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Jefes tóxicos: aprende a identificarlos y sobrellevarlos

El mundo laboral

El mundo laboral está inundado de todo tipo de jefes, algunos pacientes, algunos apasionados,
otros soñadores y unos pocos excelentes, lo que si es más que evidente, es que gran parte de los
directivos, jefes o lideres de los equipos de trabajo y dependencias son unos ogros en potencia,
¡Jefes absolutamente tóxicos!

Quizás sea por el estrés de cargar con numerosas responsabilidades, de lidiar con tantas y tan
diversas personalidades o su propia y angustiante manera de comportarse, los jefes tóxicos son
uno de los principales factores en reducción de productividad, rotación de personal, pésimo
ambiente laboral y una que otra tragedia…

Si tu eres de aquellos que desde que abre los ojos en la mañana y se dispone para ir al trabajo, no
deja de pensar en lo difícil y aburrido que va a ser ver y obedecer a esa persona todo el día ¡este
artículo es para ti!

Jefes tóxicos: aprende a identificarlos

No hay mucho que escribir sobre como identificar a un jefe toxico, lo digo porque creo que todos
en algún momento lo hemos hecho sin necesidad de tener ningún conocimiento, ese jefe que
sientes que quiere que hagas todo tu solo y que además lo hagas rápido y perfecto, que
constantemente está de mal humor y solo da órdenes y que al final se convierte en el personaje de
nuestras pesadillas.

Ese podría ser el rasgo más fácil de evidenciar de un jefe toxico, pero hay algunos que son más
sutiles y que pueden llevar a la completa ruina una empresa sin necesidad de estar hostigando con
griterías a sus empleados, como en las relaciones de pareja, así mismo sucede en la relación del
personal con el líder en la empresa, ahora aprende a identificar algunas de esas conductas toxicas
y mantén sana tu vida laboral, interpersonal y mental.

Jefe manipulador

La manipulación puede ser de las más sutiles pero estresantes conductas que puede ejercer un
jefe sobre sus empleados, estos no suelen armar demasiado alboroto cuando las cosas se salen de
las manos o cuando la productividad no parece asegurar el éxito de las labores.

En lugar de pasearse por las dependencias señalando y vociferando a sus colaboradores, suele
acercarse de una forma aparentemente normal y con simples frases derogar una gran cantidad de
trabajo y disfrazarlo bajo una disimulada amenaza.
frases como: “De tu trabajo depende la hora de salida de todos”, “Sabes que estamos midiendo
productividad hoy” o “Pronto habrá recorte de personal” es una clara advertencia a los
colaboradores durante su jornada laboral, que inconscientemente los empuja a trabajar de forma
forzada, llevándolos en ocasiones a cometer errores por la presión mental que estas frases
ejercen.

Jefe malhumorado

Este es el típico líder que tiene como principal actividad laboral amedrentar a sus empleados,
incluso cuando el trabajo vaya de maravilla, siempre tendrán e inventaran una razón para criticar,
insultar y señalar hasta el más mínimo error en los demás.

Este tipo de jefe es uno de los principales causantes de conflictos interpersonales y rotación
laboral, pues al no poder controlar sus emociones y conductas, suele agredir a quienes lo rodean,
generalmente sus colaboradores, quienes cansados de sus constantes quejas pueden llegar a
responder la agresión llevando a faltas disciplinarias, renuncias y expulsiones.

Además del efecto agotador y empobrecedor del clima laboral que suelen tener este tipo de
personas, pues su imagen tiene un claro efecto negativo en los empleados, que perciben que su
productividad mejora cuando este jefe se encuentra ausente.

Jefe explotador

Este es un tema delicado de tomar, pues generalmente puede conllevar acciones legales que en
muchísimos casos no son tomadas por miedo a perder el empleo o a represalias, la explotación
laboral es una realidad del día a día en el mundo, en muchos casos pasa totalmente desapercibida
ante los ojos de los demás y suele verse más constantemente en los trabajos de baja
remuneración.

Es evidente que el jefe explotador es aquel que encarga demasiadas labores a sus colaboradores,
sobrepasando la carga de trabajo que pueden llevar sanamente, obligándolos a cometer errores o
a un desgaste físico y mental que se puede acumular con el paso del tiempo.

Estos jefes no suelen acompañar y ayudar con las labores de la empresa, prefieren tomar el papel
de tiranos y exigir a sus empleados largas jornadas de trabajo por sueldos deplorables.
Jefe acosador

En el campo empresarial es bien sabido que las relaciones interpersonales de carácter amoroso o
sexual pueden empobrecer el ambiente laboral, generar conflictos entre los colaboradores,
chismes entre otros.

En muchos casos es inevitable que los empleados afiancen relaciones y creen vínculos entre ellos,
pues es evidente que, aunque se estén desempeñando concentradamente en sus labores
encargadas, estén compartiendo por horas con otros individuos, lo que los lleva a conocerse y
crear lazos.

El problema surge cuando es el jefe el que se ve involucrado en este tipo de relaciones y vínculos,
pues a pesar de que también puedan ser inevitables, es preferible que el jefe no vea a sus
empleados o empleadas más allá que sus colaboradores y amigos, las relaciones de los directivos
con sus colaboradores suelen ser una mezcla perfecta para que los equipos de trabajo se
desmoronen completamente.

Existen jefes que solo se dedican a eso y la belleza física es uno de los factores primordiales a la
hora de elegir a sus colaboradores cercanos, pues su intención no es la de crear un equipo de
trabajo eficaz, sino uno con el que pueda tener acercamientos de otro tipo y que pueden llevar
demandas, acciones legales e incluso clausura de empresas enteras.

Jefes tóxicos: ¡aprende a lidiar con ellos!

Lo anterior solo fue una pequeña introducción pues existen muchos otros tipos de jefes y
conductas toxicas, pero por ahora pensemos algunos tips para lidiar con aquellos tipos de jefes
tóxicos que hemos analizado.

Todos queremos conservar nuestros empleos, pero también debemos tener claro que nuestra
salud mental y física es igual o más importante, pues si dejamos que estas conductas toxicas nos
afecten no solo disminuirán nuestra capacidad de trabajo en la empresa donde suceden, sino en
todos los demás empleos a los que nos enfrentemos, llegando a sesgar incluso, por las malas
experiencias a nuestros próximos jefes.

Pasos a seguir

Lo primero y más importante es identificar las conductas toxicas que nuestros jefes pueden tener
en el día a día, comentarlo con nuestros compañeros de trabajo y tomar decisiones, abordar al
jefe tóxico en grupo, nunca en solitario y hacerle claridad de sus conductas puede ser útil en
algunos casos, pues a veces estas conductas son inconscientes de los lideres y ocurren por el
propio transcurrir del trabajo.
Como segundo paso es importante no normalizar las conductas y atenernos a ellas
constantemente, esta bien quedarse de vez en cuando unas horas más, trabajar un poco más
rápido o recibir una advertencia puntual sobre algo, pero no debe hacerse algo que ocurra
continuamente, sobre todo en aquellas conductas de acoso o explotación, pues estas suelen ser
las que más mal pueden terminar.

Y al final el tercer paso es mantener la calma y tener un pensamiento claro sobre nuestras
conductas y las conductas que recibimos a cambio, las relaciones con nuestros compañeros y el
como nos sentimos en nuestro trabajo.

Para finalizar

Hay que tener claro que todo trabajo lleva una carga de estrés, angustia y a veces hasta
aburrimiento o tristeza, pero es nuestra labor el darle el espacio y valor preciso al trabajo,
separándolo del tiempo con nuestra familia o amigos, reflexionando cuando nos sentimos mal o
agotados y realizando actividades que nos dispersen de todo ese cumulo de situaciones que
rodean la vida laboral.

¡El ejercicio, la meditación, una tarde de cine, un viaje o la adquisición de hobbies son excelentes
remedios para que podamos enfrentar con calma y serenidad la difícil situación de vernos frente a
frente con un jefe toxico y que podamos identificarlo y sobrellevarlo de buena manera!

“El buen líder no es aquel que más trabaja, sino aquel que más motiva a trabajar.”

Artículo escrito por Filanderson Castro

Psicólogo empresarial de la Universidad de Antioquia - Colombia con énfasis en desarrollo


personal, RRHH, emprendimiento y marketing, columnista aficionado, amante de la música, la
fotografía y la tecnología.
1.Planteamiento del problema:Que es lo que preocupa fundamentalmente al autor?

Los conflictos de las relaciones laborales

2.Justificacion del problema:Cuáles son los argumentos que utilizar el autor para convencernos
que efectivamente se trata de un problema?

El mundo laboral está inundado de todo tipo de jefes, algunos pacientes, algunos apasionados,
otros soñadores y unos pocos excelentes, lo que si es más que evidente, es que gran parte de los
directivos, jefes o líderes de los equipos de trabajo y dependencias son unos ogros en potencia,
¡Jefes absolutamente tóxicos!

Quizás sea por el estrés de cargar con numerosas responsabilidades, de lidiar con tantas y tan
diversas personalidades o su propia y angustiante manera de comportarse, los jefes tóxicos son
uno de los principales factores en reducción de productividad, rotación de personal, pésimo
ambiente laboral y una que otra tragedia…

3.Cuales soluciones propone usted para resolver el problema?

Propongo que el dpto. de RH debe de identificar estos problemas ya que es muy importante el
ambiente laboral de los empleados , actividades de integración

4.Como y quien deberá realizar tales soluciones que haga creíble la viabilidad de la propuesta?

El personal afectado debe informar al gerente de recursos humanos

5.Que es lo que aporta el autor para esclarecimiento de los problemas y/o soluciones de esta
situación?

Distraerse, encontrar un enfoque diferente no pasar desapercibidas esas actitudes y


comportamientos para que de buena manera sean corregidos y mejore la convivencia de ambos