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TIPS PARA SER MAS CONFIADOS

Por muy preparados que estemos, la vida nos pone constantemente a


prueba.

Quizás tengamos que impartir una ponencia delante de una multitud,


lleguemos a la entrevista final en un proceso de selección o
debamos presentar nuestro proyecto delante de un grupo de
inversionistas. La cuestión es que, por mucho que nos preparemos, no
podemos evitar que los nervios y la ansiedad nos invadan.

Es normal. Nuestra mente está programada para interpretar como


amenazas casi todas aquellas situaciones que puedan condicionar nuestro
futuro. Cada vez que salimos de nuestra zona de confort y nos
enfrentamos a un reto al que no estamos acostumbrados, nuestro
cuerpo reacciona intentando detenernos.

La forma cómo vivamos esa sensación determinará nuestro éxito.


Hay personas que son capaces de normalizarla, mientras que a otras les
bloquea por completo y les impide luchar por lo que quieren.

La ciencia lleva años investigando por qué ciertas personas sucumben


frente la incerteza y otras siguen adelante con tesón. Si alguna vez has
sentido que te faltaba confianza o has dejado escapar alguna oportunidad
por culpa de ello, aquí tienes cinco claves que te ayudarán a sentirte más
seguro de ti la próxima vez.

1. Utiliza una pose de poder durante dos minutos


Varias investigaciones han demostrado que la comunicación entre tu
mente y tu cuerpo no es unidireccional, sino que tiene dos sentidos.
Cuando estás triste, tu cuerpo lo refleja encogiendo los hombros y
mostrando una expresión abatida, pero si adoptas esa misma postura
cuando no estás triste, poco a poco te irás sintiendo más apenado.

Es una especie de lógica retroactiva. Tu mente detecta que tu cuerpo está


expresando una determinada emoción, así que para ser congruente
empieza a entrar en ese mismo estado emocional.

Afortunadamente, puedes utilizar este fenómeno a tu favor. La Dra. Amy


Cuddy observó que mantener durante dos minutos una postura de
confianza, hinchando el pecho, levantando el mentón, y apoyando las
manos en la cintura, era capaz de reducir en un 25% los niveles de
cortisol, la hormona del estrés y ansiedad.

Encuentra un lugar privado para mantener esta postura durante un par de


minutos antes de tu próximo reto y te sentirás inmediatamente más
confiado.

2. Recuerda antes tus éxitos


En un experimento realizado entre varias universidades (Lammers J. et
al., 2013) se observó que aquellos candidatos que recordaban algún
éxito del que estuvieran especialmente orgullosos antes de enfrentarse a
un reto (en ese caso se trataba de una entrevista de trabajo) lograban
causar una mejor impresión que aquellos que no lo hacían.

La próxima vez que te sientas desconfiado o intranquilo, trae a tu mente


un éxito del que estés especialmente orgulloso. Aumentarás tu seguridad
en ti mismo.

3. Reinterpreta tu ansiedad como entusiasmo


¿Por qué algunas personas, frente la misma situación, se sienten
pletóricas mientras otras se sienten ansiosas?

Piensa en tirarte en paracaídas o hacer una presentación en público, por


ejemplo. Seguro que conoces personas capaces de disfrutar en ambas
situaciones y que incluso intentan provocarlas. ¿Dónde está su secreto?

La clave está en que ambas sensaciones están causadas por la misma


sustancia: la adrenalina. Sin embargo, la forma como interpretamos cada
situación determina el efecto que la adrenalina tendrá sobre nosotros.
Cuando anticipamos un final feliz, nos embarga la emoción. Si
imaginamos que algo malo nos va a ocurrir, nos invade la ansiedad.

En un experimento realizado por la Universidad de Harvard, los autores


sometieron a los participantes a situaciones capaces de provocar mucha
ansiedad, como cantar en público o hacer una presentación frente una
audiencia. Sin embargo, aquellos participantes que antes de antes de
empezar cada prueba repitieron en voz alta “estoy entusiasmado”,
consiguieron mejores puntuaciones.
Empieza a reformular tu ansiedad como si fuera entusiasmo y te sentirás
mucho menos preocupado.

4. Reconoce tus emociones en voz alta


Si a pesar de estos tres primeros consejos no logras sentirte más
confiado, no te preocupes. En este caso, lo mejor es que reconozcas tus
verdaderas emociones porque en un estudio se demostró que nombrar en
voz alta tu estado emocional real puede reducir la intensidad de esa
misma emoción (Kircanski K. et al., 2012).

Si tuvieras que subirte encima de un escenario para realizar una


ponencia, podrías reconocer frente el público que estás abrumado por el
gran número de asistentes, o admitir que te sientes nervioso frente el
evaluador en una entrevista de trabajo. De esta forma te estarías quitando
la presión de tener que ocultar tu ansiedad, reducirías su intensidad y
permitirías que los demás te perdonasen tus errores al empatizar contigo.

5. Trátate como un amigo


¿Te has dado cuenta de que somos mucho más duros con nosotros
mismos que con nuestros amigos? Cuando fracasamos solemos
criticarnos con dureza, mientras que cuando un amigo nos cuenta un
fracaso le consolamos y le intentamos quitar importancia.

Esta estrategia es el eje central de la autocompasión, una nueva forma de


autoestima que está revolucionando la comunidad científica gracias a sus
excelentes resultados para reducir la ansiedad y depresión.

En lugar de añadir presión cuando las cosas van mal, la autocompasión


apuesta por quitarla. Cuando todo lo anterior fracase y no consigas
reducir tu ansiedad o cometas un error, perdónate y usa palabras de
apoyo contigo de la misma manera como lo harías con un amigo. De esta
forma te reconfortarás lo suficiente para volver a intentarlo en lugar de
castigarte por tus equivocaciones.

Empieza a usar estas estrategias de eficacia demostrada y te darás cuenta


de que tienes más capacidad para reducir tu ansiedad y sentirte más
confiado de la que crees