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BIOMOLÉCULAS

Lo primero que hay que conocer, antes de entrar de lleno en


el establecimiento del significado del término biomoléculas,
es su origen etimológico. En este caso, podemos decir que es
fruto de la suma de dos componentes claramente
delimitados:
-El sustantivo griego “bios”, que puede traducirse como
“vida”.
-La palabra latina molécula. Esta es el resultado de la unión
del nombre “moles”, que es equivalente a “masa”, y el sufijo
latino “-culum”, que se usa para indicar “herramienta o
instrumento”.
Se conoce como biomoléculas a aquellas moléculas que
constituyen a los organismos vivos. Una molécula, por su parte, es la unidad más pequeña de una
sustancia que mantiene sus propiedades químicas.
El oxígeno, el hidrógeno, el carbono, el nitrógeno, el azufre y el fósforo son los bioelementos (los
elementos químicos que necesita un ser vivo para desarrollarse con normalidad) más comunes de
las biomoléculas. Estos elementos químicos posibilitan que se establezcan enlaces covalentes y
múltiples, permiten que los átomos de carbono desarrollen esqueletos tridimensionales y dan
lugar a múltiples grupos funcionales.
Otros datos interesantes acerca de las biomoléculas son las siguientes:
-Tienen su origen en la primera mitad del siglo XX. Y es que fue en el año 1922 cuando el científico
ruso Aleksandr I. Oparin dio a conocer su teoría sobre el origen del mundo y también de las
primeras biomoléculas. Se trataba de un biólogo y químico que utilizó sus conocimientos de
geología e incluso de astronomía para desarrollar su hipótesis, que ha sido un pilar básico dentro
de la ciencia.
-Si se tiene en cuenta lo que es el grado de complejidad de la estructura de las biomoléculas hay
cuatro tipos diferentes: los intermediarios metabólicos, las macromoléculas, las precursoras y las
unidades estructurales.
-Numerosas son las funciones que tienen las biomoléculas y que les hacen ser esenciales en la vida
del ser humano. Así, pueden desde permitir el correcto funcionamiento de los órganos de aquel
como mejorar la defensa del organismo pasando por conseguir que este tenga la energía necesaria
para el día a día.
Las biomoléculas pueden dividirse en orgánicas e inorgánicas. Las biomoléculas orgánicas
disponen de una estructura cuya base es el carbono y son sintetizadas por los organismos vivos.
Las proteínas, las vitaminas, los carbohidratos, los lípidos y los ácidos nucleicos son biomoléculas
orgánicas.
Las biomoléculas inorgánicas, por su parte, están presentes tanto en los organismos con vida
como en los elementos inertes que resultan necesarios para la subsistencia. El agua (H2O) es un
ejemplo de biomolécula inorgánica.
Se denominan metabolitos primarios a las biomoléculas que participan en procesos vitales
esenciales. La ribosa, la glucosa, las vitaminas B y la fructosa están entre los principales
metabolitos primarios.
Los metabolitos secundarios, por otro lado, proceden de las biomoléculas que forman parte de los
metabolitos primarios, desarrollando funciones que complementan a las esenciales. Entre ellos
podemos nombrar a los alcaloides, los terpenos y los policétidos. Puede decirse que los
metabolitos secundarios son compuestos orgánicos que el organismo sintetiza y que no son
fundamentales en el desarrollo y la reproducción.

TIPOS DE BIOMOLECULAS
Existen cuatro tipo de biomoléculas: los carbohidratos, los lípidos, las proteínas, y ácidos
nucleicos.
Carbohidratos: son moléculas solubles en agua. Están integradas por Carbono, Hidrógeno y
Oxigeno. de acuerdo a su numero de moléculas los carbohidratos se dividen en 3 grupos:
monosacáridos, disacáridos, polisacáridos.
Monosacáridos: Se distinguen por tener una sola molécula, ej: fructuosa (azucar natural de las
frutas) y glucosa (sangre)
Disacáridos: se forman a partir de la union de dos monosacáridos (sacarosa "azúcar común" y
lactosas).
Polisacáridos: unión de tres o mas monosacáridos (almidon y glucogeno "energia de reserva para
los organismos"
los lipidos: formados por un ácido graso + alcohol, tienen cadenas muy grandes de átomos y
carbono se encuentran en estados sólidos o líquidos, solo pueden disolverse en el éter o alcohol.
los lipidos constituyen energia de reserva y forman las membranas de la célula, en algunos casos
funcionan como vitaminas y hormonas. se divide en cuatro grandes grupos:
lipidos con función energética: son sustancias de reserva energética y se encuentran en forma de
grasas
lipidos con función estructural: conforman las
membranas de todas las células. se les llama
fosfolipidos
lipidos de función hormonal: ayudar a regular el
funcionamiento de los organismos, reciben también el
nombre de esteroides
lipidos con función vitaminica: proporcionan
sustancias para el crecimiento de los seres vivos
(vitamina A, D y K)
Las proteínas: Realizan múltiples funciones, están
constituidas por los elementos carbono (C) +
Hidrógeno (H)+ oxigeno(O)+ Nitrógeno (N) contienen
aminoácidos esenciales, existen 20 aminoácidos esenciales disponibles las cuales se combinan
para formar las diferentes proteínas. según su función
las proteínas se clasifican en 6 grandes grupos:
Proteínas estructurales: Forman parte del cuerpo o
estructura de los seres vivos (Keratina).
Proteínas hormonales: Regulan y controlan algunas
funciones de los seres vivos (Insulina).
Proteínas de defensa: Atacan y destruyen a los
microorganismos que entran al cuerpo se le llaman
Anticuerpos (Glóbulos Blancos).
Proteínas de transporte: Transportan sustancias y
moléculas a través de la sangre o de las membranas
(Hemoglobina).
Proteínas de acción enzimática: Aceleran las reacciones
químicas que tienen lugar en los organismos

En la naturaleza existen solo dos tipos de ácidos nucleicos: El ADN (ácido desoxirribonucleico) y el
ARN (ácido ribonucleico) y están presentes en todas las células.

Los ácidos nucleicos tienen al menos dos funciones: trasmitir las características hereditarias de
una generación a la siguiente y dirigir la síntesis de proteínas específicas.
Tanto la molécula de ARN como la molécula de ADN tienen una estructura de forma helicoidal.
Químicamente, estos ácidos están formados, como dijimos, por unidades llamadas nucleótidos:
cada nucleótido a su vez, está formado por tres tipos de compuestos:
1. Una pentosa o azúcar de cinco carbonos: se conocen dos tipos de pentosas que forman parte de
los nucleótidos, la ribosa y la desoxirribosa, esta
última se diferencia de la primera por que le falta
un oxígeno y de allí su nombre. El ADN sólo tiene
desoxirribosa y el ARN tiene sólo ribosa, y de la
pentosa que llevan se ha derivado su nombre, ácido
desoxirribonucleico y ácido ribonucleico,
respectivamente.

2. Una base nitrogenada: que son compuestos anillados que contienen


nitrógeno. Se pueden identificar cinco de ellas: adenina, guanina,
citosina, uracilo y timina.
3. Un radical fosfato: es derivado del ácido fosfórico (H3PO4-).

El Ácido Desoxirribonucleico o ADN (en inglés DNA) contiene la información


genética de todos los seres vivos

Cada especie viviente tiene su propio ADN y en los humanos es esta cadena
la que determina las características individuales, desde el color de los ojos y el
talento musical hasta la propensión a determinadas enfermedades.

Es como el código de barra de todos los organismos vivos que existen en la


tierra, que está formado por segmentos llamados genes.

Ácido Ribonucleico (ARN): El “ayudante” del ADN

Ácido nucleico formado por nucleótidos en los que el azúcar es ribosa, y las bases nitrogenadas
son adenina, uracilo, citosina y guanina. Actúa como intermediario y complemento de las
instrucciones genéticas codificadas en el ADN.

Transcripción o síntesis a ARN

Básicamente, la relación entre el ADN, el ARN y las proteínas se desarrolla como un flujo de
actividad celular. Dicho flujo, que hoy constituye el dogma central de la biología molecular,
podríamos graficarlo así:

ADN --------> ARN ----------------> PROTEINAS

replicación --> transcripción --> traducción

Descriptivamente, diremos que el ADN dirige su propia replicación y su transcripción o síntesis a


ARN el cual a su vez dirige su traducción a proteínas.

Para mayor comprensión, el proceso de síntesis de ARN o transcripción, consiste en hacer una
copia complementaria de un trozo de ADN. El ARN se diferencia estructuralmente del ADN en el
azúcar, que es la ribosa y en una base, el uracilo, que reemplaza a la timina. Además el ARN es una
cadena sencilla.

BIOMOLECULAS CLASIFICACION Y FUNCIONES PRINCIPALES


Las biomoléculas son moléculas que se generan en los seres vivos. El prefijo “bio” significa vida;
por lo tanto, una biomolécula es un molécula producida por un ser vivo. Los seres vivos están
formados por distintos tipos de moléculas que llevan a cabo diversas funciones necesarias para la
vida.

En la naturaleza existen sistemas bióticos (vivos) y abióticos (no vivos) los cuales
interactúan y, en algunos casos, intercambian elementos. Una característica que tienen en
común todos los seres vivos es que son orgánicos, lo cual significa que sus moléculas
constituyentes están formadas por átomos de carbono.
Las biomoléculas también tienen en común otros átomos además del carbono. Estos
átomos incluyen el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, el fósforo y el azufre,
principalmente. A estos elementos también se les denomina bioelementos porque son el
componente principal de las moléculas biológicas.
No obstante, existen otros átomos que también están presentes en algunas biomoléculas,
aunque en menor cantidad. Estos son generalmente iones metálicos como el potasio, el
sodio, el hierro y el magnesio, entre otros. Por consiguiente, las biomoléculas pueden ser
de dos tipos: orgánicas o inorgánicas.
Así, los organismos están formados por muchos tipos de moléculas a base de carbono, por
ejemplo: azúcares, grasas, proteínas y los ácidos nucleicos. No obstante, existen otros
compuestos que también son a base de carbono y que no forman parte de las
biomoléculas.
Estas moléculas que contienen carbono pero que no se encuentran en sistemas biológicos
se pueden encontrar en la corteza terrestre, en lagos, mares y océanos, y en la atmósfera.
El movimiento de estos elementos en la naturaleza está descrito en lo que se conoce
como ciclos biogeoquímicos.
Se piensa que estas moléculas orgánicas simples que se encuentran en la naturaleza
fueron las que dieron lugar a las biomoléculas más complejas que forman parte de la
estructura fundamental para la vida: la célula. Lo anterior es lo que se conoce como la
teoría de la síntesis abiótica.

CLASIFICACION Y FUNCIONES DE LAS BIOMOLECULAS

Las biomoléculas son diversas en tamaño y estructura, lo que les confiere características
únicas para el desempeño de las distintas funciones necesarias para la vida. Así, las
biomoléculas actúan como almacenamiento de información, fuente de energía, soporte,
metabolismo celular, entre otros.
Las biomoléculas se pueden clasificar en dos grandes grupos, basándose en la presencia o
ausencia de átomos de carbono.
Biomoléculas inorgánicas
Son todas aquellas moléculas que están presentes en los seres vivos y que no contienen
carbono en su estructura molecular. Las moléculas inorgánicas también pueden
encontrarse en otros sistemas (no vivos) de la naturaleza.

Los tipos de biomoléculas inorgánicas son los siguientes:


Agua
Es el componente principal y fundamental de los seres vivos, es una molécula formada por
un átomo de oxígeno unido a dos átomos de hidrógeno. El agua es esencial para la
existencia de la vida y es la biomolécula más común.
Entre el 50 y el 95 % del peso de cualquier ser vivo es agua, ya que es necesaria para llevar
a cabo varias funciones importantes, como la regulación térmica y el transporte de
sustancias.
Sales minerales
Son moléculas simples formadas por átomos con carga opuesta que se separan
completamente en el agua. Por ejemplo: el cloruro de sodio, formado por un átomo de
cloro (cargado negativamente) y un átomo de sodio (cargado positivamente).
Las sales minerales participan en la formación de estructuras rígidas, como los huesos de
los vertebrados o el exoesqueleto de los invertebrados. Estas biomoléculas inorgánicas
también son necesarias para llevar a cabo muchas funciones celulares importantes.
Gases
Son moléculas que se encuentran en forma de gas. Son fundamentales para la respiración
de los animales y la fotosíntesis en las plantas.
Ejemplos de estos gases son: el oxígeno molecular, formado por dos átomos de oxígeno
unidos entre sí; y el dióxido de carbono, formado por un átomo de carbono unido a dos
átomos de oxígeno. Ambas biomoléculas participan en el intercambio gaseoso que
realizan los seres vivos con su ambiente.
Biomoléculas orgánicas
Las biomoléculas orgánicas son aquellas moléculas que contienen átomos de carbono en
su estructura. Las moléculas orgánicas también se pueden encontrar distribuidas en la
naturaleza formando parte de sistemas no vivos, y constituyen lo que se conoce como
biomasa.
Los tipos de biomoléculas orgánicas son los siguientes:
Carbohidratos
Los carbohidratos son probablemente las sustancias orgánicas más abundantes y
extendidas en la naturaleza, y son componentes esenciales de todos los seres vivos.
Los carbohidratos son producidos por las plantas verdes a partir del dióxido de carbono y
el agua durante el proceso de fotosíntesis.
Estas biomoléculas están formados fundamentalmente por átomos de carbono, hidrógeno
y oxígeno. También se les conoce como hidratos de carbono o sacáridos, y funcionan
como fuentes de energía y como componentes estructurales de los organismos.
– Monosacáridos
Los monosacáridos son los carbohidratos más simples y a menudo se llaman azúcares
simples. Son los bloques de construcción elementales a partir de los cuales se forman
todos los carbohidratos más grandes.

Los monosacáridos tienen la fórmula molecular general (CH2O)n, donde n puede ser 3, 5 o
6. Así, los monosacáridos se pueden clasificar según el número de átomos de carbono
presentes en la molécula:

Si n = 3, la moléculas es una triosa. Por ejemplo: el gliceraldehído.


Si n = 5, la molécula es una pentosa. Por ejemplo: la ribosa y la desoxirribosa.
Si n = 6, la molécula es una hexosa. Por ejemplo: la fructosa, la glucosa y la galactosa.
Las pentosas y las hexosas pueden existir en dos formas: cíclicas y no cíclicas. En la forma
no cíclica sus estructurales moleculares muestran dos grupos funcionales: un grupo
aldehído o un grupo cetona.
Los monosacáridos que contienen el grupo aldehído se denominan aldosas, y los que
tienen un grupo cetona se llaman cetosas. Las aldosas son azúcares reductores, mientras
que las cetosas son azúcares no reductores.
Sin embargo, en el agua las pentosas y las hexosas existen principalmente en forma cíclica,
y es en esta forma en la que se combinan para formar moléculas de sacáridos más
grandes.
– Disacáridos
La mayoría de los azúcares que se encuentran en la naturaleza son disacáridos. Estos se
forman mediante la formación de un enlace glicosídico entre dos monosacáridos, a través
de una reacción de condensación que libera agua. Este proceso de formación del enlace
requiere energía para mantener juntas las dos unidades de monosacáridos.
Los tres disacáridos más importantes son la sacarosa, la lactosa y la maltosa. Se forman a
partir de la condensación de los monosacáridos apropiados. La sacarosa es un azúcar no
reductor, mientras que la lactosa y la maltosa son azúcares reductores.
Los disacáridos son solubles en agua, pero son biomoléculas muy grandes para atravesar
la membrana celular por difusión. Por esta razón, se descomponen en el intestino delgado
durante la digestión para que sus componentes fundamentales (es decir, los
monosacáridos) pasen a la sangre y a las demás células.
Los monosacáridos se usan muy rápidamente por las células. Sin embargo, si una célula no
necesita la energía inmediatamente puede almacenarla en forma de polímeros más
complejos. Así, los monosacáridos se convierten en disacáridos mediante reacciones de
condensación que ocurren en la célula.
– Oligosacáridos
Los oligosacáridos son moléculas intermedias formadas por tres a nueve unidades de
azúcares simples (monosacáridos). Se forman descomponiendo parcialmente
carbohidratos más complejos (polisacáridos).
La mayoría de los oligosacáridos naturales se encuentran en las plantas y, a excepción de
la maltotriosa, son indigeribles por los seres humanos porque el cuerpo humano carece de
las enzimas necesarias en el intestino delgado para descomponerlos.
En el intestino grueso, las bacterias beneficiosas pueden descomponer los oligosacáridos
mediante fermentación; así se transforman en nutrientes absorbibles que proporcionan
algo de energía. Ciertos productos de degradación de los oligosacáridos pueden tener un
efecto beneficioso en el revestimiento del intestino grueso.
Ejemplos de oligosacáridos incluyen la rafinosa, un trisacárido de las leguminosas y
algunos cereales compuestos por glucosa, fructosa y galactosa. La maltotriosa, un
trisacárido de glucosa, se produce en algunas plantas y en la sangre de ciertos artrópodos.
– Polisacáridos
Los monosacáridos pueden sufrir una serie de reacciones de condensación, agregando
una unidad tras otra a la cadena hasta que se forman moléculas muy grandes. Estos son
los polisacáridos.
Las propiedades de los polisacáridos dependen de varios factores de su estructura
molecular: longitud, ramificaciones laterales, plegamientos y si la cadena es “recta” o
“enrrollada”. Existen varios ejemplos de polisacáridos en la naturaleza.
El almidón a menudo se produce en las plantas como una forma de almacenar energía, y
está compuesto por polímeros de α-glucosa. Si el polímero es ramificado se le llama
amilopectina, y si no es ramificado se le llama amilosa.
El glucógeno es el polisacárido de reserva energética en los animales y está formado por
amilopectinas. Así, el almidón de las plantas se degrada en el cuerpo para producir
glucosa, la cual entra a la célula y se usa en el metabolismo. La glucosa que no es utilizada
polimeriza y forma glucógeno, el depósito de energía.
Lípidos
Los lípidos son otro tipo de biomoléculas orgánicas cuya característica principal es que son
hidrofóbicas (repelen el agua) y, en consecuencia, son insolubles en agua. Dependiendo
de su estructura, los lípidos pueden clasificarse en 4 grupos principales:
– Triglicéridos
Los triglicéridos están formados por una molécula de glicerol unida a tres cadenas de
ácidos grasos. Un ácido graso es una molécula lineal que contiene en un extremo un ácido
carboxílico, seguido por una cadena hidrocarbonada y un grupo metilo en el otro extremo.
Dependiendo su estructura los ácidos grasos pueden ser saturados o insaturados. Si la
cadena hidrocarbonada contiene solo enlaces simples, se trata de un ácido graso
saturado. Contrariamente, si esta cadena hidrocarbonada posee uno o más enlaces
dobles, el ácido graso es insaturado.
Dentro de esta categoría están los aceites y las grasas. Los primeros son la reserva
energética de las plantas, poseen insaturaciones y son líquidos a temperatura ambiente.
En contraste, las grasas son las reservas de energía de los animales, son moléculas
saturadas y sólidas a temperatura ambiente.
Fosfolípidos
Los fosfolípidos son similares a los triglicéridos en cuanto a que poseen una molécula de
glicerol unida a dos ácidos grasos. La diferencia está en que los fosfolípidos poseen un
grupo fosfato en el tercer carbono del glicerol, en vez de otra molécula de ácido graso.
Estos lípidos son muy importantes debido a la forma en que pueden interactuar con el
agua. Al tener un grupo fosfato en un extremo, la molécula se vuelve hidrofílica (atrae el
agua) en esa región. Sin embargo, sigue siendo hidrofóbica en el resto de la molécula.
Por su estructura, los fosfolípidos tienden a organizarse de tal manera que los grupos
fosfato queden disponibles para interactuar con el medio acuoso, mientras que las
cadenas hidrofóbicas que organizan en el interior están lejos del agua. Así, los fosfolípidos
forman parte de todas las membranas biológicas.
– Esteroides
Los esteroides están formados por cuatro anillos de carbono fusionados, a los cuales se les
unen distintos grupos funcionales. Uno de los más importantes es el colesterol, pues es
imprescindible para los seres vivos. Es el precursor de algunas hormonas importantes
como el estrógeno, la testosterona y la cortisona, entre otras.
– Ceras
Las ceras son un pequeño grupo de lípidos que poseen función protectora. Se encuentran
en las hojas de los árboles, en las plumas de las aves, en el oído de algunos mamíferos y
en lugares que necesitan ser aislados o protegidos del ambiente externo.
Ácidos nucleicos
Los ácidos nucleicos son las principales moléculas transportadoras de información
genética en los seres vivos. Su función principal es dirigir el proceso de síntesis de
proteínas, las cuales determinan las características heredadas de cada ser vivo. Están
compuestos por átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y fósforo.

Los ácidos nucleicos son polímeros formados por repeticiones de monómeros, llamados
nucleótidos. Cada nucleótido consiste en una base aromática que contiene nitrógeno
unida a un azúcar pentosa (cinco carbonos), que a su vez está unida a un grupo fosfato.
Las dos clases principales de ácidos nucleicos son el ácido desoxirribonucleico (ADN) y el
ácido ribonucleico (ARN). El ADN es la molécula que contiene toda la información de una
especie, por lo cual está presente en todos los seres vivos y en la mayoría de los virus.
El ARN es el material genético de ciertos virus, pero también se encuentra en todas las
células vivas. Allí desempeña funciones importantes en ciertos procesos, como la
fabricación de proteínas.
Cada ácido nucleico contiene cuatro de cinco bases posibles que contienen nitrógeno:
adenina (A), guanina (G), citosina (C), timina (T) y uracilo (U). El ADN posee las bases
adenina, guanina, citosina y timina, mientras que el ARN posee las mismas excepto la
timina, la cual es sustituida por el uracilo en el ARN.
– Ácido desoxirribonucleico (ADN)
La molécula de ADN está compuesta por dos cadenas de nucleótidos unidos por unos
enlaces llamados enlaces fosfodiéster. Cada cadena tiene una estructura en forma de
hélice. Las dos hélices se entrelazan para dar una doble hélice. Las bases están en el
interior de la hélice y los grupos de fosfato están en el exterior.
El ADN se compone de una cadena principal de azúcar desoxirribosa unida a un fosfato y
de las cuatro bases nitrogenadas: adenina, guanina, citosina y timina. En el ADN de doble
cadena se forman pares de bases: la adenina siempre se une a la timina (A-T) y la guanina
a la citosina (G-C).
Las dos hélices se mantienen juntas emparejando las bases de los nucleótidos mediante
enlaces de hidrógeno. La estructura a veces se describe como una escalera donde las
cadenas de azúcar y fosfato son los lados y los enlaces base-base son los peldaños.
Esta estructura, junto con la estabilidad química de la molécula, hace que el ADN sea el
material ideal para transmitir de información genética. Cuando una célula se divide, su
ADN se copia y pasa de una generación de células a la siguiente generación.
– Ácido ribonucleico (ARN)
El ARN es un polímero de ácido nucleico cuya estructura está formada por una sola
cadena de nucleótidos: adenina, citosina, guanina y uracilo. Al igual que en el ADN, la
citosina siempre se une a la guanina (C-G) pero la adenina se une al uracilo (A-U).
Es el primer intermediario en la transferencia de la información genética en las células. El
ARN es esencial para la síntesis de proteínas, pues la información contenida en el código
genético generalmente se transmite desde el ADN al ARN, y de este a las proteínas.
Algunos ARN también cumplen funciones directas en el metabolismo celular. El ARN se
obtiene copiando la secuencia de bases de un segmento de ADN denominada gen, en una
porción de ácido nucleico monocatenario. Este proceso, llamado transcripción, es
catalizado por una enzima llamada ARN polimerasa.
Hay varios tipos diferentes de ARN, principalmente son 3. El primero es el ARN mensajero,
que es el que se copia directamente desde el ADN mediante la transcripción. El segundo
tipo es el ARN de transferencia, que es el que transfiere los aminoácidos correctos para la
síntesis de proteínas.
Finalmente, la otra clase de ARN es el ARN ribosómico que, junto con algunas proteínas,
forma los ribosomas, organulos celulares encargados de sintetizar todas las proteínas de
la célula.
Proteínas
Las proteínas son moléculas grandes y complejas que desempeñan muchas funciones
importantes y hacen la mayor parte del trabajo en las células. Son necesarias para la
estructura, función y regulación de los seres vivos. Se componen de átomos de carbono,
hidrógeno, oxígeno y nitrógeno.

Las proteínas están formadas por unidades más pequeñas llamadas aminoácidos, unidas
entre sí mediante enlaces peptídicos y formando largas cadenas. Los aminoácidos son
pequeñas moléculas orgánicas con propiedades fisicoquímicas muy particulares, hay 20
tipos diferentes.
La secuencia de aminoácidos determina la estructura tridimensional única de cada
proteína y su función específica. De hecho, las funciones de las proteínas individuales son
tan variadas como sus secuencias únicas de aminoácidos, las cuales determinan las
interacciones que generan estructuras tridimensionales complejas.
Funciones variadas
Las proteínas pueden ser componentes estructurales y de movimiento para la célula,
como por ejemplo la actina. Otras funcionan acelerando las reacciones bioquímicas dentro
de la célula, como la ADN polimerasa, que es la enzima que sintetiza el ADN.
Hay otras proteínas cuya función es transmitir un mensaje importante para el organismo.
Por ejemplo, algunos tipos de hormonas como la del crecimiento transmiten señales para
coordinar procesos biológicos entre diferentes células, tejidos y órganos.
Algunas proteínas se unen y transportan átomos (o moléculas pequeñas) dentro de las
células; tal es el caso de la ferritina, que se encarga de almacenar hierro en algunos
organismos. Otro grupo de proteínas importantes son los anticuerpos, que pertenecen al
sistema inmune y se encargan de detectar toxinas y patógenos.
Así, las proteínas son los productos finales del proceso de decodificación de la información
genética que comienza con el ADN celular. Esta increíble variedad de funciones se deriva
de un código sorprendentemente simple que es capaz de especificar un conjunto
enormemente diverso de estructuras.

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