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FORMACIÓN EN RESPONSABILIDAD (PRO)SOCIAL

Prosocialidad y Responsabilidad Social Universitaria


Cómo constituir grupos de transformación social

Equipo LIPA-ORGANIZACIONES
Universidad Autónoma de Barcelona

ROBERTO ROCHE robert.roche@uab.es


MAYKA CIRERA mayka.cirera@uab.es
PILAR ESCOTORIN gloriapilar.escotorin@campus.uab.es

Valparaíso, abril de 2007

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LIPA
Laboratorio de Investigación Prosocial Aplicada – Facultad de Psicología
Oficinas B5b.065 – B5b.019 Tel. 0034 935812102 E-mail: robert.roche@uab.es
Presentación de la
PROSOCIALIDAD
• Definición
y categorías
• Beneficios de la optimización prosocial
•Teorías explicativas
• Influencia en las emociones
• Investigaciones sobre la prosocialidad

Laboratorio de Investigación Prosocial Aplicada (LIPA) – Universidad Autónoma de Barcelona

Equipo LIPA-ORGANIZACIONES
Universidad Autónoma de Barcelona

ROBERTO ROCHE
MAYKA CIRERA
PILAR ESCOTORIN

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PRIMER NIVEL DE DEFINICIÓN
Definición y categorías de acciones prosociales

Definimos las acciones prosociales como comportamientos que, sin la búsqueda de


recompensas materiales, favorecen; a) a otras personas o grupos, según el criterio
de éstos, b) a metas sociales objetivamente positivas; y que aumentan la
probabilidad de generar una reciprocidad positiva de calidad en las relaciones inter-
personales o sociales consecuentes, mejorando la identidad, creatividad e iniciativa
de los individuos o grupos implicados (Roche, 1991)

SEGUNDO NIVEL DE DEFINICION: DEFINICIONES


OPERATIVAS, TIPOS DE ACCIONES PROSOCIALES

1. Ayuda física:
Conducta no verbal que procura asistencia a otras personas para cumplir un determinado
objetivo, y que cuenta con la aprobación de las mismas.

2. Servicio físico:
Conducta que elimina la necesidad a los receptores de la acción de intervenir físicamente en
el cumplimiento de una tarea o cometido, y que concluye con la aprobación o satisfacción de
éstos
3. Dar:
Entregar objetos, alimentos o posesiones a otros perdiendo su propiedad o uso.

4. Ayuda verbal:
Explicación o instrucción verbal o compartir ideas o experiencias vitales, que son útiles y
deseables para otras personas o grupos en la consecución de un objetivo

5. Consuelo verbal:
Expresiones verbales para reducir tristeza de personas apenadas o en apuros y aumentar su
ánimo.
6. Confirmación y valorización positiva del otro:
Expresiones verbales para confirmar el valor de otras personas o aumentar la autoestima de
las mismas, incluso ante terceros. (Interpretar positivamente conductas de otros, disculpar,
interceder, mediante palabras de simpatía, alabanza o elogio).

7. Escucha profunda:
Conductas metaverbales y actitudes de atención que expresan acogida paciente pero
activamente orientada a los contenidos expresados por el interlocutor en una conversación

8. Empatía
Conductas verbales que, partiendo de un vaciado voluntario de contenidos propios, expresan
comprensión cognitiva de los pensamientos del interlocutor o emoción de estar
experimentando sentimientos similares a los de éste

9. Solidaridad:
Conductas físicas o verbales que expresan aceptación voluntaria de compartir las
consecuencias, especialmente penosas, de la condición, estatus, situación o fortuna
desgraciadas de otras personas, grupos o países.

10. Presencia positiva y unidad:


Presencia personal que expresa actitudes de proximidad psicológica, atención, escucha
profunda, empatía, disponibilidad para el servicio, la ayuda y la solidaridad para con otras
personas y que contribuye al clima psicológico de bienestar, paz, concordia, reciprocidad y
unidad en un grupo o reunión de dos o más personas

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¿Qué diferencia una acción prosocial de una acción de ayuda cualquiera?

 
Acciones que procuran mantener la
Acciones que promueven la
 creatividad
 dignidad
 autoestima  dependencia,
 anulación de la identidad, iniciativa o
de la persona, grupo o país al que se pretende creatividad,
ayudar  O subvaloración del otro.

 Ejemplo de la diferencia entre una actitud prosocial y una antisocial:


Un profesor tiene problemas para avanzar en su temario del curso. El grupo de
alumnos es inquieto y, a pesar de que no tienen problemas de conducta, les cuesta
seguir el ritmo de las clases. Un compañero se encuentra con él en la sala de
profesores y, al verle preocupado, se acerca para interesarse por lo que le pasa. Al
conocer la situación responde ofreciendo su ayuda de este modo:

”Tu no te preocupes que yo me quedo contigo un rato estructurando las


próximas clases. Si lo prefieres lo podemos hacer en otro momento. Quizás solo
haya que modificar un poco el método para conseguir que se involucren más con la
asignatura…”
 “Tu no te preocupes que ya me encargo yo de organizarte las próximas clases.
Lo que te hace falta es imponer más disciplina, sino ya se sabe, los jóvenes
necesitan un temario más estructurado…”

 Ejemplos de PROSOCIALIDAD COMPLEJA:

Después del fatídica catástrofe ocasionada por el Tsunami en 2005, las


organizaciones de la India se pusieron en acción para reconstruir los poblados que
habían quedado completamente afectados. Antes de hacerlo, personas relevantes
en el mundo de la economía y la política del país (el equipo LIPA tuvo oportunidad
de entrevistar al alcalde de Mumbay Mr. Dilip Pattel y la expresidenta de la bolsa
Mrs. Dina Metha), visitaron la zona y preguntaron a los habitantes qué necesitaban
para recontruir su entorno. Cada pueblo hizo una lista adecuada a sus prioridades:
casas más resistentes, comida, ropa, escuelas, bicicletas para ir a la escuela,
iglesias, semillas para plantar, etc. A pesar de que todavía continúa la necesidad de
ayuda, todos los pueblos obtuvieron los mínimos que habían pedido para
reempezar de nuevo.

 El gobierno australiano impulsó hace años una ley de memoria histórica para
reconocer el daño que se le había ocasionado a la comunidad aborigen desde el
inicio de la colonización británica. Cada aborigen que nace tiene asignada una paga
mensual por su condición racial, por otro lado tienen más derechos a la hora de
tener un piso de propiedad. Son medidas promovidas por la culpa que no
compensan el daño ocasionado a la cultura aborigen en el pasado, ni la falta de
respeto que se vive en el presente (profanación de espacios sagrados,
comercialización de su arte, lenta extinción de sus lenguas, etc.)
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Beneficios de una optimización prosocial

Consideramos que las acciones prosociales tienen otras consecuencias positivas en


lo social. La funcionalidad de los resultados , las hacen creibles desde una
perspectiva científica.

En nuestro trabajo para identificar las características de de las acciones prosociales


según una metodología PAR (Participación-Acción-Investigación), por medio del
modelo Unipro, hemos identificado las siguientes:

Alimento de la dignidad de la persona y del respeto vital de los derechos


humanos. Se produce un enriquecimiento de la consciencia sobre la dignidad del
hombre sin la cual la percepción de esta dignidad puede permanecer abstracta,
púramente teórica y plana.

Control positivo de las emociones negativas. . Así como hemos observado.

Enriquecimiento de la capacidad de iniciativa, creatividad.

El sujeto experimenta una ampliación de sus recursos puestos en práctica. Toma


consciencia de sus posibilidades. Experimenta una satisfacción en el ejercicio de sus
ideas. Representa una proyección del valor del Yo.

Producción de significado.

En las actuaciones prosociales los autores experimentan como una fuente


inagotable de significado que no depende de los estímulos externos. Son capaces
de auto recompensarse al ver los resultados obtenidos en las personas receptoras.
En nuestros trabajos de aplicación con una muestra de aprox. 850 acciones
prosociales documentadas en 140 sujetos hemos constatado este fenómeno.
(Véase Roche, R. (2001) . Practiques Tutoritzades: Prosocialitat per a una Cultura
De Pau”)

Esta verificación cognitiva y las emociones consecuentes constituyen una potente


acción dinámica y progresiva para alimentar la propia identidad, cada vez más
coherente con unas metas y valores juzgados como buenos y deseables.

Facilitadora de una verdadera comunicación empática.


La comunicación humana se hace, muchas veces, problemática, sus canales son
limitados con proceso secuencial que no es eficaz a menos que haya una escucha
total por parte del interlocutor. Las personas que se han acostumbrado a actuar de
modo prosocial, se habitúan a la escucha , a la valorización positiva del otro

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anticipada al acto comunicativo, lo que da al receptor unas condiciones


inmejorables para, a su vez, responder empáticamente.

Hace posible el diálogo entre sistemas humanos (ideológicos o políticos) muy


diversos o incluso opuestos.

La metodología científica que justifica y valida las afirmaciones de la prosocialidad


constituye un marco de referencia apto para el encuentro imparcial de un diálogo

En sintonía con las grandes religiones.

Las diversas religiones encuentran en la ciencia un referente común para sus


valores o principios, según ellas, universales. ¿ Para qué buscar la verdad si
cualquier acción a favor del otro contiene en sí misma todas las filosofías, todas las
religiones, el universo entero e incluso al mismo Dios? (Vicente Ferrer).

Moderadora de la ambición y el poder.


Por su carácter centrífugo de las tendencias egocéntricas, la acción prosocial
conseguida como práctica habitual, minora, por su incompatibilidad, la invasión,
manipulación, dirección o control del otro, a la vez que expande una auto sensación
de potencialidad del yo positiva que no precisando orientarse a la disminución o
control del otro, responde al deseo y ambición lícita de crecimiento personal.

Inhibidora de la violencia.
La acción prosocial, radicada en una motivación cultivada de atención positiva al
otro, quizás sea la única fuerza capaz de “reeditar de nuevo” en una interacción
contradictoria o conflictiva. En la comunicación, esto se traducirá en no responder
con una agresión a un estímulo agresivo, sino al contrario, con alguna palabra
positiva o inesperada. En la dinámica de los gestos y acciones, se traducirá en no
responder con violencia ante otra violencia, sino aplicar acciones alternativas fruto
de una inteligente creatividad.

Paradigma del don.

Los estudios psicológios están redescubriendo tendencias naturales y esenciales


muy profundas, genéticas o innatas, del ser humano para el dar, y no sólo para el
poseer. Estas tendencias serían tan esenciales como las dedicadas a la
supervivencia del individuo o a las pretendidas únicamente agresivas. Así en la
dicotomía frecuente, desde una visión filosófica, del valor del ser frente al valor del
poseer, nuestra propuesta se injerta en una cultura del dar.

Promotora de la reciprocidad y de nuevos círculos de positividad.

La acción prosocial, al constituir un estímulo perceptívamente claro, incisivo,


orientado eficazmente al objetivo y a la persona del receptor al que vehiculiza
atención y consideración, sitúa a ésta en condiciones de alta consciencia y
sensibilidad respecto a la acción y sus raices, aumentando la valoración de las
mismas con lo que se convierten en fuertemente modélicas y, por tanto, aumentan
considerablemente las posibilidades estadísticas de que el propio receptor se
convierta en iniciador o autor, a su vez, de otras acciones similares.

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Es importante considerar que el tipo de reciprocidad a promover no se deba a


expectativas que condicionan la conducta del receptor. O a contratos implícitos de
alternancia inmediata o en continuidad o en una alternancia aplazada en el tiempo.

Aquí radica la diferencia de una acción verdaderamente prosocial: debe estar


radicada en una actitud cuyo primer objetivo es el bien del otro, no el propio,
aunque puedan preverse, deducirse o seguirse ulteriores consecuencias positivas
para el propio autor.

Si es así, la reciprocidad que pudiera producirse vendría a cerrar un círculo muy


positivo de interrelación, siempre voluntaria, pero altamente eficaz en la
supervivencia de los sistemas o grupos humanos.

Operadora de transformación social.

La acción prosocial provoca círculos concéntricos de positividad entorno. Es siempre


difícil darse cuenta de estos benéficos efectos seguros, reales que una acción
prosocial puede generar en los receptores, los cuales se convierten a su vez en
autores hacia otras personas y situaciones, y así sucesivamente.

Es decir, la acción prosocial, a veces, se hace recíproca para con el autor. Otras
veces se dirige a otras personas, pero nunca, probablemente, permanece inactiva.

Incluso al método científico le resultaría difícil verificar los efectos positivos


multiplicadores de la acción prosocial debido al progresivo alejamiento y
complejización de los receptores que se suceden, con una incidencia muchas veces
superior a la simple fórmula de transmisión del uno a uno.

En cualquier caso se trata de una incidencia positiva en abanico sobre el tejido


social que puede ver aumentada su potencia de transformación según el poder
hacia el cambio que detenten los agentes iniciadores que se ven implicados en la
secuencia receptor-iniciador.

Influencia de la prosocialidad en las emociones

Una definición operativa, de comportamientos prosociales, aceptada por la


comunidad científica es ésta: aquellas acciones que tienden a beneficiar a
otras personas, sin que exista la previsión de una recompensa exterior.

Nosotros estamos elaborando una definición más amplia que, por un lado,
comprenda no sólo la simplicidad del enfoque unidireccional, presente en las
primeras investigaciones, sino también la complejidad de las acciones humanas en
su vertiente relacional y sistémica y, por otro lado, recoja dimensiones más cul-
turales y susceptibles de una aplicación en el campo social y político.

Aunque un análisis riguroso del significado de los atributos : externo, extrínseco o


material, entraña dificultad, ésta aumenta cuando intentamos introducirnos en
posibles “recompensas permitidas” para el sujeto autor que, en contraste según la
definición deberían ser internas, intrínsecas o inmateriales.

En nuestra definición actualizada de prosocialidad hemos tratado de introducir un


mayor rol del receptor como criterio de validez y eficacia de la acción prosocial. En

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efecto, para que una acción pueda considerarse prosocial, el receptor de la misma
ha de aceptarla, aprobarla y estar satisfecho con ella.

A nivel colectivo, en la funcionalidad de convivencia y armonía de las personas,


grupos y sociedades se asume que la abundancia de acciones prosociales
produciría una disminución de los comportamientos violentos.

Ello se deduciría en base a generalizar lo observable a nivel interpersonal, en donde


los comportamientos violentos, por ejemplo, en un joven con desviación social, se
interpretan producidos por falta de disponibilidad en su repertorio de otros
comportamientos alternativos positivos. En el momento en que él dispusiera de
conductas que resultaran efectivas para la satisfacción de sus necesidades o para
resolver sus conflictos interpersonales, su frecuencia aumentaría, disminuyendo los
comportamientos violentos.

A nivel colectivo, además, se podría deducir que la frecuencia social de


comportamientos prosociales produciría un efecto multiplicador, vía aprendizaje por
modelos, así como mediante la activación de una percepción selectiva, o
sencillamente por activación de una respuesta al beneficio recibido, mediante lo
cual se podría hacer recíproca. Estaríamos frente a una mejora de calidad de las
relaciones sociales.

Pero una cuestión interesante, como hemos mencionado anteriormente, es la de


penetrar en los efectos de los comportamientos prosociales precisamente en sus
autores.
Para ello hemos recurrido al ámbito de la salud mental, como estado teórico
funcional óptimo de la persona.
¿El autor de la acción prosocial puede obtener beneficios puntuales o duraderos
para su salud mental ?

Las emociones ocuparían un lugar importante entre los componentes de esta salud
mental y podrían constituir uno de los campos donde podría producirse este
beneficio.

Así pues, nos preguntaríamos por la posible incidencia de la prosocialidad en las


emociones.

Vamos a tratar de analizar cómo los comportamientos prosociales podrían incidir en


algunas de las emociones más relevantes de entre las quince que distingue Lazarus
(1993).

EL ENFADO Y LA IRA

En estas emociones hay una gran activación fisiológica. Esta activación tiene su
expresión en una respuesta emocional de grado elevado. Podríamos referirnos a
ella como una respuesta inmediata, a flor de piel, contundente.

Zillman hace referencia a que se crea un monólogo interno que proporciona


argumentos para justificar el hecho de descargar el enfado sobre alguien. Se inicia
una cadena de pensamientos hostiles que favorecen el aumento de la activación

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fisiológica, que puede llevar a la ira y desencadenar con facilidad una violencia
contra la otra persona.

La persona con arranques frecuentes de enfado y de ira por las activaciones


fisiológicas extremas adolece de una mayor vulnerabilidad en su salud mental y
física (Williams, 1989 ; Thoreson, 1990 ; Mittleman, 1994, citados por Goleman,
1997). En todo caso, desde la perspectiva social y comunitaria, tal persona supone
un subsistema de riesgo para la convivencia.

La persona habituada a realizar conductas prosociales probablemente accederá a


una forma más eficaz de control del enfado, posiblemente a través de varias vías.

La atención frecuente a las necesidades de los demás que se traduzca en la


generación de acciones prosociales, es incompatible, al menos temporal y
puntualmente, con la generación de actos violentos hacia los demás. Un hábito en
este sentido, tenderá por consistencia a una percepción benévola de la globalidad
del otro, del receptor, a interpretar menos negativamente las acciones de los
demás, con lo que disminuirán las percepciones de “estímulos agresores”.

Otra vía es la del descentramiento empático. Se trata del descentramiento


progresivo del propio espacio psíquico, de la capacidad de situarse en el punto de
vista del otro (toma de perspectiva), la cual es bastante habitual en las personas
que realizan frecuentemente acciones prosociales. Esta capacidad permite una
mayor comprensión del estímulo y de la situación que ha provocado el enfado y
proporciona información sobre las razones del otro, hecho que permite una
reconsideración de la situación, pudiendo disminuir, inhibir o frenar el enfado a
medio término.

Quizás la otra vía de control del enfado sea todavía más efectiva. Se trata de un
autocontrol basado en lo cognitivo como contenido significante en relación a los
valores. Las actitudes de heteroestima hacia los demás, fundadas en un valor que
sea fundamental para la persona, como pueden serlo las de tipo ideológico o
religioso, trabajan en el mundo interno de los significados de la conducta.

LA PREOCUPACIÓN, LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS

La preocupación, según Roemer y Borkovec, tiene como


función anticipar los peligros que puedan presentarse y
la búsqueda de soluciones. La preocupación puede dar
inicio a un transtorno cuando se convierte en ansiedad
crónica, en cuyo caso se produce una falta de control
sobre el círculo vicioso de pensamientos ansiosos.

La ansiedad también se activa por las presiones reales de la vida (estrés) y, según
otros autores, es la emoción más relacionada con el inicio de la enfermedad
(McEwen, Stellar 1993). El sistema inmunológico parece ser el mediador orgánico
de esta relación (Cohen, 1991 ; Clover, 1989 ; Glaser, 1988, citados por Goleman,
1997).

Las acciones prosociales suponen en ocasiones creatividad, inciativa, incluso


asertividad, las cuales ejercitadas frecuentemente inciden aumentando la
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autoestima, mediante la percepción de logro, de eficacia. Esta mejora de la


autoestima genera seguridad en la persona, la cual es inhibidora de la ansiedad.

El hecho de fomentar las relaciones interpersonales también permite que la persona


no tenga tantas oportunidades de iniciar el círculo vicioso de pensamientos
preocupantes, a partir, por un lado, de una conducta antagonista como es la
distracción y, por otro, por un cierto grado de relativización del problema, en el
caso que se tenga oportunidad de observar situaciones similares en las relaciones
interpersonales.

ESTADOS DE ÁNIMO POSITIVOS Y OPTIMISMO

Optimismo puede significar tener expectativas de que, en general, las cosas irán
bien. Es un estado emotivo opuesto a la apatía, la depresión o la desesperación,
verdaderos enemigos de la salud física y mental (Peterson, 1993 ; Anda, 1993 ;
House, 1988, citados por Goleman, 1997). Se puede considerar como un buen
recurso para afrontar el estres y la salud mental.

Seligman define el optimismo en función de las atribuciones que hace la persona a


los éxitos y los fracasos. Los optimistas consideran que los fracasos se deben a algo
que puede cambiarse (relaciónese también con locus de control interno/externo),
mientras que los pesimistas los atribuyen a una característica propia, estable del
suceso y que no es posible modificar.

Las actitudes positivas que surgen habitualmente de los estados de ánimo


positivos permitirían afrontar mejor las demandas del entorno y los contratiempos o
frustraciones que puedan aparecer (por ej., mediante el mecanismo conocido de la
profecía autocumplida o vaticinio). Por lo tanto, serían eficaces estrategías de
manejo del estrés.

Lo que causa la reacción de estrés no es el estímulo o ambiente estresante por sí


solo, sinó por la significación subjetiva percibida por la persona afectada (Lazarus,
1993). En la elaboración de este significado subjetivo intervendrá probablemente el
estado de ánimo habitual.

Los comportamientos prosociales finalizados (por definición) en una satisfacción y


aprobación en el receptor, generarán un feedback positivo para el autor de eficacia,
de utilidad, lo cual, si se produce frecuentemente, debería mejorar la autoestima y
aumentar la cantidad de los estados de ánimo positivos.

Esta interrelación positiva entre receptor y autor generaría un sentimiento de


reciprocidad, de amistad (quizá también debido a la expresión de proximidad
psicológica). Todo lo cual contribuiría a crear un clima de bienestar, paz y unidad
en la relación que fomentaría los estados de ánimo positivos y a la larga el
optimismo.

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LA EMPATÍA

Es la capacidad de sintonizar emocionalmente (y también cognitivamente) con los


demás y supone una base importante sobre la cual se asientan las relaciones
interpersonales positivas.
Desde este punto de vista podemos afirmar que la empatía sería una disposición
emotiva que favorecería la calidad en las relaciones sociales.

Para Hoffman (1984) el hecho de compartir la angustia de los que padecen es lo


que hace que les ayudemos. Aparece la relación entre empatía compasiva y
prosocialidad. Una relación generalmente bidireccional.

En general, podemos hablar de que la empatía favorece o


facilita la ocurrencia de los actos prosociales, aunque
también podríamos señalar que las personas que actuan
prosocialmente irán aprendiendo a optmizar su empatía.

El grado de empatía, según este autor, está ligada a los


juicios morales y es, en último término, la base de la
actitud ética de las personas. Otro elemento fundamental
para la calidad de las relaciones sociales a que hacemos
referencia en el título.

Esta capacidad afecta a muchas actividades como la compasión, las relaciones


amorosas, la educación de los hijos,...

Los actos delictivos se basan, en muchas ocasiones, en la incapacidad por parte del
agresor de experimentar empatía hacia sus víctimas. En este sentido (como se
sabe), se han hecho tratamientos de rehabilitación basados en el entrenamiento de
la empatía, donde el delincuente ha de ponerse en el lugar de la víctima e intentar
experimentar sus emociones (Goleman 1996).

La empatía es una actitud básica en el comportamiento prosocial. La comprensión


cognitiva de los pensamientos del otro o la experimentación de sentimientos
similares pueden promover la actitud de ayuda en el autor.

LA CULPA

Se ha intentado diferenciar la cultura occidental de otras a partir de la preeminencia


de una educación del desarrollo moral inducido por la culpa, (versus la vergüenza
en otras culturas). Especialmente sentido en décadas pasadas, cuando existía una
educación represora muy centrada en el autoritarismo.

No faltan, sin embargo, críticas que denuncian nuestra época como falta de valores
morales que induzcan el auto-control personal para vivir en sociedad, considerando,
por ejemplo la violencia actual.

El sentimiento de culpa está presente en numerosas entidades psicopatológicas.


Una relativa disminución de las presiones introyectivas exageradas se podría
considerar como beneficiosa para la salud mental.

Las acciones prosociales realizadas, por ejemplo, en el ámbito del voluntariado


ejercitado en el anonimato, han sido interpretadas como inhibidoras de una culpa
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establecida en ámbitos más conocidos, respecto a personas próximas o familiares,


incluso (ancianos, padres, etc.).

En todo caso, la persona identificada con valores asumidos de justicia social, frente
a la impotencia experimentada (mediante la compasión) a nivel macromundial,
encontraría en las acciones prosociales un alivio a la culpa.
Más allá de entrar en valoraciones éticas o funcionales, podríamos afirmar que
dados los límites de la acción individual, no parece ilógico considerar que la acción
prosocial concreta pueda suponer un tranquilizador efectivo de la culpa.

ENVIDIA

La literatura nos muestra los efectos devastadores de un sentimiento que puede ir


socavando la salud mental y provocar, también, alteraciones en las relaciones
interpersonales y sociales.

Más allá de la conveniencia de un educación basada en el descentramiento hacia el


otro, ya muy temprano en el desarrollo emocional e interpersonal del niño, la
identificación de este sentimiento y su posible afrontamiento, es una garantía de
bienestar psicológico.

En principio el valor supremo de la dignidad de la persona, independientemente de


los atributos o capacidades, y el valor de la prosocialidad asumido como guía de
conducta, debería atemperar esa envidia, la cual se debería identificar y expresar
adecuadamente en forma de admiración explícita, como forma de manejo de los
propios sentimientos.

Además la realización de acciones prosociales, incluso a las personas envidiadas,


podría actuar como un alivio paradójico por el poder que supondría la eficacia de la
acción y el posible feedback de aprobación del receptor.

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INVESTIGACIONES SOBRE PROSOCIALIDAD

FACTORES PREDICTORES
¿Qué puede condicionar que una persona actúe o no prosocialmente?

Entre los estudios realizados sobre el tema (López, 1994), destacan las siguientes
variables como condicionantes de una actitud prosocial respecto al entorno. Si bien
resulta interesante reflexionar sobre estos factores influyentes, no hay ninguno que
resulte especialmente importante respecto a los demás. Es la combinación de todos
ellos lo que configura una predisposición prosocial o antisocial ante la vida.

1. Variables individuales; Factores de personalidad. Edad. Sexo. Clase social

2. Variables de socialización; Influencia de la familia. Historia afectiva.


Modelado parental, identificación y conducta prosocial. Disciplina parental.
Influencia de los hermanos. Influencia de los compañeros. Influencia de la
escuela. Diferencias culturales

3. Factores afectivos; Empatía. Sentimientos de culpa. Estado emocional del


sujeto

4. Factores cognitivos; Capacidad para ponerse en el lugar del otro. Juicio moral
y normas socio-morales. Concepto de naturaleza humana. Inteligencia y
autoimagen.

5. Factores situacionales: Situaciones que demandan ayuda espontánea.


Presencia o ausencia de observadores. Grado de ambigüedad de la situación.
Grado de necesidad del receptor de la ayuda. Semejanza entre la situación y
experiencias pasadas. Coste percibido por el sujeto

POSICIONES DE LAS TEORÍAS EXPLICATIVAS

Si analizamos las diversas explicaciones teóricas que desde distintas corrientes se


han dado sobre la prosocialidad, nos damos cuenta de que todas ellas podrían
encuadrarse en alguna de las posiciones siguientes:

1) Sostener que existe en el ser humano un sentimiento prosocial


innato, opuesto al amor propio.
Según decía Rosseau “El hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad
quien le corrompe”. Grandes personajes de la historia como Gandhi
coincidirían con esta posición.
Estudios relacionados: ETIOLOGÍA ACTUAL. (MacDonald 1984).

2) Sostener que la prosocialidad proviene de una ley de la razón, que


es la que fundamenta las conductas en función de sus beneficios.

“También la voluntad humana puede tomar interés en algo sin obrar por i
interés” (Crítica de la razón práctica, KANT).
Estudios relacionados: Esta posición encuadra el estudio del desarrollo del
juicio y del razonamiento de la moral, ideas que se reflejan en la corriente
cognitivo-evolutiva del desarrollo moral de autores como Piaget o Bandura.
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3) Sostener que la prosocialidad se funda realmente sobre el egoísmo y


el amor en sí mismo.
Postura que intenta fundamentar la ética sobre el amor propio y la
autoafirmación. Según afirmaba Hobbs “Cualquier preocupació por el
bienestar de los demás es secundaria, solo un medio en relación con nuestro
bienestar” .
Estudios relacionados:
PSICOANÁLISIS → búsqueda de placer o huida del dolor (Freud)
CONDUCTISMO → Las personas actuan en función de los refuerzos que
obtienen (Skinner)
Teoría APRENDIZAJE → Las conductas se aprenden por imitación o refuerzo
.

NIVELES DE ESTUDIO DE LA PROSOCIALIDAD


Recientemente se ha publicado un artículo donde se presenta una nueva forma de
analizar las acciones prosociales. En el apéndice de este dossier encontrará una
clasificación de los estudios sobre prosocialidad realizados hasta el momento, según
los niveles propuestos por Annual Reviews Psychology en 2005; Micro-nivel
(estudios de los orígenes de las tendencias prosociales i de las posibles variaciones
de estas tendéncias) Meso-nivel (estudios de díadas prosociales en un contexto o
situación determinadas) y Macro-nivel (investigaciones de acciones prosociales
que ocurren entre contextos de grupos o organizaciones).

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LA PUESTA EN PRÁCTICA
DE LAS ACCIONES
PROSOCIALES

• Prácticas en el ámbito personal


• La aventura prosocial de un día

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La puesta en práctica de la prosocialidad

TECNOLOGIA LABORATORIO PROSOCIAL AMBITOS PERSONALES

Progresivamente la psicología se está empeñando más en estudiar procesos de


desarrollo positivo y óptimo para la salud mental del individuo y para el
mantenimiento y mejora de las relaciones interpersonales y sociales.

Uno de los campos en donde los avances de su conocimiento pueden tener una
repercusión social más relevante es el de la paz.

El concepto de paz , como antónimo de guerra, ha generado cogniciones relativas a


dinámicas colectivas que al individuo le pueden resultar alejadas no ya a su control
sino incluso ajenas a cualquier intervención suya y por tanto reservadas sólo a
personas con responsabilidades políticas muy altas o con mucho poder.

Hablar de cultura de paz ya nos acerca más al concepto, a las posibilidades de


actuación y, por tanto, a una cierta responsabilidad. Cultura de paz es un concepto
asumido, por ejemplo, desde la educación escolar.

La Universidad, también como educadora y con experiencia de ejercicio de


universalidad y de neutralidad, ha sido siempre una institución constructora de paz.

La psicología como ciencia del comportamiento tiene, junto a otras disciplinas como
la sociología y la política, una responsabilidad muy alta al poder observar, describir,
explicar, interpretar y por tanto optimizar aquellas causas siempre presentes pero
quizás todavía desconocidas para otras disciplinas que hasta ahora habían sido las
únicas que trataban de explicar los procesos que llevan al conflicto o a la guerra.

Y todavía hay mucho por explorar en el papel que juegan estas causas vinculadas a
mecanismos muy básicos del comportamiento humano. Asumir que el ser humano
es agresivo o que las relaciones de poder siempre rigen las relaciones entre los
humanos, y que por ello sean inevitables la confrontación y la violencia, es
demasiado simple para el estado de los conocimientos actuales.

Las variables que complejizan esos resultados desde una perspectiva del
denominado aprendizaje cultural son muy variadas e interesantes. Quizás haya
sido este interés, y a veces una cierta evidencia, lo que ha impedido que se
estudien con el mismo ahínco los mecanismos opuestos que podrían tener un papel
no sólo de inhibición de las actitudes y comportamientos violentos, sino de
prevención o aún de verdadera optimización de las relaciones interpersonales y
sociales.

La educación para la paz sería una de las vías eficaces y seguras para avanzar en
esa dirección. Una paz considerada no como simple ausencia de guerra o violencia,
sino como una conciencia, una sensibilidad, unas acciones que construyeran un
tejido social de relaciones basadas en la reciprocidad positiva y orientadas a la
fraternidad y a la unidad, que iniciando en las relaciones interpersonales se
implicara decididamente en la transformación de las estructuras sociales, cívicas y
políticas con especial atención en los colectivos desfavorecidos.

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En esta dirección y desde 1982 estamos trabajando al explorar el potencial de las


actitudes y comportamientos prosociales (Roche, 1995, 1998, 1999).

Después de trabajar en la elaboración de programas sistemáticos para ese


aprendizaje en todos los ciclos de la escuela, tanto en nuestro país como en
Eslovaquia (Roche, 1992. Lencz, 1994), Italia (1997, 1991) y Argentina (1998),
Méjico (2005) y dentro de la asignatura Optimización Prosocial de nuestra Facultad,
desde hace diez años hemos emprendido con decisión un proyecto de prácticas que
permitan acercar al alumno de segundo ciclo de la carrera a un conocimiento de la
prosocialidad que le implique personalmente, como vía para permitir un aprendizaje
crítico de la misma tanto en su vertiente teórica como aplicada.

En concreto se trata de ofrecer a los alumnos una ocasión sistemática para


experimentar los efectos de las conductas prosociales en sus relaciones
interpersonales y profesionales. Se hipotetiza que esta experiencia puede
aumentar y optimizar la calidad de esas relaciones hasta el punto de hacer más
improbable la aparición de conflictos, disputas, enemistades u hostilidades.

A tal efecto las clases prácticas se constituyen para tutorizar al alumno en la


planificación de su propio Laboratorio Prosocial..

Ámbitos Personales

La actuación en este primer ámbito es real, es decir, el alumno debe diseñar,


aplicar y experimentar un plan de acción consistente en la ejecución de un número
determinado de acciones prosociales ( que oscilan entre 5 y 10 debidamente
seleccionadas entre un listado ( o Inventario) de entre 20 y 40 conductas
prosociales previamente elaborado por el propio alumno, de acuerdo con las 10
categorías o clases de acciones prosociales.
Los destinatarios pueden ser personas o colectivos, siempre dentro del ámbito de
las relaciones personales del alumno, y generalmente son: familia, pareja, amigos,
desconocidos o voluntariado.

Algunas variables para seleccionar las conductas diana a ejecutar son:

1. Que, por lo menos, una acción sea dirigida a alguna persona con la que haya
dificultad de relación, ya sea por no existir una simpatía espontánea, ya sea
por alguna experiencia desagradable con ella, ya sea porque existe un
alejamiento más o menos querido o bien por existir un conflicto latente.
2. Y que otra acción, entre las 5 mínimas, sea propuesta, presentada, motivada
para que la realice otra persona hacia un tercero. Es decir, el operador de la
acción no realiza directamente la acción sino que promueve y estimula a
otro operador para que lo haga, pero siempre promoviendo que sean la
iniciativa y la creatividad de éste las que rijan esa acción.
3. Por último, se propone que una de las acciones se realice en un día con bajo
estado de ánimo. Esta alternativa es un vía eficaz y sencilla para
experimentar la influencia de la prosocialidad en las emociones negativas.

El diseño del plan de acción comprende un calendario de aplicación y un registro o


ficha (ver apéndice) en el que aparecen los siguientes apartados:

 Antecedentes de la acción (necesidad percibida o indicio).


 Descripción de la actuación.
 Consecuencias en el receptor (resultados, reacciones verbales, emotivas, etc).

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 Consecuencias en el autor (vivencias, cogniciones, sentimientos


experimentados).
 Observaciones (interpretaciones, comentarios).

CONCLUSIONES

Desde el año 2000 se han ido aplicando este tipo de prácticas. Las han realizado,
pues, unos 1000 alumnos (unos 140 cada curso).. Cada uno de ellos ha
presentado un Informe sobre las mismas. Todo ello totaliza unas 7000 acciones
prosociales aproximadamente.

Estamos tratando de elaborar una síntesis de los resultados con una metodología
PAR (Participation Action Research) que nos permita identificar cantidad de
acciones, duración, frecuencia, coste, tipos de reacción en el receptor, y
consecuencias en el autor, según categorías identificadas con la participación de
los propios alumnos.

La continuidad de este Programa supondría buscar una metodología que nos


permitiese conocer consecuencias humanas y sociales de cada una de estas
experiencias y por lo tanto de la incidencia global que cabría atribuir al citado
Programa.

CARACTERÍSTICAS DE LA PRÁCTICA PROPUESTA POR LIPA

 Observar, describir, explicar e interpretar las acciones


(Ficha registro)
 Inventario de entre 20 y 40 acciones prosociales (Rejilla)
 Selección de 5 a 10 acciones para poner en práctica.
 Tutor prosocial de otra persona.
 Bajo estado de ánimo.
 Una persona con la que haya dificultad de relación

TIPO DE ACCIÓN Familia Amistades Vencindario

Ayuda Física

Servicio Físico

Dar o compartir

Ayuda Verbal

Consuelo Verbal

Confirmación del Otro

Escucha Profunda

Empatía

Solidaridad

Presencia Positiva

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FICHA REGISTRO ACCION PROSOCIAL

Título: ……………………………………………………………………………………………..

1. NOMBRE AUTOR de la acción (o 4 dígitos finales DNI)


 Fecha
 Mail o teléfono de contacto:

2. ANTECEDENTES (indicios percibidos por autor de la necesidad )

3. TIPO: (señalar aquéllas de las 10 categorías implicadas)

4. DESCRIPCION ACCION: (descripción muy concreta de la


conducta)

5. VARIABLES EN EL AUTOR:
 Humor, (Bajo, normal, alto)
 Anonimato (sí o no)
 Coste para el autor: (Evaluar de 0 a 10)

6. VARIABLES EN EL RECEPTOR:

 Tipo de vínculo y características

7. VARIABLES DE LA ACCION:
 Duración: (En horas o minutos)
 Frecuencia: (veces)

8. CONSECUENCIAS EN RECEPTOR:
 Pensamientos verbalizados.
 Sentimientos verbalizados
 Conductas observadas

9. CONSECUENCIAS EN EL AMBITO
 en otras personas implicadas,
 clima grupal

10. CONSECUENCIAS EN EL AUTOR:


 Pensamientos.
 Sentimientos,
 Intenciones o propósitos
 Conductas

11. OBSERVACIONES

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Aventura prosocial del momento presente

La AVENTURA PROSOCIAL DEL MOMENTO PRESENTE trata de dedicar todo un día a


la actuación continuada de acciones prosociales.

 Iniciar con una reflexión cognitiva en la que se focaliza una previsión de


escenarios de la actuación personal durante el día..
 sin discriminación alguna entre el simpático y el antipático, entre el joven y el
anciano, entre el amigo y el enemigo, entre el compatriota y el extranjero,
entre el guapo y el feo, entre el de una religión y el de otra.
 Se visualizan posibilidades de acciones prosociales adecuadas a cada escenario.
 Se anticipan circunstancias de aplicación.
 Se prepara la motivación necesaria para emprender esas acciones.
 Se dispone a mantener alerta la conciencia sobre las oportunidades que se
vayan presentando.
 Se describen por escrito los pasos realizados

Se pasa a la acción.

1. Aquí ya dejarse llevar por la espontaneidad de los sucesos, estímulos


posiblemente nuevos, no previstos pero atendidos por una percepción, en
estado de alerta, que contribuye a personalizar el significado de la acción.
2. Dejarse llevar por la belleza del descubrimiento de cada persona que se
encuentra, aceptando el reto de que nadie resulte indiferente.
3. Experimentar las consecuencias emotivas de estos encuentros, aún arriesgando
resultados negativos, pero descubriendo el propio potencial de inciativa y
creatividad, así como de un posible aumento de motivación, en cierto modo
nuevo.

A mitad de la jornada, se revisa si la actuación es coincidente con las previsiones


e intenciones, modificando o reforzando las actitudes.

Al final de la jornada, se analizan las experiencias y se cumplimentan tantas


Fichas de Registro como acciones realizadas.

Finalmente se redactan 15 líneas sobre impresiones personales.

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Bibliografía relacionada con la teoría expuesta

Bandura, A. (1977). Social learning theory. Englewood Cliffs. NJ: Prentince Hall.

Eisenberg, N; Strayer, J. (1987) Empathy and its development. Cambridge:


Cambridge University Press.

Eisenberg, N., Pasternack, J.F., Cameron, E. Y Tryon, K. (1984). The Relation of


Quantitiy and Mode of Prosocial Behavior to Moral Cognitions and Social Style. Child
development, 55, 1479-1485

Fuentes, M.J. (1989). Análisis evolutivo de la empatía y la ansiedad como variables


mediadoras del comportamiento de ayuda. Infancia y aprendizaje, 48, 65-78.

Hoffman, M.L y Saltzstein, H.D. (1987). Parent discipline and the child´s moral
development. Journal of Personality and Social Psychology, 5, 45-57

LENCZ, L. (1994)
"The Slovak Ethical Education Project"
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López, F. (1994) Para comprender la conducta altruista. Editorial Verbo Divino.


Navarra.

MacDonald, K. (1984). An ethological-social learning theory of the development of


altruism implications for human sociobiology. Ethology and Sociobiology, 5, 97-109

ROCHE. R. (2004)
“Inteligencia prosocial”
Col. Materiales. Universitat Autònoma de Barcelona. ISBN 84-490-2343-2

ROCHE OLIVAR, R. (1999)


“Desarrollo de la inteligencia emocional desde los valores y actitudes prosociales”
Buenos Aires: Edit.. Ciudad Nueva. ISBN 950-586-114-1

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“EDUCACION PROSOCIAL DE LAS EMOCIONES, VALORES Y ACTITUDES
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"PSICOLOGIA Y EDUCACION PARA LA PROSOCIALIDAD"
Col. Ciencia y Técnica. Universitat Autònoma de Barcelona.
ISBN 84-490-0327-X

ROCHE, R., SALFI, D., BARBARA, G. (1991)


"LA PROSOCIALITA':UNA PROPOSTA CURRICOLARE.
L'ARCHITETTURA DI UN PROGRAMMA PER LA SCUOLA MATERNA"
Psicologia e Scuola. nº 53, 55-64.

Sorín; M. (2004) Niños y niñas nos interpelan. Nordan Comunidad. Uruguay.


ISBN: 9974421241

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Prosocialidad en Internet

 INSCRIPCIÓN AL GRUPO YAHOO SOBRE PROSOCIALIDAD


1. Con el navegador (Explorer o Netscape) ir al sitio siguiente:
http://es.groups.yahoo.com/.
2. Si no se dispone ya de una dirección yahoo, solicitarla. Para ello seguir los
pasos que te indican en REGISTRADME:
3. Aceptar las condiciones
4. Solicitar aprobación a un ID (nombre de identificación) y contraseña y
Enviar
5. Te pedirán una dirección de correo electrónico (por ejemplo el que tengas de
la UAB)a donde Yahoo enviará un mensaje de comprobación con un código
para que tú, la primera vez que ya vuelvas a entrar en los grupos anotes
ese código. A partir de entonces ya puedes acceder a todos los servicios
Yahoo.

Con el nombre aprobado .por ejemplo Robert_Roche2001@yahoo.es, puedes


suscribirte a los grupos que desees. Para realizar el registro de las acciones, debes
ir a OPTIMIZACION PROSOCIAL , que lo puedes buscar en cualquier ventanilla de
búsqueda de yahoo, por ejemplo partiendo por la palabra Prosocial, que te buscará
todos aquellos cuyo título tenga esa palabra

ENLACES RELACIONADOS CON COMUNICACIÓN DE CALIDAD Y PROSOCIALIDAD


ONG: HOMO PROSOCIUS
ONG cuyo objetivo es el fomento de los valores humanos a través de la educación y
las manifestaciones artísticas.
http://www.homoprosocius.org

PUBLICACIÓN TRASCULTURAL
A través del siguiente enlace puedes acceder a un estudio transcultural.
http://www.nordan.com.uy/libros/universur/9974421241.htm

EL GEN ALTRUISTA
Julio Rocha do Amaral, MD y Jorge Martins de Oliveira, MD nos hablan de que "la
humanidad tiene razones que la razón del hombre ignora".
http://www.genaltruista.com/notas/00000133.htm

LA PSICOLOGIA POSITIVA
La revista Papeles del Psicólogo ha destinado al completo su volumen número 27 al
nuevo enfoque de la Psicología Positiva. Parte del contenido de los artículos está
estrechamente relacionado con los temas tratados en esta asignatura. Te
recomendamos que "te des una vuelta" por la páginas de esta revista.
http://www.cop.es/papeles

"Educación y Solidaridad"
A través del enlace que se especifica a continuación, puedes acceder al I Congreso
a través de la red sobre "Educación y Solidaridad".
http://www.solucionesong.org/

Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS)


http://www.clayss.educaciondigital.net/

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