc ulvju
de universidad y propuso en su reemplazo al sacerdotqjm
la

ge Medina Como pro gran canciller, quien fue ratiñcado pm


las autoridades de Santa Sede. La presión del Movimícnm
la .1¡, ¡› .u
Gremial tuvo éxito, pues este logró dirigir la universidad dv
huhn ›unu
acuerdo a sus objetivos políticos, entre los que destacabu cl
despido de numerosos profesores en forma directa 0 indiruv
ta a través de la fuerte reducción de sukjornada
de trabajo, ln
que producía una disminución drástica de sus ingresos, qm-
los obligaba a abandonar la universidad para buscar otra ocw
paciónl31. El cardenal lo dejó expresado así en sus Memoriaxs
A comienzos del año 75, el balance em desolador: 152 académimv
fuenm echados, y a otms 165 se les redujo de tal manem susj0r-
nadas, que prácticamente no tenían razones pam quedarsa Una
segunda oleada de exonemciones vino en marzo del 75, crm un
sesgo político ya del todo indisimulable: se tmtaba, como diría una
autoridad de aquellos días, de una limpieza afondo (Silva Hen-
ríquez, 1991, tomo III: 47).

142
CAPÍTULO IV

LA PARTICIPACIÓN DE LOS MILITARES

l In régimen del Ejército

experiencia comparada
lãl Caso de Chile sobresale en la
de los
<lc los regímenes militares por la amplia participación
de autoridad, especial-
uniformados en los principales Cargos
militares se Consideraron
mcnte de oñciales del Ejército. Los
eco-
ln única élite que
podía impulsar los cambios políticos y
lejos en su participación
raI Pinochet, nómicos requeridos, yendo bastante
erta)
insLitucional en el poder, pues
ocuparon numerosos e imp0r-
del sistema polític01.
TOÍaÍ Sep gg §9L95 lzmtes cargos en distintas partes
embajadores,
En efecto, fueron ministros y subsecretarios,
rectores de las univer-
inlcndentes y gobernadores, e incluso
si<1ades, excediendo en
magnitud y profundidad a la partici-
¡›21ción Castrense que
hubo en los otros Casos de autoritarismo
políticas, Como las de
mAmérica Latina2. Ocuparon carteras
General de Gobiern0, y también tuvieron
lnterior y Secretaría
Como los ministe-
¡›21rticipación en las del sector económico,
especialmente a través de subse-
rios de Hacienda y Economía,
inicial, los militares
supie-
cretarios. Después de una Vacilación
grupos Civiles que Colaboraron
ron Compartir el poder Con los
relaciones con los civiles no
vn la gestión de Gobiern0. Las
importantes diferencias con
siempre fueron fluidas, teniendo
los Chicago boys, porque
recelaban de las políticas neoliberales
del poder económico en
que favorecieron la concentración
Pinochet cumplió un imp0r-
unos pocos grupos. El general
Civiles,
lante papel mediador entre los militares y los Círculos
otorgar unidad a la
logrando el respaldo de ambos, además de
élite gobernante.

Tãã
láL mãlicN an I'INU(:m'.'I' ms Mnnmuas
lA vAIrrIuIrMnóN m-'.

La Junta de Gobiemo fue la ' ” ' '

única instancia decisoriu cn |.;nina. de conducc1on p0.11.t1c a fuer-


Ademas ejerció un estilo
que hubo una participación ins ,

mxhtan Sis m
_

diciones de igualdad, don


tit ucional de las FF.AA. en c(›n
- Imncnte marcado por los criterios de la estrategla
de estaba en guerra y d e
decisiones se licndo de manera constante qu e el país
las tomaban pur
consenso. Desde la promul
gación de la Constitución de 'ción,
198().
la Marina ocupó la presidencia de la junta a
través de su m- dismn
mandante en jefe, el almirante
josé Toribio Merino.
Sin embargo, en el Pod
er Ejecutivo la participación P y
marcadamente dominada por fuv - L ,
, . . . .

cnterlos SIrV1e ron


l

los militares (1964-1985). gQue


el Ejércit0, especialm
ente dcs- _. Brasil de
de 1978, Cuando Pinochet l
~» ' '
oder.p
destituyó al Comandante enj
efe (l('
.

¡-undamem a la partic1pac10n de los mlhtardes en el


la Fuerza Aérea, gen
* ¡
(' 0
eral Gustavo Leigh, cuando Caracterlstlcas
, .

e su rgsenda
y entró en vi- (\
Alráles fueron 1as principales
gencia la nueva Carta Fun !I

damental de 1980, Considerá rO uã de este>


. .
I

sistema político y su 1nf1uenc1a en el delâàr


.

un presidente constitucionaL La ndosc ('ll



Ll
'
Carác_ ~

tuvo la partl c1pac1on pO luca en el


. -

evolución del orden políti / .

co ,-_(_lue consecuen c1as


fue claramente en favor
de un régimen del Ejército más ? res uestas a
'

rofesional de las ínst1tuc10nes armadas.


'

de las FF.AA. Esto fue Consec quc 1P 1


'

Lasnderpel Car
uencia de diversos factores indlspensables para compr e
.
áo
quc ('S kE preguntas son
1
se analizarán en este Cap
ítulo relacionados con el ' '
Pinochet.
'
'

carácter dcl Ivr la larga duracmn del reglmen de


¡,

!
régimen -alta personalizac y
6
ión del liderazgo de Pin
z

baja institucionalización
ochet
y
del poder--, respecto a
la tradición
histórica de ser la rama
de mayor imp ortancia en las institucío~ poder y baj
nes de la defensa nacional
'articipación en el
y por disponer de una dotación de
personal más numerosa que múltiples car- . .

La participación pohu ca de los m1htar es e n


.
las otras ramas, 10 que
le permitió
destinar oficiales a Cargos . ~ '

de autoridad asesoría, sín deb Ción de l as lnstltuCIOnes


_ .
,

su fortaleza instituciona y ilitar gos de Gobiemo no genero 1.a polmza


L Este último factor fue
muy impor- ;u' madas ni produjo las divismnes y
luc h as imemas que Camo
tante para disuadir a la ,

Marina de tener mayor protag


onismo,
pues fue la que precipitó el
golpe militar, puesto que era
institución de menor una
tamaño y sus oñciales estaban
en las diversas Zonas navale
ocupados (
' '

Chlle desp ués


'

s en Valparaíso en el sur como ocurno en


ner no (Quiroga 20042 140) y
'

y del país,
de forma que no estaba en Con l ,

diciones de destinar person de 1


Gobierno sin resentír sus fun al al dcl golpe militar
ciones profesionalesí provocaron y tomaro
Io
El respaldo de los milita
res fue determinante en
la Conso- a era el corone
lidación del liderazgo
de Pinochet, como se vio en el
capítulo (N >
precedente, quien mantuv 9

o precisamente la Comandanc
jefe del Ejército para dis ia en
poner de una base sólida par
toridad y poder, ejerciénd
a su au-
olos en forma Constante
y ded ican-
do un día semanal a resolver los temas de su
institución. Esa
fue la diferencia fundam
ental en
la construcción del
de Pinochet en Comparación poder
a otros dictadores de Amé
rica
_-_-
Tãlí 185
líL RÉmMIcN mc PINotzmrr l.()S Mll.l'l'/\RII'.S
LA l'/\R'l'l(2|l'^(llÓN l)|'l

'

personal castrense contradlçe la mt


'

en la Marina4. Solo er-


el general Gustavo Leigh consultó regw xa pnrúci pación del
|

larmente Consejo Aére05, integrado por los generales m111tares, que


al
de su pwluvión dominante en la literatura sobre los
fase
presenaa en el Goblerno ocurre solo en la
.
institución, Como una manera de apoyar sus posturas Crítícas zl .. m icnc que su
Pinochet. Esta iniciativa de Leigh fue objet funcionarios civiles
ada por los demás mu siendo después reemplazados po r
inL
comandantes enjefe, porque afectaba la unid clara ident1~
ad de las FF.AA. mwcnicntes de la burocrac1a 0 tecnocr atas sin
En segundo 81. 4D sosüene
l

lugar, los oficiales que ocuparon cargos polí- lu .u'ión p olítica y


partidista. Perlmutter (19 .

ticos lo hicieron a título individual aunque solo Iêng s


como destinaciones pr(›- quv lus militares son e l centro del poder;
pias de carrera militar,
la
oüciales son Vlslbles, los mxhtares no
' '
puede n inter erlr ' '

y se integ raban a la administración pmm '


t

pública sin apoyarse en su rango institucio olicía el


naL Así, un general u n h udministración del Estad0, de la econonlna, lalp _

podía ser intendente uÍezlte


y un Coronel subsecretario ministeriaL ¡›.n lidu militar. Linz ha descrito esa tendenc1a de a SIg
cargo superior en la organización administra
tiva. Por est0, al manvraz
dejar el Gobierno retomar la actividad U .

y profesionaL el oñcial dis


Ifn los mgímenes que surgen de una acción mzlztan el Ejefczto
no perdía su antigüedad, ni recibía ventajas en su hoja poszcz ones cla- _

de vida. /7ruta de una posición


przvzlegzada y seiman fe ne en Iz

En tercer lugar, se mantuvo el carácter de las FF.AA lmg pero pronto coopta a polztzcos, funczonanosr y témicos, que cada
. como
profesionales esencialmente obedientes lajrziayomz de las decisiones.
y , con un mando Ver- mzz son más quienes van tomando
consolzdar un regzmemfme noy es el nú
mero
tical
y una clara valoración de la disciplina habiendo -alcanzado ( 'u(mt0 más se llega a
À

mzlztams qu e orman e l
'
GObie mo ' '

un alto grado de desarrollo burocrátic


o. Los militares tenían
'

de personalzdades es tnctamente l _
.

equwoco hab lar d e duta d um


~

' mllzm r ' I

ILn este semzdo puede res ultm


*

un fuerte espíritu de cuerpo


y una gran Cohesión interna, 10 mbabl e _ .
. \

uun cuando el jefe del Eslado sea un mzlztmthe hfghq


es
que les permitió resistir las tensiones políticas -
provocadas por cmd adoso pmgmma de esp 0 mzacwnpy pmfe
'

( ue lleve a Labo un
'
'

la gestión de Gobierno. El profesiona ,

mantzene estrle Os vmwlos


.

lismo favoreció su desem~ _

íionalización del Ejército, al tzempo que chlmd


peño en el Gobíemo en comparación a un ejérc eljín de contar con su ea
(Linz
ito semimo~ mn el cuerpo de ofcialeg con ,

derno o tradicionaL con oñciales sin preparació


n adecuada, 19781 2365237).
con un débil espíritu de cuerpo un Concepto
y limitado de dis- ' ' ' '

mterv ención
ciplina y 0bediencia, conñrmando las Una importante Vertiente analmca exphca la
generalizaciones de los erción p or / '

en pohtlca y el uso de una drastlca co


' '

estudios sobre el papel político de los .l(- los militares


militares (Huntingt0n,
la doctrina de la seguridad nacional, dlfundlda
1968; Stepan, 1971). h mí 1uencia de
los ejerCItos
Sin embargo, siguiendo a Chehabi Linz «Irs(lc los años sesenta por los Estados Unidos en
y (1998: 13), debe de apoym
distinguirse analíticamente entre profe l
uinoamericanos a través de cursos de prog ramas
sionalización autonomía, lucha ' '
'

y fortaleCImlento de la CapaCIdaPÂ
'

pues es posible que se dé un ejército altam I'H| wcialmente en el


ente profesionaL íí Esto
mntra 1as Organizaciones guerrilleras (Stepan, 191
.
pero Con baja autonomía, situación que ocurr
e cuando las de- m0v1mlentos que p an teaban la
signaciones de los oñciales responden ~v imtiñcó por la existencia de
a criterios personales '
'

del comandante en jefe o del jefe de Gobie luoha armada para dernbar a los
goblemos en dlvers os p aíses '

rn0“. Las Fuerzas '


especialmente en Amenca CerftfaL Colfmàbia
'

Armadas eran profesionales autónomas, Pino 1l(' la re


g ión ,

y chet no tenía ampha e l a:


Vcnczuela Esta doctrma dlo u nainterpretamon
I

autoridad sobre las otras ramas en ellas


yse mantuvie ge- ron acerca de la forma
neralmente las normas históricas de ascensos y umsas del surgimiento de estos grupos y
retirosde sus
miembros. (l(- atribuyendolos a las condiciones econom1cas,
combatirlos,

IRR
liL RÉUIMICN mz PINUCHICT LA l'/\R'I'|(2H'A(ZIÓN l)l'I L()S Mll.l'l'ARl”.S

políticas y sociales, que había que Corregir para evitar su m u Huncn autoritari0. Cuando esta se creó, Ya estaban deñmíígs
tensión. Las FF.AA. debían opinar sobre el desarrollo del nricntaciones estratégicas y programátlcas del
nuevo reg1~
pam |.u›.

e intervenir en su curso, ampliando así su rol profesionaL Sv nwn. u las cuales Pinochet se mantuvo adherido. .

crearon academias de guerra dedicadas al estudio de estos pm |.;¡ fuerte tradición castrense,
inspirada en la modermza~
blemas y la capacitación de militares y civiles pertenecienlcs n c u m prusiana del Ejército Chileno a'ñne_s,de1 siglo.XIX (Nunn,
la administración pública y a empresa privada en los amp|i< m
la I'I7()), que se mantuvo en su organlizamon y funcxonamlentc(1),
estos programas e
temas de seguridad nacional. La Escuela Superior de Gucnn In ¡›mtegió de la influencia ideológlca de
(ESG) en Brasil (Stepan, 1971) y el Centro de Altos Estudim 4 m ›¡›cración impulsados por EE.UU. En c<3nisecuenc1anla co;r-
aplicada en los primeros años del reglmen de P1no_c
et
Militares (CAEM) en Perú (Villanueva, 1969, 1972) fueron lns . mn
principales instituciones que ayudaron a que los militares ln› nn debe atribuirse al impacto de la doctrma de la seguÉldad
vieran planteamientos deñnidos ante los problemas económi~ nnvionaL sino principalmente a las pautas de comportamlento
cos y sociales, conformando la base de su discurso polític0. Lu (|<' por las que asumieron el estado de guerfã C0n-
los militares,
de
ESG y el CAEM dieron a los uniformados un mayor sentidn Im el marxismo con singular vehemencia. La declarac/1(.)n
pohtlcos e
de su Visión histórica, fortaleciendo su sentido corporativo
y uucrra fue efectuada más bien sobre fundamentqs
autonomía frente a los grupos civiles. Los militares recibieron chllena, actua-
Flcológicos existentes en la tradición castren§e
un adiestramiento en materias políticas y económicas, que em- Iixndos por la política del Gobierno de la
Umdad Populariy el
plearon en su posterior gestión gubernamentaL El programu mnflicto político que precedió al golpe de Estado y no pf1r.r14e-

rumente por factores externos. Había en ellos una


de estudios permitió establecer una estrecha relación entre los trad1c1.on

alumnos procedentes de la administración pública y las em- unticomunista, incluso anterior a la Segunda Guelira MundlaL
presas, por un lado, y los uniformados, por el 0tro, facilitando que reapareció en las acciones contra las
orgamzacwnes de
la posterior cooperación entre ambos estamentos al momento izquierda.
de asumir estos últimos el control del Gobiern0. Los uniformados no pudieron mantenerse al
margen del
VA diferencia su
de los de Brasil y Perú, los militares chilenos umflicto político, lo que relativiza la añrrTxaCIÓn respecãoca
no asumieron la doctrina de la seguridad nacional en los años alejamiento de la sociedad y la política (B1cbeno, 1?72) 9n- .

de relac10nes c1V1C0-m111ta.
sesenta, permaneciendo relativamente impermeables. No sc viene examinar brevemente el tipo
aprecia su influencia en sus discursos existían antes del golpe de Estado.
y en sus publicaciones res que
profesionales7. Solo después del golpe de Estado se introdu-
jo esta doctrina a través de la estrecha cooperación con los
militares del Brasil, quienes ayudaron a la organización del El deterioro de las relaciones cívico-militares en la democrac1a
Gobierno en diversos aspectos, especialmente en 10 relativo
los rpili-
a servicios de inteligencia y seguridad“. La recepción de esta La magnitud y profundidad de la participacióp idre
doctrina explica la creación de la Academia Nacional de Es- tares en el régimen autoritario se explica
por su v1510n rad.lca1,
entre sus oñçlales
tudios Políticos y Estratégicos (Anepe) para impartir cursos al crítica de la política chilena, predominante
en (,ílscre~
personal superior de la administración pública a oñciales de
y antes del golpe de Estado. Su origen se eríçuentra
las FF.AA., institución que podría asimilarse a la ESG pancias sobre el carácter del desarrollo pohtlço
en el pa.1s y eP
y CAEM.
Sin embarg0, la Anepe no tuvo influencia en las políticas del especial por el malestar de los oñciales
debldo al desmteres

-_-- --
1RR 189
l',l. RÍIZUIMEN DIC PINOCHIÇT
LA |'AR'I'[(IIPA(21ÓN Dlã L()S MlLl'l'ARl'ZS

de los civiles por los problemas que afectaban a la defensa nu Iulio Marambio, creyendo el presidente Frei que la medida
cional, especialmente las malas condiciones económicas quv u-slul)lecería la conñanza de los militares.
sufrían las instituciones
armadas, incluidos los bajos sueldns Sin embarg0, la inquietud en el Ejército _nO desaparec10
de su personal. Las últimas
administraciones, desde el Gobicr~ ln nque hubo lentitud en materializar las soluc10nes. H.u.b0 un
no de Carlos Ibáñez de Campo VÊ
(1952-1958) en adelante, nn ¡›rimer acto de indisciplina con ocasión de la Parada Mllltar de
incrementaron el presupuesto de
Defensa para enfrentar ul
y algunas semanas después, el 21 de.oc.tubre de 1969, el
I*.N'›9'5,
impacto de la inHaCión, por lo que
las instituciones castrenscs gvncral Roberto Viaux se apoderó del Reglmlento Tacna, gno
no renovaron su armamento ni
consiguieron que sus remun('- «I(- los principales de la
capitaL incidente quç fue conoc1do
raciones mantuvieran el Valor
reaL Estimaban que los gobier- mmo el «tacnazo»“3. El general recibió expreswnes de apoyo
nos de distintos partidos no
estaban preocupados porque las dv parte de numerosos oñciales del Ejércit0, qu_e se negaron a
FF.AA. mantuvieran su capacidad
de defensa. nrluar en su contra al ser requeridos por el Goblern0, y enc9n~
Esta situación no fue enfrentada
por el Gobierno de Jor- Iró simpatías en las otras ramas de las FF.AA. Esto
ge Alessandri (1958-1964), nio .a1,canzo a
acentuándose en sus oñciales 121 mnvertirse en una amenaza de golpe porque no ex15t10 esa de-
preocupación por la antigüedad del
armamento y el malestar risión en los oñciales rebeldes por el peso de la tradición cor1.s/-
por las bajas remuneraciones de
oñciales suboficiales. y Estas litucionalista en el Ejércitol7. La gravedad del hecho se deblo
demandas latentes fueron agitadas
durante Gobierno de
el lumbién a la ambigüedad en las reacciones de los p011t1c0§ de
Eduardo Frei Montalva (1964-1970) 1“,
en que los uniformados <›posición, que no fueron unánimes para condenar 1.a acitltud
observaron que diversos grupos
sociales -estudiantes, trabaja- de Viaux ni manifestaron un respaldo al orden constltÊJCIOIilal
dores urbanos, campesínos
y pobladores~ recibieron ventajas nmenazada El general recibió la comprensión de _la dlrectlva
económicas, mientras que sus demandas
no eran atendidas“. del Partido Nacional y el respaldo de algunos dirlgentes del
La situación era más delicada para
el presidente Frei porque Partido Socialista. Los socialistas interpretaron el «tacnazo.»
designó ministro de Defensa a un
antiguo dirigente del PDC, como una expresión progresista de un sector del Ejércit01“, 51:
muy cercano a él,Juan de Dios Carmona, que no
dio atención milar a la situación vivida en Perú un año antes”. Esto provoco
al malestar latente entre
los oñciales. El alto mando y el minis~ un deterioro en las relaciones CíViC0-militares, especialmçnfe
tro ignoraron malestar castrense hasta abril de
el
1968, cuando entre los uniformados y el PDC, cuyas consecuencias per51stle-
los oñciales-alumnos de los
tres años del curso regular de
la ron en los años siguientesW
Academia de Guerra del Ejército del
y Curso de Informaciones Lo anterior provocó la salida del ministro de Defçnsa y (,iel
|

tomaron la decisión de presentar al


director su correspondien- comandante enjefe del Ejército, general SergioÇastllllo Aran-
te solicitud de retiro,
argumentando que sus remuneraciones guiz. Frei nombró como titular de esta cartera al lngemero
no les permitían mantener a sus familia512. y çx
Este acto, una cla- director de la Promoción Popular, Sergio Ossa Pret0t, y dÊ51g-
ra muestra de deliberación
y una manifestación de protesta nó comandante enjefe del Ejército al general René Sçhnelder,
sin precedentes,
provocó una delicada situación política
en el la séptima antigüedad, lo que motivó el retlro de. SÊls genera-
Gobiern0, que condujo a la renuncia
del director de la aca- les21. El general Carlos Prats,
que le seguíat en ant1guedad, fue
demia13, del comandante en jefe del Ejército del
y ministro designadojefe del Estado Mayor del Ejérçta
de Defensa14. Este último fue
reemplazado por el general (R) Los militares lamentaban que el Goblerno de Frel huble-
. .

ra descuidado las necesidades económicas y profesionales de

190 101
las instituciones
de la defensa nacionaL lo que constituyó
unn lln creciente participación política de los militares durante el
pesada hipoteca en la imagen de los
principales ministros ('.obierno de Allende
y
dirigentes ante los uniformados.
Los militares se vieron nuevamente
tensionados Con motivo llos militares no irrumpieron bruscamente en la adminis-
de la elección presidencial de 1970,
Cuand0, ante un posiblc nmtión pública después del golpe de Estado de 1973, pues du-
triunfo del candídato socialista de
la Unidad Popular, doctor
mnle el Gobierno de Allende habían sido llamados a ocupar
Salvador Allende, Cundió la inquietud
por la posible actitud cargos correspondientes a tareas pplíticaa 10 qÉle fue
«livcrsos'
de los militares ante la llegada al poder
de un Gobierno dc wsaltado positivamente por la prensa 0p051gora. A FPIÊICHZOS
izquierda apoyado por los partidos
Comunista y Socialista. El <lv noviembre de 1972, el Comandante enjefe del EJÊrC1t0, ge-
Comandante enjefe del Ejército, general René
Schneider, de- ncral Carlos Prats, asumió como ministro del Inter10r, acom-
Claró que la institución se ceñiría
a lo establecido en la Cons~ pnñado por un alto oñcial de la Marína y otro de la FACH
titución, lo que quería decir que
los militares respetarían la cn dos puestos del gabinete, permaneaçndo en el Cargo hasdta
Voluntad ciudadana, Cualquiera fuera el
resultado de la eleC- dcspués de las elecciones parlamentarlas del 3 de mialízo .e
ción22. Sin embargo, la
presión de la extrema derecha por im- IS)732“. Después fueron llamados a Colaborariernl el Mmlsterlo
pedir que Allende asumiera la Presidencia
desbordó el marco dc Economía. A ñnes de
enero de 1973, el mlnlstro dellramo,
institucionaL manifestándose, entre
otras Cosas, en la acción vl Comunista Orlando Millas, recurrió a ellos para enÍrentar
de un Comando apoyado por el general
Viaux, para secuestrar lu distribución de productos de primera necesicfiad frente a
al general Schneider el 22 de
octubre, quien resultó gravemen~ los graves problemas de desabastecimiento del palsj agravados
te herido,
falleciendo tres días después; un hecho
muy grave por los Conflictos con las organizaciones corporatlvas dfel co-
en un momento muy delicado. Schneider
era un Oñcial que merci0. Para ello designó Como director de la Secretarla
gozaba de un amplio respeto en su institución Nw
por su destaca- ('ional de Distribución y Comercialización al general de AV1a-
da Carrera profesional haber impulsado
y una inteligente labor ción Alberto Bachelet Martínezzrh
al mando
del Ejército para restablecer la
disciplina y la mística
. .

Un acontecimiento que aumentó el rechazo hac_1a el Gob1er~


institucionaL resaltando la función
Constitucional en momen- no fue proyecto de reforma educacional Con0ç1(1_o.C(.)mo lia
el
tos particularmente Causados por la incertidumbre en
difíciles
Escuela Nacional Uniñcada (ENU). Esta fue una 1_n1c1at1va cr1-
la elección presidencial23.
Se había Convertido en símbolo del
Licada por la oposición y la Iglesia católicg,
pçr e.sÉ1mar' glile rllo
militar profesionaL
y su muerte constituyó el primer acto de garantizaba el pluralism0. La crítica en la msptyaop mllltar l e-
violencia contra un alto funcionario
del Estado desde el ase- vó a que de abril, en el auditorio del Mlnísterlo de Defertp
el ll
sinato del ministro Diego Portales en 1837, al que le seguirán
sa, el ministro de Educacióthorge Tapia Valdes (PR), de/sp_ues
Casos Como el del ex vicepresidente
de la República Edmundo de exponer los objetivos de la iniciativa, reCIblera CaÊegorlcos
Pérez Zujovic, asesinado por un grupo
de extrema izquierda cuestionamientos de oñciales de las tres ramas, espçcxalmente
en 1971, y el del general Carlos Prats,
por agentes de la DINA, el Contraalmirante Ismael Huerta, que había renunc1iaido sema-
en 1974.
nas antes al Cargo de ministro de Obras Públicas. Utlllzando eII
estrado del ministro y ante los sesenta oñciales prçsentes,'acuso
al Gobierno de buscar, Con la iniciativa, concientlzar a laJuven-

tud para imponer la ideología marxista, 51endo aplaudldo en

192 193
LA l'/\R'I'I(IH'A(II(')N IHC l.()S MlLl'l'/\Rl'l$

.
f
Eírma osten51ble por los aSIStentes (Huidobro, 1989z
.

general Prats, en un
encuentro posterior Con
100-l()l)
\
l w mismo día hubo dos allanamientos más en Valparaíso: uno
los
/
de la gu arn1c10n de ofichlcsz 200 infantes de Marina, en recintos de la empresa
' '
'
o a .ng<› (lc
Sant1ago, fue objeto de
'

indiscí plma cuando /


manifestaciones dc
' '
l n.uli. y (›Lro en la planta de la Compañía de Cervecerías Uni-
Crltlco el Comportamiento
en el encuentro Con Tapia26 de los O ñ CMICS
"
.l.v. (( JU), efectuado por 350 soldados de la Escuela de Caba-
2(

Ilrn m (lc Quillota, al mando del subdirector de esta3°. Un mes


'
Otra di mens10n de la '
'
'

CreCIente lqjerencia de
los militares
nm produjo un allanamiento en Quillota31.
mrde se
de Contrçliíie Armas de x\ mmienzos de septiembre, soldados del Ejército, al man«
iíldlãly 1972, promovida por N° 8 de Cautín,
la 0p0~ .|n dcl Comandante del Regimiento Tucapel
impmsãdíueolñablo apcyo del Ej_ecutivo27. La íniciativa
legal ,¡¡›uy21(los por miembros del grupo 3 de la FACH, también a
oposmlon y Por lniciativa
del ex ministrokde
Defensa qínada . .n go de su comandante, allanaron un campamento guerrille'
ldorjgan de DlosiCarmona (PDC), que
tiñcó pozía e la jus~ m ubicado en de esa provincia, sin que se inf0r'
la Cordillera
de los partidos dé la
Unidad Popmvalr Í::;:nd:bíl:ledmliitantes
an e '
'
nmm del número de guerrilleros ni de la Cantidad de armas
entregaba al Ministerio .~m'(›ntrada532. Tan irrelevante fue el hallazgo que no se Volvió
de Defensafítngâígs ddeealgmlãiíelgíiãí
.n Imblar más de élz Chile no ofrecía las condiciones políticas
r gcográñcas para la aparición de un movimiento guerrillero.
Pocos días antes del golpe de Estado, efectivos del Regimiem

3
m "I“acna ingresaron a un conocido liceo público de la capital
'
^
.u'gumentando haber sido agredidos por los estudiantes. En la
m›che del 9 de septiembre de 1973, los militares fueron aún
mús explícitos en el uso de la ley, disponiendo que efectivos del
chimiento Buin controlaran durante tres horas a los vehíCIk
los que transitaban por las Calles de un sector de la ciudad33.

Estas operaciones militares generaron tensiones entre los


uniformados y de Gobiern0, especialmente con el
los partidos
PS. Sus militantes no toleraban estas acciones de los militares,
pues se sentían directamente agredidos, Caliñcándolas como
iniciativas de Carácter golpista34.
Como los militares adr
Consecuencia de estas 0peraciones,
quirieron un conocimiento relativamente Claro de la capacidad
mo de los grupos de izquierda. de acción de los sectores radicalizados de la UP, lo que les pr0/
allgnamientos requirieron porcionó la experiencia necesaria para actuar en Contra de los
aAlmggllIÊos el desplazamiento
un 10
Contmgente de soldados de eventuales grupos civiles armados durante el golpe. Sabían que
provocando ran 1m '

de armas signiñcativa y que


,
W I
.

felílelalfoblaaon thuho de 1973, Ia Escuela


l ~
la izquierda no tenía una cantidad
Norrãal de Aprzllcgí
anada por tropas del no existían movimientos preparados militarmente para resistir
ua Regimiento de Caballería
en na aCCIon encabezada Húsaães un golpe de Estado impulsado en forma unitaria por el alto
por el comandante de
la unidad29
mand0. Sin embarg0, esos incidentes comenzaron a preparar
-__
Êã
.
xmuyvuuw Irlt INUUIIICT '
Mll,l'l'/\qus
|)l, l,() s
1 * «'

LA |'.r\l('l'|(7l|'/\(,l()N

un Clima confrontacional con las Total


organizaciones de izquicrdu Íãíasn Militares
que alentó el uso de Auuontina 04 >_47 '4# fàtã
Míitãíeã
la Violencia desde la toma del poder. Imnsportg 7 7##7,4! 134
2 Educación _
Trabajo y Previsión
lmlunsai W 7 7____'____ __ 8

5
La particípacíón en mguro §9çial
el Gobierno: los ministerios
l rlucacign

I'I;¡niíicación
La singularidad del caso Chileno
en Cuanto a la intervcn~ "..¡Iud yAm_b¡3nte
ción de numerosos militares Reforma AgirjlàH
en cargos públicos se aprecia \/|viendâ#4 V

con
mayor nitidez cuando se le com para Casa Militar
con otras experiencias au-
Inlormación

toritarias. En
regímenes militares de Argentina
los :s<›cretaría General

dos por el generaljuan Carlos


encab eza-
On ganía, Roberto Levingston
Alejandro Lanusse (1966-l973)”5 y
y luego por los militares del ,

«Proceso» (1976-1983), al igual


q ue en los de Brasil durante el
perfodo 1964-1985, la presencia
del personal uniformado TofngEs
la dirección de los
en '

ministerios fu e muy baja, con uonte Keesings'Conremporary Archlves.


correspondlentes añosl
'

la excepción I

de las carteras castrenses en


Br asil y su transitoria ” '

presencia ' '

hubo durante el reglmen militar,


en Interi0r, para controlar el
or den público. 1 k 133 mlnlstros que
En ambos países, rtenõ
los militares nunca asumieron la dirección Feerãl
'7Ú miembros de las FF.AA., de _1É›s cualelsl3a7lfí43rina
de los ministcrios (›,
ministros m111tares)l,j_
económícos o sectoriales de Agricultura
o Salud, como ocurrió Hana 1 Ejército (57›% de los k \

8 a Cara mero S <12%)


A
' .

la Fuerza Aerea ( 16%) y


durante el régimen de Pinochet. *0 ' '

1
(.161ÂJ), m-
años del régimen mlhtar hubo una mltllz
. .

Durante los diecisiete años del 4


s
lrirríleros .
k
régimen mílitar en Chile, el acpada .

personal castrense estuvo presente Éjiràbfe Êarticipación castrense en el


Goblern0, en q
en la dirección de todos 10 s un SCC"
AA y de carablneÍxXg tOm Ú el control de
.

ministerios, sin siquiera excluir Pdllla (|e 1 aç L


li lz .
, .

a la cartera de Justicia, .
. . .

a un general dc Carabineros
que tuvo tiva con un criterlo de
dlstrlbuclon
por nuevc meses en 1974-1975““. lor de la actividad guberna a

mayor p ar ticipación . .
i (

proporcional de los carqos mmlsterlales y k

hizo cargo de las carteras de I n


Cuadro lV-1. La estructura de te_ .

coalicíón gobernante:
del EjércitoV Este ultlmo se
Ia
Argentina: 1966-1973,
H x 1976-1986, y Brasil: 1964-1983 /

O r Defensa y Obras Pubhcas; la


'
.,
Armada asudmlo la d1recc10 n '
'
'
¡
.

Ln m w
7

_A_rgentina
BraÉ:“H_ l,
de Relac10nes Exterlores y e
r
n
Educadón ,
la
MLIITÊEÊÍBEI
3e Osm inisterios
ML__ jh
*T ?
Militares fogli

Av1ac10n amCIp 0 en los mlmst enos


' ' /
J
k

'd e Trababy P rev isÍón SO-


' ' ' ' ' '

ñjx É
_

gusü 7 .

Carabmemâ lo hlZO en B le nes


'
.

RFÍEÊ - 6“ '

Cla 1 de SElud y de Transporte;


.

RR.EE. h
3 10 JusticiÍ - íoñ 12ac10/n)
'

T Naéionales (anteri0rmente Tlerras y gñlon


.

Economía - Guerra~_

_ '”
c1V1C0-m111tar t am len se dio en
el sector ' '
” '
7
Majo MaW
'

4 La mtek ràcmn '

Por
.

m p 10 mese s

_
6 6 Í

eje
los Chzcago boys.
economl'C0gd0minado por
/ ,
Agricultura
Avíación
5
Haciendaílnydgstria - Hacíerpdil
_

5
íomãcio - 4à el
económic0, salvo
&_ laLserteLCJQfP
-
_
,
Êçüy Minas
Industria
xr

el ministro de Economla era i_

oo.PP
_

-
y_Comercio
8 de oñciales del Ejerc1t0; ell tàrl
coordinador genera
'

8_ e
7 AgÊIgrí
gadier general Manuel C oncha; el

196 197
l,¡\ I'«\Rl I(.I|'/\LIUN m-. um wum uuu...

I'IHT› Imbo pero solo dos subsecretarios, los


seis ministrosz“,
di-
.umnclcs Enrique SegueL desde diciembre de 1979 hasta
. urmhrc dc 1983, y Manuel Concha, desde esa fecha hastajulio
.Ir IE)87"'~›. La presencia del Ejército fue muy
importante en
dirigido
. IMinisterio de Transportes y Telecomunicaciones,
generaljosé Massa. Las
o n l*.)87 por un oñcial de la FACH, el
«la m subsccretarías estaban en manos de coroneles de Ejércit0,
N l.u¡ucl Gárate y Gustavo Arenas, y
también hubo presencia de
mm rama en dos empresas dependientes de Corfo, relaciona-
Teleco-
c|.¡smn su Campo de acción, la Empresa Nacional de
la Compañía de Teléfonos de
Chile“.
nnmicaciones (Entel) y
puso de
La relevancia del Ejército en la élite ministerial se
secretarío de otra Cuan-
o a numiñesto durante la Crisis económica de 1982-1983,
ser unifor mdda r › elsu bsecretano .

ministro de Hacienda, Sergio


.|<›, después de la renuncia del
.

ASI, mlentras la Marin,a


POdÍa
alv (lastro, Pinochet buscó enfrentar la situación con nuevos
Iilulares, sin que ninguno de ellos consiguiera consolidar su

¡›<›sición. esos esfuerzos recurrió a dos altos oficiales que


En
desde
hubían integrado el COAJ y ocupado diversos cargos
generales Gastón Frez
vl comienzo del régimen militar, los y

lluis Danús, designados como Odeplan y Ec0n0-


ministros de
'”
como ocu en la fracasada respectivamente“. Estos no pudieron desempeñarse en
I;(r)10 Inía,
. Visíta de a u
a Füí plnasx '

Este Cargo fue q el Los cargos superiores de los respectivos ministerios


ocup' ¡›lenitud.
vstaban ocupados por profesionales identiñcados Con
la polí-

lica de los Chicago boys, que se esforzaron


por impedir que los
impulsadas por est0s. Pino-
ministros cambiaran las políticas
(1984-1988) no les dio respaldo porque los destinó a esos Cargos Como
. .
e1
«grem1ahsta» Miguel (:het
desde 1974é An Cl P .

medida de emergencia para ganar tiempo y los cambió pocos


_

asesor del Ejército trabajo


después COIaESSã en mãteriazcãUÊ.
Con el ÇOAJ lVleIÀdÉL meses más tarde45.
Y de ahí fue desígnead
Cretarío en 1983
para pOSÍCrÍOFmente
,
0 Su SC_ Hubo algunos militares que se mantuvieron bastante tiempo
asumir c omo umlar
como ministros, tales Como el general Bruno Siebert en Obras
'
Ía Cartera' hab'
.
1a conseguido de
' relaciones d e co
tituci on nñanza en la del régimen46
.

CastrensQ ins- Públicas, desde abril de 1982 hasta el término


luego
Este, además, fue miembro del COAJ desde el comienzo,
militar en
subjefe del Estado Mayor Presidencial y agregado
del Ejér-
Alemania. El subsecretario de la Cartera fue también
Cito, siendo a ñnales del régimen el
teniente Coronel Germán

García, quien también ocupó otros cargos de Gobiern047.

336
... n uundllul
lA 1'Au'|'u:n'Mzu'›N mrz ms Mm mhm

El Ejército tuvo un
a constante participació ' '

ciudades que eran


terio Secretaría Ge n en el Minis~ . nn lns comandantes de reglmlent 0 d e las
neralde Gobiern0. Esta Car
importantes funciones tera cumplín n .¡¡›'u'.\l dc provmc1a.
políticas, pues no
solo Controlaba los
medios de Comunicaci
ón a través de Dinacos
go Televisión NacionaL y tenía a su Ca1'-

de la movilización de
sino que también
estaba encargada l
IIO -/
l
- -› I- lilGlo
los apoyos políti
cos al régimen a imcndentes y gobernadores
de la División de Organi través
zaciones Civiles. Un
ocupó, desde su Creaci oñc ial superior
ón, la dirección de est " '

e las
que dependían la Secret e 0rganismo, del làl caráct er más bien de régimen del EJerCIto gue
l
aría Nacional de la Ãíel
ría Nacional de
Mujer, la Secreta- ll |<'./\/\. se de autoridad Vemca
ob serva en
Es_
1a estructura
la juventud, de / _

los Gremios
.

y de Relaciones I.ul(›. Hasta el pleblsato de 1988, Ios


mihtares fueron losfuràl - l .

Culturales. Un año
antes del plebiscito /
de 1988 eran oñciales US que OCU paron la direcaon ve rtical del
Estado a traves e '

de Ejérci to el subsecretario t

del ministeri0, el dir


nizaciones Civiles ector de Orga- lnsintendentes y go b Cfna dores y con una abrumadora Ína- ,

y el director de Televisión Naci


militares Colaborar onaWÂ Estos mría de personal de 1 Ejércita Esta ínstituçjión mamfestodmí
on con la campaña ele
nochet, cuya principal
ctoral en favor dc Pi- ¡n'u›cupación por el control de esta dimensmn del Est.a,do es
responsabilidad rec comismn parâ
intendentes bajo la coo ayó en Ios alcaldes e dv muy temprano, cuaflído se constituyó una
rdinación del minist ministrativa del país y elaboro
«gremialista» Sergio
ro del Interion el " la reorganizaaon ad
Fernánde L
La participación de los nnn ambxcmsa propuestà de re forma, cono
' '

cida como reforma '

militares en ” -adm'mis- ' '

.u1minis trauva, q ue Cambió la orgamzacmn pohuço


'

el Gobierno
que llevó a
'

un grupo de oñciales con


centrara su Carrera w También se puede mterpre t a r . 1

profesional en lrutiva, creando las reglones


este, para aprovechar su exp
las intendencias y gobema-
eriencia política
Ellos se alejaron de las tareas
y administrativa. h Preemmenda dd EjerCltO~
propiamente instituci
nones ComO Un a consecuenClàeãatural de ser el Presidente de
~

abocarse a onales para


las más políticas. Numerosos oñciales adquirieron
un alto adiestramien
to en la gestión pública. Po
brigadier general r ejempl
o, el ( () 5
Sergio Valenzuela
Ramírez, hasta 1977
director del Comple fue rión de 19801
jo Químico Industrial "
del Ejércit0; entre
1978 y marzo de 198 El Gobiemo y la ad ministmción supenor de cada
regwn Tes.iden en
'

4, gerente general de
Enacar, desde donde ,
pmszdente de
pasó a ocupar la gerenc un intendmte que sem de la exclusiva confianza del
ia general de Corfo;
en 1985 fue desig~ con arreglo a
la Rpp ublzcm I,l mtenden te ejerc em
nado ministro director ”
9
'

dichas fun cio nes


de Odeplan, para desp .


1

. .

u
secretario general de
la Presidencia, cu
ués ascender a las leyes y a las md en es e instmccwnes del preszdente,
'
de qíízen es s

mpliendo antes el papel agente natum l e inme diato eln el territorio de su jumdlccwnt
de director de la Compañ
ía de Teléfonos de Chile. I

mmàm o tuvo prácticamente


'

Sin embargo, la ma el monopoho de 1 os


g oblep
yoría de Ios altos oñcial
participación prolon
gada en Cargos de Gobi
es no tuvo una
› CL P g
.

,
.

1
-

ah
g ,

ern0 , sino desem~ ' '

peños transitorios, der Reglon Metropoma na


'

ivados de que si as
tución estaban asocia
umían en la insti~ ercicio de la funaon castren
_
' !

dos a una responsab vicio activo que mantuvxeronlel


ilidad política. En qxcepdones fue 1a V Regióm
se, como Pmochet. Una de as e
'

efe
cto, Ios
comandantes de ,

las divisiones del Ejército fueron


_

nombrados intendentes aralso como CaP ital a c ino en reürm


de Íon V a1
,

las regiones mismo ,


y 10
, .

ocurrió 1mportan te del P a1s


o que Êe explica por ser el puerto mas ,

ãñ íí
.À., mulicN mc PJM›(:HI"'I |'/\|('l'l(.'ll'/\(IIÓN
IHC l.()H MHJ uuum
LA

es
regimientos por region
Cuadro |V-2. Distribución de Ios
ÍÍegión Regimiento

Refgâíwv_ _
rRegimiento _ 5
Vll j
9 y ñf

ÍijdeMH l

5
M vuI
6

4
IX
1

À
III
j h
3
x 8 â
Iv 3
_

ñàyüh
›J›___
8

_4 #
XI

xu ___ 4

65
_
___
5
Total #
Metropolitana
respectivas
teléfonos, regiones
I mmte: Compañia de Teléfonos. Guias de

gobierno territo- en el
larga experiencia
También tuvo una ar
zález. Después de est
riul el brigadier
general Alejandro Gon Re-
ente de la III
fue nombrado intend
vn la Conara, en 1976, cl Cargo
en un mo me nt o en que desempeñaba
gión en 198 1, N“ 23 Copiapó;
Infantería
<|c Comandante
del Regimiento de
, para luego ser
gobernador de Melipilla
vntre 1985 y 1986 fue 1987, asu-
gab ine te de la IV Co misión Legislativa y, en
'e de
o de Telecomunicaciones.
¡(-,l

mir dir ecc ión del Co ma nd


la u-
destinaciones reg
res constituyen
Como los cargos milita r de
trense, con un período regula
Iares de la institución cas
dirección del Gobi
erno regional
lviemp0, permanecen en la

función. Hubo exce


pciones con oñciales
mientras tienen esa política. El ma
-
s tiempo en la gestión
mantuvieron má
que se 88
áñez quien en junio de 19 Tillería,
yor general Eduardo Ib la VIII Región
cumplía cinco años y
medio en la dirección de
rcito, anteriorme
nte había sido di-
Div isi ón del Ejé
y de
la III
Infantería en San
Bernardo y, en esa
rector de la Esc uel a de
cía de Cordillera.
no mb ra do go bernador de la provin
ga permanen-
cal ida d,
gr an des tre za política en su lar
Ibáñez most ró
conflicto uni-
car go, su pe ra nd o con pragmatismo el
Cia en el
los profesores y
sit ari o de 198 5, en que la movilización de
ver Guillermo Cle-
en Con tra del rector, el mayor (R)
estudiantes ncepción.
o un am pl ío ap oy o en la población de Co
us, tuv
~

es otros CdrgOS
ric
ra r su buen desempeñ
o manteniendo una
insüt Cu1m1- mb ié n pu do mo st
nàndo emre 19 Ta empleo
y 1987 COmO FeCtor delegadlàcãzlfl eâ
dad social al impulsar programas de
dad de Santiagoãã a nlver51- relativa tranquili
icipalidades y del Gobierno regionaL El
a través de las mun

êõâ âíã
general Patrício Serré
también sc mantuvo
pues durante Cinco por largo Lí(-m¡›<›, de ambos factores, pues la dirección militar se en-
.lu'.n';¡livo
años fue inten dente
,
S er mas de la IV Región,
tarde y por Varlos pnm
.
.m-nlm cn Punta Arenas y la defensa de la región está funda-
años s ubsecretarlo
Reg10nal, dependiente de Desarmllu nu-nluln1cr1te en manos de la Marina. Las otras provincias Con
del Mínisterio
del Interior
unlwmudores pertenecientes a la policía uniformada fueron

-
Cuadro IV-3. Permanencia de los
militares como Im upilla (II Región), Chañaral y Huasco (III Región), Limarí

m
intendentes regionales
(a junío de 1988) |I\' chión), Petorca (V Región), Chiloé (X Región), Aysén,

n
\X_ n
Nombre

MG
BG

BG
Eduardo Ibáñez*
Patricío Serré

BG Alejandro
M'
›guel
González*
'

Espmoza *
Región
Fecha

12.82-8.87

ÊZM
1.81-o1 82

02.84-12.86
ma
'
Tíemp°
Íen

Rx
ã\*
meses)
55

43
7
4 .«-m-ral

Ruglón

|
Cuadro
Carrera y Capitán Prat (XI Región).

IV-4. Distribución de gobernadores provinciales (junio 1988)

Proyinda

3
-' -

AcüonjemltÊemo

1
-
Armada

-
FACH

_
íaÃÍOT

_
_

Civiles

M n _
33
MG Roberto Gumard || 3 1 1
- _ 1
_
Metroplítana
BG
'

Marlo Navarrete *
12.80-08.83
28 In 3 - 1
_ ._ 2 _
07-82-02.84
23
IV 3 - - _ _ 2 1
o.3-aa
_

\ V 7 4 - 1
- 1 1
BG Helmut Krauschaar* 11'86'M 16
VI 3 2 _ _. _ _
x
1 \

MG Sergio Badiola* 11.86-05_39


Metropmana
. 16
VII 4 4 - - _ _ _
TC Juan 06.87-05.88
S' '
Emilío Cheyre* 11
VIII 4 2 1
_ _ __ 1
Ig l as MG. Mayor generaL
: ^

BG: Bngadter
'
'

general; TC: Teníente


coronel IX> 2 1
- - _ _ 1

X 5 4 - _ _ 1
_
XI 4 1
_ _ .. 3 ...

XII 4 2 1 1
_ _ __

Metropolitana 6 6 - - _ _ _
TOTAL 51 28 4 2 - 10 7

intendente respectivo, Es interesante de quienes fueron gobernadores,


el análisis
dente de la República. puesto que esta responsabilidad era una función obligada del
De los 50 goberna comandante de regimiento (0 escuela matriz) Correspondien-
dores provinciales
42 eran milítares, en ejercicio en 1986
te. Aproximadamente, la mitad de los oñciales que en junio
d.e los Cuales 28 eran
,

del Ejército
retir0), 12 de Cara
plneros (tres en
(dos e de 1988 tenían el mando de un regimiento (o una escuela)
retir0) dos de Ia Armadn
(uno de éllos en re y fueron gobernadores, y la casi totalidad de estos pertenecían
t1r0), estando
fuera de este nivel
del Estadâ al Ejército. En efect0, de los 27 gobernadores militares -de

un total de 51-, 24 eran oñciales del Ejército con mando


de tropaz un brigadier generaL comandante de la IV División
con sede en Valdivia; cinco tenientes coroneleSM y 18 coman-
dantes del regimiento con asiento en la respectiva capital de
provincia.

205
La importancia de la '
parlicipación de los militares ' '

ano deI pleblsclto


' '

de 1988
nmlro IV l 5 Los generales con cargos pohtlcos en eI
en el Gobierno I
| l

7 W
Edad Promo- ôntb
n....mm Grado Cargo Arma
ción* guedad
La participaciónmilitar en
V

BÕ 53 Muería
Gobierno se acentuó con nm
el mnn V.¡Ionzuela
7 Á
Ministro sec. gral. Presidencia
293
sión del plebiscito de
1988. A Éãã Inglenieros
mediados de ese añ0, el 42 .....l... :;u›hen MG Ministro oo.PP.
ciento de los Comandantes pm r mu
V _

BG Subdesarrollo reglonal
'
52
5 1955 30 Arüuería
de los 64 regimientos 0 tn Iãcrré
WÀ _
existentes en el país eran escuvlns l mmm VmeIa BG Viceministro RR.EE. 50 1958 38 lngenieros
gobernadores de províncías
'

sos), lo que da Cuenta


de la magnitud no solo
(24 m WIW '**““°'a
J MG lmendeme RM
~ 52
1951 4 Telecomunic

la injerencia
Cuantitatíva (l(- MHH WVO MG Intendente I
Reguin 1951 7 Ingenieros
institucional en el poder 22 Cabaueria
polític0, sino tambión nulmul Krauschaar BG Intendente ll Regpp 23 1951
Cualitativa, ya que siempre
se nombró a Cargo de Mumnl Espinoza BG Intendente VI Reglãrn 50 1958 42 Infamería
esas unidadcs
a los oñciales más
destacados. nnnuuo Gualdrax BG Intendente VI| Reglllon 53 1956 26 Amueña
También fue muy alta la participación HInlandro Goñzãlez BG Intendente IX Reglçn 50 1953 41 Infanteria
de los míembros dcl V

Cuerpo de generales del MHI Humaga BG Gobernador VaIdIVIâ 50 1958 39 Amueria


Ejércita Excluyendo al
Chet, al obispo Castrense,
general Pino~ 1952 8 Infantería
<IuhIrdO lbáíéz MG Imendeme VIH Re.g,lon
56
Joaquín Matte, al auditor
I

Eduardo Avello, al director generaL Hq ulnqo Sânchez BG Intendente XI Regllfm 51 1957 33 lngenieria
y de Sanidad,jorge Castr(›,
48 generales, 20 ejercían de sus M"““~ Navarrete BG mtendente XH reglon 54 1957 1 6 Infanteña

Cargos de Cobierno. Estos Salasrüi 53 1956 27 Infantería


teniente general Santiago eran cl Imqo BG Director CNI
Sinclair, Vicecomandante BG Director D¡gederl 54 1954 12 Caballería
Ejército y miembro de enjefe dcl l,.ulos 01ã1a

laklunta de Gobiern0; Sergio M.mue| Concha BG Ministro Economla 55 1959 52 Anmeria


la, ministro secretario
Valenzuc-
1955 18 Cabauería
general de la Presidencia; mnando Hormazábal BG Vicepresidente Codelco 53
Bruno
I

bert, titular de Obras Sic-


Imque géguel Be Presidente Banco Central 50 1958 45 Intendencia
Públicas; Manuel Concha, I

ministro do
Economía; el presidente del Ann cn que salió de Escue|a Militar como subteniente.
Banco CentraL Enrique Ia

el Vicepresidente Seguel; Iu. Ungadier general; MG: Mayor generaL


de Codelc0, Fernando
Hormazábal; el sub-
secretario de Desarrollo
RegionaL Patricio Serré; el
tario de RR.EE., Con subsecre- La alta participación del EjérCIto .en
rango de viceministro, rcelspíníãltlelfiííã
Ernesto Videla; tlc Gobierno también se aprecia examman 0
nueve intendentes, un aasban
gobernad0r, el director de la un CN-
director de la Dígeder. CNI y el tlcstinaciones de aquellos genergleã quc.n()
ocupideran los 30
Para que el Ejércíto go político al momento del plebÊSC1tF>. Sl se Corís
pudiera asumir las nio de 1988,
de gestión política no responsabilidades wcnerales que tenían cargos insztltuaofríales en_]um0
y descuidar las institucionales, 3% de ellos tuvieron participacion p011t1~ca, sea ccí asesores,
sario fue nece-
incrementar el número de .

oñciales. El
Cuerpo de gene- iínegrando el COAJ en los primeros ano§ del en O en
rales aumentó a más
del doble entre 1973 âeegnlgjls
y,hasta
en 1980 y a 54 en 1984, y 1988, de 25 a 40 una posteri0r, como gobernadores,
fase
Cifra que se mantu vo lãtebrían
hasta 1988, para rcctores de alguna universidad.'Algunos tenido una
luego bajar a 49 Como la
Consecuencia de la decisión estrechamente vmcglgda a g PinOChet elneral
Zar a Volver a las de Comen- (tarrera política
funciones tradicionales t ras la derrota en el como edecanes y jefes de 1a. Catsa Ojor e Balleri-
plebiscito del 5 de octubre. ” MlllIÊÍagãâlneqrmo
'
~os un 0 a e ãarím que
'

WL qlllleerrlleíjDãlSedrlIleãsílilemjpo
,

ocupó Cargos políticos, caticínrce


ítlàeosí
sgolo iñterrumpidos por su función de agregado m1 ltar

êã 567
¡.. .u,nuv¡r.w I›I'. l'IN()(iIII'Í'I'
IAA |'¡\R'l'l(lll'/\(Il(,)N l)l". l.()S Ml|,l›l'ARl<IS

en España, destinación que 7777777 H u 7


también tuvo Ballerin0. El
general Roberto Soto, quien era
maynr Tiempo en _Tien_1po

la tercera antigüedad, Aml Año destinaciones destIGnaÊIones de


cstuvu Hnngo Arma Nombre ' * '

doce años y tres meses en Cargos (a›


retlro mIIItares o Ierno
de Gobiern0, que íncluyemn (en años) (b) (en anos) (b)
_

su presidencia en la Conara,
su labor Como intendente '

12 arjos 9
"
mese s 2 años
de ln IKà 43 Inf. Héctor Darrigrandl 1995
VIII Región ›

y rector de la Universidad de Chile. 12 anos 3 meses 2 años 6 meses


siete generales que no
Hubo solo uc 44 Art ' Carlos Parera 1995
' '
alcanzaron un Cargo de Gobiern055, Ii(: Ãõ Inf Óscar Vargas 1995 10 anos 1 mes 4 anos 8 m eses
cn
tanto que tres estuvieron
poco tiempo en dichos Cargos5”. HG W47
- Miguel Sánchez 1996 14 años 9 mese:
Los generales que ocuparon IIG 48 Art.
V

Gustavo Abarzua
'

1996 14 anos 9

m ese -
estos Cargos políticos no se Ca- 1996 meses 14 años
racterizaron por ser los mejores HG 49 Cab. Guillermo Garín
de sus promociones. Ningu~ ?
3 años
1996 anos 9 meses
no de ellos obtuvo primeras antigüedades al egresar
las
IBG 50 Cab. Richard Quaas 11

de la BG 51 Art Ramón Castro 1996 11 años 9 meses 3 años


Escuela Militar, salvo los generales Sergio
.

' -
Badiola (fue la 4“), BG 53 Trans. FIorencio TeJos
-

1996 14 anos 9 m eses


Julio Bravo (7a)
y Raúl Iturriaga (8a). Tiempo promedio 10 años 8 meses 4 años 1 mes
y
.

l›I )
'

M ZÕd e ayO de 988, CIUdOS eI je e de Sa Í


ldad. e aud ÍO ge 9 a Iy e ObSPO CaS t e 59
I |
l

Cuadro Tíempo de destinaciones institucionales


IV-6. ¡l Gde abe u a V a aC Ó del re S a SeIS n eSeS, e ll P 0 ed|0.
y en cargos de Gobierno de
)

lngenle OS e eeCO U CaCO eS a 5 a SPO le


Cab Caballerla Bllndada' Ing
'

los /\ ^r|l||er|a' ln Infamefla


generales de Ejército que en 1988 |

no ocupan cargos en el Gobierno MI'. Mayorgeneral; BGz BrigadiergeneraL


(11 de septiembre 1973-30 de junio
1988)
Hemos calculado el total del personal castrense os
Tiempo en Tiempo ' '
azin caljgs
Gobierno en los distintos mveles super10res, desde m1n1
-
Rango Arma Nombre Año destinaciones (lc
.
destinaciones de ,

. .

retlro .

Ims subsecretarlos hastd p reSIdentes de empresas e corfo


.
mIIItares Goblerno
'
' '
l

MG
=- ,
Roberto Soto

Eeno Guillardwñ
iiâlíreããçñalderón
(en años) (b)_

2 años 6 mesesr

8 años 7 meses
(en añosi)r(_b)_~

12 años 3 meses

6 años 2 meses
u

lmes suma 70 oñciales en servicio acuvo y 18 en


ora,
((~u:dro IV-7). La preeminenCIa del EJerCIto es abrymarcrlliem
_ _

lretlíqFACH
'

11 años 6 meses 3 años 3 meses h que


Ims Armada solo tiene 12; Carab1ner95, tl
la
),
wa%m_gtqn_95:99_ yoãtra 104
6 añqs 9 meses 8 años <l<›s, lo que hace un tota'1 de 113 (52 por C1en o c
Manuel Matas
-

M
14 añpsig meses porque
uv1les (48 por Clent0). El total de cargos es sup erior
' ' ' \ w

BG ArL

15- 1992
12 años 3 meses 2 años 6 meses
211 runos mllltares ocuparon dos o mas
funC10nes, co mo fue en
' '
/ .

16-
-
9 años 7 meses 5 años 2 ' _ l

meses _
. .

BG
1992 12 años 5 meses
(\líector económico en que el mlmstro v1cepr651deÊtedeJe
\

,
2 años 4 meses c . ¡(
BG n esa, n
19
1992 _L1_a@59meses cutivo de Corfo ejerció a51m15m0 la presgienãlàldeSOdedad
3años
BG 20 _úã
y e a
'

del Instltuto de Fomento Pesquero (IFO


TeI.

BG 24 Aurelíano Tello
1992

1992
10

11
añoígmesesãi
años 7 meses
4 años

3 años 2 mesesh
_ Administradora de Créditos de Transporte lelàddañfesacret
_ _
t

BG 25 Jorge Lúcar
ú

BG
1993_ 14 años 9 meses - Ltda.). El ministro de Economía, Manuel Concha,
tam-

bién presidente de la empresa electrlca Pehuenc e y de LAN


.

1993 8 años 8 meses


á 6 años 1 mes
BG
1994 7 años 9 meses
BG
7 años
_ (Ihile“7.

x
Luis Henríquez
14 añümeses - ima,
W . I
BG Renato Fuenzalida
13 años mes
_
La participación de la Armada en el (›ob_1?rr1_ç fue
1 1 año 8 meses m1(:1ñda-
BG Ing.
lo que conñrma que fue un régimen del
BG
8 años 9 meses EJCÃUÊÊÊÊS
'
Patri_
les en ret1r(), uno de los cu ales fue minlstro e
Inf. . .,
11 años 3 meses 3 años 6 meses
BG '

X,h
_
Cab.
3 años 11 años 9 mesÊ C10 Carva a1, y un oñc1a1 en serv1c1o act1vo, que fue
' '
mten d en - ' ' °

BG Art.
7
Enrique López
14 años 9 mes - Le de la Xg Región. Otros marmos ocuparon cargos de
me nor .
i

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17 1r
°\ o\
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°\° °\° õ E
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wlcvzmciaz
_
la dirección del Instituto Antártico Chileno, de-
, ., .
gg
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¡›(-n(llcnte de la ,
CaHCIIIena, y la Gobernaaon de Valparalso.
2
13

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Im dos mlembros de la FACH mcluyen al mtendente
de la
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.
.

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G Rt E gg g gg ê ã
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\ Rvglon y a un subsecretarlo de la cartera de


.
.

g o Transportes y
A d
.
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\

lvlccomumcac10nes. Los cargos del Cuerpo de ÇarabW


meros
. .
.

â Ê Fo F : § â mrrcsponden a gobemadores de zonas en que


°W
.
¡
w la presenaa
É
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,,;

g 8 nlvl
_. ,
lt)erc1to
.
, .

era debll 0 eran Con51derados terrltorlos llmltr


/
.
. - .

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.°_3

Íâ Ê

,

xm 1mportanc1a estrateg1ca.
.
l

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/ - A

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._ N 3 -°

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.2
= Êo 23 La ba a art1c1 ac10n de 0hc1ales de la Fuerza Aerea
z
. . . . , x .

áh E w
,
.
en el .
g_ g g Ê
m (mhlerno fue ConsecuenCIa de Ia dlferenaa de Caracteres
de
. . .
\
.

g v m Ln g y
<Ê ã q

0 ¡›<›(ler entre el general Plnochet t

y el general Lelgh, que cul-


ãg
ã _g
°
fõi
õ 0
g
E ã
mmo . ,
con la
/ , . .

dest1tuc1on de este ultlmo en 1978. Esta ru tura


.

3 ›- l l
l l
â .¡I(rct0
.
,
a los 0ñc1ales de esta rama,
.

c 0 › Ê punto de que un alto al


3 o V V F °3
gêã
S -93 >~
,

numero de generales abandono /


la 1nst1tuc10n en sohdarldad
, . . . . .

=ã mn Lelgh58. Su sucesor, Fernando Matthel, lngreso en laJunta .

oggâ
. . ,
°
m ,,,

Ê 9
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I l l |

Êã 'Íã
W
(lc boblerno con un perñl deblll
tado en relaCIOn a Pmochet,
.
. . . , .

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›<›r lo
| q ue trato de fortalecer su oder ersonal a traves '
de un
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vsulo que resaltaba una CICrta autonomla respec


z o

: g 5 ã ã to del )efe de
.

:9.
u É - P SE ›2 , . .
l

3 ê 8 ~ lastado, or conse u1r una sm mteresarse .

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.

art1c1
I
ac10n
. ,

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t° oñciales de su rama en el Gobierno.


ÊÊÊ Tã
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g 55
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›_°~f

La abundante part1c1pac10n de los oñCIales de EJerCI


./ . . . , .
.

"" U C " aí to en
3 S Rg ._ m ':.$ Êê
g cl Goblerno solo dlsmmu 0 des
. . . , z - ~

ues del leblsc1to del 5 de oc-


3 § ã .=gâã
u U m \__ Lo m
m N ..
g __"
lubre de 1988, Con el ñn de preparar su retorno a los
cuarteles.
â
.E BÍÉÊ ã g
_

La 1nst1tuc10n tomo, medldas que apuntaban a Correglr


_ , , .
. .

m ._
g Êrg Ê E las dls-
êa g ¡
__ N ÊÉÍ Ê
.

lorswnes produc1das por su part1c1pac10 , ,


n polltlca y las nuevas
.
. . . .

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3 < o .-
N áàêêâ
g Jê g
to E c1rcunstanc1as, dlsmlnu endo el cuer 0 de eneral
_
m <o x- 03
_ S m ° qí tu
/
es de 54 a
-

g Êãêãê 49 y llamo a retlro a 13 de ellos 59 ,.

3
._
g N P N Lo ãê ããê
tg m Tamblen se prodUJo una drastlca dlsmlnuaon de los m111-
8 .

g 0 ã ê Lgâ g tares en las 1ntendenc1as


~

. .
.

0= y gobernac10nes, que fueron sust1tu1-


. .
'3
" ¡ ¡
Pi Çg 3
gããê
¡


. .

dos por c1v1les. A Com1enzos de dlCICmbre de 1988 queda


¡
. . .

_ : 3 ban
Eâgêã ã solo 19 de los 39 gobernadores mlhtares . .

w w m que hubo antes del


A
e óêêê9 Ê
2 leblsc1t0
. .

cuatro de los 12 mtendentes m111tares; los demas


,
.
. .

ãâ Ê
3g g_ gã ê fg ã
w w m ¡_U
Cargos fueron ocupados por personahdades c1V1165
locales.
,
ê _ê ê Uã D
íã
Ê ÊÊÊÊ ã
C 3 E = 3
,
Esto ulumo tamblen se exPhca para apoya las
r candldaturas
. .
.
-

ââ â ¡9 cg e gg2â
Líi
. .
.

ã AÂAm oñCIahstas en las prlmeras eleccwnes que se debla -


z .

'" 3egw n reahzar a


ñnes de 1989.
ãí ah
211
La participación política de la Armada .ulnhnrando Con el Ejército para retrasar el
Cumphmlento dehla
~..-nlcncia condenatoria del general
Manuel Contreras a oc 0
-
(“2
Este análisis demuestra la baja participación de oíiciulcs mns dc premdlw
.-
.

de la Armada durante el régimen, lo que se Clebió a divcrsus


factores, entre los que destaca la decisión del almirantejoso
unlverSItarlo
Toribio Merino de que Corporación tuviera una participu
la |.n participación de los militares en el SIStema
Ción puntual en Cl Gobierno y se Concentrara en sus funcioncs
participación 1nst1-
institucionales. En la práctica, la intervención de la Marina sv Una de las manifestaciones de la alta

redujo a apoyar la gestión de Merino en laJunta de Gobiern<›. de GobiernP fue el con-


mrional de las FF.AA. en las tareas

quien ejerció su Cargo con dedicación y esfuerzo, a través (l(~ a trave§ QC recFores
Iml que ejercieron sobre las univerngades
en serv1c19 açtlvo o
oñciales que integraron las Comisiones legislativas y asesorcs «I<-lcgados militares, que fueron ohCIales
de su gabinete. A partir de 1981 fue el presidente de la Junlu vn retiromí Este fue un hecho inédito en
los autorltarlsmos.,
dirección qe 1a§ un1-
de Gobierno, 10 que acentuó esta responsabilidad y le dio unu tlnnde los uniformados no asumieron la
parudarlos de
mayor visibilidad pública. Fue el único miembro de lajumu wrsidades, sino que la entregaron a académic~os
que tuteaba a Pinochet, incluso ante periodistas, con lo quc lus nuevas autoridades. Así
Ocurrió en la Espana de França En
demostraba su Condición de primus imerpares Con este. Merino contrari0, la percepción que umvermdades
las
( lhilc, por el del

fue un colaborador del general Pinochet.


leal <~sluban inñltradas por profesores marXIStas y que sus reçtores
Las buenas relaciones de Merino y Pinochet explican quc |(›s apoyarían, condujo a
que los mihtares, 'desd.e u.n Corimenz.0,
aquel renunciara antes del término del régimen militar, para rcchazaran la propuesta del Consejo Unlver51É2ír10 y
aâumlõ
mstema
permitir que este último pudiera nombrar Como su sucesor en nm ellos directamente las tareas de normalizacwn Éle.1
la Comandancia en _]efe de la Armada a un oficial propuesto universitariow Los nombramientos recayeron
en 0f1c1al.e§ que
por é1. Este fue el almirante Jorge Martínez Buéch, candidato oxhibían algún antecedente académico,
Como .la d1recc1on âe
del agrado de Pinochet, pues conocía a su padre, el general lu Correspondiente escuela
matriz 0 la academla de guerra e
de Ejército Héctor Martínez“°. Martínez Busch prosiguió la po- nlguna de las tres ramas de las FF.AA. .
( _ .

de ñrme lealtad con el Ejército y Pinoch t. La Armada Ocho 11n1ver51dadeã. La Uny


lítica El sistema universitario tenía
preparó un documento muy Crítico del Informe Rettig en mar- largo del pals, la Un1-
vcrsidad de Chile, con ocho sedes a 10
sedes fuelá de
Zo de 1991, a pesar de que era la rama menos involucrada en vcrsidad Técnica del Estado -también ter_1ía
tres Catollcas
los actos de terrorismo de Estado mencionados en el informc Szmtiag0--, la Universidad Austral de Vald1v1a, /las
No faltaron ocasiones en que durante el segundo Gobierno -de Chile, con sede en la CapitaL de Valparalso,.y del Norte,
de la democracia, Martínez Busch expresara su Compromiso mn sede en Antofagasta-, y dos laicas, la UniverSIdad .de C.0,n-
con el régimen militar, destacando su rechazo a la postura del Cepción, creada por la masonería, que
mantuvo su dlrecçlon
Gobierno de pedir la renuncia del general director de Cara~ en forma ininterrumpida hasta el golpe
de Estado, y la UmYep
bineros, Rodolfo Stange, en abril de 1994“'. También fue muy sidad Técnica Federico Santa María,
con sede en Vglpara%so,
Crítico cuando se dio a Conocer el fallo adverso a Chile en el fundada con fondos privados provenientes de un hnanCISta
caso limítrofe Con Argentína relativo a Laguna del Desierto del mismo nombre.
y,
ñnalmente, tuvo posiciones muy duras ante el «Caso Letelier»,

êT2 êTã
Constitución Raúl
micmbm de la Comisión Redactora de la
x
reemplazado
'›<-r|clscn. Este renunc
ió a los dos años, siendo
a (R) juan Enrique Fr
oemmeL que te~
pnr cl capitán de fragat
.
nm un doctorado en Educación nte como rec-
La Universidad de Concep
ción tuvo inicialme
González, pero
u ›r delegado al capitá
n de navío (R) Guillermo
Ejército en retiroz el
coronel (R) Hein-
clospués a oñciales de
0) y el mayor (R) Gui
llermo Clericus
Iirh Rochner (1975-198
de promoción
había sido compañero
(l98()-1986). Este, que
tuvo que renunciar a
<l<rl general Pin
ochet en la Escuela Militar,
estudian-
sición de académicos y
mnsecuencia de la férrea opo
la ciudadanía de la
u-s, respaldada por
importantes sectores de
el Vicerrec-
siendo reemplazado por
mpital de la VIII Región, octubre de
Inr Carlos von Plessing.
Rector electo entre enero y
1990.
l973 y posteriormente
como designado entre 1987 y
tores dele~
Valdivia tuvo tres rec
La Universidad Austral de
Gustavo Du-
Ejércit01 el coronel (R)
gados pertenecientes al que había
puis, el general (R)
Pedro Palacios (1976~1980),
sidente Allen-
sido algunos meses min
istro de Minería del pre
rar al Palacio de La Mo
neda después
de y a quien le tocara ent Fe-
Ferrer (1980-1986).
del deo, el coronel (R) Jaime
bombar y
siguió una políti-
,
rrer, Compañero
de promoción de Pinochet,
as, expulsando a
taria, cerrando escuel
Ca marcadamente autori ó el recha~
profesores y sancionan
do a estudiantes. Esto le gan
la población
zo de la comunidad aca
démica, respaldado por
il que se
dose una huelga estudiant
de Valdivia, desencadenán ención del
prolongó Varias semanas
en 1986 y obligó a la interv
ió ante algunas
Sergio Gaete, que ced
ministro de Educación, por un
egado, reemplazándolo
demandas y alejó al rector del
académico.

âTã
Cuadro IV-8. Los rectores-delegados de '

uni-
¡n-npm~cionó cohesión a la ehte gobemanteâããrat de la
› '
las universidades trad r
icionales, 1973-1986
goyo fun
castrense le da_
las instituciones s,
_

de
_

Umversmad FF.AA. ulml


r
FF.AA. (R)
Tota|
erñrçgo
EeChue
Católica de Chile
4
Ejército

-
À4
-
FACH
1
Ejérçjto

_+_-_7
-
Í
Armada

1
_§A_c+L
ÍL
-_
7r›ectores

77
¡m-ntal al liderazgo de

mm
rmnómica de
Pinochet Y, Ipor u uràl a ortó recursos
superar las diñcultades POlmcaS pro uu
1982-1983.
,ld1:ls
p Or la Crisis
De Concepción - - 2
r_: PÇÍ 1

impor tancia del fac-


- -
1
Sin embargo, n0 se pu ed e exag erar la
Católica de Valparaíso
~ 5 -
3
Este d15-
_

Técnica Federico Santa Marí


a - - - -
57
mr militar en la estabilida d del régimen de Pino chet.
2 Persona1
puso de una amplia y estab le base social de apoyo y de.
De Santiago 2g
(ex UTE) 2 - 1 - - 3
Austral de Valdivia - - 3 -
L
-
7
humcrático político para ocupa r las principales p031ic1_0nesl(/ie
y
- q
- impulsó una dlverSIñgada estrategia de legmmaagn
Del Norte
_r_ 2 1 - 3 ;nll,0 ridad,
TOTAL
6
una SIgnl ñcativa parte de la poblaaon

v contó Con el apoyo d e


1 8 1o 2
Fuentez EI Mercurio, 277
Hoy, La Tercera de Ia Hora Las
y Últimas Noticias
<lcl país, que aceptó su
legitimidad y respglq ó las reformas ec0-
propuesta pr0-
En consecuencia, hacia 1986 nómicas y políticas co.n tenidas en su amb1c1 osar
alizadas en
taban dejando de ser dirigi
las distintas universid
ades es- gramática Estas mí11t1p les bases de poder seran an
das por rectores delega
dos perte- lns capítulos sigu16ntes.
necientes a los institutos
armados, para estar encabezad
rectores designados por
as por
la autoridad política
, per0_ pertene-
cientes a la respectiva com
unidad académica.
De los 27 rectores que hubo ent
re febrero de 1981
to de 1986 en las nue y agos~
vas universidades estatales
surgidas de
las tradicionales, es
decir, universidades reg
ionales e institutos
profesionales, 10 fueron
militares en retiro
los primeros, ocho per y 17 Civiles. Entre
tenecían al Ejército, uno a la Marina
otro a la Aviación. Este y
no fue un Campo de destinaci
oñciales en servicio acti
ón de
v0, algo Comprensible
porque se trata-
ba de entidades de educación
supçrior de limitada capacidad
académica de bajo prestigio
y profesionaL
En este capítulo hemos analizado la participació
n de los
militares en
régimen de Pinochet, mostra
el
ndo los lugares del
sistema político que ocupar
on oficíales de las distintas ramas,
destacando presencia mayoritaria de
la
los miembros del Ejér
cit0. Los uniformad -
os ocuparon múltiples pos
iciones de po-
der, desde lajunta de Gob
ierno hasta los principales Car
autoridad del Gobierno cen gos de
tral y local, incluso en las universi~
dades. Este alto grado de
involucramiento de los uni
formados
en el sistema político le dio
a este una sólida base de
poder, le

êTã 217