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La axiología, la moral y la ética

En nuestro país, como en la mayoría de los países del mundo, asistimos a una
crisis de valores morales y éticos, y a un relativismo moral exacerbado. Todos
hablamos de ética: los políticos, los científicos, los medios de comunicación,
los abogados, los jóvenes, los adultos, en fin, todos los sectores de la
sociedad; muchas veces sin preguntarnos qué es la axiología, la moral o la
ética, en qué se diferencian, simplemente usamos los términos para juzgar una
conducta o una situación. Es bueno que conozcamos los conceptos y que
reflexionemos antes de emplearlos.

LA AXIOLOGÍA

La axiología es la parte de la Filosofía que estudia la naturaleza de los valores: lo bello, lo bueno, lo
agradable, etc., y su influencia.

El término axiología deriva del griego axios: lo que es valioso o estimable, y logos: ciencia. La
axiología es la teoría del valor o de lo que se considera valioso; pero no sólo trata de los valores
positivos, sino también de los valores negativos o antivalores, analizando los principios que permiten
considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio.

Max Scheler consideraba que los valores no eran propiedades sino objetos en sí, aunque
diferenciados de los objetos reales y de los ideales. Dentro de esta concepción, el valor se halla fuera
del espacio y del tiempo. Es indestructible.

Polaridad de los valores: Todo valor tiene un contravalor. No hay un solo valor absoluto; siempre
tiene polos positivos y negativos.

Jerarquía de los valores: Los valores están jerárquicamente ordenados, por el hecho de que existen
valores que son superiores a otros, valores más necesarios en un momento determinado que otros, o
valores que nos parecen más interesantes que otros.

Clasificación de los valores, según Max Scheler

Valores Útiles: capaz- incapaz, caro-barato, abundante-escaso, etc.

Valores Vitales: sano-enfermo, selecto-vulgar, enérgico-inerte, fuerte-débil, etc.

Valores Espirituales:Estéticos: bello-feo, gracioso-tosco, etc.

Morales: bueno-malo, justo-injusto, leal-desleal, etc.

Lógicos o intelectuales: verdadero-falso, evidente-probable, exacto-aproximado, etc.

Valores Religiosos: sagrado-profano, divino-demoníaco, supremo-derivado, etc.

ÉTICA

La Ética es la rama de la Filosofía que investiga las leyes de la conducta humana, para formular las
reglas que convienen al máximo grado de la evolución psicológica y social del hombre.

La palabra ética deriva del término griego ethika, de éthos: comportamiento, costumbre. Se aplicaba
el concepto de la morada o lugar donde se habita. El éthos es el suelo firme, el fundamento de la
praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos. Éthos significa carácter logrado mediante el
hábito y no por naturaleza. Estos hábitos nacen por repetición de actos iguales. El hombre, a lo largo
de su vida, va realizando repetición de actos que generan hábitos y determinan actitudes.

El objetivo de la Ética es esclarecer, reflexionar, fundamentar la experiencia humana, que es la


moral.

MORAL

La moral tiene un significado más amplio que la ética; está por encima de lo físico, es todo lo que se
somete a valor.

La palabra moral deriva del latín mores: costumbre. La moral es la adquisición del modo de ser
logrado por niveles de apropiación, entre los que se encuentran los sentimientos, las costumbres y el
carácter.

El filósofo alemán Hegel distingue dos tipos de moral:

Subjetiva: Es abstracta, como la voluntad para el cumplimiento del deber.

Objetiva: Es concreta, para ello, es necesario que se integre a la obediencia de la ley moral, que se
manifiesta a través de las normas, leyes y costumbres de la sociedad.

La buena voluntad subjetiva es insuficiente, es necesario que la buena voluntad no se pierda en sí


misma. La vida individual está formada por una serie de acciones o conducta. Para la buena
convivencia, deben predominar en la conducta del hombre las tendencias más convenientes al
desarrollo de la vida individual y social. La conducta del hombre refleja la moral individual y la
moral individual es el fundamento de la moral social.

EL SENTIDO MORAL

Es el producto de una evolución psicológica, determinado por factores intelectuales, emocionales y


volitivos. Las acciones del hombre, instintivas o habituales, espontáneas o reflejas, son los elementos
constitutivos de la conducta, que debe seguir las inducciones del sentido moral.

El sentido moral solo puede ser conocido mediante la experiencia. El acto humano es el resultado de
un progreso psicológico, en el que intervienen impulsos, instintos, sentimientos y pasiones, más o
menos subordinados al discernimiento.

EL ACTO COMO FENÓMENO DE ORDEN

Físico: Formado por los movimientos perceptibles. El hombre de buena inclinación moral procura
ser consecuente con sus actos, coherentes y fáciles de prever. En cambio, el disoluto, libertino,
vicioso, depravado, desenfrenado, etc., se encuentra con obstáculos, vence sin ley; o es vencido, y
produce una serie de actos incoherentes e impredecibles.

Biológico: Producto del ejercicio funcional del organismo. Los actos humanos pueden producir
obsesiones orgánicas o disminución de la vida. Los vicios disminuyen la vida y son punibles ante
toda ley divina, natural y humana.

Psicológico: Son los estados de conciencia. En el desarrollo intelectual bajo, el hombre se resuelve
en virtud de la satisfacción inmediata de sus deseos. En un grado más elevado, el hombre se
representa mentalmente las consecuencias del acto imaginado y llega a despreciar los placeres
inmediatos, porque sabe escoger lo útil a lo agradable. En los grados superiores de la inteligencia, el
criterio de selección no depende de una perspectiva de castigo ni dolores inmediatos o futuros, sino
por el goce anticipado del cumplimiento de su deber, o por el simple placer de obrar el bien.

Sociológico: Alude a los efectos y consecuencias que se reflejan en la vida social. Los actos
humanos deben ser cooperativos; nuestra conducta debe constituir una actividad tendiente al
bienestar social. Los sentimientos sociales son los más persistentes, los que más se asemejan al
sentido moral.

SENTIMIENTOS MORALES SIMPLES Y FUNDAMENTALES:

El pudor: Su elemento principal es el amor propio.

La circunspección: Consiste en discernir lo bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.

La benevolencia: Impulso elemental que nos aproxima a nuestros semejantes. Cuando es beneficioso
al prójimo no tarda en convertirse en habitual.

La compasión: Sentimiento parecido a la benevolencia, producido por el reflejo de asimilación de


los sentimientos ajenos.

La Justicia: Constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde.

ELEMENTOS REFLEXIVOS DE LOS ACTOS MORALES

Discernimiento: Es la plenitud del ejercicio de las facultades intelectuales, conocidas como


percepción, concepción, reflexión, imaginación y razón. Se cultivan con la educación.

Libertad: Es la capacidad de resolverse en virtud de una deliberación y de obrar en el sentido de una


determinación nacida del discernimiento.

Según Kant, existe una ley moral que se impone por sí misma como imperativo categórico, que
recibe el nombre de Deber. El ejercicio habitual de los deberes constituye una virtud; la infracción
frecuente de dichos deberes, constituye un vicio.

Sócrates resume en dos frases el deber moral: “Conócete a ti mismo”, resumen de la sabiduría, y
“Ama a tu hermano”, resumen del amor universal.

ACTIVIDADES

I. Realiza un paralelismo entre:

AXIOLOGÍA

MORAL

ÉTICA

II. Elabora una jerarquía de los valores de acuerdo a tu criterio:

III. Explica desde el punto de vista ético y moral la siguiente frase: “Es necesaria la coherencia entre
el pensamiento y la acción humana”.
Los problemas filosóficos de la ciencia
28 de junio de 2011 Publicado por Malena

Es inevitable una filosofía de la ciencia dedicada a la tarea de enfrentar los problemas


filosóficos que crea el mundo científico.

Los filósofos de todos los tiempos reflexionaron sobre la metodología adecuada para
estudiar una disciplina; por ejemplo, Platón con respecto a la Astronomía y Aristóteles para
las ciencias de la vida.

Posteriormente, Roger Bacon, Duns Escoto, Tomás de Aquino, Robert Grosseteste,


Guillermo de Ockham y algunos de los integrantes de las escuelas de Oxford y Padua,
también hacen filosofía de la ciencia.

El desarrollo de la tecnología y de la ciencia moderna, hizo que abundaran los


investigadores que hicieron y siguen haciendo filosofía de la ciencia, como Whewell,
Herschel, Stuart Mill, Duhem, Mach y Poincaré.

Pero fue el Círculo de Viena, entre los años 1922 y 1936, el que le dio a la filosofía de la
ciencia el reconocimiento académico.

Surgieron muchos libros dedicados a esta disciplina, además de la revista Ertkenntnis, que
aún se publica; se celebraron Congresos y se inauguró la primera cátedra de filosofía de
las ciencias inductivas en la Universidad de Viena, a cargo de Moritz Schlick.

En ese momento, los pensadores más notables del círculo, entre ellos Rudolf Carnap y
Otto Neurath, propusieron un programa filosófico que se puede llamar empirismo lógico o
neopositivismo, el cual se desarrolló durante más de veinte años; y el pensamiento
producido en esa época se conoce como “la concepción heredada”.

A principios de la década de los sesenta del siglo pasado, Karl Popper y Thomas Kuhn
producen un cambio significativo en la filosofía de la ciencia.

Popper publica en 1959 su obra “La lógica de la investigación científica, donde afirma que
el conocimiento científico es conjetural, que aspira a la verdad pero en el que no hay
certezas; creando la oportunidad de ubicar a la ciencia en el mismo nivel que otras
actividades humanas.

En 1962, Thomas Kuhn publica su libro “La estructura de las revoluciones científicas”, con
la idea de que la ciencia es una actividad humana y social que está condicionada por el
contexto y desde allí debe ser estudiada y valorada.

En estos momentos, lo importante de la ciencia son sus resultados, los cuales se


encuentran en sus enunciados.

La ciencia pues, sería principalmente lenguaje, o sea que contiene una dimensión
lingüística, lo que plantea problemas de carácter lógico y semántico.

Desde esa perspectiva aparecen los mayores problemas filosóficos como el de la


racionalidad y el del realismo.

La ciencia es acción humana orientada hacia el conocimiento, el bienestar y la libertad; y


avanza como otras actividades humanas, según la creatividad y la prudencia de las
personas.

Cabe preguntarse además por las dimensiones morales de la actividad científica; qué
papel desempeñan las emociones; cómo se integra a la vida humana; su sentido político,
sus aspectos didácticos, estéticos y comunicativos; el valor y el riesgo de sus aplicaciones;
la clase de sociedad desde donde surge y a la que aspira.

La filosofía de la ciencia es el enfoque crítico necesario que puede favorecer la


comunicación científica y aumentar la racionalidad de la actividad científica
Fuente: “Investigación y Ciencia”, Edición española de Scientific American, No.412, “Más
allá de la lógica y la semántica”, Alfredo Marcos, Catedrático de filosofía de la ciencia de la
Universidad de Valladolid.