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Plagas que afectan el pasto

Aeneolamia flavilatera

Fuente: W.A. Pérez-Aguilar, 2012.

Nombre común en español: chinche salivosa, mosca pintada, candelilla


manchada de los potreros, mosca pinta, postica jugata, salivazo,
quemazón de la caña

Nombre científico Aeneolamia contigua Walker.

Especies del género Aeneolamia: A. albofasciata, A. lepidior, A. contigua=


postica, A. reducta, A. varia, A. flavilatera

Taxonomía.

Phylum: Arthropoda

Clase: Insecta

Orden: Hemíptera

Familia: Cerpopidae

Géneros: Aeneolamia, Prosapia, Zulia , Deois, Mahanarva

Hospederos
Los principales hospederos reportados para mosca pinta son: caña de
azúcar (Saccharum officinarum), maíz (Zea mays), arroz (Oryza sativa) y
pastos (Poaceae).

Desarrollo

El evento que marca la pauta para el desarrollo de mosca pinta, es el inicio


de la temporada de lluvias para que los huevecillos diapáusicos eclosionen
y así dar origen al estado ninfal. La temperatura es el segundo
componente que favorece la presencia de mosca pinta. Ademas, del
contenido de arcilla en el suelo, cultivos adyacentes infestados,
dominancia de los vientos y variedades de cultivos.

Enemigos naturales

Se han encontrado algunos enemigos naturales atacando a la mosca pinta,


como la mosca Salpingogaster nigra (Diptera: Syrphidae); es un
depredador que en su estado de larva se alimenta de ninfas de salivazo
(Figura 8), hormigas que se alimentan de huevecillos de salivazo, hongos
entomopatogenos como el hongo Metarhizium anisopliae que atacan a los
adultos (Figura 9) y nematodos.

Figura 8. Mosca
Salpingogaster nigra. Fuente: Bustillo P., A.E., V. U. Castro. 2011.
Figura 9. Hongo Metarhizium anisopliae. Fuente: Bustillo P., A.E. et al., 2011.

Daños

El daño que la mosca pinta causa puede dividirse en dos tipos:

• El daño provocado por la ninfa al alimentarse de las raíces y tallos de la


planta.

• El daño provocado por el adulto al alimentarse de retoños y hojas.

Las manchas de color amarillo-blancuzco que aparecen en las hojas son un


síntoma de la infestación de este insecto, lo que ocasiona una disminución
en el área disponible para la fotosíntesis y en la productividad de
cañaverales y pastizales. Introduce toxinas en las hojas al perforarlas y
succionar sus jugos. Las áreas dañadas de la hoja se secan gradualmente.
Si la infestación es grave, las lesiones se fusionan y grandes porciones de
la hoja mueren (Figura 10).
Figura 10. Daño provocado por mosca pinta en plantas caña de azúcar.
Fuente: Genaro Pantaleon, Ingenio Motzorongo 2012.

Control biológico
El objetivo del control biológico es mantener las poblaciones de la plaga
en niveles que no causen daño económico, mediante el uso de los
enemigos naturales que se encuentran en el ecosistema caña.

Se establece que el uso de hongos entomopatógenos para el control de la


mosca pinta o salivazo es una alternativa viable de control, debido a que
su uso mediante la aplicación del patógeno afectaría las primeras ninfas o
adultos, en donde los insectos infectados y muertos por el hongo serian el
inoculo primario de diseminación de las esporas del hongo, lo cual
permite que las ninfas en su trayecto de búsqueda o cambio de sitio de
alimentación se expongan al hongo, en donde su espuma crea un
ambiente favorable para su desarrollo. El control de la mosca pinta en
caña de azúcar con M. anisopliae es una alternativa real para los
productores cañeros, ya que disminuye hasta el 75 % el uso de
insecticidas, así como contribuye a la inocuidad alimentaría y protección
del medio ambiente.

Control cultural
Las labores de cultivo ayudan a disminuir las poblaciones de la plaga y
propician condiciones necesarias para que la planta soporte con vigor el
ataque del insecto. La labor de aporque (o desaporque) y la quema
agrícola controlada en la cosecha hacen que disminuya la cantidad de
huevos viables y el número de ninfas del salivazo en los lotes infestados.
Donde la caña se cosecha en verde, la cobertura vegetal crea un ambiente
favorable de humedad que protege los huevos y garantiza la supervivencia
de las ninfas.

Rastra Fitosanitaria.

Es un implemento agrícola que tiene como finalidad remover la tierra que


se encuentra en el hilo de la caña para exponer los huevecillos al sol y a los
depredadores. Esta labor se recomienda realizarla, si el terreno lo
permite, de preferencia dentro de los 10 primeros días después del corte,
una vez realizado el destronco y el acamellonado de la paja. Se pueden
utilizar rastras de tiro (semi-pesadas) y rastras de levante. Alinear los
discos en el sentido del hilo de la caña para no voltear la cepa. La
profundidad de la rastra debe ser de 3 a 5 cm . Se recomienda mejorar el
drenaje, principalmente en suelos arcillosos, los cuales por su textura
pueden empozarse, presentando con ello las condiciones ideales para el
desarrollo de la plaga. También se recomienda realizar un adecuado
control de las malezas, incluyendo caminos interiores y el contorno de los
lotes.

Spodoptera frugiperda
Taxonomía

Reino: Animalia

Filo: Arthropoda

Clase: Insecta

Orden: Lepidoptera

Suborden: Glossata

Infraorden: Heteroneura

(sin rango): Ditrysia

Familia: Noctuidae

Subfamilia: Amphiryrinae

Género: Spodoptera

Especie: S. frugiperda
WALKER

El cogollero del maíz (Spodoptera frugiperda), también llamada "[Oruga]


militar tardía" es una especie de lepidóptero ditrisio de la familia
Noctuidae, muy conocida en el ámbito agrícola por ser una plaga bastante
importante que ataca a diversos cultivos de importancia económica, tales
como maíz (Zea mays) y algodón (Gossypium spp.)12

De su tejido ovárico derivan dos líneas celulares (Sf9 y Sf21) que son muy
usadas actualmente para la investigación biomédica, como por ejemplo,
para la infección con baculovirus o la expresión de proteínas
recombinantes.

Descripción

El adulto mide de 32 a 40 mm de envergadura. Las alas delanteras son


castaño grisáceas y las posteriores son blancas. Hay un ligero dimorfismo
sexual; los machos tienen un diseño más pronunciado y una mancha
blanca en las alas anteriores. El primer estadio larval es de color claro con
una cabeza grande y oscura. Los estadios subsiguientes se vuelven más
oscuros, marrones con líneas blancas longitudinales. También desarrollan
manchas oscuras y espinas.

Distribución geográfica
Está ampliamente distribuído por todas las Américas. No puede invernar
en lugares donde la temperatura baja de 0℃.34 Solo sobrevive en
regiones más cálidas, por ejemplo Texas y Florida en los Estados Unidos,
por eso es más abundante en tales regiones. Sin embargo es capaz de
migraciones estacionales y puede llegar hasta Canadá cuando encuentra
recursos alimentarios suficientes.2 Fue encontrado en África por primera
vez en 2016 donde está causando daños considerables a los cultivos de
maíz y tiene el potencial de causar peores daños económicos.5 Se ha
difundido a 28 países africanos.6 En 2018 fue localizado en el sur de la
India7 y en enero de 2019 en China.

Migración
Los adultos son capaces de migrar largas distancias, así que aunque no
puedan pasar el invierno en lugares fríos, pueden llegar a ellos durante los
meses templados. Por ejemplo pueden llegar hasta Canadá.92 Su
migración es extraordinariamente rápida y se calcula que puede recorrer
cerca de 500 km por generación. Se cree que usan el viento para estos
movimientos migratorios.

Mocis repanda

Sinonimia / Otros nombres científicos:

Remigia latipes, Mocis latipes, Ophuisa delinquens, Remigia exscindens,


Remigia subtilis, Remigia collata , Remigia indentata

Nombre vulgar: Gusano cuarteador

Tipo de plaga: Insectos

Taxonomía: Insectos:

Lepidoptera > Noctuidae

Condición fitosanitaria: Presente sin datos de distribución

Cultivos / Órgano afectado: Medicago sativa: Hojas

Oryza sativa: Hojas


Saccharum officinarum: Hojas

Otros nombres
Gusano medidor de los pastos, medidor de las gramíneas.

Descripción biológica:
Los adultos de Mocis latipes tienen una expansión alar de 37 mm, la
cabeza es pequeña, con ojos globosos oscuros y antenas filiformes. Las
alas son parduzcas, si bien existe variación cromática en los ejemplares. En
las alas anteriores se observa una franja oscura separada del margen
externo por una zona clara; además, hay unas pocas líneas finas,
onduladas y oscuras que recorren las alas transversalmente. Las
posteriores son de un pardo claro, al igual que el margen externo del par
anterior.

Las orugas totalmente desarrolladas alcanzan a medir 39 mm de longitud;


el cuerpo puede presentar diferente coloración, las hay claras con franjas
longitudinales oscuras y también con líneas de distintos colores; poseen
cabeza grande. Presentan solo tres pares de patas falsas por lo que se
desplazan como los geométridos, arqueando el cuerpo. Se trasladan de un
lugar a otro, frecuentemente en grupos, defoliando las plantas a su paso.

Empupan sobre las hojas, confeccionando previamente un capullo sedoso


dentro cual transcurrirá este estado. Las pupas son oscuras, miden unos
17 mm de longitud y es la forma de resistencia invernal de la especie.
Presenta dos generaciones anuales.

Síntomas y daños
Las plantaciones muestran sus hojas comidas irregularmente por los
bordes y en ocasiones queda solamente el nervio central.
Los daños se detectan inicialmente en las orillas de los campos, pero
según aumenta la población avanzan rápidamente al alimentarse las larvas
de forma voraz y continuada. En cañas ya grandes sus efectos no son
significativos, pero los retoños o cañas nuevas pueden ser destruidos

Medidas de control
Agrotécnicas
 Mantener las plantaciones libres de malezas, tanto en el
interior de los campos como en las orillas y
guardarrayas.
 Observar las áreas de pastos y otras gramíneas para
detectar su presencia.

Biológicas
 Liberaciones de Trichogramma spp. (30 000
individuos/ha.)

 Aplicaciones de productos a base de Bacillus
thuringiensis (cepa 24) y Metarhizium anisopliae (cepa
11).

Químicas
 Aplicaciones a los focos iniciales y en áreas aledañas
infestadas con productos a base de: Carbarilo,
clorpirifos, endosulfan, malation, metamidofos, paration
metilo.

Hormiga Atta

Atta es un género de hormigas americanas de la subfamilia Myrmicinae.


Junto con Acromyrmex conforman las atinas cortadoras de hojas (tribu
Attini). Atta es uno de los géneros más espectaculares de las atinas, con
colonias que pueden exceder el millón de individuos. Son hormigas
grandes, con reinas que pueden alcanzar, sin incluir sus alas, unos 2,5 cm
de longitud; estas reinas sirven como alimento humano. Pertenecen a este
género cerca de una docena de especies.

Taxonomía

Dominio: Eukaryota

Reino: Animalia
Subreino: Metazoa

Filo: Arthropoda

Subfilo: Hexapoda

Clase: Insecta

Subclase: Pterygota

Infraclase: Neoptera

Superorden: Endopterygota

Orden: Hymenoptera

Suborden: Apocrita

Superfamilia: Vespoidea

Familia: Formicidae

Subfamilia: Myrmicinae

Tribu: Attini

Género: Atta
FABRICIUS, 1805

Enemigos naturales
Además de las moscas parásitas (de la familia Phoridae), otras moscas
asociadas son Puliciphora borinquensis y la mosquita Pholaomyia
leucogastria Loew (familia Milichidae). Cuando salen en vuelo nupcial las
reinas y machos son depredados por aves y murciélagos. El nido ya
establecido con varios millones de hormigas se enfrenta a muy pocos
peligros, salvo las inundaciones o el daño humano, y hormigas
depredadoras especializados del género.

Alimentación
Como Acromyrmex, Atta se alimenta mayormente de un hongo específico
que cultivan en un medio de tejidos de hojas masticadas, humedecido con
saliva y gotitas fecales. Datos moleculares y observación de
fructificaciones confirman que el hongo cultivado por las especies de Atta
es el micelio vegetativo de un basidiomycete, Leucocoprinus
gonglylophorus de la familia Agaricaceae (antes Lepiotaceae),
erróneamente identificado como Attamyces bromatificus Kreisel (Mycelia
esterilia). Los cultivos parecen esponjas, se hacen en jardines
subterráneos que a veces pueden ser enormes, pudiendo alcanzar un
metro de largo por 36 cm de ancho. El micelio del hongo forma unas
células o hifas hinchadas llamados gongilidios, con reservas alimenticias
que las hormigas ingieren. El hongo cultivado es completamente
dependiente de los cuidados de la hormiga, que lo mantiene puro. En
ausencia de la hormiga los cultivos serían invadidos por otros hongos. El
hongo específico es el alimento de todos los miembros de la colonia, pero
es el único alimento de la reina, de las larvas y otros miembros de la
colonia que permanecen en el nido. Se trata de un mutualismo obligado
para hongo y hormigas. Las obreras que cortan hojas, además, ingieren
savia de las plantas mientras cortan sus segmentos. Aunque deben ser
cautelosos por sus depredadores.

Plaga de cultivos
Teniendo en cuenta lo anterior, el género es considerado una de las
mayores plagas en los cultivos en áreas donde la actividad de sus nidos
coincide con plantaciones agrícolas o de jardines. Pueden causar mucho
daño en poco tiempo, consumiendo todas las plántulas de un semillero.
Cuando prefieren una planta, arbusto o árbol, pueden dejarla sin hojas en
una noche.
Control
En Cuba se usa la cepa LBB-1 de Beauveria bassiana para su control
biológico. Se depositan 10 o 15 g del concentrado por cada hoyo de
hormiguero. Las esporas germinan sobre el cuerpo del insecto e invade su
interior hasta causarle la muerte. Para ahuyentarlas también se usan la
flor de muerto (Tagetes) y el vetiver, cuyas raíces contienen principios
repelentes.

Biología
La hormiga cortadora de hojas vive en enormes nidos subterráneos
conectados por una serie de túneles. Cultivan una especie de “hongo de
jardín” en lo profundo del hormiguero y dependen casi exclusivamente de
estos para alimentarse. El mantenimiento del jardín es crucial para la
supervivencia de la colonia y las obreras realizan una variedad de tareas
incluyendo la búsqueda de hojas, cortarlas en fragmentos de tamaño
adecuado, transportarlos fragmentos de hojas a la colonia, su masticación,
el cultivo de los hongos alimenticios, el aseo del nido, el cuidado de las
crías (huevos, larvas y ninfas) y la protección de la colonia. Algunas de las
hormigas más pequeñas hacen “autostop” en las hojas que llevaron a la
colonia y se cree que es para proteger a las hormigas forrajeras de las
moscas parasitarias (Phoridae) y también pueden desempeñar un papel
en la preparación de la hoja. Es esencial que el jardín de hongos
permanezca libre de parásitos que pueden causar enfermedades, lo que
sería devastador para la colonia. Los microorganismos que tienen el
potencial de ser dañinos para el hongo son eliminados como residuo por
algunos de los trabajadores más pequeños del jardín y enviados a una
cámara para reducir la posibilidad de que el hongo u otras hormigas de la
colonia se infecten por patógenos dañinos.

En una colonia de estos insectos, sólo la reina es capaz de tener


descendencia. Puede poner miles de huevos por día, la mayoría de los
cuales están destinados a convertirse en obreras, con sólo un pequeño
número de machos y hembras capaces de reproducirse. Al comienzo de la
temporada de lluvias, los individuos fértiles abandonan el nido para
participar en un “vuelo nupcial”, un solo vuelo durante el cual se produce
el apareamiento y después del cual los machos mueren. Esta es la única
vez que el compañero de las hembras y las reinas potenciales son capaces
de almacenar varios cientos de millones de espermatozoides que se
utilizan para fertilizar los huevos en una futura colonia. Una nueva colonia
es creada por una reina femenina solitaria que cavará un túnel y con una
pizca de hongos traídos del viejo nido en una cavidad especial en la boca,
empezará a cultivar un nuevo jardín de hongos y comenzará a poner los
huevos. A pesar de la gran cantidad de reinas que intentan establecer una
colonia, muy pocas sobreviven, con la probabilidad de que la reina
fundadora morirá antes de que los huevos eclosionen y el jardín de
hongos esté cerca del 90 por ciento.

Forrajeo[editar]

Hormigas forrajeras de Costa Rica

Acromyrmex ha desarrollado un comportamiento que produce


el cambio de plantas forrajeadas constantemente, previniendo
que la colonia defolie completamente un árbol por lo que evita
de esta manera un efecto negativo no solo sobre el árbol sino
también sobre la misma población de hormigas.
Una vez que las obreras forrajeras localizan un recurso en su
ambiente, dejan un rastro de feromona mientras vuelven a la
colonia. Luego, otras trabajadoras siguen el rastro químico
hacia la fuente del recurso, a medida que más trabajadoras
vuelven al hormiguero, dejando más rastros, este mismo se va
tornando cada vez más intenso.
Estas son las enfermedades de los pastos que
existen en Colombia
Varios factores pueden influir en la aparición de enfermedades de los
pastos, como el cambio de condiciones climáticas, las condiciones del
terreno o incluso un manejo inadecuado por parte del productor.

En general, las plantas se ven afectadas por una disminución en la calidad


nutritiva, que incidirá en una mala nutrición de los forrajes. CONtexto
ganadero hace un recuento con las enfermedades de pastos más
frecuentes en Colombia.

Los pastos de trópico alto

El ingeniero agrónomo Pedro Alexander Bernal explicó que las 3


afecciones más comunes son la roya, la mancha parda y la mancha
plateada. La primera se destaca por ser la más recurrente tanto en los
pisos térmicos altos como en los bajos.

“La roya es muy general en casi todas las gramíneas. También está
helminthosporium o mancha púrpura y la mancha parda. Las 3 son las
enfermedades de mayor importancia”, sostuvo el experto.

Los agentes causales son los hongos Puccinia graminis para la roya de los
pastos, Helminthosporium sacchari para mancha púrpura y Cercospora o
Rhizoctonia para mancha parda. (Lea: Mancha parda, enfermedad de los
pastos que puede afectar su predio)
Estos se presentan cuando ocurren cambios de temperatura, sobre todo
cuando comienza la temporada de lluvias, época en la que incrementa la
humedad relativa. Este exceso y los altos niveles de acidez en las hojas
favorecen la proliferación de parásitos que infectan la planta.

Las praderas de avanzada madurez fisiológica, que sobrepasan cierto


número de días luego de ser sembradas, son más susceptibles de contraer
estas enfermedades. Se presentan en diversas variedades de gramíneas
como el kikuyo, el raigrás o la alfalfa.

“Generalmente, da en pasturas viejas, en las que han perdido su calidad


nutricional y empiezan su etapa de madurez fisiológica. Una pradera de 50
o 60 días ya empieza a demostrar esta madurez avanzada”, reveló Bernal.

La mancha parda produce daño a nivel celular, en la vacuola, generando


pérdida de materia seca y por consiguiente, deteriorando la calidad
nutricional del pasto. Aparece como una quemazón en parches circulares
que miden milímetros o incluso centímetros.

De otro lado, la roya del pasto hace parte del mismo género que la que
afecta el café y tiene una sintomatología similar. Se trata de pústulas de
color marrón que invaden la hoja y la desecan rápidamente hasta llegar a
matar a su hospedero (la planta).

Finalmente, la mancha púrpura se presenta en avenas y algunos tipos de


raigrás. Produce lesiones irregulares de color pardo claro con aspecto de
quemadura, reduciendo la capacidad fotosintética de la planta. (Lea: Con
el invierno llegan las lluvias, pero también parásitos e insectos)
El consumo de los pastos infectados no genera ningún problema en los
bovinos. En cambio, los contenidos de nutrientes disminuyen
notablemente, por lo cual el forraje pierde su función y no genera ningún
aporte.

“En todos los casos baja el valor nutricional de la pradera. Si uno ensila o
tiene corte de avena o raigrás afectados por roya, la calidad se va al piso.
Si el raigrás tiene una proteína del 16 %, con la afectación puede
descender al 7 %”, indicó Bernal.

Para evitar este tipo de enfermedades, se recomienda organizar los


tiempos de pastoreo para que el ganado lo consuma en su punto óptimo
de cosecha. También se pueden hacer aplicaciones preventivas con
magnesio o azufre, procurando una buena nutrición de la planta con
fertilización adecuada.

Finalmente, se debe evitar la siembra de altas densidades, porque si se


produce un microclima en el cultivo y no se vigila, la humedad relativa se
dispara y genera un ambiente propicio para las enfermedades. (Lea:
Criterios para elegir la especie adecuada de pasto)

Los pastos de trópico bajo

Sergio Luis Mejía Kerguelen, investigador PhD en el área de pasturas y


forrajes de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria,
Corpoica, señaló que los pastos de trópico bajo son menos propensos a
contraer enfermedades, aunque también son vulnerables a los hongos del
clima frío.
“En general, los materiales de trópico bajo son más resistentes a las
enfermedades, pero también hay algunos que pueden infectarse por
Rhizoctonia como la Brachiaria brizantha marandú y el Mulato II. La roya
es igual de problemática”, precisó.

De acuerdo con Mejía, en el trópico bajo la aparición de los hongos está


asociada a un drenaje deficiente en el suelo. Por eso, recomendó a los
productores que evalúen el desagüe de sus terrenos y eviten el
estancamiento del agua.

“Son problemas aislados que se presentan por exceso de humedad en


ciertos meses, como octubre. Coincide con épocas muy lluviosas y con mal
drenaje, condiciones en las cuales pueden presentarse”, afirmó. (Lea:
Claves para tener una siembra exitosa de pastos)

Por otra parte, las plagas como el mión de los pastos constituyen el
problema más complejo y penoso que enfrentan los ganaderos de la
región Atlántica cuando comienza la temporada de lluvias.

“El pasto colosuana y la Brachiaria decumbens son altamente susceptibles


al mión y los seca totalmente. Es una problemática muy grave que ocurre
en nuestra zona”, expresó el ingeniero agrónomo.

Las recomendaciones para luchar contra el mión, que también pueden


aplicarse a las enfermedades por hongos, son la rotación de potreros con
períodos de descanso no mayores a 24 días y el pastoreo dirigido.

Este último se conoce comúnmente como sobrepastoreo. No obstante,


Mejía quiso hacer la aclaración en que no se debía emplear ese término,
pues no se trata de llenar un potrero con animales sino enfocarlos en la
pradera que presenta los primeros síntomas para tratar de contrarrestar
el problema.

Finalmente, tanto Mejía como Bernal aconsejan sembrar varias especies


de forrajes e implementar sistemas silvopastoriles, SSP, que previenen la
incidencia de hongos y plagas y contribuyen mejor al desarrollo de las
praderas.