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RITUALES DE PASAJE1

(ficha)

Cuando hablamos de rituales de pasaje o de transición, nos estamos


refiriendo a un conjunto de acciones simbólicas que marcan el paso de un estado a
otro en la vida de una persona. Se realizan en los momentos críticos, en los que se
transita de un estado a otro: nacimiento, pubertad, matrimonio, muerte. Marcan de
esta manera una transición desde una fase del ciclo vital a otra. Muchas
comunidades conservan, a través de los años, distintas costumbres, hábitos o
rituales ancestrales con esa finalidad
Estas ceremonias, a menudo de carácter religioso y social, proveen un medio
institucionalizado para finalizar un status social y comenzar otro. Dan sustento
emocional al individuo que ingresa al nuevo status, y al mismo tiempo anuncian a
todos los que interactúan con él, que ahora tiene nuevos derechos y obligaciones.
El concepto de “rito de pasaje” fue desarrollado por el antropólogo francés
Van Gennep en 1909. Van Gennep diferencia tres fases en torno a las que se
estructuran los ritos de paso:
 Una primera fase de separación, en la que se expresa simbólicamente
el apartamiento del individuo o del grupo de un punto anterior fijado en
la estructura social, de un estado (conjunto de condiciones sociales) o
de ambos;
 Una segunda fase de marginalidad o limen, en el que las características
del iniciando son ambiguas porque atraviesa un entorno cultural que no
es ni el estatus del que parte, ni tampoco al que se aspira;
 Una tercera fase de reincorporación o agregación, en la que el sujeto
ritual, ya sea individual o colectivo, consuma el cambio de estado, en
virtud del cual adquiere ciertos derechos y obligaciones claramente
estructuradas por la sociedad. A partir de este momento, se espera de
los iniciados que mantengan un comportamiento acorde con las normas
y los principios éticos que la cultura atribuye a aquellos que ocupan
esos roles sociales.
Dice Van Gennep:
“La vida individual, cualquiera que sea el tipo de sociedad, consiste en
pasar sucesivamente de una edad a otra y de una ocupación a otra. Allí donde
tanto las edades como las ocupaciones están separadas, este paso va acompañado
de actos especiales, que por ejemplo en el caso de nuestros oficios constituyen el
aprendizaje, y que entre los semicivilizados consisten en ceremonias, porque
ningún acto es entre ellos absolutamente independiente de lo sagrado. Todo
cambio en la situación de un individuo comporta acciones y reacciones entre lo
profano y lo sagrado, acciones y reacciones que deben ser reglamentadas y
vigiladas a fin de que la sociedad general no experimente molestia ni perjuicio. Es
1
El siguiente texto es una adaptación y combinación de diferentes textos de la web.
el hecho mismo de vivir el que necesita los pasos sucesivos de una sociedad
especial a otra y de una situación social a otra: de modo que la vida individual
consiste en una sucesión de etapas cuyos finales y comienzos forman conjuntos del
mismo orden: nacimiento, pubertad social, matrimonio, paternidad, progresión de
clase, especialización ocupacional, muerte".
En el mundo es posible encontrar diferentes rituales. En la región amazónica
de Brasil, los chicos pertenecientes a la tribu indígena Sateré-Mawé celebran su
paso a la adultez cuando cumplen 13 años mediante el rito de Iniciación de las
Hormigas Bala. La tradición es la siguiente: los chicos salen a buscar hormigas
bala en la selva. Luego, el líder de la tribu las sumerge en una solución de hierbas
para sedarlas y después poder incrustarlas en guantes con los aguijones apuntando
hacia el interior. Más o menos una hora más tarde, las hormigas se despiertan más
furiosas que nunca, y es ahí que comienza la iniciación. Cada chico tiene que usar
los guantes por diez minutos. Al soportar el dolor, los chicos demuestran estar
preparados para la adultez, de modo que pocos gritan, pues gritar es símbolo de
debilidad. Cada chico tendrá que usar los guantes otras 20 veces después de la
primera ceremonia en un periodo de varios meses; sólo después de dicho periodo la
iniciación llega a su fin.
Por otra parte, los Maasai de Kenia y Tanzania tienen diversos ritos de
transición que llevan a los chicos a la adultez. Los chicos entre los 10 y los 20 años
se reúnen para iniciarse como la nueva “clase guerrera” de la tribu, y se alojan en
decenas de casas construidas especialmente para la ocasión. La noche anterior a la
ceremonia, los chicos duermen a la intemperie en el bosque, y al amanecer vuelven
a la tribu para un día entero de cantos y danzas. Los chicos beben una mezcla de
alcohol, sangre de vaca y leche, y también consumen generosas porciones de carne.
Después de las festividades, los chicos están listos para la circuncisión, que
constituye la transformación oficial en hombre, guerrero y protector. Al igual que
en otros ritos de paso a la adultez, los chicos no pueden demostrar dolor, porque al
hacerlo avergüenzan a sus familias y rebajan su valentía. Por los 10 años
siguientes, los chicos permanecen en un campamento de guerreros donde
aprenderán innumerables habilidades. Después de ocurrida la ceremonia que marca
la transición de guerreros a guerreros superiores, obtienen autorización para
casarse con la mujer que ellos prefieran.
En Vanuatu, un pequeño país insular del Pacífico Sur, los chicos pasan a la
adultez saltando de una torre de casi 30 metros de altura con una liana amarrada a
los tobillos que apenas los protege de estrellarse contra el suelo. A diferencia de
una cuerda de bungee, la liana no tiene elasticidad, y cualquier error de cálculo al
medir el largo de la liana podría ocasionar fracturas e incluso la muerte. Los
chicos comienzan a saltar a la edad de 7 u 8, aunque a esa edad se les permite saltar
de una torre más baja. Durante los primeros clavados, las madres sostienen algún
artículo que represente la niñez, y después del salto se deshacen de dicho artículo,
lo que simboliza el fin de la infancia. A medida que los chicos crecen, van saltando
de torres cada vez más altas para demostrar su hombría ante los espectadores.