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Piaget se caracteriza por ser constructivista ya que el conocimiento es una

construcción continua y secuencial, no está preformado. El desarrollo de la


inteligencia es una serie de construcciones que prolonga la embriogénesis, que
prolonga la epigénesis, la formación del organismo mismo

La construcción sucesiva es una serie de etapas jerarquizadas llamadas estadíos o


niveles:

1. Inteligencia sensorio motriz (0 a 2 años): antes del lenguaje, el bebé construye el


objeto permanente, el espacio, el tiempo, la causalidad, etc. Recurre a experiencias
de tipo sensorial
y motriz para conocer el mundo que le rodea y relacionarse.
2. Período pre-operatorio (2 a 4 años). Se da la adquisición del lenguaje y primeras
representaciones de la realidad.
3. Operaciones concretas (se alcanza entre los 6 y 7 años). Hay una mayor
consistencia del conocimiento del objeto. Las operaciones concretas afectan
directamente a los objetos manipulables por el niño, tienen que estar ligadas al
presente inmediato, el niño tiene la capacidad de realizar operaciones mentales
lógicas.
4. Operatorio formal (a partir de los 12 años). El niño puede razonar con hipótesis
además de objetos. Puede formular un conjunto de explicaciones posibles y luego
someterlas a prueba para realizar su confirmación empírica.

Se le ha objetado a Piaget que la estructura no existe en la mente del niño, sino sólo
en la mente del psicólogo y él responde que define una estructura como algo que el
niño sabe hacer. El niño no tiene una idea propia sobre la estructura pero sus
acciones sobre lo que debe hacer están bien coordinadas, lo que le permite deducir
algunas consecuencias.

Piaget centra su teoría en la genética y la epistemología observando el aprendizaje


desde el enfoque cognitivo sin tener en cuenta el afectivo y el social sobre todo en las
primeras etapas de la infancia. No se preocupó en especial por los efectos de la
herencia o del medio ambiente sobre el desarrollo, se interesó en la ontogenia y la
estructura de la inteligencia. La teoría de Piaget sobre el desarrollo cognitivo es muy
útil para comprender cómo el individuo consigue aprender, pero también deben
tenerse en cuenta otras perspectivas como el enfoque de Vygotsky, que consiste en
considerar al individuo como el resultado del proceso histórico y social donde el
lenguaje desempeña un papel esencial. El individuo no se relaciona únicamente de
forma directa con su ambiente, sino también a través de y mediante de la interacción
con los demás individuos. En la interacción con los demás adquirimos consciencia de
nosotros, aprendemos el uso de los símbolos que, a su vez, nos permiten pensar en
formas cada vez más complejas. Los maestros, padres o compañeros que interactúan
con el estudiante son los que inicialmente en cierto sentido son responsables de que
el individuo aprenda.
En definitiva, la teoría de Piaget está muy bien enfocada para entender cómo se va
construyendo el conocimiento y la inteligencia del niño, pero se centra en su
interacción con los objetos cuando en realidad el ser humano es un ser social por
naturaleza y esta faceta también hay que tenerla en cuenta a la hora del estudio de su
desarrollo.
INTERACCIÓN SOCIAL

Vygotsky propone que el desarrollo cognitivo, específicamente, de las funciones psíquicas


superiores, se origina a partir del intercambio del sujeto con el medio en el que vive, el cual es
fundamentalmente de tipo social, histórico y cultural. Nótese que anteriormente, al mencionar la
perspectiva psicogenética, también se aludió a la importancia del medio ambiente en los procesos
de equilibración, pero en ese caso el mismo estaba conformado por los objetos físicos
manipulables y las demás personas, ambos considerados en el mismo nivel de importancia.

el aprendizaje tiene su base en la interacción con otras personas. Una vez que
esto ha ocurrido, la información se integra a nivel individual:

La teoría sociocultural se centra no sólo en cómo los adultos y los compañeros


influyen en el aprendizaje individual, sino también en cómo las creencias y
actitudes culturales influyen en cómo se desarrollan la enseñanza y el
aprendizaje.

Estas herramientas permiten a los niños utilizar sus habilidades mentales básicas
de una manera que les permita adaptarse a la cultura en la cual viven.

La capacidad para pensar y razonar por nosotros, se genera de un proceso fundamentalmente social.
Al nacer, somos seres sociales capaces de interactuar con los demás, pero con una capacidad
limitada para hacer algo, ya sea en sentido práctico o intelectual.

Lev Vygotsky creía que el desarrollo cognitivo de un niño no ocurre en el vacío social. La
capacidad para pensar y razonar por nosotros, se genera de un proceso
fundamentalmente social. Al nacer, somos seres sociales capaces de interactuar con los
demás, pero con una capacidad limitada para hacer algo, ya sea en sentido práctico o
intelectual. Sin embargo, de manera gradual avanzamos hacia la autosuficiencia e
independencia, y mediante la participación en actividades sociales, nuestras capacidades
se transforman. Para Vygotsky, el desarrollo cognitivo implica una internalización de los
procesos de solución de problemas que ocurre por la interacción mutua entre los niños y
aquellos con quienes tienen contacto social regular.