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Miércoles, 4 de septiembre de 2019

ESTAMPA CAUDETANA.
COMIENZA LA FIESTA.

En todos los pueblos y ciudades se convoca a la gente a escuchar el PREGÓN DE FIESTAS que
siempre concluye con "QUEDAN INAUGURADAS LAS FIESTAS DE..."
Aquí en Caudete, no. No, porque son especiales, pues desde tiempo inveterado, me dice
Antonio Consejero Rodríguez, Presidente de La Asociación "Amigos de La Historia Caudetana",
en Caudete existe una Asociación "AMIGOS DEL PALO" que se encarga de algo tan
simpático cómo es el avisar a las gentes del lugar y aquellos otros que van de paso que están
a punto de comenzar las fiestas de la villa de la Real Villa de Caudete y esto lo hacemos
levantando cada miércoles y cada sábado previos al día 3 de septiembre un palo de pino que
había sido seleccionado en la pinada del Santuario de Nuestra Señora la Virgen de
Gracia. Consiste ya te lo he dicho en otras ocasiones en ir levantando cada sábado y cada
miércoles un poco del palo hasta que el sábado anterior al día 3 de septiembre anterior al día
3 queda totalmente levantado encima de la Torre de la parroquia de Santa Catalina.
Al llegar el día 3 los de la Asociación de El Palo convocan a todos sus socios a una cena de
bocadillo de sobaquillo a la que invitan a sus familiares y amigos. Ayer me comunicaron que
nos sentamos a la mesa 227 comensales. El derecho a una silla estaba tasado en 3,00 € que
cada uno de los asistentes debería pagar, además de llevarse su propia cena, con objeto de
allegar caudales para poder sufragar los gastos que lleva consigo la gran y popular fiesta de El
Palo consistente, como ya sabes, en cenar amigablemente compartiendo velada y
departiendo con gentes, familiares, amigos o no, un rato mientras se degusta un bocata que
se trae preparado de casa.
Mi bocata.
En el precio de la silla va incluida la bebida: zumos, agua, cerveza o vino. Yo bebí vino. Tiempo
hubo en que la fiesta atravesó momentos de dificultad extrema, pero fueron solventados por
la firme vocación o dedicación de unos prohombres del lugar que sirvieron de eslabones
entre tiempos pretéritos y la de los nuevos tiempos. Estos años de atrás se les dedicó un
homenaje en una cena. Uno de ellos fue Miguel, el sacristán, hijo de aquel sacristan Manuel
Gil, que, gracias a su arrojo e intrepidez, salvó de la quema la documentación de siglos de la
historia de este pueblo que se guardaba en los archivos parroquiales así como gran cantidad
de elementos de culto e imágenes cosa que hizo emparedándolas en la cueva de su casa, de
manera que, por más que registraron, no dieron con ellos y, sobre todo, el preservar a las
Formas Consagradas, a Cristo Sacramentado, de su incineración guardándolas en su
dormitorio donde levantaron una baldosa y, en el hueco, las depositaron. Al día de la
fecha están como cuando fueron depositadas, incorruptas.
Toda la tarde estuvieron muy atareados los miembros de la Asociación del Palo preparando la
sin par Plaza de la Iglesia para acoger a los muchísimos comensales que nos dimos cita para dar
buena cuenta de la cena de sobaquillo. Yo tuve suerte porque varios de los miembros de la
Asociación me invitaron a participar del evento, al frente de los cuales, el primero de todos, en
tiempo y forma, fue su presidente Juan Manuel Requena. Me había dicho:
- "déjate caer sobre las 9 porque entre las 21,00 y las 21,15 dará comienzo el festín con el que
se abrirán los fastos que terminarán con el izado de la BANDERA NACIONAL"
Y allí me presenté a las 21,00 horas para no faltar a la cita en la Plaza de La Iglesia, lugar
emblemático de Caudete donde los haya, junto con la Plaza del Carmen. Era un hervidero de
caudetanos que habían escuchado la llamada de la Asociación de El Palo para que les
acompañaran y asistieran al pasacalles, música izado de bandera y castillos de fuegos
artificiales.

Daba gusto ver la plaza, Caudete entero se había metido en ella.


En el momento de prender la chispa al reguero de pólvora que subiría hasta lo alto de la torre
prendiendo, a su vez, la pólvora en ventanas de las campanas y en la cornisa, no cabía ni un
alfiler.

Habían terminado su recorrido por el pueblo los miembros de la Sociedad de El Palo


acompañados por las alegres notas de la banda del pueblo Amigos de la Música cuando
faltaban cinco minutos para las doce de la noche. Cinco minutos después, la nieta más
pequeñica de Antonio Conejero Rodríguez, de nombre GRACIA, prendía la mecha.
Poco después un muchacho que se inicia en eso de izar la Bandera bajo las indicaciones de su
padre, la levantaba. La suave brisa que se movía en las alturas la flameaba dando a conocer a
todo el pueblo que LAS FIESTAS DE LA REAL VILLA DE CAUDETE DEL AÑO DE GRACIA ECHABAN
A ANDAR.

Recibe mi saludo, mis

¡¡¡¡¡¡BUENOS DÍAS!!!!!!
4.9.2019. Miércoles. P. Alfonso Herrera Serrano, Carmelita

Publicado por HISTORIACAUDETANA en miércoles, septiembre 04, 2019