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CUESTION DE NARICES.

PRIMER CUADRO

PERSONAJES:
NIÑO 1
NIÑO 2
ULISES
RICARDO
ROBERTO
LEO
EL DIRECTOR DEL BANCO
CECILIA
LA CASERA
EL PANADERO
EL CONDUCTOR DEL AUTOBUS
EL ALCALDE
EL ELECTRICISTA
BLAS, DUEÑO DEL CAFÉ
DOROTEA
DOÑA ANGELA
ANGELA
EL MEDICO
PRIMERA CRIADA
SEGUNDA CRIADA
AGATA
EL MAESTRO
LA SECRETARIA
EL DUEÑO DE LA AGENCIA DE INHUMACIONES
EL CURA

PRIMER ACTO

Oficina del “Banco Prosperidad”. Entrada al banco imaginaria.


Juego con la pelota en la calle. Entran niños.

lNIÑO 1: ¡Mira como vuela! ¡Mira como vuela, es toda verde!


NINO 2: No, es roja.
NIÑO 1: Es azul.
NINO 2: Amarilla.
NIÑO 1: Toda verde, como la que me quito el maestro.
NIÑO 2: No te preocupes, yo te prestare esta. Ya sabes. Juntos y amigos; te presto todos
mis juguetes! Saludo inventado y que los caracteriza como mejores amigos.
NIÑO 1: ¡Juntos y amigos, te presto todos mis juguetes!
NINO 2: ¿Es cierto que tu papá recibe en el banco todo el dinero?
NIÑO 1: Si, el lo recibe todo.
NIÑO 2: Entonces tiene un montón de dinero.
NIÑO 1: Muchísimo!
NIÑO 2: Mi papá es el alcalde.
NIÑO 1: Entonces tiene más dinero que el mío. Sorprendido.
Entra Ulises. Cansado, se arrastra. Trae un bolso improvisado con sus cosas.

NIÑO 1 y 2: Sh cállate que llego la pulga y no tiene juguetes. Ni padres.


NIÑO 1: Haciendole burla. Ay pobresita, no tienes padres. Que se siente ir por todos
lados sin nadie que te compre aviones o muñecas.
NIÑO 2: Que haces acá, nadie te quiere en el barrio, ándate a otro lugar.
NIÑO 1: Me da un poco de lastima y si la invitamos a jugar.
NIÑO 2: Que estas diciendo, nos va a contagiar. ¿No te enseñaron que no te tenes que
juntar con gente pobre?
NIÑO 1: Mmmmm es verdad, nosotras llegamos primeras acá. Esta plaza es nuestra.

Saltando alrededor de él.

NIÑOS 1 y 2: No te tenemos miedo Ulises, no te tenemos miedo Ulises…


NIÑO 2: ¡Ya está, se la quité!

Los niños corren con la bolsa de Ulises. Ulises los persigue, cansado cae al piso de
rodillas. Los niños al verlo tirado le devuelven la bolsa.

NIÑO 1: Al fin, ya sabemos lo que traes ahí. Una radio!


NIÑO 2: Tanta bolsa para una radio.
NIÑO 1: Dale Ulises, muéstranos la radio.
NIÑO 2: Eso Ulises, déjanos verla.

Se genera un gran silencio. Ulises mira a los niños con ternura y luego con mucha
torpeza saca la radio. La prende y alcanza a salir una suave música que lo tranquiliza.

NIÑO 2: ¿Y las noticias? ¿No escuchas más el noticiero?


NIÑO 1: Las noticias Ulises, que pasa con las noticias?

Salida de Ulises.

NIÑO 2: Es verdad que has viajado mucho?


NIÑO 1: Es verdad que no tienes lengua?
NIÑO 2: ¿Por qué escuchas siempre el noticiero?
NIÑO 1: Abrí la boca Ulises, queremos saber si tienes lengua.
NIÑO 1 y 2: No tienes lengua, no tienes lengua.

Oficina del banco. Aparecen Roberto, Ricardo y Leo, hermano de Ricardo. Ricardo
tiene nariz larga y Roberto nariz corta.

ROBERTO: Mil ochocientos ochenta y siete, mil ochocientos ochenta y ocho, ochenta y
nueve.
RICARDO: Siete mil novecientos noventa y cinco, siete mil novecientos noventa y
siete. Roberto mi amigo. Mi excelente amigo.
ROBERTO: Ricardo, mi mejor amigo.
RICARDO Y ROBERTO: Somos amigos, como hermanos.

Leo detrás suspira y vuelve a sentarse.


RICARDO: Ocho mil veintiocho, ocho mil veintinueve, mucho trabajo en pagos?
ROBERTO: Como siempre. Mil novecientos uno con cuarenta y seis y siete. Y en
depósitos?
RICARDO: Como siempre. Todo bien en casa?
ROBERTO: Todo bien, como siempre. Una cerveza a la salida?
RICARDO: Invito yo.

Leo detrás suspira y vuelve a sentarse.

ROBERTO: Tu hermano suspira mucho.


RICARDO: Si, esta super enamorado.
ROBERTO: De mi hermana.

Entra el Director por la puerta principal imaginaria.

LEO: Señor director.


RICARDO: Señor director.
ROBERTO: Señor director.
LEO, RICARDO Y ROBERTO: Señor director. Hacer una reverencia y se vuelven a
sentar en sus asientos.
DIRECTOR: Leo, Ricardo, Roberto.
RICARDO: Como va esa urticaria, señor director?
DIRECTOR: Rascándose. Mejor… mucho mejor. Una urticaria nerviosa. Exceso de
trabajo, sin duda.
LEO RICARDO Y ROBERTO: Juntos y de pie. El señor director trabaja mucho. El
señor director trabaja mucho. Se sientan.
DIRECTOR: Si trabajo mucho, soy un hombre de dinero.
LEO RICARDO Y ROBERTO: El señor director es un hombre de dinero.
DIRECTOR: Bien, estaré en mi despacho. Con mi amigo el alcalde.

Leo suspira hondísimo, clima mágico. Entra Cecila por la puerta imaginaria del banco.

RICARDO: Leo..
ROBERTO: Cecilia, hermanita.

Leo y Cecilia tocan sus manos. La música calla.

CECILIA: Leo…
LEO: Cecilia…

Abren la puerta imaginaria y se salen a la calle.

ROBERTO: Que manera de ignorarnos.


RICARDO: Como si no existiéramos.
ROBERTO: Como si estuviéramos pintados en la pared.
RICARDO Y ROBERTO: Estamos pintados en la pared! Dan media vuelta y salen de
escena.

Afuera llueve. Llevan paraguas. El público tiene que ver que están paseando.
LEO: Estoy bien a tu lado. Te amo, Cecilia.
CECILIA: Te amo, Leo.

Van a besarse cuando te pronto aparece la casera. Vieja brusca. Enorme manojo de
llaves. Seguido de ella el Conductor de autobús. Gran volante en sus manos.

CASERA: No puedes amarla.


CONDUCTOR: No puedes amarla.
PANADERO: No puedes amarla.

De a poco el conductor va simulando que maneja un colectivo a los que todos se suben,
menos Leo y Cecilia. Participa el cuerpo de actores entero. Los que no tengan letra se
ríen.

DIRECTOR: No puedes amarla.


LEO: Por que no? Quienes son ustedes?
CASERA: Tu casera!
PANADERO: Tu panadero.
CONDUCTOR: El conductor de tu autobús.
DIRECTOR: Tu jefe, el director del banco.
CONDUCTOR: Poséela de una vez y déjanos tranquilos!
LEO: No quiero poseerla. Quiero amarla.
TODOS EN EL COLECTIVO: No puedes amarla. No tienes dinero!
TODOS ENTRE MEDIO DE RISAS: No puedes amarla. No tienes tiempo. No tienes
dinero.

Se rompe el colectivo, ahora alrededor de ellos.

CASERA: Págame el alquiler.


CONDUCTOR: Carga la tarjeta.
CONDUCTOR: Sube a mi autobús.
PANADERO: Cómprame el pan.
DIRECTOR: No quiero que por tonterías descuides tus obligaciones en el banco.
TODOS: No tienes tiempo para el amor. No tienes tiempo.
CONDUCTOR: No has pagado el autobús.
PANADERO: Cuando te hayas comido el pan, querrás otro pan y otro pan. Me debes
tres barras de pan.

Todos ríen mientras siguen dando vueltas alrededor de ellos.

CASERA: Necesitas un empleo extra. Necesitas otro empleo.


DIRECTOR: Te duermes en la oficina, jovencito. Elige: tus distracciones o el banco.

Se mezclan las risas de todos y cada tanto alguien dice “no puedes amarla”. Lo
importante de este momento es que tiene que llegar al punto máximo de tensión. La
escena se rompe cuando LEO le da un beso en la frente a CECILIA. Cuando esto
sucede TODOS explotando caen al piso hasta volver a sus lugares. Calma. Paz.

LEO: Se han ido.


CECILIA: Ocurre siempre así, cuando me besas. Toodo lo que impide nuestro amor
desaparece.
LEO: Nada habrá que lo impida. Nos casaremos.
CECILIA: ¡Tendremos una casa con una huertita!
LEO: Seré cajero.
CECILIA: Y una gran sala de estar para recibir a los invitados.
LEO: Me nombrarán “el empleado del año”.
CECILIA: Habrá siempre música.
LEO: En seguida, me harán ayudante del ayudante del consejero del primer consejero.
CECILIA: El cuarto de los niños de terciopelo y algodón.
LEO: Y cuando menos cuenta me de, primer consejero, mano derecha del director.
CECILIA: Largos, hondos pasillos, llenos de puertas y mas puertas.
LEO: Subdirector.
CECILIA: Ventanas y mas ventanas.
LEO: ¡Vicepresidente!
CECILIA: ¡Que hermosa casa!
LEO: ¡Presidente de toda la cadena de bancos!
Se abrazan, se miran, sonríen y salen.

En el banco nuevamente.

ROBERTO: Treinta y cuatro mil mas cincuenta y tres. Ring. Cuatrocientos veinticuatro
con cincuenta. Ring.
RICARDO: Cuarenta y dos con ochenta y cinco. Ring ring.

Entra director con alcalde. Regresan de una reunión muy importante.

DIRECTOR: Señor alcalde, permítame felicitarlo. Su cuenta aumenta diariamente. Eso


de la alcaldía deja, eh?
ALCALDE: Que quiere decir?
DIRECTOR: Oh! nada, señor alcalde... Señores, regreso enseguida. Voy a acompañar al
señor alcalde. Sigan trabajando.
RICARDO Y ROBERTO: Si, señor director. Se enfrascan en su tarea.
DIRECTOR: Después de usted, señor alcalde, después de usted… Salen a la calle.
ALCALDE: Mi estimado Próspero, debo recordarle que tiene usted un “pequeño
asunto” pendiente.
DIRECTOR: Rascándose. Si, si, señor alcalde, yo tambien queria hablarle de eso. Quizá
mientras esta… molesta situación se arregla, podría usted aceptar un… pequeño
donativo.
ALCALDE: ¿Cómo? ¿Me propone que acepte dinero?
DIRECTOR: Oh no, usted no, señor alcalde! Un pequeño donativo para el pueblo.
ALCALDE: Pequeño?
DIRECTOR: O grande, como usted diga. Lo necesario para… la renovación de la plaza
central por ejemplo. Todo para el pueblo. A usted no le quedaría nada.
ALCALDE: Eh?
DIRECTOR: Es decir, le quedaría una justa compensación por su trabajo.
ALCALDE: Ah! Bueno, tendremos que hablar con más calma. Sírvase pasar por mi
despacho, querido próspero.
DIRECTOR: Encantado, señor alcalde, iré un día de éstos.
ALCALDE: Mañana. A las diez.
DIRECTOR: Sí, señor alcalde.
Se va el alcalde, el director vuelve a entrar. Mirando a los empleados.

DIRECTOR: Yo tenía en esta sección tres empleados.

Ni bien termina de decir esto entran Leo y Cecilia de la mano. Pasan por la puerta
imaginaria. Leo retrocede hasta su lugar. No se da cuenta de la presencia de ninguno.
Ricardo y Roberto trabajan a mas no poder. Suena el timbre de fin de la jornada
laboral. Todos se levantan apresurados.

DIRECTOR: Un momento.
RICARDO: Es hora señor director.
ROBERTO: Es hora ha sonado el timbre.
LEO: Despertando. El timbre.
RICARDO: He cobrado.
ROBERTO: He pagado.
LEO: He rayado y tachado.
RICARDO: He sumado.
ROBERTO: Restado.
RICARDO Y ROBERTO: Multiplicado y dividido.
RICARDO: Mañana cobraré.
ROBERTO: Mañana pagaré.
LEO: Mañana haré listas.
RICARDO, ROBERTO, Y LEO: Hemos escrito, rayado, tachado. Mañana cobraremos,
pagaremos, haremos listas y escribiremos números y letras. Hasta mañana.
DIRECTOR: Un momento! ¿Olvidan nuestro himno? Yo fui empreado de este banco
durante veinte años, sin jamás olvidar el himno.
ROBERTO: Disculpe, señor director.
RICARDO: Estamos listos.
LEO: Si, estamos listos, señor director.
DIRECTOR: Bien.
RICARDO, ROBERTO y LEO: Unidos, siempre unidos
en el Banco Prosperidad;
amigos, siempre amigos
en el Banco Prosperidad;
avanzamos de la mano,
del trabajo comprañeros,
compartimos paz y amistad.
Nadie nos separará.
Compartimos paz y amistad.
RICARDO ROBERTO Y LEO: Unidos, siempre unidos, compartimos paz y amistad.
DIRECTOR: Paz!
RICARDO ROBERTO Y LEO: Y amistad!