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AL.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.

Respetable Logia Simbólica “Santiago Solís Gómez” No.57


A los 7 días del mes de Septiembre de 2017

S.·. F.·. U.·.


La humildad del masón
Existen varios conceptos de humildad, por ejemplo: “Immanuel Kant
afirma que la humildad es la virtud central de la vida ya que brinda una
perspectiva apropiada de la moral”; “Para Friedrich Nietzsche, la humildad es
una falsa de virtud que esconde las decepciones que una persona esconde en
su interior”; “Las religiones suelen asociar la humildad al reconocimiento de
la Superioridad Divina y el sometimiento a las autoridades religiosas como
vicarias de Dios sobre la tierra”.
El Masón cree en Dios y respeta la libertad religiosa de toda persona.
Para el Masón la humildad no tiene ninguna connotación con el
sometimiento, mansedumbre o debilidad, sino que la asocia con la fuerza de
voluntad para callar al ego y volverse receptivo a las palabras de su ser interior.
El cuerpo físico es sumamente importante, pero no deja de ser un
vehículo de expresión del verdadero ser, “El Pensador” que muchas veces se
pierde en el bosque de las fantasías e importancias banales del ego y sus
exigencias.
El ego es el “guardián del umbral”, “El terrible” como le llaman en la
iniciación al primer grado, y el que le dificulta avanzar hacia la luz que le
permitirá reencontrarse con su verdadera identidad.
La humildad es un requisito para alcanzar el silencio sobre el cual se
sostendrán las palabras del maestro interior al explicar el verdadero
significado del símbolo y la alegoría del ritual, porque el verdadero secreto de
la sabiduría Masónica no descansa precisamente en palabras ni está al
alcance de todos.
¡Hay! de aquellos ingenuos, ilusos y prepotentes que ingresan a la
orden embriagados de soberbia vana y poder económico o de otro tipo, en
busca de grados y diplomas que les revelen en corto plazo los secretos de la
Masonería porque solo encontraran rituales exentos de vida, fríos y estériles,
castrados de todo poder de convocación y revelación, palabras huecas y sin
valor… Porque la revelación del secreto, repito, no está en las palabras ni actos
exentos de sentimiento, emotividad y conocimiento.
El verdadero masón, que mora en el interior de nosotros, solo revelara
el tan buscado misterio del conocimiento que encierra nuestra augusta
institución, al que con corazón y mente limpios de la escoria de su naturaleza
inferior, toque a las puertas de su templo y sean sinceros en su deseo de
aprender para servir a la humanidad y gloria del Gran Arquitecto del
Universo.

FRATERNALMENTE

Emilio Ignacio Rodríguez Torres


M.·. M.·.

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