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LOS CURANDEROS SON IMPUNES

EN ESTE PAÍS"EN ESPAÑA PARTE


II
Rodrigo Terrasa @rterrasa
Luis Nuñez Villaveirán (Vídeo) @LNvillaveiran

ADVERTENCIA LEER ENTRE LINEAS LO QUE ESTE ARTICULO


QUIERE SEÑALAR, NO ES UN ARTICULO CIENTIFICO , QUE
COMPRUEBE LA FALSEDAD QUE SUPUESTAMENTE ES LA MEDICINA
GERMANICA Y LA BIOCODIFICACION DE ERIC CORBERA. SOLO SON
APRECIACIONES DEL AUTOR DEL DOSSIER.

FUENTE; https://lab.elmundo.es/pseudociencias/legislacion-y-politica.html

Cuatro meses después, en septiembre, la comisión de Sanidad del


Congreso discutía por primera vez en la historia sobre las pseudoterapias,
es decir aquellas prácticas que se ofrecen como actos médicos sin haber
demostrado científicamente su efectividad. El debate fue un fracaso y sólo
salió adelante una condena genérica del Partido Popular que hablaba de
potenciar "la cultura de la prevención" de las enfermedades, de impulsar
campañas para evitar "posibles fraudes y manipulaciones pseudocientíficas"
y de promover, en colaboración con las comunidades autónomas, un mayor
control y vigilancia sobre "falsas actividades curativas"

Según el Observatorio contra las pseudociencias de la Organización Médica


Colegial (OMC), la postura que defendió el partido en el Gobierno "ignora el
papel de los profesionales sanitarios que difunden y practican estas
pseudoterapias a pesar de contravenir sus códigos deontológicos y elude
las responsabilidades ministeriales en la materia, delegando toda la
responsabilidad en las comunidades autónomas".
Pero que existan embaucadores no es preocupante, lo que es preocupante,
como decía Luther King, es el silencio de los buenos

En aquel mismo debate, la proposición no de ley (PNL) de Ciudadanos, la


más agresiva, fue rechazada por 30 votos en contra y cinco a favor. Su
escrito pretendía conseguir que fuesen los profesionales sanitarios quienes
estuviesen obligados a denunciar las "prácticas alejadas de la evidencia
científica que pudieran causar un perjuicio real en la salud directa de los
pacientes". Según el resto de grupos, se trataba de convertir a los médicos
en policías. Según Francisco Igea, de "acabar con la impunidad de los
curanderos".

¿Quedan todavía curanderos en España? "Hay muchos más de los que


pensábamos. Aunque se disfracen de otras cosas, como amantes de la
naturaleza o psicólogos, todavía hay muchos curanderos en España",
explica Igea desde uno de los despachos de Ciudadanos en el Congreso.

P.- ¿Cuál es la situación actual de las pseudociencias en España?

R.- Hay gente que trata tumores con técnicas como la bioneuroemoción,
relacionando la existencia del tumor con conflictos personales o
sentimentales y recomendando a la gente cosas tan sorprendentes como
que te separes de tu marido para curarte un cáncer de mama. Hay otros
que se anuncian vendiendo MMS (suplemento mineral milagroso), que está
prohibido, como una curación contra el cáncer o el sida. Y esa gente va por
la calle, no se oculta, tiene webs, páginas de Facebook y facturan tres
millones de euros con esto. La situación es muy preocupante. La
peculiaridad del caso español es la falta de respuesta legal. Los curanderos
son sorprendentemente impunes en este país. Pero que existan
embaucadores no es preocupante, lo que es preocupante, como decía
Luther King, es el silencio de los buenos.
Toda la respuesta que ha llegado desde el Ministerio de Sanidad es que el asunto
"ocupa y preocupa" al Gobierno de Mariano Rajoy. La Asociación para Proteger al
Enfermo de Terapias Pseudocientíficas APETP ya exigió en enero del año pasado el
cumplimiento estricto de la legislación sanitaria y las obligaciones impuestas por
los artículos 43 y 51 de la Constitución Española, sobre protección de la salud de los
ciudadanos, fomento de una educación sanitaria basada en informaciones veraces y
defensa de consumidores y usuarios. La respuesta del PP ha sido derivar la
responsabilidad a las comunidades autónomas, que tienen la mayor parte de las
competencias en materia de salud.

El modelo está en Valencia. El 24 de julio, la Conselleria de Sanidad de la


Generalitat Valenciana, dirigida por la socialista Carmen Montón, emitía una
instrucción a todos sus departamentos para recordar que la homeopatía está excluida
"específicamente" de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud y
prohibir la promoción o desarrollo de pseudociencias en centros públicos. "Prácticas
sin evidencia científica, que no curan y generan confusión en el paciente", decía
literalmente el texto.

La orden de la Conselleria prohíbe la publicidad o desarrollo en centros públicos de


actividades como la naturopatía, medicina naturista, acupuntura, osteopatía,
quiropraxia, quiromasaje, reflexología, shiatsu, aromaterapia, meditación, oración,
reiki, terapia floral, terapia biomagnética, técnicas de la mente o el yoga, entre
muchas otras.

Además, la "consellera" Montón solicitó por carta a la ministra de Sanidad que


retirase el reconocimiento de la homeopatía como medicamento que le otorga
el Real Decreto Legislativo 1/2015.

La firmeza del PSOE valenciano contrasta con la postura del partido a nivel
nacional. Durante el debate del pasado mes de septiembre, el portavoz de Sanidad
del grupo socialista en el Congreso, Jesús Fernández, médico de profesión y Máster
en Salud Pública y Administración Sanitaria en la Universidad de Pittsburgh (USA),
defendió lo que llamó "terapias alternativas". Dijo que la medicina científica
también comete "errores" y aseguró que "no se puede exigir el mismo nivel de
evidencia científica a terapias [las llamadas alternativas] que en su mayor parte son
inocuas"

Volvemos al despacho de Francisco Igea: "Desde luego estamos más de acuerdo con
Montón que con su portavoz en el Congreso. Es elemental. Hay quien maneja el
discurso de que estas terapias son inocuas. Lo son hasta que tienes una otitis y, como
no la tratas, va a más, se perfora el tímpano, tienes una meningitis y te mueres. ¿Qué
te ha matado? ¿La infección o la ausencia de tratamiento? Que algo no sea tóxico no
significa que sea inocuo".

Días después de la intervención de Jesús Fernández en el Congreso, el PSOE


rectificó sus declaraciones con un artículo firmado por la secretaria de Sanidad del
partido, Luisa Carcedo, y por el secretario de Ciencia, Francisco Polo. "El Partido
Socialista ha sido, es y va a seguir siendo el partido de la ciencia", decía su texto.
"Nuestras raíces nos mantienen firmes en los principios de la Ilustración, en nuestra
historia está el haber construido un Sistema Nacional de Sanidad basado en la
evidencia y nuestra visión de futuro pasa, como no puede ser de otra manera, por el
conocimiento científico", recalca.

No siempre ha sido así. En el año 2009, el PSOE planteó una PNL para que la
medicina homeopática fuera tratada "como lo que es, medicina". Y 20 años antes, en
1989, también el Partido Socialista instó al Gobierno a regular "el uso de las técnicas
terapéuticas de homeopatía y acupuntura".

Lo sorprendente, sobre todo en la izquierda, es que gente que ha sido


favorable al conocimiento de repente se ha separado de la ciencia. Somos
pluricientíficos como somos plurinacionales

¿A qué se deben los titubeos del PSOE en esta materia? ¿Quita votos posicionarse
en contra de las pseudociencias? Para Francisco Igea está claro que sí: "Lo
sorprendente, sobre todo en el terreno de la izquierda, es que gente que ha sido
favorable al conocimiento, al progreso, de repente se ha separado de la ciencia. La
izquierda ha entrado en esto, como en otros temas, en el terreno de la magia. Y
ahora somos pluricientíficos como somos plurinacionales".

El escritor y periodista mexicano Mauricio-José Schwarz ha publicado este año un


libro titulado La izquierda feng-shui. Cuando la ciencia y la razón dejaron de ser
progres, en el que denuncia lo que se conoce como izquierda magufa, "aquella que
en un momento dado renuncia a la idea de que el universo es natural, material,
cognoscible, y empieza a atacar a la ciencia, a creer en pseudociencias, misticismos,
esoterismos y en pensamientos posmodernos".

Hablamos del PSOE pero también de Podemos. Cuando nació el partido de Iglesias
y Errejón, brotaron a su alrededor toda suerte de "paracírculos" esotéricos. No eran
círculos oficiales, pero ahí estaba Podemos Homeopatía porque "lo natural es poder
elegir y la homeopatía es democracia", Podemos Terapias Naturales para reclamar
su inclusión en el sistema público de salud y hasta Podemos Chemtrails, un "grupo
de estudio" en torno a la teoría conspiranoica que mantiene que las estelas que dejan
los aviones en el cielo son realmente productos químicos que nos están fumigando a
todos. Existe incluso una cuenta en Twitter de Podemos Tarot que proclama que
"empleando los recursos astrales y sobrenaturales también podemos cambiar el
mundo".

El científico Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. | David S. Bustamante

Pablo Echenique, secretario de organización de Podemos, ha rechazado hablar con


EL MUNDO sobre este asunto en plena crisis catalana, pero en una entrevista con
Materia en el año 2014, el político, científico titular en el Instituto de Química Física
Rocasolano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), admitía la
deriva "anticientífica" de buena parte de la izquierda española. "Yo creo que la gente
que no forma parte del sistema científico percibe a la ciencia como parte del sistema,
como si fuera la banca. No ven cómo operamos los científicos en este país, con
bastante libertad y no tutelados por poderes económicos. Como la gente de fuera no
lo sabe, piensan que forma parte del enemigo, del sistema económico que está
montado. Por eso rechazan la autoridad de la ciencia de la misma forma que
rechazan la autoridad del Fondo Monetario Internacional".

Antes era propio de gente con niveles bajos de formación pero ahora no es
así. Ya no hay una relación directa. Ni en España ni en el resto del mundo

El texto oficial que fija la posición del área de Políticas Científicas del Consejo
Ciudadano Estatal de Podemos respecto a las pseudoterapias habla justo de eso, de
la distancia que separa a la ciencia de la población, "a veces tan grande que la gente
busca en otros lugares formas de conocimiento que sean más accesibles y amables".
Podemos censura la "conversión de la ciencia en un mercado" y "los intentos de la
política neoliberal por convertirla en un producto más de sus juegos financieros". Su
texto aboga, en definitiva, por la "humanización de la medicina", por promover "el
uso de la medicina narrativa y la escucha atenta", pero deja clara la "total oposición"
del partido al empleo de terapias cuya validez no haya sido testada científicamente y
a su financiación por parte del Estado.

¿Está vinculada la creencia en la eficacia de este tipo de terapias a nuestra ideología


o al nivel socioeconómico de los ciudadanos? "Antes era más propio de gente con
niveles bajos de formación o socioeconómicos pero ahora no es así. Ya no hay una
relación directa. Ni en España ni en el resto del mundo", aclara Francisco Igea. "Está
ocurriendo en Europa y en EEUU que los movimientos antivacunas tienen más éxito
entre capas altas de la sociedad. Es algo novedoso. A veces cuando las cosas se
complican y hay situaciones de crisis y la sociedad no sabe hacia dónde va, siempre
surge la magia. Las soluciones mágicas, también en política, tienen una ventaja, y es
que son más fáciles de creer, más fáciles de vender".

Este año, la Fundación Española para la Ciencia y la


Tecnología (FECYT) preguntaba por primera vez en su Encuesta de Percepción
Social de la Ciencia sobre las pseudociencias. Los resultados dicen que casi el 60%
de los españoles confía mucho, bastante o algo en la acupuntura y que el 52,7%
confía en los productos homeopáticos. Además, los ciudadanos con mayor nivel de
estudios confían más que la media en estas prácticas.

Un estudio elaborado el año pasado por el laboratorio farmacéutico Boiron,


una de las multinacionales de la homeopatía, decía también que eran los
catalanes los españoles que más creían en sus productos. El 43% de los
catalanes admitía haber tomado medicamentos homeopáticos o habérselos
dado a sus hijos en alguna ocasión frente al 32% de la media española.
En el año 2013, antes de que el llamado procés lo eclipsara todo, ERC
reclamó en el Congreso la regulación de las "terapias naturales". Entonces
no estaba Gabriel Rufián y fue la diputada Teresa Jordà la que dijo: "Si en
lugar de un problema de cadera, el Rey [Juan Carlos I] tuviera un problema
de hemorroides, le recomendaríamos que en lugar de traer a un médico del
extranjero para una operación quirúrgica se tratara mediante acupuntura o
lo hiciera mediante homeopatía, que es igualmente eficaz y más barato".

¿Cómo se combate legalmente la proliferación de estas pseudoterapias?


"Nosotros creemos que hay armas legales suficientes, lo que falta es
protocolo e intención, que sí existen en el caso de la violencia infantil o el
maltrato", dice Francisco Igea. "Algo que permita actuar a los médicos, que
son los que conocen la existencia del delito y no tienen la implicación del
paciente".

Dejamos al diputado Igea y hablamos por último con el doctor Igea.

P.- ¿Qué es lo más sorprendente que ha visto usted en su ejercicio como


médico?

R.- No se puede hacer buena medicina si no te pones en el lugar del que


está en la camilla mirando al fluorescente. Y, después de 25 años dando
malas noticias a gente desesperada, nada me irrita más que ver cómo a esa
gente se le estafa aprovechando su situación de debilidad, por puro afán
económico... Por eso creo que cuando en una consulta un enfermo
oncológico te cuenta que hay un señor que le ha dicho que tomando
jengibre o zumo de papayas se va a curar un cáncer, el médico, a parte de
convencerle de que esta no es una buena idea, tendría que irse a la Fiscalía
y denunciar.

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